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2008/12/10

> Berria: Soziologia > EL 16% DE LA JUVENTUD RECHAZA EL MATRIMONIO HOMOSEXUAL

  • Los jóvenes se emancipan antes y son desinhibidos
  • Se inician en el sexo con 16 años y huyen de la política. El 36% de los encuestados se muestra a favor de la pena de muerte
  • El País, 2008-12-10 # María R. Sahuquillo · Madrid

Los jóvenes españoles se van de casa de sus padres antes que hace cuatro años, se inician más pronto en las relaciones sexuales y se muestran menos cohibidos a la hora de hablar de aspectos íntimos. El Informe Juventud en España 2008 del Instituto de la Juventud revela una evolución en la edad y las fórmulas de emancipación de este colectivo. Sin embargo, los datos reflejan también un estancamiento en algunos aspectos de igualdad de género -el 42% de los hombres y el 46,5% de las mujeres creen que tener hijos obstaculiza la vida profesional de la mujer-, un gran desapego de la política y un incremento de los embarazos no deseados.


Los jóvenes españoles están desencantados de la política. Sólo el 18% se muestra interesado por ella, frente a un 23,2% en 2004. Para ellos, el Gobierno es la séptima institución más valorada, muy por detrás de las ONG, la ONU y la Unión Europea (primera, segunda y tercera). El informe, elaborado con las encuestas a 5.000 personas de 15 a 29 años, dibuja a un colectivo involucrado en acciones solidarias (un 39%). Destaca que, a pesar de su desinterés por la política, uno de cada tres jóvenes se manifiesta a favor de la pena de muerte, una cifra ligeramente superior a la de 2004. Una tendencia que Gabriel Alconchel, director del Instituto de la Juventud, achaca al mayor peso de la población inmigrante. "Estos jóvenes tienen mayor apego a los roles y valores tradicionales", sostiene.


Una tendencia que la socióloga María Jesús Funes describe como "conservadora" y que se repite en la opinión sobre el matrimonio homosexual, rechazado por el 16% de los jóvenes. A pesar de esas opiniones, definidas como más tradicionales, el 75% de la población se muestra partidario de la eutanasia y un 63% asegura estar a favor de la genética terapéutica.


Los españoles mantienen su primera relación sexual a los 16 años y 10 meses de media, un año menos que en la encuesta anterior. El informe muestra un aumento de los embarazos no deseados, que han pasado de 9,9% en 2004 a un 12,1% en 2008. Una cifra que ha descendido entre la población española, pero que, sin embargo, ha aumentado entre las inmigrantes. Este colectivo utiliza menos métodos anticonceptivos.


"Se ha adelantado la edad de las grandes decisiones", según el sociólogo Andreu López, otro de los autores del estudio. Así, casi el 40% de ellos se ha emancipado. Un 5% más que en la anterior encuesta de 2004.


El 84% de las mujeres y el 72% de los hombres dicen que su hogar ideal es el modelo de una familia en la que los dos trabajen, según el informe. Una muestra para la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, de que "se ha producido una democratización de la familia española". Sin embargo, a pesar de esto, las desigualdades de género se resisten a desaparecer. Dos de cada tres jóvenes admiten que las tareas del hogar las desempeñan mayoritariamente las mujeres. Además, frente a la mayoría que opina que los hijos lastran la carrera de la mujer, sólo el 21% de los varones y el 14% de las mujeres consideran que la paternidad supone impedimentos para la vida profesional de los hombres. El estudio constata la desigualdad de género en los salarios: el sueldo medio neto de los jóvenes es de 963,91 euros, siendo para los varones de 1.076 euros y para las mujeres de 827, un 30% menos.

2008/12/06

> Erreportajea: Historia > AQUEL OTOÑO DE 1978

  • Aquel otoño de 1978
  • Con la aprobación de la Constitución España daba un paso fundamental en la Transición pero los aires de cambio ya habían empezado a transformar el país
  • El País, 2008-12-06 # Mriam Lagoa • Madrid
España finalizaba 1978 aprobando la nueva Constitución y culminando así uno de los pasos decisivos de la transición democrática que había dado comienzo desde la muerte de Franco. Entre tanta solemnidad política y institucional, los ciudadanos españoles experimentaban con la nueva libertad adquirida en el plano social y cultural cuando tocaba a su fin la década de los 70 y se preparaban para entrar en la colorida década que se avecinaba, los 80.

El fin de la censura había impulsado la aparición de nuevas publicaciones y el mundo del cine y la música se abría tras casi cuarenta años de férreo control. Estba en pleno auge el destape y empezaban a hacerse más visibles en la calle las modas que llegan desde Europa.

En el cine, las películas musicales seguían estando de moda. Si en 1977 el protagonismo y los récords de taquilla fueron para Fiebre del sábado noche, cuya banda sonora que lideraba también la lista de los discos más vendidos, 1978 fue el año de Grease, que desató toda una fiebre revival y todavía hoy es un referente del cine de esos años. El actor en la cresta de la ola, por supuesto, era John Travolta protagonista de ambas películas.

Los comienzos de la movida comenzaban a asomar en España y en 1978 comenzó la andadura musical de tres grupos míticos de los 80. Tequila obtenía uno de sus primeros éxitos con Rock en la plaza del pueblo y se formaban Kaka de Luxe con Carlos Berlanga, Alaska o Nacho Canut, y Nacha Pop.

Los niños de aquel año estaban asomándose a la revolución que ocurrió en la televisión infantil en los años 80. En 1978 se estrenaron los Teleñecos y Orzowei y en las series para los padres comenzaron su andadura Vacaciones en el mar, Yo, Claudio o Cañas y barro. En Estados Unidos comenzaba uno de los culebrones esenciales de los 80, la cadena CBS estrenaba Dallas.

En el mundo deportivo como cualquier año de Mundial, el campeonato de fútbol celebrado en Argentina fue el gran acontecimiento deportivo de 1978. El país anfitrión ganó el primer de los dos mundiales que posee y la selección española tuvo una pobre actuación al quedar eliminada en primera ronda. España se preparaba ya tomar el relevo del próximo Mundial y una de las cuestiones candentes de 1978 era la elección de mascota, Lolo quedaba descartado pero Naranjito aún no aparecía por ningún lado.

Aparte del fútbol, en otras competiciones internacionales a España tampoco le fue demasiado bien en 1978. Eurovisión seguía, y sigue, resistiéndosele a los representantes españoles. Ese año nuestro país tuvo como representante a José Vélez que con la canción Bailemos un vals quedó en novena posición. Ganó Israel con la canción A-ba-ni-bi, representativa de una época en las que las canciones de Eurovisión todavía eran capaces de convertirse en éxitos después del concurso.

Aquel diciembre del 1978, los ciudadanos españoles se disponían a ratificar la Constituciones pero las navidades, igual que ahora, eran las grandes protagonistas del mes. Los juguetes estrellas de las cartas a los Reyes Magos eran la Nancy, los Geyper Man y los Juegos Reunidos. En televisión el gran acontecimiento del mes sería el programa de Fin de Año de TVE, la única cadena que todavía había en España.

La democracia echaba a andar y los españoles se preparaban para recibir los cambios que viviría el país tras cuarenta años de dictadura franquista.

2008/10/27

> Erreportajea: Politika > UNA SOCIEDAD AJENA AL DEBATE POLITICO...

  • Una sociedad ajena al debate político...
  • Todas las encuestas reflejan la misma tendencia: la brecha entre la clase política y los ciudadanos vascos es cada vez mayor. La apatía aumenta debido al elitismo de unos y el creciente individualismo de otros
  • Noticias de Gipuzkoa, 2008-10-27

La falta de interés de la sociedad por la política más cercana crece por momentos. La última prueba, el estudio de Gizaker sobre Gipuzkoa que constata que a los ciudadanos de este territorio les es más familiar el nombre del candidato demócrata para las elecciones a la presidencia de EEUU, Barack Obama, que el propio diputado general, Markel Olano. Los datos sobre la conexión de la ciudadanía con la política son igualmente desoladores: un 72% asegura no confiar en la política, un porcentaje similar se declara políticamente inactivo, cuatro de cada diez consultados dice no sentir afinidad por ninguna sigla y un 56% no cree que a los políticos les interese lo que piensan los ciudadanos.


Las conclusiones de este informe corroboran tendencias ya apuntadas por el Euskobarómetro de la UPV o el Sociómetro del Gobierno Vasco. El divorcio entre la clase política y la sociedad es un hecho y contribuye a ahondar en la actitud cada vez más elitista de los primeros y el individualismo de los segundos, a decir de especialistas consultados por este periódico.


Para José Ángel Cuerda, ex alcalde de Vitoria y estrecho observador de la sociedad vasca, el problema radica en la falta de herramientas para fomentar la participación ciudadana y el escaso interés de los partidos mayoritarios por habilitarlas, cómodos como están en su papel de "colectivos puramente electorales, cuyo único objetivo es conquistar el poder". Citando al escritor Carlos Monsiváis, Cuerda asegura que "el gran problema de nuestras democracia es que el pueblo se ha convertido en público, en simples espectadores", y las escasas herramientas de participación ciudadana que hay se quedan "en la epidermis".


"Los ciudadanos dejan de ser protagonistas de la sociedad en la que viven para ser consumidores o usuarios de productos que les son dados. La sociedad vive anestesiada, en gran parte por el efecto noqueador de los medios de comunicación, que se han convertido en armas de cretinización masiva. Es más cómodo acudir a un estadio o sentarse frente al televisor que intervenir en la vida pública. Pero eso no es una democracia sana", lamenta.


La efervescencia colectiva de hace 30 años se ha extinguido. Las cobertura de las necesidades materiales se impone a la persecución de ideales. Las utopías han muerto. Para invertir esta tendencia, Cuerda cree fundamental impulsar un plan estratégico en el ámbito educativo, la clave para "formar ciudadanos responsables y que se sientan partícipes de las decisiones de la comunidad".


"No sé si la educación actual será la causa del abstencionismo, pero sí estoy convencido de que en ella está la solución para acabar con él y para devolver a la democracia su eficacia y viveza y tener una sociedad más justa e igualitaria", manifiesta. Cree que en Euskadi todos los partidos tienen pendiente esta reflexión interna, especialmente los nacionalistas. "Necesitan un examen a conciencia, riguroso y si hace falta cruel consigo mismos", sostiene.


Pedro Ibarra, catedrático de Ciencia Política de la UPV, reparte la responsabilidad por la apatía generalizada a partes iguales entre los políticos y la ciudadanía. Considera un error que los partidos se hayan convertido "en un fin en sí mismos, en lugar de medios para llevar al poder las demandas de la sociedad", pero no exime de culpa a la sociedad, que no cuestiona el sistema ni mucho menos se organiza para promover cambios o participar en política, algo que ha podido constatar como líder del equipo de investigación y formación en democracia participativa Parte Hartuz.


"No nos engañemos. El sistema de democracia representativa que tenemos está montado para que no exista ese interés por cambiar las cosas, para que la gente no se implique. No está concebido para que la ciudadanía se movilice y participe por un interés común. Para eso tendríamos que tener una democracia participativa. Pero aquí la gente se conforma con votar cada cuatro años y dejar la gestión de la vida pública en manos de los representantes que resulten elegidos", resume.


Aunque cree que no hay tanto desencanto por la política como parece, Ibarra constata una pérdida de la conciencia reivindicativa y de la capacidad de movilización, más agudizada en el caso vasco. "La sociedad sigue queriendo que se solucione el conflicto, pero ya no sale tanto a la calle para expresarlo porque está cansada de hacerlo, después de tantos intentos frustrados. La violencia se ha convertido casi en un elemento más del paisaje", opina.


Para el físico Pedro Miguel Etxenike, "en una sociedad que no respeta a la clase que ha elegido para articular y organizar su convivencia está fallando en algo". El ex consejero vasco de Educación considera necesario hacer purgas que aparten de la política a todas aquellas personas que contribuyen a su desprestigio, para que la "dedicación ejemplar" del resto no se vea empañada.


"Es bueno que la política sea una actividad de ida y vuelta. Si el máximo interés de un político es seguir pegado al cargo, el servicio que haga a la sociedad se verá desvirtuado", opina Etxenike, quien está convencido de que una clave para implicar a la ciudadanía en la vida pública es promover nuevas herramientas de participación y abrir las candidaturas electorales de los partidos a personas de todo tipo de perfiles profesionales. "Es positivo que en la gestión pública haya gente de todas las profesiones y con diferentes puntos de vista, no solo abogados y economistas", expone el ex portavoz del Gobierno Vasco.

  • ...una juventud sin conciencia colectiva

La 'partitocracia' parece ser la gran barrera para que los jóvenes se decidan a participar en política. Las nuevas generaciones ven a los partidos como estructuras endogámicas y ajenas a sus intereses. Les falta también constancia para participar en otros movimientos


Si en algún colectivo se muestra en todo su esplendor el desinterés por la política entendida como cercanía a una determinada sigla o implicación en la vida pública, es entre las capas más jóvenes de la sociedad vasca. Aunque las organizaciones no gubernamentales más rompedoras y los movimientos contra la especulación inmobiliaria o las grandes infraestructuras se nutren en buena medida de este colectivo, la repercusión que generan es muy reducida y percibida como gestos poco más que anecdóticos. De ahí a la impotencia y a que cunda la apatía hay sólo un paso.


Ludger Mees, vicerrector de Euskera de la UPV, cree que llegar a la conclusión de que los jóvenes no se comprometen políticamente porque están entregados al hedonismo y al consumismo es una "interpretación reduccionista" de lo que ocurre. "Más bien lo que pasa es que ven todos los días que el poder fluye por cauces distintos a la política, lo que les genera sensación de impotencia. Piensan, ¿para qué intervenir en política si no sirve para nada?", aclara Mees.


Opina, en todo caso, que la tendencia al individualismo y la pérdida de la conciencia colectiva es general, no sólo atribuible a las nuevas generaciones. "Todos somos parte de una sociedad posmoderna donde se ha producido un derrumbamiento de las grandes utopías y una erosión de los sistemas tradicionales de socialización, como la familia, la iglesia, la clase social...", reflexiona. Según Mees, impera una "darwinismo globalizado" basado en la filosofía del "sálvese quien pueda", que conduce a cada individuo a diseñar su propio "cóctel de valores".


Los jóvenes vascos cogen además el testigo de unas generaciones que han sido víctimas de la "sobredosis política" que se generó en la Transición. Huyen de la "carga dramática" que tiene la política en Euskadi y de la "sobreactuación" de sus máximos dirigentes. "Debido al impacto del terrorismo, en el País Vasco se produce la escenificación de una serie de posturas extremistas. Los partidos trasmiten que o estás con ellos o contra ellos, a lo que se suma un concepto reduccionista de la política basado en cuestiones identitarias, cuando la política es mucho más", resume el catedrático, convencido que el problema de la juventud no radica tanto en su desconfianza de la política como en sus recelos hacia "los políticos y los partidos".


No obstante, Mees cree que la brecha entre la sociedad y los gestores de la vida pública no es tan profunda como parece, si bien advierte riesgos que pueden contribuir a ahondarla. Así, es categórico al mostrar su rechazo a la profesionalización de la clase política, a la existencia de dirigentes que saltan de institución en institución sin haber tenido experiencias previas en otros ámbitos. "Habría que prohibirlo. Me da horror la idea de ser gobernado por políticos que no conocen otra cosa que su propio mundillo", sostiene.


Gorka Andraka, periodista especializado en movimientos sociales, asegura que su experiencia le ha llevado a ver cómo las manifestaciones y la organizaciones no gubernamentales que tanta pujanza tuvieron hace unos años se han ido vaciando de jóvenes o sólo cuentan con ellos de modo intermitente. Lamenta además el poder que tienen las grandes estructuras -"Bancos, instituciones, empresas...", enumera- para fagocitar cualquier movimiento alternativo o antisistema.


"En cuanto un movimiento antisistema comienza a dar frutos, alguna estructura de poder lo absorbe y lo anula o hace que pierda su carga crítica. Tarde o temprano, a cualquier ONG le llega la caja de ahorros o la institución de turno a ofrecerle fondos que le permiten hacer más proyectos o tener más personal, y entonces debe optar entre conservar la independencia o rebajar el nivel de crítica. La apuesta por la transformación se acaba diluyendo. Ha pasado con la lucha antiglobalización, con la apuesta por los transgénicos, el comercio justo...", cita.


¿El origen de todos los males que afectan a la política y la alejan de la sociedad, según Andraka? Los partidos. "No creo para nada en los partidos políticos. Desmovilizan conscientemente a la gente para que no intervenga en política, hacen y deshacen a su antojo y lo legitiman todo haciendo elecciones cada cuatro años. Se han montado muy bien el negocio.", manifiesta.


Los mismos recelos hacia la clase política gobernante muestra Fabio González, coordinador Iratzarri, las juventudes de Aralar. "La clase política no debería existir como tal. Todos podemos y debemos ser políticos, eso es lo sano. Pero se ha impuesto un modo de hacer política basado en el pasillismo, en el altostanding y el beneficio a unos pocos en detrimento de la mayoría", apunta González, que con solo 23 años lleva casi tres involucrado en Iratzarri y antes ya estuvo vinculado al movimiento de gays y lesbianas EHGAM.


Reconoce que hay quien le ve como un bicho raro por su implicación en la política, aunque también se siente como un "referente" en su entorno, una muestra de que es posible hacer algo a través de la política sin sucumbir a las corbatas y los discursos "vacíos".


Percibe una clara oportunidad de cambio si los jóvenes traspasan la barrera e imponen un nuevo modo de participar en la vida pública. "La gente se mueve, se ve en los gaztetxes y en los movimientos políticos juveniles, pero es verdad que falta más compromiso. Todos debemos participar más y no dejar nuestras vidas en manos de una elite", asegura.

  • Nota de EHGAM-DOK: En el original nuestra organización figura como Egham. Además, Fabio González sigue vinculado al colectivo, organizando GaztEhgam.

2008/08/27

> Berria: Ikasketak > EN LA INFANCIA SE APRENDE A COMPARTIR DESDE LOS SIETE AÑOS

  • Los niños aprenden a compartir desde los siete años
  • Un estudio considera que este comportamiento altruista diferencia al ser humano de los animales
  • El País, 2008-08-27

Los niños dejan de ser egoístas y aprenden los principios de justicia e igualdad a partir de los siete u ocho años, así lo señala un estudio que publica hoy la revista científica británica Nature.


Los investigadores de la Universidad de Zurich (Suiza) y del Instituto Max-Planck para Antropología Evolutiva de Alemania han realizado un experimento sociológico con niños de entre tres y ocho años. En total 229 escolares suecos de varias edades que compartieron distintos juegos en los que la moneda de cambio eran las golosinas.


Los niños se disponían en parejas y uno de ellos tenía que elegir entre dos posibilidades: ganar un caramelo y no darle nada al compañero o que ambos ganaran un dulce. A pesar de que su recompensa no variaba, ellos siempre recibían la golosina, los más pequeños -entre tres y cuatro años- dejaban sin caramelo a su compañero. Los de siete y ocho años, en cambio, elegían la opción más justa, compartir.


Sin embargo, los pequeños que participaron en el estudio no fueron completamente justos ya que ofrecían las golosinas sólo a los niños que conocían. Los autores del estudio sugieren que este comportamiento refleja la actitud "parroquial" o comunitaria heredada del ser humano, que se considera crucial en la evolución de sociedades cooperativas. Así, la "aversión a la desigualdad" estaría fuertemente relacionada con el sentimiento de pertenencia a una comunidad, que hace favorecer a los miembros del propio grupo.


Pero los resultados de la investigación revelan la buena disposición de los menores a tener en cuenta a los otros y que a esa edad empiezan a tratar a sus amigos como lo harían los adultos. Una actitud que el equipo investigador, dirigido por Erns Fehr, considera decisiva. Señalan que ser consciente de las preferencias del otro es concluyente para lograr y mantener la cooperación en grandes grupos. Una actitud que no se da en otras especies como los chimpancés, que son egoístas también en la edad adulta.

2008/08/07

> Berria: Adopzioa > UN RESPALDO MAYORITARIO A LA ADOPCION

  • Un respaldo mayoritario a la adopción
  • El Mundo, 2008-08-07 # Olga R. Sanmartín · Madrid

Matrimonio con hijos. El álbum de fotos de la homosexualidad en la España del siglo XXI lleva pocas imágenes transgresoras y muchas acerca del nervioso intercambio de anillos en el Registro Civil, las aburridas visitas a los suegros, los primerizos y torpes cambios de pañales y los ruidosos cumpleaños infantiles en el McDonald's. Al menos, la ley legitima desde 2005 estas escenas costumbristas y así las respalda, además, la mayoría de la sociedad.


Más de la mitad de los españoles (el 55%) no alberga ninguna duda de que los gays y lesbianas deben tener los mismos derechos que los heterosexuales a la hora de adoptar niños. Y el 47% está a favor de que las uniones entre personas del mismo sexo se denominen matrimonio, como dice la norma que hace tres años aprobó el Gobierno socialista.


Son datos de la encuesta de Sigma Dos realizada para EL MUNDO, que reflejan que la normalización homosexual va por buen camino, pero que dejan ver, asimismo, que todavía convergen dos Españas: la que sostiene sin prejuicios la bandera del arcoiris y la que la acepta a regañadientes.


Porque frente al 47% que defiende que las bodas rosa sean exactamente iguales que las otras, hay un 40% que es partidario de que tengan los mismos derechos y garantías pero con otro nombre –por ejemplo, el de parejas de hecho–, de tal forma que la acepción del matrimonio se reserve sólo para las uniones hombre-mujer.


Las que más se pronuncian son las mujeres, que defienden más que los hombres los derechos de los gays y las lesbianas. Conforme la edad de los encuestados va en aumento, se registran menos partidarios de estos matrimonios. Con una excepción: el 31% de los que tienen entre 19 y 29 años se opone a esta denominación. En otras palabras, casi uno de cada tres jóvenes está en contra de la Ley del Matrimonio Homosexual.


Es más, incluso entre los votantes del PSOE hay un 23% que no quiere usar la palabra matrimonio, a pesar de que fue uno de los principales caballos de batalla de este partido durante la pasada legislatura.


Por contra, el mismo porcentaje –uno de cada cinco– de los simpatizantes del PP da el sí a las bodas gays. No hay que olvidar que el principal partido de la oposición abrió ligeramente la puerta al debate durante su reciente congreso en Valencia.


De la misma forma, el 35% de los que apostaron por los populares en los pasados comicios está a favor de que los homosexuales adopten, a pesar de que Mariano Rajoy dijo que él, personalmente, retiraría este derecho que la ley contempla desde 2005 (hasta este año, los gays podían hacerlo, pero únicamente de forma individual).


Según el sondeo de Sigma Dos, el 55% está a favor de la adopción; el 38%, en contra, y muy pocos –el 6%– no dicen ni que sí ni que no.

2008/07/22

> Berria: Soziologia > LA SOCIOLOGA MARINA SUBIRATS CREE QUE "EL GENERO MASCULINO ESTA OBSOLETO"

  • La socióloga Marina Subirats cree que "el género masculino está obsoleto"
  • Europa Press, 2008-07-22 # Santa Cruz de Tenerife

El curso "La nueva masculinidad" de la Universidad de Verano de Adeje (Tenerife) se abrió este miércoles con una charla de Marina Subirats Martori, doctora en Filosofía y catedrática de Sociología de la Universidad Autónoma de Barcelona, sobre la nueva masculinidad, donde afirmó que "el género masculino fue construido en una época en la que servía pero actualmente está obsoleto, es inútil". Y así, la que fuese directora del Instituto de la Mujer se mostró concienzuda en que esta actitud es "dañina", primero para el propio hombre y segundo para la mujer.


A lo largo de la historia, la esperanza de vida de la mujeres fue siempre más corta que en los hombres. "Era normal que las mujeres murieran antes por su función sexual", planteó y añadió que "hoy por hoy, las Naciones Unidas localizan sólo a dos países en el mundo donde la esperanza de vida en hombres sea más elevada que en las mujeres --Nigeria y Zimbawe-- porque se trata de países sumidos en una pobreza absoluta y carentes de higiene, donde las mujeres mueren en el parto o agotadas de tanto parir".


La experta prosiguió aludiendo que esto es muy raro porque no se conoce ninguna sociedad en la que el grupo dominante (hombres) tenga una esperanza de vida menor a la del grupo dominado (mujeres). Además, en la mortalidad masculina entra en juego el factor riesgo de carácter social y de modelo inculcado. "A los hombres se les enseña a salir a pelear, a ser el más fuerte", sentenció.


La autora del libro 'Rosa y azul' continuó explicando que a los niños se les inculca el miedo a las terribles consecuencias que acarrea ir en contra del modelo. "¡Deja de llorar como una niña que tú eres un hombre!" De este modo, "se está vinculando un estímulo negativo con la figura femenina. ¿Porqué si algo es un coñazo es aburrido y si es cojonudo no? Una madre está avergonzada de que su hijo no sea lo suficientemente hombre por el temor a la homosexualidad. ¡Ya no digamos el padre!", resumió.


Subirats explicó que esto sucedía antes con las niñas, que debían responder al modelo de "mujer calladita y sumisa que corría detrás del polvo con trapito en mano". La gran diferencia, continuó explicando, es que la mujer ha evolucionado en estos últimos 40 años y se han cambiado los modelos.


Socialmente, el niño tiene que ser fuerte y no mostrar sus debilidades, lo que implica ocultar sus sentimientos porque "si llegase a sentir empatía con el victimismo de otro se volvería débil y esa postura está guardada para las mujeres". Sin embargo, extendió su explicación, sólo hay un momento en la vida donde el hombre tiene derecho a dejarse llevar y es en el proceso de enamoramiento. "Aquí, es cuando el hombre se muestra devoto de un ser socialmente inferior", afirmó.


Pero, en el día que se van a vivir juntos, continuó diciendo, "todo desaparece porque el gran cortejador se esfuma". Ahora, llega la desilusión de muchas mujeres, porque al hombre se le permite sólo los dos primeros meses estar pendiente de su mujer luego cobran más importancia las "cervecitas sociales".


Finalmente, Subirats Martori afirmó que en España está vigente el espíritu del Don Juan mientras las mujeres buscan un hombre que realmente no existe; y los hombres buscan una mujer que ya no está.

2008/07/14

> Berria: Psikologia > LA JUVENTUD DE AHORA TIENE EL MISMO PERFIL MACHISTA QUE SUS PROGENITORES

  • Los jóvenes de ahora tienen el mismo perfil machista que sus progenitores
  • Un estudio revela que las creencias sexistas siguen existiendo. Las chicas consideran que son delicadas y necesitan protección. A mayor religiosidad, mayor machismo. El sexismo de ahora es más sutil.
  • 20 Minutos, 2008-07-14 # A. Huertas

La mujer en la cocina con la pata quebrada. Expresiones como esta son cada vez menos habituales. El machismo, sin embargo, sigue existiendo en la sociedad aunque de un modo mucho más sutil.


Los jóvenes granadinos mantienen el mismo perfil sexista que sus padres, según una investigación realizada por el departamento de Psicología Social de la Universidad de Granada .


Los expertos han hecho un estudio entre más de mil jóvenes de 14 a 18 años de la provincia y consideran que la forma en que las mujeres se ven a sí mismas y cómo las ven los hombres no ha cambiado demasiado en las últimas generaciones.


Los niños son más hostiles y utilizan expresiones como «las chicas deben ayudar más en casa, o hay que controlar con quién se relacionan las novias», afirma Soledad de Lemus, una de las investigadoras.


Las jóvenes, en cambio, usan más el sexismo benévolo. «Las adolescentes creen que las chicas deben ser queridas y protegidas o que tienen una mayor sensibilidad hacia los sentimientos de los demás, que son delicadas».


El resultado no ha sorprendido a los investigadores, «porque el machismo tradicional está mal visto en nuestra sociedad, mientras que estas formas más sutiles gustan incluso a algunas mujeres, que confunden las creencias sexistas con el galanteo o la simpatía del hombre». Además, según el estudio, a mayor religiosidad, mayor nivel de machismo.


«Muchos jóvenes son machistas», asegura Antonio López, docente del Instituto de Sexología Al Andalus .


El experto, que imparte talleres de igualdad en centros educativos, dice que «los chicos controlan a las novias, la forma de vestir, con quién van... y ellas se dejan hacer. Las mujeres de hoy son más independientes que sus abuelas, pero siguen en el papel de sumisas, sobre todo en las relaciones de pareja».

2008/07/03

> Berria: Bestelakoak > CADA VEZ SOMOS MAS FELICES

  • Cada vez somos más felices
  • Un estudio señala que el nivel de satisfacción en la mayoría de sociedades no ha dejado de subir desde 1981. España se sitúa en la mitad de la tabla
  • El País, 2008-07-03

Cada año que pasa somos más felices. Eso es lo que se deduce del estudio publicado por la Universidad de Michigan a través de encuestas realizadas entre 1981 y 2007 en los 97 países que reúnen el 90% de la población mundial. Con datos recabados este año también han realizado una clasificación entre todos los estados encuestados y España queda un poco por encima de la media, ya que ocupa el puesto número 43.


Encabezando la lista de los países más felices se encuentra Dinamarca, seguida por Puerto Rico y Colombia. En cambio, la población de Zimbawe es la más infeliz del planeta. Tampoco están satisfechos los habitantes de Moldavia y Armenia, los siguientes por la cola. Estados Unidos aparece en el número 16, detrás de Nueva Zelanda y nuestro vecino Portugal está justo por detrás de Italia, puestos 46 y 45 respectivamente.


Los habitantes de los países más ricos suelen estar más satisfechos, pero el dinero no lo es todo. Es más importante la libertad para poder tomar decisiones. La democracia y la tolerancia social son los dos factores más decisivos en la satisfacción de la población para el politólogo Ronald Inglehart, director del estudio y autor principal del ensayo publicado este mes en la revista Perspectives on Psycological Science. Como muestra señala la tolerancia social y el sistema democrático de Dinamarca, Islandia, Suiza, Holanda y Canadá, que se sitúan entre los 10 primeros de la tabla.


"La forma de maximizar la felicidad parece cambiar con el incremento del desarrollo económico. En sociedades muy básicas, la satisfacción está estrechamente ligada a la solidaridad grupal, la religiosidad y el orgullo nacional. En niveles más altos, la libertad de elegir es la capacidad que tiene un mayor impacto", señala Inglehart, quien también ha destacado el incremento de satisfacción entre las repúblicas ex socialistas. "Mientras que la mayor parte de los países ex comunistas muestran niveles muy bajos de felicidad, muchos de ellos muestran incrementos muy amplios en bienestar. El colapso del comunismo ha sido seguido, en general, por un gran declive en el estado del bienestar que ha vuelto a subir con el crecimiento económico".


Una rutina hedonista
Durante los últimos 26 años el Instituto para la Investigación Social, fundado en 1948 en la Universidad de Michigan, ha realizado más de 350.000 entrevistas para averiguar el nivel de felicidad de la gente a través de dos preguntas: "Teniendo en cuenta todos los factores de su vida, ¿diría que es muy feliz, bastante feliz, no muy feliz o infeliz?" y "¿En estos días, cual es el nivel de satisfacción en su vida?".


A través de las respuestas obtenidas, Ingleheart y sus colegas elaboraron un índice de bienestar subjetivo que refleja al mismo tiempo la felicidad y la satisfacción. De los 52 países en los que cuentan con una línea temporal suficiente (que contenga datos de 17 años) el índice subió en 40 casos y cayó sólo en 12.


"Las primeras investigaciones sugerían que el nivel de felicidad era estable", afirma Inglehart, "Sucesos importantes como ganar la lotería o descubrir que se tiene cáncer puede derivar en cambios a corto plazo, pero en el largo plazo mostraban que la gente y los países estaban anclados en una rutina hedonista. Parece que no importa lo que hagamos o lo que suceda, el nivel de felicidad básico es estable y no cambia sustancialmente".


Los datos revelados ahora por el instituto no muestran únicamente que durante los últimos 25 años la felicidad ha subido de forma significativa en muchos países. Tan importante como ese hecho es el por qué. En las últimas décadas países con bajos ingresos como India y China han experimentado un crecimiento económico de gran importancia, docenas de los que tenían unos ingresos medios han establecido regímenes democráticos y se ha incrementado la igualdad entre los sextos y las sociedades se han vuelto más tolerantes. Estos factores, sobre todo los dos últimos, han hecho que la gente viva mas feliz.

2008/06/23

> Berria: Homofobia > EL 10% DE LA POBLACION ESPAÑOLA CREE QUE LAS PERSONAS HOMOSEXUALES NO DEBEN VIVIR COMO QUIERAN

  • Uno de cada diez españoles cree que los homosexuales no deben vivir como quieran
  • El Faro de Cartagena, 2008-06-23

Un diez por ciento de los españoles opina que los gays y las lesbianas no deberían tener libertad para vivir como quieran, según un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) recién incluido en su base de datos, al que tuvo acceso Europa Press.


La encuesta sobre la ‘Identidad Nacional en España’, encargada a la Universidad de Salamanca, se elaboró tomando como base 3.192 entrevistas personales y domiciliarias, en enero de 2007.Según los datos, la inmensa mayoría de los españoles defiende la igualdad en el reconocimiento de los derechos para este colectivo (el 75% está de acuerdo o muy de acuerdo). Por otro lado, un 8 % se muestra indiferente respecto a las libertades públicas de gays y lesbianas. La mayoría de las encuestas se realizaron en Cataluña, Valencia, el País Vasco y Madrid

2008/04/22

> Erreportajea: Sexualitatea > "ALQUILO HABITACION POR SEXO"

  • "Alquilo habitación por sexo"
  • Detectados en portales inmobiliarios de España, Francia, Italia y Estados Unidos anuncios de alojamiento a cambio de relaciones sexuales
  • El País, 2008-04-22 # Maruja Ruiz del Arbol · Madrid

Un hombre y una mujer entran en una cafetería. Se miran, se dan dos besos. Se presentan. Son dos desconocidos pero apenas la camarera les pone el café en la mesa comienzan a hablar de sexo.


Él, Pablo, tiene 24 años y ha colocado un anuncio en Internet: "Alquilo habitación a cambio de prestaciones sexuales". Ella tiene 25 y no se llama Sara, pero se hace pasar por ella para conocer la letra pequeña de esta oferta. Es una práctica que ya ha sido detectada en Francia, Italia y EE UU. También aquí en España los portales están repletos de anuncios como éste, aunque la policía nacional no tiene ningún expediente abierto sobre casos similares. "La prostitución en España no está penada, y siempre que ambas partes estén de acuerdo esta práctica no constituye delito", afirma un portavoz de la policía.


Sara ha encontrado la propuesta en el portal www.campusanuncios.com, pero invitaciones de este tipo se encuentran en la mayoría de portales inmobiliarios de la red: loquo.com, habitamos.com, Portal Trovit...


"Hola", escribió Sara a los remitentes de estos anuncios, "estoy buscando piso y me gustaría enterarme de cómo funciona esto. ¿Vives solo? ¿Cuántos años tienes? ¿Sería totalmente gratis?".


Tkd24, madrileño, contesta: "Estoy yo solo y sí, es totalmente gratis, incluso los gastos están incluidos. A cambio tendrías que mantener sexo conmigo (no todos los días, no te preocupes), sabremos encontrar el punto justo". El sevillano Luis, otro de los ofertantes, es más exigente. Pide algunas referencias antes de entrar en detalles: "Está por La Macarena, zona centro. No tendrías que pagar nada, solamente lo que pido a cambio es sexo. Tengo 30 años y estoy trabajando, pero antes me gustaría que me enviaras unas fotografías tuyas, ya que he recibido algunos e-mails más y tengo que elegir a una de vosotras". Y Antonio, de Barcelona, contestaba: "El intercambio suele ser por sexo, exhibicionismo, tocamientos, caricias, lo que se pacte. Yo soy una persona respetuosa y me atendré a lo que hayamos pactado". El correo de Sara se llena en pocos días de las explicaciones que requiere. Pablo es uno de los tres chicos que le envían su teléfono al primer contacto. Ofrece una habitación en el barrio madrileño de Ventas y por un módico precio sexual promete cama y comida. Fruto de una llamada y en menos de 24 horas se encuentran frente a frente, en una cafetería, hablando de sexo... y convivencia.


Él es grande, sonriente y, por valorar su aspecto físico, tiene unos kilos de más. Pero no es la gordura lo que sorprende a Sara, sino su apariencia normal. En el imaginario colectivo de los prejuicios, su aspecto exterior no desvela nada. Podría ser un chico de barrio cualquiera. Su actitud es educada y parece comprensivo con las dudas que muestra su posible inquilina.


"Reconozco que no es una cosa muy normal", afirma Pedro, "yo empecé con esto como una broma pero me escribieron bastantes chicas". Por eso, este encuentro, de ir bien, supondría su segunda experiencia. Con la anterior inquilina, una francesa que vino dos semanas, "todo fue bastante natural". De hecho, "sigo en contacto con ella", comenta. "Esto no es una violación", la tranquiliza. "Cuando a ti te apetezca y a mí me apetezca".


"¿Y qué piensan tus compañeros de piso?". Pablo vive con dos chicos y una chica y dice que ellos no lo saben. "Tú vendrías como una amiga, yo no voy diciendo por ahí que hago esto".


La sexualidad como cosa
El trueque sexual por el alquiler de una habitación es el más sorprendente de los que se encuentran en la Red, pero hay quienes alquilan su piso a cambio de que se lo reforme el inquilino o de que éste haga las veces de asistenta. ¿Cuál es el motivo de que esto suceda? ¿Se puede achacar a la crisis hipotecaria o es fruto de una cultura sexual cada día más liberada?El psicosociólogo especializado en sexo Erik Pescador afirma que no es un problema de desinhibición ni de lo contrario. "Tiene que ver con la soledad y con la cosificación de la sexualidad". Según Pescador, cada día la gente tiene menos capacidad para relacionarse cara a cara y muchos recurren a estos métodos: "Unos a ligar por Internet, otros a las agencias matrimoniales... Quizá esto sea tan sólo la última vuelta de tuerca". Aunque advierte de que "seguramente" nada de esto ocurriría sin un trasfondo social de pobreza y sin "una sociedad como ésta donde todo se capitaliza".España es el país europeo donde más cuesta adquirir una casa. Según el Observatorio Joven de Vivienda en España, las familias tardan una media de 15 años en pagarla, mientras que en Europa el promedio se sitúa en 3,9 años. Echando un vistazo a las páginas inmobiliarias de Alemania, un país donde los precios de la vivienda se estabilizaron hace 10 años, no se encuentra ningún anuncio que proponga el intercambio de casa por sexo. Mientras en Madrid un piso asequible de 80 metros cuadrados ronda los 300.000 euros, en Berlín ese mismo espacio puede costar 100.000.En Italia se ha detectado que este fenómeno se da dentro de la universidad. Y en Francia, donde el Gobierno ha admitido que se está pasando por una de las mayores crisis inmobiliarias desde el final de la II Guerra Mundial, también se ha detectado este tipo de alquiler, que, según una investigación de la BBC, está encontrando su demanda en la población más vulnerable: los jóvenes y los pobres.

2008/03/17

> Iritzia: Fernando Santiago > HOMOSEXUALIDAD Y SEMANA SANTA

  • Homosexualidad y Semana Santa
  • El País, 2008-03-17 # Fernando Santiago

Cuentan que a principios del siglo XX la hermandad de la Macarena tuvo un mayordomo homosexual que introdujo una serie de mejoras en la decoración del paso y en los complementos que llevaban los hermanos con lo que forjó una escuela manierista. Desde entonces hay una gran cantidad de homosexuales como mayordomos en las cofradías de la Semana Santa andaluza. Parece que la gente con tendencia gay tiene una especial sensibilidad para los arreglos florales, para la preparación de los pasos, para el cuidado de mantos y joyas. De manera natural se acercan a las hermandades y poco a poco terminan por hacerse con el control de la salida procesional desde el punto de vista estético. Alguna vez hemos contado la idea de las tres "íes" de un conocido periodista sevillano acerca de las ideas extremadamente conservadoras de las cofradías, de la veneración extrema a las imágenes por parte de los seguidores de cada hermandad, hasta el punto de que amplios sectores de la Iglesia reprueban esta forma de devoción popular. En último lugar, el interés de los homosexuales por todo lo que concierne a la Semana Santa, desde las vírgenes y los cristos hasta el último de los detalles. Es un hecho probado por lo que no resulta homófobo contarlo. Debe ser que al igual que los gays tienen una especial sensibilidad en otras facetas del arte o de la moda, en Andalucía volcaron su creatividad hacia las procesiones. En distintas cofradías andaluzas se han producido algunos sucesos vinculados a relaciones homosexuales censuradas por la Iglesia. Se da el caso de que la jerarquía católica es profundamente homófoba hasta extremos intolerantes. Consiente o mira para otro lado si en algunas cofradías hay responsables reconocidos por su condición homosexual más o menos larvada, pero al final sacan su verdadera cara de intransigencia y radicalismo. La Hermandad de San Esteban ha cesado a los modistos Vittorio & Luchino como vestidores de uno de sus pasos por haber contraído matrimonio conforme a la nueva ley. No los expulsan de la hermandad, pero dejan de vestir el paso por el mero hecho de haber contraído matrimonio. Se ve que la Iglesia prefiere que vivan juntos sin casarse, es decir, que vivan en pecado pero que no lo hagan de manera pública o que no desautoricen la postura de los obispos contra la ley. La hermandad se priva de la aportación generosa y desinteresada de dos eminentes modistos tan sólo por su condición sexual y por utilizar un derecho que les ofrece el Estado, el mismo que tienen los heterosexuales. No hay problemas en que homosexuales vistan pasos y dediquen su empeño y su talento a la Semana Santa siempre y cuando no utilicen sus derechos. Un ejemplo más de hipocresía. Lo que resulta extraño es que gente inteligente y culta como estos diseñadores sevillanos dediquen su tiempo a tamaña superchería, pero eso es otro asunto. Hay mucha otra gente de talento que profesan una pasión singular por todo lo concerniente a los desfiles profesionales, lo que me resulta igual de inexplicable porque a la postre la Semana Santa es un reducto de fanatismo idólatra.


La intolerancia de la Iglesia no escapa de ningún recoveco de la Semana Santa. Hace unos años, la cofradía del Nazareno de Cádiz expulsó como hermano al famoso autor de carnaval Antonio Martínez Ares por haber criticado al Papa. En cambio, la hermandad de la Macarena lleva el fajín del capitán general Gonzalo Queipo de Llano, el mismo que pedía a falangistas y militares rebeldes que violaran a las mujeres de los republicanos y que mandó matar a decenas de miles de andaluces. Parece que la Iglesia no tiene ningún problema en exaltar a un militar traidor y asesino pero sí lo tiene para quien expresa sus puntos de vista sobre el Papa o para quien vive su sexualidad en libertad y sin tapujos. Por eso no soy capaz de entender que gente inteligente y progresista puedan prestar atención a una expresión de religiosidad pagana en la que un reducido grupo de ciudadanos secuestra las ciudades andaluzas durante toda una semana.

2008/02/14

> Elkarrizketa: Oscar Guasch > "EL CONTROL DE LA SEXUALIDAD LO TUVO LA IGLESIA, LUEGO LA MEDICINA Y AHORA EL MERCADO"

  • Óscar Guasch · Sociólogo: «El control de la sexualidad lo tuvo la Iglesia, luego la medicina y ahora el mercado»
  • El profesor de la Universidad de Barcelona habló en Valladolid sobre 'La crisis de la heterosexualidad'
  • Norte de Castilla, 2008-02-14 # V.M. Niño

Abrió el surco de la sociología en el mundo homosexual con 'La sociedad rosa' (1995) y una docena de años después considera que la perspectiva de género, como la de la edad o clase están determinadas por «variables líquidas ¿qué es ser hombre o mujer hoy? ¿a qué edad se es anciano o se deja de ser joven?». Óscar Guasch (Tarragona, 1961) ha pasado por Valladolid para hablar en la Universidad Miguel de Cervantes sobre 'La crisis de la heterosexualidad', su último libro.


-¿Por qué está la heterosexualidad en crisis?

-Hay que aclarar que crisis significa cambio y transformación, no desaparición. Cuando se habla de crisis de la heterosexualidad, hay que distinguir que no es lo contrario a la homosexualidad. Ambas forman parte del mismo modelo. Los psiquiatras dicen que es una orientación sexual pero para los sociólogos es un estilo emocional y de vida. La heterosexualidad para la investigación sociológica no tiene que ver con quien te acuestas sino con cómo vives tu vida emocional. Hoy en España gais y lesbianas son heterosexuales porque reproducen el mismo estilo de vida -casarse y tener hijos- y emocional -creen en el mito del amor romántico, en la media naranja-. Es decir, el núcleo de la heterosexualidad para los sociólogos es un estilo de consumo.


-¿Qué cambios destaca en esa evolución heterosexual?
-Hace 30 años cuando una mujer se quedaba soltera era para vestir santos y un solterón era 'sospechoso'. Hoy los 'singles' eligen estar solos o tienen pareja pero deciden que no quieren compartir con ella todo su espacio. El mito de la media naranja está cambiando. La gente sabe que el amor dura lo que tenga que durar, uno se puede volver a enamorar. Antes la gente se casaba para tener seguridad y desarrollar un proyecto en común. Hoy se casa o tiene pareja estable para combatir la soledad o el aburrimiento.


-¿Por qué considera que la sexualidad está dirigida por la medicina?

-Las ciencias de salud se han apropiado de la sexualidad. Cuando se quiere explicar en un colegio algo de gastronomía no ponemos diapositivas del aparato digestivo. Cuando hablamos de sexualidad se ponen diapositivas del aparato reproductor. Es absurdo. La sexualidad tienen que ver con emociones, sentimientos, valores, imaginación. La sexualidad es también cultura pero que la reducimos a cuestiones muy corporales y simples. Poco a poco hay nuevas maneras de gestionar el cuerpo que van calando en la sociedad de una manera lenta. Las personas empiezan a autodeterminarse a nivel sexual. Y hay que despreocuparse. Que uno es impotente, no hay problema, le quedan manos para acariciar, lengua para lamer; que una mujer no tiene orgasmos, pues hay otras formas de relación sexual. Los sexólogos nos han convertido en atletas sexuales. Nuestra sociedad ha convertido el sexo en algo muy trascendente.


«Ser macho mata»


-En el caso de España, hay una larga tradición 'atlética'.
-Lo que ocurre es que estamos pasando a un modelo de mercado. Primero el control de la sexualidad lo tuvo la Iglesia, luego la medicina y en estos momentos, el mercado. Lo ha devorado todo, también la sexualidad. La gente tiene ansia por los orgasmos, el placer, seducir, y las cosas tendrían que ser más simples. Ahora que se habla de la sociedad de hacer las cosas despacio, saboreándolas, habría que aplicarlo a la sexualidad.


-¿Se enmarca dentro de la 'teoría queer'?
-En parte sí, pero es un invento de los anglosajones que de repente han descubierto la sopa de ajo. Simone de Beauvoir ya dijo que la mujer no nace sino que se hace y dejó claro que ni la biología ni la naturaleza tiene que ver con sexo o género en la especie humana, sino que es la cultura. Los teóricos anglosajones vienen con el cuento de que las mujeres no existen de igual manera en todas partes, algo que Europa ya sabía. En EE. UU. el género y la orientación sexual se esencializó, se intentó que las personas creyeran que una mujer blanca, rica y protestante era igual que una mujer negra y pobre, dos realidades completamente distintas. Pero hubo intereses políticos en los 60 y 70, se trataba de crear una categoría política que sirviera para construir un tipo de feminismo.


-Habla de la discriminación de género que padecen los hombres. ¿A qué se refiere?

-Hablar de eso no es negar la que sufren las mujeres, pero la de los hombres tiene una calidad distinta. Nos gustaría que algunos feminismos fueran más solidarios. Ser macho mata, tiene un riesgo. Si hacemos un análisis de género de las estadísticas de drogadicción, tráfico o encarcelamientos, nos daríamos cuenta de que ser hombre es una variable fundamental. Hay nueve hombres por cada mujer en la cárcel.

2008/02/11

> Berria: Soziologia > EL SOCIOLOGO OSCAR GUASCH IMPARTE UNA CONFERENCIA EN LA UNIVERSIDAD MIGUEL DE CERVANTES DE VALLADOLID

  • El sociólogo Óscar Guasch imparte mañana una conferencia en la Universidad Miguel de Cervantes de Valladolid
  • Terra, 2008-02-11

El sociólogo Óscar Guasch impartirá mañana, martes 12 de febrero, la conferencia 'La crisis de la heterosexualidad', a las 19.00 horas en el Salón de Grados de la Universidad Europea Miguel de Cervantes, con entrada libre hasta completar el aforo, según informaron a Europa Press fuentes de la institución académica.


Óscar Guasch nació en Tarragona en 1961, es historiador, antropólogo y profesor titular de Sociología en la Universidad de Barcelona. Además, fue profesor invitado en universidades como la de México, Francia, Venezuela, Argentina, Portugal, Italia o Canadá. Es, además, director de ciencias sociales del Instituto Catalán de Salud Pública y miembro de la comisión de docencia de esta institución.


Entre sus publicaciones destacan tres libros colectivos sobre sociología de la sexualidad, así como un manual de referencia en técnicas de investigación social (Observación participante, CIS/Siglo XXI).


Guasch es autor de la trilogía de la sexualidad, una publicación compuesta por “La Sociedad Rosa” (finalista del Premio Anagrama de Ensayo en 1991 y considerado de referencia básico en etnografía del mundo gay), “La crisis de la heterosexualidad”(Laertes), y “Héroes, científicos, heterosexuales y gays” (Bellaterra). En la actualidad trabaja en un marco teórico para el análisis de las disidencias sexuales desde las diversas perspectivas conceptuales de las ciencias sociales.


Su último libro, 'La crisis de la heterosexualidad' presenta la heterosexualidad como un problema social grave, un problema que limita la vida de millones de seres humanos. Esta obra explica que la heterosexualidad es un invento medico-burgués del siglo XIX. Y es que la heterosexualidad no es natural ni instintiva, ni tampoco genética. 'La heterosexualidad se aprende, cambia y se transforma, la de ahora ya no es la de antes y, en el futuro, afectará sobre todo a las clases bajas y a los sectores más conservadores de la sociedad', señala el sociólogo en la publicación.


Así, Guasch considera que la heterosexualidad se funda en la homofobia en el miedo al amor entre varones. Sin embargo, la subcultura gay también es homófoba. 'La homosexualidad y la subcultura gay son consecuencia del mito heterosexual y, como éste, se fundamentan en la homofobia'.


De este modo, el vicerrector de Alumnos y Extensión Universitaria de la UEMC, Joaquín Esteban Ortega, planteará al respecto cómo 'después de la crisis de desfundamentación a la que se ha visto sometida la sociedad moderna, ya son muchas las instituciones que se ven aludidas y urgidas a reconsiderarse a sí mismas reflexivamente desde la incertidumbre que genera la propia mirada crítica de los individuos'.

2008/01/23

> Berria: Ezkontza > SUECIA: TRES DE CADA CUATRO PERSONAS APOYAN LA LEGALIZACION DEL MATRIMONIO HOMOSEXUAL

  • La mayoría de suecos apoya la legalización del matrimonio homosexual
  • Terra, 2008-01-23

Casi tres de cada cuatro suecos están a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, una posibilidad que podría ser legalizada en breve por el gobierno, según un sondeo publicado el lunes.


Un 71% de los suecos entrevistados considera que las parejas homosexuales deberían tener la posibilidad de contraer matrimonio, según un sondeo del instituto Sifo, publicado por el diario Svenska Dagbladet.


'Esta investigación demuestra que una gran mayoría de la población sueca estima que se debe tratar de igual manera a las parejas homosexuales', declaró a AFP Soren Juvas, presidente de la Federación sueca de gays y lesbianas.


El gobierno de centro-derecha prepara un proyecto de ley que autorizaría el matrimonio de parejas homosexuales. El proyecto cuenta con el visto bueno de seis de los siete partidos representados en el Parlamento, a excepción de los cristiano-demócratas.


La ley sueca reconoce desde 1995 una unión de hecho de las parejas homosexuales que da los mismos derechos que el matrimonio.


La Iglesia luterana sueca, que está separada del Estado desde 2000, bendice desde enero de 2007 a las parejas homosexuales que así lo deseen pero prefiere que la palabra 'matrimonio' siga reservada para la unión de un hombre y una mujer.

2008/01/14

> Elkarrizketa: Paolo Zanotti > "EL PROTAGONISMO DE LOS HOMOSEXUALES EN LA SOCIEDAD ES UN ARMA AMBIGUA"

  • Paolo Zanotti: "El protagonismo de los homosexuales en la sociedad es un arma ambigua"
  • Difícilmente hubiera podido Paolo Zanotti (Piamonte, 1971) escoger una maestra de ceremonias más controvertida que Zazie para abrir su ensayo "Gay. La identidad homosexual de Platón a Marlene Dietrich". En su profunda ingenuidad, el "¿Qué es un homosexual?" de la pequeña irreverente creada por Raymond Queneau, pone a prueba no solamente a un colectivo, sino también al conjunto de la sociedad de la que forma parte; así como al propio autor, que se compromete a ofrecer una respuesta a una pregunta esencial. Sin embargo, opta éste por un recorrido enciclopédico por el malditismo que históricamente ha difuminado el debate en torno a la homosexualidad, en lugar de plantear cuestiones aplicables a la realidad actual. Una apuesta por lo iconográfico y lo anecdótico que Zanotti justifica como una excelente introducción al tema para el público general.
  • Inquietud Europea, 2008-01-14 # Borja Mozo Martín

Inquietud Europea (INQUE): Considera que, a pesar de que el colectivo homosexual está perfectamente integrado en las sociedades modernas, siendo incluso protagonista en muchos ámbitos, todavía tenemos mucho de Zazie, el personaje de Raymond Queneau al que hace referencia en el primer capítulo del libro?
Paolo Zanotti: Al menos por la idea que uno se puede hacer de Italia, sí. En Italia, el protagonismo de los homosexuales en la sociedad es un arma ambigua. Se crea un cierto tipo de homosexual protagonista. En este momento tenemos en el parlamento a Vladimir Luxuria -un transexual-, que es una persona muy inteligente, pero es evidente que fue candidato de [el partido de la] Refundación Comunista porque era pintoresco. Por otro lado, los homosexuales todavía tendrán que hacer frente durante un tiempo al problema de Zazie porque se trata de una identidad bastante compleja. Hay que pensar, por ejemplo, que resulta más fácil si uno crece en una gran ciudad, y que el homosexual no nace en una familia homosexual que le transmita esa identidad, sino que debe construirla.


Inquietud Europea (INQUE): Afirma que, en ese sentido, los homosexuales ya no son tan misteriosos para la sociedad; sin embargo el libro está construido en forma de recorrido por el lado más iconográfico y mítico de la identidad homosexual.
Paolo Zanotti: El hecho de que ya no sea algo tan misterioso no quiere decir que se sepa mucho de ello. En cuanto al recorrido del libro, al empezar a trabajar en uno de los capítulos -en el que hablo de los vampiros-, descubrí que me sentía cómodo con ese sistema, que era una buena forma de organizarlo, de hacerlo variado y divertido. De todas formas, hay un cierto número de misterios que son parte integrante de la construcción de una cultura homosexual.


En concreto, centrándonos en el siglo diecinueve, ¿por qué había tantos escritores homosexuales que elegían escribir historias fantásticas? Hay dos explicaciones: una, la más evidente, es por razones de censura. Y la otra es porque, en el diecinueve, lo fantástico ofrece, como más adelante estudiaría el psicoanálisis, un lenguaje que va más allá de lo racional, una forma más profunda de hablar de uno mismo, de la mente…


Inquietud Europea (INQUE): ¿Por qué ese repaso cronológico en lugar de plantearse directamente las bases de la identidad homosexual y el conflicto que genera dentro de la sociedad?
Paolo Zanotti: La intención del editor era hacer algo contemporáneo, algo sobre la identidad homosexual hoy en día. Pero el libro es tan "enciclopédico", insiste tanto en explicar los términos tan detalladamente, porque me di cuenta de que iría dirigido al público italiano, donde están menos desarrolladas, desde el nivel universitario, las teorías gay y queer. Existe una literatura más de actualidad, más política, pero no hay un libro que cuente la historia para el gran público, un libro de referencia. Me parecía imposible escribir un libro que diera las cosas por sentadas, por eso quise hacer una pequeña enciclopedia divulgativa.


Inquietud Europea (INQUE): ¿Se sigue relacionando la homosexualidad con el fracaso social?
Paolo Zanotti: En Italia, en ciertos ambientes, seguramente se la sigue teniendo como una especie aparte. Por ejemplo, en la región del norte de Italia donde yo crecí se están empezando a comprender ciertas cosas, pero hay otras de las que directamente no se habla. Ahora que ya no se habla de un modelo de sociedad alternativa asociado al discurso feminista u homosexual y se apunta más hacia la asimilación, una de las cosas que me parecen más interesantes – y ridículas – es la retórica que usan la Iglesia y ciertos sectores de la sociedad italiana, insistiendo en que la homosexualidad es un empeño por enfrentarse al otro. Cuando la gran diferencia entre las parejas homosexuales y las heterosexuales es que las primeras son socialmente más variadas: tal clase se mezcla con tal otra, alguien de tal ciudad con alguien de otra, alguien de cierto ambiente con alguien de otro…


Inquietud Europea (INQUE): Aunque únicamente hace referencia al comportamiento de algunos homosexuales, ¿cree que en realidad el concepto camp lo que hace es perjudicar al colectivo en su totalidad, asociándolo a lo intrascendente, lo vacío, lo kitsch?
Paolo Zanotti: Si, son cuestiones muy ambiguas. El camp depende de cómo se habla de ello, porque hay que tener en cuenta que ha jugado un papel importante en la historia de la homosexualidad. Aunque el ensayo de Susan Sontag puso de moda el concepto, fue en realidad una de las primeras cosas de las que se hablaba en relación con la cultura homosexual. Tiene su origen en un periodo en que un cierto tipo de comportamiento y un modo de hablar alusivo, cifrado y algo exhibicionista tenía funciones agregadas para el grupo como mecanismo de autodefensa. Y eso puede conducir al riesgo de que se piense que, si bien hay heterosexuales de formas infinitas, homosexuales sólo los hay de una sola. Lo único cierto, como dice un escritor homosexual italiano, es que en el fondo la estética homosexual ha vencido, ¡porque la televisión italiana es camp!


Inquietud Europea (INQUE): ¿La homosexualidad como espectáculo?
Paolo Zanotti: Citaba antes el caso de Vladimir Luxuria, pero hay más. El único momento en que creo que la política italiana ha logrado salir de ahí es en el caso de Nichi Vendola, el presidente de la región de Puglia, que declaró públicamente su homosexualidad y se presentó a las elecciones. Aunque él ha contado durante la campaña que estaba en mitad de un recorrido existencial que le hizo abrazar posteriormente el catolicismo, se presentaba como un homosexual por Refundazione Comunista. En Italia eso era inimaginable, y menos en el sur, que es una zona muy fascista. El problema es que no se sabe dónde ha acabado este hombre.


Inquietud Europea (INQUE): Evita ciertos temas, como por ejemplo la relación de la homosexualidad con política y religión.
Paolo Zanotti: Quería darle al libro una orientación basada en la historia de la familia y los sistemas sociales. Aunque, en Italia, el modo en que la religión habla de la homosexualidad es un discurso político, es verdad que hablar de ello sería alejarse de la finalidad del libro. La homosexualidad ha sido siempre legislativamente muy ambigua: las primeras leyes estatales eran competencia únicamente de la iglesia. Si te fijas, especialmente en el caso de la Italia del XIX, se enfrentan ciertas tradiciones sociales con las políticas.


Y esto se hace evidente en la unificación italiana, cuando teníamos por un lado la tradición importada de Napoleón, de no criminalizar la homosexualidad, y por otro la Italia austriaca donde sí era un crimen; y luego, por otra parte, estaba el sur de Italia… ¿Qué hicieron? Lo primero, instaurarlo como crimen en toda Italia. ¡Pero eso sería una catástrofe, habría tantos condenados…! Así que se divide en dos Italia: al sur es libre y al norte punible. Pero no se podía seguir así. Finalmente se opta por la tradición italiana de ¡no hablar de ello!


Bajo el fascismo había una enorme confusión porque no existía una ley que castigara la homosexualidad, al menos una ley escrita. Es cierto que después de haber escrito el libro sí hay un capítulo que pensé podría haber añadido: uno dedicado a los escándalos homosexuales, que realmente eran escándalos políticos, sobre todo entre 1870 y 1950, que es cuando se empiezan a involucrar los medios de masas.


Inquietud Europea (INQUE): Califica a la bisexualidad de "autoengaño", de alarde en público "para hacerse los interesantes", incluso de mentira.
Paolo Zanotti: Esto es sólo para decir que, en cierto sentido, en los últimos treinta años las identidades se han vuelto más rígidas, y esto hace más difícil hablar de bisexualidad. Todavía hoy resulta imposible para un "bisexual" inscribirse en dicha categoría socialmente hablando. El problema es que la bisexualidad siempre ha sido bastante controvertida.


En Italia hay un ex periodista televisivo que se llama Alessandro Cecchi Paone que se autoproclama el último gay de Italia. Empezó diciendo que era bisexual, que "en estos momentos estoy con una mujer, pero no puedo excluir nada en el futuro". Durante un año ha hablado de ese modo y dos años después se ha convertido en uno de los grandes portavoces de los gays italianos. Ha escrito un libro con las cartas que ha recibido y ha empezado a trabajar para la primera televisión gay de Italia [Gay TV]. Y desde el punto de vista de los bisexuales, ha hecho mucho daño, porque ha utilizado esa estrategia inicial de ambigüedad para ocultar.


Creo que este caso forma parte de un movimiento general, relacionado con las políticas de occidente, que buscan siempre reforzar la identidad. Aunque los radicales cristianos de Europa tengan ese discurso tan radical, es cierto que todo tiende a hacerse más rígido.


Inquietud Europea (INQUE): ¿Sirve el libro para demostrar que la homosexualidad no es una manifestación puntual de ciertos escritores a lo largo de la historia, sino que existe una línea continua en torno a este tema?
Paolo Zanotti: Efectivamente, la literatura está tan presente en el libro porque es lo que hago para sobrevivir. Pero además creo que el elemento literario convierte al libro en algo más legible, más dinámico. Yo no soy un crítico literario, aquí simplemente utilizo la literatura y las vidas de los escritores para hacer visibles ciertas cosas. Las historias, al fin y al cabo, siempre tienen algo de la sociedad que las produce. Y la homosexualidad es algo que ha cumplido una función positiva y a la vez negativa.


El mito del homosexual-artista-maldito en cierto modo contribuía a encasillar a determinados personajes. Digamos que se les "permitía" ser homosexuales porque eran artistas malditos, o viceversa. Pero también hay aspectos positivos, porque un escritor homosexual siempre ha tendido a protestar contra ciertos cánones sociales, como una voz crítica dentro de la sociedad. Por otra parte, el homosexual de a pie estaba obligado a ser un genio maldito o nada.


En los años sesenta o setenta del siglo XX, la homosexualidad se convirtió en un modo de vida alternativo, y desde entonces los homosexuales se han aburguesado. A pesar del discurso queer sobre la identidad móvil, reinventarse… el problema es que es muy difícil vivir fuera del sistema de géneros de la sociedad en que se vive, a no ser que se sea una persona privilegiada o muy fuerte. Pero no mucha gente tiene esa posibilidad.


Inquietud Europea (INQUE: ¿Por qué aborda el lesbianismo tan tarde en el libro y lo hace en un único capítulo?

Paolo Zanotti: Quería hacer un capítulo aparte porque efectivamente me daba problemas. La mayor parte de los libros que tratan sobre la historia de la homosexualidad acaban por hablar únicamente de los hombres sin ni siquiera abordar el problema de las mujeres. Aunque el lesbianismo surge oficialmente de un movimiento de revuelta de las mujeres en el siglo XIX, es muy distinto de la homosexualidad masculina; porque dicho momento coincide con el momento en que las mujeres reclaman un papel en la sociedad.


Una de las dificultades de hacer una historia del lesbianismo es encontrar fuentes. Como decía Virginia Wolf: ¿Dónde están las mujeres en la historia de los genios de la humanidad? No me puedo imaginar a una mujer haciendo teatro en la época de Shakespeare, aunque estuviera tan bien dotada como él. Y una mujer no tenía la oportunidad, aun siendo lesbiana, de vivir su lesbianismo. Los hombres, aunque estuvieran perjurados, sí podían llevar esa doble vida aparte. Pero a pesar de las diversas prohibiciones que imponía la sociedad a las mujeres, resulta paradójico que la homosexualidad femenina esté más presente en la literatura en los siglos XVIII y XIX. ¡Eso es porque era literatura para hombres!


Inquietud Europea (INQUE): ¿Todavía existe mucha confusión entre los términos "lesbianismo" y "feminismo"?
Paolo Zanotti: Se ha llegado a identificar el lesbianismo como el enfoque práctico de la teoría feminista, y eso es un gran error. Ahora que las cosas son distintas, las lesbianas siguen siendo un movimiento un poco oscuro. En Italia es bastante difícil encontrar asociaciones culturales que se denominen lésbicas, son menos visibles.

2008/01/10

> Erreportajea: Laikotasuna > ESPAÑA SE SECULARIZA


  • España se seculariza
  • La Iglesia pierde peso en la sociedad. Las bodas civiles se duplican en 10 años y llegan al 44%. Aumentan los hijos nacidos fuera del matrimonio y disminuye el porcentaje de bautizados
  • El País, 2008-01-10 # Mónica C. Belaza

Cada vez hay menos entradas emotivas en el altar con novia de blanco, un menor porcentaje de nacidos que se bautizan, menos primeras comuniones y confirmaciones, y más hijos nacidos fuera del matrimonio. Y están empezando a celebrarse ritos civiles alternativos a los católicos: acogimientos en los ayuntamientos para los recién nacidos, fiestas de paso a la adolescencia o ceremonias de todo tipo para despedir a los fallecidos. España se seculariza.


Los españoles, que aunque no pisaran jamás una iglesia y no cumplieran la doctrina católica, no dejaban de celebrar bodas, bautizos, comuniones y funerales, están perdiendo interés por los sacramentos. Incluso su componente cultural se está evaporando. Mientras los obispos llenan los periódicos, convocan manifestaciones, salen a la calle para defender su modelo de familia y siguen reivindicando los tradicionales privilegios de los que siempre ha gozado la Iglesia católica en España, las cifras marcan otra tendencia: el poder real de su doctrina entre los ciudadanos está disminuyendo a ritmo vertiginoso. Las razones no son fáciles de desentrañar, pero pueden estar relacionadas con varios factores: las alternativas civiles a los ritos católicos se han hecho más atractivas, el divorcio ha supuesto un descreimiento hacia "el matrimonio para toda la vida" y los jóvenes no han crecido ya en una España católica que imbuía a toda la población de una cultura religiosa que lo impregnaba todo.


De las 211.818 bodas celebradas en 2006 en España, el 44,2% fueron civiles, según datos del Instituto Nacional de Estadística -en 2000 el porcentaje era del 24%-. Y en cuatro comunidades autónomas -Cataluña, Baleares, Canarias y Madrid-, junto con las ciudades de Ceuta y Melilla, el porcentaje supera el 50%. En el caso de Cataluña, asciende al 62,5%. Y, curiosamente, el País Vasco, y Navarra, de gran tradición católica, son dos de los lugares en los que más han descendido porcentualmente las bodas canónicas.


Si a estos enlaces sumamos el número de parejas de hecho, registradas o no, queda claro que las uniones que escapan del control de la Iglesia católica son ya mayoría en la sociedad. Además, los españoles cada vez se casan menos. La tasa de nupcialidad (número de matrimonios por mil habitantes) pasó del 5,72 en 1980 al 4,70 en 2006. Y va aumentando el número de hijos nacidos fuera del matrimonio. En 2005 fueron el 26% del total: 123.938 niños. El porcentaje sube cada año.


Estas cifras nada tienen que ver con los datos de la España franquista y católica de los años setenta, que sólo reconocía los matrimonios eclesiásticos. El civil se consideraba subsidiario y para celebrarlo había que demostrar que los contrayentes no eran católicos. Los bautizados debían pasar por una declaración de apostasía de la fe -complicada y mal vista- para que les dejaran celebrar su enlace en el juzgado.


Desde 1981, cada uno, bautizado o no, tiene plena libertad para elegir cómo desea casarse. Pero durante algún tiempo, los novios han seguido prefiriendo las iglesias. Claro que la alternativa era una cola en un juzgado -situado a veces en un espantoso y desnudo edificio gris-, una rápida lectura de artículos del Código Civil, unas firmas, y listo.


La situación ha cambiado. Los ritos civiles empiezan a tener su propio glamour. Los novios pueden casarse en decimonónicas salas de ayuntamiento, en un yate, una masía o un pazo, dentro de una corona de flores construida en una playa o en jardines llenos de gardenias a los que acude un juez, concejal o incluso el alcalde para celebrar el matrimonio. No hay discurso del párroco, pero lo puede hacer cualquier otro. Los amigos o familiares leen poemas o hablan a la concurrencia sobre los futuros cónyuges y una orquesta de cámara hace las veces del órgano de la iglesia. Los fastos ya no son exclusivos de lo religioso y la liturgia católica puede ser sustituida por la que decida cada cual. La incontestable estadística sobre divorcios hace que ya apenas se crea en el matrimonio para toda la vida. Además, a los divorciados y parejas homosexuales no les queda más opción que el matrimonio civil.


Bautizos, primeras comuniones y confirmaciones van en retroceso. Y si se compara el número de menores de un año bautizados con el total de nacidos, se observa que el porcentaje de bebés que ingresan en la Iglesia católica pasó del 65% en 2001 al 57% en 2005, ocho puntos en cinco años.


Las ceremonias civiles están sustituyendo a otros ritos católicos como bautizos, primeras comuniones y funerales. Los españoles quieren festejar los momentos importantes de la vida, pero no necesariamente Dios mediante. Muchos ayuntamientos, como el de Rivas-Vaciamadrid (Madrid) o Igualada (Barcelona), llevan a cabo "acogimientos civiles", ceremonias en las que se da la bienvenida al mundo y a la comunidad al recién nacido. La primera persona que lo solicitó fue Carmela Planell, en Barcelona, donde residía, pero después se trasladó a Igualada y siguió allí con su petición. "Quería celebrar que mi hijo Marcel había nacido, pero no quería bautizarlo", dice. "Y pensaba que, como ciudadana de una sociedad democrática, tenía que exigir un marco para hacerlo".


El Ayuntamiento de Igualada aprobó en pleno la solicitud. No hubo ningún voto en contra, ni siquiera del Partido Popular. Después, el texto pasó al Parlamento catalán, que lo aprobó como reglamento. El procedimiento tardó unos años, así que el 7 de noviembre de 2004, cuando finalmente se celebró el acogimiento, Marcel tenía ya cinco años. "Fue una ceremonia muy bonita", recuerda su madre. "El alcalde leyó artículos de la Convención de Derechos del Niño y de la Constitución, los padrinos asumieron el compromiso de velar por su educación y cuidarlo si algo me pasaba, y él lo vivió como una experiencia para entrar a formar parte de la comunidad en la que vive".


El pueblo aceptó la nueva ceremonia, pero no así la Conferencia Episcopal, que lo vivió como un ataque a sus ritos. "El párroco de Igualada me dijo que respetaba mi decisión y que él quería que los que bautizaban a sus hijos fueran fieles de verdad, pero el presidente de los obispos dijo muchas burradas en la prensa", dice Carmela Planell. "Yo no quise entrar en polémicas. Mi decisión no iba contra nadie y ellos deben respetar a los no católicos".


En Rivas (Madrid), gobernado por Izquierda Unida, donde desde el año pasado han celebrado unos 32 acogimientos, insisten en que la ceremonia no es algo contra la Iglesia católica. "Lo que nosotros hacemos es dar la bienvenida a la ciudad a los niños", señala el concejal de Infancia y Juventud, Pedro del Cura. "Los padres se comprometen a cuidarlo y educarlo y nosotros, a facilitar los recursos y medios necesarios". Cada vez tienen más peticiones.


También hay "comuniones civiles". Para que el niño no católico no se sienta discriminado respecto a sus compañeros, y como celebración de paso a la adolescencia. Y proliferan los servicios alternativos al funeral: cenizas esparcidas en el mar desde una barca, rituales de despedida con música y discursos... Los agnósticos y ateos quieren despedir a sus muertos, y hacerlo a su manera.


La práctica religiosa está disminuyendo. En 1998, el 83,5% de los españoles se definía como católico. En 2007, la cifra ha bajado hasta el 77% (según un barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de abril). A pesar del descenso, todavía podría pensarse que España es católica. Sin embargo, más de la mitad de los supuestamente religiosos casi nunca asiste a misa (el 56,2%) y sólo el 17% va a la iglesia casi todos los domingos y festivos, como mandan los cánones, o varias veces a la semana. Se ha pasado de un 79% de católicos practicantes en 1974 a un 24% en 2005.


Según una encuesta del CIS de 2002, el 68% de los ciudadanos "nunca" sigue lo que dice la Iglesia en materia política, el 65% prescinde absolutamente de su doctrina sobre sexualidad y el 61%, de los mandatos sobre relaciones matrimoniales y de pareja. Un 46% define el bautizar a los niños como una costumbre y no como un deber. Y a un 55,6% sus creencias religiosas le preocupan poco o nada cuando tiene que tomar decisiones de mucha importancia.


Alfonso Pérez-Agote, catedrático de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, señala que estamos ante la tercera oleada de secularización de España. La primera tuvo lugar durante el siglo XIX y hasta la Guerra Civil. La segunda, entre los años sesenta y finales de los ochenta. "En ese momento se produjo un desinteresamiento paulatino por la religión y el magisterio de la Iglesia" explica el catedrático. "España dejó de ser un país de religión católica para pasar a ser de cultura católica. Pero todavía había en esos años un interés por los sacramentos y rituales, que conservan su fuerza social".


La tercera oleada estaría desarrollándose en estos momentos. "Los jóvenes nacidos y socializados dentro de esa segunda oleada ya no sienten la religión católica ni como parte de su cultura", opina Pérez-Agote. "Muchos se sienten incómodos con haber sido bautizados y quieren apostatar. Y los rituales eclesiásticos como bodas y bautizos están perdiendo su valor social. Antes, el matrimonio era una legitimación de las relaciones sexuales. Durante los años ochenta empezó a dejar de serlo. La gente no necesitaba una boda para tener relaciones, así que empezaron a casarse cuando tenían hijos. Pero esto también está cambiando y crece el porcentaje de hijos nacidos fuera del matrimonio".


Los jóvenes de 15 a 24 años que se autodefinen como agnósticos, ateos o indiferentes son el 46%, según un informe de la Fundación Santamaría de 2006. Sólo el 10% se considera católico practicante, y el 39%, católico no practicante. Las tres regiones donde más se aprecia el fenómeno son Cataluña, Madrid y País Vasco. La religión y la cultura católica pierden fuerza a marchas forzadas en las nuevas generaciones.

2008/01/08

> Elkarrizketa: Michael Gazzaniga > "NOS OLVIDAMOS DE QUE LA MAYORIA DE LAS PERSONAS SE COMPORTAN BIEN"

  • Michael Gazzaniga · Director del Centro para el Estudio de la Mente de California
  • "A los 14 días, el embrión no tiene ni el inicio de un sistema nervioso"
  • El País, 2008-01-08 # Rafael P. Ybarra · Madrid

El cerebro humano parece contener distintos cerebros. Tenemos un cerebro social, "que nos permite relacionarnos con el entorno", pero también un cerebro ético, "asociado con el libre albedrío, la responsabilidad personal y el derecho". Michael Gazzaniga es director del Centro para el Estudio de la Mente en Estados Unidos y catedrático de la Universidad de California. Durante un viaje a Madrid, invitado por la Fundación La Caixa, se adentra en cuestiones tan polémicas como si el embrión es un ser humano o cuándo se puede afirmar que se ha producido una "muerte cerebral".


Pregunta. Primero ha investigado el cerebro social y ahora el ético. ¿Qué relación hay entre ellos?
Respuesta. Hasta hace tres o cuatro años no se había estudiado el cerebro social desde el punto de vista de la neurociencia. La psicología social ha avanzado mucho, pero no así el estudio de los mecanismos biológicos implicados en la socialización. Ahora, gracias a los avances en las tecnologías de imagen cerebral, sí se está avanzando; yo tengo interés en el cerebro social, que es diferente del cerebro individual, y comprende lo que hacemos todo el día, la toma de decisiones desde un punto de vista social: dónde estamos, qué está haciendo nuestra pareja, qué piensan los que nos rodean, qué hacen los hijos, qué estamos pensando sobre nosotros mismos... Toda esta información se puede estudiar ahora.


P. ¿Se puede decir que con el crecimiento, desarrollamos un cerebro social?

R. Nacemos con un único cerebro, y las interacciones sociales se producen precisamente por las características específicas del cerebro humano. Pero también hay mucho que aprender social y culturalmente. Sabemos que es difícil cambiar el temperamento definido por la biología básica, pero hay muchas y diferentes maneras de mitigar nuestro temperamento.


P. ¿A partir de qué momento se puede establecer que el ser humano tiene un cerebro funcional?
R. En este tema, cada una de las partes implicadas defiende su postura de forma muy agresiva. Un embrión de 14 días no tiene cerebro, ni siquiera el principio de un sistema nervioso, que empieza a desarrollarse a los 26 días. A las 26 semanas, el cerebro ya está empezando a desarrollarse y puede sentir dolor psicológico. Lo único que se puede decir con certeza es que a los 14 días no hay cerebro, y éste es un dato muy importante, porque los científicos que investigan con células madre en medicina regenerativa utilizan células embrionarias de menos de 14 días. Por otra parte, admitimos la muerte cerebral cuando no hay actividad en el cerebro. Si aceptamos la muerte cerebral para poder extraer los órganos de un cuerpo humano, ¿por qué no podemos utilizar o donar a la medicina unos organismos que no tienen cerebro? Pero en esta cuestión, caben posiciones diferentes, y algunos apelan a la potencialidad, es decir, a que ese embrión podría llegar a tener un cerebro.


P. ¿Cuándo podemos hablar de muerte cerebral?

R. Muchas personas sostienen que la muerte cerebral es la muerte, y es un error tratar de distinguir entre muerte y muerte cerebral. Porque todo lo que nos preocupa de la muerte humana está relacionado con el cerebro. Una vez que se muere, no se puede volver a otro estado. La muerte cerebral se inicia con un evento que influye en la corteza, que rápidamente afecta a todo el cerebro y que termina siendo una muerte de todo el cuerpo. Los neurólogos determinan el momento en el que el cerebro ya no funciona y es un estado irreversible. Es el final. En un estado vegetativo, en cambio, los neurólogos no saben si dicho proceso es irreversible y de hecho, se han dado casos de enfermos que despiertan. Hay quienes rechazan declarar la muerte mientras siga latiendo el corazón y pretenden revisar el concepto de muerte cerebral. Desde mi punto de vista, sería un grave error.


P. ¿Se puede de alguna forma cultivar el cerebro ético?

R. La verdad es que no tengo ni idea. Nunca he tenido muy clara la utilidad de enseñar ética, porque creo que basta con el hecho de crecer. Mi padre era italiano y mi madre inglesa, y ambos me enseñaron muy bien lo correcto y lo incorrecto, lo bueno y lo malo. Para mí no hacía falta aprender ética en el colegio, me lo enseñaban en casa. Sin embargo, ahora estoy cambiado de opinión, porque hay familias disfuncionales. Hay muchas familias en las que los niños no reciben ningún tipo de formación en casa y lo aprenden casi todo de la televisión o de Internet.


P. Pero dos hijos de una misma familia pueden tener, a pesar de haber recibido la misma educación, un cerebro ético y social distinto. ¿Por qué?

R. El cerebro humano está aparentemente preparado para responder a los estímulos sociales y juicios morales. Siempre me ha fascinado el hecho de que con frecuencia nos olvidamos de que la mayoría de las personas se comportan bien. Sólo el 1% de la población se comporta mal, de manera que son muchas más las personas buenas que las malas. Pero las malas también existen.


P. ¿El sentimiento de responsabilidad y culpa es igual en todas las personas?

R. Yo tengo una postura muy dura en este punto. La responsabilidad es una regla, una norma y existe en un grupo social. Independientemente de quién seas, puedes seguir una norma. Existe una línea. La responsabilidad no está en el cerebro, sino que forma parte de las normas sociales, está en la cultura. Si una persona viviera sola, no tendría que ser responsable, pero sí tiene que serlo si vive en sociedad. Con la interacción debe haber un acuerdo social. Por eso, todos podemos seguir las normas.