2008/11/25

> Berria: Hiesa > INVESTIGADORES ESPAÑOLES INICIAN LOS ENSAYOS CLINICOS PARA PROBAR UNA VACUNA CONTRA EL SIDA

  • Investigadores españoles inician los ensayos clínicos para probar una vacuna contra el sida
  • En esta primera fase se intentará comprobar si la terapia preventiva genera una respuesta inmunológica en voluntarios sanos que impida la infección por VIH
  • El País, 2008-11-25

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha presentado hoy la vacuna preventiva que ha desarrollado contra el VIH, ya testada con éxito en animales, y que el Hospital Clínico de Barcelona y el Gregorio Marañón de Madrid probarán en voluntarios sanos para ver si generan respuestas defensivas frente al virus de la inmunodeficiencia humana, responsable de la pandemia del sida.


Después de ser testada en ratones y monos y demostrar su capacidad de inducir respuestas inmunes que protegen frente al virus de la inmunodeficiencia de simio (semejante al VIH), la vacuna comienza ahora la primera fase de su ensayo clínico en humanos no infectados, un proceso que consta de tres fases con una duración aproximada de diez años.


La primera fase, que iniciarán los facultativos del Hospital Clínico de Barcelona y del Gregorio Marañón, incluirá un total de 30 voluntarios repartidos entre los dos centros. Estas personas, tanto hombres como mujeres, tendrán edades comprendidas entre los 18 y los 55 años y un bajo riesgo de infección por VIH. El objetivo de este ensayo es comprobar si el organismo es capaz de generar respuestas defensivas frente al virus. Si la vacuna es capaz de generar tales defensas, en futuros ensayos (fases II y III) se podría comprobar si la vacuna es eficaz en la lucha del organismo contra el VIH.


La vacuna experimental MVA-B, patentada por el CSIC, ha sido desarrollada por el equipo que dirige el investigador del CSIC Mariano Esteban en el Centro Nacional de Biotecnología. La vacuna MVA-B está basada en el subtipo B del VIH -el más frecuente en España, en el resto de Europa y en otras partes del mundo- y utiliza cuatro antígenos (sustancias que desencadenan la formación de anticuerpos en el organismo) modificados de esta variedad del virus para fomentar la activación de una respuesta inmunológica en el organismo e impedir la infección por VIH.


El doctor Felipe García, del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínico de Barcelona, ha asegurado que "la vacuna utilizada en este ensayo clínico en ningún caso puede provocar la infección por VIH, ya que se utiliza un vector viral empleado como vacuna en la erradicación de la viruela, que es capaz de expresar algunas proteínas del VIH. No se utiliza el VIH completo, sino sólo alguna de sus partes, y por tanto es imposible la infección". Por su parte, el doctor Juan Carlos López Bernaldo de Quirós, de la Unidad de Enfermedades Infecciosas y VIH del Hospital General Gregorio Marañón, ha destacado que "la importancia de este estudio es doble. Por una parte supone un esfuerzo importante en la consecución de una vacuna frente al sida que permita abrir una puerta a la esperanza en un terreno que no se ha prodigado de buenas noticias en los últimos años. En segundo lugar, supone un gran logro científico de nuestro país al haber conseguido, mediante la colaboración de tres instituciones diferentes, el inicio de un tipo de investigación que hasta el momento estaba limitado a los grandes centros europeos y americanos".


Según los últimos datos de la Red de Ensayos sobre Vacunas de VIH (HTVN, en sus siglas en inglés), de mayo de este año, en la actualidad se están desarrollando 15 ensayos clínicos con modelos de vacuna para el VIH. Sin embargo, hasta el momento sólo ha sido posible completar las distintas fases del ensayo clínico en un prototipo, que ha concluido con resultados insatisfactorios. Como apunta Esteban, "las dificultades y fracasos encontrados en el desarrollo de una vacuna contra el VIH causante del sida no deben de ralentizar la búsqueda de nuevos procedimientos que permitan avanzar en la obtención de una vacuna eficaz contra la infección o que al menos la controle sin causar la enfermedad. Por ello, es preciso un esfuerzo global en su consecución".


Desde su descubrimiento en 1981, el sida ha causado la muerte a más de 25 millones de personas. En la actualidad hay unos 40 millones de infectados en todo el mundo y la enfermedad cuenta con una tasa de mortandad de unos 3 millones de personas al año. En España el número de nuevos casos descendió casi un 17% en 2007, aunque sigue siendo uno de los países con mayor incidencia de sida en Europa occidental.