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2008/11/26

> Iritzia: Noticias de Gipuzkoa > UNA LUCHA POR LA DIGNIDAD

  • Una lucha por la dignidad
  • Noticias de Gipuzkoa, 2008-11-26 # Editorial

Era hora de que también los hombres dieran un paso adelante, un paso público, contra la violencia machista porque lo que está en juego es la dignidad de más de la mitad de la sociedad. La suma de individuos movilizados debe ser como la extensión de la mancha de aceite que impregne las conciencias. Ayer, con motivo del Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres se repitieron los pronunciamientos, las denuncias y las expresiones de buenas intenciones. No se puede permitir que ninguna víctima más se sume a la macabra lista de cinco mujeres asesinadas por la violencia machista en Euskal Herria en lo que va de 2008. Bienvenidas sean las conmemoraciones institucionales y las declaraciones oficiales. Bienvenidas sean las horas de emisión y las páginas dedicadas en el Día de ayer a mantener alta la guardia contra la violencia de género. Todos los símbolos que apoyen esta lucha por la dignidad son válidos. Hoy ya no es ayer, y sería conveniente que en lugar de pasar página nuestras conciencias se detuviesen en la foto fija de las mujeres que viven esa angustia de la amenaza, del desprecio, del empujón, de la bofetada, de la ira explosiva que acaba en paliza o en asesinato. Pasó el Día, pero continúa sin tregua la lucha por la dignidad de esas 400.000 mujeres que ese Día y el día después están siendo objeto de maltrato en cualquier lugar del Estado aunque sólo un 30% de ellas tienen el coraje de denunciarlo. Es hora de que todos, hombres y mujeres, se pongan en la piel del millón y medio que en algún momento de su vida han sido víctimas de la violencia machista. Ayer se denunciaron institucionalmente todas las agresiones que pueden enmarcarse en la violencia de género: malos tratos y asesinatos en el hogar, violaciones, acoso sexual, inducción a la prostitución... Hoy, en el desamparo y en la indefensión, las mujeres víctimas de esa violencia se enfrentan a sus verdugos y no se les puede dejar solas. Las cifras de la violencia de género son tan abrumadoras que deben asumirse como responsabilidad colectiva. Primero, por supuesto, de los más próximos; después, de las administraciones; por último, de toda la sociedad, a la que se debe sensibilizar y convencer de que se trata de un tema que va más allá de la solidaridad porque está en el ámbito de la dignidad.

> Berria: Azaroak 25 > "NI UN SOLO ASESINATO MAS"

  • "Ni un solo asesinato más"
  • Noticias de Gipuzkoa, 2008-11-26

"Ni un solo asesinato más contra las mujeres". Ése fue una de las múltiples proclamas que corearon ayer un centenar de personas que recorrieron las principales calles del centro donostiarra para denunciar "el incesante goteo de muertes" de mujeres en manos de sus parejas. Bajo el lema Nos estáis engañando, nos seguís matando, los manifestantes (hombres y mujeres) exigieron a la clase política que se movilice ante "los exterminios" que se producen en contra de este colectivo y que en 2008 ya se han cobrado la vida de cinco mujeres en Euskal Herria.


Organizada por la Coordinadora Feminista de Donostia y apoyada por el Ayuntamiento de la capital guipuzcoana, la marcha partió del Boulevard a las 19.30 horas, con motivo del Día Internacional contra la Violencia de Género. Los presentes en la manifestación corearon lemas como Aquí estamos, nosotras no matamos, No es tu media naranja es tu exprimidor, Picha violadora a la licuadora, Vamos a quemar la Conferencia Episcopal y el Opus Dei por machista y patriarcal, éste último grito justo al paso de la catedral del Buen Pastor.


Tras más de media hora de marcha, los manifestantes, entre los que se encontraba la concejala donostiarra de Igualdad, Ainhoa Beola, volvieron al punto de partida para leer un comunicado. Así, la portavoz de esta coordinadora, Aurora Iturrioz, exigió a la sociedad que la repercusión de una muerte a manos de su pareja no dure "lo que un telediario" y denunció que todavía se llame a la violencia machista "crimen pasional".


Por todo ello, hizo un llamamiento al resto de mujeres para que se organicen en contra de las agresiones y animó a las que sufren malos tratos a que denuncien "para sentirse libres". "Debemos utilizar la autodefensa contra la violencia", matizó.


De esta manera, Donostia se sumó a una multitud de actos que se extendieron a lo largo de las tres capitales vascas, así como a diversos municipios como Arrasate, Azpeitia, Irun, Tolosa, Zarautz, Oiartzun, Elgeta, Durango, Algorta, Zornotza o Altsasu, entre otros.


Algunas instituciones, por su parte, colgaron de sus ventanas los carteles buzoneados por la Asociación de Municipios Vascos, Eudel, con el lema No a la violencia contra las mujeres. Asimismo, muchos hogares quisieron tomar parte en esta iniciativa y colocaron el punto morado en sus balcones -un total de 71 municipios han recibido estos carteles- para rechazar los malos tratos. Los bares vascos colocaron estas proclamas enviadas por la Federación de Hostelería de Euskadi.

2008/11/25

> Iritzia: Izaskun Moyua > FUERZA MORAL FRENTE AL ATROPELLO

  • Fuerza moral frente al atropello
  • Noticias de Gipuzkoa, 2008-11-25 # Izaskun Moyua · Directora de Emakunde - Instituto Vasco de la Mujer

La violencia ejercida contra las mujeres es una herida que duele en todo el mundo. No hay un país en el planeta que haya cerrado la puerta a ese espacio de dolor y sufrimiento que es el grito de las mujeres en el mundo. Es el universal de los universales, el problema origen y resultado de los problemas, el que no entiende de clases, de etnias, edades, culturas o países.


La violencia contra las mujeres es el símbolo más brutal de la desigualdad, se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, y tiene una macabra característica: no es única en su expresión. Es un atropello que presenta caras diferentes y nace de una tierra envenenada durante siglos por la creencia de que unas personas pueden ser dueñas de otras, hombres dueños de derechos y privilegios, dueños de mujeres. Mujeres sin el derecho a ser dueñas de sus propios cuerpos, ni de sus propias vidas.


La violencia contra las mujeres es algo más que un acto individual. Se la ha descrito como un mecanismo para mantener la autoridad de los hombres, reforzando las normas de género vigentes, y tenemos que apuntar al contexto de las relaciones de poder para poder entender los factores que la impulsan. Una violencia que se convierte en herramienta de intimidación para no desafiar ni transformar. Una violencia convertida en arma contra la libertad humana.


Hoy, Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, millones de voces se están alzando para denunciar todas las caras de esta violencia: la que nace en los propios hogares, la agresión sexual, el tráfico de mujeres, la prostitución forzosa, los asesinatos de honor, la esclavitud sexual, las mutilaciones genitales, el abuso sexual… Todas las formas de horror que hoy están sufriendo en el mundo todo tipo de mujeres y que nos han hecho acuñar el término feminicidio, el genocidio contra mujeres, que sucede cuando las condiciones históricas generan prácticas sociales que permiten atentados contra la integridad, la salud, las libertades y la vida de las mujeres.


Hoy es un día para intentar comprender la dimensión de esta lucha por la dignidad liderada por las mujeres, una lucha que se ha sostenido en el tiempo gracias a la fuerza moral interna que atesoraron y atesoran. Porque hoy, las protagonistas de esta lucha son las mujeres que dicen "basta", que se rebelan ante la injusticia, que denuncian su situación, y que son quienes enarbolan la bandera blanca de nuestro derecho fundamental: el derecho a la vida y a una vida digna.


Ellas han sido y son víctimas. Víctimas de muchas cosas, sobre todo de la indiferencia, del olvido. No hemos conocido ni sus nombres ni sus caras, han sido objeto de frivolidades, incluso de bromas. En los últimos tiempos, también son víctimas del espectáculo en que se están convirtiendo sus vidas.


Quisiera brindarles hoy un lugar merecido en el palmarés histórico de luchadores y luchadoras por los derechos humanos y darles la autoridad y el protagonismo que se merecen en este camino incesante por nuestros derechos. Sé que el mejor homenaje que podemos ofrecerles y que ellas esperan es empezar a contar cuántas vidas estamos ganando cada día, cuántos asesinatos estamos frenando.


En los veinte años que lleva diseñando e impulsando las políticas de igualdad en nuestro país, Emakunde ha trabajado con el convencimiento de que la igualdad de mujeres y hombres es el único escenario en el que la violencia que se ejerce contra las mujeres no tendrá papel alguno. En el día de hoy, un año más, mostramos a la sociedad vasca nuestro compromiso firme de continuar trabajando con un sueño: que el siglo XXI sea el del respeto de los derechos de las mujeres y de todas las personas. Que el siglo XXI sea el de la igualdad. Por la vida y la libertad de las mujeres.

> Iritzia: Gara > COMPROMISO CONTRA LA VIOLENCIA MACHISTA

  • Compromiso contra la violencia machista
  • Gara, 2008-11-25 # Editorial

Hoy la violencia hacia las mujeres ocupará numerosas páginas y minutos en los medios de comunicación y será motivo de discursos institucionales; sin embargo, es muy probable que la atención preferente y los discursos no se repitan hasta que algún ataque llegue a tal extremo que obligue a ello. No se trata de restar importancia a un día como hoy; sin embargo, tratándose de un día para levantar la voz en contra de un fenómeno tan antiguo como persistente, también debería serlo para reflexionar acerca de la necesidad de concienciación sobre sus causas, bien conocidas, y de evitar que de un día para otro caiga de la lista de prioridades, institucionales y ciudadanas.


La existencia de la violencia contra las mujeres es un claro síntoma del fracaso de una sociedad que se dice desarrollada -y lo es científicamente, tecnológicamente- pero que en otros aspectos ha evolucionado muy poco. Porque difícilmente se puede afirmar que es un desarrollo al servicio de las personas, y menos aún de quienes más lo necesitan, sino más bien todo lo contrario, en una sociedad en la que la desigualdad es una de sus principales características. Y la violencia contra las mujeres es una de las más brutales muestras de desigualdad en todos los ámbitos, consecuencia directa de un modelo de sociedad patriarcal que perdura de generación en generación, que transmite estereotipos sutiles equivalentes a los otrora más evidentes de hombre dinámico, poderoso, que manda, junto -o frente- a mujer pasiva, incapaz de decidir y sumisa. Por eso, a esta sociedad no se la puede calificar sino de fracasada, toda vez que tolera e incluso fomenta esos valores de consecuencias tan lamentables y habituales.


No es suficiente el lamento, no son suficientes las leyes de igualdad y contra la violencia sexista, mucho menos cuando ni siquiera se cumplen. Por eso, el día de hoy debería ser el de la renovación del compromiso de denuncia y lucha constante contra uno de los mayores problemas de esta sociedad.

> Elkarrizketa: Asier Bilbao > "SE SIENTEN MAS ARROPADAPERO IGUAL DE INSEGURAS"

  • Asier Bilbao · Experto en victimología: «Se sienten más arropadas pero igual de inseguras»
  • Sicólogo experto en Victimología, trabaja desde comienzos de los noventa en colaboración con la asociación Clara Campoamor asistiendo a mujeres víctimas de la violencia sexista. Su labor es curar aquellas heridas que no se ven, las profundas, las que más tardan en sanar. También suele acudir a escuelas, donde el principal objetivo debe ser la prevención.
  • Gara, 2008-11-25 # Maider Eizmendi · Bilbo

Considera que la situación de la mujeres víctimas de la violencia sexista ha mejorado, pero todavía hay mucho que hacer: «Las mujeres se sienten más arropadas, pero igual de inseguras». En su consulta se encuentra con personas que acuden a él «profundamente dañadas». «La mayoría de ellas vuelven a hacer una vida normal», pero asegura que «siempre les queda alguna cicatriz que se llevan para los restos».


Cada año recibe en su consulta a decenas de mujeres víctimas de violencia sexista. ¿Cómo se presentan? ¿Cuál es su situación?

Hoy por hoy, no hay un diagnóstico aceptado en los manuales sobre el «síndrome de la mujer maltratada», aunque en los juzgados nos pregunten por él. Sí es cierto que las mujeres presentan normalmente un síndrome mixto ansioso-depresivo. Muestran todo tipo de síntomas de ansiedad, una depresión muy profunda y un cambio importante en su carácter. Estas mujeres pierden las creencias básica del control, de la invulnerabilidad. Por ello, se vuelven personas que en todo momento están a la defensiva. Además, en la mayoría de los casos su autoestima está muy mermada. No podemos olvidar que son personas que han perdido mucho a nivel de tiempo y oportunidades. Tienen la sensación de que el tiempo ha corrido para todo el mundo menos para ellas. Se presentan profundamente dañadas. Su deterioro se da a diferentes niveles: social, laboral, sicológico... y su pronóstico no suele ser muy bueno. La mayoría de ellas vuelve a hacer una vida normal, pero, por mi experiencia, ninguna se queda asintomática, siempre les queda alguna cicatriz que se la llevan para los restos.


¿A qué cicatrices se refiere?
A nivel clínico consiguen superar la depresión y la ansiedad, pero a nivel de personalidad y carácter sufren cambios de los que no se recuperan. Muchas mujeres me dicen: «Yo ya no soy la misma», «ahora tengo más miedo».


A algunas mujeres les cuesta mucho ser conscientes de lo que están viviendo.

Hay mujeres que acuden al sicólogo y no son víctimas recientes, es decir, en su momento no pusieron una denuncia y esa situación se ha ido cronificando porque nadie les ha prestado ayuda. Precisamente, lo más importante de un denuncia no es tanto parar el ciclo de violencia, que también lo es, sino que a partir de ese momento lo que le ocurre a esa mujer empieza a ser conocido y, por lo tanto, puede comenzar a recibir ayuda.


¿Cómo se enfrentan estas mujeres a los procesos judiciales?
Judicialmente la situación es desagradable. Las mujeres tienen la sensación de que son ellas las que tienen que demostrar qué es lo que ha ocurrido. Incluso la propia dinámica del juicio les crea malestar, no entienden por qué ellas son las que han de pedir un biombo para no ver a su agresor.


Uno de sus trabajos será preparar a esta mujeres para enfrentarse a esta situación.

Sí. En la consulta se les explica cómo va a ser el proceso judicial e incluso, cuando se acerca la fecha, se le hace un training y acudimos a ver un juicio, a ser posible en la misma sala, para que vaya situándose. Pero aun así, la situación es bastante difícil y sufren una segunda victimización.


Se dice que en los casos de agresiones sexuales de episodio único, como la violación, el proceso judicial puede provocar incluso recaídas.
Precisamente, de un tiempo a esta parte las agresiones sexuales de episodio único son las que más tratamos, porque para estos casos no se ofrecen tantos recursos públicos. En estos casos el proceso penal se alarga mucho. Nosotros hemos tenido casos en los que el juicio se ha realizado cuatro años después de la agresión. Este hecho es un mazazo para la víctima. Muchas rehacen su vida y, en la medida en la que pueden, olvidan lo que les pasó. Es cierto que cuando se les presenta el juicio, suele haber una recaída importante


La situación todavía es sangrante, pero no se puede obviar que la violencia sexista es un tema del que se habla mucho. ¿Cómo se refleja este hecho en la víctimas?

Comencé a trabajar con víctimas de violencia de género en el año 1992 y muchas de las reflexiones que hacían las mujeres antes no las hacen ahora. Evidentemente, la situación ha cambiado mucho, aunque todo es mejorable. Las mujeres se sienten igual de inseguras que antes, pero más arropadas, sobre todo, por el mundo menos técnico, porque en la vía judicial y en el mundo sanitario muchas veces no se sienten bien tratadas. Quizás son los dos ámbitos, fundamentalmente el jurídico, donde se encuentran menos comprendidas.


¿Se podría decir que muchas de las personas que atienden a las mujeres maltratadas no están preparadas para ello?
Yo no me atrevería a decir eso, porque en general la gente que actúa con las víctimas lo hace bastante bien. Pero sí es cierto que una mujer se puede encontrar con todo tipo de personas y que, si va a poner una denuncia, depende de la personas que esté en comisaría y del día que tenga, puede recibir un trato más o menos correcto.


Además de las víctimas directas, muchas veces las personas que las rodean sufren con estas situaciones. ¿Se trata también a estas personas?

Es cierto que las personas que están alrededor de una mujer maltratada son también víctimas secundarias. Por ello, es necesario trabajar también con estas personas, por ejemplo, con los hijos. Su situación depende mucho de la edad y, sobre todo, de lo que hayan llegado a ver. Normalmente, a los niños con una cierta edad les suele afectar más, porque de alguna manera, queriendo o sin querer, han participado muchas veces en esas situaciones, por querer defender a sus madres. Nos encontramos con todo tipo de conductas, desde jóvenes con una relativa normalidad hasta chavales con comportamientos violentos y con un escaso control de sus impulsos. Generalmente, experimentan una fuerte lucha de lealtades y una ambivalencia afectiva muy grande.


En los medios de comunicación cada vez tiene más espacio este problema, pero no siempre se acierta a la hora de abordarlo. ¿Qué opinión le merece?
La información es fundamental, pero muchas veces se tiende a incidir en las noticias más dramáticas y, de esta manera, se ensombrece el futuro de muchas víctimas. Ellas suelen tener mucho miedo y ante este tipo de noticias ese miedo se acrecenta. La mayoría de las órdenes de alejamiento funcionan y la mayoría de las mujeres vuelven a rehacer su vida, pero, si todo eso no se refleja en los medios de comunicación, las mujeres tienen la sensación de que al denunciar a su agresor ponen en peligro su propia vida. Además, opino que en las noticias sobre la violencia de género en muchas ocasiones se actúa impulsando el morbo y que se tiende a buscar una explicación sobre la actuación del agresor como si fuese una cosa puntual. El mensaje ha de ser más correcto y más esperanzador de lo que es.


¿Y qué opina sobre el papel que juegan las instituciones en días como éste?

La violencia contra las mujeres se ha convertido en moneda de cambio político. Cualquier institución o partido político contempla adoptar medidas, aunque ni ellos mismos se las crean.


Quizás uno de los aspectos más preocupantes a día de hoy es la edad de las personas que están involucradas en relaciones en las que se da violencia sexista.
La edad de las parejas en las que se fragua la violencia de género es muy preocupante. Cuando comencé a trabajar con víctimas de maltrato, ellas tenían generalmente más de 50 años. Hoy en día estoy viendo a chicas de 20 años. Nosotros ofrecemos charlas y talleres en las escuelas a jóvenes de 14, 15 y 16 años, y nos damos cuenta de que siguen manteniendo ideas y esquemas muy machistas y en los colegios se muestran preocupados. Los jóvenes conocen el discurso correcto, porque cada vez se habla más de ello, pero luego no actúan en base a él. Además, desconocen el proceso que desarrolla una relación de maltrato, que es más sutil de lo que las jóvenes y los jóvenes creen. Quizá una de las cosas que habría que enseñarles es cuáles son los primeros signos de alarma.


Comenta que cada vez hay más información. Entonces, ¿qué es lo que sucede?

Hoy por hoy el tema se incluye en los diseños curriculares de las escuelas, pero lo cierto es que está disminuyendo la edad de los agresores. Entre jóvenes hay relaciones de pareja muy violentas, no tanto físicamente como sicológicamente. Además, vemos cómo muchas jóvenes justifican el control de sus parejas y eso asusta. Algo se están haciendo muy mal.


Esta situación no es nada esperanzadora.

Sí, y es algo que preocupa a mucha gente, al fin y al cabo los chicos y chicas de hoy en día son el futuro. A los jóvenes no se les enseña a resolver conflictos al margen de estrategias violentas y, además, siguen teniendo los mismos esquemas machistas. Me parece que es un tema que hay que abordar prioritariamente.

> Iritzia: Inmaculada Montalbán Huertas > CONTRA LA VIOLENCIA SOBRE LA MUJER

  • Contra la violencia sobre la mujer
  • El País, 2008-11-25 # Inmaculada Montalbán Huertas · Presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género del CGPJ

La sociedad que hemos heredado no es siempre justa; debemos contribuir a hacerla mejor, y proteger a quien más protección necesita es lo adecuado y lo honesto", dice Amelia Valcárcel. Hoy, Día Internacional contra la Violencia sobre la Mujer, es buena ocasión para valorar si hemos contribuido a este objetivo de más justicia social con la ley española contra la violencia.


Recordemos que en la década de los ochenta se utilizaban las expresiones de "denuncias por malos tratos" y "violencia familiar o doméstica" para identificar cualquier lesión, amenaza o coacción de un miembro de la familia sobre otro. Pero ya entonces la expresión "violencia de género" comenzaba a pugnar para identificar la violencia sobre la mujer en el ámbito de la pareja, diferenciándola de otros familiares.


Será a partir del año 1998 cuando las asociaciones de mujeres y las víctimas consigan que los medios de comunicación recojan sus quejas, mayoritariamente dirigidas contra el sistema judicial. Afirmaban que no eran protegidas y que la denuncia aumentaba el riesgo para sus vidas y las de sus hijos. Estas quejas, difundidas por prensa, radio y televisión, provocaron un estudio del Defensor del Pueblo, en el cual se reconoce que históricamente el problema había carecido de interés social y jurídico. Así era, las leyes penales o procesales no lo trataban de manera específica y no era estudiado en las Facultades de Derecho, ni en la abogacía o la judicatura.


Para conocer si las quejas eran fundadas, se realizaron estudios sobre sentencias dictadas en esta materia que proporcionaron importantes conclusiones. Una de ellas es que alrededor del 90% de las víctimas eran mujeres en el ámbito de la pareja. Otra, que los juzgados de instrucción, por regla general, consideraban las denuncias de las mujeres contra sus esposos como faltas o infracciones leves, a pesar de que un alto porcentaje de ellas eran amenazas graves con armas. En estos juicios de faltas las condenas apenas llegaban al 27%. Pero, además, las condenas consistían en multas económicas ridículas e incluso arrestos domiciliarios, provocando sensación de impunidad en el agresor y sentimientos de falta de protección y eficacia en las denunciantes.


Estos datos pusieron de manifiesto que la legislación y el sistema judicial desconocían las particularidades de este fenómeno criminal, derivadas de la existencia de vínculos de dependencia económica, psicológica o social entre víctima y agresor. Entonces asistimos a sucesivas reformas de las leyes penales hasta que, en el año 2004, nuestro Parlamento aprobó por unanimidad la Ley Integral contra la Violencia de Género. Ésta creó órganos judiciales específicos; pero su principal novedad consistió en realizar un diagnóstico de las causas y afirmar que estas violencias responden a una situación de desigualdad histórica de la mujer socialmente justificada, como ya había declarado la ONU.


Pues bien, desde el Observatorio del Consejo General del Poder Judicial se ha realizado un balance del funcionamiento de los juzgados de violencia sobre la mujer y se ha obtenido, entre otras conclusiones, que la especialización de los órganos judiciales ha mejorado la coordinación y la respuesta judicial, ahora más rápida y eficaz.


Más rápida, como lo demuestra el alto número de juicios celebrados, el normal funcionamiento de los juicios rápidos y la respuesta en el plazo de las 72 horas a las peticiones de órdenes de protección, que en un 75% se estiman. Más eficaz, porque se han fortalecido los instrumentos de investigación y de recogida de pruebas incriminatorias (como testimonios y partes de lesiones, periciales, entre otras), con unos atestados policiales más completos; de manera que, hoy por hoy, el 79% de las sentencias dictadas por los juzgados de violencia son condenatorias. Se ha logrado así invertir la proporción anterior y despejar la sensación de impunidad de anteriores épocas.


Todavía hay tareas por hacer. Las campañas de información a las mujeres y de rechazo de los comportamientos violentos han de mantenerse para asegurarnos el levantamiento del velo en esta forma de criminalidad. Como también han de perfeccionarse los mecanismos de protección y hay que asegurar la efectividad de las órdenes de alejamiento, tanto con informes técnicos de valoración del riesgo como con mecanismos electrónicos de vigilancia de los condenados. Y con seguridad tenemos que mejorar el trato dispensado a las personas que acuden al sistema judicial; y avanzar en la formación especializada de todos los profesionales, incluyendo los jueces y juezas.


Queda camino por recorrer, pero en el Día Internacional contra la Violencia sobre la Mujer, podemos decir que la sociedad española ha conseguido sacar este problema del ámbito doméstico o privado y lo ha situado donde deben estar: en el ámbito de lo público y como vulneración de derechos constitucionales que han de ser reparados y protegidos por las instituciones. Estamos caminando hacia una mayor justicia social, y la ley integral es un buen instrumento que debemos reforzar para seguir mejorando la respuesta institucional.

2008/11/24

> Iritzia: Josebe Egia > SILENCIO COMPLICE

  • Silencio cómplice
  • 2008-11-24 # Josebe Egia

Mañana es el Día Internacional contra la Violencia de Género. Esta violencia contra las mujeres que es el pan de cada día y se produce en distintos ámbitos, como han denunciado en el Parlamento de Gasteiz organizaciones feministas y asociaciones de mujeres, a la vez que exigían la puesta en marcha real de recursos contra esta violencia en todas sus expresiones.


Hay un dato que ha hecho público el Departamento de Interior que resulta estremecedor: el tramo de edad que más mujeres agredidas aglutina actualmente -más del 52% del total- se sitúa entre los 23 y los 40 años. A su vez, especialistas en esta materia dejan claro que no existe un perfil ni prototipo de maltratador -los hay de todas las edades y en todos los estratos sociales- y son los que están dando la voz de alarma de que el maltrato de género está siendo protagonizado por chicos de 18 a 25 años. Algo estamos haciendo rematadamente mal para que una generación que, teóricamente, ha crecido en una cultura más igualitaria reproduzca los peores patrones masculinos de la cultura patriarcal.


No cabe duda de que la relación de los jóvenes y de los hombres en general con la violencia hacia las mujeres resulta muy compleja. Con independencia de su complejidad, se trata de una relación que afecta a todos los hombres, de forma directa o indirecta: hay demasiados hombres que practican la violencia. Mientras tanto, la gran mayoría de los hombres ha permanecido en silencio ante esta violencia y, con ese silencio, han permitido que ésta continúe. No se trata de culpabilizar a los hombres, ya que, incluso para los muchos que no la utilizan, sus vidas también se han visto profundamente afectadas por la construcción de esa misma masculinidad que entraña el uso de la violencia.


De todos modos, se puede apreciar una «complicidad» masculina en el modo que los hombres tratan a las mujeres: a veces con chistes y, otras, con conductas más degradantes. Quizás esa complicidad es una de las pocas formas que aprendieron para establecer camaradería entre ellos y, desde ella, se sienten seguros para ser aceptados por los demás hombres. Romperla puede poner en riesgo la amistad con los otros, y, sin embargo, es uno de los elementos necesarios para erradicar la violencia de género. Es necesaria la implicación de los hombres contra la violencia, rompiendo la complicidad entre sus machismos.


Desde esta perspectiva, es oportuna la iniciativa de Emakunde a través de Gizonduz para involucrar a los hombres de la CAV firmando la «Carta de los hombres vascos por la igualdad y contra la violencia de género». Quien quiera suscribirla puede hacerlo a través de la página www.euska di.net/gizonduz. El jueves la firmaron algunos parlamentarios y hoy el lehendakari presidirá en Bilbo un acto basado en este objetivo. Es de saludar el compromiso de los hombres que están firmando la carta. Está bien que los políticos la suscriban, siempre y que se trate de una postura de verdad, no vaya a pasar como con los alardes: mucha declaración y poco compromiso real.

2008/11/21

> Iritzia: Francisca Sánchez Salinas > S.O.S. VIOLENCIA DE GENERO

  • S.O.S. violencia de género
  • Noticias de Gipuzkoa, 2008-11-21 # Francisca Sánchez Salinas · Responsable de la Secretaría de Igualdad de Ezker Batua-Berdeak de Gipuzkoa

Un informe elaborado por la Universidad del País Vasco (UPV) señala que los jóvenes vascos no cuentan con elementos suficientes para detectar la violencia de género ni enfrentarse a ella. Además, advierte de que éstos mantienen relaciones en las que se manifiestan patrones de conducta basados en la dominación masculina. Por ello, la UPV alerta de que urge diagnosticar el machismo entre los 15 y 20 años. Se trata de unos datos de una gravedad absoluta, porque ponen de manifiesto que algo falla en nuestra sociedad, y que, desde luego, no estamos haciendo bien las cosas. Es lamentable que en el año 2008 pervivan todavía modelos de relación y comportamientos basados en las estructuras de dominación masculina, cuya consecuencia es la desigualdad entre hombres y mujeres, razón principal de la violencia contra la mujer.


Precisamente, esta violencia contra la mujer se ha cobrado este año la vida de 80 mujeres en el Estado español, tres de ellas en Euskadi. Es alarmante, además, los casos de agresiones sexuales que se han producido. De hecho, el pasado año el Instituto Vasco de Medicina Legal atendió un total de 270 casos, muchos de ellos cometidos por varones jóvenes.


Estos datos nos deben hacer reflexionar seriamente, a todos y todas, sobre el modelo de sociedad que tenemos y el papel que cumple la mujer en el mismo, donde es discriminada en todos los ámbitos, con las consecuencias que ello conlleva, en ocasiones hasta su propia muerte.


Por ello, con este artículo quiero hacer un llamamiento a toda la sociedad, a agentes políticos, sociales y sindicales, al ámbito de la educación y la sanidad, a la judicatura, a las fuerzas de seguridad, al empresariado, a los medios de comunicación y a la totalidad de ciudadanos y ciudadanas de a pie, para que nos esforcemos, pongamos todos y todas de nuestra parte, con el objetivo de que cada persona, desde su responsabilidad, haga todo lo posible para terminar con la desigualdad entre hombres y mujeres, porque esa es la única vía de terminar con la violencia de género.


En ese objetivo uno de los primeros pasos que tenemos que dar y que es vital, es la educación en valores. Tenemos que ser capaces de educar a nuestras niñas y niños en igualdad de condiciones, haciéndoles ver que tenemos los mismos derechos y las mismas obligaciones. Hay que fomentar este aspecto, en la educación, por supuesto, pero también en los juegos, los deportes, en los medios de comunicación que juegan un papel tan importante. Es imprescindible que exista voluntad para ello.


Por ejemplo, los anuncios de juguetes nos presentan ya a las niñas en un papel únicamente de madre y esposa y nunca, o en raras ocasiones, a los niños cumpliendo este rol. Con ese tipo de mensajes, no se colabora en absoluto a la igualdad y ya, desde la más tierna infancia, relegan a las mujeres exclusivamente a las tareas del hogar. Los mensajes que en numerosas ocasiones lanzan los medios de comunicación no ayudan ni a hombres ni mujeres a superar los estereotipos que se nos han impuesto. Es sangrante el trato discriminatorio que contra la mujer practican los medios de comunicación diariamente. Según datos del Instituto de la Mujer, la utilización de las mujeres como objeto sexual se incrementó de un 30,7% en el año 2005 a un 34% en el 2006. Es inadmisible que esto no haya sido regulado.


Todos y todas deberíamos poner nuestro granito de arena para conseguir una sociedad igualitaria, porque, hay que dejar muy claro que, con ello, no ganarán únicamente las mujeres; lo hará la totalidad de la ciudadanía. En este sentido, destacar que es fundamental la implicación de los hombres en la lucha por la igualdad. Necesitamos que los hombres se sumen a esta reivindicación porque sólo así podremos ganar la batalla contra la desigualdad, origen de la violencia de género. Queremos trabajar con ellos, codo con codo, porque quiero insistir en que este problema no nos toca resolverlo a las mujeres, sino a todas las personas. Es habitual la escasa presencia de los hombres en las concentraciones y movilizaciones para condenar la violencia hacia la mujer. Esto tiene que cambiar. De esta manera, felicitar a todos los hombres que se han adherido a la plataforma de hombres contra la violencia de género y animar a los que no lo han hecho a que se sumen a esta iniciativa, porque es sumamente importante.


La educación en valores es el primer frente a activar, pero son muchos más los ámbitos en los que tenemos que luchar, otro de ellos muy importante es el laboral, donde en numerosas ocasiones, y está suficientemente demostrado, la mujer cobra un menor salario que el hombre por realizar el mismo trabajo. Concretamente, según un estudio de la Unión Europea la mujer gana un 15% menos de media que un hombre. Ello supone una injusticia, pero, además, crea relaciones de desigualdad entre hombres y mujeres, quienes muchas veces dependen económicamente de sus parejas. Además, es otro hecho constatable que se siguen despidiendo a las mujeres por embarazo. Esta es otra fuente importante de desigualdad intolerable que tenemos que combatir tanto desde la clase empresarial como desde las instituciones. La política, la justicia, las instituciones, las asociaciones, las ONGs… y la sociedad en su conjunto deben implicarse activamente en esta problemática porque, de lo contrario, muchas mujeres seguirán siendo víctimas de esta violencia tan injusta que, desgraciadamente ya se ha cobrado la vida de muchas de ellas.


Tenemos que ser capaces de tomar las medidas necesarias para que no tengamos que volver a celebrar ningún día contra la violencia hacia la mujer porque ésta ya no exista y vivamos en una sociedad en igualdad de condiciones.

> Berria: Azaroak 25 > EUDEL BUZONEA 500.000 CARTELES CONTRA LA VIOLENCIA MACHISTA PARA COLOCARLOS EN LOS BALCONES EL DIA 25

  • Eudel buzonea 500.000 carteles contra la violencia de género para colocarlos en los balcones el día 25
  • Gara, 2008-11-21

Eudel, organismo que agrupa a los ayuntamientos de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, ha presentado una iniciativa con la cual quiere que el próximo martes, Día Internacional Contra la Violencia hacia las Mujeres, cerca de medio millón de balcones amanezcan con carteles con lemas en favor del respeto entre géneros.


Así, se pretende que mediante esta iniciativa, que han considerado «pionera», las ventanas de 500.000 hogares «digan no a la violencia contra las mujeres con un símbolo común representado por un punto». Los carteles se repartirán mediante buzoneo en 71 municipios de Araba, Gipuzkoa y Bizkaia, que según han resaltado «representan al 71% de la población», y en los que se repartirán en total cerca de medio millón de carteles con estos mensajes.


«La meta no es otra que conseguir que ese día, de forma simultánea, 500.000 hogares de 71 municipios vascos digan `no' a la violencia de forma visible, completando los actos en la calle que se organizarán en cada lugar», han destacado desde Eudel. Subrayan que la iniciativa está abierta aún a «la implicación de otros consistorios, medios de comunicación, comercios, hostelería o cualquier organismo que quiera sumarse».


Asimismo, han recalcado que la campaña hará un especial llamamiento a los hombres de cada municipio «para que asuman un compromiso activo para actuar contra la violencia hacia las mujeres, cuestionando actitudes y mentalidades sexistas que siguen extendidas».


De ese modo, en la comparencencia de presentación que tuvo lugar ayer en Bilbo, el presidente de Eudel, Jokin Bildarratz, reconoció que aunque en un primer momento «puede sonar raro», el objetivo de esta iniciativa no es otro que «invitar a toda la ciudadanía a mostrar su rechazo ante la violencia machista». «Queremos apelar también a la responsabilidad de toda la ciudadanía para mostrar un rechazo mayoritario frente a un problema social, y por ello hemos elegido el hogar, porque para la mayoría es un lugar seguro, y sin embargo es precisamente el lugar más desprotegido para muchas mujeres».


Propuesta en Gasteiz

Por otro lado. la izquierda abertzale de Gasteiz, en vista de los últimos ataques contra las mujeres registrados en la capital alavesa, ha propuesto «elaborar un mapa de la ciudad prohibida para las mujeres, en el que se identifiquen y se eliminen los lugares peligrosos para ellas».


De ese modo, han planteado «la necesidad de recabar datos concretos sobre agresiones que han tenido lugar lugar en Gasteiz, y para ello es absolutamente imprescindible que el mapa se elabore con la participación de las mujeres de la ciudad, tanto del movimiento feminista como de la sasociaciones de vecinos».


En la misma línea, proponen diversas medidas para luchar contra la inseguridad en las calles, como ampliar los horarios de los autobuses urbanos Tuvisa tratando de unir el centro con los barrios periféricos, así como la colocación de puntos de llamada de emergencia.


También plantean estudiar la creación de sistemas de llamada de atención o socorro, como el silbato.

> Berria: Azaroak 25 > EUDEL EDITA 500.000 POSTERS EN CONTRA DE LA VIOLENCIA MACHISTA

  • Eudel edita 500.000 posters en contra de la violencia machista
  • El Diario Vasco, 2008-11-21

Con motivo del Día internacional contra la violencia hacia las mujeres, que se celebra el próximo día 25, la Asociación de Municipios Vascos (Eudel) ha desarrollado una campaña con la que espera que medio millón de vascos muestren su rechazo a la violencia de género. Bajo el lema «No a la violencia contra las mujeres», un total de 71 municipios del País Vasco buzonerán 500.000 póster con la imagen de un punto morado destinado a las ventanas de los hogares.


«Se trata de una imagen sencilla, llana, que viene a reflejar la imagen de un país en contra de un problema social», señaló ayer el presidente de Eudel, Jokin Bildarratz, quien destacó que la campaña está destinada a los hogares, ya que «para muchas mujeres, en ocasiones, la casa es un infierno».


Según se señaló ayer en la presentación, la meta no es otra que conseguir que el martes medio millón de hogares digan no a la violencia de una forma visible. Así, 45 municipios de Vizcaya, 18 de Guipúzcoa y 8 alaveses tomarán parte en una iniciativa «pionera en el País Vasco» y que está abierta a otros ayuntamientos. «Es algo nuevo y puede sonar raro, pero queremos ocupar tanto el espacio público como el privado. Las instituciones tenemos que poner todos los recursos necesarios y apelar a la conciencia ciudadana», ha señalado Bildarratz, quien ha estado acompañado de una treintena de alcaldes y concejales de algunos de los consistorios participantes en la campaña.


La acción complementa la iniciativa que bajo el lema «Yo digo no a la violencia contra las mujeres šy tu? se ha puesto en marcha junto a Emakunde, y tal y como subrayó Bildarratz, arrancó hace tres años. «El pasado ejercicio también se llevó a cabo una acción sincronizada con murales hechos por jóvenes en distintos municipios. En esta ocasión queremos responder a los objetivos de innovación, participación e igualdad», reconoció asimismo el presidente de Eudel.


A la finalización de la presentación, representantes municipales han colocado en las ventanas de la sede de Eudel en Bilbao la imagen del punto morado. «Queremos mostrar una posición común de toda la sociedad, contra toda actitud y comportamiento sexista», se concluyó.

2008/11/20

> Komunikatuak: Coordinadora Feminista de Donostia > NOS ESTAIS ENGAÑANDO, NOS SEGUIS MATANDO

  • NOS ESTAIS ENGAÑANDO, NOS SEGUIS MATANDO
  • INDARKERI MATXISTARI ERANTZUN!!!!
  • Coordinadora Feminista de Donostia, 2008-11-25

Hoy, 25 de noviembre; Día Internacional Contra la Violencia Machista, otro año más, desde la coordinadora feminista, venimos a denunciar lo que todos los años, que nos siguen matando. Durante todo este año, hemos observado un goteo incesante de asesinatos de mujeres, la repercusión de estos asesinatos, desgraciadamente, dura lo que dura un telediario, y a otra cosa mariposa: nos siguen matando.


Esta situación pone de manifiesto, que no se esta avanzando, o por lo menos no lo suficiente. El debate público sobre la violencia machista, esta totalmente desubicado, ejemplo de ello es, lo que nos cuesta que lo llamen violencia machista en los medios, y aun hoy, todavía se puede oír en algún noticioso lo de “crimen pasional”. Y ahora además, con el tema de la crisis, sumamos una nueva causa a las motivaciones para asesinar a mujeres, es que lo habían despedido, estaba desesperado, etc. Para las mujeres la crisis es constante, la feminización de la pobreza produce que seamos siempre las más pobre de nuestros entornos, por lo que ya sabemos a quienes van a afectar los recortes que vienen, de nuevo nosotras.


Las feministas, no damos crédito a la impasibilidad de la clase política ante semejante exterminio. Estamos hartas de verlos en las fotos, diciendo lo mala que es la violencia, pero nunca hablando de lo malo que es el machismo. Si no acabamos con el sistema machista, nunca acabaremos con la violencia machista, de nada sirven las medidas asistenciales, si no hay un compromiso social, en identificar al sistema patriarcal en todas sus facetas y destruirlo desde la raíz.


La violencia machista es el brazo ejecutor de un sistema desigual que discrimina sistemáticamente a las mujeres, es un mecanismo de control que sirve para eliminar los derechos de las mujeres. Cuando violan a una mujer en la calle, nos amenazan a todas, ya que todas sentimos que la calle no es un espacio seguro. Cuando asesinan a una mujer, nos están diciendo a todas las demás que si no somos mujeres sumisas y nos portamos bien, pueden matarnos.


Ante la violencia patriarcal exigimos que los poderes públicos deriven los fondos necesarios para que se cumplan esos maravillosos planes y protocolos que aprueban, que sin partidas presupuestarias, no dejan de ser otra forma más de obtener réditos políticos, y de dar una imagen pública que no es real, haciendo que la alarma social sea menor, cuando la situación es realmente lamentable.


Por todo esto, hoy venimos a denunciar: que nos seguís engañando, y que nos seguís matando. Hacemos un llamamiento a las mujeres, a la organización en contra de las agresiones, a sentirnos libres de denunciar todos aquellos actos que sintamos como agresiones; a luchar contra esta injusticia social, a empoderarnos, a utilizar la autodefensa contra la violencia, y a ocupar las calles masivamente para dar respuesta al feminicidio que vivimos aun hoy, siglo XXI. Indarkeri matxistari erantzun!!! Gora feminismoa. Gora emakumeon borroka!!

2008/11/17

> Berria: Indarkeria > GIPUZKOA: UN GRUPO DE HOMBRES ROMPE EL MURO DEL SILENCIO CONTRA LA VIOLENCIA MACHISTA

  • Un grupo de hombres famosos rompe el "muro de silencio" contra el maltrato
  • 45 guipuzcoanos del mundo de la ciencia, el periodismo, la cultura o el deporte firman un manifiesto contra la violencia machista
  • El País, 2008-11-17 # EFE · San Sebastián

Una plataforma de hombres relevantes de Guipúzcoa ha elaborado un manifiesto para sumarse al "grito de sufrimiento" de las mujeres maltratadas y "romper así con el muro de silencio" de la violencia machista.


Una amplia representación de los hombres que han suscrito el documento, pertenecientes al mundo de la ciencia, el periodismo, la cultura o el deporte, lo han presentado hoy en la sede de las Juntas Generales de Guipúzcoa en San Sebastián en un acto en el que ha participado también la presidenta de la cámara foral guipuzcoana, Rafaela Romero, y la representante de la Asociación contra la Violencia Doméstica y en Defensa del Menor (Acovidem) Sonia Franco.


El presidente del Donostia International Physics Center, el científico Pedro Miguel Etxenike, y el integrante de La Oreja de Van Gogh Pablo Benegas han leído en euskera y castellano el manifiesto, en el que expresan su compromiso de "enfrentarse a cualquier conducta que suponga maltrato contra las mujeres".


Al acto han asistido también el resto de componentes masculinos de La Oreja de Van Gogh, el cantante Alex Ubago, el escritor Felipe Juaristi, el director del Festival de Cine de San Sebastián, Mikel Olaciregui, el director del museo Chillida-Leku, Luis Chillida, el artista Jesús María Corman, el nadador Richard Oribe, el promotor musical Iñigo Argomaniz, el presidente del Bruesa GBC, Miguel Santos, y el entrenador de este equipo, Pablo Laso, entre otros. También han firmado el texto, aunque no han podido acudir hoy a San Sebastián, el periodista Iñaki Gabilondo, el cantante Mikel Erentxun y el futbolista del Liverpool Xabi Alonso.


Adoptar una "posición activa"
El manifiesto expresa el "total e inequívoco apoyo" de los firmantes a las mujeres que sufren maltrato y llama a "romper el silencio" porque, "hasta que la sociedad no sea consciente de la magnitud de esta tragedia, la violencia contra las mujeres seguirá siendo en gran medida ignorada". Los firmantes llaman a "adoptar una posición activa" ante la violencia machista a través de la transmisión a las futuras generaciones de "los valores de la no violencia y el respeto a la igualdad entre hombres y mujeres".


El texto reclama una "coordinación eficaz entre todas las administraciones públicas" para actuar "en todos los frentes" con el fin de prevenir el maltrato, además de pedir investigaciones "rápidas" de estos casos y una "reparación justa" para las víctimas.


El acto ha sido presentado por la presidenta de las Juntas, Rafaela Romero, quien ha recordado a las mujeres maltratadas, "golpeadas por puños que dicen amarlas" y que aún no han sido capaces de "gritar 'basta ya'". Romero ha expresado que la violencia contra las mujeres "es uno de los más graves déficit de nuestra sociedad democrática" y ha lamentado que "detrás de cada muerte, detrás de cada agresión, de cada bofetada, insulto o desprecio está el fracaso de toda la sociedad".


Sonia Franco ha mostrado el agradecimiento de Acovidem a los hombres firmantes del manifiesto "por haber hecho suyo el grito de sufrimiento de miles de mujeres" y por "no permanecer callados ante el dolor de las mujeres y de los niños por los crímenes de esos hombres violentos".


El acto, que se ha desarrollado en el hemiciclo de las Juntas Generales, ha finalizado con un minuto de silencio en memoria de las mujeres asesinadas a manos de sus parejas.

2008/11/14

> Berria: Indarkeria > "¿QUIEN PAGA POR LOS PECADOS DEL HOMBRE?"


  • "¿Quién paga por los pecados del hombre?"
  • Polémico cartel de una ONG italiana para el Día Mundial contra la Violencia hacia las Mujeres
  • El País, 2008-11-14

"¿Quién paga por los pecados del hombre?". Esta es la pregunta que lanza al aire el cartel elaborado por la ONG italiana Telefono Donna con motivo del Día Mundial contra la Violencia hacia las Mujeres que se celebra el 25 de noviembre. La polémica está servida. En la foto del cartel, una mujer desnuda, semicubierta con una sábana, está tendida sobre una cama en posición de crucifixión. La letra pequeña del cartel denuncia que "sólo el 4% de las mujeres víctimas de la violencia denuncia al agresor. Las otras pagan incluso por él". La ONG tiene previsto pegar 500 ejemplares del cartel, diseñado por la agencia internacional Arnold Worlwide, entre marquesinas y otros soportes del itinerario urbano repartidos por la ciudad de Milán. Sin embargo, las presiones del Ayuntamiento ha paralizado su difusión. "No sé -dice el concejal de urbanismo, Maurizio Cadeo (Alianza Nacional), según recoge La Repubblica- si tengo los instrumentos para negarle el espacio, pero rechazo totalmente el contenido que ofende a nuestra tradición cristiana (...) Pido al Telefono Donna que retire el manifiesto". La ONG mantiene que cuenta con la autorización previa de las oficinas municipales.

> Berria: Indarkeria > LOS AYUNTAMIENTOS INSTAN A LOS HOMBRES A COMBATIR LA VIOLENCIA MACHISTA

Aitor Ocio, Iñaki Perurena, 'El Drogas' y Aitzol Zubizarreta,
en el cartel promocional de la campaña


  • Los ayuntamientos instan a los hombres a combatir la violencia machista
  • Más de cuarenta municipios lanzan una campaña con motivo del día contra la violencia hacia las mujeres
  • Noticias de Gipuzkoa, 2008-11-14

Más de 40 ayuntamientos vascos han puesto en marcha una campaña de sensibilización dirigida a los hombres con motivo de la conmemoración el 25 de noviembre del Día Internacional Contra la Violencia hacia las Mujeres. La campaña, impulsada por Eudel y Emakunde, está protagonizada por Iñaki Perurena (harrijasotzaile), Aitor Ocio (futbolista), Enrique Villarreal, El Drogas , (cantante de Barricada) y Aitzol Zubizarreta (periodista).


Además, un grupo de hombres guipuzcoanos con relevancia social han suscrito un manifiesto contra el maltrato impulsado por las Juntas Generales. Artistas como Néstor Basterretxea y Ricardo Ugarte; músicos como Álex Ubago o Mikel Erentxun, los escritores Felipe Juaristi y Anjel Lertxundi; el futbolista Xabi Alonso y periodistas como Iñaki Gabilondo o el director de NOTICIAS DE GIPUZKOA, Pablo Muñoz, se encuentran entre los que han apoyado este texto.