2008/07/02

> Berria: Artea > ARTEMISIA GENTILESCHI LLEGA AL BELLAS ARTES DE BILBAO CON "JUDITH Y HOLOFERNES"


  • Artemisia Gentileschi llega al BBAA con «Judith y Holofernes»
  • La fuerza dramática que desprende su composición es el principal atractivo de «Giuditta e Oloferne», obra de la pintora Artemisia Gentileschi, que se puede contemplar en el Museo de Bellas Artes de Bilbo hasta el 28 de setiembre dentro del programa «La Obra Invitada»
  • Gara, 2008-07-02 # Txema García · Bilbao

Una de las obras maestras de la colección del Museo Nazionale di Capodimonte de Nápoles, «Giuditta e Oloferne» (Judith y Holofernes), lienzo pintado por Artemisia Gentileschi, puede contemplarse ya en el Museo de Bellas Artes de Bilbo dentro del programa «La Obra Invitada» que viene realizando esta entidad desde el año 2001. El cuadro, que permanecerá en la sala 10 del Edificio Antiguo hasta el 28 de setiembre, representa a Judith, una viuda hebrea, joven y rica, en el momento de cortar la cabeza al general asirio Holofernes, que estaba asediando con su ejército la fortaleza de Betulia. Cuando la pequeña ciudad estaba a punto de rendirse, Judith, acompañada de su criada Abra, y con la firme intención de vengar el asesinato de su marido, pero, sobre todo, para liberar la ciudad del enemigo, lo decapitó.


La gran carga dramática que expresa la obra tiene, para muchos expertos que la han estudiado, una relación estrecha con un hecho también traumático sufrido por parte de Artemisia Gentileschi, que fue violada en 1611 cuando contaba 19 años por parte de Agostino Tassi, un amigo de su padre, el también pintor Orazio Gentileschi, es decir, inmediatamente después de la violencia carnal sufrida por Artemisia. Artemisia Gentileschi, nacida en Roma en 1593 y fallecida en Nápoles en 1652, fue alumna de su padre Orazio, uno de los pintores más próximos a Caravaggio. Precisamente, la obra de Artemisia ahora expuesta en el Museo de Bellas Artes de Bilbo comparte espacio en la misma sala con otra de su progenitor, el óleo «Lot y sus hijas», fechado en 1628.


El tema elegido por Artemisia Gentileschi fue recurrente por parte de la mayoría de los pintores que durante los siglos XVI y XVII trataron este episodio bíblico. Todos ellos eligieron bien el momento de la huida de las dos mujeres del campo enemigo, después del asesinato, o bien a Judith mostrando triunfal la cabeza decapitada de Holofernes. Sin embargo, Artemisia decidió representar el momento y de la forma más dramáticas, es decir, el de la decapitación. Se conserva una versión autógrafa, considerada posterior a ésta por los expertos tras haber sido sometida a distintos análisis, en la Galería de los Uffizi de la ciudad de Florencia.

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