2008/11/25

> Berria: Literatura > EL NACIONAL DE LAS LETRAS RECAE EN JUAN GOYTISOLO

  • El Nacional de las Letras recae en un autor crítico y políticamente incorrecto
  • Juan Goytisolo: "A mi edad ningún premio hace ilusión"
  • El novelista ganó en el 2005 el Extremadura a la Creación
  • El Periódico Extremadura, 2008-11-25

Juan Goytisolo, uno de los escritores más críticos y políticamente incorrectos, fue reconocido ayer por fin, a sus 77 años, con el Premio Nacional de las Letras, concedido por el Ministerio de Cultura por la solidez de su trayectoria, galardón que ha acogido "sin ilusión" porque, dice, "los premios son para gente joven".


El autor de Señas de identidad recibió en el 2005 el premio Extremadura a la Creación por toda su trayectoria, el primero de estas características que se le concedía. Entonces dijo, complacido: "La verdad florece en los límites, de manera que Extremadura es un buen acechadero para otear el espectáculo de algunas autonomías ricas, pero insolidarias".


Ayer el escritor explicó al grupo de periodistas que le esperaba en la puerta del hotel de Madrid, donde se alojaba, que la noticia "no es ni buena ni mala". "A mi edad ningún premio hace ilusión, son para gente joven", ha asegurado, informa Efe.


Al ser preguntado si hubiera preferido el Premio Cervantes -puesto que su nombre suena desde hace años para este galardón- ha subrayado que le da "exactamente igual" que le den "uno u otro". "No me presento a ningún premio. No se si el premio es importante o no, yo vivo muy al margen de todo esto", ha destacado.


La obra de Goytisolo estuvo censurada por el régimen franquista desde 1963. El comenzó apuntándose al realismo social de los cincuenta, con un pensamiento muy crítico con el sistema burgués, y siguió con el trazo de una literatura moderna y muy heterodoxa.


Un defensor de la mujer, los homosexuales y las minorías
Intelectual comprometido, Juan Goytisolo, que vive en Marrakech hace años, ha defendido los derechos de la mujer, los homosexuales, o las minorías, y su voz siempre ha estado atenta para denunciar el racismo y ha sido muy crítico con Europa en este sentido.


A su primera novela ´Juegos de manos´ (1954), le siguió ´Duelo en el paraíso´. Tras ellas vendría el exilio en París. En 1966 publicó una de sus obras más míticas y de mayor impacto ´Señas de identidad´, y tras ellas ´Juan sin tierra´, ´Disidencias´, ´Makbara´, ´Paisajes después de una batalla´ o ´Coto vedado´, donde habla abiertamente de su homosexualidad.