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2008/12/23

> Iritzia: José Antonio Martín Pallín > ¿POR QUIEN DOBLAN LAS CAMPANAS?

  • La jerarquía eclesiástica y la memoria histórica
  • ¿Por quién doblan las campanas?
  • La Iglesia ha perdido el contacto con la realidad y es incapaz de aceptar la pérdida de sus privilegios
  • El Periódico de Catalunya, 2008-12-23 # José Antonio Martín Pallín • Magistrado emérito del Tribunal Supremo
Monseñor Cañizares, príncipe de la Iglesia y alto cargo Vaticano, nunca ha tenido dudas: Las campanas doblaron y seguirán doblando solo por los vencedores.

La Iglesia jerárquica siempre tuvo la habilidad de ajustarse a los intereses dominantes. Ha demostrado, a lo largo de los siglos, una cierta alergia a la democracia y ha sabido convivir, sin mala conciencia, con las más siniestras dictaduras.

Desde sus orígenes se puso en pie de guerra contra la Segunda República. Cuando los militares golpistas se rebelaron contra el orden constitucional no dudaron en ponerse fervorosamente a su lado cubriéndolos con el manto de la Cruzada. Su alineamiento coincidió en el tiempo con unos movimientos obreros mayoritariamente agrarios e incipientemente industriales atraídos por doctrinas en boga que predicaban la revolución proletaria y abominaban de la democracia liberal a la que identificaban con las insoportables desigualdades que les tocaba vivir a diario. El levantamiento militar esta vez no era para restaurar una dinastía monárquica, su objetivo era instaurar un régimen totalitario a imagen y semejanza del nazismo y el fascismo.

Los militares golpistas diseñaron una política de exterminio cuyas directrices las plasmaron por escrito sin rubor en numerosos documentos. La caravana de la muerte que tan certera y trágicamente relata Francisco Espinosa en su libro del mismo titulo es el modelo que después se implantaría en toda España, prolongándose mucho mas allá de la victoria militar.

El ejército sublevado era recibido en los pueblos ocupados con redobles jubilosos de campanas volteadas por el cura de la localidad. Los moros mercenarios se sentirían desconcertados ante el entusiasmo de los que tras ocho siglos de reconquista los recluyeron en la zona de Marruecos donde siguieron sufriendo el dominio español. Los atrapados, con el temor marcado en el rostro, fueron entregados para su ejecución sin formación de causa. Se los llevaron a las tapias del cementerio. En la plaza del pueblo se escuchaban las descargas de los fusiles y el silencio de las campanas.

Algunos curas tocaron jubilosos las campanas al sentirse seguros de su suerte, otros también pudieron tañerlas porque su cercanía a los vecinos y la preocupación por sus problemas les había salvaguardado de reacciones airadas. Unos pocos conscientes de su posición privilegiada evitaron que muchos fuesen fusilados. Mientras la muerte y la desolación arrasaban nuestro país las campanas seguían sin doblar por todos los muertos. El día de la victoria todos los campanarios lanzaron sus espadañas al viento. Los vencedores añadieron la muerte cruel, selectiva e inmisericorde a los que habían sobrevivido. Los que no fueron ejecutados, después de parodias judiciales, les esperaba el campo de concentración o el exilio. Las matanzas no cesaron pero las campanas seguían sin doblar. El general vencedor era recibido por la Iglesia con las campanas al vuelo, los brazos en alto y los palios serviles, pero las campanas seguían sin doblar por los vencidos. El ritual de la misa incluía plegarias por su salud y eterna vida. Los púlpitos resonaban en alabanzas al salvador de la verdadera y única España.

Más tarde de lo deseable llegó la Constitución. Los valores democráticos, por los que muchos de los vencidos habían luchado, comenzaron a implantarse no sin reticencias o cautelas. Las homilías del cardenal Tarancón no sirvieron para que la Iglesia, que se había volcado en favor de los vencedores, iniciase un periodo de reflexión. Perdido parte del poder terrenal decidieron utilizar el fantasma de la excomunión contra los políticos que sacaron adelante el divorcio o la recortada ley de la interrupción voluntaria del embarazo. Inasequibles al desaliento se han alzado contra la educación para la ciudadanía oponiéndose a que los jóvenes conozcan la historia de la conquista de los derechos humanos y lo que significa su implantación para la convivencia pacífica y democrática.

El cardenal Cañizares, desde hace tiempo, mantiene que no es necesario ningún milagro para beatificar a los que murieron, según su peculiar visión, por odio a la religión. Ignora el ilustre prelado que nunca la guerra civil fue una guerra de religiones. Ignora también, ignora tantas cosas, que los vencedores fusilaron a sacerdotes vascos. ¿Fue también por odio a la religión, monseñor?. Lo último y lo que queda por llegar lo sabemos o nos lo imaginamos. Monseñor Martínez Camino ha justificado la beatificación tardía no como una obligación incumplida. Curiosa obligación que tanto ha podido demorarse desaprovechando la oportunidad de que el fasto de los vencedores hubiera contribuido a la magnificencia oficial del la ceremonia.

No creo que el problema de la Iglesia oficial del presente sea el anticlericalismo o la "cristofobia". Tiene raíces mas profundas. Han perdido el contacto con la realidad y son incapaces de aceptar la pérdida de sus privilegios y la imposición coactiva de sus dogmas.

Pueden leer el prólogo de la novela de Ernest Hemingway ¿Por quién doblan las campanas?: "La muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad; y, por consiguiente nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti". Un esperanzador mensaje de quien puso fin a su vida sin importarle los anatemas.

2008/12/09

> Berria: Eliza > BENEDICTO XVI NOMBRA A ANTONIO CAÑIZARES NUEVO PREFECTO DEL VATICANO

  • El Papa nombra a Cañizares nuevo prefecto del Vaticano
  • El arzobispo de Toledo estará al mando de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos
  • El País, 2008-12-09

El Papa Benedicto XVI ha nombrado al cardenal arzobispo de Toledo y primado de España, Antonio Cañizares, como nuevo prefecto de la Congregación de Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, nuevo cargo por el que previsiblemente se marchará a Roma y dejará el Arzobispado de Toledo, tras seis años en en ese puesto, aunque en principio compaginará ambas labores.


De esta forma, el cardenal, de 63 años, que esta mañana asiste a la inauguración del nuevo Archivo Diocesano de Toledo, abandonará la Diócesis que dirige desde diciembre de 2002. Cañizares sustituye al cardenal nigeriano Francis Arinze, de 76 años, que presentó su renuncia por motivos de edad y fue aceptada por el Pontífice.


La Congregación de Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, creada en 1908 y nombrada así por Juan Pablo II en 1988, se encarga de todo lo relacionado con la liturgia y los sacramentos. El actual prefecto de este dicasterio es el cardenal nigeriano Francis Arinze. El nombramiento se ha publicado hoy en el Boletín Oficial de la Santa Sede en el Vaticano y lo ha confirmado este mediodía el propio Cañizares en Toledo. Desde el pasado mes de junio, se había especulado sobre su marcha a Roma. Fue el reciente 20 de noviembre cuando Benedicto XVI concedió una audiencia privada al cardenal, abriéndose así la posibilidad de que finalmente le comunicara esta noticia.


Arzobispo de Toledo desde 2002
Antonio Cañizares (Utiel, Valencia, 1945) fue ordenado sacerdote en 1970, en Sinarcas (Valencia), por el arzobispo José María García de la Higuera. En 1992, fue nombrado obispo de Ávila y, en 1997, ocupó el Arzobispado de Granada. El 24 de octubre de 2002 es nombrado arzobispo de Toledo por el Papa Juan Pablo II y toma posesión de la sede toledana en diciembre de 2002. Fue nombrado cardenal, con el título de San Pancracio, por el Papa Benedicto XVI, en el Consistotio Ordinario Público del 25 de marzo de 2006 y es miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de la Comisión Pontificia Ecclesia Dei.


En la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha desempeñado numerosos cargos, entre ellos, el de vicepresidente. Actualmente, es miembro de la Comisión Permanente, del Comité Ejecutivo y del Consejo de Presidencia.


Cañizares es uno de los representantes de la curia española más crítico con algunas de las iniciativas legislativas del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, como la Ley Orgánica de Educación (LOE) y su asignatura Educación para la Ciudadanía; la modificación del Código Civil que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo, y la denominada ley del divorcio express.

2008/12/07

> Erreportajea: Eliza > ANTONIO CAÑIZARES, EL CARDENAL OBEDIENTE

  • El cardenal obediente
  • Antonio Cañizares, el 'pequeño Ratzinger', que ha hecho del acatamiento de la voluntad del Papa su principal virtud, se dispone a ocupar un ministerio vaticano
  • El País, 2008-12-07 # Lola Galán

Luces navideñas adornan la calle del Arco de Palacio, casi a la altura del portón de entrada del palacio arzobispal, en Toledo. En la primera planta del edificio, donde se ubican las oficinas administrativas de la curia local, se trabaja febrilmente. Secretarias, administrativos y telefonistas se ocupan, a las órdenes del vicario general, Juan Miguel Ferrer, de los últimos detalles de la inauguración del archivo arzobispal, prevista para pasado mañana. Hacer accesible el archivo era uno de los compromisos contraídos desde hace ya seis años por el titular de la sede, el arzobispo Antonio Cañizares Llovera, valenciano de 63 años.


El cardenal primado de España no está en Toledo estos días. Y aunque lo estuviera, es improbable que pudiera atender a la periodista. Su agenda está repleta. Hay lista de espera hasta de meses para los que quieren una entrevista con Su Eminencia, que no para, pese a su frágil salud. Visitas pastorales a las parroquias de la diócesis los fines de semana, actos religiosos y sociales un día sí y otro no, homilías y conferencias que redactar cada noche; eso sin contar el obligado viaje a Roma, una vez al mes, para asistir a las reuniones de la Congregación de la Doctrina de la Fe, a la que pertenece desde hace 13 años.


Ni sus colaboradores aciertan a explicarse cómo es capaz de mantener semejante ritmo. El cardenal es disciplinado, eso sí. Da paseos por el patio interior del palacio arzobispal e incluso, en tiempos, se hizo instalar una bicicleta estática. Y cumple los consejos médicos al pie de la letra. Sigue una dieta sin rechistar que le ha privado de chocolate y cerveza, dos de sus placeres gastronómicos.


Esta semana visita la prelatura de Perú, mantenida con fondos de la gigantesca y despoblada diócesis toledana (que engloba parte de Extremadura: en total, unos 600.000 fieles). Pero llegará a tiempo de presidir la inauguración y, por supuesto, los actos solemnes del calendario litúrgico navideño. Serán, con casi total certeza, sus últimas navidades como arzobispo de esta ciudad. El cardenal se marcha a Roma. En el edificio de las Congregaciones (ministerios vaticanos), que da a la plaza de Pío XII, antesala de la de San Pedro del Vaticano, le espera un despacho sobrio, algo triste, pese a la última remodelación.


El vicario Ferrer no suelta prenda, pero es un secreto a voces que Antonio Cañizares, el más joven de los 10 cardenales españoles y uno de los que más han batallado contra las leyes socialistas en la pasada legislatura (matrimonio gay, divorcio exprés, asignatura de religión optativa, asignatura de Educación para la Ciudadanía), es el hombre escogido por el Papa para representar a España al más alto nivel en una curia romana desprovista últimamente de purpurados españoles.


Pequeño de estatura -sus enemigos le llaman Su Menudencia-, delgado, con el cabello blanco y un aire de abuelo bondadoso, Cañizares se ha convertido en uno de los principales baluartes del catolicismo más conservador en España. O dicho en palabras de su amigo Enrique Luján, ex alcalde popular de Utiel, donde nació el cardenal el 15 de octubre de 1945, "es un hombre que habla claro, no es ambiguo".


El arzobispo de Toledo no se anda por las ramas cuando se trata de condenar la deriva de una sociedad "enferma", como ha calificado recientemente a la sociedad española, inmersa en el relativismo moral, desprovista de valores. Hasta la crisis económica la interpreta el primado de España como la consecuencia de esta generalizada pérdida de fe en Cristo. "Es precisamente la relegación de la fe lo que subyace tras la situación de crisis actual. Lo que hay detrás de todo ello son hombres que sólo confían en sí mismos, que no esperan", dijo recientemente.


El cardenal no desaprovecha nunca la ocasión de intervenir al hilo de la tormentosa actualidad española. Lo ha hecho, por ejemplo, y desde el púlpito de la catedral toledana, para pronunciarse sobre la negativa de la Mesa del Congreso de los Diputados a instalar una placa en homenaje a la monja sor Maravillas, y sobre la sentencia que obliga a retirar los símbolos religiosos del colegio público Macías Picabea, en Valladolid. Hechos que denotan en algunos de sus conciudadanos "una cristofobia que, en definitiva, es el odio a sí mismos", dijo hace un par de semanas. Nada extraño porque, a su juicio, corren tiempos "recios para la fe y para el hombre".


Son frases que habrán aumentado el crédito que tiene ante Benedicto XVI. El Papa lo quiere a su lado. El cardenal primado de España sustituirá, si no hay imprevistos, al cardenal nigeriano Francis Arinze, en vías de jubilación, al frente de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Un ministerio en apariencia secundario, pero al que el Papa, obsesionado con la liturgia y los ceremoniales antiguos hasta el punto de incluir el latín entre los idiomas de la web vaticana, otorga indudable importancia.


Si todo se confirma y las puertas de la Santa Sede se abren finalmente para él, será un salto espectacular en la carrera de Cañizares, el tercero de los hijos de un funcionario de telégrafos y un ama de casa del pueblo valenciano de Benagéber, un municipio inundado por las aguas del pantano del mismo nombre, lo que obligó a la familia a instalarse en Utiel, donde nació Antonio, en el número 4 de la calle de la Trinidad, rebautizada hoy con su nombre.


El vicario general de Toledo, Ferrer, reconoce que la sintonía de su superior con el Papa es total, y viene de antiguo. "En cuanto conoció a don Antonio, quiso que formara parte de la Congregación para la Doctrina de la Fe, aunque casi todos sus miembros eran cardenales o, por lo menos, arzobispos". Corría 1995 cuando el entonces cardenal Joseph Ratzinger, el más poderoso de los colaboradores de Juan Pablo II, vio cualidades en Cañizares que le convencieron. La estima era mutua. El español era ya conocido entre sus compañeros del Instituto de Pastoral y del de Ciencias Religiosas, donde daba clases de teología y catequesis, como Ratzingerín o el pequeño Ratzinger, sobre todo al incorporarse a la comisión para la Doctrina de la Fe del episcopado español, en 1985.


En los diez años que median entre un nombramiento y otro, Cañizares realizó su propia transición espiritual en sentido inverso al de la sociedad española. El joven profesor valenciano, formado en la Universidad Pontificia de Salamanca en una etapa de aperturismo posconciliar, seguidor de la línea progresista alentada por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, comenzó a virar hacia posiciones conservadoras. Aunque no todo el mundo está de acuerdo con este cambio. "Cañizares colaboró con nosotros en la revista Iglesia Viva, de orientación más bien progresista, en una etapa en la que era muy bien vista por la mayoría de la Conferencia Episcopal presidida por Tarancón. Y lo dejó poco después de ser nombrado secretario de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe. En esos años había caído Tarancón. Tras la visita del Papa en 1982 soplaban otros aires. Muchos pensamos que, para él, esa presencia en nuestro grupo estaba sólo en función de su promoción en la Iglesia (dos de sus fundadores habían sido nombrados obispos: Fernando Sebastián y Juan María Setién) y nos abandonó cuando ya empezábamos el camino de la marginación", escribe en un correo electrónico Antonio Duato, que formó parte de Iglesia Viva y hoy es uno de los animadores de Atrio, una publicación en la misma estela.


"Es cierto que no se caracterizó por posiciones muy críticas, pero mi impresión es que estaba bien entre nosotros. Era un hombre estudioso, trabajador, siempre discreto. Era difícil saber lo que pensaba y lo que dejaba de pensar", recuerda Julio Lois, teólogo y colega del joven Cañizares más o menos en la misma época, cuando daba clases en el Instituto de Pastoral de Madrid. De hecho, fue el teólogo progresista Casiano Floristán, ya fallecido, el que le dirigió la tesis doctoral sobre Santo Tomás de Villanueva. Testigo de la predicación española en el siglo XVI, publicada en 1976, uno de los escasos libros de Cañizares.


En la década de los setenta y en la primera mitad de los ochenta, el cardenal dio clases también de catequesis en el Instituto de Ciencias Religiosas, del que sería además director. En el centro, que pasó a llamarse de San Dámaso, coincidió con otro sacerdote, hoy jubilado: Juan de Dios Martín Velasco. "Siempre fue una persona dócil a la jerarquía de la Iglesia, pero con total sinceridad y coherencia con lo que él piensa. No creo que actúe por oportunismo". Martín Velasco le recuerda como un sacerdote comprometido, vestido de paisano, que vivía frugalmente en la parroquia de San Gerardo, en el madrileño barrio de Aluche, con su madre y su hermana Pilar. Huérfano de padre desde los nueve años, Cañizares perdió a su madre, y a su hermano mayor después. "Era un buen profesor. Con una gran memoria, siempre recordaba los datos".


Cualidades que han servido al arzobispo de Toledo para construir una carrera eclesiástica, si no meteórica, sí bastante notable. Obispo de Ávila a los 47 años y de Granada cuatro años después, alcanza la sede de Toledo en 2002. Un año más tarde es arzobispo. Son decisiones de Juan Pablo II en las que muchos ven la mano del todopoderoso Ratzinger. No es casual que Cañizares obtenga la púrpura cardenalicia en el primer consistorio de Benedicto XVI, que celebra el 25 de marzo de 2006.


Para entonces es ya un miembro destacado del episcopado español. Preside desde 1999 la comisión de Educación y Catequesis, y es vicepresidente de los obispos. Un puesto clave que le permitirá tener un papel relevante en la mesa negociadora con el Gobierno socialista en materia de financiación de la Iglesia. Cañizares, que mantiene excelentes relaciones con la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, logrará un acuerdo nada desdeñable. La Iglesia pasa a percibir el 0,7% de las aportaciones de los contribuyentes, en lugar del 0,52% que recibía hasta ahora, a cambio de renunciar a las ayudas estatales. Además, se aviene a pagar el IVA, un impuesto que le reclama Europa.


El cardenal no tendrá el mismo éxito en lo tocante a la asignatura de religión, que la Iglesia considera relegada en los currículos escolares a un segundo plano frente a la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía. Pero en el Vaticano, que ve a España como un campo de batalla crucial en la guerra contra el laicismo que se combate en toda Europa, su gestión ha tenido que ser muy apreciada.


Cañizares se ha movido con habilidad y, pese a la aspereza de la polémica con el Ejecutivo, su ceremonia de consagración como nuevo príncipe de la Iglesia en el Vaticano se convirtió en todo un acontecimiento político. La vicepresidenta del Gobierno, el ex presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, además del actual, José María Barreda, y el de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, arroparon al purpurado. "Fue una ceremonia increíble. Una de esas ocasiones históricas en las que uno tiene la suerte de participar", cuenta Enrique Luján, entonces alcalde de Utiel.


A partir de ese momento, al cardenal le llueven los homenajes y los nombramientos. La Academia de la Historia le abre las puertas. Cañizares no ha hecho grandes aportaciones a la materia. La breve biografía que se publica del nuevo académico cita sólo su tesis doctoral, de 1976, y un par de libros escritos a una distancia de más de 20 años, pero eso no es obstáculo para admitirle.


La corporación de Utiel le nombra hijo predilecto y le otorga la medalla de oro de la ciudad por decisión de todo el Consistorio. "Siempre ha estado muy unido a esta ciudad", dice Luján. "En cuanto viene, sube a rezar a la ermita de la Virgen de los Remedios, y luego hace lo que tenga que hacer". El ex alcalde ha mantenido la amistad con el cardenal, al que visita asiduamente. Luján le describe como un hombre muy observador, que no interrumpe nunca a su interlocutor. "Es muy cuidadoso con las competencias de cada uno. No preside una ceremonia si cree que corresponde a otra autoridad", dice. Y tiene sus pasiones. Le gustan los toros casi tanto como la música sacra, y las fiestas de moros y cristianos.


En Toledo no hay fiestas así, pero como explica el vicario general Ferrer, "la diócesis está cuajada de instituciones muy antiguas, a las que tiene que atender el arzobispo". Todavía se conserva el rito mozárabe, con no menos de ocho canónigos asociados al mismo, y montones de tradiciones. Cañizares, poco dado a exquisiteces estéticas -viste traje talar, reforzado con suéter de lana en invierno-, se ha revelado como un amante de estas tradiciones. Casi una obligación para quien, como él, forma parte de la comisión vaticana Ecclesia Dei, dedicada a tender puentes con los religiosos más tradicionalistas.


Todavía circulan por Internet fotografías del cardenal español, vestido con una espectacular capa roja de larga cola, en una ordenación de sacerdotes del rito tridentino, que presidió el verano pasado. En Toledo ha reinstaurado la tradición de celebrar el jueves la fiesta del Corpus Christi, oficialmente trasladada al domingo. "El resultado es que ahora tenemos dos procesiones del Corpus, una el jueves y otra el domingo", cuenta un vecino de la ciudad, que se lamenta del inmovilismo de la Iglesia. "El mundo da vueltas, pero ellos siguen igual". ¿Sabe que el arzobispo está a punto de marcharse? Por supuesto. En Toledo es un rumor antiguo.


Un rumor que Cañizares no abona. Él ha negado que el Papa le haya nombrado nada. Pero es hombre disciplinado, capaz de guardar un secreto. Cuando en 1991, el entonces nuncio apostólico Mario Tagliaferri le comunicó que el Papa había decidido nombrarle obispo de Ávila, Cañizares mantuvo el secreto más de cinco meses. "Todo el mundo lo decía, menos yo. Yo no podía decir nada", cuenta el cardenal al periodista Isidro Catela en un libro de entrevistas con 12 obispos españoles publicado recientemente. Era su primer cargo de importancia en el escalafón eclesiástico y el joven obispo adoptó como lema Fiat voluntas tua ("Hágase tu voluntad"). Toda una premonición de lo que iba a ser su camino dentro de la Iglesia. Obediencia con la jerarquía. Y sobre todo con el Papa.

2008/11/24

> Berria: Eliza > CAÑIZARES: "NUESTRA SOCIEDAD ESTA ENFERMA"

  • Cañizares: "Nuestra sociedad está enferma"
  • El País, 2008-11-24 # EFE · Toledo

El arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, declaró ayer que "lo que ha acaecido a propósito de una memoria en la que fue casa de santa Maravillas o la sentencia de supresión en un colegio de Valladolid de los crucifijos, son hechos en los que se denota una cristofobia que, en definitiva, es el odio a sí mismos".


Cañizares, en una homilía en la catedral de Toledo, se refirió así al rechazo de la Mesa del Congreso de los Diputados a la instalación de una placa en homenaje a la monja sor Maravillas y a la sentencia que obliga a retirar los símbolos religiosos del colegio público Macías Picavea. "Sé que me van a criticar, ¿qué importa?, pero nuestra sociedad está muy enferma", dijo.

2008/11/23

> Erreportajea: Eliza > LA CRISIS APRIETA AL CARDENAL ROUCO

  • La crisis aprieta al cardenal Rouco
  • Los obispos estudian esta semana cómo frenar el retroceso del catolicismo en España
  • El País, 2008-11-23 # Juan G. Bedoya · Madrid
La Iglesia católica pierde cada año en España a 20.000 fieles, que buscan su camino religioso en otras confesiones. También cae el número de practicantes católicos, con un retroceso en dos décadas de algo más de 20 puntos porcentuales (el 53% en 1980; un 31,6% en 2002). Son 200.000 personas menos cada año en las misas dominicales, según estudios sociorreligiosos recientes. Esta semana se reúne la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE) para estudiar y, probablemente, aprobar un plan para hacer frente a esa crisis. Ha sido elaborado por la Comisión de Misiones con el nombre de "misión ad gentes en España".

Los prelados inician su asamblea el lunes y trabajarán hasta el viernes. Los preside el cardenal Antonio María Rouco, que pronunciará mañana un largo discurso, el primero desde que en marzo pasado volvió a asumir el liderazgo de la CEE.

En España, apenas un 4% de quienes se dicen católicos son practicantes activos, es decir, van a misa habitualmente, creen en las verdades de su confesión y adaptan las grandes decisiones de la vida a la predica de sus jerarcas. Son sobre todo mujeres y personas mayores, sin que los obispos encuentren la forma de atraer a los jóvenes. Del resto de quienes se dicen católicos, la inmensa mayoría lo es de manera ocasional. No van nunca a misa o lo hacen por compromiso social: entierros o bodas, en procesiones de Semana Santa, etcétera. Son lo que el sociólogo Juan González Anleo llama "católicos ocasionales" y "católicos festivos". Este catedrático de la Universidad Pontificia de Salamanca sostiene, sin embargo, que "la minoría activa de católicos comprometidos suma un millón de personas, más que ningún partido o sindicato". "Hay que romper el estereotipo. España sigue siendo católica. Negarlo es mala fe", proclama.

Lo que más preocupa a los obispos es "la sordera" de los jóvenes ante el mensaje eclesiástico. ¿A dónde van quienes se alejan de la iglesia en que fueron bautizados? Una pequeña parte termina siendo atea, algunos se refugian en iglesias protestantes y la mayoría engrosa lo que González Anleo llama "los poscatólicos". "No rechazan la Iglesia, pero la encuentran desfasada y anticuada", dice.

¿Será capaz la jerarquía católica de parar ese retroceso? El cardenal Rouco regresó en marzo pasado a la presidencia de los obispos con esa misión, después de un mandato de tres años del obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez. Rouco ya lideró la CEE entre 1999 a 2005 y es, junto a los cardenales Antonio Cañizares (primado de Toledo) y Agustín García-Gasco (Valencia), la punta de lanza de una ofensiva que ve en los socialistas a sus principales enemigos. La posible reforma de la ley de Libertad Religiosa, la anunciada ampliación de la llamada ley del aborto y la implantación este curso de la asignatura de Educación para la Ciudadanía son los puntos de mayor fricción. Pero Gobierno y episcopado llevan meses sin enfrentarse con la acritud con que lo hicieron en los tres años pasados. En todo caso, la mayoría de los obispos sigue pensando que el Gobierno socialista les es hostil porque promueve un "laicismo fundamentalista" que busca arrinconar lo religioso en las sacristías.

Otro punto de preocupación del episcopado es la crisis económica. Varias diócesis reconocen ya un descenso "muy grave" de sus ingresos por el cepillo y donaciones de fieles. Además, la recesión estalla en el primer ejercicio presupuestario del nuevo sistema de asignación tributaria acordado en 2006. El Gobierno incrementó entonces un 34% el porcentaje que el Estado da a la Iglesia católica para su "sostenimiento" mediante la cuota del IRPF de los contribuyentes que expresen ese deseo. El pacto causó gran disgusto en el sector laicista del PSOE y del Gobierno.

El nuevo sistema tiene "carácter indefinido", es decir, el Ejecutivo socialista renunció a exigir a la Iglesia católica su compromiso de autofinanciarse, asumido solemnemente en los acuerdos suscritos con la Santa Sede en 1979. En 2009 Hacienda ingresará cada mes en una cuenta de la Conferencia Episcopal algo más de 13 millones de euros por ese concepto. Antes del próximo 30 de noviembre deberá efectuarse la liquidación provisional. Hacienda y los obispos guardan celosamente el resultado del nuevo sistema en su primera experiencia.

Cañizares se va a Roma
Si el peso de las iglesias locales se midiese por la presencia en Roma, la española sufre una grave recesión. Benedicto XVI lo remedia ahora en parte llamando a su lado al cardenal Cañizares. Será el nuevo prefecto de la Congregación de Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, uno de los departamentos de la curia. Con Juan Pablo II llegó a haber hasta tres ministros españoles: los cardenales Martínez Somalo, Julián Herranz y Antonio María Javierre. Los dos primeros están jubilados y Javierre falleció hace un año.

Primado de España desde 2002, Cañizares tiene 63 años y ya trabajó con Benedicto XVI cuando el entonces cardenal Ratzinger presidía la Congregación para la Doctrina de la Fe y Cañizares dirigía su sucursal en Madrid. Fue entonces cuando amigó con el futuro Papa hasta el punto de que se le conoce cariñosamente como "el pequeño Ratzinger". Doctrina de la Fe es como se llama ahora el temible Santo Oficio de la Inquisición. Su actual viceministro es el jesuita Luis Ladaria, hasta ahora el más alto cargo español en el Vaticano.

Con la marcha de Cañizares, el Gobierno socialista se libra de uno de los críticos más agrios, aunque sus informes sobre España tendrán ahora un peso mayor en Roma.

2008/06/12

> Berria: Hezkuntza > CAÑIZARES PIDE A SUS COLEGIOS QUE BOICOTEEN EDUCACION PARA LA CIUDADANIA

  • Cañizares pide a sus colegios que boicoteen Educación para la Ciudadanía
  • EL País, 2008-06-12 # J.G.B. · Madrid

"Sabéis muy bien que, si admitieseis en vuestra programación los contenidos previstos [en Educación para la Ciudadanía], entraríais en contradicción con vuestro carácter propio, informado por la moral católica. El Estado no puede obligaros a hacerlo, ni los centros podríais hacerlo tampoco, si no fuese vulnerando el derecho a la libertad de enseñanza y a la libertad religiosa".


Con esta contundencia se dirige el cardenal de Toledo, Antonio Cañizares, a los centros escolares católicos, que estos días preparan el próximo curso con, entre otras novedades, la implantación de la asignatura Educación para la Ciudadanía y los derechos humanos en la Educación Secundaria Obligatoria. El cardenal y primado de España hace esa advertencia en una carta pastoral que firma junto a su obispo auxiliar Carmelo Borobia.


"Derecho primordial"

"Os corresponde a los padres elegir y determinar el tipo de formación religiosa y moral que deseéis para vuestros hijos. Éste es vuestro derecho primordial, insustituible e inalienable. Os lo reconoce la Constitución. Por tanto, el Estado no puede imponer legítimamente ninguna formación de la conciencia moral de los alumnos al margen de la libre elección de vosotros, sus padres", añade la carta pastoral. En opinión de los prelados, "la autoridad pública no puede imponer ninguna moral a todos: ni una supuestamente mayoritaria, ni la católica ni ninguna otra. Vulneraría los derechos de los padres y/o de la escuela libremente elegida por ellos según sus convicciones".

2008/05/26

> Berria: Eliza > LA CHISPA PRENDIO EN TOLEDO

  • La chispa prendió en Toledo
  • Los socialistas apoyan "la libertad de creer y de no creer", y el PP critica "cualquier agresión" a la religión
  • El País, 2008-05-26 # A.D. / N.J. / P.X.S. · Madrid

Un pasacalles festivo la víspera del Corpus, contratado por el Ayuntamiento de Toledo (PSOE), fue el desencadenante del enfado del cardenal arzobispo Antonio Cañizares, que acusó al Gobierno de no respetar la libertad religiosa y al desfile de "agredir la fiesta del cuerpo de Cristo".


Ni el Ejecutivo ni el PSOE quisieron pronunciarse oficialmente sobre su homilía. Sí lo hizo el responsable de Libertades de los socialistas, Álvaro Cuesta, quien señaló: "Si lo que se pide es que el Estado haga de gendarme de la creencia religiosa católica, eso es imposible. El Estado tiene que preservar la libertad, la de creer y la de no creer, pero nada más".


La presidenta regional del PP, María Dolores de Cospedal, que presenció la procesión desde los balcones de la Delegación del Gobierno, dijo que cualquier agresión contra un credo, sea el que sea, "es digna de crítica". La portavoz popular en el Ayuntamiento de Toledo, Paloma Barredo, aseguró que van "a pedir explicaciones" y el expediente de la contratación del espectáculo "para saber lo que ha ocurrido para que haya habido esta censura tan fuerte por parte del cardenal". Barredo calificó la homilía de Cañizares de "grave". "No era sólo el cardenal, todos los que le rodeaban estaban muy indignados". "Hay que respetar la libertad de todos". Barredo destacó que "el Corpus en Toledo es un tema muy delicado. Es nuestra gran fiesta. Hay mucha sensibilidad religiosa".


Desde el Ayuntamiento de Toledo, un portavoz del alcalde, el socialista Emiliano García-Page, consideró que monseñor Cañizares "debía de estar enfadado por alguna otra cosa" para decir lo que dijo. "Había unas alegorías de la Virgen que no podían resultar ofensivas. Parece ser que les ha ofendido la representación en general", declaró.


La contratación de la representación alegórica no tuvo ninguna intención, aseguran en el Ayuntamiento toledano. En cuanto a que la Iglesia lo critique, les parece una opinión más. "Otra cosa es lo que al cardenal le haya llegado, porque él no lo vio", declaró ayer un portavoz.


El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, denunció "los muchos insultos, agravios y ofensas que está recibiendo la Iglesia", como "la típica declaración de un nostálgico del nacionalcatolicismo" que confunde la aconfesionalidad del Estado con "libertinaje religioso" y que responde a "una concepción del Estado preconstitucional". "Se quejan de vicio", añadió. "Ningún Gobierno, tampoco el anterior, ha dado un paso sustancial para separar la Iglesia del Estado. Vivimos en un estado seudoaconfesional. Todo esto me parecen quejas preventivas para mantener sus privilegios, y les funciona muy bien".

  • "Rezaban por nosotros"
  • El País, 2008-05-26 # R.M. · Madrid

El sábado, día anterior al Corpus, Toledo recibió el pasacalles de la compañía Morboria. Ése fue el detonante de las declaraciones del cardenal arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, que lo calificó de blasfemia. "Nos contrató el Ayuntamiento e hicimos un auto basado en la danza de la muerte del Siglo XV", explica Eva de Palacio, directora de la compañía. Ésta añade que había "un rey, un obispo, guerreros muertos, almas salvadas, el arcángel, san Pedro, zombis, ángeles y detrás de ellos una virgen". La Virgen no era una talla, sino una actriz caracterizada "con la iconografía barroca y lujo de oropeles". Unos 30 personajes desfilaron por las mismas calles que ayer recorrió Cañizares en procesión. De Palacio, que ayer estaba perpleja, insiste en que no era ninguna blasfemia: "La gente coreaba bravos por todo Toledo. Sólo en una esquina nos insultaron y alguien se acercó al obispo y le dijo: 'Los beatos de Toledo rezamos por ti'. Pero lo hicimos con todo respeto. En las iglesias también hay representados diablos y no pasa nada. Nos avala la historia". Y concluye: "No se puede hacer nada en Toledo".

> Berria: Eliza > EL ALA DURA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL IMPONE INTRANSIGENCIA FRENTE AL GOBIERNO


  • El ala dura de la Conferencia Episcopal impone intransigencia frente al Gobierno
  • Los cardenales Rouco y Cañizares aprovechan la festividad del Corpus para denunciar que en España "no hay libertad religiosa" y que se quiere "declarar la muerte de Dios"
  • El País, 2008-05-26 # Juan G. Bedoya

La tregua entre el Gobierno socialista y la Iglesia católica, tras la reelección del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, es sólo una apariencia. Ayer lo dejaron claro los cardenales de Madrid, Antonio María Rouco, y de Toledo, Antonio Cañizares, con motivo de la festividad del Corpus Christi. El primero cree que existe una "fuerte tentación de declarar la muerte de Dios", y Cañizares siente que su iglesia soporta "insultos, ofensas y agravios", en un ambiente de falta de libertad religiosa y de "grandes ataques". El cardenal primado estaba indignado ayer por una representación teatral por las calles de Toledo, el día anterior, según él con graves mofas a la Virgen.


Éste es el ánimo con que las principales figuras del catolicismo español han regresado de Roma, donde despacharon el lunes pasado con Benedicto XVI y la Curia (gobierno) del Estado vaticano. También departieron larga y amigablemente con el embajador de España ante la Santa Sede, el socialista Francisco Vázquez.


Rouco preside la Conferencia Episcopal Española (CEE) desde el pasado 4 de marzo, cuando en una apretada elección -dos votos de diferencia- apeó del cargo al moderado obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez, relegado ese día a la vicepresidencia. Un alto cargo del Vaticano, al informar del resultado de las votaciones, comentó: "La Conferencia Episcopal Española está ahora vere staccata" (realmente dividida).


Rouco se hizo acompañar a Roma del pleno del Comité Ejecutivo de la CEE, siete prelados en total, en un hecho sin precedentes. En circunstancias normales, esa audiencia se limita a una visita meramente protocolaria de la llamada terna de la CEE, casi siempre en sintonía, es decir, presidente, vicepresiente y portavoz-secretario general. Así fue en trienios anteriores. ¿Por qué la excepción, ahora? ¿Fue a petición de Rouco, o se le requirió desde el Vaticano?


Lo cierto es que la visita del pasado lunes fue polifónica. Asistieron, además de Rouco y su principal contrincante electoral, los también cardenales Lluis Martínez Sistach (Barcelona), Carlos Amigo (Sevilla) y Agustín García-Gasco (Valencia), además del arzobispo de Oviedo, Carlos Osoro, y el prelado auxiliar de Madrid y portavoz, el jesuita Juan Antonio Martínez Camino.


En teoría, pese a que, como suele decirse, nada se parece más a un obispo que otro obispo, de los siete presentes, tres pertenecen al ala moderada del episcopado y estarían por apaciguar las relaciones con el Ejecutivo socialita (Blázquez, Sistach y Amigo); los cardenales Rouco, Cañizares y García-Gasco son partidarios de la tensión y la crítica, y el séptimo ejecutivo, Carlos Osoro, estaría en posiciones intermedias, por carácter personal y por circunstancias presentes e históricas de su agitada diócesis -sus predecesores fueron dos aperturistas ex presidentes de la CEE, el cardenal Enrique y Tarancón y el arzobispo Diaz Merchán-.


Pese al mutismo público de los participantes, no han faltado informaciones sobre lo tratado en Roma el lunes pasado. El Papa sigue muy preocupado por la deriva laicista que impulsa el Gobierno Zapatero, según Roma, por el riesgo de contagio al resto de Europa, pero invitó a sus interlocutores "a la comunión, a la urgencia evangelizadora, a una postura inteligente en la pluralidad, a un respeto ante la sana laicidad y a un estilo evangélico cuando haya que hacer la oportuna denuncia profética", en palabras del sacerdote Juan Rubio, director de la revista católica Vida Nueva, editada por la congregación marianista.


Algunos de los prelados presentes habían desvelado sus estrategias antes de verse con Benedicto XVI. Es el caso de Cañizares, conocido amistosamente como el pequeño Ratzinger desde antes de que el cardenal alemán accediera al Pontificado. "Tratan de erradicar nuestras raíces cristianas más propias", dijo cuando el Gobierno anunció hace tres semanas la próxima reforma de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa "para avanzar hacia la laicidad".


No opina distinto el cardenal Rouco, aunque lo exprese con sutileza. Ayer habló, refiriéndose a España, de la importancia de la "comunión con la Iglesia" en tiempos de tentaciones a "declarar la muerte de Dios con fatales consecuencias para el hombre".


¿Y Zapatero, qué hace?
Los mentideros de Roma -en el Vaticano, pero también en el Gobierno italiano- se nutren muchas veces de maledicencias a causa de España. Una veces son frívolas, como cuando Berlusconi bromea sobre las mujeres ministras de Zapatero; otras, por asuntos políticos graves (la semana pasada, por la emigración); y también por cuestiones de religión. Todo empezó en enero de 2005, cuando Juan Pablo II, enfermo ya de muerte, sorprendió a un grupo de obispos españoles, de visita en Roma, con esta pregunta: "Y Zapatero, ¿qué hace?".¿Qué está haciendo el Gobierno español con la religión y por el laicismo? Los italianos creen que Zapatero es un fundamentalista de la laicidad, o un comecuras. El Ejecutivo y el PSOE no siempre se esfuerzan para espantar esas impresiones, pese a haber cedido hace un año al episcopado lo que negaron Gobiernos anteriores en materia de financiación pública.En la pasada campaña electoral, el líder del PSOE amenazó a los obispos con ponerles "los puntos sobre las íes" si persistían en las críticas. ¿En qué dirección? De momento, se anuncia la reforma de la ley de Libertad Religiosa. La legislatura empieza con incógnitas.


Las quejas de Rouco y Cañizares

- Cardenal Cañizares. "Pedimos perdón por los que ayer ultrajaron el cuerpo de Cristo. Esta fiesta y lo que significa son más grandes que ese rebajamiento y ese tirarse por los suelos que supone tanto escarnio".
- "El laicismo excluyente intenta acabar con el patrimonio y los principios morales que caracterizan a Occidente, sustituyéndolos por la dictadura del relativismo".
- "La institución familiar, asentada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, sufre grandes ataques. La familia es el único espacio donde el hombre puede formarse como persona". (...) "Que nadie usurpe los derechos inalienables, ni en modo alguno negociables, que les corresponde en la educación de sus hijos". "Necesitamos libertad religiosa. Son muchos los insultos, los agravios y las ofensas que está recibiendo la Iglesia, y ante la pasividad de tantos no puede continuar esta situación".

- Cardenal Rouco. "Renovar la profesión de fe en comunión con la Iglesia es hoy no menos urgente que cuando España y Europa sentían fuertemente [el siglo pasado] la tentación de declarar 'la muerte de Dios".

2008/03/12

> Berria: Eliza > EL CARDENAL CAÑIZARES CREE QUE ZAPATERO LLEVA ESPAÑA AL DESASTRE

  • El cardenal Cañizares cree que Zapatero lleva España "al desastre"
  • El País, 2008-03-12 # Juan G. Bedoya · Madrid

"No tenemos nada que reprocharnos", declaró ayer a un periódico italiano el cardenal primado de Toledo, Antonio Cañizares. Se refería a las agrias disputas entre los obispos y el Gobierno socialista en los pasados cuatro años y durante la campaña electoral. "No estamos contra la democracia sino a favor de ella. Quien niega el derecho a la vida está en contra de la democracia y conduce a la sociedad hacia el desastre", añadió.


Según el cardenal y vicepresidente de la Conferencia Episcopal hasta hace una semana, en España "está en curso una revolución cultural", en referencia a "la dictadura del relativismo" denunciada por Benedicto XVI al comienzo de su pontificado.


En declaraciones al diario Il Corriere della Sera, dos días después de la victoria electoral del PSOE, el prelado ha dicho en voz alta lo que piensa la mayoría del episcopado español, que acaba de elegir como líder al cardenal Antonio María Rouco. Éste envió el lunes una carta de felicitación al presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, ofreciéndole "colaboración" para la defensa del bien común de los españoles.


"Punta de la revolución"
El cardenal Cañizares sostiene que "España representa la punta más avanzada de la revolución" relativista, sobre todo después de leyes del Gobierno socialista "que niegan la evidencia de la naturaleza y de la razón, que confían al Estado la formación moral de los jóvenes, que se proponen fundar una nueva cultura basada en una concepción falsa de la libertad".


Cañizares, sin embargo, renueva su felicitación a Zapatero y dice que los obispos están "dispuestos a colaborar" con él a condición de que persiga "el bien común". "Nosotros no estamos contra el Gobierno", reitera. Según el prelado, las "agresiones verbales" que tanto Zapatero como otros dirigentes socialistas "dirigieron contra algunos obispos se basaban en palabras manipuladas o reproducidas por los medios de comunicación de modo incompleto".


También opinó el cardenal primado sobre qué espera su iglesia de un partido católico. Preguntado sobre si el Partido Popular debería haberse comprometido más en temas como la defensa de la vida o de la familia, Cañizares se negó a dar lecciones a un partido concreto. "Digo que el futuro de nuestra sociedad se juega en una gran batalla cultural y que ningún católico, sea cual sea su partido, puede disertar", sino al contrario, "el parlamentario, el médico, el docente, todos y cada uno deben poner de su parte".

2008/03/11

> Berria: Eliza > LA IGLESIA CATOLICA MANTENDRA SU BATALLA MORAL CONTRA LA IZQUIERDA

  • Iglesia Católica española mantendrá batalla moral con izquierda
  • Reuters, 2008-03-11 # Stephen Brown · Roma

El cardenal Antonio Cañizares, primado de España, prometió seguir la lucha en temas sociales como el matrimonio gay y el aborto con el reelegido Gobierno socialista e instó a los católicos de todos los partidos políticos a no quedarse al margen.


Cañizares, arzobispo de Toledo, dijo al diario italiano Corriere della Sera que "felicitaba" al presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero por su victoria electoral del domingo.


"No estamos contra la democracia, sino a favor. Cualquiera que niegue el derecho a la vida está en contra de la democracia y lleva a la sociedad hacia el desastre," dijo, prometiendo "luchar contra la ampliación de la ley del aborto y contra la eutanasia."


Cañizares ve a España a la vanguardia de una "revolución" que está minando la moral católica, abanderando "leyes de género que van más allá del tradicional feminismo hacia una especie de lucha de clases entre hombres y mujeres."


"La izquierda habla de ampliar derechos. Pero los derechos no se crean en el Parlamento. La Iglesia quiere cooperar en la construcción de una sociedad donde vivamos todos juntos en paz. Pero ãqué clase de vida juntos puede haber fuera del matrimonio entre un hombre y una mujer?," sostuvo.


En los últimos años la asistencia a la Iglesia en España ha descendido, los índices de divorcios están entre los más altos de Europa y las leyes introducidas por los socialistas para legalizar los matrimonios homosexuales y el divorcio exprés han molestado a muchos católicos.


En diciembre, la Iglesia Católica celebró una concentración masiva para condenar esas leyes y en enero recomendó a sus fieles que no votasen a ningún partido que las apoyase.


Días antes de las elecciones, eligió a un superconservador para dirigir la Conferencia Episcopal Española, el cardenal Antonio María Rouco Varela, quien había encabezado la manifestación contra el Gobierno.


Incluso el opositor y tradicionalmente católico Partido Popular (PP) evitó aliarse demasiado con la Iglesia durante la campaña electoral.


Cañizares se privó de criticar al PP, diciendo que "no se atrevería a dar directivas a ningún partido."


"Lo que diría es que el futuro de nuestra sociedad está en juego en una gran batalla cultural y ningún católico, pertenezca al partido que pertenezca, nos puede abandonar," dijo Cañizares.


El cardenal indicó que no tenía "nada contra Zapatero (...) Rezo por él para que encuentre el camino correcto."


El presidente Zapatero pareció dispuesto a sellar la disputa en enero cuando se reunió con el enviado del Papa para discutir las relaciones entre el Gobierno y la Iglesia.

> Berria: Eliza > EL CARDENAL CAÑIZARES DICE QUE VA A LUCHAR POR LA ABOLICION DEL ABORTO

  • Cañizares: "Voy a luchar por la abolición del aborto"
  • El arzobispo de Toledo critica "las leyes de género" en una entrevista al 'Corriere della Sera' y dice que España representa la vanguardia de "una revolución laicista". Dice no tener nada en contra del Gobierno y reza para que Zapatero encuentre el buen camino
  • ADN, 2008-03-11

El arzobispo de Toledo, el cardenal Antonio Cañizares, no ha tardado en expresar su particular felicitación a los socialistas por su victoria en las elecciones generales.


En una entrevista concedida al periódico italiano Corriere della Sera, Cañizares reitera dos días después de los comicios los reproches habituales de la jerarquía católica al Gobierno de Zapatero: el matrimonio homosexual, el aborto y la eutanasia "conducirán el país al desastre".


Cañizares, quien asegura no tener "nada en contra" del presidente del Gobierno y "reza para que encuentre la buena dirección", ha ido más lejos que de costumbre y advierte: "en el futuro, lucharé por la abolición del aborto, que es el peor retroceso en la historia de la humanidad".


"Una concepción falsa de la libertad"
Aunque no precisa si se refiere a la ley de igualdad o la normativa contra la violencia de género, el prelado también tiene duras palabras contra "las leyes de género". "España representa la punta más avanzada de esa revolución [laicista], con sus leyes de género, que van mucho más alla del femenismo tradicional e instauran una especie de lucha de clases entre hombres y mujeres", considera el prelado.


"El gobierno español ha preparado leyes que niegan las evidencias de la naturaleza y la razón, que delegan al Estado la formación moral de los jóvenes con el objetivo de establecer una nueva cultura basada en una concepción falsa de la libertad", continúa.


Además, Cañizares aseguró que "la izquierda" habla de ampliar los derechos, pero éstos "no se crean en el Parlamento".


Así, subrayó que la Iglesia quiere colaborar en la construcción de "una sociedad de convivencia y de paz", pero para que sea posible es necesario que no se elimine a Dios de la vida social.