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2008/10/27

> Iritzia: Kim Pérez > DISFORIA GENITAL O SKOPZIC SYNDROME

  • Disforia genital o Skopzic syndrome
  • Diario Digital Transexual Carla Antonelli, 2008-10-27 # Kim Pérez

Entre las pocas personas disfóricas que existimos, hay un grupo todavía más pequeño que no somos propiamente disfóricas de género, sino disfóricas genitales, como yo nos llamo.


La esencia de la cuestión se puede entender bien: una persona disfórica de género no se ajusta al género que se le atribuye, es decir, a una construcción cultural relacionada con el sexo (roles, actitudes, socialización) ni a sus símbolos, especialmente la ropa. Por tanto, lo que quiere cambiar es sobre todo su género. Y eso es compatible con cierta indiferencia por los hechos propiamente sexuales, como los genitales.


Una persona disfórica genital, en cambio, siente sobre todo que no se ajusta con sus genitales, por la razón que sea, y por tanto lo que quiere cambiar más que nada, son sus genitales. Y eso es compatible con cierta indiferencia por los hechos de género, como los roles, las actitudes, la socialización, o sus símbolos como la ropa.


Los anglosajones, americanos e ingleses, que nos llevan algún decenio de ventaja en el conocimiento de los hechos disfóricos o trans, se han dado cuenta de que este segundo subgrupo existe, que es real, y lo han llamado "Skoptic syndrome" (se puede buscar en Wikipedia) Yo prefiero llamarlo, como he dicho, disforia genital, por las razones que voy a explicar.


Skoptic syndrome, o síndrome escóptico, que resulta un nombre bastante apabullante, son palabras que han sido elegidas muy discutiblemente. Síndrome lleva directamente a un problema médico. Skoptic, por su parte, viene de los Skopzy, una secta rusa cuyos integrantes se castraban voluntariamente, más que por deseo de castración, por ansias de salvación, para sobreponerse a los pecados de la carne.


Aceptando de momento el nombre de síndrome escóptico, se aplicaría con la mayor exactitud a varones que conservan su identidad masculina pero que ansían la castración.


Seguro que los hay y que por eso, para entenderlos, para poder hablar de ellos, lo primero es darles un nombre. Al fin y al cabo, la ciencia avanza formando nuevos conceptos y cada uno de ellos requiere un nombre.


Sólo que yo creo que es más conveniente formar el concepto y el nombre de disforia genital.


Analicemos por qué digo no al nombre anglosajón y por qué propongo este otro. Síndrome se define como "cortejo sintomático de patologías poco definidas", es decir, como una serie de síntomas con valor patológico y que requieren intervención médica. En este caso, el síntoma sería el deseo de castración, por parte de alguien que no la necesita y la intervención médica sería la del cirujano o la del psiquiatra, alternativamente. Escóptico, relacionado con los Skopzy, no correspondería a la realidad, según lo que he dicho antes.


Disforia, por su parte, es un sentimiento de disgusto. Sería patológico, si no estuviera justificado, y lógico, si lo estuviera, y no patológico. Por mi parte supongo que la disforia procede muchas veces de situaciones de hipo- o hiperandrogenia, que no pueden ser consideradas como patológicas, sino como variantes individuales dentro de la gama de la impregnación endocrina prenatal.


En los casos que estamos considerando, si la hipoandrogenia (cerebral) llevara a un desajuste, disgusto o inadaptación con las conductas de género androgénicas, tendríamos una disforia de género. Algo natural y normal.


Si la hipoandrogenia (cerebral) llevara a un desajuste, disgusto o inadaptación con la conducta genital, tendríamos una disforia genital. Algo también normal y natural.


La cuestión se plantea en las salidas médicas (hormonación, reasignación genital) de las disforias de género y genital. Hasta ahora se aplican porque son las únicas conocidas para superar el sentimiemto de desajuste, disgusto o inadaptación.


Pero cabe esperar que la evolución de nuestra cultura permita en un futuro ya inmediato otras salidas.


En particular, la concepción no binarista de la sexualidad, al admitir que existen varones, mujeres e intersexos, lo que es una realidad biológica, ayudará a que una persona que se siente desajustada, disgustada o inadaptada con uno de los dos géneros o sexos que hasta ahora concebimos, no se sienta obligada a considerarse dentro del otro género o sexo conceptuales, sino para que busque soluciones intermedias.


Es decir. Pienso que no hay sólo hombres y mujeres. Tampoco hay sólo intersexos (en eso me diferencio del movimiento "Ni hombres ni mujeres", como norma general) A mi entender, hay hombres, mujeres e intersexos. Más exactamente, hay hombres a los que les gusta ser hombres, mujeres a las que les gusta ser mujeres, e intersexos a quienes nos gustaría ser intersexos, si aprendiéramos a serlo.


Me parece que hay algunas trans, no muchas, que somos disfóricas genitales. Cuando hacemos una transición de género, nos encontramos con sorpresa que tampoco nos ajustamos del todo (aunque nos ajustemos mejor) .


Incluso podemos recuperar una parte de la identidad masculina. Que no cunda el pánico. La disforia subsiste, porque recuperamos la identidad de género, pero no la genital.


¿Será posible, en ese futuro que ya se ve ahí mismo, que la disforia genital, expresada en términos de intersexualidad reconocida, no requiera tampoco la salida quirúrgica? ¿Que se acepte, por ejemplo, un hecho tan simple como la pasividad sexual, una de las modalidades básicas de la experiencia homosexual, extendida también a las relaciones heterosexuales, un intersexo pasivo que se relaciona simplemente con quien le ame y le desee?

> Berria: Sasizientzia > IDENTIFICADO UN GEN VINCULADO A LA TRANSEXUALIDAD

  • Identificado un gen vinculado a la transexualidad
  • La Razón, 2008-10-27 # M.M. · Madrid

Científicos de Australia aseguran que han identificado un gen capaz de explicar algunos tipos de transexualidad. Durante décadas, ha existido un debate sobre los orígenes de los transexuales, y algunos estudios recientes indican que la historia familiar y genética podría estar relacionada con la identidad de los genes.


El grupo de investigadores australianos señala que la transexualidad podría estar relacionada con un gen receptor de andrógenos (llamado AR) que puede modificar el efecto de la hormona masculina de la testosterona. «Hay un estigma social acerca de que la transexualidad es simplemente una elección de vida; sin embargo, nuestros descubrimientos una base biológica de cómo se desarrolla la identidad del gen», aseguran. Los investigadores reunieron muestras de ADN de 112 personas que pasaron de hombres a mujeres y encontraron que era más probable tener una gran versión del gen AR que de otro grupo de 258 transexuales hombres.


El gen del AR fue encontrado en un 55,4 por ciento de gente en el grupo de los transexuales y en un 47,6 por ciento de los hombres no transexuales, según indicaron los científicos en un artículo publicado en la revista científica «Biological Psychiatry». Las muestras fueron también analizadas para otros dos genes, pero no encontraron diferencias significativas entre ambos grupos.


Los investigadores concluyeron que el gen variante AR podría tener resultados menos efectivos para señalar la testosterona, un mecanismo que desarrolla el cerebro masculino. «Es posible que un decrecimiento de los niveles de testosterona en el cerebro durante el desarrollo temprano pudiera resultar en una incompleta masculinización del cerebro de los transexuales de hombre a mujer, resultando así un cerebro más feminizado y una identidad de genes femeninos», escribieron.


Uno de estos investigadores, Lauren Hare, señaló que «creemos que estas diferencias podrían reducir la acción de la testosterona y disminuir la masculinización durante el desarrollo fetal». Los investigadores, no obstante, recalcaron la necesidad de que se lleven a cabo estudios similares en otras poblaciones para contrastar los resultados.

2008/10/26

> Berria: Sasizientzia > AUSTRALIA: "CIENTIFICOS" RELACIONAN UN GEN CON LA TRANSEXUALIDAD

  • Científicos australianos relacionan un gen con la transexualidad
  • Reuters, 2008-10-26 # Hong Kong

Científicos australianos dijeron que han identificado un gen que puede explicar por qué algunas personas son transexuales.


Durante décadas, ha habido un debate sobre el origen de la transexualidad, cuando investigaciones recientes indican que los factores biográficos y la genética influyen en la identidad sexual.


El mayor estudio genético sobre la transexualidad hasta la fecha reveló que ésta puede estar relacionada con el gen que regula los receptores androgénicos, que tiene la función de transcribir proteínas y de modificar el efecto de las hormonas masculinas.


"Hay un estigma social de que la transexualidad es simplemente un estilo de vida, sin embargo, nuestros descubrimientos apuntan a que la identidad de género se desarrolla a partir de una base biológica", dijo el director del estudio, Vincent Harley, efectuado en la Universidad de Monash.


Los científicos recolectaron muestras de ADN de 112 hombres que se identificaban como mujeres y descubrieron que eran más proclives a tener una versión más alargada del gen que regula los receptores androgénicos, con respecto a 258 hombres que cuya identidad de género se correspondía con sus caracteres sexuales.


El gen más alargado fue encontrado en un 55,4 por ciento de los transexuales y en un 47,6 por ciento de los hombres no transexuales, escribieron los investigadores en un artículo publicado en la revista Biological Psychiatry.


Las muestras también fueron analizadas para medir otros dos genes, pero no se encontraron diferencias significativas entre los grupos.


Los investigadores afirmaron la mayor longitud del gen puede resultar en un producción más débil de testosterona durante el desarrollo.


"Es posible que la disminución de los niveles de testosterona en el cerebro durante el desarrollo puede desembocar en una masculinización incompleta del cerebro en los transexuales nacidos como hombres, implicando una feminización del cerebro y de la identidad sexual", escribieron los científicos.

2008/08/17

> Berria: Sasizientzia > GEN "GAY": LA "BISEXUALIDAD" VIENE DE LAS MUJERES

  • Gen gay: La bisexualidad viene de las mujeres
  • La sexualidad está determinada por una compleja combinación de genes y experiencia
  • Telecinco, 2008-08-17

Estudios de la Universidad de Padua (Italia), han señalado que el hombre bisexual hereda su atracción por los hombres de una madre 'hipersexual'. Así pues, han afirmado también que ese tipo de mujeres son más fértiles y han sugerido que los genes en el cromosoma X serían los responsables.


Estos estudios no estarían descubriendo un "gen gay " o bisexual, sino que un factor genético aún no identificado promueve la atracción sexual hacia los hombres. Por eso, la madre que lo posee puede transmitir esta inclinación a sus hijas e hijos. Estos genes, además, proporcionan mayor fertilidad a las mujeres, puesto que son personas con un mayor apetito sexual, como ya publicaran años atrás el Dr. Andrea Camperio Ciani y sus compañeros de la Universidad.


Para llegar a estas conclusiones 239 hombres fueron invitados a rellenar una serie de cuestionarios acerca de sus familias y sus experiencias sexuales. Los resultados revelaron mayor maternidad en las familias de los hombres gays encuestados que en las de los heterosexuales.


Según Camperio Ciani y colegas, el mismo factor genético que aparece presente en bisexuales y homosexuales da más apoyo a la idea de que la sexualidad está determinada por una compleja combinación de genes y experiencia. "La genética no es determinante para la orientación sexual, sólo influye", ha apuntado el doctor.

2008/07/31

> Berria: Sasizientzia > SUECIA: EL INSTITUTO KAROLINSKA DE ESTOCOLMO VUELVE A LA CARGA Y DICE IDENTIFICAR GEN QUE DETERMINA LA TRANSEXUALIDAD

  • Científicos identifican gen que determina la transexualidad
  • Sentido G, 2008-07-31 # PinkNews · Viena / © Traducción de Esteban Rico para SentidoG.com
Una variante genética en particular podría servir para explicar la transexualidad de mujer a hombre.


Esta variación se encuentra dentro del gen de una enzima llamada cytochrome P17, la cual es utilizada en el metabolismo de las hormonas sexuales. De acuerdo a los investigadores, esta enzima genera una gran concentración de hormonas, las cuales pueden influenciar en el desarrollo del cerebro.


Clemens Tempfer y su equipo en la Universidad de Viena descubrió esta variante dentro de las muestras de ADN de 49 transexuales de mujer a hombre y de 102 transexuales de hombre a mujer de un total de 1669 muestras.


En un artículo de Linda Geddes publicado por el New Scientist se puede leer lo siguiente: "Mientras hay muchas mujeres con la variante que no son transexuales y muchos transexuales de mujer a hombre que no la poseen, el descubrimiento sugiere la posibilidad de que la variante hace que las mujeres estén más propensas a sentir que sus cuerpos pertenecen al sexo equivocado y que este es el resultado de que sus cerebros estuvieron expuestos a niveles más altos de hormonas sexuales durante su desarrollo".


Mikael Landén del Instituto Karolinska en Estocolmo, declaró lo siguiente a la publicación: "El estudio actual ha descubierto que un gen mutante que genera altos niveles de testosterona se encuentra presente en los transexuales de mujer a hombre. Esto coincide con lo que ya sabíamos respecto a la masculinización del cerebro, lo cual significa que este no es un descubrimiento casual. Por eso, este estudio es importante y agrega información respecto a la noción de que la identidad de género está influenciada por las hormonas sexuales en la etapa de desarrollo y de que ciertas combinaciones genéticas hacen que algunos individuos estén expuestos a determinados efectos".

2008/07/29

> Iritzia: Manuel Adolfo Martínez Pujalte > EL CEREBRO SEXUAL

  • El cerebro sexual
  • La Opinión de Murcia, 2008-07-29 # Manuel Adolfo Martínez Pujalte

Las agresiones homófobas se han multiplicado casi un 30% en sólo tres años en nuestro país, según ha señalado el Colectivo de Gays, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM), tras efectuar un sondeo sobre esta modalidad de violencia en España. Este alarmante fenómeno evidencia que pese las muchas campañas instando a la comprensión y la tolerancia con quienes tienen distinta orientación sexual, todavía existen numerosas mentes impermeables al positivo contenido de las mismas y se empecinan en insultar e infligir vejaciones a sus estigmatizadas víctimas. Creo que los prejuicios contra este tipo personas, tan respetables y dignas como las demás que somos heterosexuales carecen de fundamento y son rechazables tanto desde el punto de vista ético como científico.


Baste citar al respecto que en fechas recientes, investigadores del Instituto Karolinska de Estocolmo han encontrado semejanzas estructurales entre el cerebro de los hombres gays y el de las mujeres heterosexuales y también hay parecido entre el cerebro de las lesbianas y el de los hombres heterosexuales. Mediante el empleo de la resonancia magnética y el escáner PET (Tomografía por Emisión de Positrones), que ofrece imágenes funcionales del cerebro, los científicos pudieron comprobar, tras examinar los cerebros de cincuenta heterosexuales (veinticinco hombres y veinticinco mujeres) y cuarenta homosexuales (veinte hombres y veinte mujeres), que los hombres heterosexuales y las mujeres lesbianas tienen un cerebro un poco asimétrico, mientras que los hombres gays y las mujeres heterosexuales lo tienen simétrico. También han estudiado la influencia que tiene en la orientación sexual la exposición a las hormonas sexuales durante el desarrollo del feto, asociándose la homosexualidad masculina a una baja exposición prenatal a la testosterona, y la homosexualidad femenina a un exceso de la misma hormona.


Hace unos pocos años leí un libro apasionante, titulado "El cerebro sexual", cuyo autor, Simon Le Vay, fue el primero en descubrir y divulgar la original tesis acerca de la posible diferencia cerebral entre hombres heterosexuales y homosexuales. Pienso que esta lúcida obra contribuye a conocer de una manera muy rigurosa y profunda las raíces biológicas de la conducta sexual humana. Este científico, tras procesar y analizar el tejido del hipotálamo (región cerebral que participa en la regulación de la conducta sexual típica masculina), de un considerable número de cerebros de hombres homosexuales y heterosexuales que habían muerto de sida, así como de diversas mujeres heterosexuales también fallecidas, y una vez descifrados los resultados, extrajo dos conclusiones significativas: la primera era que uno de los núcleos intersticiales del hipotálamo anterior, denominado INAH3, era por término medio dos o tres veces mayor en los hombres supuestamente heterosexuales que en las mujeres. Segunda: en los homosexuales, el citado INAH3 era por término medio del mismo tamaño que en las mujeres y dos o tres veces menor que en los heterosexuales.


Estos hallazgos, según Le Vay, "sugieren la posibilidad de que los hombres homosexuales y heterosexuales difieran en los mecanismos neuronales centrales que regulan la conducta sexual". No obstante, reconoce que los factores que determinan que una personas sea heterosexual, bisexual u homosexual son todavía en gran medida desconocidos aunque hay indicios de que en la orientación sexual influyen fuertemente fenómenos ocurridos durante el primer período del desarrollo, cuando el cerebro se está diferenciando sexualmente bajo la influencia de los esteroides gonadales. Asimismo los genes desempeñan un papel primordial junto con los factores medioambientales como el estrés materno y otras influencias del entorno ocurridas prenatalmente. Las interacciones con padres y hermanos durante la infancia y las interacciones sociales y sexuales en la adolescencia o en la vida adulta también deben ser tenidas en cuenta, ya que el elemento biológico, aunque fundamental, no es absolutamente determinante en exclusiva.


Finalmente me gustaría señalar que un grupo de investigadores del Instituto Nacional de la Salud en Washington DC, dirigido por el biólogo molecular Dean Hamer, presentó poco después de la publicación en 1993 en EE UU del mencionado libro de Simon Le Vay, una evidencia molecular genética de la existencia de un gen que influye sobre la inclinación sexual de los hombres. Lo pudieron averiguar mediante el estudio de una serie de familias, encontrando un aumento de la homosexualidad entre los familiares varones de hombres homosexuales. Este se producía no sólo entre hermanos, sino también entre tíos y primos varones, siendo los tíos maternos y los hijos de las tías maternas los que presentaban una probabilidad aumentada de ser homosexual. Según señala Le Vay, este patrón de herencia vinculado al sexo sugiere la posibilidad de que un gen en el cromosoma X pudiera influir en la orientación sexual de los hombres.


A la vista de estos hallazgos, creo que debemos ser más prudentes a la hora de prejuzgar negativamente a las personas en función de la inclinación sexual que éstas tengan.

2008/07/22

> Berria: Homofobia > ESTADOS UNIDOS: DEBATE SOBRE TERAPIA CONTRA HOMOSEXUALISMO Y BISEXUALISMO

  • Algunos creen que se puede cambiar la orientación sexual; otros no
  • EE.UU debate terapia contra homosexualismo y el bisexualismo
  • Cadena Global, 2008-07-22

"Es factible liberarse de la homosexualidad, pero mejor todavía, es posible prevenirla", anuncia ahora Galindo en México y Centroamérica, donde lleva el mensaje en español del ministerio estadounidense que ahora acoge.


En la década de los 70, la ciudad de Anaheim, en el condado de Orange, se convirtió en la primera sede que reunió a todos los grupos que proclamaban sanar el lesbianismo y la homosexualidad.


A la reunión asistieron 62 delegados de todo el país y fue bautizada por sus fundadores como Exodus, una asociación que hoy reúne a 11 mil afiliados en 17 países y cuenta con un presupuesto superior a los 900 mil dólares anuales.


Al paso de los años, decenas de terapistas y asociaciones religiosas como Courage, de extracción católica, y National Association for Research and Therapy of Homosexuality (NARTH), integrada por profesionales no religiosos, se sumaron al movimiento.


Curiosamente, conforme aumentó la aceptación social y la apertura legal a la comunidad gay en Estados Unidos, el alcance de los movimientos "ex gay", también cobró fuerza.
Opción o aberración


La comunidad científica aún no ha podido decir con determinación cual es la causa de la homosexualidad, sin embargo, los expertos en ciencia y salud mental coinciden en que cualquier intento por cambiar la orientación sexual de un homosexual es potencialmente dañino.


La Asociación Psiquiátrica Estadounidense decidió eliminar la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales desde 1973 y posteriormente la Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo lo mismo.


Daniel González, de apenas 26 años, conoce de propia mano el daño y el dolor de intentar suprimir su homosexualidad.


"Desde los 12 años noté que me atraían los niños y no las niñas. Yo sólo quería ser ?normal?, por eso busqué al doctor, pero caí en una depresión terrible, me sentía sucio, dejé de creer en Dios porque sentía que Él no escuchaba mis ruegos. Me alejé de toda relación, pero me seguían atrayendo los hombres. Fue desesperante, sólo quería morir", recuerda sobre los casi dos años que recibió consejería a cargo del doctor Joseph Nicolosi, presidente de la NARTH.


En promedio, asociaciones como NARTH y Exodus claman que un 30% de las personas que reciben la terapia de "reorientación sexual" tienen éxito.


"Lo que yo me pregunto es, ¿y los daños físicos y emocionales que le ocasionaron al otro 70%. ¿Por qué no hablan de eso?", comentó a La Opinión Peterson Toscano, quien invirtió más de 30 mil dólares en terapias de regeneración sexual, sin éxito.


Según investigó este diario, una consulta de 90 minutos con un terapeuta en reorientación sexual cuesta entre 160 y 240 dólares, sin embargo, ningún experto garantiza el cambio.


Una investigación realizada con fondos federales entre 40 hermanos gemelos identificados como gays, encontró que al parecer una región específica del cromosoma X, heredado por la madre, determina la homosexualidad.


"Creemos que todo es el resultado de la combinación genética con factores ambientales, pero si existe el gene determinante en esta situación vamos a identificarlo", opinó el doctor Alan Sanders, del Evanston Northwestern Healthcare Research Institute.


Recientemente, otro análisis entre 90 adultos reveló que el cerebro de los hombres gays tiene características muy similares en tamaño y reacciones emocionales con el cerebro de las mujeres y, por el contrario, las lesbianas tenían el lado derecho del cerebro mas desarrollado, como sucede con los hombres.


"Estas diferencias en el cerebro no se deben a que las aprendieron o a que las obtuvieron de la sociedad", afirmó Qazi Rahman, científica de la Universidad Queen Mary en Londres.


La aceptación de que la homosexualidad es una cuestión biológica y no ambiental va en aumento.

Una encuesta realizada por CNN apunta que actualmente el 56% de la población de EU cree que el origen del homosexualismo es biológico, comparado con el 41% en el 2001 y el 36% en 1998.


"Respetamos a la comunidad homosexual, pero si esta tendencia es algo que los hace infelices o sufrir, entonces por qué no cambiar. Hay investigaciones que indican que es posible", declaró a La Opinión Randy Thomas, vicepresidente ejecutivo de Exodus.


Thomas se refirió al estudio realizado en mayo de 2001, en donde la Asociación Americana de Psiquiatría publicó un reporte indicando que de 143 hombres y 57 mujeres que habían decidido cambiar su orientación sexual, el 66% de los hombres y el 44% de las mujeres habían logrado "una buena función heterosexual".


Sin embargo, el estudio fue ampliamente criticado porque dos tercios de los encuestados eran ministros de movimientos ex gays.


Otro estudio similar, pero realizado con voluntarios por internet que se habían sometido a una terapia de "reorientación sexual" arrojó que de 202 entrevistados, el 88% no logró el cambio y sólo el 3% obtuvo una vida heterosexual.


María Cárdenas no lo cree así. Aunque notó su tendencia lesbiana a una edad muy temprana (8 años) afirma que gracias a la ayuda espiritual tiene 20 años viviendo una vida heterosexual.


"Encontré finalmente la paz... la homosexualidad es pecado y nadie que se diga cristiano debe aceptarla", afirmó María, conferencista en Los Ángeles y Latinoamérica del ministerio Desert Stream.


A millas de distancia, Óscar comparte la misma filosofía. Hasta su oficina en Cuernavaca, Morelos, llegan cientos de solicitudes de ayuda de toda Latinoamérica.


Tanto para Cárdenas como para Galindo, la raíz del homosexualismo es la necesidad de llenar un vacío ocasionado por fallas en los padres de familia y la sociedad.


"Yo viví un rechazo de mi padre y fui preparado para una vida homosexual, pero Dios no me hizo así", indicó Galindo, ex homosexual desde hace 17 años.


Pese a su devoción, María y Óscar confesaron a este diario que no han logrado superar del todo la homosexualidad.


"Sería deshonesto al decir que no me queda ni un ápice de homosexualidad, nadie está libre de tentaciones", platicó Galindo quien, como María, vive en celibato.


Historias como las de estos dos hispanos sólo producen remordimientos en Michael Bussee, uno de los fundadores de Exodus.


"En 1976 ayudé a fundar Exodus; ahora pido perdón", platicó el entrevistado en su departamento de Riverside.


Bussee, quien llegó a convencerse que había dejado el homosexualismo para casarse, tener una hija y después volver a enamorarse de otro hombre, afirmó que el dolor y el engaño que provocó a personas que como él sufrían luchando por cambiar su tendencia sexual, lo obligaron a rebelarse contra el programa.


"Todo es una gran mentira. Las terapias pueden cambiar tal vez tu estilo de vida, dejar la "vida gay", pero nunca tu orientación sexual", recalcó.


Recordó que cuando era parte de Exodus, uno de sus colegas le confesó que se había lastimado "allá abajo" (en su genitales), como castigo por haber caído en la tentación. "Cuando se bajó los pantalones, estaba bañado en sangre. Se había cortado con una navaja porque se sentía culpable. En ese momento supe que era momento de parar con esa farsa", platicó.


Tanto Bussee, como el actual presidente de Exodus, Alan Chamber, han confesado públicamente que hasta ahora no conocen a nadie que haya cambiado completamente de una vida homosexual a una heterosexual.


Estos comentarios no desaniman a seguidores del movimiento ex gay, como Óscar. Para él, la esperanza existe.


"Es una exageración decir que estas terapias hacen daño, lo que pasa es que realmente no pusieron un empeño genuino. Yo antes decía pídanme que deje de tener relaciones sexuales con hombres, pero no que me gusten las mujeres. Ahora, realmente he empezado a sentir una atracción hacia ellas", afirma Galindo, cuyo proyecto actual es preparar un equipo de terapeutas para que esparzan esta doctrina por todo México y Centroamérica.

2008/07/16

> Berria: Sasizientzia > ESTADOS UNIDOS: BUGAS VIVEN 20 AÑOS MAS QUE GAYS, REVELA ESTUDIO

  • Bugas viven 20 años más que gays, revela estudio
  • La respuesta por parte de asociaciones LGBT iniciaron una campaña que busca que se eliminen todos los elementos falsos y difamatorios en ese estudio, ya que repercute en los planes y costos de las aseguradoras que incluyen a la diversidad sexual.
  • Anodis, 2008-07-16

Un estudio comparativo realizado y publicado por la página web de una compañía de seguros en Estados Unidos causó un enorme debate cuando arrojó que los hombres homosexuales tienen una esperanza de vida 20 años más corta que los heterosexuales. El artículo afirma que los gays viven menos que los bugas a causa de la problemática ligada al VIH, "pero hay también gracias a una importante cantidad de drogas involucradas en muchas partes de la cultura gay, así como una mayor incidencia a enfermedades psíquicas, la inestabilidad familiar y tendencia al suicidio.” Parte de la polémica suscitada por el informe radicó en que según esto, dichos factores son más problemáticos que el tabaquismo, el alcoholismo o la obesidad, principales causas de muerte en heterosexuales. La respuesta por parte de asociaciones LGBT no se hizo esperar, y se inició una campaña que busca que se eliminen todos los elementos falsos y difamatorios en ese estudio, ya que repercute en los planes y costos de las aseguradoras al incluir a personas de la diversidad sexual.

2008/07/09

> Berria: Homofobia > EL INFORME REKERS: EL ESTUDIO QUE FRENO LA ADOPCION HOMOSEXUAL EN FLORIDA

  • El informe Rekers: el estudio que frenó la adopción gay en Florida
  • Forum Libertas, 2008-07-09

El neuropsiquiatra George A. Rekers argumenta con numerosos estudios por qué un niño necesita un padre y una madre.


En octubre de 2004, el Estado de Arkansas examinaba una norma estatal que impedía entregar niños en adopción a hogares con homosexuales. El experto que debía hablñar en defensa de esta norma del Estado era el Dr. George A. Rekers, profesor de Neuropsiquiatría de Ciencias del Comportamiento en la Universidad de Carolina del Sur.


Rekers preparó un informe de 75 páginas sobre la documentación científica que muestra las diferencias entre las parejas homosexuales y las heterosexuales y el impacto que tiene en los niños criarse en hogares homosexuales. Defendiendo la postura homosexualista estaba la abogada Leslie Cooper, en nombre de la asociación laicista y pro-gay ACLU.


Para asombro de todos, la abogada del Estado, Kathy Hall, no dejó que Rekers presentara este material…¡que debía defender precisamente la postura del Estado! Le impidió presentar todos los datos sobre porcentajes de pedofilia en población homosexual, porcentajes de sida, de violencia doméstica entre homosexuales y de desórdenes psiquiátricos entre homosexuales.


De todo el material científico recopilado, la abogada del Estado sólo usó un 20%. Y el Estado de Arkansas perdió el juicio, por supuesto, abriendo la puerta a la entrega de niños a progenitores gays en adopción en este estado.


¿Por qué hizo eso la abogada Hall?


Después de este juicio se ha sabido que la abogada Kathy Hall es socia activa de ACLU, que colabora con servicios legales gratuitos con el Proyecto Lesbiana y Gay ACLU y en 2005 formó equipo con la que había parecido su adversaria –pero era compañera en ACLU- Leslie Cooper, asesorando otro caso homosexual en Arkansas. Es decir, la abogada del Estado en realidad estaba a servicio de quienes demandaban al Estado, de la ACLU.


El juez siguió la corriente a ACLU y consideró que el doctor Rekers era un “testigo sospechoso” que “estaba allí principalmente para promover su propia ideología”.


El gran pecado de este doctor y profesor universitario de neuropsiquiatría era –como no se cansa de repetir la web de ACLU- ser cristiano. Más aún, ministro ordenado de la Convención de Baptistas del Sur.


El mismo año 2004, el doctor Rekers usó su informe para un caso similar (Lofton contra el Departamento de Infancia de Florida) y el equipo multidisciplinar que promovía la adopción en pareja heterosexual ganó: Florida mantuvo la prohibición de entrega en adopción de niños a hogares gays. También los Boy Scouts usaron parte de la argumentación científica recogida por Rekers ante el Tribunal Supremo y ganaron un caso similar.


Esto es un sumario abreviado del informe de Rekers, sumario escrito en 2005. Ha sido traducido al español por Manuel Serrano Gil, médico internista, master en Investigación Clínica por la Universidad de Pittsburgh, EEUU y médico de la Dirección General de Calidad e Investigación de la Comunidad Autónoma de Murcia.


Sumario: Una base racional para la regulación en Arkansas


Por George A. Rekers, Ph.D., Professor, University of South Carolina


Hay al menos tres razones principales por las que la prohibición de la adopción de niños por homosexuales tiene una fundamentación racional:


A ) La estructura y forma de vida de una pareja homosexual expone a los niños adoptados en un nivel de stress mucho mayor que el que se vive en una pareja heterosexual. Como es sabido, los niños entregados en adopción son mucho más vulnerables de por sí al stress, pues normalmente proceden de familias rotas, han sufrido en ocasiones abusos y tienen una carencial emocional muy grande.


Por otra parte, se sabe que la frecuencia de depresión, ideas suicidas, alteraciones del comportamiento y abuso de alcohol y drogas es mucho más frecuente entre las parejas homosexuales que las heterosexuales. Como consecuencia, la adopción por homosexuales empeoraría el stress de unos niños que ya son más susceptibles a problemas psicológicos que el resto de niños de su edad.


B) Las uniones homosexuales son mucho más inestables y más cortas que las heterosexuales , por lo que sería mucho más frecuente que se interrumpiera la adopción o esta fracasase. Se sabe que los cambios de una familia o casa a otra, afectan mucho a los niños adoptados, que sufren psicológicamente .


En otros estudios se estima una duración media de dieciocho meses en una unión homosexual , lo que no garantiza una estabilidad, necesaria para el bienestar del menor.


C) La estructura de una unión homosexual hace que el niño carezca de todas las aportaciones positivas que sólo están presente en las uniones heterosexuales


La pareja homosexual no puede aportar el modelo de padre y madre necesario para el desarrollo psicológico normal del niño, el significado de la relación marido-mujer


A continuación el Dr Rekers expone estos tres puntos de una forma más ampliada:


A) La estructura y forma de vida de una pareja homosexual expone a los niños adoptados en un nivel de stress mucho mayor . Esta situación es fácilmente evitable, simplemente prohibiendo la adopción.


a) Los niños en adopción están sometidos a un stress mayor que otros niños de su edad . Aquí enumera muchas de las causas de stress por las que pasa un menor en adopción: separaciones de los padres biológicos y hermanos, carencias afectivas, maltrato físico y emocional, abuso sexual, fallecimiento de los padres, adaptación a unos nuevos tutores-guardadores puestos por la Administración, una nueva casa, un nuevo vecindario, una nueva escuela. Por todas estas situaciones, entre el 50% y el 80% de estos niños tienen problemas psicológicos y mentales, a veces heredados de los padres genéticamente .


El problema psicológico más importante es el conocido como Desajuste o Desquilibrio, que ocurre cuando el niño sufre más stress del que puede soportar, produciéndole a la larga, problemas de depresión, ansiedad, alteraciones de conducta y emocionales. Esta situación de desajuste se vería empeorada ante la adopción por una pareja homosexual


b) Las parejas homosexuales tienen más problemas psicológicos y de adicción a drogas, lo que expone al niño a un mayor stress . Es fácil de entender que cuando mejor sea la salud física y mental de los padres adoptantes, mejor va a ser para el niño adoptado. Precisamente para compensar el problema de desajuste del niño, una buena salud mental de los padres adoptantes es clave.


Sin embargo los homosexuales tienen una frecuencia mayor que los heterosexuales de problemas psiquiátricos y físicos como SIDA, sífilis, abuso de drogas. En el mayor estudio de este tipo realizado en el Reino Unido, en más de 2000 personas, publicado en el 2003, se observó que cerca del 70% de los homosexuales y bisexuales tenían un problema mental, frente al 30% de los que eran heterosexuales. En numerosos estudios (Wichstrom and Hegna, 2003) se ha visto como el comportamiento homosexual era un predictor de riesgo de suicidio entre adolescentes, siendo el doble de frecuente entre jóvenes homosexuales que entre heterosexuales (Rusell and Joyner, 2001).


Las mujeres homosexuales reunen con frecuencia los criterios de alcoholicas (Cochran 2000), uso de anfetaminas entre varones homosexuales (Copeland, 2001), uso de extasis con el doble de frecuencia (Boyd, 2003), problemas con la policia, conducir ebrio, pérdidas de memoria (Mc Cabe, 2003). Como reconoce la CDC (Centro para control de enfermedades de Atlanta),la depresión, la adicción a drogas y alcohol y la violencia, más frecuente entre los homosexuales, les hace más vulnerables a ser incapaces de seguir las medidas de protección para prevenirse del contagio del SIDA .


¿Qué tipo de soporte, educación y apoyo puede dar esta población a un niño que ya de por sí tiene problemas? Los hijos de padres depresivos tienden a ser depresivos, los hijos de padres que beben, suelen tener problemas de disciplina y de alcohol a llegar a adultos (Di Lauro, 2004)


c) La mayoría de la población en Estados Unidos rechaza la unión homosexual (cerca del 60% la ven como totalmente errónea ).


Esta situación, que se da también en la gran mayoría de los países, hace que los hijos de parejas homosexuales sufren la discriminación e insultos de sus compañeros en clase, y de la sociedad en general.


Se produce un miedo por el menor a hablar de su familia, con una disminución de la vida social por el rechazo percibido . Aunque esta situación sea algo no deseable es una realidad y supone un stress añadido para el niño en adopción. De hecho ya hay muchos estudios que demuestran los resultados negativos de esta homofobia en los niños.


B . Las uniones homosexuales duran menos y son menos estables que las heterosexuales . Son además menos capaces de proveer de una situación psicológica estable para el hogar. Las parejas homosexuales tienen una media de tres veces más contactos sexuales que las parejas heterosexuales.


Se ha estimado en una media de dieciocho meses la duración de la relación homosexual. Una razón más para evitar este tipo de adopción es para proteger a los niños adoptados de ser abusados o molestados sexualmente. En un estudio (Tomeo 2001), se observó que en una comparación, el 46% de los gays habían abusado en algún momento de un menor, frente al 7% de los varones heterosexuales. Además los homosexuales tienen una media de tres veces más contactos que los homosexuales, por lo que las posibilidades de abuso son mayores


C) La estructura familiar homosexual depriva a los niños de características positivas que sólo están presentes en las familias heterosexuales.


Entre las razones que argumentan los que están a favor de la adopción por homosexuales, están los que dicen que cambiar pañales, llevar el niño a la escuela, o dar de comer al niño, tiene poco que ver con la orientación sexual de los padres.


Pero la estructura familiar sí es importante . Por eso, de hecho, se niega la capacidad de adoptar por ejemplo a una pareja recién casada en la que ambos tienen sólo dieciocho años , a pesar de que por ejemplo tendrán las energías físicas y la juventud, pero les falta la garantía de estabilidad de la unión que dan los años.


De la misma forma también se niega la adopción a un matrimonio por ejemplo de más de 90 años , pese a que por seguro tienen una experiencia vital importante, pero carecen de la seguridad de una continuidad en los cuidados por un mínimo número de años.


O el caso de una pareja recién venida de Asia que quiera adoptar una niña en Estados Unidos . Pese a que tengan muy buenas habilidades en la educación de los hijos, el no conocer el idioma ni las características propias de la estructura familiar americana no le permitiría adoptar un hijo en un país extranjero.


Lo mismo ocurriría ante defectos físicos insalvables de los padres, como por ejemplo en el caso de que ambos fueran ciegos y sordos, recién salidos de la carcel , etc.


De la misma forma, por la inherente estructura de la unión entre dos personas homosexuales, puede hacer que aunque ellos tengan individualmente capacidades en educación etc, pero como pareja les hace no idóneos para adoptar.


b) Sólo un padre y una madre proveen del modelo adecuado necesario para satisfacer todas las necesidades de un niño en adopción . Los padres heterosexuales producen que el niño pueda entender:


a1) el papel social de una relación estable entre hombre y mujer


a2) el papel social de un padre y una madre en la educación de los hijos


a3) el modelo de relación padre-hijo


a4) el modelo de relación madre-hijo


b1) La contribución única del padre al desarrollo adecuado de los hijos


La figura del padre como modelo masculino para el hijo se ha asociado con un beneficio en el éxito del funcionamiento del proceso de adopción.(Walsh, 1990).


Por ejemplo los padres ayudan más a los hijos que las madres a ser independientes y competitivos y a asumir riesgos . También son importantes en el control emocional de los hijos (Gottman 1997).


La implicación del padre en el aprovechamiento del estudio de sus hijos se asociado con un mayor rendimiento escolar (Nord, 1997). La implicación y cercanía del padre con los adolescentes conlleva un menor riesgo de alteraciones de conducta y estrés emocional en los hijos.


Los padres que juegan con sus hijos serán después más comprensivos con los sentimientos y emociones de éstos lo que hace los hijos ser más equilibrados en sus relaciones sociales y menos agresivos en la escuela (Hart, 1998). La influencia de los compañeros a que consumieran drogas quedó muy disminuida por la cercanía del hijo con su padre, con un vínculo mayor para el padre que para la madre. (Dorius, 2004).


El papel de padre en la familia está normalmente más orientado a la acción, a establecer las normas ó límites de lo que se debe o no hace, en contraste con la función más expresiva y de soporte emocional de la madre . En algunos estudios se ha visto que el papel del padre en la identificación con el propio género es incluso mayor para el padre, al asumir normalmente éste el papel de enseñar a los hijos cual es el papel de éstos en la sociedad.


En un estudio longitudinal de Heatherington (1972), se encontró que las niñas que crecían sin la figura del padre por fallecimiento de eran tímidas en el trato con adolescentes de su edad, mientras que las chicas cuyo padre se marchó de casa por separación o divorcio, fueron muy activas sexualmente durante la adolescencia, con altas tasas de embarazo no deseado.


En 1995, Blankenhorn observó que para las chicas que no tienen una relación de amor y afecto estable con el padre, creerán que la única relación posible con los hombres será bajo una visión utilitarista, de explotación mútua, con mayor número de contactos sexuales, evitando el compromiso.


Young en 1995, observó que cuando los padres muestran un comportamiento autoritario pero al mismo tiempo buscan el diálogo con los hijos para hablar de sus problemas, éstos tenían un mayor nivel de satisfacción, por el hecho de sentir que “le importan” a su padre, frente a aquellos padres que no corrigen a sus hijos por comodidad o temor a contristar


b2) Las contribuciones únicas de la madre al desarrollo de los hijos


En una revisión en el 2003 de Ishii-Kuntz, se encontró que mientras que para los padres el papel que ellos entendían que debían asumir era el de jugar con sus hijos, el de las madres era más el de “estar atentas” y realizar las tareas de bañarlos, cambiarlos de ropa, hacer los deberes, y darles de comer.


Las madres el modelo para las hijas con el que identificarse. Además tienen un papel fundamental en explicar a los hijos cual debe ser la relación con sus compañeros, y para que sus hijos sepan desenvolverse socialmente al estar fuera de casa. Un déficit en estas tareas se ha asociado con problemas en las relaciones sociales en la vida adulta (Parker, 1987).


b3) La aportación única del padre y la madre juntos al desarrollo de los hijos


De forma normal, el niño necesita para un desarrollo emocional, social y psicosexual normal la identificación con el padre del mismo sexo y el papel complementario del padre del otro sexo. El padre, la madre y los hijos se influyen mutuamente por las relaciones entre ellos. Así por ejemplo, las madres influyen indirectamente sobre los hijos al influir en la cantidad y la calidad de la relación padre-hijo (Minuchin 2002).


Los hijos en adopción han sufrido la carencia de la interacción entre los padres para su desarrollo, por eso están todavía más necesitados de que esa aportación se realice mediante una pareja heterose xual.


Los trabajos que se realizan en adopción homosexual no valoran las características inherentes a la pareja homosexual ni los factores de stress en el niño adoptado


La mayoría de los estudios fallan en la selección de la muestra . Así por ejemplo , si se selecciona parejas homosexuales sin problemas psicológicos,de una población de voluntarios, no será una muestra representativa de la población general de homosexuales, y tendrán buenos resultados en algunos resultados en la educación de los hijos .


La mayoría de los estudios no están hechos en niños adoptados sino en niños cuyo padre biológico se define como homosexual después de muchos años de convivencia familiar. Los vínculos padre-hijos serán fuertes y el hijo tenderá a comprender con más facilidad de esta forma a su padre. Sin embargo en el caso de los niños adoptados por homosexuales no sería así al no existir un vínculo afectivo previo y además el menor procederá de normalmente de unos padres heterosexuales, por lo que la nueva situación le producirá rechazo .


Estos niños además no tendrán los problemas de estrés que tienen los niños en adopción, que son más vulnerables a la inestabilidad de la pareja, a la falta del padre o de la madre, etc. Por ello los resultados que encuentran que estos niños, hijos de padres biológicos que se declaran homosexuales no tienen problemas psicológicos no son extrapolables a los niños adoptivos, con problemas de stress inherentes a su situación previa a los que se añade la situación de un nuevo padre, no biológico y homosexual.


La mayoría de los estudios comparan los resultados en los hijos de ser educados por dos lesbianas, seleccionadas para que tuvieran estudis superiores y con fuertes ingresos económicos y las comparan con familias heterosexuales en las que ha fallecido el padre o la madre. Como es lógico, dos personas proveen más recursos económicos, energía, tiempo, etc que una sóla y el hecho de que no se encuentren diferencias entre ambos no quiere decir que sean comparables.


Como muchos estudios están hechos en padres biológicos que revelan a sus hijos su homosexualidad al ser mayores, no es posible saber cual es la contribución de los hijos en la educación como hetero o homosexual y en muchos casos las lesbianas reconocen que no revelaron su condición a sus hijos adoptados hasta pasado un tiempo.


La mayoría de los trabajos científicos sobre adopción homosexual tienen limitaciones metodológicas importantes , muestras insuficientes,etc. Así por ejemplo, Patterson en 2000 apuntó las siguientes observaciones:


-La mayoria de estudios se han realizado en personas de raza blanca, bien educados, de clase media y trabajadora.


-No hay estudios de tipo longitudinal para saber qué pasa con los hijos a lo largo del tiempo


Similares objeciones han sido expresadas por Shumm (2004), además de explicar el hecho de que al rechazar la hipótesis nula no quiere decir que aceptemos la alternativa. Es decir, el que no podamos encontrar diferencias se debe más a la falta de calidad del trabajo, por ejemplo al usar una muestra insuficiente y eso no quiere decir que podamos pasar de ahí a que no hay diferencias.


En un estudio de 148 páginas publicado por Lerner y Nagai, (2001) expertos en análisis cuantitativo de la Universidad de Chicago, titulado “Sin fundamento: lo que los estudios no dicen sobre la adopción por homosexual”, concluyeron que los 49 estudios estaban sesgados en su método y en las conclusiones que obtuvieron.


En el 2002, en otra revisión, Rekers encontró las siguientes deficiencias:


- Falta de un grupo heterosexual de control
- Falta de un grupo de control de padres biológicos
- Muestra insuficiente, no tomada de forma aleatoria, inapropiada para las preguntas de la investigación
- Falta de reproductibilidad y validez en las medidas (cuales fueron los criterios para establecer la homosexualidad o la heterosexualidad?)
- Falta de anonimato en los participantes
- Se acepta la hipótesis nula


El mejor desarrollo y bienestar procede de hijos de padres heterosexuales casados


Sarantakos en 1996 comparó 174 grupos de chicos dividos en tres grupos según que sus padres estuvieran casados, cohabitaran o fueran homosexuales. Los resultados fueron los siguientes:


En la adquisición del lenguaje, matemáticas, y ciencias sociales, los mejores resultados fueron para los hijos de casados, después para los hijos de los que cohabitaban y después los hijos de homosexuales. Lo mismo sucedió para la práctica de deportes y la sociabilidad. Así los hijos de padres homosexuales fueron más tímidos, inseguros para trabajar en equipo, miedosos para hablar de su familia, introvertidos, y con dificultades para relacionarse con un compañero que fuera diferente al sexo de sus padres adoptantes. Los hijos sufrieron con frecuencia las bromas de sus compañeros sobre sus padres.


En cuanto a la identidad sexual, los hijos de padres gays, tendieron a tener conductas y aficiones más propios de niñas que de niños de su edad


Más adelante en este trabajo se compara el desarrollo de los hijos comparando los hijos de un matrimonio heterosexual con los de hijos de padres que cohabitan, y con hijos de familias monoparentales (homo o heterosexual), produciendo siempre mejores resultados en el caso de hijos de padres casados y heterosexuales


CONCLUSIÓN


Sólo las parejas casadas heterosexuales son capaces de cubrir las necesidades específicas que tiene un niño en adopción, y una pareja homosexual, por las características inherentes de esta relación, no puede proporcionar


De esta forma, la regulación de Arkansas decide evitar la situación estresante innecesaria para los niños adoptados de someterse a una adopción homosexual, siendo el ser heterosexual una condición necesaria para la adopción.


De la misma forma que una pareja recién casada de 18 años, otra de 90, o un preso recién salido de la cárcel pueden dar en situaciones de excepción una educación incluso mejor que una pareja heterosexual sin estos impedimentos, hay algo inherente a estas estructuras familiares, de la misma forma que la hay en la relación homosexual que los incapacita para adoptar


Y concluye: el Estado de Arkansas no debe emplear a los niños como conejillos de indias en el servicio de un agenda política o de un determinado grupo de presión.

2008/06/26

> Berria: Sasizientzia > CONSERVAR LA (BIO)DIVERSIDAD SEXUAL

  • Conservar la (bio)diversidad sexual
  • En un contexto de derechización en Europa, reaparecen discursos científicos que refuerzan una visión homofóbica, sexista y racista de la identidad y la diversidad sexual.
  • Diagonal, 2008-06-26 # Laura Corcuera
El 17 de junio, los medios abrían sus secciones de Ciencia y Sociedad con el siguiente titular: Un estudio revela que el cerebro homosexual es distinto del heterosexual. La noticia se refería a un trabajo que el Instituto Karolinska de Estocolmo había realizado a partir de resonancias magnéticas y escáneres de tomografías en cerebros de 90 personas.

Los neurobiólogos, en su obsesión por determinar qué estructuras del cerebro intervienen cuando decidimos actuar de un modo u otro, han llegado a generar, junto a los genetistas, una nueva moda enfocada a una especie de búsqueda del gen perdido (del tabaquismo, de la agresividad, de la homosexualidad...). El genetista de la UB Carles Lalueza afirma que “el determinismo biológico es falso, no somos máquinas programadas por nuestros genes”. Para Óscar Vilarroya, director de la Cátedra del Cerebro Social en la UAB, “gestionamos las emociones y realizamos un aprendizaje de forma inconsciente, desde pequeños”.

En el siglo XIX, las teorías de la biología evolucionista y de la psiquiatría son racistas, sexistas y homófobas, pero no se cuestionan. No es casual la relación entre el orden económico imperialista impuesto por las potencias económicas occidentales y la estructura conceptual que los científicos construyen en esa época. La ciencia del hombre blanco acuñó términos como ‘desviado’ o ‘invertido’, en especial para las mujeres (no dueñas de su sexo), a las que también aplicó diagnósticos como ‘anomalías cerebrales’, ‘degeneración hereditaria’ o ‘trauma’.

Hace 30 años, la Ley de Peligrosidad Social perseguía a los gays españoles, mientras se encerraba a cientos de lesbianas en psiquiátricos. Una persecución diferenciada que tuvo sus consecuencias (las primeras Jornadas de Lesbianas sobre sexualidad del Estado se celebraron en Madrid en el ‘83). La razón tecnocientífica no permite mirar atrás, pero fue hace muy poco tiempo, el 17 de mayo de 1990, cuando la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud (OMS) suprimió la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales. Aunque la ‘disforia’ sigue presente en los textos actuales.

Asumida la confirmación científica de que no existe una orientación sexual, un género, una clase o una raza que sean las “correctas por naturaleza”, la homofobia, lesbofobia o transfobia siguen manifestándose tanto en la perspectiva legalista como social, cotidiana e interiorizada.

Derechización europea
Con la complicidad del conservadurismo eclesiástico, la derecha política europea vuelve a utilizar los mecanismos del ‘pánico moral’ para hacer retroceder los derechos sociales, entre ellos, los sexuales y de identidad de género. Jeffrey Weeks, profesor de Sociología en la Universidad South Bank de Londres, lo explica así: “La definición de una amenaza en un momento particular (un “alboroto de la juventud”, un “escándalo sexual”, un “desmantelamiento de los valores”’…) produce una escalada en espiral de la amenaza percibida que conduce a posiciones autoritarias, a la creación de barricadas morales y al surgimiento de una solución imaginaria a través de leyes más duras y del aislamiento moral”. El nuevo clima social y las sanciones legales que los países europeos practican (por activa o por pasiva) en asuntos de sexualidad e identidad de género son grandes trabas para una revolución no terminada.

2008/06/20

> Iritzia: Jaime Mendia > EL CEREBRO HOMOSEXUAL Y LA PIEDRA FILOSOFAL

  • El cerebro homosexual y la piedra filosofal
  • Los conceptos de «hombre», «mujer», «heterosexual», «homosexual» son creaciones sociales, culturales. Intentar buscar una explicación químico-biológica a un hecho social es tan quimérico como intentar encontrar la piedra filosofal que permita convertir el plomo en oro
  • Gara, 2008-06-20 # Jaime Mendia · Miembro de EHGAM

Periódicamente nos asaltan, con considerable eco mediático, estudios supuestamente científicos sobre las razones que puedan explicar la homosexualidad, la transexualidad, etc. Dependiendo del área en que son «expertos», estos científicos nos hablan de hormonas, de genes, de neurología... Éste es el caso publicado esta semana, en el que científicos del Departamento de Neurociencias en el Instituto Karolinska, en Estocolmo, pretenden haber encontrado en la similitud entre los cerebros de «hombres homosexuales» y «mujeres heterosexuales», así como entre «mujeres lesbianas» y «hombres heterosexuales», la explicación que tantos años llevaban buscando.


Curiosamente, nadie dedica esfuerzo ni dinero a tratar de comprender por qué hay personas a las que les gusta más el color azul que el amarillo, por ejemplo, aunque a veces llegan hasta a combinarlos en su ropa, o porqué prefieren comer pasta a sopa, aunque un día sin problema podrían, si se da la ocasión, comer una cosa y cenar otra. ¿Por qué esa diferencia con respecto a las preferencias sexuales? Evidentemente, porque los gustos sobre colores o comidas no son factores utilizados para estructurar nuestra sociedad.


El deseo sexual de todas las personas, de todos y cada uno de nosotros, es múltiple y además varía continuamente. La forma en que cada uno de nosotros vive la relación con su propio cuerpo también es múltiple y variada. Sin embargo, socialmente nos empeñamos en fijar la posición de cada persona, clasificándola, de forma inamovible, como «hombre», «mujer», «heterosexual», «lesbiana»...


En vez de asumir que nuestras múltiples identidades fluyen en el tiempo, yendo de aquí para allá, haciendo que ahora deseemos a este hombre, luego a esa mujer, ahora nos sintamos un poco más masculinos, luego tal vez un poco más femeninos (si es que llegamos a comprender qué significa exactamente eso; aunque, bien pensado, ¿para qué preocuparnos de tonterías como ésa?), en vez de sentir nuestro cuerpo y nuestro deseo libremente, fijamos una hetero-normatividad y una género-normatividad, y gastamos ingentes cantidades de dinero y el tiempo de excelentes científicos en tratar de comprender por qué no todas las personas se ajustan a ese mundo que hemos creado artificialmente.


En nuestra sociedad se ha implantado una moral médico-científica que, sustituyendo a la moral mágico-religiosa, ha cambiado a los pecadores sodomitas por personas con un cerebro de tamaño diferente al que les correspondería, y que ha condenado a los trans al infierno de la psiquiatrización y la esterilización química para adaptarlos a uno de los dos únicos géneros «científicamente» válidos.


Estas dos morales cumplen la misma función de control social, y por lo tanto resultan igualmente alienantes para todo ser humano.


Los conceptos de «hombre», «mujer», «heterosexual», «homosexual» son creaciones sociales, culturales. Intentar buscar una explicación químico-biológica a un hecho social es tan quimérico como intentar encontrar la piedra filosofal que permita convertir el plomo en oro. Y las personas implicadas en este proceso nos merecen la misma credibilidad que aquellos brujos-alquimistas de la Edad Media. Es decir, ninguna en absoluto.

2008/06/19

> Berria: Sasizientzia > OTRA "INVESTIGACION": LA HOMOSEXUALIDAD MASCULINA, UNA "VENTAJA" PARA LA ESPECIE

  • La homosexualidad masculina, una ventaja para la especie
  • ABC, 2008-06-19 # J.M. Nieves · Madrid

La homosexualidad masculina puede explicarse por medio de la teoría de la evolución de Darwin. Esa es la conclusión a la que ha llegado un equipo de investigadores italianos, de las universidades de Padua y Turín, al aplicar por primera vez a los seres humanos un mecanismo evolutivo denominado «selección sexual antagónica», ya comprobado en otras especies, desde insectos a aves e incluso mamíferos. El estudio, firmado por Andrea Camperio Ciani, Giovanni Zanzotto y Paolo Cermelli, se publica hoy en la revista «Public Library of Science».


En resumen, se trata de un mecanismo evolutivo que da, dentro de una misma especie y por medio de determinados factores genéticos, una sustanciosa ventaja reproductiva a un sexo en detrimento del otro. La naturaleza, al mantener una tasa más o menos constante de varones homosexuales, potencia la fertilidad femenina, una ecuación que da resultados positivos en cuanto al éxito reproductivo de la especie.


El factor genético

La homosexualidad masculina está en parte condicionada por factores psicosociales, pero también por un componente genético, revelado por el hecho de que los gemelos idénticos siempre tienen la misma orientación sexual, y también porque la homosexualidad es más común en varones que pertenecen a la línea materna de un varón homosexual. Estos efectos, sin embargo, no se observan entre las mujeres homosexuales, lo que indica que el mismo fenómeno tiene, según sea el sexo, un origen y una dinámica muy diferentes.


Sin embargo, la homosexualidad masculina ha resultado hasta ahora difícil de explicar desde el punto de vista evolutivo, ya que la lógica indica que los portadores de los genes que inducen a la homosexualidad se reproducirán menos que la media e irán, por lo tanto, desapareciendo gradualmente de cualquier población. Pero este punto de vista cambió radicalmente en 2004, cuando un anterior trabajo de Camperio Ciani demostró que la fertilidad de las mujeres que se hayan (sic) en la línea materna de varones homosexuales es muy superior a la media.


Para salir de dudas, los científicos italianos decidieron analizar a fondo las varias hipótesis capaces de explicar estos resultados, y determinaron por eliminación que el único modelo posible era el de la selección sexual antagónica, ya que es el único que implica por lo menos dos genes (uno de ellos en el cromosoma X, que se transmite por línea materna).


El hallazgo supone una nueva manera de abordar la homosexualidad masculina que, según los investigadores, lejos de ser un rasgo negativo que va en detrimento de la especie, debería ser considerado como una ventaja para la fecundidad de nuestras mujeres.

  • NOTA DE EHGAM-DOK:
  • VER ARTICULO REFERENCIADO > ENLACE

> Berria: Sasizientzia > CRECE LA POLEMICA POR NUEVO ESTUDIO SOBRE HOMOSEXUALIDAD

  • Crece la polémica por nuevo estudio sobre sexualidad
  • Noticias de Quilmes, 2008-06-19

En tiempos en que pese a ser uno de los asuntos morales más sensibles en la sociedad actual la homosexualidad se está abriendo paso entre tabúes y discriminaciones, como atestigua la creciente legalización de bodas y otro tipo de uniones entre personas del mismo sexo en todo el mundo, un estudio del prestigioso Instituto Karolinska de Suecia vino a traer más polémica, al encontrarle causas genéticas a la homosexualidad.


El estudio en cuestión plantea que los hombres gays y las mujeres heterosexuales comparten ciertas características en una zona del cerebro responsable de las emociones, el humor y la ansiedad, lo mismo que lesbianas y varones heterosexuales, destacando el posible fundamento biológico de la sexualidad.


El trabajo de los investigadores Ivanka Savic y Pers Lindstrom, indica que los controles cerebrales mostraron la misma simetría entre lo grupos mencionados. "Las observaciones no pueden atribuirse fácilmente a la percepción o a la conducta", indicaron y, a partir de allí, la polémica.


No obstante, los científicos señalaron que "aún es una pregunta abierta si esos rasgos cerebrales estarían relacionados con procesos fijados durante el desarrollo fetal o postnatal".


En este marco, muchos estudios observaron el papel que desempeñan los factores genéticos, biológicos y ambientales en la orientación sexual, pero existen pocas pruebas de que algo cumpla un papel determinante, y muchos científicos creen que tanto la naturaleza como la cultura juegan su papel.


En el estudio sueco, las imágenes cerebrales de 90 voluntarios mostraron que los cerebros de los hombres heterosexuales y las mujeres homosexuales eran levemente asimétricos y que el hemisferio derecho era algo más grande que el izquierdo, lo que no se observó en cerebros de varones gays y mujeres heterosexuales, según Savic y Lindstrom.


Tras observar estas imágenes, los expertos midieron el flujo sanguíneo a las amígdalas, el área clave de las reacciones emocionales, y descubrieron que se conectaba de una forma similar en los hombres homosexuales y las mujeres heterosexuales, y también en las lesbianas y los varones heterosexuales.


Pero los investigadores agregaron que el estudio no puede decir si las diferencias en la forma del cerebro son hereditarias o se deben a la exposición a hormonas como la testosterona en el útero, ni si son responsables de la orientación sexual de las personas, aunque esto es algo que el equipo planea observar en una nueva investigación sobre bebés recién nacidos, para ver si pueden ayudar a predecir la inclinación sexual futura.


"Estas observaciones motivan estudios más extensos sobre grupos de análisis más amplios y generan una mejor comprensión de la neurobiología de la homosexualidad", concluyó el equipo.


Sin embargo, estas hipótesis son rechazadas de plano desde las entidades gays. "Buscar el origen de la sexualidad es discriminar -señaló por caso César Cigliutti, presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA)- ya que la sexualidad se va construyendo, y está relacionada con la familia, con lo social y cultural".

2008/06/17

> Iritzia: JAIME MENDIA · EHGAM > EL CEREBRO HOMOSEXUAL Y LA PIEDRA FILOSOFAL

  • El cerebro homosexual y la piedra filosofal
  • EHGAM-DOK, 2008-06-17 # Jaime Mendia · Miembro de EHGAM

Periódicamente nos asaltan, con considerable eco mediático, estudios supuestamente científicos sobre las razones que puedan explicar la homosexualidad, la transexualidad, etc. Dependiendo del área en que son “expertos” estos científicos, nos hablan de hormonas, de genes, de neurología,…Éste es el caso publicado esta semana, en el que científicos del Departamento de Neurociencias en el Instituto Karolinska, en Estocolmo, pretenden haber encontrado en la similitud entre los cerebros de “hombres homosexuales” y “mujeres heterosexuales”, así como entre “mujeres lesbianas” y “hombres heterosexuales”, la explicación que tantos años llevaban buscando.


Curiosamente, nadie dedica esfuerzo ni dinero a tratar de comprender por qué hay personas a las que les gusta más el color azul que el amarillo, por ejemplo, aunque a veces llegan hasta a combinarlos en su ropa, o por qué prefieren comer pasta a sopa, aunque un día sin problema podrían, si se da la ocasión, comer una cosa y cenar otra. ¿Por qué esa diferencia con respecto a las preferencias sexuales? Evidentemente, porque los gustos sobre colores o comidas no son factores utilizados para estructurar nuestra sociedad.


Los deseos sexuales de todas las personas, de todos y cada uno de nosotros, es múltiple y además varía continuamente. La forma en que cada uno de nosotros vive la relación con su propio cuerpo también es múltiple y variada. Sin embargo, socialmente nos empeñamos en fijar la posición de cada persona, clasificándola, de forma inamovible, como “hombre”, “mujer”, “heterosexual”, “lesbiana”,…


En vez de asumir que nuestras múltiples identidades fluyen en el tiempo, yendo de aquí para allá, haciendo que ahora deseemos a este hombre, luego a esa mujer, ahora nos sintamos un poco más masculino, luego tal vez un poco más femenino (si es que llegamos a comprender qué significa exactamente eso; aunque, bien pensado, ¿para qué preocuparnos de tonterías como esa?), en vez de sentir nuestro cuerpo y nuestro deseo libremente, fijamos una hetero-normatividad y una género-normatividad, y gastamos ingentes cantidades de dinero y tiempo de excelentes científicos en tratar de comprender por qué no todas las personas se ajustan a ese mundo que hemos creado artificialmente.


En nuestra sociedad se ha implantado una moral médico-científica que, sustituyendo a la moral mágico-religiosa, ha sustituido a los pecadores sodomitas por personas con un cerebro de tamaño diferente al que les correspondería, y que ha condenado a los trans al infierno de la psiquiatrización y la esterilización química para adaptarlos a uno de los dos únicos géneros “científicamente” válidos. Estas dos morales cumplen la misma función de control social, y por lo tanto resultan igualmente alienantes para todo ser humano.


Los conceptos de “hombre”, “mujer”, “heterosexual”, “homosexual” son creaciones sociales, culturales. Intentar buscar una explicación químico-biológica a un hecho social es como intentar encontrar la piedra filosofal que permita convertir el plomo en oro. Y las personas implicadas en este proceso nos merecen la misma credibilidad que aquellos brujos-alquimistas de la Edad Media. Es decir, ninguna en absoluto.

> Berria: Sasizientzia > EL CEREBRO DE LOS HOMBRES GAYS SE PARECE AL FEMENINO

  • El cerebro de los hombres gays se parece al femenino
  • El País, 2008-06-17

Investigadores del Instituto Karolinska de Estocolmo han hallado algunos parecidos estructurales entre el cerebro de los hombres gays y el de las mujeres heterosexuales. A la inversa, también hay similitudes entre el cerebro de las lesbianas y el de los hombres heterosexuales. El trabajo, firmado por los neurobiólogos Ivanka Savic y Per Lindström, aparece hoy en PNAS (edición digital).


Los científicos han examinado a 50 heterosexuales (25 hombres y 25 mujeres) y 40 homosexuales (20 hombres y 20 mujeres), todos en torno a los 30 años, usando las dos principales técnicas para visualizar el cerebro en vivo: la resonancia magnética y el escáner PET. El resultado es que los hombres heterosexuales y las mujeres lesbianas tienen un cerebro ligeramente asimétrico -con el hemisferio derecho algo mayor que el izquierdo-, mientras que los hombres gays y las mujeres heterosexuales lo tienen simétrico.


Además, Savic y Lindström han examinado en sus voluntarios la amígdala cerebral (nada que ver con las amígdalas de la garganta), una estructura situada en el centro del cerebro y esencial para el aprendizaje emocional. También aquí, las conexiones neuronales que establece la amígdala son similares en los hombres heterosexuales y las lesbianas, por un lado, y en los hombres gays y las mujeres heterosexuales por otro.


"Los resultados no pueden ser atribuidos primariamente a efectos de aprendizaje", afirman los científicos suecos, "y sugieren un nexo con entidades neurobiológicas". Los datos son estadísticamente significativos, pero meramente estructurales: los investigadores no pueden interpretar sus consecuencias para la función del cerebro.


Uno de los mecanismos más discutidos sobre el origen de la orientación sexual es la exposición a las hormonas sexuales durante el desarrollo del feto: la homosexualidad masculina se ha asociado a una baja exposición prenatal a la testosterona, y la homosexualidad femenina a un exceso de la misma hormona. "Una observación interesante", señalan los autores, "es que los macacos macho tienen más receptores de testosterona en el hemisferio derecho que en el izquierdo, mientras que la distribución es simétrica en las hembras". También se ha demostrado en ratas que la exposición prenatal a la testosterona es la causa de la asimetría cerebral típica de los machos.


"Nuestro estudio no permite precisar las posibles explicaciones", reconocen Savic y Lindström, "que probablemente son multifactoriales, incluyendo la interacción entre los niveles prenatales y posnatales de testosterona y estrógenos, los receptores cerebrales de estas hormonas y otros factores".


"Los resultados no pueden atribuirse fácilmente a la percepción o el comportamiento", concluyen los científicos, "y estimulan investigaciones más extensas, con grupos mayores de individuos, para una comprensión mejor de la neurobiología de la homosexualidad". Y de la heterosexualidad, cabría añadir.

> Berria: Sasizientzia > ¡¡¡EL CEREBRO DE LOS GAYS ES SIMILAR AL DE LAS MUJERES HETEROSEXUALES!!!

  • El cerebro de los gais es similar al de las mujeres heterosexuales
  • Un estudio detalla las diferencias craneales según la orientación sexual
  • Las Provincias, 2008-06-17 # EFE · Washington

Científicos suecos han determinado que el cerebro de los homosexuales guarda similitudes con el de personas del sexo opuesto, según un informe que publicó ayer la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.


Dicho de otra forma, el cerebro de un hombre homosexual tendría aspectos parecidos al de una mujer, en tanto que el de una lesbiana sería similar al de un hombre heterosexual.


Los científicos Ivanka Savic y Per Lindström explican en esta publicación que esa similitud se puede comprobar en una ligera asimetría hemisférica.


En los hombres heterosexuales y en las mujeres homosexuales el hemisferio derecho tiene un tamaño mayor que el izquierdo.


Esa diferencia no ocurre en el cerebro de los hombres gais y de las mujeres heterosexuales, señalan los científicos del Departamento de Neurociencias en el Instituto Karolinska, en Estocolmo.


Los estudios mediante tomografía de emisión positrónica (PET) de 90 hombres y mujeres, homosexuales y heterosexuales, revelaron también que en la conexión de la amígdala las lesbianas guardan un parecido con los hombres heterosexuales, en tanto que en los hombres gais esa conexión es similar a la de las mujeres heterosexuales.


En el cerebro la amígdala, una masa del tamaño una almendra y ubicada en el interior de los lóbulos temporales, controla las reacciones vinculadas al miedo, así como las secreciones hormonales del sistema endocrino.


Esta estructura, que es bilateral (se emplaza en cada lado del cerebro) forma parte del sistema límbico y está implicada en el procesamiento y almacenamiento de las emociones.


En el caso de los varones homosexuales, las conexiones de este pequeño centro informativo mostraban un patrón marcadamente femenino. Se establecían preferentemente desde la amígdala izquierda hacia la contralateral, el cingulado anterior, el núcleo subcalloso y el hipotálamo.


Por el contrario, la amígdala derecha de las lesbianas era, al igual que en los hombres heterosexuales, la más dominante y establecía comunicación con los núcleos caudado, putamen y el córtex prefrontal.


"Los resultados no pueden vincularse principalmente a efectos aprendidos. Sugieren una relación con factores neurobiológicos", indican los científicos en su informe.

2008/06/16

> Berria: Sasizientzia > ¡¡¡EL CEREBRO DE LOS GAYS ESTA FEMINIZADO Y DE EL DE LAS LESBIANAS MASCULINIZADO!!!

  • El cerebro de los gays está feminizado y el de las lesbianas masculinizado
  • Las mujeres 'hetero' suelen tener más grande el hemisferio derecho que el izquierdo. Los hombres gays presentan esa misma característica, según las pruebas del estudio. El cerebro de las lesbianas es más simétrico, similar al de los varones heterosexuales
  • El Mundo, 2008-06-16 # Cristina de Matos · Madrid

Un equipo de científicos del prestigioso Instituto Karolinska sueco está cambiando la concepción de la sexualidad humana. Su última aportación a este campo promete levantar cierta polémica: el cerebro de las personas homosexuales tiene algunas diferencias respecto al de los heterosexuales. En concreto, la simetría de los hemisferios y ciertas conexiones nerviosas de los sujetos gays difieren de lo que cabría esperar atendiendo a su sexo biológico. Lo mismo ocurre con el cerebro de las lesbianas.


Después de comprobar cómo gays y lesbianas procesaban los olores de manera distinta a como lo hacen las personas atraídas por el sexo opuesto, Ivanka Savic, una de las investigadoras más prolíficas en este campo, y su colega Per Lindström, del departamento de neurociencia del Instituto Karolinsa, se han lanzado a explorar directamente el cerebro y algunas de sus conexiones en 90 sujetos de distinta orientación sexual.


Estudios previos sugerían que las mujeres y hombres homosexuales tenían una estructura cerebral atípica para su sexo durante la realización de ciertas pruebas. La actividad de los dos hemisferios no era la normal, cosa que podría explicarse por cambios en el volumen de los mismos. Eso fue precisamente lo que Savic y Lindström midieron utilizando la resonancia magnética en los participantes.


Feminización y masculinización
En el cerebelo –una estructura situada en la parte posterior e inferior de la cabeza rodeando al tronco del encéfalo, que integra una gran cantidad de información- no se han detectado diferencias llamativas. Sin embargo, el cerebro de los homosexuales, en lugar de la disposición típica de su sexo muestra una similar a la del opuesto. El de los gays está feminizado y el de las lesbianas masculinizado.


En las mujeres 'hetero' el hemisferio derecho suele ser más grande que el izquierdo. Esta característica se observa, paradójicamente, en los varones homosexuales. "Las lesbianas, por el contrario, tienen un cerebro más simétrico, más parecido al de los hombres heterosexuales. El hallazgo “encaja bien con observaciones anteriores", señalan los autores.


También han detectado, gracias al PET (tomografía por emisión de positrones), diferencias funcionales en una región llamada amígdala. Esta estructura, que es bilateral (hay una en cada lado del cerebro) forma parte del sistema límbico y está implicada en el procesamiento y almacenamiento de las emociones.


En el caso de los varones gays, las conexiones de este pequeño centro informativo mostraban un patrón marcadamente femenino. Se establecían preferentemente desde la amígdala izquierda hacia la contralateral, el cingulado anterior, el núcleo subcalloso y el hipotálamo. Por el contrario, la amígdala derecha de las lesbianas era, al igual que en los hombres heterosexuales, la más dominante y establecía comunicación con los núcleos caudado, putamen y el córtex prefrontal.


Genética o ambiente
Para Francisco Mora, profesor de fisiología humana de la facultad de medicina de la Universidad Complutense de Madrid, estas diferencias pueden explicarse a través de influencias sociales, psicológicas y culturales.


"La amígdala es la puerta de entrada al sistémica límbico. A ella llega toda la información sensorial, que emocionalmente es neutra, y en ella se le confiere una categoría (bueno, malo, etc.)", explica a elmundo.es Mora. "Aunque en esta estructura existan circuitos que están preprogramados, es necesario aprender para hacer esa clasificación", añade.


Desde este punto de vista, "los patrones culturales son capaces de modificar física y químicamente el cerebro" de forma que las observaciones de Savic y Lindström pueden explicarse a partir del ambiente y no serían innatas sino adquiridas.


Campo de estudio controvertido
Si el homosexual nace o se hace es una vieja pregunta; y su respuesta, temida por muchos. La posibilidad de que la orientación sexual sea algo innato, es decir, que tenga un sustrato biológico, podría abrir de nuevo la puerta a la búsqueda, que tanto daño ha provocado, de una cura para esta condición que dejó de ser considerada una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud hace 18 años.


Por otro lado, que la orientación sexual venga 'de fábrica' daría la vuelta al feo argumento 'contra natura' ya que de venir determinado por los genes, el homosexual estaría siendo exactamente lo que es. "La utilidad de los trabajos de Savic y Lindström tal vez sea la de acabar con la vieja idea de que las malas influencias y experiencias están detrás de la atracción por personas del mismo sexo", señala Manuel Martín-Loeches, responsable de la sección de neurociencia Cognitiva del Centro Mixto UCM-ISCIII de Evolución y Comportamiento Humanos.


Desde COGAM, el Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid, su presidente, Miguel Ángel González, resta importancia a este tipo de trabajos ya que considera tratan temas 'olvidados' y sentencia: "El homosexual ni nace ni se hace, el homosexual es".


Desde que el polémico Simon LeVay hiciera públicas sus conclusiones acerca de las diferencias entre el cerebro de homosexuales y heterosexuales, muchos estudios han detectado ciertas divergencias entre unos y otros. Los trabajos con hermanos gemelos dejan entrever cierto papel de la impronta genética en la orientación sexual, que, sin duda, tendrá su influencia. Pero también el ambiente es determinante, como revelan los porcentajes de hijos adoptados por homosexuales que prefieren a parejas de su mismo sexo, un 14% frente al 2% de la población general.


Los autores suecos parecen inclinados hacia la teoría multifactorial. En la cuestión del dimorfismo sexual del cerebro, "hay que tener tres factores en cuenta: el entorno, la genética y las hormonas".