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2008/08/01

> Artikulua: Inmaculada Mujika > INMIGRACION Y LESBIANISMO: DOS REALIDADES NO TAN LEJANAS

  • Inmigración y lesbianismo: Dos realidades no tan lejanas
  • Mugak, n. 43, 2008-08-01 # Inmaculada Mújika Flores · Socióloga y psicóloga y directora Aldarte (Centro de estudios y documentación por las libertades sexuales y de atención a gays, lesbianas y transexuales)
  • NOTA: extraído de la investigación “Visibilidad y participación social de las mujeres lesbianas en Euskadi. Inmaculada Mujika Flores. Ed. Colección Derechos Humanos “P. Francisco de Vitoria”. Ararteko, Vitoria-Gasteiz 2007

El lesbianismo, puede ser, y lo está siendo, un motivo (aunque no siempre explicitado) para salir del país de origen y venir a la CAPV


LA INMIGRACIÓN 1*


“Occidente practica la tolerancia a distancia, virtualmente. Somos solidarios con los africanos en África, no con los de nuestro barrio”. Slavoj Zizek *2resume en esta frase la actitud general que nuestra sociedad practica con las personas inmigrantes. Así se puede entender la contradicción que encierran los datos de la última encuesta 3* realizada a la sociedad española sobre inmigración. Según la misma, valoramos positivamente a las personas inmigrantes, pero creemos que su número es excesivo. En una sociedad acomodada como es la de la CAPV, cada vez son más los y las inmigrantes que recibimos, constituyendo una realidad heterogénea cada día más visible4. Solemos suponer que las personas inmigrantes salen de sus países por necesidades y motivaciones económicas, otros intereses como los de la orientación sexual no se tienen en cuenta. Las personas inmigrantes son, por definición, heterosexuales y su identidad sexual no es un tema que se considere en los protocolos de acogida, apoyo y asistencia a la inmigración5. Se entiende que tienen problemas más acuciantes e importantes que la opción sexual, de manera que el lesbianismo o la homosexualidad permanecen invisibles. El testimonio de Solange Tragodara, activista lesbiana y de Perú, es reflejo de que la identidad sexual es un motivo de salida del país de origen: “en Lima fui directora de una ONG, llamada NOSOTRAS PERU, dedicada a asistir a mujeres lesbianas y bisexuales. El liderar un grupo de estas características me hizo blanco de amenazas, robos, atentados y secuestros, tanto a mi persona como a las personas más cercanas a mi entorno”6. Solange es peticionaria de asilo, pero le ha sido denegado. Éste es un desenlace habitual en un país que deniega el 95% de estas peticiones. En España, aunque la Ley de Asilo no hace expresa mención a motivos de orientación sexual, el Ministerio del Interior concedió por primera vez, en el año 2004, a un activista Gay, John Jairo Romero, la condición de refugiado político por motivo de orientación sexual, y en septiembre de 2006 se concedió el asilo político a una pareja de activistas lesbianas colombianas amenazadas por grupos paramilitares. En numerosos países ser lesbiana, gay o transexual no es un derecho sino un perjuicio. La homosexualidad es considerada como un pecado, una enfermedad, desviación social o ideológica; las personas homosexuales en numerosas ocasiones son acusadas de traicionar su propia cultura. Como señala Gloria Careaga-Perez7, en muchos países de Latinoamérica la homosexualidad no está penalizada, es más, incluso hasta se toman medidas antidiscriminatorias, sin embargo el contexto cultural y sociopolítico generalmente mantiene la discriminación contra gays y lesbianas, ejerciéndose contra ellos y ellas una violencia no reconocida y muy difícil de demostrar. Esta realidad puede ser extendida a muchos países del mundo. Los actos contra gays y lesbianas pueden ser cometidos por policías o funcionarios del Estado en las prisiones o en otras instituciones públicas, pero estas agresiones representan la punta del iceberg. Es en el propio domicilio, en las instituciones educativas, en el lugar de trabajo y en la calle donde gays y lesbianas sufren continuamente violencias de todo tipo. A Solange, por ejemplo, son grupos paramilitares los que la amenazan y ponen en peligro su vida. En el caso de las mujeres lesbianas la discriminación y la persecución son dobles por la condición de mujer y de lesbiana. La prevalencia en la sociedad de actitudes sexistas y homófobas engendra un clima de violencia que pone en peligro de manera particular a las lesbianas en los ámbitos donde éstas se desenvuelven: domicilio, trabajo, comunidad,... dada su condición de ser inferior por su orientación sexual. La Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la violencia contra la mujer, con inclusión de sus causas y consecuencias, ha comentado8: Una mujer cuya actitud es juzgada sexualmente inconveniente según las normas de la colectividad es sancionada. En muchas sociedades las mujeres no pueden tener una actividad sexual fuera del marco de un matrimonio con un hombre de su misma comunidad. Las mujeres que deciden actuar de manera que su comunidad las reprueba, por ejemplo, tener una relación fuera del matrimonio, o en el exterior de la comunidad étnica, religiosa o de clase de origen, o que optan por relaciones que no sean heterosexuales, son frecuentemente objeto de actos de violencia y de tratamientos degradantes. Así las cosas, el lesbianismo, puede ser, y lo está siendo, un motivo (aunque no siempre explicitado) para salir del país de origen y arribar a la CAPV, especialmente después de la igualdad legal conseguida tras las reformas del matrimonio civil y la adopción. Isabel (40 años) y Rosario (23 años) son mujeres llegadas de otros países y acogidas (porque ellas así lo sienten) por el nuestro. Aunque de orígenes distintos (Isabel es europea y Rosario mejicana), las dos reconocen que su lesbianismo es, en parte, responsable de que se encuentren en Euskadi:


Me ayudó un montón la idea de no estar en mi propio país y estar en un sitio desconocido y descubrirme. Madrid me dio mucho anonimato para poder desarrollarme como lesbiana. (Isabel) Hay una diferencia, aquí el lesbianismo lo vivo más abiertamente. Me desenvuelvo mejor. México es un país más conservador, la gente es más cerrada, no aceptan tanto las cosas como aquí. La homosexualidad no está penalizada en México, pero tampoco hay leyes que la igualen. Todavía es un tabú. Además, en donde yo vivía siempre estaba con el mismo grupo de chicas y quería conocer gente de otros países. (Rosario)


Si la motivación de Solange para trasladarse a otro país es huir de la represión, la de Isabel es encontrar el suficiente anonimato para descubrirse como lesbiana y la de Rosario, es aparte de económica, conocer otras chicas y vivir más abiertamente su lesbianismo. Como señala Pichardo Galán9* la opción sexual puede constituir un motivo central en la decisión de migrar, y en cualquier caso, constituye un aspecto relevante en la experiencia migratoria de aquellos gays y lesbianas que no lo valoran como motivación principal de su proceso migratorio. Entre Isabel y Rosario, por otro lado, hay diferencias importantes en cuanto a su situación social. Isabel, aparte de estar casada con una mujer de Euskadi, tiene el estatus europeo, lo que le da garantías legales para permanecer, trabajar y residir en nuestro país sin problemas, así como mayores oportunidades para integrarse entre la población foránea; de hecho no es percibida por su entorno como inmigrante. Rosario se trasladó a Euskadi como inmigrante, cuestión ésta que define el trabajo que realiza (atención a niños y ancianos), precario y mal retribuido, que le hace tener continuos problemas con los permisos de residencia y de trabajo.


Ser mujer, inmigrante y lesbiana, tres aspectos que la vuelven más susceptible de sufrir vulnerabilidad y exclusión social


La mayor invisibilidad de la mujer inmigrante: Rosario es muy visible como lesbiana en sus entornos más cercanos. Su madre, que vive en Euskadi con ella, y sus amigas lo saben. Le ha interesado ser visible porque de este modo se siente más cómoda y a gusto. Como muchas lesbianas tiene dos grupos de amigas, las heterosexuales por un lado y las lesbianas por otro. Comenta al respecto:


Tengo mitad y mitad. De puras lesbianas sólo tengo amigas de este país, y de chicas heterosexuales, por lo regular son del extranjero, de fuera o de mi país.


Llama la atención, tomando en cuenta la orientación sexual, la composición de sus amigas. Las de fuera son heterosexuales y las autóctonas lesbianas. Nos explica el porqué de esta diferencia entre unas amigas y otras:


Sí, a veces me pregunto por qué sólo conozco lesbianas de aquí y no latinas. Yo pienso que es porque este tema no sale a la luz. Yo sé que de Centroamérica y Sudamérica hay chicas lesbianas. Sé que las hay, pero casi no se desenvuelven, es decir no dan pasos para mostrarse como chicas lesbianas. Yo me digo que no puedo ser la única… puede que no se atrevan a desenvolverse por sus familiares, porque por lo regular vienen aquí y se traen a la familia, y si la familia no lo sabe, pues…


La visibilidad lésbica de Rosario es una excepción entre las mujeres inmigrantes. El que ella misma, aún sabiendo que las hay, no conozca otras lesbianas latinas significa que éstas, con frecuencia, ocultan su lesbianismo o escogen la doble vida como estrategia para vivirlo. Rosario menciona el rechazo al modo de vida lésbico en el seno de sus familias como una razón que está detrás de este hecho:


Tengo una amiga de México y cómo le acepta su madre es un caso contado entre muchos, una entre muchísimas. Mi madre prefiere evitar estos temas conmigo. No le gusta que salga con chicas y me dice continuamente que Como señala Rosario, las mujeres inmigrantes, por lo general se dirigen a aquellos países en los que ya tienen familiares o amistades, y una vez situadas traen a la familia de sus países de origen. Para las personas inmigrantes los recursos de apoyo comunitario y familiar se vuelven fundamentales desde el punto de vista emocional y afectivo, pero también para la subsistencia económica. Estos recursos pueden ser negados por su familia si la mujer comunica su lesbianismo y/o persiste en llevarlo a la práctica10.


Así, con frecuencia, se oculta a la familia y a la sociedad de referencia cultural todo lo que tiene que ver con la orientación sexual. Alberto Mira11 señala que “es obvio que entre los inmigrantes y la cultura anfitriona van a producirse choques en diversos frentes, y el de la homofobia es uno de ellos. Una consecuencia de esto es que habrá que esforzarse por visibilizar la homofobia como problema.” En la asociación ALDARTE, donde desarrollo mi trabajo, vemos que los conflictos, asociados a la lesbofobia que las lesbianas sufren en la sociedad se agravan cuando hablamos de inmigración, ya que el ocultamiento a ultranza de su lesbianismo para su comunidad les lleva a vivir en solitario las dificultades derivadas de su orientación sexual lo que les genera mayor vulnerabilidad social que a sus pares no inmigrantes. En este sentido, la especial situación de la mujer inmigrante12, que tiene que hacer frente a fuertes presiones, no sólo de carácter social sino también familiar (excesivas cargas económicas, hijos/as, lazos matrimoniales,…) puede provocar mayores dificultades y suponer obstáculos añadidos para que se acepten y se decidan a vivir como tales.


El temor al despido si se sabe la condición lésbica:


Rosario trabaja cuidando niños y a una persona mayor. No se plantea comentar su lesbianismo en el trabajo y tiene claro que en este aspecto se tiene que aguantar por temor al despido. El tipo de trabajo que realiza es el mismo que hacen un gran número de mujeres inmigrantes empleadas fundamentalmente en el servicio doméstico: limpieza por horas, cuidado de criaturas o de personas enfermas o ancianas. “Trabajos desregularizados, mal pagados y sin contrato son las opciones para miles de mujeres inmigrantes que llegaron con la esperanza de mejorar sus condiciones de vida.”13Los datos aportados por un estudio de UGT en el País Vasco constata los abusos hacia las inmigrantes empleadas en el servicio doméstico, de las que un 53% ha sufrido acoso sexual por sus empleadores. El estudio de UGT14menciona otros abusos como: despidos irregulares, prolongaciones de jornadas o insultos xenófobos. En estas circunstancias el trabajo para las lesbianas inmigrantes, se convierte, también, en un factor muy importante de invisibilidad. Por una parte, el miedo al despido o al insulto les impide manifestar abiertamente su orientación sexual en el trabajo y por otra, las larguísimas jornadas laborales que tienen que realizar muchas de ellas (de hasta 10 y doce horas), provoca que no dispongan de tiempo real para acudir o hacer uso de los recursos que las asociaciones LGTB ponen a disposición de gays y lesbianas en horarios normales15 de oficina.


Las lesbianas inmigrantes en el ambiente.


El ambiente es otro aspecto que aborda Rosario, del que destaca que: “el ambiente está falto de chicas latinas o de chicas que vengan de fuera. No he ido mucho al ambiente, pero alguna vez que he ido no he visto ninguna. En Madrid vi una chica de Brasil, una de Argentina y nada más. Son contadas.” Es revelador que en los espacios de sociabilidad lésbica no haya mujeres latinas16. El rechazo a la inmigración por parte de la población foránea limita, a menudo, la fluidez de las relaciones de las personas inmigrantes con la sociedad de acogida, aislándolas en mayor medida. Se podría decir que este rechazo se refleja en las relaciones entre lesbianas foráneas y lesbianas inmigrantes. Sin embargo, las reflexiones de Rosario no van por ese camino y afirma que, por lo menos hasta ahora, ella no ha vivido este rechazo: “hasta el momento las chicas que he conocido en el ambiente me han tratado bien”, y añade otra reflexión “pero yo siento que las chicas latinas piensan que no van a ser aceptadas por las demás, por el tema del racismo.” Ciertamente y conociendo lo que la sociedad foránea piensa y dice de la inmigración17 hay razones fundadas para pensar que puede haber actitudes de rechazo en los ambientes lésbicos hacia las mujeres inmigrantes. La experiencia de Rosario no quiere decir que las lesbianas foráneas no estén marcadas por valores de dominación cultural que las conduzcan a prejuicios y a la exclusión de lesbianas con una cultura diferente. Además si atendemos al siguiente relato de Rosario la cuestión es más compleja:


Yo al principio ni siquiera iba a estos lugares. Es algo de lo que tenía dudas pues me podían mirar raro. No era capaz de ir y comprobar cómo estaba la situación porque pensaba que en ese ambiente no iba a encajar. Lo que yo pensaba era que me podía relacionar mejor con chicas latinas o de países como el mío. Pero no conocía a ninguna y creía que no iba a ser capaz de lograr conocer a alguien, hasta que una amiga heterosexual me animó y me acompañó.”


Rosario tuvo que vencer sus propios miedos y recelos para acercarse y hacer uso del ambiente lésbico. Estos miedos no estaban relacionados con la propia aceptación de su lesbianismo ni con un rechazo por parte del ambiente lésbico, sino con sus sentimientos de inferioridad respecto a la población foránea y su situación de inmigrante. Los miedos y temores de las mujeres inmigrante son los que limitan sus opciones de acceso a recursos de sociabilidad que sus pares foráneas tienen y los que provocan su inhibición y alejamiento de los lugares de encuentro lésbicos, de los bares y de las asociaciones. Los problemas emocionales que tienen muchas mujeres por el hecho de emigrar , el secretismo a ultranza con el que muchas son obligadas a llevar su deseo lésbico y la xenofobia que perciben por parte de la sociedad, hacen que algunas de ellas entren en un círculo cerrado difícil de romper y que las aísla todavía más.


  • Notas
  • 1* Se hablará de migraciones internacionales. Las migraciones internas de gays y lesbianas no se tratarán en este apartado por las importantes diferencias que tienen con las anteriores, a pesar de los puntos de conexión que puedan tener.
  • 2* EL PAIS viernes 23 de marzo de 2007 en CULTURA p. 52.
  • 3* Encuesta IESAA – CSIC, 2006.
  • 4* En 2006 el porcentaje de población extranjera en la CAPV es del 3,8%, experimentando un crecimiento del 14% respecto de 2005. Boletín Ikuspegi, Panorámica de la inmigración, agosto de 2006.
  • 5* ALDARTE, “Derecho de asilo de las mujeres perseguidas por motivos de género y orientación sexual. Mujeres Lesbianas y transexuales: Doble discriminación”, Bilbao, Aldarte, Centro de Atención a gays, lesbianas y transexuales, 2006.
  • 6* El Correo Digital, Sociedad, 24 de marzo de 2007.
  • 7* CAREAGA-PEREZ Gloria, “¿Es imposible introducir orientación sexual en la agenda? Una perspectiva latinoamericana”, Orientación sexual en la lucha de las mujeres, Gloria Careaga-Perez, México, D.F., El Closet de Sor Juana, WS. ILGA, 2003, p. 29.
  • 8* MTETWA PHUMI, “Nunca más discriminadas”, Orientación sexual en la lucha de las mujeres, Gloria Careaga-Perez, México, D.F., El Closet de Sor Juana, WS. ILGA, 2003, p. 26.
  • 9* José Ignacio Pichardo Galán, Migraciones y opción sexual, en O. Guasch y O. Visuales, Sexualidades. Diversidad y control social, Bellaterra 2003 p. 277.
  • 10Como así hemos comprobado en más de una ocasión en los últimos años en la asociación donde trabajo.
  • 11* MIRA ALBERTO, “La cultura gay ha muerto. Viva la cultura gay”, Revista Archipiélago, Madrid, nº 67, octubre 2005, p. 38.
  • 12 Ver los artículos que conforman el nº 9 de la revista MUGAK sobre Mujer e inmigración. Se puede consultar en http://revista.mugak.eu/articulos/list_by_portada/30.
  • 13 JULIANO DOLORES, Excluidas y marginadas, una aproximación antropológica, Madrid, Cátedra, 2004, p. 222.
  • 14 EL PAIS jueves 22 de marzo de 2007 p. 43.
  • 15 Una dificultad para quedar con Rosario con el objetivo de realizar la entrevista fue la falta de tiempo y el no encontrar una hora viable. Por otra parte una de las dificultades que en ALDARTE hallamos para que acudan lesbianas inmigrantes es la falta de tiempo de ellas y el no poder acomodar sus horarios de trabajo a los de las actividades.
  • 16 Algo que no es difícil de comprobar, al menos en Bilbao.
  • 17 La revista MUGAK saca a la luz trimestralmente un análisis de las informaciones e imágenes prejuiciosas y estereotipadas que sobre la inmigración y las personas inmigrantes producen los medios de comunicación.

2008/01/15

> Elkarrizketa: Inmaculada Mujika > "LAS LESBIANAS DEBEN DARSE A CONOCER PARA OFRECER REFERENTES POSITIVOS"

  • Inmaculada Mujika Flores · Socióloga, directora de Aldarte
  • «Las lesbianas deben darse a conocer para ofrecer referentes positivos»
  • Ha elaborado un estudio sobre visibilidad social y participación de las mujeres homosexuales en Euskadi
  • El Diario Vasco, 2008-01-15 # Cristina Turrau

La visibilidad social de las lesbianas en el País Vasco es prácticamente inexistente. Tras las reivindicaciones callejeras de hace 30 años y el amparo legal otorgado por el Gobierno socialista, las mujeres homosexuales continúan replegadas al ámbito de lo privado. Son las conclusiones del estudio realizado por la socióloga y psicóloga Inmaculada Mujika Flores, directora de Aldarte, centro de atención a gays, lesbianas y transexuales ubicado en Bilbao. El estudio, realizado con una beca de investigación otorgada por el Ararteko, se presentó ayer en San Sebastián.


- ¿Por qué no son visibles las lesbianas en el País Vasco?

- Una de las conclusiones del estudio es que la visibilidad no es nula, pero sí escasa y ello es debido fundamentalmente a la estigmatización del lesbianismo en la sociedad. Hay mujeres que desearían dar a conocer su condición sexual, pero temen que en su trabajo o en su entorno social se les mire sólo bajo esa perspectiva y no por sus logros políticos o laborales. Puede ocurrir también que el colectivo de mujeres lesbianas esté concediendo poca importancia a la visibilidad pública. La presencia de mujeres lesbianas con reconocimiento social, político, cultural o económico es casi nula.


- Hace tres décadas las lesbianas salían a la calle a reivindicar sus derechos. ¿Qué ha ocurrido en este tiempo?
- Hubo una época que coincidió con el resurgir de movimientos sociales, feministas o ecológicos en la que aparecieron las primeras reivindicaciones de mujeres lesbianas en la calle. Los logros legales y sociales de reconocimiento de la realidad lesbiana son más que evidentes. La lucha no se ha olvidado. Hay muchas mujeres en los movimientos de reivindicación de la homosexualidad, apoyando a las mujeres que no se atreven a hacerse visibles. Pero es cierto que tienen menos resonancia.


- ¿No están las lesbianas dentro del 'poder rosa', esos gays mimados por su mayor poder adquisitivo y su presencia social?

- Eso no ocurre en el mundo de la homosexualidad femenina. La visibilidad lésbica no ha avanzado en correspondencia a los logros sociales y legales de las mujeres y de los gays y lesbianas. Quedan bastantes retos por cumplir.


- ¿Por qué los gays están más presentes en la sociedad que las lesbianas?
- Hay una diferencia cuantitativa y cualitativa. La visibilidad de las lesbianas no es ni en número ni en diversidad de situaciones igualable a la de los gays. Es evidente que a ellos les ha costado. Y a muchos, a nivel personal. Pero no está ocurriendo lo mismo en la presencia pública de las mujeres lesbianas. La lesbiana consigue una visibilidad aceptable en los espacios afectivamente más cercanos, como la familia o el grupo de amigos. Pero empiezan las contradicciones cuando nos acercamos al espacio público. Las únicas lesbianas que aparecen en los medios de comunicación son las que participan en los movimientos gay.


- A las lesbianas también les toca hacer su trabajo en busca del reconocimiento social...

- Hay una responsabilidad por parte de las instituciones en promover y fomentar que haya más mujeres lesbianas que se atrevan a decirlo. Pero también es responsabilidad de ellas el decir que lo son, sobre todo de cara a las que están ocultas y lo llevan en secreto. No nos imaginamos la importancia que tiene el tener modelos y referentes positivos. Ampliar las cotas al espacio público es importante.


- ¿Se vive mejor sin 'salir del armario'?
- Es legítimo buscar el reconocimiento en la familia, en la vecindad, o entre amigos, es decir, en el entorno más inmediato. Y acabar ahí. Cuesta hasta a actrices famosas como Jodie Foster. Por eso no es sólo responsabilidad de las mujeres lesbianas. Yo apuesto por una cuota de solidaridad con el resto del colectivo. Y es que se ha perdido este sentimiento de grupo. Se ha convertido en algo íntimo. Lo social parece que no importa. Pero no es así, porque las generaciones jóvenes siguen despertando a la sexualidad sin referencias positivas acerca de su lesbianismo.


- Las lesbianas jóvenes apuestan más por la visibilidad, dice en su estudio.

- Los avances legales y sociales de los últimos 30 años son evidentes y eso anima a que las generaciones jóvenes hagan pública su condición lésbica con más facilidad. Hay más recursos sociales para ello. Pero hay algo que no ha variado. Y es que el despertar de la sexualidad de estas mujeres jóvenes no coincide con el reconocimiento positivo de su lesbianismo. Muchas de mis entrevistadas cuentan que cuando descubrieron su lesbianismo empezó un proceso de confusión y sentimientos encontrados que recuerda a los procesos que han vivido generaciones de mujeres anteriores.


- El marco legal a la homosexualidad aportado por el Gobierno socialista, ¿abre nuevos caminos?
- Todas las mujeres entrevistadas se han visto favorecidas por los nuevos aires que han traído las recientes leyes. Muchas mujeres han pasado de vivir el lesbianismo como algo trágico, a vivirlo como algo normal. Eso ayuda a integrarlo en tu cotidianidad.


- En guarderías y colegios empieza a haber niños con dos mamás. ¿No ayuda eso a la aceptación social del lesbianismo?

- Las madres lesbianas tienen que hacerse visibles porque llevan a sus niños a la escuela. Muchas son las primeras en su entorno y a veces al sistema educativo le faltan recursos para cambiar muchos protocolos que sólo reconocen a un tipo de familia.


- Su apuesta de futuro...
- Necesitamos más estudios como el que yo he realizado, más investigaciones, más información y más apoyo institucional para que la realidad de las mujeres lesbianas cambie.

  • PERFIL
  • Nació hace 48 años en Tetuán (Marruecos), de padre guipuzcoano y madre andaluza. A los cinco años se trasladó a Bilbao.
  • Socióloga y psicóloga, dirige Aldarte, centro de atención a gays, lesbianas y transexuales y centro de estudios y documentación por las libertades sexuales, ubicado en Bilbao.
  • Es activista del movimiento gay desde hace 30 años.
  • El estudio se ha realizado durante 15 meses y se basa en entrevistas a 18 mujeres lesbianas de diferente edad y situación social. Hay mujeres transexuales, inmigrantes, discapacitadas o con fuerte sentimiento religioso.

> Berria: Lesbianismoa > PAIS VASCO: UN ESTUDIO DICE QUE GAYS Y LESBIANAS NO ESTAN EN EL MISMO PLANO SOCIAL Y POLITICO

  • Un estudio dice que lesbianas y gays no están en el mismo plano social y político
  • El País, 2008-01-15

Un estudio impulsado por el Ararteko ratifica que las lesbianas "no están situadas en el mismo plano social, político, económico y sexual que los gays", entre otras causas por la "mayor responsabilidad adjudicada a las mujeres respecto al trabajo doméstico y la familia". Esto se traduce en "un marcado déficit de visibilidad social" de ellas respecto a sus pares masculinos.


El trabajo, presentado ayer por su autora, Inmaculada Mujika, y el ararteko, Iñigo Lamarca, determina además que la evolución de esa visibilidad social de las lesbianas no se corresponde con los avances sociales y legales en favor de los derechos de las personas homosexuales logrados en los últimos tiempos.


Mujika entrevistó a 18 mujeres lesbianas para conocer a fondo sus experiencias. El informe “Visibilidad y participación social de las mujeres lesbianas en Euskadi” constata que éstas se enfrentan a obstáculos como "los sentimientos de vergüenza y culpabilidad" o los de "diferencia, rareza o anormalidad", todos ellos producto de los "prejuicios sociales que todavía mantiene la sociedad en la que viven".


Sostiene que el "déficit de visibilidad de las lesbianas es especialmente significativo en la esfera de lo público", lo que conlleva la inexistencia de mujeres dispuestas a "abanderar el lesbianismo y sus reivindicaciones".

> Berria: Argitalpenak > VISIBILIDAD Y PARTICIPACION SOCIAL DE LAS MUJERES LESBIANAS EN EL PAIS VASCO

  • Visibilidad y participación social de las mujeres lesbianas en Euskadi
  • Aldarte, 2008-01-15

El pasado 14 de enero fué presentado en Donostia un estudio sobre el lesbianismo en Euskadi elaborado por Inmaculada Mújika e impulsado por el Ararteko, bajo el nombre de "Visibilidad y participación social de las mujeres lesbianas en Euskadi". El estudio determina que la evolución de la visibilidad de las lesbianas no se ha correspondido con los avances sociales a favor de los derechos de las personas homosexuales logrados en los últimos años. Para ello la autora ha entrevistado en profundidad a 18 mujeres para conocer a fondo sus experiencias vitales. Inmaculada ha podido comprobar que las muijeres lesbianas se enfrentan a obstáculos tales como los sentimientos de verguenza y culpabilidad, o los de diferencia, rareza o anormalidad. Asimismo, según ha declarado Mujika, las lebianas no están situadas en el mismo "plano social" que los hombres homosexuales, entre otras cosas, por el gran número de responsabilidades que tienen las mujeres en el ámbito familiar. Por tanto, todavía supone un gran problema emocional y psicológico para las mujeres lesbianas aceptar syu homosexualidad. Pese a todo esto, el informe revela que en las tres últimas décadas se han producido importantes avances en este campo, lo que se percibe sobre todo en las mujeres jóvenes, más dispuestas a manifestar públicamente su condición.