2008/11/30

> Berria: Eliza > VATICANO: JURA SU CARGO EL NUEVO COMANDANTE DE LA GUARDIA SUIZA TRAS NUMEROSAS CRITICAS

  • Jura su cargo el nuevo comandante de la Guardia Suiza tras numerosas críticas
  • Terra, 2008-11-30

El nuevo comandante de la Guardia Suiza Pontificia, coronel Daniel Rudolf Anrig, ha tomado posesión hoy de su cargo con motivo de la bendición de la bandera del cuerpo, tras sufrir un bombardeo de críticas por una operación policial en un centro de refugiados en 2003.


Anrig, de 37 años, casado, con cuatro hijos y graduado en Derecho Civil y Eclesiástico ha declarado: 'Espero que mi servicio esté siempre dirigido a esta vocación: honrar a Dios y fidelidad al Papa'.


Con estas palabras asumía su cargo el 34 comandante de la Guardia Suiza, que desde hace 500 años prestan su servicio al Vaticano. Anrig, que ya fue alabardero en El Vaticano, retornó a Suiza donde ascendió a jefe de la policía criminal del cantón de Glaris.


La vida profesional de Anrig se vio envuelta el 3 de julio de 2004 en un escándalo, cuando supuestamente sus hombres envueltos en mantas para no ser reconocidos irrumpieron en un centro de acogida de refugiados y cometieron humillaciones y abusos hasta de tipo de sexual, según la acusación.


Uno de los refugiados pudo haber caído desde la ventana de un tercer piso resultando herido de gravedad, según la acusación.


La investigación aseguró que la irrupción policial se debió a una operación contra el tráfico de drogas con un método 'severo pero oportuno' y 'riguroso y adecuado'.


El juez archivó el caso después de hacer pagar a Anrig 400 francos de gastos legales y la mitad de los gastos de la acusación.


El episodio, que está cerrado desde el punto de vista jurídico, ha resurgido estos días con el nombramiento de Anrig, especialmente en los diarios de lengua alemana.


El suceso, según declaraciones de Anrig al diario alemán 'Der Spiegel' por Internet, 'ha sido distorsionado' y no hubo ni policías enmascarados, ni violencia, ni humillación'.


Anrig no ha dudado en decir hoy que 'con mi vuelta al servicio en la Guardia y la gran experiencia acumulada creo estar preparado para esta delicada misión, para la cual Dios me ha preparado de diversas maneras'.


La Guardia Suiza Pontificia, el ejército más pequeño del mundo, es el único cuerpo militar que existe en el Vaticano.


Fue fundada por el Papa Julio II en los primeros años del siglo XVI, cuando el pontífice pidió soldados a los nobles suizos para su protección, y comandados por el capitán Kaspar von Silenem, llegaron a Roma el 21 de enero de 1506, fecha considerada como la de su nacimiento.


Pablo VI aprobó en 1976 un reglamento provisional 'ad experimentum' que establecía un cuerpo de 90 unidades, que Juan Pablo II incrementó a 100 en 1979 y que desde 1998 componen 110 miembros.


Según el primer artículo de su ordenanza, la Guardia Suiza es 'un cuerpo integrado por ciudadanos suizos cuya labor primordial es la de velar constantemente por la seguridad de la sagrada persona del Santo Padre y su residencia'.


Su comandante en jefe es el Papa y para entrar en ella hay que ser suizo y católico; tener entre 20 y 30 años; medir como mínimo 1,74 centímetros, haber cumplido la formación militar exigida por la ley de la Confederación Helvética y tener un diploma de educación media superior y un certificado de buena conducta expedido por una autoridad eclesiástica y civil.


Los miembros de la Guardia Suiza residen en la Ciudad del Vaticano y su lengua oficial es el alemán. La duración mínima del servicio que realizan es de dos años, con posibilidad de prórroga, hasta un máximo de 25.


Desde 1998 componen este cuerpo 110 hombres, cuatro oficiales, un capellán, 23 suboficiales, ochenta alabarderos y dos tamborileros.


Este cuerpo, que solo tiene misiones de escolta y guardia de honor, luce en las ocasiones de gala un uniforme multicolor diseñado por Miguel Ángel a principios del siglo XVI en tonos amarillos, azules y rojos, y portan alabarda.


La imagen de la Guardia Suiza se vio empañada en 1998 cuando el cabo Cedric Tornay, de 23 años, asesinó al entonces comandante Alois Estermann y a su esposa antes de suicidarse.