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2008/12/24

> Artikulua: Javier Sáez > CUENTO DE NAVIDAD

  • Cuento de Navidad
  • Dos Manzanas, 2008-12-24 # Javier Sáez
José era carpintero, judío y gay. Haciendo uso de sus conocimientos, se había fabricado un gran armario en Belén, en el que vivía con su amiga María, al abrigo de la persecución homófoba que había desatado el imperio romano contra los homosexuales y los judíos de Jerusalén. María no había conocido varón, era lesbiana, y había decidido tener un hijo por inseminación artificial con el esperma de su mejor amigo, José. Ahora se encontraba a punto de dar a luz en el armario de Belén. La noticia corrió por el ambiente y llegó hasta los rincones más alejados de Oriente.

En el Kurdistán vivía el antiguo rey Melchor, que había sido destronado por los turcos cuando invadieron el país. Melchor tenía 50 años, llevaba una larga barba blanca que cubría un torso ancho lleno de vello que hacía las delicias de los pastorcillos kurdos. Había conocido a José en el cuarto oscuro de un bar de Ereván, la capital de Armenia, y sabía que él y su amiga María esperaban un niño, así que decidió ir a verles para celebrar con ellos el alumbramiento. Se montó en su camello con algunos regalos -una chupa de cuero para María, una botella de popper de Kazajstán para José y la última edición en pergamino del Planeta Marica- y se encaminó hacia Belén. Al llegar a un oasis en el desierto de Palestina Melchor hizo una parada para ir a mear junto a una palmera, y en ese momento se encontró con un hombre de hermosos bigotes, ya entrado en años, que estaba meando a su lado y que le miraba insistentemente. Melchor le invitó a pasar la noche con él en su tienda. Durante la cena el hombre le explicó que se llamaba Gaspar, era palestino y había sido rey. Casualmente también conocía a José y la noticia del parto, y en ese momento se encaminaba a Belén para conocer al niño y darles algunos presentes: opio iraní de la mejor calidad para ella y telas de Palestina para él. Melchor y Gaspar pasaron una apasionada noche de amor en el oasis, y decidieron ir juntos a Belén.

A los pocos días Melchor y Gaspar llegaron a Jerusalén, y decidieron ir a una sauna a descansar. En esos días de invierno la sauna era muy visitada, pues era un lugar cálido y tranquilo donde charlar y disfrutar. Melchor y Gaspar repararon inmediatamente en un hombre grande, de piel muy oscura y barriga peluda, que les fascinó de inmediato. Se acercaron a él con ánimo de conocerle, y les dijo que se llamaba Baltasar, era uzbeko, rey de una tribu del norte de Afganistán, y había huido de la represión que habían desatado allí la secta de los tulipanes contra las mujeres y los gays. Decidió dirigirse a Belén a ver a su amiga María, de la que sabía que estaba encinta, y le llevaba como regalo tres caballos árabes y un disfraz de drag-king. Entre los tres cundió un gran regocijo al descubrir la casualidad de conocer a José y María, y lo celebraron pasando la noche juntos.

Eran aquellos los días del rey Heterodes, quien gobernaba toda Judea con una gran homofobia. Un espía del rey había oído la conversación sobre María en la sauna, y se lo comunicó a Heterodes. Éste no podía soportar la idea de que una mujer lesbiana tuviera un hijo, así que decidió urdir un plan para matarle. Hizo llamar en secreto a Melchor, Gaspar y Baltasar y les interrogó sobre el nacimiento del niño, con la excusa de que quería ir él también a adorarle. Así que les pidió que una vez que le hubieran visto, volvieran para decirle el lugar de su nacimiento. Los Reyes Magos conocían la fama de Heterodes y, desconfiando de sus intenciones, partieron hacia Belén sobre sus camellos sin decirle su destino.

La noche siguiente hicieron un alto para dormir en la montaña y vieron en el cielo una luz muy brillante que se acercaba hacia ellos. Era un gran trineo tirado por renos alados, y guiado por un hombre grueso, con hermosos cabellos y barbas del color de los osos polares, vestido de terciopelo de color rojo. El hombre descendió desde el cielo hasta donde estaban los tres reyes y les miró, admirando la belleza de sus cuerpos y de sus rostros. Se llamaba Santa Claus, o Papá Noel, y pertenecía a una ONG finlandesa de gays y lesbianas. Los reyes se fijaron de inmediato en el paquete de Papá Noel, y le preguntaron sobre su contenido. Él les contestó que había oído la buena nueva del nacimiento del hijo de María, a la que conocía, y que en el paquete llevaba las obras completas de Tom de Finlandia y de Monique Wittig como regalo. Los Reyes Magos encendieron una hoguera e invitaron a Santa Claus a quedarse con ellos a cenar. Éste aceptó, y, tras la cena, les invitó a degustar distintos licores lapones que llevaba en su trineo. Los vapores etílicos calentaron sus cuerpos y les animaron al baile y al canto, y finalmente al amor.

Al día siguiente Papá Noel y los tres reyes se encaminaron a Belén. En el camino vieron a un grupo de cuatro pastorcillas que iban en su misma dirección, y que resultaron ser amigas de María. Iban también a verla por el nacimiento de su hijo, y le llevaban un carro como presente, dado que, según comentaron las pastoras, a María le gustaba mucho conducir todo tipo de vehículos. Ya al anochecer divisaron en el fondo de un valle la silueta de un gran armario, en el que estaban José, María y el niño, al que llamaron Emmanuelle, en homenaje a una famosa actriz de teatro asiria. María estaba apostada en la puerta del armario, de pie, con su cayado en la mano derecha, vestida con pantalones de piel y una pelliza de borrego; José, que cubría su cuerpo con una túnica de color verde oliva, estaba sentado dentro y llevaba en sus brazos a Emmanuelle, al que cantaba canciones de cuna con su voz grave y dulce, mientras el niño jugaba enredando sus pequeños dedos en las barbas negras del carpintero.

Cuando María vio llegar a tantos amigos juntos, tiró el bastón al aire y fue a su encuentro riendo. Los reyes magos fueron a buscar a José y le animaron a salir del armario. Éste, sorprendido por la visita, dio un grito de alegría y salió al aire libre con el niño para abrazar a sus viejos amigos. María propuso hacer una fiesta y disfrutar de los regalos. Pasaron la noche comiendo y bebiendo, Papá Noel recitó las viejas sagas islandesas con la voz adormecida por el opio, Baltasar bailó en honor de todos danzas de su tierra, rodeando al grupo con un círculo hecho con las telas de Gaspar, María cantaba poemas de Safo subida en uno de los caballos, mientras las pastoras, desde el carro, tocaban instrumentos de cuerda y percusión al ritmo de sus versos. Melchor y José mezclaban todo tipo de bebidas con abrazos, besos y recuerdos.

Emmanuelle miraba, fascinado, las altas llamaradas de fuego que se elevaban desde el armario hasta la luna.

2008/07/16

> Iritzia: Marcelo Soto > RESPUESTA DE MARCELO SOTO

  • Respuesta de Marcelo Soto
  • EHGAM-DOK, 2008-07-16

El articulo de Javier Sáez, El amor es heterosexual, es un artículo teórico y un aviso para caminantes, polémico como muchas cosas de Javi, y la reacción que ha desencadenado es relativamente normal. Pero no entiendo esa reacción. Y todavía menos por parte de Beatriz Preciado, que en Manifiesto Contrasexual pedía que se prohibiera el matrimonio, mientras Javier y yo nos estábamos casando (o registrando de pareja de hecho, que era lo único que había entonces). Leímos el Manifiesto y no nos sentimos “afectados” ni sentimos descalificada nuestra relación. O a lo mejor sí, aunque no fuéramos tan importantes como Sprinkle o Despentes. Pero por lo menos no nos sentimos ni tan afectados ni tan descalificados. Quiero decir que Javier ha sido un compañero buenísimo durante los siete largos años que estuvimos juntos: el amado perfecto, cariñoso, sentimental, afectivo, mimoso, y que he vivido con él uno de los amores más hermosos que nadie pueda tener. Perdón, no lo “quiero decir”, es que lo digo a voces. Así dicho, con la misma palabra: amor. Me gustaría que Beatriz pensara mientras digo esto en el amor que ella tenía en aquel momento. Y ahora tener que leer que Javier, precisamente Javier, quiere ver muertas a las lesbianas simplemente porque ha habido un problema semántico, me da más que miedo. No sé a quién demonios le está hablando Virginie Despentes, pero desde luego a Javier Sáez no es: ni lo conoce ni lo ha conocido nunca ni tiene por qué conocerle. ¿Pero a quién le habla Beatriz? Vamos, que yo me estoy casando y celebrando de una forma “ritual” mi relación con Javier Sáez, y en eso momento leemos a Beatriz y su petición de prohibición inmediata de todo tipo de matrimonio, y decimos “mira lo que dice Beatriz, esto hay que pensarlo”... Y ahora me encuentro con un ataque personal de Beatriz a Javier, y además moviendo a toda su industria justo por decir más o menos lo mismo que ella… Vamos, por lo que más quieras, Beatriz: toma tierra y piensa en lo que te he dicho sobre nuestras situaciones personales. Javier vivía por y para ese tipo de relación -llámesele amor o pareja o hasta matrimonio- que ahora Beatriz Preciado defiende con una rabia inusitada, precisamente contra él, contra Javier, no contra lo que ella haya vivido o tenido, sino contra Javier. Y yo es que me parto de la risa por no llorar… Tuvimos él y yo largas conversaciones sobre esa idea de Beatriz de prohibir completamente el matrimonio, una idea ni tan cañera ni tan sorprendente ni tan original porque media teoría queer llevaba diciéndola no sé cuánto tiempo, y en su momento Javier y yo relativizamos y ahondamos y pensamos en lo que decía y nos lo aplicamos…


No tengo la menor idea de qué tipo de buenas vibraciones luminosas y buenrollistas se están montando ahora en el entorno de Beatriz, pero Javier y yo teníamos las nuestras… Y no atacamos entonces el libro de Beatriz, no escribimos para decir que quería ver muertos a todos los mujeres hombres maricas bollos casados, que es de lo que le acusa precisamente la directora de “Fóllame”. Pero a pesar de que nada de eso ocurrió, ahora, muy pocos años después, voy y me desayuno con esto que Virginie y Beatriz dejan caer, así como muy ofendidas personalmente. Yo no entiendo nada y, perdonadme, pero esto no es un juego limpio y no hay más remedio que ver intereses por todas partes. El planteamiento sobre la validez del matrimonio, sobre lo que la cultura occidental ha llamado amor prácticamente desde el siglo XII, no es que haya estado en la teoría queer de las narices, es que ha estado en cualquier reflexión literaria o artística o narrativa desde entonces hasta ahora… ¿Qué estamos? ¿Ante una nueva gurú del flower power que va cambiando su mirada según sea el movimiento ideológico que más le conviene cada año? ¿O ante la apóstol queer que de repente se tira al cuello de Javier, mientras le dice que lo quiere, a ver si así consigue hacerse todavía más apóstol o hasta pasar a mesías queer? No quiero pensar eso, no quiero que sea eso y esa no es la imagen que quiero tener de Beatriz ¿O estamos ante alguien que se ha asustado precisamente porque ha vivido hace muy poco lo terrible y lo dañino que puede llegar a ser el amor, exactamente como indica el artículo? ¿O ante alguien que, como todo el mundo, no está seguro al cien por cien de la forma en la que vivimos, sobre todo cuando la forma de vivir ya le ha jugado, como a todos nosotros, unas cuantas malas pasadas? Si al poder no le gusta lo que refleja el espejo, ¿qué suele hacer?: pues romper el espejo. Eso no es microfascismo, es fascismo directamente. Quiero explicar, quiero entender esta mala baba (¿era eso lo de baboseo?), pero las razones me van dando igual, porque todo esto me recuerda espantosamente a las reacciones contra la gente que niega la religión verdadera, o la existencia de dios, o que blasfema contra el santo nombre, o que no se acaba de creer del todo lo que se dice en la misa. El último tabú no parece ser el amor, sino pensar sobre el amor de una forma no religiosa. Y las respuestas parecen peligrosamente las del sínodo de obispos ante una blasfemia. O las de un tribunal de inquisición ante una lectura “equivocada” del libro santo. ¡Si es que lo de agradecer Testo Yonqui a Jodorowsky parece que ha acabado endeudando demasiado a Beatriz! Igual que el buenrollismo de Disney, las respuestas a El amor es heterosexual me suenan a microfascismo ¿Y por qué? ¿Qué ha pasado? ¿Que a lo mejor resulta que a la profeta le ha dejado de gustar Javier Sáez? Y perdóname por llamarte así, Beatriz, pero todo esto me suena a un rollo como de alumnos de los maestros ascendidos… De hecho lo del artículo modificado de Medeak, me da muchísima risa: cambiar de un día para otro un comentario crítico pero amable sobre el texto para convertirlo en esa sarta de malas interpretaciones y además hacerlo justo después de las cartas de las líderes… En fin, es de traca. O más bien, de hoguera: los muchos años conviviendo con verdugos me ha dado, como a muchísima gente, una capacidad muy poco heterosexual: sé reconocer una jauría en cuanto la huelo de lejos. Y esto lo es. Si la teoría queer o la ex-teoría queer, o lo que quiera que sea esto, sigue así: yo me apunto a la Cienciología o a los Niños de Dios o al Opus o a algo menos nocivo.


Y una cosa más: creo que Javier está intentando expresar simplemente en el texto la necesidad de una genealogía del amor. Pero del árbol caído todos hacen leña: tirarse sobre Javier de esta forma y en un momento como el actual, después de la durísima muerte de Paco Vidarte, justo en medio de la enfermedad por la que está pasando precisamente el hombre que Javier ama, y hacerlo además únicamente por ahondar un planteamiento teórico que lleva repitiéndose muchísimo tiempo, me parece ruin, cruel, alejadísimo del buenrollismo happy que se quiere aparentar. En estos momentos veo muchísimo más necesaria que una genealogía del amor, una genealogía de la caza de brujas.


No conozco a Virginie y me reservo la opinión sobre las razones de su carta, aunque las tengo, por supuesto. Pero Beatriz, por lo que más quieras, a ti si te conozco, y te he leído y creo que hasta te he querido: pon los pies en el suelo de una vez, toma tierra… Aunque sea con rituales.

2008/07/14

> Iritzia: B. Preciado > RESPUESTA A JAVIER SAEZ Y SU "EL AMOR ES HETEROSEXUAL"

  • Respuesta a Javier Sáez y su "El amor es heterosexual"
  • EHGAM-DOK, 2008-07-14 # B. Preciado

Make love to the earth (decían Annie y Beth mientras besaban la tierra de Donosti)


Qué decirte a todo lo que me cuentas si no es que TE QUEREMOS: políticamente, amicalmente, que te apoyo en tu lucha, que me gustaría poder estar cerca de ti si te sientes solo. Pero no me gusta el modo en que fríamente vomitas tu crítica sobre los otros y cuando toca dar la cara lo único que nos puedes decir son una lista de tristes incidentes... Quizás de lo que estés hablando sea precisamente de los afectos y su precariedad. Annie pasó por un cáncer terrible, del que pudo salir gracias a poder compartir la seguridad social de Beth al casarse con ella. No soporto que alguien que no ha trabajado en pornografía o en prostitución venga a explicarle a las trabajadoras sexuales que no pueden utilizar la palabra o la noción de amor porque ésta es heterosexual. Annie y Beth, como Massimo y Pierce, están re-inventando a través de su trabajo lo que significa amor, creando una cultura de amor disidente. Las bodas de Annie y Beth son performances colectivas, en las que participan cientos de personas, pero no como en las bodas tradicionales, sino creando una comunidad de afecto y de apoyo colectivo con la que precisamente podemos contar en momentos difíciles. Más que bodas podrían ser arquitecturas políticas en las que lo que se construye son redes y afectos. A mí la política sin AMOR no me interesa. Amor no es amor romántico. Eso yo también, Javi, sé que es un cuento de hadas. Amor es currarse los afectos allí donde más duele. Me gustaría que hubiera habido más tiempo y que hubieras podido conocer a Annie y Beth más de cerca: quizás hubieras podido casarte también con la tierra como lo hicimos nosotr*s. Yo lo que he sentido en tu texto es que nos tratabas de bobos: como si yo no supiera la crítica que Foucault y Butler pueden hacer a las estructuras normativas en torno a las que se construye la noción heterocentrada de amor. Pero no te olvides que Foucault tenía a Daniel y que Butler está casada con Wendy y tiene un hijo con ella. ¿Qué es lo que tanto te molesta? ¿Acaso desde la cultura feminista y queer no podemos transformar el amor, la pareja y la filiación como hemos transformado la masculinidad, la feminidad o el sexo? Hay que sobrevivir y nuestras vidas, tú lo sabes también como yo, son frágiles. Y ya basta de esa ecuación heterosexual= mal, es demasiado fácil. Como si nosotros no tuviéramos que aprender a relacionarnos, a amar, como si inventar nuevas formas de afección fuera tan sencillo. También he percibido en el texto una cierta forma de vigilancia: cuáles son las relaciones que merecen la etiqueta de políticas y las que no, de queer o no. Lo que yo te puedo decir, es que desde que conozco a Annie y a Beth, a Virginie, a Itziar a Maro, a Elena y Majo y tanta otra gente han llenado mi vida de amor, sí, te lo digo sin corte, porque no me da corte pronunciar esa palabra tan mal vista en nuestros grupos tan postporno, de AMOR y me gustaría seguir construyendo esos afectos.


Te mando un abrazo fuertísimo y te ofrezco desde aquí todo nuestro apoyo. Te envío el ritual de amor con la tierra que Virginie y yo compartimos el otro día con Annie y Beth:


Earth, we vow to become your lover.
With these steps,
Let us reach your love.
Through our senses we will become your lover.
Everyday we promise to breath in your fragrance.
And be opened by you.
Let us not be severed from your love.
Everyday we promise to enjoy your colors
And be surprised.
Let us not be severed from your love.
Everyday we promise to taste you
And be moved.
Let us not be severed from your love.
Everyday ears to the ground we listen, and are changed.
We promise to love you until death brings us closer together forever.
We are consecrated to you, Earth, through this dirt that we will become.

> Iritzia: Virginie Despentes > RESPUESTA A JAVIER SAEZ Y SU "EL AMOR ES HETEROSEXUAL"

  • Respuesta a Javier Sáez y su “El amor es heterosexual”
  • EHGAM-DOK, 2008-07-14 # Virginie Despentes

Is love the last taboo? (pregunta de Annie Sprinkle en Arteleku)


Lo que más me sorprende de tu carta es que hayas pasado cuatro días en Arteleku y que puedas volver pensando que lo que ha ocurrido allí ha reforzado la idea tradicional de pareja. Aunque tú no lo hayas visto, el alma de este viaje cósmico han sido las PostOP, las Go Fist, las Quimera Rosa, la Llopis, las Medeak, Lazlo y Nadege, Massimo, Pierce, la divina Diana y un largo etcétera...He buscado sexo público en muchos sitios, desde hace tiempo, pero nunca he visto perras tan calentonas y tan punks cuando se tocan, se fistean, se muerden, se frotan, se muestran y se follan en el suelo. Claramente estas perras de una raza tan nueva y sideral y los chicos con coño eran el centro de este seminario, una prueba viviente de que las cosas cambian y que aún pueden cambiar más. Que esto no te parezca suficientemente importante no me parece inocente. Lo que tú haces se llama un esfuerzo de re-escritura : en este seminario no has visto perras, ni chicos con coño follando de la manera más brutal y tierna, has visto parejas de adultas. Que tú no quieras verlo no significa no haya ocurrido algo excepcional. Que prefieras pensar que has visto parejas de adultas y adultos enamorados es tu problema.


El hecho de que esta nueva clase de activistas sexuales reúna a parejas vestidas y desnudas para hacer sexo con otras no me ha parecido sin interés. Al contrario, se trata de una reconciliación que merecíamos desde hace siglos, reconciliación de la puta y la tierna.


Por lo demás, tu carta no me ha sorprendido: en realidad, en la cultura heterosexual dominante no es difícil encontrar tíos tan generosos como tú para explicarnos lo idiotas que somos con estas tonterías del amor, del romanticismo y de la ternura. En la heterosexualidad también son corrientes esas lecciones de inteligencia superior que a mí me parecen lecciones de buena conducta y advertencias de policía. Pero tú, como no eres heterosexual, no te pareces a ellos, porque vigilas demasiado tu actitud como para caer en una trampa tan evidente.


Qué te crees, ¿que eres el primero que piensa en destruir o en criticar el amor? Prefiero pensar que bromeas. Pero, por favor, mira un poco dentro del mundo heterosexual antes de citarlo en cada frase. En el mundo heterosexual que yo conozco, amor es una palabra tonta, para las chicas idiotas. Sin embargo, tu discurso sobre la libertad, la independencia, las redes de amistad... lo encuentras en la cultura heterosexual si buscas cinco minutos. Ese es en realidad el discurso masculino heterosexual dominante sobre las chicas. Pero busca una pareja como Annie y Beth en el mundo heterosexual, busca bien, porque seguro que no encuentras nada similar. Además es posible que para algunas post-putas y las post-porno la utopía del amor sea esencial. ¿Deberíamos esconderlo? Una vez más, no voy a pedirte perdón por sobrevivir y sentirme bien.


Te diré lo que pienso: a las tías como Annie o como yo, vosotros, los tíos de culo limpio, siempre nos preferís muertas, mejor todavía si estamos solas y somos anónimas. Lo que no has pensado es que quizás la supervivencia de Annie tiene relación con su pareja, de la manera más económica y brutal. Pero eso seguramente no te concierne a ti, protegido por el Estado. Quizás no hayas pensado tampoco que mi supervivencia tiene relación directa con la presencia de Beatriz. Para mí, lo que tú vienes a criticar aquí es esto: nuestra supervivencia.


Cuando me presento en público con Beatriz, sé que nos defendemos y somos más fuertes por el simple hecho de ser dos, presentamos un modo de supervivencia emocional y económica fuera de la heterosexualidad. Y no me parece que nuestra posibilidad de amor se reduzca tan sólo a nosotras, me parece que en estos 4 días hemos querido a mucha gente. Al final, amar es siempre un esfuerzo, un riesgo vital, pero odiar es la fuerza propia del capitalismo, el impulso más fácil, caótico y natural, el más destructivo, que puede conducir al éxito o al poder, pero que nunca te llevará muy lejos en términos de subversión. Quizás la utopía del amor sea lo único que justifique hacer política, arte o escritura.


Y, como conclusión, decirte solamente que si las redes de apoyo de las que tú hablas se parecen a tu carta, simplemente no las necesitamos.

2008/07/08

> Iritzia: Javier Sáez > EL AMOR ES HETEROSEXUAL

  • El amor es heterosexual
  • Hartza.com, 2008-07-08 # Javier Sáez

All you queer is love (Sejo Carrascosa)


Hace poco participé en un encuentro feminista porno punk en Donosti, organizado por Beatriz Preciado. Muchas conferencias, performances, videos, fotos, amistades, fiestas… Quizá lo más interesante del encuentro fueron las coaliciones, redes, y amistades que se fueron tejiendo esos días, entre un montón de bollos, maricas y trans que disponíamos de un espacio de encuentro y de fiesta. Creo que la aportación política más importante que está haciendo Beatriz en estos años no está en sus estupendos libros (recomiendo Testo yonqui a todo el mundo), sino en haber creado dispositivos de encuentro y de creación que dan poder y crean alianzas entre personas que viven en los márgenes del régimen heterosexual.


Pero hubo una constante a lo largo del festival que me inquietó y que llamó mi atención. La exaltación de la pareja y del amor. Elizabeth Stephens y Annie Sprinkle empezaron contándonos sus estupendos trabajos en el terreno del post porno, pero la intervención fue derivando hacia una narrativa sobre su enamoramiento y sobre sus diversas bodas en diferentes colores “celebrando el amor”; la pareja gay Massimo y Pierce, Black Sun Productions, nos contaron cómo “se enamoraron” rodando su primer porno. Maria Llopis nos contó que “ahora tiene novio y quizá se case y tenga un hijo”. Annie Sprinkle dedicó su intervención a “esa pareja maravillosa: Beatriz y Virginie”. Parte del público se deshacía ante tanto romanticismo, ternura, felicidad y Love Power. Otra parte del público se preguntaba qué hacíamos exaltando la pareja y el matrimonio en un encuentro presuntamente feminista, punk y queer.


Todo esto me dio qué pensar. Me pregunto si la retórica del amor no es sino otro discurso y otra práctica más que hemos adoptado desde el régimen heterosexual. En todo caso, es un discurso totalmente inofensivo y domesticado, algo que no molesta en absoluto al sistema patriarcal y homófobo. Por el contrario, los bollos, las maricas e incluso los trans son mucho mejor digeridos y aceptados cuando tienen pareja (“qué chicos más sanos, ya no son promiscuos”) y sobre todo cuando proclaman “su amor” (“fíjate qué majos, se quieren; son como nosotros”). Como decía Foucault, lo que molesta al poder no son las relaciones homosexuales, sino la amistad (http://www.hartza.com/fuckault.htm ). Es decir, la posibilidad de crear redes de amigos, apoyos, afectos, solidaridades, difíciles de localizar, que escapan al control social y que van más allá del modelo binario individualista o liberal: “pareja - amor - matrimonio”.


Mi impresión es que el amor sigue siendo el último bastión que nadie se atreve a franquear, a cuestionar. Se plantea como algo universal, ahistórico, intrínsecamente bueno, humano, positivo. Pero quizá no hay un amor en singular, no hay un amor sin historia, no hay amor sin relaciones de poder, de clase y de raza, quizá se puede vivir sin amor. Quizá “el amor” es más complejo de lo que suponemos.


Para mí el amor se basa en la insolidaridad. Me vinculo a una persona, de forma individual, y abandono el resto. La pareja. Dos individuos. Fin del vínculo social. La locura temporal que supone el sentimiento amoroso nos aísla del resto, o en todo caso convierte a la pareja en la prioridad: primero salvo a mi marido, luego ya veremos. Tampoco se recuerda lo cerca que está el amor del odio: cada semana muere en el Estado español una mujer a manos de su marido: “la maté porque la amaba”. La propia Elizabeth Stephens nos mostraba en el festival una foto de un pezón sujetado por una llave inglesa, y comentaba: “Es una foto del pezón de mi ex. Ahora pienso que debería haber apretado más fuerte”. Parece que la cosa acabó mal entre ellas.


El amor no tiene un original, ni es universal, es más, a mí me parece que es una noción absolutamente heterosexual, y quizá vacía. Es un código que repetimos y asumimos inconscientemente porque es el que recibimos desde las instituciones, en el cine, la televisión, la literatura, el discurso familiar, la escuela, la religión. Nada escapa al amor como valor universal. Haz el amor, no la guerra. Viva el amor. Te amo. All you need is love. Todo lo que necesita el poder para callarte la boca es el amor. Qué bonito es el amor. Millones de canciones repiten la palabra amor. Miles de películas (heteros o gays, da igual) sobre el amor. Miles de parejas se casan cada día “por amor”. Dios es amor. Psicólogos, pedagogas, historiadores, sociólogas, profesoras, militantes, políticos, curas, sexólogas, periodistas, cineastas, escritoras, antropólogas, psicoanalistas, humanistas, parados, comunistas, fascistas: todos adoran el amor.


Del mismo modo que la identidad masculina o femenina se adquiere por un proceso performativo de repeticiones de códigos que nos preceden y nos determinan (Butler), aprendemos a sentir y a desarrollar afectos bajo el referente de “el amor”. Como si fueran las únicas gafas de que disponemos para ver el mundo, para sentir, para establecer vínculos, para vivir en sociedad. Todos monolingües, hablando el lenguaje universal del amor. Pero hay más lenguas, la política se escribe desde lo intraducible, desde lo incomunicable, desde códigos secretos que tenemos que inventarnos. Babel contra el amor. El amor nos vuelve codificables, comprensibles, integrables, normales. La subversión pasa por otro sitio: que no sepan qué idioma hablamos.


Si queremos desafiar y subvertir el orden social y sexual en que vivimos, hay que acabar con el amor. Desprenderse de esa costra babosa, almibarada y ñoña donde perecemos como moscas en la miel.


Como decía Audre Lorde: “No podemos destruir la casa del amo con las herramientas del amo”.


El amor es la herramienta del amo. Estaba escrito, pero no lo veíamos: AMOr.

2008/06/02

> Komunikatuak: FELGTB > MAÑANA SE LANZA "OSOS: ESPECIE PROTEGIDA", CAMPAÑA DE PREVENCION EN VIH


  • Mañana se lanza “Osos: especie protegida”, campaña de prevención en VIH
  • La FELGTB edita la primera campaña que se dirige a la subcultura de los osos, gays velludos, corpulentos y fortachones
  • FELGTB, 2008-06-02

Al igual que el resto de la población los osos están expuestos al VIH y otras infecciones de transmisión sexual. Su aspecto saludable, fortachón y velludo por definición no les hace invulnerables. Es por ello que, subvencionada por el Plan Nacional sobre el Sida, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales lanzará mañana una campaña con el lema “Osos: especie protegida” que llama a la subcultura gay de los osos a usar preservativo, prevenir el VIH y hacerse la prueba.


Una página web (www.ososcontraelsida.com), 5.000 guías, 2.000 póster, 20.000 pegatinas y 20.000 postales son los recursos con los que cuenta esta campaña que se presentará mañana, a las 10.30h., en la sede de COGAM (Puebla, 9. Madrid). Numerosos osos acudirán a la convocatoria para ser los primero en recoger el material que será repartido, a partir de mañana, por los cuarenta y nueve colectivos de la FELGTB así como por el medio centenar de locales de ambiente osuno.

2008/05/22

> Elkarrizketa: Javier Sáez > JUDITH HALBERTSTAM AFIRMA QUE LAS MUJERES HAN CONTRIBUIDO A CREAR LA MASCULINIDAD

  • Sobre seres y pareceres
  • Berkana, n. 23, 2008-05-22

Sabemos que atribuir a un libro la condición de clásico es un arma de doble filo, el calificativo puede atraer, pero también repeler. Pero nos arriesgaremos: “Masculinidad femenina” es un clásico de los estudios queer. Aquí, Judith Halberstam realiza un recorrido por las diferentes formas de masculinidad que han sido desarrolladas por las mujeres en los últimos tres siglos, muchas de las cuales han sido agrupadas bajo la etiqueta «lesbianas» con demasiada alegría. Halberstam nos revela que los géneros y las sexualidades son mucho más complejos y diversos de lo que supone el sistema heterocentrado en que vivimos, y que las mujeres masculinas han conseguido desafiar y subvertir.


Hemos querido hablar con un gran conocedor de la obra de Halberstam, Javier Sáez, autor de “Teoría queer y psicoanálisis” y traductor de “Masculinidad femenina”. ¿Quién mejor para desvelarnos las claves de la obra?


Así que la masculinidad no es exclusiva de los hombres…
Claro que no, Judith halberstam demuestra en este libro que la masculinidad, como la feminidad, se construye de forma performativa, repitiendo una serie de gestos, estéticas, usos del cuerpo etc. que no tienen una base natural o biológica. Es más, para Judith las mujeres han contribuido a crear la masculinidad. Se parodia mucho la feminidad, pero casi nadie se mete con la masculinidad, es terreno prohibido.


¿Cuáles son las cualidades masculinas que las mujeres «usurpan»?
«Usurpan» da a entender que es un lugar que no les corresponde a las mujeres. En realidad la masculinidad no le corresponde a nadie en esencia. Pero en todo caso, el libro muestra que muchas mujeres pueden ser fuertes, hacer deportes, vestirse «como los hombres», tener un papel activo en la sexualidad, penetrar con dildos, puños o objetos, conducir camiones o ambulancias, ser soldado, ser agresivas, buscar el éxito, ser violentas, ser dominantes.... El libro es un recorrido fascinante con ejemplos históricos de todas estas posiciones que han tomado muchas mujeres en la historia. Lo más importante en esta cuestión es que las mujeres han contribuido a construir lo que entendemos por masculinidad, han jugado un papel activo en su constitución. Y sobre todo es un buen ejemplo de que las identidades sexuales o de género no tienen nada de natural.


En algunas de las críticas del libro en Estados Unidos se destaca que este trabajo rompe con el silencio que rodea esta cuestión. ¿Por qué era tan difícil abordarla?

Porque los ensayistas y sociólogos quieren mantener la ecuación masculinidad = cosas de hombres. Esto forma parte del régimen heterosexual, donde solo hay dos sexos, que además se complementan, y donde cada uno de ellos tiene roles y funciones propios. El deslizamiento donde las mujeres se apropian de la masculinidad rompe ese esquema, y como el mundo académico es machista y hetero y homófobo, es reacio a abordar que existe una masculinidad elaborada por las mujeres, o que hay más de dos sexos.


¿Dónde situaban los estudios anteriores a estas mujeres?

Los pocos estudios anteriores situaban a estas mujeres bajo la categoría global de «lesbianas» o de «invertidas», lo cual deja de lado la enorme riqueza de sus vivencias y de sus identidades, y sus enormes diferencias. Muchas de ellas eran heteros, o transgénero, o tenían identidades que no entran en estas categorías. La medicina y la psicología las situaba del lado del error, la patología, la transexualidad no asumida, el drama y la soledad... Halberstam se detiene en la especificidad histórica y personal de cada una de ellas.


Dices que es un clásico de los estudios queer. ¿Qué hace que este libro alcance tal condición?

El libro tuvo un impacto enorme en las comunidades queer, trans y lesbianas, y también en el campo de la sociología. Su enfoque es muy queer porque introduce la variable de la raza y de la clase social en el estudio de las identidades sexuales, y cómo esto influye en la forma de ser lesbiana, o de ser mujer masculina: privilegios, exclusiones, racismo... Además está tan bien documentado, y sus análisis son tan originales que se convirtió en una obra de referencia en las universidades, y en los ensayos posteriores, y no solo en EEUU. Las incipientes comunidades drag king, los chicazos, los iconos bolleros del cine, las guerras fronterizas entre las butch y los f2m (transexuales masculinos), la cultura butch-femme, la sexualidad de las mujeres en el siglo XIX... son temas sobre los que casi nadie había hablado.


Como traductor, ¿a qué retos te has enfrentado?

Un reto fue que algunas de estas comunidades han surgido en Estados Unidos, y en ocasiones no hay un equivalente del léxico en la cultura española. Por eso hay notas que lo explican y a veces dejo el original inglés (bulldagger, drag king, lipstick lesbian, butch, femme, etc.). En otros casos la propia cultura bollera española usa esas expresiones. También tuve que elegir términos del castellano que no se usan en América latina. Para facilitar la lectura en América latina hicimos un glosario con 200 palabras sinónimos de lesbiana y de mujer masculina que se usan en los países de América, para no perder esa riqueza léxica, y lo pusimos en un anexo en la edición española.


Otro reto era cómo usar palabras cercanas a la idea de masculinidad... pero que no significan «de los hombres», y otras veces sí: manliness, manhood, maleness... frente a masculinity. Había que dejar claro que masculinity no se trataba de «lo propio de los hombres», sino de otra cosa. En español hay menos términos, o son menos precisos. Lo mismo pasa con el titulo: female masculinity no significa masculinidad femenina exactamente, female significa más bien «hembra», o «de mujer», pero quedaba mucho más rotundo «masculinidad femenina» en castellano que «la masculinidad de las mujeres».


Otro reto es que la autora pasa a menudo de un lenguaje muy académico a otro muy cotidiano o coloquial... es muy raro ver eso en un ensayo. Pasa de hablar de iteración performativa, identidades cruzadas, desviación de género, etc. a hablar de macarras, casas cutres, pirados, putas, tíos chungos, bolleras, maricones... Me divertí mucho pudiendo usar esas palabras de la calle, que normalmente no puedes poner en una traduccion. Creo que es algo original del libro, no tener miedo a cambiar de registro y mostrar que se puede hacer un buen ensayo

2008/02/19

> In memorian: Javier Sáez > SOBRE PACO, IN MEMORIAM

  • Sobre Paco, in memoriam
  • Revista Cultural de la Librería Berkana, n. 20, 2008-02-19 # Javier Sáez

Paco Vidarte falleció en Madrid el 29 de enero de 2008 a los 37 años de edad. Fue un militante clave del movimiento LGTBQ (lesbianas, gays, transexuales, bisexuales, queers), como activista de la Radical Gai en la década de los 90, como director del curso sobre Teoría Queer en la UNED, y sobre todo como escritor de obras capitales del pensamiento queer, como Ética Marica (Egales, 2007), Homografías y Extravíos (1999, 2001, Espasa Calpe), estos dos últimos libros escritos en colaboración con Ricardo Llamas.


Paco Vidarte era profesor titular de filosofía de la UNED, y uno de los pensadores más respetados a nivel internacional sobre la obra del filósofo francés Jacques Derrida. En el ámbito de la filosofía escribió, entre otros libros, Derritages (L’Harmattan, París, 2001), ¿Qué es leer? La invención del texto en filosofía (Tirant lo Blanch, Valencia, 2006) y Filosofías del siglo XX (Síntesis, 2005). También era un brillante traductor. Tradujo numerosos libros, mostrando en todos ellos con un exquisito conocimiento del francés y del castellano.


En su última obra, Ética Marica, publicada recientemente, consiguió repensar el activismo LGTBQ desde una profunda crítica de los valores contemporáneos, marcados por el régimen heterosexual, y logró exponer cómo se articulan actualmente los diferentes tipos de opresión y de explotación (de raza, clase, género, orientación sexual, etc.). Con esta crítica, el pensamiento de Paco Vidarte propone una nueva política de liberación, y la necesidad de generar una ética diferente, no universal, que movilice de otra forma el colectivo LGTBQ en el siglo XXI. Al mismo tiempo, el libro supone un análisis completamente innovador de lo que significan la política y la democracia en la actualidad.


En el otoño de 2007 le fue diagnosticado VIH+, y un linfoma asociado al mismo. Decidió dar visibilidad a esta situación por medio de su blog [ www.pacovidarte.org ], para combatir el silencio y la marginación que aún sufren las personas seropositivas, y como forma de diálogo con todas las personas que le querían.


La vida de Paco Vidarte se caracterizó por una crítica constante de los sistemas imperantes de dominación cultural, sexual y política, una enorme honestidad intelectual, un extraordinario sentido del humor, y sobre todo por una gran generosidad hacia sus alumnos/as y sus amigos/as.


Personalmente Paco fue un maravilloso compañero de viaje, un gran amigo del que aprendí muchísimo, no sólo en el plano intelectual, sino en el personal y político. Su generosidad era ilimitada y nunca esperaba nada a cambio por ella. Su autocrítica y su humildad, y a la vez su ferocidad implacable en los análisis y en las críticas, hacían de Paco una persona singular. Haber podido conocerle, trabajar con él, reír con él, emborracharme con él, comer con él, disfrutar de su humor tan hilarante, de su honestidad insobornable y de su lucidez a la hora de entender la política y la amistad ha sido para mí un privilegio que nunca podré olvidar.


Ahora sólo nos queda leer sus libros, y seguir la tarea de lucha que él comenzó, sin concesiones.