2008/10/27

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  • El rincón oscuro de Riberas
  • Noticias de Gipuzkoa, 2008-10-27

El barrio donostiarra de Riberas de Loiola se levantó ayer con la resaca del terrible suceso ocurrido el día anterior y que no se termina de aclarar. Es una zona, además, que da sus primeros pasos y donde los últimos retoques urbanísticos todavía no se han llevado a cabo, como es el caso de la iluminación de los soportales.


La violación de una joven de 19 años la madrugada del viernes al sábado en los garajes que comparten el número 16 de la avenida Barcelona y el 4 de la calle Humboldt ha conmocionado a la vecindad. Ayer, nadie hablaba de otra cosa y muchos trataban de recabar más información ante el silencio policial que caracterizó la investigación in situ del día anterior. Un operativo que se prolongó desde antes de las 7.00 horas hasta las 22.00 horas, aunque la presencia de la Ertzaintza todavía se demoró un par de horas más.


Durante esas quince horas, la Policía vasca mantuvo acordonados los portales mencionados e impidió a los vecinos el acceso a los ascensores y a las escaleras que dan paso a los garajes. Y es que, al parecer, la cantidad de rastros y pruebas que se descubrieron en el lugar alargó el trabajo de la Policía Judicial.


Una pareja que vive en el primer piso del portal número 16 se afanaba ayer por la mañana en limpiar el hall de entrada, que según explicaron, estaba "negro". Seguramente, fue consecuencia del polvo utilizado para buscar huellas. Algunas de éstas todavía permanecían visibles en el cristal del portal, rodeadas por círculos de rotulador negro. "Al principio pensamos que era un amenaza de bomba, pero como no decían nada... Lo único que sabemos es lo que hemos leído en los medios de comunicación", afirmó la mujer, quien aseguró que los vecinos están "muy nerviosos" por lo ocurrido. "El primer delito que se conoce en el barrio", resumió otro oriundo de la zona, que en ese momento paseaba con su sobrina.


El ir y venir de los residentes del número 16 de la avenida Barcelona y el 4 de la calle Humboldt dejaba entrever la preocupación, especialmente teniendo en cuenta que la víctima puede ser una vecina. Esto, a pesar de que no se conocen, ya que, como subrayó la joven que estaba limpiando el portal, sólo llevan "un año" viviendo en el edificio, que cuenta con siete pisos de altura.


El hecho de que entre las hipótesis que barajan los investigadores se encuentre la de que la joven regresaba en taxi a su domicilio cuando fue abordada en el portal y trasladada por la fuerza en el ascensor hasta al garaje, hace que los vecinos teman conocer el rostro de la víctima. Para algunos, lo ocurrido tiene mucho que ver con el "abandono" del barrio, como denunciaba el pasado día 17 un lector en la sección de cartas al director de este periódico. "Las lámparas de los soportales no han funcionado nunca, sólo las farolas de la carretera, pero esta zona que se queda muy oscura", señaló ayer una pareja de jubilados que reside desde hace tres meses en el barrio.


"Hay gente que sale de su turno a las 22.00 horas y ya no hay autobús, tiene que venir andando por este paseo en el que no hay ni un alma", criticaron, no sin añadir que echan "en falta una mayor presencia policial". Hasta la semana pasada, de hecho, unos carteles denunciaban: "Tenemos bancos y papeleras, pero no luz en las aceras".


De la misma opinión era una joven vecina del portal número 4 que, sin embargo, apenas se enteró del trágico suceso. "Vi a la Policía pero no pregunté porque para que te digan que no pasa nada...", manifestó. Lo que sí confirmó es la falta de luz en los soportales. "Desde que venimos a vivir aquí no han funcionado nunca", aseguró. El operativo impresionó a más de uno, como otra vecina de edad más avanzada que prefirió "dormir fuera".


Otra joven que vive al final de la avenida censuró la inseguridad del barrio. "Es peor en mi zona, ya que al lado no hay nada más que obras y todavía es más oscuro", criticó. Aún así, algunos todavía no tenían noticia de lo sucedido, como una mujer que reside cerca de la Hípica (Loiola). "Es mejor saberlo por lo que pueda pasar. Yo también tengo una hija de 18 años", reflexionó.