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2008/10/23

> Berria: Berdintasuna > GIPUZKOA: LA DIPUTACION ESTUDIARA QUE FIESTAS VULNERAN LA LEY DE IGUALDAD

  • La Diputación estudiará qué fiestas de Gipuzkoa vulneran la ley de igualdad
  • Realizará un diagnóstico preciso sobre las celebraciones festivas del territorio
  • La institución foral destinará un total de 4,4 millones de euros este año a proyectos de cooperación y de sensibilización
  • Noticias de Gipuzkoa, 2008-10-23 # Ruth Gabilondo · Donostia

Todavía no existe fecha concreta ni se conoce cuánto dinero se va a destinar al proyecto, pero la Diputación de Gipuzkoa pondrá en marcha un estudio para analizar las diferentes fiestas en los municipios del territorio con el objetivo de que éstas cumplan la ley de igualdad de género. La directora general de Cooperación y Derechos Humanos de la institución foral aseguró ayer que este departamento intentará obtener "un diagnóstico preciso" en torno a las celebraciones festivas del territorio.


La Diputación pretende hacer un análisis en los municipios de Gipuzkoa, tal y como le solicitaron las Juntas Generales el pasado septiembre, cuando aprobaron una propuesta transaccionada presentada por Aralar, PNV, EA y Ezker Batua, en la que le instaban a realizar un diagnóstico de la situación de igualdad de la mujer en las fiestas. "Queremos que no se discrimine a nadie por su género", afirmó Astigarraga.


La directora de este departamento insistió en que estas fiestas, que son un "reflejo" de la sociedad, deben celebrarse "con perspectiva de género". "En Gipuzkoa, tenemos que velar porque en la organización de estos actos no exista discriminación de género, porque no nos lo podemos permitir", matizó.


Este estudio, que todavía no se ha puesto en marcha, no se basará exclusivamente en los llamados alardes tradicionales de Irun y Hondarribia, ya que "este tema es un capítulo aparte". Astigarraga añadió que la Diputación ya ha manifestado desde hace años su opinión sobre esta festividad y ha apoyado "siempre la participación de hombres y mujeres en un Alarde mixto".


La directora de este departamento afirmó que no realizará este estudio "sólo" para cumplir la nueva ley de igualdad, sino que, "al margen de la normativa", la institución foral "debe salvaguardar estos derechos".


Por su parte, el diputado de Deportes y Acción Exterior, Iñaki Galdos, anunció que se destinarán 200.000 euros a la constitución de un movimiento asociativo dirigido a mujeres que, según señaló, se presentará en un evento a finales de año "para darle un inicio formal". Igualmente, el ente institucional expondrá ante Emakunde el próximo día 30 su Plan de Igualdad, que analiza todas las direcciones de la Diputación y que "tiene como eje básico la transversalidad" entre todos los departamentos, añadió el diputado.


[…]

> Berria: Indarkeria > GIPUZKOA: LA DIPUTACION OFRECERA ASISTENCIA LEGAL PREVIA A LA DENUNCIA A LAS VICTIMAS DE MALOS TRATOS

  • La Diputación ofrecerá asistencia legal previa a la denuncia a las víctimas de malos tratos
  • Trece mujeres han sido atendidas en el nuevo centro de acogida de urgencia desde agosto
  • El Plan Gipuzkoa integra y coordina los recursos de atención y asilo disponibles para casos de violencia de género
  • Noticias de Gipuzkoa, 2008-10-23 # Arantzazu Zabaleta · Donostia

Las mujeres que sufran violencia de género contarán, en breve, con asistencia legal previa antes incluso de interponer una denuncia. La Diputación está a punto de firmar un acuerdo con el Colegio Oficial de Abogados de Gipuzkoa para ofrecer este servicio, después de constatar que muchas de las demandas que una mujer presenta contra su pareja o ex-pareja las retira ella misma. Así, el Departamento de Política Social pretende asesorar a las víctimas también antes de acudir al juzgado para que un letrado les explique exactamente cuál es el proceso que se sigue tras la denuncia y qué implica, antes de que la presenten (la asistencia jurídica posterior la garantiza ya el Gobierno Vasco).


Este acuerdo para ofrecer asistencia legal previa se integra en el Plan Gipuzkoa de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia de Género, un programa que ha integrado los servicios de asistencia que, en colaboración con los servicios sociales de los ayuntamientos del territorio, ofrece la Diputación a las víctimas de la violencia machista. El objetivo del programa es establecer y coordinar un marco de actuación que permite reforzar y mejorar los recursos actuales y crear otros nuevos, desde la atención inmediata hasta la reinserción social. Entre esos recursos, destaca la inauguración del centro de acogida de urgencia para víctimas de malos tratos, por el que, en dos meses, han pasado ya trece mujeres y 16 niños, la mayoría menores de diez años.


"Se trataba de crear un programa que trasciende el nuevo recurso", explica la directora general de Inserción Social y Empleo de la Institución foral, Itziar Usabiaga, en referencia al nuevo centro de acogida de urgencia. Así, el plan articula la atención inmediata, la asistencia psicológica y jurídica, el propio centro de acogida y pisos puente en diversas comarcas.


El primer paso, la atención más inmediata, la suelen desarrollar los servicios sociales de los ayuntamientos o, en el caso de que haya agresiones, los servicios sanitarios, las policías locales o la Ertzaintza. A partir de ahí, se deriva a la víctima al programa establecido por la Diputación. En ese primer momento, gracias a un convenio con el Colegio Oficial de Psicólogos, hay un equipo de 87 profesionales repartidos por todas las comarcas del territorio y con formación específica relacionada con la violencia de género que acompañan a esas mujeres. "Esto ya estaba en marcha en Gipuzkoa, que es el único lugar donde funciona el servicio como tal", explica Usabiaga.


Al margen de la colaboración con este equipo de psicólogos, la Diputación ultima el citado acuerdo con el Colegio de Abogados de Gipuzkoa, para que las mujeres sean conscientes de todo lo que implica una denuncia cuando acudan a los tribunales.


A partir de ese primer momento, los profesionales son los que valoran la situación junto con la propia víctima antes de decidir el siguiente paso. "Muchas veces pueden volver a casa porque los hombres suelen salir del hogar", explica la directora de Inserción Social y Empleo. Sin embargo, en los casos en los que la vuelta a casa no es posible, desde agosto hay un nuevo recurso disponible, el centro de acogida de urgencia.


En Donostia, el Ayuntamiento ya cuenta con un centro similar y la propia Diputación también tenía anteriormente pisos en los que poder alojar a las mujeres, aunque el nuevo centro, ubicado en un edificio céntrico de una localidad cuyo nombre no se desvelará para garantizar la privacidad de las usuarias, dispone de la atención de un equipo de profesionales las 24 horas y de pequeños apartamentos.


Las instalaciones, con capacidad para 19 mujeres, se abrieron el 18 de agosto y, desde entonces, siempre han acogido a alguna mujer, en la práctica totalidad de los casos con hijos a su cargo. Concretamente, con las trece mujeres que han acudido al centro, han llegado 16 niños, quince de ellos (ocho niñas y siete niños) menores de diez años. El objetivo de las instalaciones es la acogida inmediata por lo que, en su mayoría, han pasado sólo unos días allí. En ese tiempo, los educadores y psicólogos del centro ayudan a las mujeres a buscar soluciones más estables, que la mayoría de las veces pasan, si no se puede regresar al hogar, por acudir a casa de familiares. En caso de que no sea posible, se recurre a otro tipo de recursos disponibles tanto en la Diputación como en los ayuntamientos guipuzcoanos. Los pisos puente constituyen la última fase del programa de atención a víctimas de violencia de género, aunque el seguimiento a las mujeres continúa por parte de los asistentes sociales hasta su completa reinserción.


De cualquier modo, Usabiaga resalta que, en todo caso, la decisión de dónde acudir tras esos días en las nuevas instalaciones es de la propia mujer, que en esa situación suele estar bastante confundida y necesita ese apoyo profesional antes de tomar una decisión.


Tras estos dos primeros meses de funcionamiento, la directora foral hace una valoración positiva del funcionamiento del centro. El hecho de que, además de profesionales, las mujeres se encuentren en las instalaciones con otras personas en una situación similar, también les ayuda.


En los últimos dos años, las cifras de mujeres víctimas de violencia de género que acuden a los servicios de la Diputación se mantienen estables. Usabiaga concreta que en 2007 acudieron un total de 589 personas, aunque algo más de 200 eran víctimas que seguían en el programa desde el año anterior. Si bien la gran mayoría eran mujeres, también ha habido algunos hombres que han solicitado atención por violencia de género.


De todas esas personas, alrededor de una quinta parte serían extranjeras, un porcentaje muy alto si se considera que la población foránea no alcanza el 5% del total en Gipuzkoa. En esos casos, el hecho de carecer de un entorno familiar también dificulta su reinserción.

2008/08/09

> Berria: Indarkeria > GIPUZKOA: SE FUGA UNO DE LOS MENORES QUE AGREDIO PRESUNTAMENTE A UNA MUJER EN DONOSTIA

  • Se fuga uno de los menores que agredió presuntamente a una mujer en Donostia
  • La jueza ordena su búsqueda y captura y el ingreso en reformatorio de un compañero. La Diputación critica la "demora" de la Justicia y declara que "si se hubiera actuado antes nada de esto habría ocurrido"
  • Noticias de Gipuzkoa, 2008-08-09 # Jorge Napal · Donostia

Un día después de que la Diputación denunciara la "excesiva demora" con la que viene actuando la Fiscalía a la hora de tomar medidas judiciales con los menores que cometen delitos, ocurrió lo que, de alguna manera, era hasta previsible. Uno de los tres extranjeros tutelados por el Ejecutivo foral que, presuntamente, robaron y agredieron sexualmente a una mujer la semana pasada en la Parte Vieja donostiarra se dio ayer a la fuga, por lo que la Fiscalía ha dictado una orden de búsqueda y captura, según informaron ayer a Efe fuentes del caso.


Los hechos se produjeron horas después de que el director de Infancia y Juventud de la Diputación de Gipuzkoa, José Ignacio Insausti, lamentara en una entrevista a este periódico la "situación kakfiana" que suponía que estos chavales hubieran vuelto bajo tutela foral, sin prestar declaración ante el juez, algo que finalmente ocurrió ayer, con dos de los tres menores.


Los chavales, de edades comprendidas entre los 14 y 16 años, comparecieron ante la jueza de guardia, que ordenó el ingreso en un reformatorio para uno de ellos y libertad vigilada para su compañero. La Diputación está haciendo los trámites para que este último menor cumpla la medida cautelar en un "centro especializado" en problemas de conducta, alejado de los centros urbanos. "Estamos hablando de un suceso que ocurrió hace casi una semana, y si se hubiera actuado antes, probablemente, nada de esto habría ocurrido", declaró Insausti.


Fuentes de cercanas al caso explicaron que en la citada comparecencia el Ministerio Público tenía previsto solicitar que se decretase "internamiento cerrado" para los menores en un centro de reforma, la medida más restrictiva que contempla la Ley del Menor para este tipo de casos.


Los hechos sucedieron a las 6.30 horas del pasado domingo, cuando los tres chavales presuntamente agredieron sexualmente a una mujer y le robaron en la zona de Portaletas de Donostia. Dos días más tarde, ocurrió un episodio similar en Villabona.

2008/08/08

> Berria: Indarkeria > GIPUZKOA: LA DIPUTACION SOLICITO EN ABRIL LA REPATRIACION DE LOS MENORES ACUSADOS DE LAS AGRESIONES

  • La Diputación solicitó en abril la repatriación de los menores acusados de las agresiones
  • Dos de los cuatro detenidos por abusar de una joven y golpear a su novio en Villabona han sido internados en el reformatorio de Zumarraga. Otro menor fue arrestado anteayer en Tolosa por amenazar a un monitor
  • El Diario Vasco, 2008-08-08 # Arantxa Aldaz · DV · San Sebastián

La detención de siete menores acusados de dos agresiones sexuales en Donostia y Villabona ha encendido todas las alarmas en Gipuzkoa. La Diputación, responsable de la tutela de estos adolescentes, manifestó ayer su total rechazo a los «execrables hechos», al tiempo que solicitó una mayor colaboración entre las instituciones, especialmente a los jueces, para atajar «un problema de difícil solución» generado, insisten, por una «minoría» muy conflictiva. Con ese objetivo, la Diputación había solicitado el pasado mes de abril la repatriación de los siete inmigrantes, que ya acumulaban varios delitos, un proceso «complicado» que no ha llegado, de momento, a resolverse. El último episodio de violencia denunciado tuvo lugar el pasado miércoles, hacia las siete de la tarde, después de que uno de los internos en el centro de acogida de urgencia de Tolosa amenazase a uno de los monitores que allí trabajan. Según informó la Ertzaintza, una patrulla de agentes se desplazó hasta la casa y detuvo al chaval, que pasó a disposición del fiscal.


Libertad vigilada

El arresto se suma a los otros siete practicados en Gipuzkoa en apenas una semana. El pasado 27 de julio, cuatro menores inmigrantes, también residentes en el centro de Tolosa, abordaron de madrugada a una pareja que mantenía relaciones sexuales en un descampado de Villabona. Según fuentes de la investigación, uno de ellos abusó presuntamente de la joven, mientras los otros agredían al chico, que sufrió una herida en el pene. Dos de ellos han sido internados en el reformatorio Ibaiondo de Zumarraga y los otros dos permanecen en libertad vigilada, según informó ayer la Diputación.


En cuanto a los hechos sucedidos el pasado domingo, los tres arrestados por robar y agredir sexualmente de una mujer en la Parte Vieja donostiarra están a la espera de comparecer ante el juez.


La Diputación no oculta su «enorme preocupación» ante los hechos. Como institución competente, recuerda, tiene que cumplir a rajatabla las normas sobre acogimiento de menores no protegidos, de lo contrario, se expone a «graves consecuencias», con penas de cárceles en el caso del abandono de un menor. No obstante, y «a pesar de los esfuerzos sostenidos», los servicios forales de atención a estos jóvenes necesitan «de una mayor implicación de otras administraciones», incluida la judicial, indicó ayer la entidad foral en una nota de prensa. El director de Infancia y Juventud, José Ignacio Insausti, insistió en que «el sistema no está desbordado, pero la realidad está superando el marco normativo». De alguna forma, los responsables forales se sienten constreñidos por las exigencias legales, especialmente cuando se detecta algún comportamiento delictivo. La Diputación recuerda que no puede, por ejemplo, ordenar motu propio el internamiento de los menores en centros de reforma. Sí puede, en cambio, solicitar la expulsión del país de estos menores. Así lo hizo el pasado abril con los siete acusados de las dos agresiones en Villabona y Donostia. A la vista del historial delictivo que acumulaban los chavales, sobre todo robos -algunos con violencia-, la institución foral se puso en contacto con la Subdelegación del Gobierno en Gipuzkoa para que los siete inmigrantes fueran reagrupados con sus familias en sus países de origen.


Apoyo a las víctimas
Por eso, Insausti pide reflexionar sobre el devenir del actual sistema de acogida de menores en riesgo de desprotección y un cambio legal para dotar a la Diputación de «más herramientas correctoras». Una idea en la que también se mostró de acuerdo el diputado por el PSE en el Congreso Ernesto Gasco, que defendió que los extranjeros que cometan abusos sexuales puedan ser expulsados de España directamente.


Mientras se fragua el debate, la Diputación insistió en que «no cejará» en su postura «firme» con los menores conflictivos, a la vez que se solidarizó con las víctimas de las dos agresiones.


Por su parte, el colectivo Bilgune Feminista ha convocado una concentración hoy en Villabona para denunciar las agresiones sexuales contra mujeres, como las supuestamente cometidas por los menores tutelados. El ayuntamiento de la localidad también se sumará al acto, a las 20.00 horas en el puente de Zubimusu.


La oposición pide explicaciones
Los partidos de la oposición en las Juntas Generales reclamaron ayer a la Diputación que adopte «medidas» para mejorar el servicio de acogida de menores en situación de desprotección, tras la detención de siete adolescentes tutelados por dos agresiones en Villabona y Donostia. El PSE mostró su «solidaridad y apoyo» con las víctimas de los abusos y aprovechó el comunicado para mostrar su «sorpresa porque la Diputación no haya dado ninguna explicación ante estos lamentables y graves hechos». La juntera socialista Susana García Chueca criticó a la Diputación por «escudarse» en la acción de la justicia y le pidió «que adopte un papel educativo activo para paliar este tipo de conductas». En este sentido, el grupo socialista registró ayer por la mañana varias preguntas dirigidas a la diputada de Política Social, Maite Etxaniz. La portavoz del PP en las Juntas Generales, Regina Otaola, coincidió con el PSE en que la Diputación «tiene que desempeñar una mayor implicación en la labor educativa de los menores inmigrantes». Para los populares, las últimas dos agresiones «demuestran la necesidad de que se destine una mayor atención a este colectivo y sus circunstancias por parte de las instituciones implicadas». A la vista de las agresiones ocurridas y de otros incidentes anteriores, «queda claro que algo está fallando», subrayó Otaola. «Es preciso que se asignen más recursos -añadió la portavoz popular-. No sólo hay que limitarse a dar cobijo, comida y cama a los jóvenes inmigrantes y luego permitir que campen a sus anchas, sino que se deben poner las condiciones para que, de verdad, se dé su integración en la sociedad guipuzcoana», concluyó Otaola.


Comparecencia

EB y Aralar solicitaron por separado la comparecencia en Juntas Generales de la diputada de Política Social, Maite Etxaniz. El juntero de EB Jon Lasa condenó los hechos y reclamó a los responsables forales «información de primera mano» sobre lo sucedido, al tiempo que se solidarizó con las víctimas. «No tenemos que generar alarma social, pero sí articular todos los instrumentos que hagan falta para que no vuelva a suceder nada similar», dijo. Rebeka Ubera, de Aralar, cree necesario un cambio en el modelo de integración de los menores inmigrantes, porque el actual «no está funcionando», aseguró la juntera.


Ernesto Gasco (PSE): «Mayor control y un cambio de las leyes»
El diputado socialista y concejal de Seguridad Ciudadana de Donostia, Ernesto Gasco, propuso ayer una reforma del marco legal para que los inmigrantes que cometan abusos sexuales puedan ser expulsados de España de forma automática. En una rueda de prensa en el Ayuntamiento donostiarra, el edil fue tajante a la hora de condenar las agresiones de Villabona y Donostia por parte de siete menores extranjeros tutelados por la Diputación. «Lo que no pueden permitir las leyes es que personas que cometen delitos de estas características, aunque sean menores de edad, tengan una serie de privilegios por no tener los dieciocho años y nos veamos obligados a que permanezcan en el país», subrayó. A su juicio, los dirigentes políticos deberían «estudiar y reflexionar sobre una modificación del marco legal que permitiera que cometer abusos sexuales, de cualquier tipo, sea motivo directo de expulsión», siempre que se demuestre que los acusados «han sido partícipes de los hechos». También reclamó un «mayor control» a estos menores por parte de los responsables de los centros de acogida de Gipuzkoa ya que, aunque reconoció la dificultad de su trabajo, aseguró que los menores «no pueden campar a sus anchas en horarios nocturnos, cuando la sociedad guipuzcoana está siendo solidaria» y está sufragando los sueldos de los educadores, los edificios donde se alojan, su educación y manutención.


24 horas de margen

En lo que respecta al cumplimiento de los horarios, el director de Infancia y Juventud, José Ignacio Insausti, quiso dejar claro que los monitores toman nota de las infracciones. El horario límite de llegada los fines de semana está fijado a las 23.00 horas. «Si algún menor se ausenta se llama a la Ertzaintza. Si a las 24 horas no ha sido localizado, se interpone la denuncia correspondiente», explicó.

  • «No todos son culpables»
  • Los vecinos de las viviendas y talleres del entorno del Centro de Menores de Tolosa se muestran preocupados
  • El Diario vasco, 2008-08-08 # Jacier Meaurio · DV · San Sebastián

«¿Qué, queréis comprar la casa? ¿Os gusta. Es bonita verdad?», nos dice con ironía un sonriente joven marroquí mirando la fachada de la llamada 'Sevendenea', la casa de la Diputación que ocupa el solar del número 5 de la calle del Matadero de Tolosa. Allí viven cerca de 25 menores de edad, jóvenes marroquíes, bajo la tutela del ente foral, y allí vivían también los cuatro detenidos en la madrugada del pasado 27 de julio en Villabona, acusados de agresión sexual a una joven y de causar lesiones a su novio.


La zona está ocupada por numerosos talleres mecánicos, alguno maderero, así como por diferentes viviendas. Todos conocen lo sucedido en Villabona y aseguran que se trata de la crónica de una historia anunciada, pues quien más quien menos ya ha presentado denuncias por incidentes que se producen alrededor de 'Sevendenea', aunque reconocen también que la situación ha mejorado en los últimos meses.


«Los que vivieron antes que el grupo de ahora sí que hicieron barbaridades. Estábamos muy preocupados. A mi hijo le rompieron las lunas del coche para robarle los paquetes de tabaco que llevaba en el interior. Luego saltaron la tapia se subieron a la higuera y la destrozaron. El guarda jurado de aquella época solía andar por aquí buscándolos», señala un vecino que sale a depositar el vidrio y el papel en los contenedores de reciclaje que se encuentran junto al bloque de edificios rojos ubicados al sur del centro de menores. «Fuimos a la Ertzaintza y nos dijeron que lo único que podíamos hacer era presentar la denuncia. Pero por eso no vivimos más tranquilos», añade.


Otro vecino se muestra más contundente: «Éstos, donde vayan van a crear problemas. No digo que sean todos culpables, pero basta con que haya media docena empeñados en hacer las cosas torcidas para que la convivencia resulte muy difícil. Para empezar, porque atemorizan al resto, que no se atreve a echarles en cara su mal comportamiento. No se trata de racismo. No seamos hipócritas. ¡Qué levante el dedo el que quiera que le pongan un centro de éstos junto a su casa!», razona.


También en los talleres
Coinciden en esta apreciación en los cercanos talleres mecánicos y madereros de los alrededores. «Aquí tenemos apilados un montón de neumáticos y de maderas. Imagínate si se les ocurre darles fuego un día en plan gamberrada. En su momento ya hablamos con el alcalde de Tolosa y nos salió con el típico argumento de que estamos siendo un poco racistas», explican.


Lo mismo que los vecinos, señalan también que los últimos jóvenes que han venido al centro son más tranquilos, y están más vigilados. «Los anteriores destrozaron la casa y por eso les llevaron a Segura. Fueron unos meses buenos, pero quemaron el centro segurarra y los volvieron a traer aquí. Nos ha vuelto el problema», aseguran.


Los que viven y trabajan en la zona recuerdan que «los guardas jurados terminan por irse. A uno le clavaron un tenedor en la frente y a otro le rajaron el cuello con el filo de un cristal de una ventana que rompieron. Ahora ya no hay cristales. Las ventanas están cegadas».


Un hombre de un taller no se olvida de algo que pasó hace más de un año, con el otro grupo de residentes. «Vino un cliente a pagar una factura. Era una operación rápida de unos minutos, por lo que dejó en el coche, con la puerta abierta, a su hija pequeña. Cuando volvió se encontró dentro del vehículo con uno de los jóvenes del centro. No le había hecho nada a la niña, pero nuestro cliente quería 'matarlo', de la impresión que le causó la situación».


Una pareja que pasea por la zona y que tiene comercio en Tolosa dice que «los robos han disminuido. Es la impresión general, pero luego pasan cosas como la de Villabona y te echas a temblar».

> Berria: Indarkeria > GIPUZKOA: LA DIPUTACION ADMITE QUE LA LLEGADA DE MENORES PROVOCA UN PROBLEMA DE "DIFICIL SOLUCION"

  • La Diputación admite que la llegada de menores provoca un problema de 'difícil solución'
  • El ejecutivo foral solicita la implicación de otras administraciones para dar respuesta al reto
  • Noticias de Gipuzkoa, 2008-08-08

El Departamento de Política Social de la Diputación Foral de Gipuzkoa admitió ayer que la progresiva llegada de menores extranjeros está desencadenando "un problema de difícil solución" a la hora de diseñar el programa de acogida, por lo que solicitó "una mayor implicación" de otras administraciones para buscar soluciones.


Los autores de las agresiones cometidas en Villabona y Donostia ya han pasado a disposición judicial y se ha decretado para ellos, en el primero de los casos, que dos de los jóvenes sean internados en el Centro de Reforma de Ibaiondo y los otros dos continúen bajo libertad vigilada. Los menores implicados en la presunta agresión de Donostia, por su parte, han quedado de nuevo a disposición de la Diputación.


Tras estas agresiones, el Ejecutivo manifestó ayer a través de un comunicado que, como ente tutor de estos menores, "está obligado a cumplir la ley", y es la primera institución "preocupada por la situación de alarma social que una pequeña minoría genera contra sus compañeros".


Aunque el ente foral no puede decretar el internamiento en centros de reforma, "solicita en estos casos el reagrupamiento de los menores en sus países de origen".


  • José Ignacio Insausti, Director de Infancia y Juventud de la Diputación Foral de Gipuzkoa
  • "Cualquier padre puede retener a sus hijos en casa, pero nosotros no podemos hacerlo con menores extranjeros"
  • Obligado a salir a la palestra por un nuevo incidente relacionado con menores extranjeros, Insausti muestra su "estupor" por las agresiones sexuales cometidas en las últimas semanas, pero insiste en que "el marco normativo" encorseta a la Diputación para ensayar otro tipo de fórmulas
  • Noticias de Gipuzkoa, 2008-08-08 # Jorge Napal · Donostia

Los ataques ocurridos en Villabona (cuatro menores presuntamente agredieron sexualmente a una chica y pegaron a su novio hace dos semanas) y Donostia (otros tres jóvenes tutelados atacaron a una mujer en Portaletas el domingo) han vuelto a crear una situación de alarma social que la Diputación no ve de ningún modo justificada, "porque se trata de una minoría" que salpica al resto de menores inmigrantes.


Dos agresiones en dos semanas por parte de menores extranjeros acogidos por la Diputación. ¿Qué ocurre?

A mí mismo me causa estupor y sorpresa, porque si bien hasta ahora habíamos asistido a múltiples incidencias relacionadas con menores, como robos e incendios, estos episodios van más allá, y no sabemos ni cómo interpretarlos.


¿Un nuevo paso adelante?
Espero que no sea así y se trate de hechos puntuales, porque de lo contrario, si comenzamos a asistir a este tipo de delitos con una instancia judicial que no responde como debe, difícilmente conseguiremos el objetivo de la inserción. No entiendo, por ejemplo, cómo esos chavales que cometieron las agresiones en Donostia ni siquiera han ido a comparecer ante el juez y los seguimos acogiendo. Por mucho que se pida compresión, resulta un poco kafkiano.


¿Carga tintas contra la Fiscalía?

No es que cargue tintas, pero la Diputación parece que es la responsable absoluta de todo lo que acontece, cuando en realidad estamos sometidos a un marco normativo que, en caso de no acatarlo, nos convierte en objeto de una instrucción penal.


¿No hay menores que se están escapando al control de la Diputación?
No lo creo, pero el problema es que no podemos establecer ningún control más allá del que establece la propia ley. Es el mismo que pueden seguir unos padres con sus hijos, y no se puede ir más allá.


¿Pero es normal que estos chavales anden de correrías de madrugada, ajenos a cualquier seguimiento?
Desde luego que no, pero he de reconocer que hay menores que tienden a no presentarse en el centro de acogida, a pesar de ser conocedores de los horarios y de los castigos por incumplimiento. Insisto, las medidas que podemos aplicar no son distintas a las que puede imponer un padre o una madre, a diferencia de que ellos pueden retener a sus hijos en casa y nosotros no.


Cuatro de los presuntos agresores de la pareja de Villabona residían en el centro de menores de Tolosa. Una vez más, el inmueble sale a la palestra. ¿En qué situación se encuentra el centro a día de hoy?

El edificio ha experimentado reformas importantes, pero en el acogimiento de urgencia jamás sabemos la tipología de menor que va a venir...


¿Quiere decir que en los últimos tiempos ha variado ese perfil?

No especialmente, nos mantenemos en una franja de conflictividad del 10%, pero siempre estamos ante la pescadilla que se muerde la cola. Es decir, con todo menor que genera problemas se interpone la denuncia correspondiente pero nunca se sabe cuándo se resolverá. Esa demora siempre provoca problemas.


¿Ha habido una negligencia por parte de la empresa gestora del centro de Tolosa?
No, ni a la empresa ni a los educadores les puedo acusar de negligencia ni de ninguna otra actuación en ese sentido. Otra cosa es que esos chavales hayan generado el problema y, aunque sean un porcentaje residual, nos obliga a todos a pagar las consecuencias. No podemos hacer otra cosa que acatar lo que dice la ley.


Pero usted alguna responsabilidad debe tener en todo este asunto como director de infancia. ¿Por parte de la Diputación no hay ninguna autocrítica en la gestión?

El problema es de nuevo el mismo. Quizá podríamos llegar a tomar otro tipo de medidas, pero nos vemos obligados a seguir la ley, y si llegáramos a proponer a los educadores ideas que se escapan a la normativa, nos pueden abrir una instrucción penal que nos puede llevar a la cárcel.


Viene a decir que la Diputación actuaría de otra manera...
Intentaría mejorar las lagunas que puede haber o, al menos, realizaría una valoración técnico-educativa para ver qué medidas se podrían aplicar.


¿Cuántos menores extranjeros son acogidos hoy por la Diputación?

En torno a 160, pero no hay que olvidar que el principal número de chavales atendidos sigue siendo de aquí. Durante este año se ha atendido ya a 1.032 guipuzcoanos comprendidos en la franja de 0 a 18 años.


De esos 160 menores extranjeros, ¿cuántos son realmente conflictivos?
En torno a un 10%. Pero el verdadero problema nos lo encontramos con un 3% de ellos, con quienes es prácticamente imposible abordar un programa de inserción.


Hace unos meses anunció su intención de entrevistarse con la Fiscalía de menores para trasladar la necesidad de estudiar medidas y 'frenar tanta impunidad'. ¿Lo ha hecho ya?

Todavía sigue habiendo muchas cuestiones que tratar con la Fiscalía, y especialmente la de unificar criterios.


En alguna ocasión, asociaciones como SOS Racismo han declarado que buscar ese tipo de sanciones para los menores no refleja más que el fracaso de la Diputación.
Nos toca ser el punto de mira, en la medida que somos responsables de la acogida, pero ese tipo de acusaciones exigen también la valoración de lo que aporta cada uno.


¿Se está planteando dar un giro al actual programa de acogida?

Apostamos por posibilitar todos los recursos posibles, aunque situaciones como éstas suponen un problema añadido, que requieren de la comprensión de la ciudadanía para no sacarlas de contexto. En todo caso, traslado mi mayor solidaridad a las personas afectadas por estas agresiones sexuales, víctimas que prevalecen por encima de cualquiera de las cuestiones que hemos abordado.

  • El socialista Ernesto Gasco aboga por "expulsar" del país a menores inmigrantes con delitos sexuales
  • El diputado en el Congreso pide una reforma legal y tilda a los magrebíes de "machistas"
  • PSE, PP, EB y Aralar exigen a la Diputación explicaciones y un mayor control sobre los jóvenes que están bajo su tutela
  • Noticias de Gipuzkoa, 2008-08-08 # Ane Paguey · Donostia

"Las leyes no pueden permitir que personas que cometen delitos sexuales tengan una serie de privilegios por no tener los 18 años y que nos veamos obligados a que permanezcan en el país", afirmó ayer el diputado del PSE-EE en el Congreso por Gipuzkoa y concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Donostia, Ernesto Gasco. El socialista efectuó estas declaraciones tras los recientes ataques cometidos por menores de edad magrebíes tutelados por la Diputación de Gipuzkoa en la Parte Vieja de Donostia, donde abusaron de una mujer, y en Villabona, donde agredieron sexualmente a una chica mientras sujetaban a su novio, al que hirieron en el pene.


A raíz de estos delitos, Gasco abogó por "estudiar una modificación del marco legal que permita que cometer abusos sexuales de cualquier tipo sea motivo directo de expulsión, independientemente de su edad", una labor que, a su entender, "es tarea de todos y del Parlamento de España". El diputado opinó que extranjeros menores que estén bajo tutela foral "no pueden campear a sus anchas en horario nocturno cuando la sociedad guipuzcoana está siendo solidaria y, con el dinero de todos, se pagan los sueldos de sus educadores, alojamientos, su educación y manutención".


Por eso, consideró que "hay que ser más duros, sin llegar a ser malos", con el objetivo de "salvar la decencia y la honestidad de las personas y de las mujeres" frente a un colectivo "muy machista", según sus palabras. "Desde el respeto a la diferencia cultural, tienen unos valores de desprecio a la mujer que no podemos tolerar", añadió el concejal donostiarra.


Críticas a la diputación
El socialista criticó además la gestión de los centros de acogida de la Diputación, ya que los delitos de Villabona y Donostia fueron perpetrados por "delincuentes habituales" que no deben "campar a sus anchas en horario nocturno".


En la misma línea, los grupos junteros de la oposición reclamaron explicaciones a la Diputación, a la que instaron a adoptar "medidas" para evitar que adolescentes que están a su cargo delincan, y solicitaron la comparecencia de la titular de Política Social, Maite Etxaniz.


La juntera socialista Susana García Chueca reclamó "un papel educativo activo para paliar este tipo de conductas", al tiempo que el portavoz de este partido en Tolosa, Óscar Renedo, alertó de que los ataques de jóvenes del centro de esta localidad causan "inquietud" en los vecinos.


La portavoz del PP en las Juntas Generales, Regina Otaola, exigió al Departamento de Etxaniz "una mayor implicación en la labor educativa" de sus pupilos, ya que las recientes agresiones, "a las que se suman incidentes anteriores, han dejado claro que algo está fallando".


Desde EB, Jon Lasa calificó los hechos de "sumamente graves" y abogó por "articular los instrumentos que hagan falta para que no se repitan", pero apostó por "no generar alarma en la sociedad" porque se trata de "casos aislados". Aralar reclamó también un "cambio" en el modelo de integración de los jóvenes y la puesta en marcha de centros especializados para "problemáticos".


Por otro lado, la izquierda abertzale se concentró ayer en Donostia para rechazar las agresiones.

2008/08/06

> Berria: Indarkeria > DONOSTIA: EL PP PIDE EXPLICACIONES POR LA AGRESION EN PORTALETAS

  • El PP pide explicaciones por la agresión en Portaletas
  • Se pregunta qué hacían tres adolescentes tutelados en la calle a las seis de la mañana. Reclama que se les asista «en régimen cerrado»
  • El Diario Vasco, 2008-08-06

La portavoz del PP en las Juntas Generales de Gipuzkoa, Regina Otaola, pidió ayer a la Diputación que «aclare» las «circunstancias» en las que se produjo la detención de tres menores inmigrantes tutelados por la institución foral acusados de abusar de una mujer a la que también robaron. Otaola opinó en una nota que estos hechos son «muy serios», al tiempo que se preguntó «qué hacen a las seis de la mañana en la calle tres menores de edad, de tan sólo 14, 15 y 16 años».


«¿Qué tipo de supervisión reciben?, ¿no están vigilados?, ¿por qué pueden abandonar su lugar de residencia y campar por las calles sin ser detenidos una vez que se ha denunciado su desaparición?», se cuestionó la dirigente popular, quien también se preguntó «por qué la Fiscalía no ha intervenido» y les ha impuesto «un régimen cerrado», dado que «ya habían sido denunciados con anterioridad».


La juntera del Partido Popular pidió a la Diputación que dé respuesta a estas preguntas porque, «si bien es cierto que no todos los jóvenes inmigrantes son conflictivos, se entiende que casos como éste despierten recelos en la sociedad guipuzcoana».

2008/07/27

> Berria: Bestelakoak > GIPUZKOA: EL NUMERO DE MENORES EN RIESGO ACOGIDOS POR LA DIPUTACION HA CRECIDO UN 50% EN UN AÑO

  • El número de menores en riesgo acogidos por la Diputación ha crecido un 50% en un año
  • 375 niños y adolescentes, de ellos 215 guipuzcoanos y el resto extranjeros, viven en pisos de acogida. La red de viviendas se ampliará este año en diez centros, que se unirán a los cuarenta en marcha
  • El Diario Vasco, 2008-07-27 # Ane Urdangarín · DV · San Sebastián

Todos los niños deberían vivir una infancia feliz pero, desgraciadamente, algunos se ven privados del calor de un hogar, del cariño de los padres o de los juegos con hermanos y amigos. Esta realidad no es ajena a Gipuzkoa, donde los datos referidos a menores en situación de riesgo atendidos por la Diputación no paran de crecer. Si en 2007 fueron un total de 1.350, en los primeros cinco meses de este año ya se han contabilizado 1.285. Desde la Dirección de Infancia y Juventud especifican que algunos de estos niños y adolescentes vienen siendo atendidos de años anteriores, pero las cifras de nuevas incorporaciones corroboran esta tendencia al alza. Así, la institución foral ha acogido entre enero y mayo a 303 menores nuevos, lo que supone un crecimiento aproximado del 50% respecto al mismo periodo del año pasado. Y las previsiones hablan de unos 725 menores para fin de año, 245 más que en 2007.


La llegada de menores extranjeros no acompañados explica este fenómeno. Pero sólo en parte. «Es cierto que están llegando más y que hay un incremento importante respecto a años anteriores, pero el aumento también se está dando con menores guipuzcoanos», asegura José Ignacio Insausti, director foral de Infancia y Juventud.


De los menores que actualmente viven en pisos de acogida, 215 son guipuzcoanos -45 tienen de 0 a 10 años- y 160, extranjeros. En lo que va de año han residido en estas viviendas casi 600 chavales, «de los cuales el 60% son guipuzcoanos», apostilla Insausti, quien subraya un dato significativo: 34 bebés guipuzcoanos que aún no han cumplidos los 3 años residen en estas viviendas forales porque su familia es incapaz de ofrecerles los cuidados que requieren.


Gipuzkoa cuenta en la actualidad con 40 pisos de acogida para estos menores, una cifra que se incrementará este año con otras 10 viviendas, lo que requerirá una inversión cercana a los siete millones de euros.


Salvo alguna excepción, estas casas estarán situadas en núcleos urbanos, tal y como establece el extenso decreto del Gobierno Vasco que se publicará a inicios de agosto y que viene a unificar los distintos criterios y ritmos de las tres diputaciones vascas, que tendrán cuatro años para adecuar los centros de menores, acabar con la masificación y ajustar los ratios de cuidadores.


Un proyecto educativo
La directora de Bienestar Social del Gobierno Vasco, Elena Ayarza, explica que este decreto, que ha salido adelante con un «alto grado de consenso», recoge un abanico de recursos capaz de atender las necesidades de distintos menores, «porque no es lo mismo un niño de 5 años que un chaval de 17». Eso sí, siempre pensados en su vertiente educativa.


Por ello, en el texto se especifica que, a excepción de los centros para chavales con trastornos de conducta, estos pisos no pueden estar aislados. «Si lo que queremos es que los menores en situación de desprotección lleven una vida lo más integrada y normalizada posible, haremos lo que hacemos con nuestros hijos: que puedan salir a la calle, que se encuentren con otros, que vayan a la escuela o al centro educativo del barrio o el más cercano... Y eso, si los pones en la punta del monte, no es fácil».


El decreto no distingue entre niños y adolescentes extranjeros y autóctonos, «porque prevalece la condición de menor. Hay que salvaguardar sus derechos como tal por encima de cualquier otra consideración». Lo que sí se diferencian son las necesidades, «y no es lo mismo que nos encontremos con un adolescente sin escolarizar que a un niño de 8 años que va a clase y que incluso puede contar con determinada red familiar y que, por ejemplo, los fines de semana pueda ir a casa de unos tíos».


Las nuevas directrices, en cuya elaboración han participado las diputaciones, hablan de cuatro 'programas' o recursos generales: el de acogida de urgencia, el básico general, el de emancipación a partir de los 14 años y el de emancipación a partir de los 16 años. También contempla otros dos tipos de viviendas especializadas para atender a adolescentes con problemas de conducta y programas no obligatorios para adolescentes embarazadas, que hayan sido madres o con bebés de 0 a 3 años.


En el caso de los pisos para menores con problemas de conducta se realiza una excepción y los centros no tienen por qué situarse en núcleos urbanos. La Diputación de Gipuzkoa tiene prevista la apertura de una vivienda de este tipo y José Ignacio Insausti asegura que ningún ciudadano «se va a encontrar junto a su casa con un centro especializado».


El rechazo vecinal hacia los centros de menores está provocando no pocas dificultades para la puesta en marcha de los pisos de acogida, algo de lo que son conscientes en el Gobierno Vasco. «Tiene mucho que ver con la amplificación de ciertos episodios que existen, que han existido y seguirán existiendo. Son episodios en los que están implicados un número muy reducido de estos menores, pero como se destaca eso, se tiende a generar la imagen de que un centro de menores, y ya no se pregunta si son extranjeros o no, es fuente de conflicto. Por lo tanto, de la misma forma que las colectividades nos negamos a que nos pongan un tanatorio al lado de casa, tampoco queremos un recurso para menores».

  • Centros de acogida
  • El nuevo decreto del Gobierno Vasco establece distintos programas de acogimiento de menores desprotegidos. Estos son los obligatorios.
  • Programas generales
  • Acogida de urgencia: Para niños y adolescentes, de cualquier edad y cualquiera que sea su origen. La permanencia en este programa será, preferentemente, inferior a 60 días.
  • Básico general: Para niños y adolescentes de entre 4 y 18 años, cualquiera que sea su origen. El límite inferior de edad deberá flexibilizarse cuando se trata de hermanos.
  • Preparación a la emancipación: A partir de 14 años. Idóneo para adolescentes que ingresan a una edad muy tardía en la red de protección y adolescentes para los que no se prevé un regreso al núcleo familiar.
  • Preparación a la emancipación: A partir de 16 años.
  • Estos centros deberán estar ubicados en núcleos urbanos.
  • Programas especializados
  • Adolescentes con problemas de conducta: Para adolescentes entre 13 y 18 años, cualquiera que sea su origen, que presenten conductas particularmente disruptivas que hagan inviable su atención en el programa básico general.
  • Apoyo intensivo : Programa especializado de apoyo intensivo a adolescentes entre 13 y 18 años, cualquiera que sea su origen, que presenten conductas reiteradas y gravemente antisociales que supongan un riesgo evidente de daños o perjuicios graves a sí mismos o a terceros.

  • José Ignacio Insausti · Director Foral de Infancia y Juventud
  • «Es necesaria la solidaridad de todos los guipuzcoanos para ayudar a estos niños»
  • Espera que el rechazo social no dificulte aún más la vida tan dura de los menores
  • El Diario Vasco, 2008-08-27 # A.U.

Elogia el «ímprobo» trabajo que realizan los educadores y los técnicos que se ocupan de procurar la mejor atención a los menores que viven en pisos de acogida forales. Y a pesar de todos los obstáculos, el director de Infancia y Juventud se muestra optimista y recuerda que «sin la solidaridad guipuzcoana difícilmente vamos a poder mejorar» la situación de estos niños y adolescentes con episodios vitales tan duros. «Si el objetivo es tener una sociedad desarrollada, ¿cómo no vamos a trabajar con estos niños?», se pregunta, mientras recuerda que hacen falta familias de acogida para estos niños.


- ¿Está Gipuzkoa preparada para adaptarse al nuevo decreto sobre centros de menores?

- Venimos trabajando en esa línea y más o menos lo estamos aplicando, aunque hay aspectos que hay actualizar, como el ratio de educadores.


- Estos pisos deberán ubicarse en núcleos urbanos, donde tienen que sortear el rechazo vecinal.
- Es un handicap, pero apelo a la solidaridad guipuzcoana en general y a las instituciones en particular para que no se entorpezca el camino que posibilite los recursos necesarios para la atención adecuada a estas personas que viven situaciones muy difíciles, y que no lo vayamos a dificultar aún más con el rechazo social. Quiero creer que la sociedad guipuzcoana va a responder positivamente ante esta realidad.


- Una realidad que habla de cada vez más menores en situación de desprotección.

- Y no sólo de niños y adolescentes extranjeros, como se pueda pensar, sino que se están viviendo situaciones de menores guipuzcoanos que necesitan una vivienda y una intervención educativa específica que debe ofrecerle la Diputación. El problema con el que nos encontramos es que no es fácil, porque a la ciudadanía guipuzcoana le resulta muy duro que esos recursos puedan estar cerca de sus casas.


- Las cifras de menores, como la de los bebés, son llamativas.

- Pueden parecer incluso alarmantes, pero las miro con sentido positivo, porque no significa que antes no existieran esos casos, sino que no había suficiente sensibilización para ponerlo en conocimiento de las instituciones competentes. A este nivel, bienvenido sea que salgan a la luz todas estas situaciones tan duras, de menores sometidos a maltrato físico, psicológico, abuso sexual... Que esto aflore es positivo, porque lo que hoy no hagamos con estos niños, mañana va a ser tarde. Hay que tener en cuenta el perjuicio que puede causar en el futuro la no intervención, y va a ser la propia sociedad la que nos demande adoptar medidas cuando ahora estamos teniendo dificultades para poder posibilitar esos recursos de viviendas para atender a estos niños. Y en esto no diferencio entre niños autóctonos y extranjeros, porque al final estamos hablando de un colectivo que ha pasado por situaciones durísimas.


- Algunos de estos chicos han provocado serios incidentes.
- Entiendo que pueda haber una preocupación y que se generen inquietudes, porque quién más quien menos tiene hijos y sobrinos, pero pongámonos en el papel de todos estos menores. Cierto es que algunos generan problemas. Pero pregunto lo siguiente: si nosotros, los adultos, pasáramos por la mitad de lo que han pasado ellos, ¿cómo estaríamos? A nosotros nos corresponde dar la protección necesaria para que estos menores tengan el día de mañana un proyecto de vida adecuado. Es una tarea difícil y a la vez gratificante, porque conocemos las situaciones conflictivas y desgraciadamente eso es lo que trasciende, pero son muchos los casos de menores que han estado bajo nuestra tutela y hoy en día tienen un proyecto de vida encauzado.


- El último incidente se registró en una pensión de Lazkao. El decreto del Gobierno Vasco prohibe específicamente este tipo de alojamiento.

- Es la pescadilla que se muerde la cola. Desde el momento en que se me presenta un caso de urgencia con menores autóctonos o extranjeros les tengo que dar un cobijo y no estoy dispuesto a tenerlos hacinados y durmiendo en colchones en el suelo en los centros de acogida. Creo que ningún padre querría eso para sus hijos. Por eso estamos ampliando la red de viviendas.


- ¿Cuál es la relación de la Diputación con los ayuntamientos en los que se ubican estos pisos?

- Nos vamos poniendo en contacto con los ayuntamientos, con el alcalde, con el resto de grupos políticos e incluso con los vecinos, con los que me he reunido fundamentalmente para recibir quejas, pero al final estoy seguro de que la cordura y la solidaridad prevalecerán. Tengo intención de solicitar una reunión con Eudel para que podamos tener una relación estrecha y fluida, porque el sistema de protección requiere una coordinación interinstitucional para ofrecer protección y programas educativos, sanitarios... a estos menores. Espero que seamos capaces de crear una mesa de trabajo entre Eudel y la Diputación.

2008/07/17

> Berria: Berdintasuna > GIPUZKOA: EL ARARTEKO CONSIDERA QUE EL GOBIERNO FORAL INCUMPLE EL PRINCIPIO DE IGUALDAD

  • La presencia de mujeres no alcanza el 40%
  • El Ararteko considera que el gobierno foral incumple el principio de igualdad
  • El Gobierno foral está formado por 7 hombres y 4 mujeres y el Ararteko afirma que la norma foral se cumple si hay un mínimo de 5 hombres o mujeres
  • El Diario Vasco, 2008-07-17 # EFE · San Sebastián

El Ararteko, Iñigo Lamarca, ha emitido un informe del que se deduce que la Diputación foral de Gipuzkoa incumple el principio de representación equilibrada entre sexos en su propia composición, ya que la presencia de mujeres en el gobierno foral no alcanza el 40%.


El Ararteko ha emitido este informe a instancias del PSE/EE que en septiembre del pasado año presentó una queja porque el gobierno foral guipuzcoano estaba formado por 7 hombres y 4 mujeres, lo que a su juicio incumple lo establecido en la norma foral 6/2005, que detalla que en el ejecutivo guipuzcoano ambos sexos deben estar representados al menos al 40%.


La Diputación argumentó que el 40% de los 11 miembros del gobierno foral es 4,4, y que al ser el decimal inferior a cinco, el mínimo de mujeres u hombres en el ejecutivo era de 4.


Sin embargo, el Ararteko no ha aceptado este argumento y ha afirmado en su informe que, en un gabinete de 11 diputados, la norma foral se cumple si hay un mínimo de 5 hombres o mujeres.


Interpelación del PSE-EE
El documento ha sido dado a conocer hoy por el secretario general del PSE/EE de Gipuzkoa, Iñaki Arriola, quien ha acusado a la Diputación de incumplir la norma foral 6/2005, que regula la organización de las instituciones forales, por lo que ha sido definido por el dirigente socialista como "la constitución interna".


En su opinión, la Diputación "carece de autoridad moral" para hablar de planes de igualdad cuando en su propio seno no cumple la legislación vigente en esta materia.


El grupo socialista ha presentado una interpelación para que el diputado general, Markel Olano, para que explique qué medidas adoptará para cumplir los criterios establecidos por el Ararteko acerca de la composición del gobierno foral.


Arriola ha explicado que la Diputación debe reformar el gobierno foral para incluir una mujer más, en detrimento de un hombre.


El dirigente socialista ha explicado que ahora no cabe la posibilidad de presentar un recurso contra el decreto que configuró el ejecutivo guipuzcoano y ha considerado que se trata de una cuestión de "responsabilidad política".

2008/03/09

> Erreportajea: Etorkinak > "ES MUY INJUSTO TACHAR DE DELINCUENTE A TODO EL COLECTIVO DE MENORES INMIGRANTES"

  • «Es muy injusto tachar de delincuente a todo el colectivo de menores inmigrantes»
  • La atención a estos jóvenes, cuya presencia se ha duplicado en cinco años en Gipuzkoa, cobra protagonismo tras el fuego provocado en una villa de acogida. Los expertos reconocen que algunos son muy conflictivos «pero son minoría»
  • El Diario Vasco, 2008-03-09 # Ane Urdangarin · DV · San Sebastián

La de Tarik es una de esas historias estremecedoras que llegan a las entrañas. La de un adolescente marroquí que desde los 14 años hasta los 16 acudía a diario al puerto de Tánger en busca de una oportunidad en los bajos de un camión. En uno de ellos tuvo suerte y acabó en Gipuzkoa. Vivió en pisos de acogida y pensiones, estudió albañilería, encontró trabajo y se echó «novia de aquí». Tarik contó su historia a finales del año pasado en este periódico, pero es muy probable que la mayoría de los lectores tengan más presentes los conflictos en el centro de Tolosa, las quejas de los interventores de los trenes de Cercanías, el incendio provocado en el albergue de Segura por cuatro de sus huéspedes o el fuego intencionado que el domingo pasado devoró una villa de la Diputación que estaba siendo reformada para acoger a jóvenes como Tarik en Igeldo.


Los menores inmigrantes y su acogida vuelven a ser noticia, un fenómeno que parece haber entrado en la dinámica de asociarlos sistemáticamente con la delincuencia. «Aplicar esa lógica criminalizadora por la que hacemos responsable a todo el colectivo de menores de los problemas en los que sólo algunos de ellos están involucrados es muy injusto, como lo es hacerlo en el caso de los vecinos de Igeldo, entre los que hay gente activa, sensible, que tiene unos criterios francamente buenos y pueden ser una buena base para este trabajo comunitario que se estaba encauzando con la Diputación». Peio Aierbe, miembro de SOS Racismo, no duda en censurar «el doble rasero» que se emplea al hablar de «la mano pirómana», y la «demagogia» que desprenden muchos comentarios de la calle cuando, al referirse a recursos que puedan ser conflictivos, la gente dice «que lo pongan en el jardín del diputado. Si a esto se suma un discurso político, -que afortunadamente no es de la Diputación, que es bastante integrador-, que se dedica a sembrar sospechas, como hemos visto en la campaña, pues hay cantidad de gente que se siente legitimada para decir las mayores barbaridades».


Iñigo Ochoa de Alda, presidente de la Asociación Vasca de Psicoterapia Dinámica y Sistémica, es supervisor de la asociación Hogares Nuevo Futuro en Gipuzkoa, que se encarga del acogimiento residencial y de urgencia en los centros de menores de Tolosa y de Urnieta. Conoce de cerca la realidad de estos chavales, y reconoce que «nadie quiere tener un centro de estos al lado de casa, no sea que pase algo...». Esta actitud le parece comprensible, pero recuerda que «no estamos en los años 40 cuando a los locos y a los enfermos se les mandaba al monte. Si queremos ser coherentes con nuestra política de integración social, tenemos que asumir que todos tenemos que perder un poco. No podemos ir de liberales y no perder nada».


El psicólogo, profesor de la UPV, habla con conocimiento de causa. Vive cerca de uno de estos pisos en Donostia que pueden resultar molestos a los vecinos. Ruidos, discusiones, música alta, portazos... forman, en muchas ocasiones, parte de la rutina. Aunque como en todo, siempre hay excepciones.


El martes, por ejemplo, visitó el centro de urgencia de Tolosa, que ha sido rehabilitado y al que son trasladados los menores que acaban de llegar a Gipuzkoa. Y se llevó una grata sorpresa. Se encontró con un educador vacilando con dos menores marroquíes. Se notaba buen rollo. «La última vez que fui a esa casa era un desastre. Los educadores estaban totalmente saturados y el ambiente era malo. Todo lo contrario al actual. Siguen saturados, pero sobre todo por las condiciones laborales, no por los menores». La pena es que no sabe cuánto durarán estas «buenas condiciones».


Los revoltosos
El hecho de que lleguen varios menores con un perfil problemático puede producir un efecto en cadena. «Hay chavales muy rescatables con los que puedes trabajar a solas, ayudarles. Pero en el momento en el que en el mismo lugar se juntan 25 y entre ellos haya dos liantes, el resto están con ellos o están contra ellos. Y les interesa estar con los liantes, no con los educadores, porque en la calle no van a estar con los educadores», cuenta Ochoa de Alda, quien está realizando un estudio sobre la situación emocional y psicológica de estos adolescentes que llegan a Gipuzkoa y la relación con sus familias de origen. Este trabajo, que quiere presentar en el congreso sobre psicoterapia y multiculturalidad que se celebrará en noviembre en Donostia, permitirá dibujar los perfiles de estos menores.


De entrada, se pueden distinguir dos grupos. Uno corresponde a los que tienen unos 12 ó 13 años, de los que irán a vivir a Igeldo cuando la villa sea reformada. «Todos ellos están escolarizados y están funcionando bien». Ochoa de Alda cita el ejemplo de un menor que acude a un reconocido centro escolar donostiarra, «donde están muy implicados». Sin embargo, recuerda que estos preadolescentes no están en su país y viven lejos de su familia. «Como los autóctonos en riesgo social, han pasado por una situación de abandono». Y eso marca.


El psicólogo habla de perfiles «muy dañados, como los que te puedes encontrar aquí» y que, en el caso de los menores extranjeros, pertenecen a familias muy numerosas «y la familia envía a uno o a varios a España por si pueden trabajar y conseguir dinero». Lejos de los designios familiares se encuentran con una realidad en la que, como menores, no les está permitido trabajar, «y no pueden llamar a sus familias, porque creen que les han fallado». Viven en una constante contradicción que les lleva a colocarse durante el día la coraza de duros para sobrevivir en un entorno que no es el suyo, «pero por la noche, con 12 años, se siguen orinando en la cama. En el fondo son unos niños desamparados».


Con estos chavales, asegura Ochoa de Alda, se puede trabajar si las condiciones lo permiten: por ejemplo, en grupos de ocho con un equipo estable, como el de Urnieta. «Lo que además no podemos pedir a estos chavales en riesgo social es que sean hermanitas de la caridad», apostilla.


Peio Aierbe destaca que «la mayoría» de los menores extranjeros que llegan a Gipuzkoa responden positivamente «y eso no trasciende. Se implican mucho en los talleres y en los centros de iniciativas profesionales porque saben que tienen que adquirir conocimientos para trabajar». Pero hay otros que «no funcionan tan bien, y en esos casos hay que ver qué pasa y qué ha fallado».


Generalmente, estos segundos arrastran un bagaje vital en las antípodas de la infancia que debería tener cualquier niño. Llegan a Gipuzkoa en el límite de la mayoría de edad y «encima muchos de ellos son chavales que ya han delinquido o directamente han vivido en la calle, consumen disolvente y van de aquí para allá». Un peregrinaje basado en la supervivencia a cualquier precio, explica Ochoa de Alda, quien reconoce que «es muy difícil trabajar con ellos».


Sensación de impunidad
Más cuando viven con una sensación de gran impunidad. Así lo asegura Ochoa de Alda, quien recuerda lo que una vez le contó uno de estos menores. «Quizás no sea políticamente correcto decirlo, pero él planteaba: 'en Marruecos, si te pillan, depende del policía que te coja, tan pronto te da una paliza, como si le pagas y no te hace nada o te mete en un autobús y vas al desierto. Si te pillan en Francia, te pegan y luego te preguntan. Y si te pillan en España, te dan de comer, te preguntan y, luego, ya se verá'. Me lo decía hace tres años. Eso no significa que sea así, pero es como algunos de ellos lo ven. Ahora vamos avanzando, pero la sensación que tienen es que estamos en una sociedad más democrática y eso significa más impunidad, porque la justicia va más lenta. Están acostumbrados a que haya una intervención inmediata y coherente, porque si a un menor, sea de Marruecos o de Oiartzun, le dices 'veremos qué pasa' y se tarda ocho meses en decidir, pues en ese tiempo no tienen nada que perder. Y la Justicia está saturada, no puede hacer más de lo que hace, porque no puede meter a todos estos menores en un centro cerrado, ya que tampoco es la solución».


¿Y qué salida cabe para estos casos? «La misma que tenemos para un chaval autóctono, desligado a su familia, con problemas de consumo de drogas, que en vez de disolvente puede ser ketamina o cocaína, que no ha acabado DBH o ESO y que se le deja que ande callejeando y tirando con trapicheos o pequeños hurtos. Entonces, o hay un mínimo de conciencia de que algo está ocurriendo y se hace algo que pueda reorientarlos, o dejamos que se junten en la plaza de la Brecha o en la plaza de Igeldo sin casa, sin comida y delinquiendo para sobrevivir».


  • Los datos
  • Tutela: La Dirección de Juventud e Infancia del departamento de Política Social de la Diputación tiene, por ley, la responsabilidad de tutelar a los menores extranjeros no acompañados que se encuentran en Gipuzkoa.
  • Cifra de menores: En cinco años se ha duplicado. En 2003 la Diputación tuteló a 114 menores. El año pasado, a 219. El pasado mes de enero llegaron 27 menores no acompañados, cifra récord. Según datos forales, el año pasado la Diputación atendió a 1.100 menores autóctonos.
  • Centros: La Diputación tiene prevista la apertura de nueve centros para reforzar la red de acogida.

  • Grupos reducidos para una atención adecuada
  • El Diario Vasco, 2008-03-09 3 A.U. · DV · San Sebastián

La incesante y cada vez más numerosa llegada de menores extranjeros no acompañados ha obligado a la Diputación Foral, responsable de la tutela de estos niños, a ampliar una red de acogida que se antojaba insuficiente. La apertura prevista de nueve centros, incluido el de Igeldo, viene a reforzar esta estructura.


El psicólogo Iñigo Ochoa de Alda califica de «admirable» la implicación foral, «en el sentido de que ha asumido un tipo de población que otras provincias ha rechazado, lo que pasa es que eso trae consigue unos daños colaterales y supone reestructurar una red que no está preparada». A su juicio, se está aprendiendo de los errores cometidos hasta ahora «y están creando recursos, los están adecuando más al perfil de cada chaval, porque no son lo mismo unos menores conflictivos o con problemas de consumo de disolvente que otros que se muestran más receptivos». Eso sí, subraya que para sacar a estos chavales adelante es preciso que haya un compromiso de mantener unas cifras de menores con los que se pueda trabajar. « Por muy buenas condiciones que tengan, poner más educadores no sirve de nada cuando se trabaja con grupos grandes: a veces supone echar leña al fuego, porque parece que nos tenemos que defender del enemigo y por eso hay más educadores. Debería haber grupos máximos de 8 a 10 chicos».


El psicólogo valora positivamente la «mayor inversión económica» destinada a este colectivo y el hecho de que se estén aceptando proyectos para trabajar con estos chavales a partir de los 18 años. A su juicio, la Diputación ha asumido el reto de hacer una inversión a largo plazo, aunque sea costosa, «y ha dicho: 'vamos a atender a estos chavales aunque ahora perdamos algo para que ganemos en el futuro'. Porque no hay que olvidar que si no se les hace caso el riesgo es mucho mayor».


«Gestión insuficiente»
Peio Aierbe destaca la disponibilidad de medios para atender a este colectivo, «así que no hay un problema de medios pero sí una gestión clarísimamente insuficiente». El miembro de SOS Racismo asegura que la preocupación actual de la Diputación es encontrar sitios para alojar a estos menores, y lamenta que no se ocupe tanto «de todo lo relacionado con la atención educativa de estos críos, o cómo se resuelven aspectos claves para ellos como la documentación, cómo se da o no opción a tener en cuenta lo que piensan los educadores... Todo esto funciona muy mal».


Aierbe se refiere también a centros en los que viven más menores de los que pueden ser atendidos y además donde los que sufren problemas de adicción conviven con el resto. «No hay educador que los pueda controlar y se está perdiendo la oportunidad de trabajar de forma más individualizada. Este año van a empezar a funcionar algunos recursos, como centros terapéuticos específicos... Esto es de sentido común y en cambio, hasta ahora no se ha hecho».


Los que padecen en primera persona los problemas con estos menores son los educadores, para los que los conocedores de su realidad no tienen más que palabras de admiración. «Es preciso que haya un reconocimiento social y se valore que lo hacen», dice el psicólogo, que ejerció esta labor durante dos años. «Se ha mejorado mucho. Hemos conseguido avanzar algo y desde la Diputación se están esforzando en mejorar las condiciones de la gente, la remuneración económica, los horarios... Pero con diferencia, creo que es uno de los peores trabajos que hay».


Porque, al fin al cabo, se encuentran entre la espalda y la pared y son el blanco de todas las críticas: «Los chavales los castigan, los vecinos les critican y la Policía y la Justicia los cuestionan. Viven situaciones en las que no les queda más remedio que denunciar al menor y luego les dicen que cómo pueden denunciar a un chaval que están cuidado. Se dan unas paradojas... Es preciso valorar el trabajo que realizan estas personas».

2008/03/05

> Elkarrizketak: José Ignacio Insausti > "EL ESTIGMA SOBRE LOS MENORES LLEVA A ACTOS COMO EL DE IGELDO"

  • José Ignacio Insausti · Director Foral de Infancia y Juventud
  • «El estigma sobre los menores lleva a actos como el de Igeldo»
  • «La sociedad exige que se atienda a los chavales extranjeros, pero nadie quiere que se abra un centro cerca de su casa»
  • «Será duro para los chavales saber que el centro lo quemaron porque no les quieren allí»
  • El Diario Vasco, 2008-03-05 # Fernando Segura

El incendio intencionado del centro de menores extranjeros que la Diputación construía en Igeldo ha sido un mazazo para el servicio de Infancia. Su director, José Ignacio Insausti, afirma que los chavales extranjeros sufren un estigma social que acaba provocando sucesos como el de Igeldo. Subraya la doble moralidad que supone exigir que se rescate a estos niños de la calle, pero al mismo tiempo protestar cuando se abren centros de inserción, tanto da que sea en pisos o en villas aisladas.


- ¿Se sabe definitivamente qué ha pasado en el centro de atención?

- Estamos esperando el informe definitivo, pero se puede asegurar que el incendio fue provocado. ¿Con qué intención? Sobra decirlo. Nadie quiere un centro de menores al lado de su casa. Sin embargo, lo curioso es que cuando los ciudadanos ven a estos menores en la calle y salen a la luz casos de explotación u otras situaciones de este tipo, piden responsabilidades a la Diputación para que adopte las medidas oportunas de protección hacia estos chavales.


- ¿La sociedad se comporta de forma hipócrita ante este tema?
- No hablaría de hipocresía, pero sí es verdad que a todos se nos llena la boca diciendo lo que tiene que hacer el vecino, pero cuando nos toca a nosotros actuar, miramos a otro lado. Yo no tengo que hacerlo, pero el vecino sí. Esta una realidad que tenemos presente en el día a día. La ley nos obliga a atender a estos menores, pero es que además lo que hoy no hagamos por ellos en favor de su educación e inserción, en el futuro se nos volverá en contra.


- Hace unos meses parte de los menores acogidos en el albergue de Segura le prendieron fuego y ahora son presuntamente vecinos de Igeldo los que incendian un centro de este tipo. ¿Se le está escapando el problema a la Diputación de las manos?

- Tenemos que reconducir el tema adoptando las medidas necesarias para que no se produzcan estas actuaciones antisociales. Se suele enfatizar en los chavales, pero lo que más me preocupa es que adultos supuestamente responsables, como los que han incendiado el centro de Igeldo, tengan hijos a su cargo. El problema lo tienen dentro de casa.


- ¿Dispone la Diputación de personal e infraestructuras suficientes para atender a los menores?
- En el campo social, es decir, en la atención a menores, ancianos... uno de los problemas es disponer del personal suficiente. Los trabajadores no se enfrentan a una tarea fácil y actuaciones como la de Igeldo dificultan mucho más su labor. Los educadores se ven fiscalizados por los vecinos próximos a un centro de menores. Soportan una doble carga. A veces, cuesta consolidar un proyecto educativo, tienen que mirar más al entorno que al propio centro. El monitor tiene que proteger a los menores y a sí mismo respecto del entorno donde se ubica el centro.


- ¿Qué tipo de centros consideran más acordes para atender a menores, pisos o viviendas aisladas?

- Estamos optando por las villas. Posibilitan más autonomía y disponen de espacios de esparcimiento. Autonomía no significa libertad total y falta de control.


- Parece que no hay solución. Cuando los menores han estado en pisos se han generado problemas y ahora que van a villas también...
- La Diputación ha creado un centro específico para los realmente son problemáticos. Ahora bien, no podemos fijarnos sólo en esa minoría. La mayor parte tiene un comportamiento adecuado. ¿Quién saca esa conclusión de que no existe un control? No es así. Tenemos cuarenta centros y sólo en dos ha habido problemas.


- ¿Los vecinos de los lugares donde se va a instalar un centro reciben información del tipo de chavales que se va a atender y del control a desarrollar?

- En los municipios donde se abre un centro se crea una mesa de trabajo en la que participan profesionales y todas las asociaciones vecinales, culturales o de cualquier tipo que lo deseen. En el caso de Igeldo, también se mantuvieron reuniones con los vecinos.


- ¿Estas mesas sirven para romper tópicos?

- Sí. Los ciudadanos tienen que saber que existe fijación con los extranjeros, pero el año pasado 1.100 de los menores atendidos por la Diputación fueron guipuzcoanos, frente a 250 extranjeros.


- ¿Cuál es el porcentaje de conflictividad en cada caso?

- Entre los extranjeros, los informes judiciales determinan que el 10% tiene problemas de adaptación y de conducta. Entre los autóctonos, esta cifra se incrementa.


-¿Si son tan pocos los niños extranjeros que causan problemas, a qué se debe un rechazo tan visceral que lleva a actos como el de Igeldo?
- Están estigmatizados. La sociedad se muestra muy sensibilizada con la tercera edad, la discapacidad y el maltrato femenino. Ahora toca la sensibilización hacia un sector que hasta ha estado olvidado, el de los menores. Este problema no es nuevo, existía, otra cosa es que hayamos mirado hacia otra parte. Estoy convencido de que en Gipuzkoa hay muchos niños, tanto autóctonos como extranjeros, en situación de riesgo. Posiblemente haya personas que saben que en la puerta de al lado de su casa existe un problema de este tipo, pero no lo denuncian. Cuando llegan a la Diputación, tristemente son casos muy difíciles de recuperar.


- El problema, lejos de remitir, va a más...
-Estamos pagando las consecuencias de lo que el primer mundo ha hecho en el tercer mundo. A partir de ahí, nos tenemos que ir preparando para lo que venga.


– La solidaridad es deseable, pero incluso si no se da, la Diputación tiene la obligación legal de atender a los menores...
– Hay que asumirlo, estamos obligados. A la sociedad le pido comprensión. Probablemente, más de un hijo de cualquiera de los que dicen que estos chicos tienen que estar fuera de Gipuzkoa se encuentra también dentro del sistema de protección de menores...pero lo ocultan. La obligación para la Diputación es la misma en el caso de menores autóctonos que para los extranjeros. Tenemos que atender a todos los que estén en situación de riesgo. El color de piel no cuenta.


– ¿La villa de Igeldo se va a reconstruir o se abandonará esta ubicación?

– Se reconstruirá. Estamos esperando a que se cierre la investigación. Acto seguido, los arquitectos entrarán en el centro para evaluar los daños e iniciar los trámites para la reconstrucción inmediata.


– ¿Qué tipo de menores irán a al centro de Igeldo?
– Los más pequeños, menores de 16 años. Fundamentalmente, chavales entre 11 y 13 años. También se va a destinar al acogimiento de urgencia en esa franja de edad. Los vecinos no quieren que se dé este servicio de urgencia y yo me comprometí con ellos verbalmente y por escrito a que cuando se complete la red de equipamientos pasaría a ser sólo un centro de acogimiento residencial.


– ¿Se les ha dicho a los chavales que el centro lo ha incendiado?

– Les diremos la verdad. Se les irá transmitiendo con mucha delicadeza, por que la siguiente pregunta por parte de ellos será, «¿por qué lo han hecho?» La respuesta para los chavales es dura: «No os quieren allí».

> Berria: Xenofobia > IGELDO: LA DIPUTACION GARANTIZO AL VECINDARIO DE IGELDO UN ESTRICTO CONTROL DEL CENTRO DE MENORES

  • La Diputación garantizó a los vecinos de Igeldo un estricto control del centro de menores
  • El Diario Vasco, 2008-03-05 # F.S. · San Sebastián · DV

La Diputación mantuvo durante los últimos meses varias reuniones con los vecinos de Igeldo, con el fin de explicarles las características del centro de atención de menores extranjeros. Las instalaciones fueron quemadas de forma intencionada la noche del pasado domingo. La Diputación, además, se comprometió por escrito a mantener un número determinado de educadores en el centro, así como a hacer partícipes a los vecinos del seguimiento de las actividades.


Las reuniones tenían como objetivo disipar las dudas sobre la actividad del centro. El departamento foral de Infancia y Juventud mantiene estos encuentros cuando prevé abrir equipamientos de este tipo, dada la inquietud que suele surgir entre los ciudadanos que residen cerca de los mismos, ante la posibilidad de que surjan problemas con chicos que presentan dificultades de adaptación.


En el caso de Igeldo, el centro a priori no iba a ser conflictivo. Estaba previsto alojar allí a diez menores con edades entre 11 y 13 años.


La Diputación garantizó a los vecinos que el control sobre los chavales iba a ser estricto. Con este fin, el equipo educativo iba a estar formado por dos educadores y un coordinador por la mañana y la tarde. Durante la noche, estarían presentes dos educadores. En los dos turnos se contaría con dos vigilantes. Es decir, en todo momento los diez chavales estarían acompañados por un máximo de cinco adultos y un mínimo de cuatro.


El equipo educativo estaría gestionado por la Asociación Nuevo Futuro, mediante un contrato firmado con la Diputación. Todo su personal debe acreditar los perfiles de formación y experiencia requeridos en las cláusulas del contrato.


Transporte
Nuevo Futuro debía habilitar un vehículo para realizar los traslados programados para los menores desde Igeldo a los centros escolares.


Por lo que se refiere al tiempo libre, el personal contratado se ocuparía del mismo. Además, se estaba trabajando con el Ayuntamiento de San Sebastián para facilitar la participación de los menores en los programas organizados por esta institución.


En las reuniones mantenidas con los vecinos, también se les garantizó que participarían en la supervisión del centro. La Diputación tenía previsto crear una mesa de coordinación en la que estarían presentes los representantes vecinales y miembros del equipo educativo para analizar la evolución del centro y los problemas que pudieran surgir.

2008/03/04

> Berria: Xenofobia > IGELDO: EL INCENDIO DE UNA VILLA DE LA DIPUTACION PARA MENORES MIGRANTES FUE PROVOCADO

  • El incendio de una villa de la Diputación para menores extranjeros en Igeldo fue provocado
  • El Diario Vasco, 2008-03-04 # Ane Urgandarin · DV · San Sebastián

La atención a los menores extranjeros continúa siendo fuente de problemas. Cuando los rescoldos informativos del incendio del albergue de Segura -originado por los propios chavales- ya se habían apagado, un nuevo fuego, en este caso en una villa de Igeldo al que este mismo mes la Diputación iba a trasladar a diez menores, ha vuelto a llevar a primera plana esta espinosa cuestión. El fuego se originó la medianoche del domingo y, según ha podido saber este periódico, fue intencionado. Las llamas causaron cuantiosos daños materiales y destrozaron el interior de la vivienda.


El fuego se originó hacia las 23.30 horas de la noche, momento en el que un vecino de esta barrio de San Sebastián dio la voz de alarma tras escuchar una explosión. Pasada la medianoche, las dotaciones de los bomberos que acudieron al lugar dieron por extinguidas las llamas, que calcinaron el interior de este chalé que había sido reformado para acoger, de forma «inminente», a diez menores extranjeros no acompañados que en la actualidad residen en otro centro foral.


La misma noche del incendio, el responsable de la futura casa de acogida barajó la posibilidad de que las llamas no fueran fortuitas. Una sospecha acentuada después de que el Departamento de Política Social se refiriera en una nota difundida en la mañana de ayer a los «muchos indicios» que apuntaban a un fuego intencionado. Este periódico pudo confirmar que las llamas fueron provocadas y que el autor o los autores de los hechos «no escatimaron» en la cantidad de líquido inflamable, probablemente gasolina, que derramaron en el lugar, lo que provocó la deflagración que oyeron los vecinos. Las investigaciones se encaminan ahora a dar con el o los culpables de este hecho.


El Grupo de Incendios de la Guardia Municipal permaneció durante toda la mañana de ayer en la casa evaluando los daños y recabando pruebas para esclaracer este incendio que calcinó el interior de la villa. Además de los daños provocados en las dos plantas del inmueble, el fuego también arrasó el mobiliario que permanecía almacenado dentro del chalé dispuesto para su montaje.


Los más jóvenes
Según fuentes forales, no parece que la estructura del inmueble resultara dañada y el Departamento de Política Social confirmó que en cuanto finalice la investigación «se iniciarán las tareas de desescombro y comenzarán las obras de reforma de la vivienda». El objetivo es acondicionar este inmueble en el que está previsto que residan diez menores extranjeros no acompañados que, en la actualidad, viven en otro centro foral ubicado en Donostialdea. «Se da la circunstancia de que, además, son los más pequeños de cuantos menores extranjeros han llegado a Gipuzkoa», explicaron desde la Diputación.


La institución foral recordó que estos menores «participan con normalidad» en los programas formativos que se desarrollan desde la dirección de Infancia y Juventud. En este sentido, fuentes del Departamento de Política Social recordaron que «la atención de menores y jóvenes en situación de desprotección, tanto autóctonos como extranjeros no acompañados, es exigida por la ley, lo que nos obliga a dotarnos de recursos materiales y programas educativos que hagan efectiva esta asistencia. Aunque no dispusiéramos de estos recursos, los menores seguirán llegando a Gipuzkoa y, lo que es peor, vagarían por la calle sin atención alguna».


En el último lustro, la cifra de menores inmigrantes atendidos en la red foral se ha duplicado, pasando de los 114 chavales de 2003 a los 219 jóvenes acogidos el año pasado. Debido a este aumento, la Diputación, que tiene la tutela de estos menores en el territorio, ha tenido que reforzar los recursos destinados a su atención. La institución foral ya tiene prevista la apertura de nueve centros nuevos -entre ellos la villa de Igeldo- para dar una solución a este fenómeno que ha obligado incluso a alojar en pensiones y hoteles del territorio a estos chavales.


  • Menores inmigrantes
  • Tutela: La Dirección de Juventud e Infancia del Departamento foral de Política Social tiene la responsabilidad de tutelar a los menores extranjeros no acompañados que se encuentran en Gipuzkoa. En cinco años, la cifra de menores inmigrantes atendidos en la red foral se ha duplicado.
  • 2003: 114 menores.
  • 2004: 104 menores.
  • 2005: 146 menores.
  • 2006: 180 menores.
  • 2007: 219 menores.
  • 2008: En enero llegaron 27 menores, lo que supuso una cifra récord. En febrero la red foral atendía a unos 150 chavales.

  • «La gente está muy preocupada»
  • Los vecinos de Igeldo, reacios a la llegada de los menores, habían creado una comisión para abordar la cuestión
  • El Diario Vasco, 2008-03-04 # A. U. · DV · San Sebastián

Como los protagonistas de CSI, «pero sucios, no como los que salen en la tele», tres agentes del acreditado grupo de expertos en incendios de la Guardia Municipal de San Sebastián se afanan en buscar indicios en el escenario del suceso. Sacan fotografías, repasan con un pincel marcos de las puertas y guardan evidencias en unos maletines. Quizás no tan sofisticados como los de Grissom y compañía, pero igual de efectivos. Han acabado su trabajo y ya se puede caminar por la casa. El interior de la vivienda está destrozado, huele a quemado y es imposible esquivar los restos de hollín. Por fuera, una densa niebla rodea esta vivienda situada cerca del Centro Meteorológico y cuyo acceso no resulta nada sencillo a menos que se conozca el camino. Está rodeada por otras villas, con sus sendos jardines y perros guardianes.


En Igeldo, hace tiempo que esta casa del paseo del Padre Orkolaga comenzó a ser noticia. Justo cuando se enteraron de que la había comprado la Diputación. «La noticia no sentó bien. Primero, por las formas. Nos enteramos por la prensa. Ha habido ocultismo, mucha falta de información», se quejan los miembros de Igeldoko Herri Kontseilua, que vista la «inquietud y preocupación» generada entre los vecinos «tras oír las cosas que han pasado en Tolosa, en Segura o en los trenes de cercanías» optaron por crear una comisión. Este grupo ha mantenido varias reuniones con la Diputación, «con el fin de encauzar la situación. A pesar de un rechazo mayoritario, ha habido conversaciones, se estaba estudiando el tema y todo esto -en referencia al incendio- nos ha cogido en medio». Otro vecino apostillaba que «no son maneras de solucionar las cosas».


Los vecinos se muestran inquietos por el comportamiento de los futuros inquilinos, «cuando estén solos en la calle». A su juicio, una casa aislada en una zona tan poco poblada no es el lugar más idóneo, «porque no hay un control social como en el casco urbano».