2008/11/21

> Berria: Lesbofobia > BEATRIZ GIMENO RELATA EL LINCHAMIENTO MEDIATICO QUE SUFRIO DOLORES VAZQUEZ

  • Beatriz Gimeno relata en "La construcción de la lesbiana perversa" el linchamiento mediático que sufrió Dolores Vázquez
  • Los medios de comunicación la convirtieron en una mujer antipática y problemática
  • El Plural, 2008-11-21 # José María Garrido

La escritora Beatriz Gimeno ha publicado este mes de noviembre La construcción de la lesbiana perversa (Editorial Gedisa), libro en el que analiza la presencia de las mujeres lesbianas en los medios de comunicación.


Para ello, la ex presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (FELGTB) se hace eco de las informaciones que El País, El Mundo y ABC publicaron desde 1999 a 2006 sobre Rocío Wanninkhof y el juicio mediático al que se vio sometida Dolores Vázquez, amiga de la familia y encarcelada como principal sospechosa hasta que se descubrió la identidad del verdadero asesino.


Activista
Beatriz Gimeno es una escritora de prestigio que ha trabajado incansablemente en defensa de la igualdad de género y contra la discriminación sexual. Bajo su mandato como presidenta de la FELGTB, el Gobierno socialista aprobó dos leyes históricas: la Ley de matrimonio entre personas del mismo sexo (2006) y la Ley de identidad de género para las personas transexuales (2007). En la actualidad, Gimeno es articulista de opinión de este periódico.


17 meses de prisión

Según declaró a El Plural, que Dolores Vázquez fuese lesbiana influyó en el juicio mediático que se montó en torno a su persona. Vázquez pasó 17 meses en prisión antes de ser absuelta e indemnizada.

El Papel de los medios
En definitiva, en La Construcción de la lesbiana perversa, Beatriz Gimeno demuestra el proceso mediático, social y político que sufrió Dolores Vázquez debido a la existencia de prejuicios homófobos. Tanto El País, como El Mundo y el ABC convirtieron a Vázquez en una mujer antipática y perversa, y contribuyeron a que la sociedad y el jurado la acusaran, sin tener ninguna prueba, de ser la asesina de Rocío Wanninkhof.