Mostrando entradas con la etiqueta Eustat. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eustat. Mostrar todas las entradas

2008/03/05

> Berria: Gurasotasuna > PAIS VASCO: UNO DE CADA CUATRO NACIDOS ES DE PADRES NO CASADOS

  • Uno de cada cuatro nacidos en Euskadi es de padres no casados
  • La tasa de natalidad no ha parado de crecer desde 2005
  • El Diario Vasco, 2008-03-05 # EFE · Vitoria

Los nacidos de padres no casados se elevaron a 4.958 en 2006, lo que supone que uno de cada cuatro nacidos son de padres no casados, según datos elaborados por Eustat.


En el 2006 el número de nacimientos alcanzó la cifra de 20.043 en Euskadi, un 1,7 por ciento más con respecto a 2005.


Este crecimiento fue mayor al experimentado entre 2004 y 2005, que se cifró en el 0,6 por ciento.


Por territorios, Álava experimentó en 2006 el mayor ascenso (4,5%), seguido de Gipuzkoa (3,5%), mientras que Vizcaya registró un descenso del 0,3 por ciento.


Del total de nacimientos, 4.958 correspondieron a padres no casados. Esta cifra supone un 24,7 por ciento del total de nacimientos y fue superior a la de 2005 (23,2%).


Sube la tasa de natalidad
En los últimos diecisiete años, se ha triplicado la proporción de nacidos de padres no casados, que en 1990 era del 7,7 por ciento.


Álava y Vizcaya tuvieron porcentajes superiores, con el 25,7 por ciento y 25,1 por ciento respectivamente, mientras que Gipuzkoa fue el único territorio con valores relativos menores (23,9%).


La estadística cifra la tasa de natalidad en 9,5 por mil habitantes, muy lejos de los 20 por mil que se registraban en la década de los 60. La cifra más alta se encuentra en Gipuzkoa (10,4 por mil), seguida de Álava (9,8 por mil) y de Vizcaya (8,8 por mil habitantes).


La fuerte tendencia descendente de los nacimientos iniciada en 1976 se ralentiza a partir de finales de los 80 y alcanza su cota más baja en 1994. Las cifras de 2006 consolidan el repunte de la natalidad iniciado en 1995.


Respecto a la edad de las madres, el 76,5 por ciento de las mujeres que tuvieron hijos en 2006 tenía treinta años o más.


Aumentan las madres mayores de 35 años
El grupo más numeroso corresponde a las mujeres de entre 30 y 34 años de edad, con un 45,4 por ciento del total de los nacimientos.


Por otra parte, aumentó ligeramente respecto a 2005 el grupo de madres mayores de 35 años (31,1%), que continúa superando ampliamente al grupo de 25 a 29 años (17,6%).


La edad media de las madres fue de 32,3 años, mientras que en las madres primerizas fue 31,1 años, cifras similares a las de 2005.


En el último decenio, todos los grupos de edades maternas de menos de 30 años pierden peso, siendo el grupo de 25 a 29 años el que lo hace en mayor proporción (7,6 puntos porcentuales).


Por el contrario, aumenta más de 10 puntos el grupo de madres de 35 o más años.


106 varones por cada 100 mujeres
Teniendo en cuenta el orden de nacimiento, los primeros hijos en 2006 supusieron el 57,5 por ciento, proporción similar a la del año anterior.


Por el contrario, los terceros y siguientes hijos constituyeron el 6,7 por ciento, sólo medio punto porcentual por encima de 2005.


El número de partos ascendió a 19.669, de los cuales 19.205 fueron sencillos, 454 dobles y 10 triples.


En cuanto al sexo de los nacidos en 2006, por cada cien mujeres, 106 fueron varones. Como media, los niños pesaron 3.297 gramos y las niñas 3.194 gramos.

2008/02/27

> Berria: Familiak > PAIS VASCO: LA FAMILIA TRADICIONAL PIERDE PESO

  • La familia tradicional pierde peso
  • Personas que viven solas y parejas sin hijos superan por primera vez en Gipuzkoa a los matrimonios con hijos
  • El Diario Vasco, 2008-02-27 # Ane Urdangarin · DV · San Sebastián

Los retratos de familia de los guipuzcoanos cada vez se parecen menos a aquellos en los que un matrimonio aparece posando con sus hijos. Esta imagen sigue siendo mayoritaria y la más común, pero la radiografía demográfica del territorio más reciente capta a un número ingente de personas que viven solas, a jóvenes y a adultos que conviven sin descendientes –muchos que se han quedado con el nido vacío y otros sin mayor vínculo que el pago conjunto de la hipoteca–, o a hombres y a mujeres desparejados que viven con sus vástagos. La familia tradicional pierde peso y proliferan nuevos modelos de hogar. Así lo corroboran los datos más recientes del Instituto Vasco de Estadística, Eustat, que revelan que por primera vez en Gipuzkoa la suma de las familias compuestas por una sola persona y las parejas sin hijos supera a la familia tradicional de ambos padres con sus retoños.


De la disparidad de familias dicen bastante las clasificaciones que realizan los organismos oficiales. El Eustat, por ejemplo, distingue siete tipo de familias que van desde la unipersonal hasta la polinuclear. El Gobierno Vasco es aún más prolijo y, en los borradores que manejaba para elaborar las políticas de ayuda a estas instituciones sociales, diferenciaba hasta once tipos: familia preparental, postparental, parental con prole, postconyugal con prole, no conyugal materna/paterna con prole, no nuclear con hermanos y no nuclear con otros parientes...


Más de 55 años
Al margen de estas definiciones, lo que sí se ha constatado en los últimos años es que aumenta el número de personas que viven solas y las parejas o matrimonios sin hijos. Las primeras han crecido un 61% en una década en el conjunto del País Vasco; los segundos, un 51%. Desde Eustat especifican que en ambos casos la composición es similar en cuanto a edad y en seis de cada diez casos la persona de referencia tiene más de 55 años.


En Gipuzkoa, el salto es también notable, especialmente en el caso de las parejas sin hijos. En 2001 había 41.463 familias que encajaban en esta definición mientras que en 2006 –los datos más recientes del Eustat– suponían 53.400. El número de personas que viven solas también ha crecido, aunque en menor medida, pasando de 53.926 a 55.2000 en cinco años. La suma de estos dos tipos de familias, unas 108.600 en total en Gipuzkoa, supera a los 94.500 que conforman la categoría nuclear con hijos, el modelo tradicional. Hace cinco años sumaban unos 95.040.


Los hogares habitados por una sola persona han ganado peso y, en la mayoría (61%), sus buzones llevan inscrito un nombre de mujer. De estas vascas que viven solas un 48% son solteras y un 41,5%, viudas. Desde el Eustat explican que si en 1996 las divorciadas o las separadas que vivían solas en el País Vasco sumaban 7.000 personas, «en el 2006 se duplica ese número, hasta alcanzar las 14.400».


El aumento de parejas sin hijos –59.000 más desde 1996 en Euskadi– tiene también su motivo: «Destaca la incorporación de las familias que tuvieron menos hijos en los años 80, los cuales, emplean menos tiempo en independizarse».


Las familias monoparentales han disminuido. Actualmente suponen unas 20.000 en Gipuzkoa, 4.500 menos que hace un lustro. Esta tendencia también se repite en el conjunto del País Vasco, con un descenso de 16.000 familias en cinco años y una bajada más notable de padres solos con hijos que de madres solas. En el caso de los padres solos, los viudos han aumentado del 48 al 68%, mientras que entre las madres solas, la proporción de viudas se mantiene prácticamente igual (pasa del 58 al 60%). El número de divorciadas y separadas ha pasado del 21 al 26%. El paso de muchas familias que en 2001 eran monoparentales a unipersonales se debe «a la decohabitación de los hijos».


En este panorama, las familias tradicionales han perdido terreno: si en 1986 representaban el 63% del total, en 1996 suponían un 51% y, en 2006, un 40,8%. El Instituto Vasco de Estadística calcula que en la última década el País Vasco ha perdido unas 30.600 familias de este tipo. En Gipuzkoa, actualmente representan un 37,5% del total, frente al 21,9% de las personas que viven solas, el 21,1% de las parejas sin hijos, o el 7,9% de los hogares monoparentales.


Más pequeñas
Las familias cambian y también reducen su tamaño, una tendencia que comenzó a vislumbrarse hace una década y que ahora se consolida. Si en 1996 el número medio de personas en las familias era de 3,05 personas, en 2001 descendió hasta los 2,73 y, en 2006, se situó en 2,64. En el caso de Gipuzkoa, la cifra es prácticamente igual: 2,65.


La familias polinucleares (con más de un núcleo familiar) y las ampliadas (por ejemplo, nucleares con o sin hijos o monoparentales pero en las que a su vez vive otra persona, como un padre) son, lógicamente, las más gruesas, con 5,37 y 4,04 miembros respectivamente. La familia tradicional cuenta con 3,61 miembros de media en Gipuzkoa. A finales de la década de los ochenta superaba las cuatro personas.


El efecto de la inmigración

La inmigración está cobrando su peso en la distribución demográfica del País Vasco. Precisamente, a este fenómeno se le atribuye el hecho de que las familias polinucleares (compuestas por más de un núcleo) se hayan duplicado en los últimos años poniendo freno al descenso que estaban registrando. Este tipo convivencial, antaño más común, pasó por horas bajas en 2001, cuando sólo sumaban 12.000 en el País Vasco (en 1986 eran 21.300). Sin embargo, en los últimos años las cifras se han recuperado hasta alcanzar unos 28.500. «El 12,7% de las personas de referencia de estas familias ha nacido en el extranjero». En Gipuzkoa, en 2001 se contabilizaban 4.063 y ahora suman 10.400.