Mostrando entradas con la etiqueta Anticonceptivos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Anticonceptivos. Mostrar todas las entradas

2008/12/18

> Berria: Eliza > LA IGLESIA CATOLICA VUELVE A HABLAR DE BIOETICA

  • La Iglesia vuelve a hablar de bioética
  • Camineo, 2008-12-18 # Fernando Pascual L.C.
La Congregación para la Doctrina de la Fe publicó, el 12 de diciembre de 2008, la instrucción “Dignitas personae. Sobre algunas cuestiones de bioética”. Este documento se coloca en una larga tradición de textos y alocuciones de la Iglesia sobre bioética sobre criterios éticos que iluminan y orientan el modo correcto de promover una medicina y una investigación respetuosas de la dignidad de la persona humana.

Podemos recordar, por ejemplo, cómo ya Pío XII había pronunciado importantes discursos sobre temas sanitarios (tratamiento del dolor, intervenciones médicas, aborto, etcétera). Pablo VI, por su parte, publicó una encíclica, la “Humanae vitae” (1968) para denunciar los males de la anticoncepción. Algunos años después, en 1974, la Congregación para la Doctrina de la Fe emanó un documento, “De abortu procurato”, sobre el aborto. Con Juan Pablo II vieron la luz tres importantes documentos que tocan temas bioéticos: uno sobre la eutanasia (“Iura et bona”, 1980), otro sobre el respeto a la vida humana en sus fases iniciales y sobre fecundación artificial (“Donum vitae”, 1987), y la encíclica “Evangelium vitae” (1995).

“Dignitas personae” lleva la fecha oficial del 8 de diciembre de 2008. Este documento es, en parte, un complemento necesario de la instrucción “Donum vitae”, después de más de 20 años de nuevos descubrimientos y aplicaciones en el mundo de la biotecnología y de la procreación artificial. Cuenta, además, con la aprobación explícita del Papa Benedicto XVI.

Es oportuno recordar que la “Donum vitae”, publicada 9 años después del nacimiento de Louise Brown (la primera niña concebida con fecundación in vitro, nacida el 25 de julio de 1978), había presentado los criterios necesarios para dar un juicio ético sobre la inseminación artificial, la fecundación in vitro (FIVET), la maternidad subrogada (o alquiler de útero), la experimentación con embriones, el diagnóstico prenatal. El pasar de los años ha permitido el desarrollo de nuevas técnicas, y es por eso que la Iglesia se sintió llamada a ofrecer un juicio sobre las mismas.

Intentemos ahora realizar una primera síntesis del nuevo documento, “Dignitas personae”. La introducción explica el sentido del mismo y su necesidad, así como realiza una visión positiva de la ciencia, llamada a ofrecer un importante servicio “al bien integral de la vida y dignidad de cada ser humano” (n. 3). El documento queda luego dividido en tres partes y una conclusión.

La primera parte afronta los “aspectos antropológicos, teológicos y éticos de la vida y la procreación humana”. Para ello, recuerda dos principios fundamentales, en continuidad con lo ya afirmado en la “Donum vitae”:

Primero: “El embrión humano (...) tiene desde el principio la dignidad propia de la persona” (n. 5).

Segundo: “El origen de la vida humana (...) tiene su auténtico contexto en el matrimonio y la familia, donde es generada por medio de un acto que expresa el amor recíproco entre el hombre y la mujer. Una procreación verdaderamente responsable para con quien ha de nacer «es fruto del matrimonio»” (n. 6).

La segunda parte, “Nuevos problemas relativos a la procreación”, repropone y actualiza los juicios formulados en la “Donum vitae” sobre las diversas técnicas de procreación (reproducción) artificial, así como situaciones que se han ido creado como consecuencia del uso de tales técnicas.

En muchas técnicas de reproducción artificial se trabaja con embriones en un contexto que implica una grave falta de respeto hacia los mismos, hasta el punto de tratarlos como un “producto” disponible. Ello explica el elevado número de pérdidas (muertes) de embriones humanos debido a las técnicas usadas (FIVET e ICSI, sobre todo).

Ante esta situación, el documento afirma: “La Iglesia reconoce la legitimidad del deseo de un hijo, y comprende los sufrimientos de los cónyuges afligidos por el problema de la infertilidad. Sin embargo, ese deseo no puede ser antepuesto a la dignidad que posee cada vida humana hasta el punto de someterla a un dominio absoluto. El deseo de un hijo no puede justificar la 'producción' del mismo, así como el deseo de no tener un hijo ya concebido no puede justificar su abandono o destrucción” (n. 16).

Se afronta aquí el delicado tema de los embriones congelados abandonados. El documento condena como contrarios a la ética el uso de los mismos en la experimentación. Presenta serias objeciones éticas “cederlos” a parejas que desean tener hijos o que piden adoptarlos.

La situación de estos embriones es tan grave y problemática, que exige tomar medidas para que cuanto antes dejen de ser producidos, según lo que ya había indicado Juan Pablo II en un discurso del 24 de mayo de 1996 que es citado en la nueva instrucción (en el n. 19). En el mismo el Papa hacía “una llamada a la conciencia de los responsables del mundo científico, y de modo particular a los médicos, para que se detenga la producción de embriones humanos, teniendo en cuenta que no se vislumbra una salida moralmente lícita para el destino humano de los miles y miles de embriones 'congelados', que son y siguen siendo siempre titulares de los derechos esenciales y que, por tanto, hay que tutelar jurídicamente como personas humanas”.

Otros argumentos considerados en esta segunda parte son los siguientes: la congelación de óvulos, la reducción embrionaria, el diagnóstico preimplantatorio. Además, se ofrece un juicio sobre técnicas abortivas precoces, especialmente la intercepción (a través del uso de la espiral y de la píldora del día después) y la contragestación (con el uso de la RU 486).

Es especialmente luminoso un párrafo que habla del uso selectivo e injusto del diagnóstico preimplantatorio y que denuncia la mentalidad discriminatoria que está detrás de esta técnica. Un embrión humano que no tiene la salud o las características deseadas por otros merece ser siempre respetado. Por eso hace falta reconocer que “la dignidad pertenece de igual modo a cada ser humano individual y no depende del proyecto familiar, la condición social, la formación cultural o el estado de desarrollo físico. Si en otros tiempos, aun aceptando el concepto y las exigencias de la dignidad humana en general, se practicó la discriminación por motivos de raza, religión o condición social, hoy se asiste a una no menos grave e injusta discriminación que lleva a no reconocer el estatuto ético y jurídico de seres humanos afectados por graves patologías e incapacidades: se olvida así que las personas enfermas y minusválidas no son una especie de categoría aparte, porque la enfermedad y la incapacitación pertenecen a la condición humana y tocan a todos en primera persona, incluso cuando no se tiene una experiencia directa de ello. Tal discriminación es inmoral y debería ser considerada jurídicamente inaceptable” (n. 22).

La tercera parte, “Nuevas propuestas terapéuticas que comportan la manipulación del embrión o del patrimonio genético humano” toca argumentos de gran actualidad que son objeto de debate en el ámbito científico y en la opinión pública.

En concreto, se ofrece un juicio ético sobre la terapia génica, en sus dos modalidades, somática o germinal. Sobre la primera, el juicio es el mismo que vale para cualquier acto terapéutico y para la experimentación: que los peligros y costos no superen a los beneficios esperados, y que haya consenso del enfermo o de su representante. Sobre la segunda (terapia génica germinal), el juicio es negativo, por los enormes riesgos que comporta, y porque requiere, en el estado actual de la ciencia, intervenir sobre embriones producidos “in vitro” (lo cual es siempre inmoral). El juicio negativo es mayor si se recurre a la terapia germinal no para curar enfermedades genéticas sino para “producir” seres humanos con características genéticas impuestas desde una mentalidad eugenésica.

Otro argumento afrontado es el de la clonación humana. El juicio es negativo para sus dos modalidades, reproductiva y terapéutica. En el primer caso, se impondría un patrimonio genético a un ser humano, lo cual atenta contra el respeto que merece su dignidad. En el segundo caso, se producirían seres humanos destinados simplemente a su uso y destrucción por parte de los investigadores, lo cual es mucho más grave. “Producir embriones con el propósito de destruirlos, aunque sea para ayudar a los enfermos, es totalmente incompatible con la dignidad humana, porque reduce la existencia de un ser humano, incluso en estado embrionario, a la categoría de instrumento que se usa y destruye” (n. 30).

Por lo que se refiere al tema de las células troncales o células madre (en inglés, “Stem cells”), el documento formula un juicio positivo si tales células son obtenidas desde un sujeto adulto y sin menoscabo de su salud o integridad, o desde el cordón umbilical, o desde fetos muertos de forma natural. “Es necesario alentar el impulso y el apoyo a la investigación sobre el uso de células troncales adultas, ya que no implica problemas éticos” (n. 32).

El juicio, en cambio, es negativo si la obtención de tales células troncales implica la destrucción de embriones, como ocurre en muchas investigaciones que están orientadas a estudiar cómo son y qué ventajas ofrecen las células troncales de tipo embrionario.

Los últimos parágrafos abordan dos temas de frontera. El primero se refiere a la creación de híbridos, es decir, entidades obtenidas a través de la “mezcla” entre óvulos de animales y núcleos celulares de seres humanos; el juicio para este tipo de experimentos es claramente negativo. El segundo se refiere a cómo actuar frente a líneas celulares obtenidas desde la destrucción de embriones por parte de terceros, un tema complejo en el que siempre debe quedar claro la obligación ética de no colaborar nunca en acciones que implican destruir o dañar embriones humanos.

La conclusión explicita todavía más dos ideas que resultan centrales en todo el documento: la necesidad de tutelar a los seres humanos más débiles (de modo especial, a los seres humanos en sus primeras fases de desarrollo, los embriones); y la urgencia de respetar la ética en el mundo de la investigación científica, para evitar aquellos usos de la ciencia que pongan el peligro bienes básicos para la existencia de la vida humana en la tierra. Vale la pena, en ese sentido, reproducir unas líneas de esta parte conclusiva:

“Los ataques diarios contra la vida humana; la existencia de grandes zonas de pobreza en las que los hombres mueren de hambre y enfermedades, excluidos de recursos de orden teórico y práctico que otros países tienen a disposición con sobreabundancia; un desarrollo tecnológico e industrial que está poniendo en riesgo de colapso el ecosistema; la utilización de la investigación científica en el campo de la física, la química y la biología con fines bélicos; las numerosas guerras que todavía hoy dividen pueblos y culturas. Éstos son, por desgracia, sólo algunos signos elocuentes de cómo el hombre puede hacer un mal uso de su capacidad y convertirse en el peor enemigo de sí mismo, perdiendo la conciencia de su alta y específica vocación a ser un colaborador en la obra creadora de Dios” (n. 36).

Con la instrucción “Dignitas personae” la Iglesia ofrece un documento sobre bioética abierto a toda persona de buena voluntad, en el que invita a la ciencia y a la medicina a dirigir sus mejores esfuerzos al servicio del ser humano. Para ello, el documento denuncia formas de abuso con las que algunos adultos buscan usar a otros sin respetar su dignidad intrínseca; por ejemplo, con la producción, congelación, selección y destrucción de embriones, la clonación, etcétera.

Desde una mirada filosófica y teológica sobre la condición humana, es posible descubrir la necesidad de establecer límites éticos que impidan a los investigadores pisotear el derecho a la vida y a la salud de los más débiles, los embriones, y que ayuden a promover una medicina orientada al bien de todos, sin discriminaciones.

2008/11/15

> Berria: Eliza > FIAMC: REEVANGELIZAR CON LA HUMANAE VITAE

  • FIAMC: Reevangelizar con la Humanae Vitae
  • Noticias Globales, 2008-11-15 # Juan Claudio Sanahuja
El 6 de noviembre, en Roma, la Federación Internacional de Asociaciones Médicas Católicas (FIAMC), con motivo de celebrarse este año el 40° aniversario de la Humanae vitae, dio a conocer un extenso documento en el que reafirmando la doctrina de esa encíclica de Pablo VI, se insiste en la urgente necesidad por parte de todos los médicos católicos de proclamarla “a través del testimonio personal en su actividad médica”.

Re-evangelizar
Dice la FIAMC: “En esta misión a la que todos nosotros, los médicos, hemos sido especialmente llamados, no podemos olvidar que nuestra tarea es, por una parte, la re-evangelización interna de los miembros de las instituciones católicas, en especial de los centros médicos, y por otra parte, una nueva evangelización hacia afuera, hacia todas las instituciones y áreas de la vida, lo que puede requerir de gran entrega, coraje y sacrificio personal”.

Tras afirmar varias veces que cualquier forma de regulación artificial de la natalidad está estrictamente prohibida ya que es intrínsecamente mala y, por lo tanto, no puede justificarse de ningún modo con argumento alguno, la FIAMC reafirma que “la doctrina de la Iglesia plasmada en Humanae vitae es ante todo una explicación de la ley moral natural comprensible para la razón humana. En el caso de que no se llegue a la comprensión del texto, debe aceptarse humildemente, con sencillez de espíritu, una obediencia práctica basada en la confianza de que la doctrina de la Iglesia dispone de una comprensión más profunda de estas obligaciones de moral natural”.

La rebelión contra la Humanae vitae
La declaración constata que, sin embargo, “apelando a la conciencia adulta de cada uno, no se tuvo ningún pudor en reclamar, con constantes proclamas y referendos eclesiásticos, el ‘derecho democrático’ del pueblo del Señor a decidir por sí mismo, autocráticamente, acerca de la estructura de la Iglesia y de sus inalterables declaraciones doctrinales”, como por ejemplo, la Declaración de Königstein en Alemania o la Declaración de Mariatrost en Austria, en las que se promovió la desobediencia a estas enseñanzas doctrinales. “Hoy muchos piden a los responsables que admitan claramente su culpa y rectifiquen”, afirma la declaración de la FIAMC. (Vid. NG 929, Canadá: la vuelta a la Humanae vitae).

Consejos para la práctica médica
Con lenguaje claro y directo el documento afirma: “El ejercicio médico no puede llegar nunca al extremo de poner en peligro la salvación eterna del paciente o del médico”.

Citando el n. 74 de la encíclica Evangelium vitae, la FIAMC recuerda al obligación de acudir a la objeción de conciencia por parte de los médicos, porque cada vez en más frecuente que se les pida “especialmente a los ginecólogos y los especialistas en medicina general al servicio de la salud pública, que aseguren el suministro a la población de contraceptivos, preservativos, de la ‘píldora del día después’, etc., y que se muestren abiertos a otras formas nuevas de la llamada ‘salud reproductiva’ (esterilización, fecundación in vitro, diagnóstico prenatal para la selección, aborto, etc.)”, participando así “en una cultura de la muerte que se opone decididamente a la moral natural y a la doctrina de la Iglesia”.

Para la Federación, deberían formarse redes internacionales en defensa de los médicos objetores de conciencia, para que estén “a salvo no sólo de sanciones penales, sino también de cualquier daño en el plano legal, disciplinar, económico y profesional”, (Enc. Evangelium vitae, n. 74).

Recordamos que el mismo número de la Evangelium vitae dice que: “A veces las opciones que se imponen son dolorosas y pueden exigir el sacrificio de posiciones profesionales consolidadas o la renuncia a perspectivas legítimas de avance en la carrera”.

Por eso, entre otras cosas, la FIAMC pide a las universidades y hospitales católicos, que están llamados a seguir la doctrina de la Humanae vitae, que ayuden generosamente formando una red internacional de personal docente altamente cualificado, en vistas a la formación de médicos católicos que se encuentren discriminados o bajo una inaceptable presión a causa de sus convicciones morales, para que puedan especializarse en el área de la obstetricia y la ginecología. También las universidades y hospitales católicos, dice la FIAMC, deben estar abiertos para dar trabajo sólo a quienes respeten la ley natural y la doctrina de la Humanae vitae.

Algunos efectos secundarios
Dejando en claro que no se debe medir la maldad moral del acto anticonceptivo por los efectos secundarios de los anticonceptivos, ya que el acto anticonceptivo es siempre intrínsecamente malo, y por lo tanto, “también el uso de un contraceptivo completamente libre de efectos secundarios es absolutamente condenable”, la Federación advierte que “muchos anticonceptivos tienen además un efecto abortivo, lo que, aunque sea un efecto secundario, es absolutamente inaceptable”.

Además, “en no pocos casos se acaban juntando un gran abanico de efectos secundarios no deseados, más o menos graves, como la trombosis, la apoplejía, el cáncer, etc.”

La mujer deja de ser mujer
Concluye el documento diciendo: “Un importante efecto secundario de todos los anticonceptivos hormonales, si se toman durante largos periodos de tiempo, es su efecto sobre el cerebro, sobre todo el sistema nervioso y los órganos sensoriales, que están repletos de receptores hormonales. De hecho afecta a todo el cuerpo y, por lo tanto, al comportamiento social propio de la mujer, a su vida emocional, así como a su sensibilidad y a su feminidad. La potencial peligrosidad de este efecto secundario por ahora no se puede apreciar suficientemente. Pero lo cierto es que, este efecto de alteración hormonal en todas las células que disponen de receptores de hormonas en el cuerpo humano, afecta a todas las mujeres que toman anticonceptivos hormonales”.

2008/10/04

> Berria: Eliza > BENEDICTO XVI SOLO ADMITE EL METODO OGINO PARA EVITAR EMBARAZOS

  • El Papa sólo admite el método Ogino para evitar embarazos
  • Blázquez, Rouco y Cañizares acuden al Sínodo que empieza mañana en Roma
  • El País, 2008-10-04 # Miguel Mora · Roma

"Los anticonceptivos que impiden la procreación desnaturalizan el sentido último del matrimonio". Lo dijo ayer el Papa, en un mensaje enviado a un congreso sobre el 40º aniversario de Humanae Vitae, la encíclica en la que Pablo VI prohibió el uso de la píldora a los católicos. Con poco éxito, porque, según asume Benedicto XVI, "el mundo, y también muchos fieles, tienen dificultades" para comprender el mensaje de la Iglesia, que "ilustra y defiende la belleza del amor conyugal en su manifestación natural". Ese amor entre esposos, explicó ayer el Papa, tiene un modo propio de comunicarse: "Generar hijos". Y "excluir esa dimensión comunicativa mediante una acción que intente impedir la procreación significa negar la verdad íntima de ese amor".


Benedicto XVI admite, sin embargo, que en "el camino de la pareja puedan verificarse circunstancias graves que hagan prudente distanciar los nacimientos de hijos o incluso suspenderlos". Y es ahí "donde el conocimiento de los ritmos naturales de la fertilidad de la mujer se convierte en importante para la vida de los cónyuges". En otras palabras, el único contraceptivo autorizado por la Iglesia es el popularmente conocido como ogino, la abstinencia ciertos días del ciclo menstrual, que el Papa define, de forma mucho más culta, como "métodos de observación". De cada 100 mujeres que lo utilizan, alrededor de 20 quedan embarazadas cada año.


"La técnica no puede sustituir la maduración de la libertad cuando está en juego el amor", concluye el Papa, y para acabar exhorta a los curas a predicar a las parejas un mensaje "que les oriente a entender con el corazón el maravilloso diseño que Dios ha inscrito en el cuerpo humano".


Las palabras del Papa son un aperitivo para el XII Sínodo de la Iglesia católica, que arranca mañana en la iglesia de San Pablo Extramuros. La asamblea de los obispos, que sirve como think tank de carácter consultivo para debatir las cuestiones candentes de la Iglesia, reunirá hasta el 26 en Roma a 253 padres sinodales y a un centenar de expertos y auditores, para debatir sobre La palabra de Dios en la vida y la misión de la Iglesia.


La ausencia más destacada será la de los obispos de China continental (sólo estarán los de Hong Kong y Macao), porque el régimen de ese país no les ha permitido acudir, según el secretario general del Sínodo, Nikola Eterovi.


La representación de la Conferencia Episcopal Española ha sufrido un cambio imprevisto. No estará Fernando Sebastián, arzobispo de Pamplona. Le sustituye Antonio Cañizares, que fue elegido como primer suplente por la CEE. La razón de la ausencia es doble. En el Vaticano no gustó que Sebastián, ya jubilado, acudiera como emérito, porque eso hubiera sentado un precedente, aunque había sido el obispo más votado por sus colegas, por delante de Ricardo Blázquez, segundo, y del propio presidente, Antonio María Rouco Varela, tercero.


La segunda razón es que Sebastián recibió en mayo un encargo del Vaticano que le mantiene muy ocupado: es el comisario pontificio que debe resolver el espinoso caso de Lumen Dei. Se trata de una sociedad privada de fieles fundada en 1967 en Cuzco (Perú) por Rodrigo Molina, un sacerdote jesuita asturiano (1920-1982), y por la monja conquense Josefina Serrano (1948-1999). Hoy tiene 6.000 alumnos y 20 centros escolares en Latinoamérica y España.


Sebastián investiga las supuestas irregularidades cometidas en la gestión de un colegio de Lumen en Hortaleza (Madrid), el Santa María de la Asunción. Según la asociación, Sebastián ha apoyado a una dirección que tomó el poder del colegio ilegalmente y ha despedido injustamente y dejado sin hogar a tres monjas de Lumen que daban clases en el centro.

2008/08/15

> Berria: Sexualitatea > LA PILDORA ANTICONCEPTIVA PEDE INFLUIR EN LA ELECCION DE LA PAREJA

  • La píldora anticonceptiva puede influir en la elección de la pareja
  • Las mujeres que la toman prefieren a hombres genéticamente similares, lo que puede producir problemas de fertilidad
  • El País, 2008-08-14

La píldora anticonceptiva ha permitido que las mujeres controlen su fertilidad. Pero un grupo de científicos ha comprobado que también tiene efectos negativos. Aseguran que este fármaco puede ser puede el culpable de que desaparezca la habilidad natural que tienen las mujeres para elegir a un compañero que sea genéticamente diferente a ella, según publica la revista Proceedings of the Royal Society B.


Los seres humanos eligen a su pareja, entre otras cosas, a través del olfato, y tienden a sentir atracción por las personas cuyo olor parece indicar características genéticas diferentes a las propias, para mantener la diversidad genética. Se cree que los genes contenidos en el llamado Complejo Principal de Histocompatibilidad (MHC, en sus siglas en inglés), que ayuda a construir las proteínas involucradas en la respuesta inmunológica del cuerpo, influyen en el olor corporal por su interacción con las bacterias de la piel, y parecen afectar también a la elección de pareja.


Las primeras investigaciones se realizaron en animales. Estos estudios demostraron que las hembras suelen preferir los olores de los machos que tienen un MHC diferente del suyo, posiblemente por el instinto de supervivencia de la especie. En 1995 la investigación se trasladó a los humanos. Los resultados fueron similares. Pero ya se apuntó por primera vez que, en ocasiones, las mujeres que tomaban la píldora elegían a hombres con una genética parecida, lo que tendría posibles consecuencias para la fertilidad de la pareja e incluso su estabilidad.


Explicaría muchas rupturas
Craig Roberts, profesor de Psicología evolutiva de la Universidad inglesa de Liverpool, analizó junto con colegas de la Universidad de Newcastle el efecto de la píldora anticonceptiva en las preferencias olfativas de las mujeres. Así, un centenar de mujeres indicaron sus preferencias de entre seis muestras de olor corporal masculino (tres con MHC similar al suyo y tres con uno distinto) seleccionadas de entre 97 voluntarios. Este experimento se realizó antes y después de iniciar el consumo de la píldora, en un intervalo de tres meses. A diferencia del estudio de 1995, Roberts no halló una preferencia significativa de las mujeres por hombres con MHC similar o diferente al suyo en la primera sesión, cuando ninguna había tomado la píldora. Pero en la segunda sesión lo que sí pasó fue que las mujeres que habían empezado a tomar la píldora registraron un cambio de preferencia hacia los hombres con un MHC similar al suyo", ha explicado el experto.


Si, como se cree, el olor desempeña un papel importante en la elección del compañero, los resultados de este estudio sugerirían que tomar la píldora puede modificar las preferencias olfativas de las mujeres, ha apuntado. Para Roberts, "no sólo puede llevar a problemas de fertilidad" sino que esto podría explicar la ruptura de muchas parejas cuando ellas comienzan o dejan de usar la píldora anticonceptiva, al tiempo que confirmaría el poder de la percepción olfativa en la atracción sexual de los seres humanos. Sin embargo, el profesor británico subraya que "las mujeres no deben preocuparse aún", al menos hasta que estos resultados, que calificó como "sutiles", puedan comprobarse en muestras de parejas reales.

2008/05/26

> Berria: Osasuna > PAIS VASCO: OSAKIDETZA DISPENSARA DE FORMA GRATUITA LA PILDORA DEL DIA DESPUES

  • La Sanidad vasca dispensará de forma gratuita 'la píldora del día después' a partir de junio
  • Tras esta medida, sólo Madrid, Valencia, Canarias y Castilla-La Mancha no financian el fármaco
  • El País, 2008-05-26 # Agencias · Vitoria

La píldora anticonceptiva del día después será gratuita, aunque con receta, a partir del mes de junio en los centros de atención primaria de Euskadi, según ha anunciado esta mañana el lehendakari, Juan José Ibarretxe.


Hasta ahora, las mujeres que acudían a un centro de salud de la comunidad para solicitar este fármaco debían pagar en torno a 18 euros, una vez recibida la receta médica. La eficacia de este anticonceptivo de emergencia es muy alta si se consume dentro de las primeras 24 horas, mientras que baja considerablemente a los dos días.


A partir de junio, el País Vasco se equipara con otras comunidades como Cataluña, en la que se procede del mismo modo. Tras la decisión de la Sanidad vasca, sólo Madrid, Valencia, Canarias y Castilla-La Mancha no financian la píldora del día después.


El anuncio de la fecha a partir de la cual se hará efectiva la dispensación gratuita la ha realizado el viceconsejero de Desarrollo y Cooperación Sanitaria, Jon Lezertua, tras la celebración del 25 aniversario de Osakidetza en la sede de la Presidencia del Gobierno vasco, presidido por el lehendakari, Juan José Ibarretxe, y al que también ha acudido el consejero de Sanidad, Gabriel Inclán.


El lehendakari ha calificado como "buena noticia" el desarrollo de esta iniciativa del Servicio Vasco de Salud (Osakidetza), que forma parte del programa en torno a la mujer y su salud, destinado a "la reducción de desigualdades en salud por razón de sexos". Este programa también atiende aspectos como la atención en el embarazo, el parto, la prevención del cáncer de mama o la menopausia.