Mostrando entradas con la etiqueta Fernando Olmeda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fernando Olmeda. Mostrar todas las entradas

2008/10/29

> Elkarrizketa: Fernando Olmeda > "LA HOMOFOBIA ES EN ESTA SOCIEDAD TAN ALARMANTE COMO EL RACISMO"

  • Fernando Olmeda · Periodista y escritor: «La homofobia es en esta sociedad tan alarmante como el racismo»
  • Fernando Olmeda, periodista de larga trayectoria profesional, ha realizado y presentado diversos servicios informativos en diferentes medios de comunicación. Además de eso, también ha escrito varios libros, entre los que destaca «El látigo y la pluma», publicado en 2004.
  • Gara, 2008-10-29 # Janire Arrondo

Fernando Olmeda participará hoy en la X. Jornada de Memoria Histórica organizada por Gehitu, organización de gays y lesbianas de Euskal Herria. En su ponencia, titulada «El látigo y la pluma», hablará sobre la situación que vivió el colectivo LGTB durante el franquismo, la transición y la «democracia».


¿Qué le llevó a investigar sobre los sucesos más oscuros del franquismo?

Como periodista, y como esto es algo que sale por dentro, los ciudadanos tenemos el derecho y la obligación de saber y conocer la verdad. Es el afán por conocer, contar y ser intermediario de determinadas situaciones que quedaron silenciadas. La intención es alumbrar periodos, que por el olvido o silencio oficial o por el silencio pactado han quedado ocultos. Me da la sensación de que ahora es un buen momento social y político para aclarar aspectos ocultos de la dictadura, la transición y la democracia. En aquel momento estaba en Informativos Tele5, y en el ejercicio profesional tomaba decisiones editoriales que dejaban clara mi postura. Era bastante razonable conectar mi ejercicio profesional con un libro en el que doy voz a quienes nunca la tuvieron. Algunas de esas vidas han quedado olvidadas por dos razones: el silencio y el miedo.


¿En que consistía la llamada Ley de peligrosidad y rehabilitación social?
Esta ley se aplicó a sangre y fuego con una gran arbitrariedad e impunidad por parte de los jueces y con una gran indefensión por parte de las víctimas. Curiosamente, la ley es de la última fase del franquismo. La sociedad ganaba en la calle y la autoridad se ponía más dura. Encarcelaban a las personas sin haber cometido delito alguno.


¿En qué consistían los castigos?

La filosofía de los jueces era la de rehabilitar al sujeto peligroso en la cárcel. Realmente no había condena porque no había delito. Los castigos consistían en una separación, es decir, en una privación de libertad con afán rehabilitador. Era doblemente cruel, porque después de estar en prisión se aplicaba el destierro, por lo que se prohibía volver a su ciudad, lugar de trabajo, etc. También hubo campos de concentración, como el de Nanclares, en el que, entre otras procedencias, había personas homosexuales confinadas. Además, en la última etapa se habilitaron cárceles específicas para los homosexuales, como las de Huelva o Badajoz. También muchos homosexuales vascos fueron trasladados a esas cárceles. Lógicamente, no se lograba ningún tipo de rehabilitación.


¿Cómo ha cambiado la situación en estos treinta años?
Objetivamente, ahora se ha conseguido una equiparación de derechos casi total, al menos en lo sustancial, que es en los matrimonios, en cuestiones de herencias... Todo esto se ha conseguido después de 25 años de lucha, y porque se han dado las circunstancias políticas favorables. Además, esta ley de matrimonio viene bien aparentemente para los homosexuales jóvenes, pero también les beneficiará a los de 50 y 80 años, que han vivido otra época. Pero, realmente, en la democracia los homosexuales han sido los grandes olvidados, y esto se debe a que la transición tuvo otras prioridades. Ahora, espero que la Justicia se normalizará en esta cuestión.


¿Ha evolucionado de la misma forma la perspectiva de la sociedad?

En esta sociedad, la homofobia es tan alarmante como el racismo. Hay que seguir trabajando, sobre todo en cuanto a la discriminación social. La igualdad legal está muy bien, pero evidentemente, de alguna forma esta sociedad ha heredado buena parte de lo que Almodóvar llamó la mala educación. Se refería a aquella enseñanza del nacional-catolicismo franquista, que muchos aprendieron de sus padres y transmiten ahora a sus hijos. Aun así, estamos avanzando mucho, pero hay que seguir extendiendo como una mancha de aceite la idea de que hay que seguir trabajando por la igualdad y por otros temas que están pendientes. La posición económica que vivimos hoy en día invita al relax, pero evidentemente hay otras muchas tensiones que nos llevan a reflexionar sobre el hecho de que no está todo conseguido.

> Elkarrizketa: Fernando Olmeda > "RECHAZAMOS AL HOMOSEXUAL POR LA MALA EDUCACION HEREDADA DEL FRANQUISMO"

  • Fernando Olmeda · Periodista: «Rechazamos al homosexual por la mala educación heredada del franquismo»
  • Hoy habla en el KM sobre la represión de la homosexualidad en la dictadura, que refleja en un libro
  • El Diario Vasco, 2008-10-29 # Cristina Turrau

Somos herederos de la mala educación recibida en el franquismo. Y los años de represión de la homosexualidad han dejado huella. Es la opinión del periodista Fernando Olmeda, que hablará hoy en Donostia en unas jornadas organizadas por Gehitu. Olmeda es el autor de El látigo y la pluma, un ensayo sobre la represión de la homosexualidad en tiempos de la dictadura.


- Investigó sobre la represión de la homosexualidad durante el franquismo. ¿Ha cambiado mucho la sociedad española?
- Ha habido un cambio enorme entre aquellos tiempos terribles y la democracia de la que disfrutamos. Sobre todo en el ámbito legal. Aunque durante la Transición se tardó un tiempo en cambiar las disposiciones legales que perseguían la homosexualidad. Hoy día, después de la ley de matrimonio homosexual, el marco legal ha cambiado muchísimo. No así la discriminación social.


- ¿Se sigue rechazando la homosexualidad?

- Sigue habiendo unos alarmantes marcadores de homofobia que debemos analizar.


- ¿En qué aspectos se nota el rechazo?
- Los ámbitos más importantes donde se produce son el educativo y el familiar. Tanto en las aulas como en las casas, profesores y padres deben incidir en la igualdad básica de todos los ciudadanos. Pero sigue existiendo el acoso homofóbico. También hay determinados jueces que niegan la igualdad de derechos entre homosexuales y heterosexuales. Y en la atmósfera cotidiana, el machismo de entonces aún existe.


- ¿Por qué se mantiene la discriminación?

- De alguna forma somos herederos de la mala educación que recibimos en la época franquista. Los niños aprenden lo que les enseñan los padres. Y algunos de los conceptos que el franquismo enseñaba siguen vigentes. Sobre todo a la hora de abordar la identidad del diferente. Del homosexual, el inmigrante o el discapacitado.


- ¿Por qué es importante no olvidar la historia reciente?

- Por el riesgo de repetirla, lo que siempre se argumenta. Ahora se habla de memoria histórica, de represión franquista y de fosas comunes. El libro avanzó lo que hoy es una tendencia. La historia de 1936 está muy estudiada, pero no la etapa del franquismo. De aquí a dos años se hablará con naturalidad de la represión de los años 60 y 70. El libro es premonitorio. Se menciona con nombre y apellido a alguno de los protagonistas de la represión en aquellos años, sobre todo en los 70. Los jueces aplicaban entonces con toda severidad las disposiciones de la Ley de Peligrosidad Social.


- Su objetivo con el libro...
- Dar voz a los que nunca la tuvieron. Y recuperar su dignidad, aunque los homosexuales nunca la perdieron. Saber la verdad es prioritario. Discrepo con los partidarios de no abrir las heridas. Como periodista no me guía otro afán que dar a conocer la verdad.


- Lo peor de la represión franquista...

- Estaba la hipocresía y también la arbitrariedad del aparato represivo. También existía la impunidad, porque no había que dar cuentas a nadie. Y estaba la doble moral. Cuando la homosexualidad se detectaba en el seno de la Iglesia o del Ejército, se silenciaba. Pero a mí me llama la atención el ensañamiento.


- Explique, por favor...
- Parece natural que un régimen articulado por el nacionalcatolicismo, la alianza entre la Iglesia y el Estado, fuera severo en sus primeros años. Lo curioso es cómo en los estertores del régimen, en los años 70, se recrudece la represión. Cuando la marea de la historia se ha llevado por delante todo aquello y han aparecido nuevas modas, se han articulado movimientos antifranquistas, llegan turistas procedentes del exterior y aparecen nuevas publicaciones. El régimen vive sus últimos días y, sin embargo, endurece de modo injustificado la represión. Me llama mucho la atención la dureza con la que se aplicó la Ley de Peligrosidad entre el año 70 y el 78, cuando se deroga.


- ¿Por qué se decide a escribir sobre el tema?

- Las casualidades editoriales hicieron que me llegara el proyecto y acepté el encargo. Por otra parte, estaba en línea con mi compromiso social y ético como periodista. Creo que el deber de los que nos dedicamos a esta profesión es hacer cambiar la sociedad a mejor.

  • Perfil
  • Nació en Madrid en 1962.
  • Periodista, ha trabajado en la Cadena Ser, Telemadrid y presentó los informativos de fin de semana de Telecinco.
  • Ha escrito El látigo y la pluma (2004); la novela Contraseñas íntimas (2006) y Gerda Taro, fotógrafa de guerra. (2007), una biografía de la compañera sentimental del fotógrafo Robert Capa.
  • Hablará hoy, a las 19.00 horas, en el Koldo Mitxelena de Donostia, con entrada libre. Será dentro de las jornadas Memoria histórica de homosexuales y transexuales, organizadas por Gehitu.

2008/06/23

> Elkarrizketa: Fernando Olmeda > "SE PERSEGUIA LA HOMOSEXUALIDAD, PERO SE TOLERABA LA DETECTADA EN EL EJERCITO O LA IGLESIA"

  • Fernando Olmeda: ”Se perseguía la homosexualidad como conducta reprobable, que se toleraba cuando era detectada en el ejército o la iglesia”
  • Entrevista de Sofía Basalo al escritor y periodista autor de “El látigo y la pluma”
  • La República Cultural, 2008-06-23 # Sofía Basalo

Fernando Olmeda es un periodista con una extensa trayectoria a sus espaldas. Comenzó su carrera profesional en la Cadena Ser en 1982. Trabajó en Telemadrid desde 1989, donde fue redactor jefe de la sección de Madrid de los Servicios Informativos; pasó por Antena 3 Radio, donde fue subdirector de El primero de la mañana para, posteriormente, dirigir el programa Sucedió en Madrid en el canal autonómico. De 2001 a 2005 dirigió y presentó las noticias de fin de semana de Informativos Telecinco. Es autor de los libros Españoles de oro, Gerda Taro, fotógrafa de guerra, Contraseñas íntimas por el que se le ha concedido el Premio de Novela Ateneo-Ciudad de Valladolid 2006 y El látigo y la pluma. Actualmente se encuentra escribiendo un nuevo libro que verá la luz la próxima primavera en el que aborda algunos hechos desconocidos hasta el momento que tuvieron lugar durante la dictadura franquista.


¿Es quizá el colectivo homosexual el más olvidado a la hora de ejercer la Memoria Histórica?


Cuantitativamente es menor que el colectivo mayor, el de las personas que sufrieron prisión y persecución por cuestiones políticas; digamos que la Ley de la Memoria Histórica, sobre todo, se ocupa de los represaliados por el franquismo y estos, mayoritariamente, lo son por motivos políticos. Todos los que sufrieron los juicios sumarísimos y las condenas de pena de muerte conmutadas a treinta años, por ejemplo, por cuestiones políticas. Cuantitativamente, probablemente sea menor que el grueso de esas personas que se benefician de la ley de Memoria Histórica pero no por ello, lógicamente, es menos importante. Realmente se han pospuesto las justas reivindicaciones de este colectivo treinta años, desde la muerte de Franco han pasado treinta años, y es ahora cuando pasado el tiempo se reconoce un poco su dignidad y su memoria. Cuantitativamente quizá no sean tan importantes, pero cualitativamente sí, claro.

¿Por ello quizá se puede considerar la Ley de la Memoria Histórica aprobada en la anterior legislatura una ley insuficiente? ¿Quizá un buen comienzo que se debe completar?

Creo que es una ley prudente… es difícil contentar a todo el mundo ¿no? Es una ley prudente por un lado, aunque sí es verdad que tuvo un respaldo mayoritario en el Congreso; todos los grupos, incluido Izquierda Unida, salvo el PP y Esquerra Republicana, la secundaron. Por un lado es prudente, pero por otro es suficiente, en el sentido de que se ha logrado un consenso mayoritario en cuanto a su contenido; eso no quiere decir que, lógicamente, se hayan quedado fuera algunas propuestas y reivindicaciones de algunos grupos, propuestas y reivindicaciones que fueron sometidas a consideración, aunque finalmente no fueron aceptadas. De tal manera, estimo que no es el final de un camino, sino el comienzo, posiblemente. Esta ley era muy necesaria desde hace muchos años y probablemente (con el paso del tiempo y a partir de este más que necesario texto), arranquen nuevas conquistas, pero tiene que ser poco a poco; en todo caso creo que la Ley de la Memoria Histórica era muy necesaria y muy oportuna en este momento de nuestra historia.


Has comentado que esta ley era muy necesaria desde hace mucho tiempo, ¿quizá desde que dio comienzo la Transición?


Sí claro, evidentemente. Por ejemplo, en cuanto al colectivo homosexual se refiere, la Ley de Peligrosidad Social se mantuvo vigente hasta el año 1979, e incluso la homosexualidad permaneció en el Código Penal como delito durante muchos años más, hasta que finalmente fue eliminado. Como dice Vázquez Montalbán, España vivió un proceso de amnesia controlada, de tal manera que el tan traído y llevado “pacto de la Transición” o “espíritu de la Transición” probablemente antepuso ciertas cuestiones o consideró prioritarias determinadas cuestiones en detrimento de otras; por eso, efectivamente las reivindicaciones del colectivo gay, por ejemplo, han quedado pospuestas tanto tiempo ¿no?

En el libro “El látigo y la pluma” citas un episodio sobrecogedor y, acentúas, poco conocido de la posguerra. Algo que ocurrió en algunos puertos españoles, concretamente citas Vigo. Los homosexuales buscaban aires de libertad cruzando el océano, en otras tierras… y lo hacían en barcos que eran verdaderas trampas…

Es un episodio pequeño y quizá no suficientemente estudiado, probablemente porque muchos de los protagonistas ya no están… pero sí es una línea de investigación que dejé ahí para que alguien tomara el relevo. En todo caso minoritario pero sí hubo mucha gente que tuvo que salir por mar y por tierra, sobre todo por la frontera francesa… buscando el camino del exilio, aunque tampoco a los homosexuales les esperaba al otro lado precisamente un paraíso ¿no? Con los campos de concentración del sur de Francia y después con las turbulencias de una Europa inmersa en la Segunda Guerra Mundial… Difícil también era quedarse… y, sobre todo, en los primeros años porque aunque al principio se buscaba sobre todo la venganza política, inmediatamente después el nacionalcatolicismo empezó a perseguir a quienes no se ajustaban al machismo orgánico imperante, con lo que irse era difícil… imagínate, el desarraigo, empezar de cero… pero quedarse era también muy complicado en aquel momento porque un simple gesto, un ademán, una indumentaria, cualquier sospecha era suficiente para que a uno lo detuvieran, le aplicasen la ley de vagos y terminara encarcelado…

No sé si el rechazo y la humillación que sufrió el homosexual en el franquismo lo fue por partida doble: por un lado el rechazo y la humillación social, externa, por así decir y, por otro lado, la negación interior, la no aceptación de algo contra lo que aquellos que nacieron en la década de los ’40 habían sido educados…

Por un lado estaba la persecución legal, por otro lado estaba la discriminación social que hacía que mucha gente, sólo por la vía del miedo y la ocultación y el silencio lograra sobrevivir. Y, efectivamente, para los nacidos a partir de 1940, el nacionalcatolicismo era la clave del sistema en ese momento, y como he dicho antes, el machismo orgánico, la virilidad como norma fundamental y básica del Estado, la mujer como ser humano dedicado esencialmente a la sexualidad reproductiva sin otro tipo de posibilidades… En fin, todo el concepto de aquella España castrense y castrada, obviamente, hizo mella en los niños de la posguerra.

Por ejemplo, Pedro Almodóvar refleja perfectamente en La mala educación el ambiente que había en los internados, en los conventos, en las iglesias. Y yo también en mi libro hago una panorámica en todos los estratos de la sociedad, no sólo en los conventos, sino también en los cuarteles y en la vida cotidiana, en la que se expresaba muy bien esa atmósfera de represión, de mala educación que se sufrió y, de la que aún, seguimos pagando las consecuencias.

Porque, a fin de cuentas, todo eso ocultaba varias cosas como la doble moral: se perseguía una conducta presuntamente reprobable que, posteriormente, se toleraba cuando era detectada, por ejemplo, en el seno del ejército o en el seno de la iglesia. Y de alguna forma, España también ha heredado esa mala educación que recibimos y que Almodóvar tan bien escribió.

¿Qué nos queda hoy en día de esa doble moral? ¿Cuánto tardaremos en liberarnos de ella?

… Bueno, lo que queda es homofobia. Se ha conseguido la igualdad legal, pero no la igualdad social y la verdad es que es muy triste presenciar episodios de persecución por motivos sexuales, episodios de homofobia en los institutos…

Yo tengo una sincera preocupación por la educación que, en determinados sectores sociales, se está dando a los chavales jóvenes; buena parte de la sociedad está educando a esos jóvenes en valores antidemocráticos, en valores que no casan con los presupuestos básicos de la igualdad, de la justicia, de la solidaridad, del respeto…

Y tengo una enorme preocupación, porque para mí es casi más importante que el evidente racismo que existe en determinados sectores de la sociedad: nos alarmamos mucho por el racismo, pero no tenemos en cuenta que esa homofobia está interiorizada en buena parte de la sociedad, que se ha aprendido. Como decíamos antes, nos hemos educado en los colegios hace cuarenta o cincuenta años de una manera determinada y eso se lo estamos transmitiendo a los chavales jóvenes que tienen ahora dieciocho o veinte años, o menos incluso. De tal manera, que creo que la homofobia es bastante más preocupante, porque está latente y bastante más peligrosa que el racismo puntual que se puede expresar en determinados momentos.

¿Pero no crees que las personas de veinte o treinta años que hayan recibido una determinada educación, de unos padres que fueron niños en el franquismo, tienen ahora todos los medios para pararse a pensar, a razonar y a distinguir entre lo que deben eliminar de esa educación y lo que deben incorporar a la misma?

Desde luego, hoy más que nunca. Los que tenemos más de cuarenta años podemos tener una cierta disculpa, en el sentido de que cuando éramos jóvenes tampoco vivíamos en un mundo globalizado que tienes al alcance de un “clic” de ordenador realmente ¿no?

En aquella época no existía y teníamos más dificultades para encontrar referentes sociales, para encontrar modelos, para encontrar un camino con estos valores de los que hablo, valores universales, igualdad, respeto, tolerancia, convivencia en paz. Ahora creo que es menos excusable, yo animo a muchos jóvenes a que lean, se informen, lean El látigo y la pluma y otros muchos trabajos, y a que se replanteen cuáles son nuestros modelos sociales, cuál es la escala de valores que guía nuestros comportamientos y que nos ayuda a conocernos mejor y, sobre todo, a entender que determinadas actitudes (fruto de la educación que nos han enseñado nuestros padres), ahora mismo son anacrónicas. Podían tener vigencia hace tiempo, pero ahora mismo son anacrónicas.

La sociedad va por otros caminos distintos del racismo y la homofobia, la igualdad y la convivencia en paz y la tolerancia son rodillos imparables que, tarde o temprano, presidirán nuestra sociedad, con lo que hay que sumarse a ese carro y no seguir anclados en planteamientos antiguos.

En 2004, cuando se presentaba El Látigo y La Pluma, Eduardo Mendicutti dijo que éste era un libro necesario, porque todos necesitamos recuperar la memoria; pero hay personas que defienden “el pasar página, el olvido, que no hay que remover el pasado…” ¿Qué opinas al respecto, qué les dirías a esas personas?

Como periodista, principalmente, no puedo por menos que defender una tesis muy clara y es que estamos obligados a conocer la verdad, la veracidad de los hechos por encima de todo. Y, puesto que muchos hechos no se conocen, no hay ninguna razón para que no sean conocidos, así de básico.

Pondré un ejemplo, estoy trabajando en un nuevo libro que verá la luz la primavera próxima sobre un tema que estimo bastante atractivo, un libro de Memoria Histórica, a fin de cuentas, y en esta fase de investigación he encontrado una cantidad enorme de datos nuevos, no conocidos que alumbran un período histórico y no hay ninguna razón para que no sean conocidos. Independientemente de entrar en valoraciones maniqueas de buenos y malos, eso me preocupa muy poco: esas son las consecuencias o interpretaciones posteriores. Pero a partir del momento en que se sacan a la luz datos nuevos sobre hechos históricos, no hay ninguna razón para que no sean conocidos, lo que venga después, me da igual.

La función de los historiadores, de los periodistas, de los escritores es descubrir la verdad y hay tantas cosas, además en la línea de la que estamos hablando, hay tantas cosas desconocidas, hay tantos datos desconocidos, hay tantas cuestiones que nunca fueron contadas, que fueron voluntariamente escondidas o involuntariamente olvidadas… Pero que han quedado ocultas, por ejemplo en el franquismo, en la transición, en los primeros pasos democráticos, hay muchas cosas que están sin contar.

Por lo tanto nuestra función, y si nos gusta con más razón, es desvelar todo aquello no contado y eso tiene un valor indiscutible y, en esa línea, hay mucha gente trabajando y no hay ninguna razón para dejar de hacerlo. Lo que venga después son valoraciones subjetivas, probablemente procedentes de quienes pensaban que estaba todo contado ya, no tanto reabrir o no heridas, sino algo tan básico como que determinada gente piensa que ya está todo contado y no hay nada más que contar y que la historia está escrita pero yo discrepo de ese planteamiento que dice que no hay nada más que contar porque todo está ya contado o que la historia es la que es.

No hay nada más que acudir a los archivos para descubrir cosas no contadas que, sobre todo, tienen valor en sí mismo, no son sólo anécdotas, tienen el valor de alumbrar un período histórico y que probablemente interese a todos, a la sociedad en general.

A veces me preguntó por qué, por ejemplo, se ha podido revisar de forma exhaustiva la Segunda Guerra Mundial, de la que se han escrito libros, ya sean novelas, ensayos, se han filmado películas. Y en cambio de la guerra civil española y del franquismo, hasta hace muy poco, no se han empezado a publicar libros, y aún así, se cuestiona muy mucho cualquier actividad de enjuiciamiento ¿Por qué nos cuesta tanto examinarnos y juzgarnos?

Éste es un fenómeno bastante característico de este país llamado España, porque en muchos países del mundo que han sufrido dictaduras o procesos semejantes al español, tarde o temprano los acontecimientos, la tenacidad de personas individuales, víctimas o jueces y la fuerza de la historia, la fuerza de la razón ha conducido a ese proceso de recuperación de la memoria y a ese proceso de justicia por unos caminos determinados. No hay más que hablar de Chile, Argentina, Alemania e Israel. Por ponerte un ejemplo, si el propio Papa, Benedicto XVI ha pedido perdón, si Ángela Merkel ha pedido perdón hace poco en Israel por el régimen nazi, si hay procesos abiertos contra los genocidas de las dictaduras de Chile y Argentina en este momento y, si lugares tan siniestros como la escuela de mecánica de la armada de Argentina, se han transformado en un museo, no hay demasiada justificación para que en España no ocurra lo mismo. Tendríamos que ir probablemente a procesos similares a los que ha habido en otros países que han sufrido dictaduras.


Comprendo que hay que hacerlo con prudencia, con la prudencia que ha empezado esta entrevista con respecto a la ley de Memoria Histórica, pero soy optimista en el sentido de que, poco a poco, muchas de las cuestiones pendientes en la ley de memoria verán la luz, porque si nos homologamos con el resto del mundo hemos de hacerlo también en esta cuestión. Y ahí hay un camino por recorrer, indiscutible en este país. Pero bueno, nos cuesta mucho por esa educación recibida, porque hay mucha gente que aún vive y porque no se ha aclarado la ilegitimidad de los juicios, ni se han procesado ni sacado a la luz los nombres de los represores de la dictadura franquista. Es una diferencia bastante grande respecto a otros países como Argentina o Chile. Ahí sí hay una diferencia legal enorme.


Una última pregunta, respecto al periodismo y una frase que he leído en tu blog (fernandoolmeda.blogspot.com): “Ir donde está el silencio. Ésa es la responsabilidad de un periodista. Dar voz a quien ha sido olvidado, abandonado, golpeado por el poderoso” ¿esta labor, como la que comentabas hace un momento (“descubrir la verdad”), está vigente hoy en día, en un momento en que el periodismo está tan mediatizado? ¿dónde está la verdad?


En el interior de cada periodista, evidentemente. Trabajar con verdad, no sólo buscarla, trabajar con honestidad.


En este país, los medios están alineados desde hace algún tiempo, hay una atmósfera bastante crispada sobre todo desde el 11-M. Digo los medios, las empresas. En el caso de la televisión, por ejemplo, las audiencias condicionan los informativos cada día más, pero luego, sí es verdad que hay actitudes individuales que calan en el espectador, en el lector o en el oyente. Hay mucha gente que está trabajando en esa línea, que comento en el blog, en esa frase.


Te voy a decir un nombre, Gervasio Sánchez, un ejemplo de periodista de raza, insobornable, porque trabaja para medios nacionales y también regionales (lo mismo trabaja en la Cadena Ser que en El Heraldo de Aragón) y tiene un compromiso muy firme con los desposeídos, con los desheredados, ha estado muchas veces en Irak. Es un modelo a seguir, un periodista con todas las letras que sigue buscando la verdad y que va ahí donde está el silencio. En fin, probablemente la profesión periodística como todos los sectores profesionales se ajusta a la realidad que nos rodea y las empresas se acomodan a la situación que hay, pero existen muchísimas iniciativas individuales (también colectivas) de muchos periodistas que siguen buscando la verdad por encima de todo. De eso tenemos que enorgullecernos, son modelos a seguir.


Quizá esas iniciativas son las que hacen que el periodismo, como dice Gabriel García Márquez, sea el mejor oficio del mundo.


Lo es, claro que sí, sin ninguna duda.

2008/02/03

> Berria: Oroitzapena > JUAN SOTO RECUERDA: "YA TIENEN TRABAJO TUS MANOS PECADORAS, MARICON"

  • "Ya tienen trabajo tus manos pecadoras, maricón”
  • Noticias de Gipuzkoa, 2008-02-03 # I.E. · Donostia

Juan Soto fue encarcelado en el campo de concentración de Nanclares en 1944. Se hacía llamar Katy. "Me puse Katy porque muchas veces en la cárcel, aunque los demás fueran gente de izquierdas, la mayoría eran igual de intransigentes y no querían mezclarse con homosexuales, así que muchas veces, diciendo que eras Katy, te salvabas", explicó en una ocasión a la prensa. Fue una víctima por partida triple: homosexual, de familia comunista y violado a los nueve años por un soldado.


El escritor Fernando Olmeda recogió su testimonio y otros en el libro "El látigo y la pluma" : "Una Nochevieja a finales de los 40, los guardias escogen para animar la velada a un preso francés conocido como La Niñón (...); después de la actuación, comenzó la fiesta de verdad. Ya de madrugada, "la Manzanilla trae el cuchimerdeo -la lata con las sobras de la cena de los guardias-, pero casi nadie pone interés, porque en ese momento corre de mano en mano una botella de brandy. A la mañana siguiente un grito desgarrador nos despierta. El empleado doméstico de un capitán encuentra el cadáver de Pepa la Marganta, que había hurgado en la lata y se había tragado un trozo de cristal mezclado con las sobras. La Patos dice a la Dolorosa, encargado de los enterramientos: anoche pasó por aquí la Muerte. Ya sabía yo que se llevaría a alguien... Ya tienen trabajo tus manos pecadoras, ¡Maricón!".

> Berria: Oroitzapena > HERMOSA JORNADA DE HOMENAJE A LOS HOMOSEXUALES ENCARCELADOS EN NANCLARES DURANTE EL FRANQUISMO

  • Hermosa jornada de homenaje a los homosexuales encarcelados en Nanclares de Oca durante el franquismo
  • Bolg de Fernando Olmeda, 2008-02-03 # Fotos: Carmen Demaría

He participado hoy en un emotivo y hermoso homenaje a los homosexuales encarcelados en el que fue "Campo de Concentración de Detenidos" de Nanclares de Oca.




La Consejería de Asuntos Sociales y Vivienda, organizadora del acto, ha colocado paneles explicativos, que incluían fotos y textos de mi libro "El látigo y la pluma". En primer lugar se ha descubierto una escultura de Néstor Basterretxea, hemos guardado un minuto de silencio y hemos colocado flores al pie de la obra (puedes verla en la siguiente foto, a la derecha).




He iniciado el turno de intervenciones, después se ha proyectado un video con el testimonio de Juan Soto, y posteriormente han tomado la palabra Antonio Ruiz, de la asociación de ex-presos, Hervé Yrigoyen, de la asociación "Los olvidados de la memoria" de Toulouse (Francia), Juan Antonio Pérez, director de la prisión -en nombre de la Directora General de Instituciones Penitenciarias-, Iñigo Lamarca, Defensor del Pueblo del País Vasco, y Javier Madrazo, Consejero de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco.




Han asistido representantes de las principales asociaciones GLTB de Euskadi, y muchos amigos. En esta foto estoy con Madrazo y con Yrigoyen.


Muchos medios de Euskadi han cubierto el acto. No así las televisiones de ámbito nacional, que esta noche han preferido reservar tiempo en sus informativos a reportajes de relleno para, supongo, equilibrar la intensa carga política de la jornada.

2008/02/01

> Iritzia: Fernando Olmeda > TURISMO GLTB

  • Turismo GLTB
  • El Blog de Fernando Olmeda, 2008-02-01

He participado en una interesante sesión de trabajo sobre turismo GLTB, dentro del ciclo "Las oportunidades de negocio de nuevos perfiles de clientes", en el marco de FITUR. El veterano activista Jordi Petit ha trazado un recorrido histórico, y Manuel Roldán (Grupo La Lupe) y Pilar Sánchez (portal Touristgay) han contad sus experiencias empresariales. La ponencia más interesante ha sido la de Carlos de Cires, asesor y consultor de turismo LGTB, coordinador de viajes y del especial Destino de la revista Zero y responsable de turismo y alojamientos de los Eurogames de Barcelona'08.


Carlos ha estado espléndido: frente al tópico establecido, ha explicado que "los gays no tenemos más dinero, sino que simplemente tenemos más renta disponible (que no es lo mismo) y seguimos otras pautas de consumo".Ha descartado, también por tópico y por limitado, el término "turismo gay" y lo ha sustituido por el de "turismo LGTB friendly", que va, por cierto, mucho más allá del ocio y la fiesta. Ha dado interesantísimos consejos para poner en marcha negocios y ha repasado algunas iniciativas sobresalientes en un país puntero como España -a partir de los conceptos básicos de destino/evento/alojamiento-. Y un pensamiento más, con el que finalizo este rápido post: "la igualdad legal que hemos conseguido en España nos ha puesto en el mapa turístico gay mundial". O lo que es lo mismo: que la Ley de matrimonio homosexual -aprobada por el actual Gobierno- no sólo beneficia a personas individuales, sino a la economía en su conjunto.

2008/01/31

> Berria: Oroitzapena > ACTO EN RECUERDO A LOS HOMOSEXUALES ENCARCELADOS EN NACLARES DURANTE EL FRANQUISMO



  • Acto en recuerdo a los homosexuales encarcelados en Nanclares durante el franquismo
  • Blog de Fernando Olmeda, 2008-01-31

El domingo, en la cárcel de Nanclares de la Oca (Álava) participaré en un acto de homenaje a los gays, lesbianas y transexuales perseguidos durante la dictadura franquista. Tomaremos la palabra el consejero Javier Madrazo, el presidente de la Asociación de ex-presos sociales, Antonio Ruiz; Hervé Irigoyen, de "Los olvidados de la memoria", y un representante de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias. También se proyectará un vídeo con el testimonio de Juan Soto, encarcelado en 1944 en Nanclares. Incluí su historia en "El látigo y la pluma".


No es el primer acto relativo a la memoria que organiza el Gobierno vasco. Estas fotos pertenecen al acto en recuerdo a las mujeres presas en la cárcel de Saturrarán. Aquel día también se descubrió una escultura de Néstor Basterretxea. Acudieron muchas mujeres. El domingo no habrá ningún superviviente del que fuera Campo de Concentración de Detenidos de Nanclares. El olvido y el miedo se tragaron sus vidas. Silenciaron sus voces.

2008/01/26

> Berria: Oroitzapena > NANCLARES: HOMENAJE A LOS PERSEGUIDOS POR EL FRANQUISMO

  • Homenaje a los perseguidos por el franquismo
  • Blog de Fernando Olmeda, 2008-01-26

El próximo fin de semana participaré en un acto de homenaje a los homosexuales perseguidos por el franquismo, organizado por el Gobierno Vasco. El acto tendrá lugar el domingo 3 de febrero a las 12 del mediodía en el Centro Penitenciario de Nanclares de Oca (Álava), y se enmarca en el Plan de Paz y Convivencia del Gobierno Vasco, cuyo "Eje número 3" está dedicado al reconocimiento de las personas víctimas de la guerra civil y la dictadura. Se descubrirá una escultura, obra de Nestor Basterretxea, que incluye un texto en reconocimiento a las personas víctimas de la represión por su orientación e identidad sexual.


Intervendré al principio del acto, una vez descubierta la escultura. Escribí sobre el Campo de Concentración de Detenidos de Nanclares en mi primer libro, "El látigo y la pluma".


Después de un vídeo sobre Juan Soto Puente, preso en Nanclares hace sesenta años (recogí su testimonio en mi libro), tomarán la palabra Antonio Ruiz, de la Asociación de ex-presos sociales, Hervé Hirigoyen, de la Asociación Les Oubliés de la Memoire (Toulouse, Francia), Mercedes Gallizo, Directora General de Instituciones Penitenciarias del Ministerio del Interior, y Javier Madrazo, Consejero de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco. El acto finalizará con una ofrenda de flores.