2008/08/13

> Elkarrizketa: Lluís Danés > "QUE ESPAÑA SALGA EN LOS ANUARIOS DE AMNISTIA INTERNACIONAL POR TORTURA ES MUY GRAVE"

  • Lluís Danés, dirige la campaña del 60º aniversario de la declaración de derechos humanos: "Que España salga en los anuarios de Amnistía Internacional por tortura es muy grave"
  • Libertad, dignidad, igualdad, respeto, aceptación… La cámara de Lluís Danés y la voz de artistas internacionales resumirán en palabras los treinta artículos de la declaración de Derechos Humanos que el 10 de diciembre cumple sesenta años de su firma
  • Noticias de Gipuzkoa, 2008-08-13 # Rosana Lakunza · Donostia

Amnistía Internacional celebra el 60º aniversario de la declaración de los Derechos Humanos con una gira de mini conciertos por todo el planeta. Arrancará el 10 de septiembre en Londres y terminará el 10 de diciembre en París, lugar donde se realizó la firma hace seis décadas. El director de cine catalán Lluís Danés es el encargado de hacer la promoción audiovisual de esta celebración.


Es conocido en Euskadi por el documental Llach, la revuelta permanente. El trabajo arranca con los sucesos del 3 de marzo de 1976 en Gasteiz, cuando cinco trabajadores murieron por la actuación policial durante una huelga general. Le parece terrible que España siga saliendo en los anuarios de Amnistía Internacional como un país torturador. Le impresiona esa violencia de género que está en la puerta de al lado y que mata a miles de mujeres en todo el mundo. La utilización de los niños en conflictos armados, la pena de muerte… Por todo ello, él pone su estética al servicio de la ética.


¿Qué objetivo se ha planteado con esta campaña?

Por un lado, celebrar el aniversario de la declaración de los Derechos Humanos y, por otro, reivindicar las cosas que quedan por conseguir, que son muchas a pesar de haber transcurrido tanto tiempo.


¿Cómo es la promoción que hace usted?
Hemos resumido los treinta artículos en palabras y los artistas, cada uno, habla a una cámara con todas las palabra detrás. Reivindican todos aquellos artículos que aún no se respetan en el mundo. Hay que dar caña a todos los temas que tenemos pendientes para hacer un mundo responsable y en paz.


¿Qué temas preocupan más en este aniversario?

En general vemos cómo está sin resolver el maltrato a las mujeres. Es terrible que ocurra. Tenemos el tráfico de armas con niños, cómo se utiliza a los menores también en el mundo laboral, en las guerras; también queremos gritar por la pena de muerte, vigente en medio mundo, la situación en China también sale en la promoción, la tortura…


Un trabajo difícil a primera vista.
Utilizo el lenguaje de todos mis trabajos. No hemos utilizado para hacer esta campaña un lenguaje muy publicitario. Es muy cinematográfico todo, me gusta más y me parece mucho más convincente. Se parece más a un fragmento de La revuelta permanente . No hemos buscado ni la estética ni el impacto publicitario.


Realizar los fragmentos de los artículos de la Declaración de Derechos Humanos tiene que ser muy denso. ¿Cómo está siendo?

Lo estoy haciendo muy gustoso; los grupos musicales, por muy famosos que sean, se vuelcan en estas causas. Está siendo muy agradable trabajar con ellos. Es gente muy abierta a la que se le proponen las ideas y las acepta muy bien. El trabajo con artistas me encanta, sobre todo si vienen del mundo de la música.


¿Qué grupos o personas participan?
R.E.M., The Charlatans, Vampire Weekend, Ian Brown y The National, entre otros. Espero que participen grupos y artistas españoles, pero la gente con la que he empezado a trabajar ya es inglesa o americana.


¿Se va a destacar algún punto especialmente en esta campaña?

Sí, la situación de la Premio Nobel de la Paz birmana Aung San Suu Kyi. Está encerrada en su casa desde hace doce años. Su libertad es uno de los puntos fuertes de esta campaña. Estará presente en toda la gira que empieza el 10 de septiembre en Londres y que terminará el 10 de diciembre en París, la ciudad donde hace sesenta años se firmo la declaración universal de los Derechos Humanos.


Es usted un director de cine y publicidad muy comprometido.
Pienso que hay que tener un altavoz y hay que utilizarlo. Siempre he pensado que la estética cuando está al servicio de la ética es la hostia. No entiendo otra manera de trabajar o de o vivir. No lo tomo como una virtud, no es importante para mí. Lo hago porque me sale así.


¿Qué pretende conseguir?

Que con mis historias el mundo sea un poquito mejor. Me gusta plasmar estéticamente unas realidades que no nos hacen sentirnos orgullosos del mundo en el que vivimos.


¿Cómo le llegó a usted la propuesta?
En 2006, Amnistía España me llamó para dirigir un acto relacionado con Derechos Humanos. Se hizo en Barcelona y tuvo una amplia repercusión en televisión. Me han vuelto a llamar y no he tenido otra opción que trabajar de nuevo con ellos, creo de verdad en estas causas y me es imposible negarme.


¿Pudo influir también su trabajo en 'La revuelta permanente'?

Supongo que sí, me moví bastante con ese trabajo. Para mí fue muy importante. Enseñar lo que ocurrió hace más de treinta años era necesario, no puede ser olvidado. Quizá por ello pensaron en mí, en esta ocasión me llamaron desde Art for Amnesty. Es la rama de Amnistía Internacional que trabaja con los artistas.


¿Resulta complicada la campaña?
Te lo ponen fácil, sobre todo los artistas. Tienes que coger muchos aviones, ir de aquí para allá. A veces, las agendas de gente como Bono, Yoko Ono o Peter Gabriel son complicadas. Hay que combinar horarios raros y más en estas fechas de verano que hay muchos conciertos y resulta complicado quedar con ellos.


De todos ellos tenemos la imagen de divos. ¿Se comportan como tales a la hora de prestarse a una campaña de este tipo?

Una campaña de Amnistía Internacional está por encima de todas estas cosas. Toda la gente se pone muy a tiro y sin ningún problema. Es más su entorno y los que les protegen, los que crean esa imagen de divismo. Pero cuando tú les pides algo se ponen al servicio de tu historia. La gente que forma parte de esta campaña es muy comprometida, gente que entiende que con su música puede hacer mucho bien a la humanidad. Saben que su altavoz puede ayudar. Dentro de ser consideradas súper estrellas, es gente muy normal.


Sesenta años de la declaración de Derechos Humanos, ¿cómo estamos ahora?

Lógicamente estamos mucho mejor, pero faltan muchas cosas por conquistar. Mientras España salga en las listas como un país donde se tortura, es que no estamos muy bien. Ésta es una de las cosas que más me impresionan. Eso está pasando, según los informes de Amnistía Internacional, en los sótanos de edificios muy cercanos a nosotros.


A veces pensamos que estos informes no van con nosotros.
Nos ocurre muchas veces. Que España salga es un anuario de Amnistía Internacional es grave. Nos tendría que hacer reflexionar mucho, vale la pena luchar por ello, con toda la estética que queramos, pero hay que seguir siendo éticos y duros a la hora de denunciar estas cosas para que paren.


La violencia de género es una lacra que afecta a todo el mundo. ¿Cómo lo percibe?

Es lo que decíamos, reivindicar los Derechos Humanos no es cambiar de continente. Lo de la violencia en las mujeres es una locura. Eso pasa al lado de casa, no en un sótano, y todos los días. Hasta hace un tiempo y en países muy occidentales en pleno estado de derecho parecía hasta permitida socialmente.


¿Se nos caerá la venda de los ojos y veremos que estas historias van con nosotros?

Espero que sí. Pero llevamos muchas vendas puestas en los ojos. Esta gente, la de Amnistía Internacional, nos utiliza a nosotros para explicar estas historias y que se visualicen. Que esos segundos de publicidad, ese documental o ese concierto permitan que la gente reflexione y se haga preguntas. Creo que vale la pena que alguien nos lo explique. En París estarán todos los premios Nobel de la Paz menos Aung San Suu, una barbaridad más en el mundo.

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