2008/11/04

> Iritzia: Nacho Gay > PEÑAFIEL TAMBIEN ES GAY

  • Peñafiel también es gay
  • El Confidencial, 2008-11-04 # Nacho Gay
Ahora resulta que Peñafiel también es gay. Acabáramos… El ‘orgullo’ de Peñafiel. Peñafiel en una carroza. Un carroza en el Orgullo.

De sorpresa no nos pilla, la verdad, porque un poco amaneradete ha sido siempre, el hombre. Pero enterarnos así, de repente, pues es un disgusto. “Hoy yo también soy homosexual”, dijo Peñafiel en ese esperpento valleinclaniano llamado Está pasando. Y España enmudeció…

Luego nos enteramos de que se trataba de una ironía para mofarse de las declaraciones de una reina, la nuestra, que reivindica su media horita en prime time todas las Nochebuenas para decir lo que piensa. Acabáramos. Peñafiel haciendo uso de un recurso estilístico distinto al de la onomatopeya. ¡Y por la boca! Esto sin duda es más impactante que la posibilidad de que el tipo sea gay, que ya se sabe que Jaime es proclive a ser o dejar de ser según qué cosas dependiendo de la dirección en la que en ese momento sople el viento.

Y ahora soplan huracanes republicanos que han arrancado a la Reina de la maceta en la que se la había plantado hace cuarenta y tantos años. Y Jaime, claro, es hoy más republicano que nadie. Porque es lo que toca. “La reina siempre ha sido una ingenua. (…) Si yo fuera el Rey le diría: Sofi, Sofi… ¿Pero qué has dicho? ¿Es que eres tonta?”, rebufa Jaime ofendidísimo con la consorte.

No me extraña. No sabe nadie los años que este buen hombre ha estado bailando el agua a los monarcas para que ahora le den las exclusivas a numerarias opusianas aquejadas de estreñimiento mental. Menudo cuadro: Pilar Urbano de gira televisiva, en la cúspide del periodismo "de investigación", con la cabeza de la gueyna en una mano y el maletín de los dineros en la otra; recibiendo por igual el aplauso sonoro de la Santa Inquisición y los vituperios del resto de envidiosas de la profesión, incluida la versión más femenina de Peñafiel.

Faltaba la Patiño para completar el oleo. El viernes dijo literalmente en su programa lo que sigue: “Yo nací en 1971 con una monarquía ya implantada”. Ya ven, a esta mujer le sacan del pollo a la Pantoja y se pierde. Es lo que suele pasar cuando uno habla de lo que no tiene que hablar. Porque si este país tiene un problema, ése es, sin duda, que todo el mundo habla más de la cuenta. Tanto reyes como plebeyos.