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2008/12/09

> Berria: Argitaralpenak > Y LAS EDITORIALES SE PREGUNTAN... ¿PUEDE UN SUPERHEROE DEL COMIC SER UN HOMOSEXUAL?

  • Y las editoriales se preguntan... ¿Puede un superhéroe del cómic ser un homosexual?
  • Dos de las líneas más conocidas de historietas de cómics, Marvel y DC, ya han puesto en marcha un experimento con personajes de viñeta homosexuales, una idea que trae consigo nueva polémica.
  • Gara, 2008-12-09

El mismo día de la victoria de Barack Obama se prohibieron por referéndum los matrimonios entre personas del mismo sexo, aunque estuviesen legalizados durante unos meses en el estado de California.


Con esta polémica, llegó a las librerías estadounidenses la historia de Rawhide Kid, un vaquero Marvel de los años cincuenta, que confesaba su amor por «El llanero solitario». Enseguida se encendió la mecha y las estrellas de Hollywood ejercieron presión sobre el gobernador Arnold Schwazenegger y la situación de los comics se enlazó a la política inevitablemente. Aún así, los estados de Connecticut, Vermont, Nueva Jersey y Nueva Hampshire ya habían legislado antes algún tipo de unión válida para personas del mismo sexo.


Pero antes de que apareciera el primer superhéroe estadounidense gay en los libros de aventuras, las editoriales decidieron hacer prueba con extranjeros que colocaron en un segundo plano. Utilizaron en su empeño, por ejemplo, a «Estrella del norte». Se trataba de un mutante canadiense que vivía muy atormentado y que participó en un grupo terrorista antes de luchar contra los malos. A pesar de ello, las situaciones cotidianas de Metrópolis o Gotham City no han sido tratadas todavía, en este aspecto, en la industria de cómic.


En busca del negocio
Las grandes editoriales tienen una pregunta en mente: ¿puede un superhéroe ser gay?. Existe un debate en torno a la nueva realidad mundial y el mundo del cómic también ha decidido poner las cartas sobre la mesa; eso sí, con un ritmo muy lento.


Marvel y DC, dos de las líneas más conocidas de historietas, han decidido investigar la reacción del público ante la idea de que sus héroes salgan del armario. Están tanteando el terreno pero lo están haciendo lentamente. Hasta la fecha, muy pocos personajes de viñeta han reconocido abiertamente su homosexualidad.


No fueron los pioneros, pero el caso más sonado fue el de Midnighter y Apollo, del grupo especial The Authority. Planeta de Agostini publicó en castellano esta serie protagonizada por un superhéroe del siglo XXI. La trama de la historia estaba basada en los conflictos modernos que tenían los protagonistas en el contexto actual. Esta saga fue todo un éxito de ventas. En ella aparecían dos «personajes espejo» de Superman y Batman, dos superhéroes que en la historia de ficción eran pareja. Ante este hecho, las grandes editoriales comenzaron a pensar que, si los gays triunfaban en el cómic, habría que aprovechar el tirón.


Sebas Martín, uno de los autores estatales de cómic gay más prolíficos, participó el pasado fin de semana en el Expocómic. Lo hizo en una mesa redonda y un taller de dibujo junto a Carlos Pacheco, conocido en la meca del tebeo americano. Martín afirma que «en los cómics antiguos de Bob Kane el hombre murciélago y el chico maravilla ya dormían en la misma habitación, en dos camitas continuas y dentro de la gran mansión de Bruce Wayne». El autor añade que «Marvel y DC hacen experimentos con personajes homosexuales, pero que es algo a nivel comercial, para ver qué tirón tienen entre el aficionado». Así las cosas, por el momento no están saliendo del armario personajes y personajes sin parar.


Cabe destacar que mientras los superhéroes gays han tardado en cobrar protagonismo, el caso de las superheroínas lesbianas no es nada nuevo. Martín opina que «quizá sea porque la homosexualidad femenina contribuye a las fantasías sexuales de los hombres y comercialmente tiene tirada; mientras que la homosexualidad masculina va dirigida al público gay».

2008/08/14

> Berria: Komikia > COMIC BASADO EN HECHOS REALES

  • Cómic basado en hechos reales
  • Las historietas comprometidas protagonizan el salón 'Viñetas desde o Atlántico'
  • El País, 2008-08-14 # Xosé Manuel Pereiro · A Coruña

La aventura, la violencia, el humor, el sexo... han sido los pilares tradicionales del cómic, como de cualquier género narrativo. ¿Pueden funcionar en la historieta temas como el alzhéimer, los abusos sexuales o el autismo? Los organizadores de Viñetas desde o Atlántico, el Salón del Cómic de A Coruña, creen que sí, desde la autoridad que les da haber consolidado el certamen en sus 10 ediciones anteriores como un referente. Es la cita con mayor número de originales y la segunda en número de visitantes, tras el de Barcelona.


"Es cierto que esos temas se alejan bastante de los estándares y que hace 15 años eran impensables. No nos importa si las obras no son best sellers o los autores, minoritarios. Y en esta edición queríamos confirmar la madurez del género", asegura Miguelanxo Prado, director del Salón y uno de los dibujantes españoles de más proyección.


Olivier Ka, joven autor multimedia franco-libanés, se llevó por ejemplo el premio del público del festival de Angulema 2007 con Por qué he matado a Pierre, inspirada por la propia experiencia. Ka fue víctima de abusos sexuales cuando tenía 12 años, por parte de un cura amigo de la familia. "Desde que empecé a escribir, hace 20 años, sabía que acabaría contándolo, pero no lo logré hasta que encontré el punto de ataque, narrarlo desde el punto de vista de los siete años, de los ocho años... Fue muy doloroso, pero salió bien", explicó el autor.


Autobiográfica es también Stuck Rubber Baby, novela gráfica del norteamericano Howard Cruse. El despertar homosexual de un chico blanco de Alabama en medio de los disturbios raciales de los años sesenta es tan fiel que no soslaya, según señaló Cruse en A Coruña, el hecho de ser padre de una niña concebida con una amiga "lo bastante inteligente para saber que no era buena opción casarse con un homosexual".


Basado también en un caso real, como en el cine, destaca María y yo. Miguel Gallardo -uno de los padres de Makoki, el caótico personaje emblema del cómic punk- expone los originales del libro en el que desgrana sus historias con su hija autista. "Un personaje de trazos de tinta pero que además es una persona de verdad con una historia que le intenté contar a la gente mientras me la contaba a mí mismo". Paco Roca se inspiró también en personas de verdad, padres o abuelos de amigos y conocidos, para crear Arrugas, álbum centrado en la enfermedad de Alzheimer. Roca expone el proceso de creación, desde notas y bocetos que tomó en los geriátricos que visitó para documentarse hasta las estructuras de la historia que manejó.


Quizá para rebajar un poco el tono, entre la docena de autores invitados hay también representantes de ficción pura y dura. Como el caso del bonaerense Francisco Solano López, aunque el haber sido el coautor del mítico personaje de ficción El eternauta no le libró de la represión de la dictadura militar argentina. A su compañero, el guionista Héctor Oesterheld, le "desaparecieron". Obras recientes o retrospectivas de hasta 40 autores completan la oferta para los 70.000 visitantes que se esperan.

> Iritzia: Jose Carlos Alonso Sánchez > FIASCO DEL "SALON DEL COMIC DE A CORUÑA": GUILLE NO ESTUVO ALLI

  • "Viñetas desde o Atlántico". Fiasco del "Salón del Cómic de A Coruña". Guille no estuvo allí.
  • La pretendida defensa de los derechos de gays y lesbianas que se suponía vehiculaba la onceava edición del Salón del Cómic de A Coruña, "Viñetas desde o Atlántico", resultó una parodia ridícula.
  • FELGTB, 2008-08-14 # Jose Carlos Alonso Sánchez · Presidente de "Milhomes" A Coruña.

Quiero salir al paso de determinadas noticias que ya corren por la red y que no se ajustan, en absoluto, a la realidad de lo que ha sido el undécimo Salón del Cómic de A Coruña.


El despropósito se inició el día de su inauguración, 11 de agosto, cuando de boca de los políticos de turno lo que pudimos leer en prensa es que el Salón se volcaba en la creación "MÁS SOCIAL" enumerando varios de los motivos: el alzhéimer, el autismo o el cambio climático, entre OTROS. Claro esos "OTROS" indefinidos somos los de siempre: los maricones y bolleras. Haciendo gala de su propio Alzhéimer selectivo no se rebajaron a mencionar nuestra causa.


La incoherencia quedó de manifiesto al día siguiente cuando el director del festival, Miguelanxo Prado, en la charla de los creadores Howard Cruse y Olivier ka (venían para hablar de su obra que giraba entorno a acontecimientos relacionados con la homosexualidad) estableció que su presencia había supuesto la más importante de las conferencias dadas en los diez años de existencia de este Salón del Cómic. Claro lo decía porque delante sólo estábamos 20 mindunguis. Mientras tanto a las decenas de miles de visitantes del festival JAMÁS se les pasará por la cabeza que en el mismo se está recreando el cómic social de lucha por los derechos de gays y lesbianas. Entre otras cosas porque ningún folleto a disposición del público lo decía, claro es que no había folletos de declaración de intenciones. Más cosas: los paneles en los que comedidamente se hablaba de este tema no pasaban de 30 entre los mil (no exagero, la cifra la dio el propio director del festival) de que consta la exposición. Irónicamente entre las imágenes escogidas de Howard Cruse la de sexo más explícito es hetero. Este día, estando de cuerpo presente Howard (activista gay confeso desde hace muchos años) y Olivier (de pequeño sufrió los abusos sexuales a los que le sometió un cura amigo de la familia) ante la prensa sí se habló de esta temática como objetivo de visibilización de la exposición.


Los fiascos del Salón no acababan aquí. Resultaba patético ver los anaqueles en los que se exponían cantidad de cómics (de cuerpo presente) y como entre ellos no se distinguía ninguna de las portadas más decididamente gays y de rabiosa actualidad que, afortunadamente ya empieza a haber (fuera de Galicia, claro). Por supuesto nada del prolífico y famosísimo Ralf König y lo que es más vergonzoso, las dos principales obras de Howard (de las que el día 12 se hablaba por activa y por pasiva) "Wendel" y "Stuck rubber baby", tampoco estaban allí. Pero como tenían estanterías de más las llenaban sin el más mínimo sentido de la composición expositiva con montones de cómics repetidos. Tampoco Miguelanxo tenía conocimiento del que es el cómic MÁS SOCIAL difundido recientemente en España. Como podéis imaginar me estoy refiriendo a "Guille: un chico de mi instituto". Claro es que es un cómic gay, publicado precisamente para luchar contra la homofobia y avalado por poderosas instituciones públicas (otra vez, por supuesto, no gallegas). Y es que aquí, en A Coruña, la difusión de una cincuentena de ejemplares de este cómic entre los centros educativos no la quiso asumir, hace poco más de un año, la concejalía de Educación de A Coruña, porque los ejemplares del mismo los aportaba el colectivo gay "Milhomes" gracias a un envío de la FELGT.


Lo dicho, un fiasco total y absoluto y una burla para gays y lesbianas a los que se supone que querían remitirse de manera especial. Pese a la buena voluntad que pudiese tener su director el resultado: bochornoso.

2008/08/13

> Berria: Komikia > EL COMIC Y LA REALIDAD HOMOSEXUAL

  • El cómic y la realidad homosexual
  • El americano Howard Cruse y el francés Olivier Ka inauguraron ayer en A Coruña 'Viñetas desde o Atlántico' ·· El autor estadounidense reconoció a los medios de comunicación que siempre estuvo "inmerso en una subcultura gay", que le ayudó a aceptarse
  • El Correo Gallego, 2008-08-13

El Salón Internacional del Cómic de A Coruña Viñetas desde o Atlántico inició ayer su calendario de presentaciones con dos autores "de primer orden", el estadounidense Howard Cruse y el francés de origen libanés Olivier Ka. En el hilo conductor de esta edición, el compromiso social, el autor americano acerca la realidad de la vida de los homosexuales y el francés explica su experiencia en los abusos sexuales.


Cruse es el creador de la tira de prensa Wendel, realizada para el diario The Advocate, que cuenta las peripecias de un grupo de amigos homosexuales. Nacido en Birmingham, Howard Cruse vivió desde muy joven todos los movimientos sociales de los años 60, con la cuestión racial como telón de fondo, hechos que luego le servirían de ­inspiración para su novela gráfica Stuck Rubber Baby que le hizo conocido a nivel mundial.


En un encuentro con los medios de comunicación, el autor reconoció haber estado inmerso "desde siempre" en una "subcultura" gay "tratando de aceptar lo que era y decidió involucrarse de manera activa en el movimiento de liberación homosexual de Estados Unidos, algo que hizo a través del cómic underground. "Al principio las historietas gays eran solo de sexo pero yo avancé para contar el día a día y la vida completa", apuntó.


En su novela gráfica, de más de doscientas páginas y que le supuso más de cuatro años de trabajo, el autor muestra "lo que significa ser gay y la vida de los homosexuales con tintes autobiográficos", como cuando cuenta que un homosexual tiene una relación con una mujer y da ­como fruto una hija, lo que supone "el punto álgido de la experiencia de su vida".


Oliver Ka es un artista multidisciplinar. A lo largo de su carrera ha trabajado en radio, cine y teatro, aunque realmente lo que siempre ha querido ser es escritor. Aunque nació en Líbano, a los cinco años traslada su residencia a Francia. El tebeo que lo elevó al Olimpo de los grandes de la nueva Banda Diseñada francesa y con el cual ganó innumerables premios, es Por qué he matado a Pierre. En esta obra de corte autobiográfico, el autor relata varias anécdotas de su vida y cómo le influyeron. Toda la historia gira alrededor de un suceso acaecido cuando tenía doce años, momento en el que sufrió abusos sexuales por parte de un cura amigo de su familia.


APUESTA DE XOSÉ TOMAS
"El cómic no puede separarse de la sociedad"
El dibujante Xosé Tomás incidió hoy en la importancia de "que el cómic no se separe de la sociedad", y subrayó que el hecho de que abarque los temas sociales "es la mejor manera de hacerlo cercano" y de acabar con la idea de que es solo "para expertos y para frikis".


Tomás dio ayer una rueda de prensa, junto al francés de origen libanés Olivier Ka y al norteamericano Howard ­Cruse, algunos de los autores que participarán en el XI Salón del ­Cómic Viñetas desde o Atlántico, que se celebra esta semana en A Coruña.


Durante su intervención, el autor de Tolos, editado por la Universidad de A Coruña, manifestó su "sorpresa" por que una institución universitaria decidiese hacer algo relacionado con la banda diseñada, ya que, aquí, todavía se constata "un déficit importante" en este campo del cómic.


Tolos, su primer álbum largo de cómic, tiene principalmente un objetivo educativo, pero "alejado del didacticismo", apuntó. Se trata de cuatro historias personales con las que ­Tomás intenta demostrar "lo que los estudios pueden hacer por las personas".


Por su parte, el autor francés Olivier Ka señaló que el hecho de que Viñetas desde o Atlántico se centre en la temática social "significa que hay suficientes representantes de este movimiento como para que se le dedique un festival".

> Berria: Komikia > EL COMIC SE ACERCA A LA VIDA COTIDIANA DE LOS GAYS Y ABORDA LOS ABUSOS SEXUALES

  • Salón Internacional del Cómic de La Coruña
  • El cómic se acerca a la vida cotidiana de los gays y aborda los abusos sexuales
  • El Correo, 2008-08-13

El Salón Internacional del Cómic de La Coruña inició ayer su calendario de presentaciones con dos autores de primer orden, el estadounidense Howard Cruse y el francés de origen libanés Olivier Ka. De acuerdo con el hilo conductor de esta edición, el compromiso social, el autor americano acercó la realidad de la vida de los homosexuales y el francés explicó el trauma que le supuso ser objeto de abusos sexuales.


Cruse es el creador de la tira de prensa 'Wendel', realizada para el diario 'The Advocate', que cuenta las peripecias de un grupo de amigos homosexuales. Nacido en Birmingham, Howard Cruse vivió desde muy joven todos los movimientos sociales de los años 60, reconoció haber estado inmerso «desde siempre» en una «subcultura» gay. «Al principio las historietas gays eran sólo de sexo, pero yo quise dar un paso más y contar el día a día y la vida completa de esta gente».


En su novela gráfica 'Stuck Rubber Baby', de más de doscientas páginas y que le supuso más de cuatro años de trabajo, el autor muestra «lo que significa ser gay y la vida de los homosexuales» según su propia experiencia. En ella cuenta la relación de un gay con una mujer para tener un hijo, lo que supone «el punto álgido de la experiencia de su vida».


Por otro lado, Oliver Ka subió al Olimpo del cómic francés con 'Por qué he matado a Pierre', una obra de corte autobiográfico que gira alrededor de un suceso acaecido cuando tenía doce años, época en la que sufrió abusos por parte de un cura amigo de su familia.


Ka reconoció que desde que empezó a escribir tenía pensado contar esta experiencia vital pero que no sabía cómo enfocarlo. Así dedicó quince años de su vida a escribir libros infantiles hasta que descubrió «el ángulo exacto» desde el que quería abordar los abusos sexuales. «Quería hablar no sólo del dolor que me ocasionó, sino también ir más allá y contar quién soy y cómo influyó eso en mi vida», señaló. En un principio pretendía escribir una novela, pero fue su «mejor amigo» quien le recomendó que lo hiciera en forma de cómic para que fuera «más gráfico y directo».

2008/08/12

> Berria: Kultura > LA COTIDIANIDAD HOMOSEXUAL Y LOS ABUSOS SEXUALES SALTAN AL COMIC

  • La cotidianidad homosexual y los abusos sexuales saltan al cómic
  • El estadounidense Howard Cruse y el francés Olivier Ka abordan cuestiones sociales desde las viñetas
  • El País, 2008-08-12 # EFE · A Coruña

El Salón Internacional del Cómic de A Coruña Viñetas desde o Atlántico inició hoy su calendario de presentaciones con dos autores "de primer orden", el estadounidense Howard Cruse y el francés de origen libanés Olivier Ka. En el hilo conductor de esta edición, el compromiso social, el autor americano acerca la realidad de la vida de los homosexuales y el francés explica su experiencia en los abusos sexuales. Cruse es el creador de la tira de prensa Wendel, realizada para el diarioThe Advocate que cuenta las peripecias de un grupo de amigos homosexuales. Nacido en Birmingham, Howard Cruse vivió desde muy joven todos los movimientos sociales de los años 60, con la cuestión racial como telón de fondo, hechos que luego le servirían de inspiración para su novela gráfica Stuck Rubber Baby que le hizo conocido a nivel mundial.


En un encuentro con los medios de comunicación, el autor reconoció haber estado inmerso "desde siempre" en una "subcultura" gay "tratando de aceptar lo que era y de adaptarse a la situación" desde la pasividad y que, a raíz de vivir conflictos raciales, decidió involucrarse de manera activa en el movimiento de liberación homosexual de Estados Unidos, algo que hizo a través del cómic underground. "Al principio las historietas gays eran sólo de sexo pero yo avancé para contar el día a día y la vida completa", apuntó. En su novela gráfica, de más de doscientas páginas y que le supuso más de cuatro años de trabajo, el autor muestra "lo que significa ser gay y la vida de los homosexuales con tintes autobiogáficos", como cuando cuenta que un homosexual tiene una relación con una mujer y da como fruto una hija, lo que supone "el punto álgido de la experiencia de su vida".


Oliver Ka es un artista multidisciplinar. A lo largo de su carrera ha trabajado en radio, cine y teatro, aunque realmente lo que siempre ha querido ser es escritor. Aunque nació en Líbano, a los cinco años traslada su residencia a Francia. El tebeo que lo elevó al Olimpo de los grandes de la nueva Banda Diseñada francesa y con el cual ganó innumerables premios, es 'Por qué he matado a Pierre'. En esta obra de corte autobiográfico, el autor relata varias anécdotas de su vida. Toda la historia gira alrededor de un suceso acaecido cuando tenía doce años, momento en el que sufrió abusos por parte de un cura amigo de su familia.


Ka reconoció que desde que empezó a escribir tenía pensado contar esta experiencia vital pero que no sabía cómo enfocarlo. Así dedicó quince años de su vida a escribir libros infantiles hasta que descubrió "el ángulo exacto" desde el que quería abordar los abusos sexuales. "Quería hablar no sólo del dolor que me ocasionó, también ir más allá y contar quién soy y cómo influyó eso en mi vida", señaló. En un principio pretendía escribir una novela pero fue su "mejor amigo" quien le recomendó que lo hiciera en forma de cómic para que fuera "más gráfico y directo".


En el capítulo de presentaciones editoriales, esta tarde tendrán lugar tres. A las 18.15 se presentará Cerditos de Guinea; a las 18.35 horas El patito; y a las 19.00 Tolos, el álbum realizado por Xosé Tomás para la Universidade da Coruña con el fin de atraer a los estudiantes de secundaria a los estudios de tercer ciclo.


Una jueza, un arquitecto, una profesora y un ingeniero en Deseño Industrial son los cuatro protagonistas, junto con la ciudad coruñesa como escenario de este cómic. Su autor, el dibujante betanceiro Xosé Tomás, narra el presente de los protagonistas, que en la actualidad son responsables de decisiones muy importantes, y muestra a esos mismos personajes en el pasado, cuando formaban una pandilla de amigos que llegaban a la Universidad con las inquietudes, dudas y rebeldía propias de los jóvenes. "Quería contar una historias reales, en las que enseñar a los alumnos las experiencias y la influencia social que aporta el paso por la universidad mediante historias de personas universitarias en las que se refleja una huella, a primera vista imperceptible", apuntó.


Exposiciones de Aja y Acuña

En la jornada de mañana el Salón Internacional del Cómic de A Coruña Viñetas desde o Atlántico acogerá el encuentro de los aficionados con dos de los autores españoles de más reciente revelación internacional. Se trata de David Aja y Daniel Acuña, invitados a esta décimo primera edición de Viñetas cuyos originales se hallan expuestos en la sala de exposiciones del Palacio Municipal de María Pita. La charla comenzará a las ocho de la tarde, en la Fundación Caixa Galicia.


David Aja, que estudió Bellas Artes en Salamanca, comenzó a trabajar como ilustrador en el año 2000 para diferentes medios (prensa, revistas y editoriales). Es en el 2006 cuando empieza a hacer cómics profesionalmente para Marvel, con un par de historias cortas de X-Men y algunas portadas. Tras algún número suelto de Lobezno con David Lapham, Daredevil con Ed Brubaker y un par de historias cortas para Civil War, comenzó a dibujar para la serie mensual The Immortal Iron Fist, junto a Matt Fraction y Ed Brubaker. En la actualidad sigue con proyectos para Marvel.


Daniel Acuña comenzó su carrera en el mundo del cómic a finales de los años 90, colaborando activamente en el fanzine Tío Sam. El salto lo dará de la mano de su amigo y guionista, Santi Arcas, con la serie Claus & Simon. La editorial La Cúpula fue la encargada de sacar los primeros números de esta serie dentro de la colección Brut. A partir de entonces la carrera de Acuña no deja de crecer.


Sus personajes Claus & Simon le abren la puerta del mercado europeo, donde publica Claus & Simon: Los reyes de la evasión. Al mismo tiempo que realizaba este tebeo, colaboraba como portadista para diversas editoriales del mercado americano. Ya en el 2007, se consolida como dibujante regular de la serie Flash, en la que colabora con uno de los guionistas clásicos de este personaje, Mark Waid. En la actualidad, Acuña trabaja para Marvel, donde es el dibujante de Los Eternos.

2008/06/27

> Iritzia: Jordi Costa > ¿HEMOS ASIMILADO ESTO?


  • ¿Hemos asimilado esto?
  • Sorteando la corrección política, el cine, la tele o el tebeo han mostrado una voluntad gradual de integrar lo homosexual a los gustos del gran público, aunque sea a veces a costa del potencial cómico de sus clichés. En vísperas del Día del Orgullo Gay, revisamos un imaginario visual tan pop como poderoso.
  • El País, 2008-06-27 # Jordi Costa

El próximo 14 de septiembre, George Takei, el actor que encarnaba al timonel Sulu en Star Trek, irá adonde ningún hombre de la tripulación del Enterprise ha llegado jamás: a su propia boda gay, que hará oficial su unión con quien ha sido su compañero durante más de 21 años, Brad Altman. La noticia trasciende lo pintoresco: en el futuro imaginado a finales de los sesenta por Gene Roddenberry, creador de la serie, cualquiera podía sentirse incluido —todas las razas terrenas y extraterrestres—, pero el mapa de las relaciones seguía siendo tremendamente primario.


Star Trek era claro reflejo de lo que, durante muchos años, fue una de las señas de identidad de la ciencia-ficción como género: su pacatería. Por fortuna, todo fenómeno cultural tiene su nota al pie de página, y los trekkies, en un proceso que se aceleró con la eclosión de Internet, no tuvieron reparo en fortalecer el subgénero slash de la llamada fan fiction (relatos escritos por fans), donde Mr. Spock y el capitán Kirk intercambiaban libremente fluidos corporales vulcanianos y terrícolas. Con el tiempo, las cosas han cambiado sustancialmente en la ciencia-ficción televisiva orientada a un público familiar. En 2005, la BBC realizó la jugada maestra de contratar al guionista estrella Russell T. Davies, creador de Queer as folk (que narra con humor y sin remilgos las intensas aventuras nocturnas de un grupo de amigos gays en Manchester), para revivir la clásica serie Doctor Who, icono perdurable (y proteico) de la fantasía británica. La decisión tuvo sus efectos: pronto destacaría entre los personajes secundarios un bucanero galáctico, carismático y bisexual, el capitán Jack Harness, que al año siguiente obtendría su serie propia, Torchwood. Un prejuicio de larga tradición acababa de ser desintegrado.


La boda de Takei demuestra que, en cierto sentido, nuestro presente es más liberal que el futuro esbozado por los mundos de la Federación. Pero, quizá, a las puertas del Día del Orgullo Gay de 2008, conviene formularse una pregunta: ¿se ha conquistado realmente, la última frontera de la integración gay, lésbica y transexual?


“Gays y lesbianas todavía tienen muchas barreras que romper”, afirma Alfonso Llopart, director de la pionera revista Shangay. “No estoy a favor del outing, porque creo que la gente tiene que salir del armario por su propio pie. El ejemplo de gente como Nacho Duato, Jesús Vázquez, Jorge Cadaval, Boris Izaguirre o Jorge Javier Vázquez es muy positivo, pero estaría bien que hubiese actitudes de este tipo en muchos otros campos, como el deporte o la política”. Los desfiles del Orgullo Gay en nuestro país son, de hecho, un reflejo de este estado de las cosas, que aún mantiene zonas de sombra frente a puntuales explosiones de visibilidad: “Aquí la gente quiere salir de fiesta, y el carácter reivindicativo es más bien poco”, añade Llopart. “En el resto de Europa es habitual que en los desfiles participen grupos de policías, enfermeras, bomberos y militares, vestidos como tales y portando sus respectivas pancartas celebrando su pertenencia al colectivo gay dentro de su gremio. Aquí aún no nos atrevemos a dar ese paso”.


El Día del Orgullo Gay ha recorrido un largo camino desde ese 28 de junio de 1969, cuando una redada en el Stonewall, mítico lugar de ambiente en el Greenwich Village neoyorquino, desembocó en rebelión callejera. En los ochenta, los sectores más moderados del colectivo propusieron un lavado de cara para que la mirada hetero no descifrara estas manifestaciones públicas como amenaza y, poco a poco, la cosa fue adoptando ese aspecto de fiesta-a-la-que-todo-el-mundo-está-invitado que hoy conocemos. Para Carlos Areces, cómico y humorista gráfico bajo el nombre de guerra de Carlös que, entre otros papeles, encarna al joven Rappel en Muchachada nui, el Día del Orgullo Gay es “una procesión, como la de los picaos o la de la Macarena: con sus carrozas, sus devotos y su jarana. Sólo que en ésta nadie se flagela las espaldas ni acaba con la columna vertebral desviada por el peso”.


Jousi (José Fernández-Pacheco), el explosivo estilista del reality de Cuatro Supermodelo 2008 —esteta con la sobrenatural capacidad de determinar la fecha exacta del más infame complemento de moda—, tiene otra opinión disidente: “Esto está muy bien para Madrid o San Francisco, pero más heroico que cualquier cabalgata es ser marica en un pueblo de 5.000 habitantes, comprarte el clásico Calipo de Frigo y sentarte en la plaza del pueblo la tarde del 28-J a celebrar tú, ti, te, contigo tu orgullo un día al año. La cabalgata clásica de Madrid empieza a ser más de lo mismo, ¿no?”.


Y, quizá, las conquistas del colectivo no tengan tanto que ver con la erosión de los prejuicios como con la puesta de largo de la comunidad gay como deseable sector de mercado con razonable poder adquisitivo: “La asimilación de cualquier tipo de subcultura o cultura de guetos suele venir definida en base a su rentabilidad dentro del sistema general capitalista, como ocurrió con el rap o los graffitis. El gran público ha comenzado absorbiendo lo homosexual por la parte más estética: la música, la metrosexualidad, las drag queens y todo lo que suponga ingresos”, añade Carlos Areces.


“Es nuestra palabra para reírnos de vosotros. La necesitamos”, le decía un desesperado Homer Simpson al tendero gay John (interpretado por el cineasta John Waters) cuando éste usaba sin problemas el término marica. La escena pertenece al episodio Homer-fobia (Los Simpson, octava temporada), toda una lección magistral de tolerancia que no dejaba de aprovechar la comicidad de los tópicos homófobos. Sorteando los radares de la corrección política, el humor televisivo ha logrado formular una contemporánea voluntad integradora sin dejar de explotar el potencial cómico de la homosexualidad. En este sentido, Big Gay’Al, personaje de South Park, es otro caso de libro: un concentrado de amaneramientos caricaturescos al servicio de un mensaje de celebración de la diferencia.


En nuestro país, Muchachada nui tampoco se corta a la hora de bromear sobre lo que sus humoristas denominan el mundo gayer, aunque su registro exilia al Pleistoceno los códigos del tradicional chiste de mariquitas. “Nosotros hacemos bromas con el mundo gay de la misma forma que lo hacemos con la gente de los pueblos, con los progres, los neoconservadores…”, señala Joaquín Reyes, director del programa.


En las páginas del semanario El Jueves, tradicionalmente tan afines al humor gañán de gusto hetero, los vientos del cambio también se han hecho notar: la serie Sauna paradise, de Carles Ponsí, habla del mundo gay desde dentro y no hace falta entender para sucumbir a su comicidad. Según Ponsí, su trabajo “ha tenido muy buena acogida y creo que es porque no ha pretendido dar lecciones de nada. Gracias a eso se han recibido e-mails de lectores sorprendidos del concepto erróneo que tenían sobre la homosexualidad y la increíble semejanza que hay entre el mundo hetero y el gay. No sé si Sauna paradise ha roto tabúes, pero sí ha conseguido reivindicar el genero gay como cómic en el mercado español, donde sólo el cómic porno lucía erróneamente esta etiqueta”. Lejos, pues, de las hipérboles anatómicas de las ilustraciones de Tom de Finlandia o del detallismo lumpen del clásico Nazario, Ponsí propone un registro cotidiano que podría estar más cerca del modelo inmortalizado por Ralf König (autor de El hombre deseado o El condón asesino, ambos adaptados al cine). Entre tanto, el cómic lésbico, con nombres como Paige Braddock, Jennifer Camper o Alison Bechdel —con su Fun home funcionando en las librerías españolas como best seller de culto—, se afirma como la nueva potencia creativa a tener en cuenta.


En una reciente emisión del concurso Pasapalabra se proponía al concursante emparejar a cada superhéroe con su pareja sentimental. Lo significativo del caso es que la respuesta correcta para emparejar a Batman era... ¡Robin! Hace tan sólo tres años que al artista plástico Mark Chamberlain le costó caro bromear con esa idea: la DC Comics obligó a la galería neoyorquina Kathleen Cullen Fine Arts a que retirase las acuarelas de Chamberlain que mostraban a los míticos personajes en carnal intimidad. Si lo que estaba en juego era un arranque homófobo o un ataque de cuernos en cuestiones de copyright podría ser tema de largo debate.


La visibilidad gay en los medios tradicionales aún tiene que moverse en los cauces de lo aceptado por la mayoría hetero. Y, así, resulta complicado salirse del arquetipo, aunque éste tenga tanta chispa como el Fidel de Aída. “Los medios de comunicación gays, las diferentes firmas, etcétera, proponen y el gay dispone”, afirma Jousi. “Te pueden bombardear para que te compres un suspensor y, si te aferras a un boxer de algodón con estampado de ositos, no hay quien te mueva. Hay que buscar tu look, tu individualidad. Lo mejor es salirte del patrón de gay globalizado; hay todo un underground gay infinitamente más interesante estéticamente”.


El presente Día del Orgullo Gay va a poner su acento en la visibilidad lésbica. No obstante, una temporada que ha aportado ensayos tan provocadores y estimulantes como el Testo yonqui, de Beatriz Preciado, ha inmortalizado imágenes tan poderosas como la de Thomas Beatie —el primer hombre embarazado— o ha atendido en sus crónicas sociales los cambios de sexo de figuras públicas como los cineastas Michael Cimino o Larry Wachowski ya permite intuir dónde está el próximo tabú a demoler: el género como monolito, de momento muralla infranqueable para un futuro regido bajo el signo de Hedwig, donde las identidades sexuales serán tan fluidas como cada uno necesite.

2008/03/25

> Berria: Kanpainak > ALEMANIA: ESTETICA MANGA CONTRA EL ODIO RELIGIOSO


  • Estética manga contra el odio religioso
  • El Gobierno alemán lanza un cómic dirigido a adolescentes para combatir el fundamentalismo
  • El País, 2008-03-25

El Gobierno alemán ha lanzado una campaña dirida a adolescentes de entre 12 y 16 años con el objetivo de prevenir la proliferación de ideas xenófobas contra las comunidades musulmanas y alertar a estas mismas comunidades de la presencia de grupos radicales que captan a miembros cada vez más jóvenes . La novedad de la idea es que en vez eslóganes o charlas en escuelas, los promotores de la campaña han ideado un cómic en el que el personaje principal, un chico de 15 años llamado Andi, se da cuenta de que el hermano de su novia musulmana ha caído bajo la influencia de un imán de ideas radicales.


Las historias de Andi ya habían sido utilizadas en 2004 en una campaña contra las ideas de extrema derecha en el Estado germano de Renania del Norte Westfalia donde tuvo gran éxito y por eso ahora el Gobierno alemán ha decidido extender la iniciativa con un nuevo enfoque a las escuelas de los principales Estado del país.


El cómic de estética manga, del que se han distribuido más de 100.000 copias, trata de enseñar a los adolescentes, a través de las aventuras de Andi y sus amigos, el peligro de las ideas fundamentalistas y fomenta la convivencia pacífica entre las distintas comunidades religiosas de país.