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2008/08/11

> Berria: Testigantza > "SOY UNA MUJER, PERO DEL TODO"

  • "Soy una mujer, pero no del todo"
  • La reconstrucción del clítoris es el último avance para superar el trauma de la ablación
  • El País, 2008-08-11 # Jesús García · Barcelona

Aissatou Gaye no se siente cómoda cuando habla de sexo con amigas. Sus complejos tienen fundamento: nunca ha vivido los placeres carnales que explican las demás. Su abuela tiene la culpa. Al poco de nacer, llevó a Aissatou y a otras niñas de la familia a ver a una mujer que les extirpó los genitales. Aissatou no recuerda aquel episodio. Pero a sus 38 años, esta mujer enérgica y vital aún sufre las consecuencias de aquella ablación colectiva acaecida en un remoto pueblo de Senegal. "Supe que tenía un problema la noche de bodas", dice Aissatou, una enfermera que llegó a España hace cinco años. "No siento nada con el sexo, y me culpo de ello. Noto que me falta algo; que soy una mujer, pero no del todo. Y llenaré ese vacío como sea".


Aissatou, casada y con tres hijos varones, está segura de que recobrará lo que le falta. Es una de las diez mujeres que pronto pasarán por el quirófano para someterse a una operación de reconstrucción del clítoris. Ha encontrado un sitio en España donde es posible: el Instituto Dexeus de Barcelona. Hace tres meses, el doctor Pere Barri sintió "un tremendo orgullo" tras intervenir a sus dos primeras pacientes, dos mujeres africanas víctimas de la ablación. El resultado ha sido óptimo: "Han recuperado la sensibilidad". La clínica realizará, en el futuro, dos o tres operaciones al mes. La intención es que la técnica se traslade a otros centros españoles para que las mujeres que en su día fueron mutiladas dejen atrás los fantasmas. "Operar es prevenir: decimos a las mujeres que hay remedio", dice Barri.


La ablación, una práctica ancestral con vigencia (aunque de forma clandestina) en 26 países de África, se ha hecho presente en España a través de la llegada de familias subsaharianas. Sobre todo, de Senegal, Gambia o Mali. En los años noventa, se efectuaron mutilaciones en territorio español. Ahora ya no ocurre eso; a la policía, al menos, no le consta ningún caso reciente.


El Código Penal castiga la ablación con penas de 6 a 12 años de cárcel. Las familias favorables a esta práctica aprovechan los viajes a su país para zafarse de la ley. Es ahí donde se focaliza la actividad de policía, jueces, asociaciones, asistentes sociales y médicos, que han redoblado esfuerzos. Tienen un valioso instrumento legal: desde 2005, la justicia puede perseguir las mutilaciones cometidas en el extranjero.


En Cataluña, la Generalitat ha aprobado un protocolo para prevenir, detectar y abortar casos de riesgo. Este año, los Mossos d'Esquadra han evitado 18 posibles mutilaciones. El Cuerpo Nacional de Policía no dispone de datos, puesto que no segrega la ablación del resto de delitos de lesiones.


Más allá de la acción policial, la clave es la prevención, coinciden los expertos. "Hay padres que lo hacen por el bien de sus hijas, porque no conocen las consecuencias", dice la presidenta de la Asociación de Mujeres AntiMutilación, Mama Samateh. Otras veces, los padres, integrados en la sociedad, rechazan la tradición. "Pero topan con la familia, que allí tiene mucha importancia", apostilla Yolanda Gracia, de la unidad de proximidad de los mossos. El riesgo, pues, persiste.


Más que amenazar con el peso de la ley (que también) se trata de convencer, con argumentos, de que la ablación es nociva. Quienes trabajan a pie de calle saben bien donde mirar. "Tenemos indicios para detectar el riesgo si la madre está mutilada o si la etnia familar suele practicar la ablación. Un dato definitivo son las visitas al pediatra por parte de las niñas", señala Gracia. Si a eso se suma un viaje inminente a África, el riesgo es evidente.


Rosa Negre, otra agente de la unidad de proximidad de la policía catalana, acumula una larga experiencia en Girona. "Hace años, para la comunidad africana era un tema tabú". Negre ha aprendido mucho, y tiene numerosas anécdotas. Una vez, descubrió que no podía hablar sólo con las madres cuando un padre le dijo: "Haz lo que quieras. Puedo dar la orden sentado desde este sofá". En otra ocasión, una mujer se puso a llorar: "Me dijo que si no mutilaba a sus hijas, ningún hombre las querría. Por eso hay que hacer mucha pedagogía".


Las personas que luchan contra la ablación tienen claro que hay que implicar, en especial, a las mujeres africanas. Como Aissatou, que tomó conciencia del problema cuando una sobrina murió dos días después de que le practicaran la ablación. Su hermana no quería hacerlo, pero la poderosa y extensa familia impuso su criterio. "Sufrí mucho", dice Aissatou, que hizo campaña en Senegal -"me miraban mal", recuerda- y que ahora trabaja para Médicos del Mundo.


Las adolescentes de origen africano copan la preocupación de las entidades. La prevención no llegó a tiempo para muchas de ellas, que ahora descubren que son diferentes y no tienen a nadie con quien hablar. Aissatou comentó su problema con los hermanos. Pero nunca ha hablado de ello con su abuela. Y menos lo hará ahora, que está enferma. "Lo que quiero es ponerme ya en manos del doctor Barri y recuperar el tiempo perdido".


"Nos quitaron a las niñas sin motivo"
Mohammed Fofana y Anna Saydibach, un matrimonio gambiano que vive en Premià (Barcelona) consideran que han sido víctimas de una cadena de errores. En diciembre, un juez de Mataró les retiró la custodia de sus dos hijas, de 6 y 13 años, ante la sospecha de que las llevarían a su país para practicarles la ablación. Al parecer, una de las niñas habló en el colegio sobre un posible viaje familiar. El comentario llegó a oídos de la profesora, que activó la maquinaria burocrática.


"Nos quitaron a las niñas sin motivo en las vacaciones de Navidad. Ha sido duro", dice el padre, angustiado porque, por primera vez, su hija mayor ha suspendido. En enero, el mismo juzgado les devolvió a las chicas, pero mantuvo medidas cautelares: la guardia y custodia seguía en manos de la Generalitat, y los padres se quedaban sin pasaporte y sin poder viajar fuera de España. La última resolución judicial, de junio, rectifica esas decisiones y archiva el caso, aunque alerta de que "no han desaparecido los indicios" que llevaron a investigar el caso.


Tal afirmación ha enojado a la familia. Mohammed y Anna están dolidos y quieren que, como mínimo, alguien les pida perdón. Han enviado una queja al Síndic de Greuges (Defensor del Pueblo catalán) con las "injusticias" que, en su opinión, se han cometido. La educadora social alertó del "alto riesgo" de ablación después de que la madre no se presentara a una entrevista. Pero ésta no pudo hacerlo porque la carta llegó tarde y la dirección estaba equivocada. Los padres, además, no habían comprado billete de avión alguno -no tenían vacaciones ni dinero para ello- y la menor de las hijas no tenía los papeles en regla para viajar. Y más aún: la madre es miembro de la Asociación Mujeres AntiMutilación.

2008/07/17

> Berria: Emakumeak > CATALUNYA: LOS MOSSOS IMPIDEN UNAS 40 MUTILACIONES GENITALES FEMENINAS CADA AÑO

  • Los Mossos impiden unas 40 mutilaciones genitales femeninas cada año
  • Se trata de un protocolo pionero en España que les permite hacer un seguimiento personalizado de los casos para impedir que las familias se lleven a sus hijas a su país de origen para practicarles la ablación
  • El País, 2008-07-17

Los Mossos d'Esquadra impiden unas 40 mutilaciones genitales femeninas cada año gracias a un protocolo pionero en España que les permite hacer un seguimiento personalizado de los casos para impedir que las familias que aún mantienen esta práctica se lleven a sus hijas a su país de origen. Así lo ha anunciado el secretario de Seguridad de Interior, Joan Delort, que ha anunciado que el protocolo de actuación, que hasta ahora únicamente se llevaba a cabo en Girona, se aplicará a partir de ahora en todas las zonas en las que la policía catalana está desplegada.


En Cataluña viven 13.362 mujeres procedentes de los 26 países de África y de Asia que aún mantienen como costumbre la mutilación genital femenina. De ellas, 4.846 son menores de 19 años, que son las más susceptibles de sufrir la ablación de clítoris. La mutilación genital femenina es una práctica de origen desconcido que no responde a ningún precepto religioso -sus inicios son anteriores al nacimiento de la mayoría de religiones conocidas- y consiste en la extirpación total o parcial de los genitales externos femeninos u otras agresiones a los órganos genitales de las mujeres con una finalidad no terapéutica.


Hay unos 300 mossos especializados en detectar estos casos
Según Delort, durante el primer semestre de este año los Mossos han impedido 18 nuevos casos de mutilaciones genitales femeninas, con lo que se mantiene la media de que, a lo largo del año, se hayan evitado unas 40 ablaciones de clítoris. De estos 18 casos, 10 se han evitado en la región policial de Girona, 5 en la Metropolitana Norte, 2 en Ponent y uno en Barcelona. Casi 300 agentes de los Mossos trabajan en las oficinas de relaciones con la comunidad y los grupos de atención a la víctima, que están especializados en lograr la máxima información sobre estos posibles casos, ya que están en contacto permanente con las escuelas, las ONG, los centros sanitarios y las asociaciones de inmigrantes de estos países.


El protocolo que a partir de ahora se aplicará en toda Cataluña prevé como primera medida establecer acciones preventivas genéricas, por las que se iniciará un diálogo con las familias practicantes para tratar de sensibilizarlas del daño físico y moral que comporta la mutilación genital femenina. Joan Delort ha subrayado que cada vez hay más casos en los que se puede convencer a las familias, que abandonan estas prácticas cuando se integran en el país. En los casos en los que las familias mantengan estas prácticas, los Mossos les hacen un seguimiento para tratar de determinar si hay una situación de riesgo, momento en el que en algunos casos se descubre que se ha programado un viaje para que la menor acuda a su país de origen.


En Cataluña apenas se practican mutilaciones genitales

Cuando se detecta una situación de "riesgo inmediato" -el viaje está planificado en menos de un mes-, los Mossos llevan el caso inmediatamente a la fiscalía, para tratar de adoptar medidas cautelares para impedir que la menor salga del país y así evitar que allí se le practique una ablación del clítoris. Según Delort, en Cataluña apenas se practican ablaciones de clítoris, ya que es un delito fácilmente detectable -porque la niña lo podría decir en la escuela o sufrir pérdidas de sangre, por ejemplo-, y los defensores de esta práctica prefieren ir a su país para celebrar el ritual. En cualquier caso, cuando los Mossos detectan que ha habido una menor que ha sufrido una mutilación -ya sea en Cataluña o en su país de origen-, instruyen un atestado policial para denunciar a los padres.

2008/02/19

> Berria: Erauzketa > CATALUNYA: LA GENERALITAT FINANCIARA LAS RECONSTRUCCIONES DE CLITORIS A LAS VICTIMAS DE UNA ABLACION

  • Cataluña financiará las reconstrucciones de clítoris a las víctimas de una ablación
  • ABC, 2008-02-19 # Esther Armora · Barcelona

Las mujeres que han sido víctimas de una ablación podrán, si lo desean,acceder gratuitamente a una cirugía reconstructiva del clítoris en Cataluña. Así lo prevé un proyecto de ley que prepara el gobierno catalán, destinado a mejorar la atención integral a este colectivo de mujeres inmigrantes.


La futura ley de los derechos de las mujeres para la erradicación de la violencia machista, a cuyo borrador ha tenido acceso ABC, recoge explícitamente en su artículo 71 que el sistema sanitario público se compromete a financiar este tipo de intervenciones. El proyecto, impulsado por la consejería de Acción Social y Ciudadanía, fue admitido a trámite por el Parlamento catalán el pasado 4 de septiembre.


Revertir la mutilación «La Generalitat debe contar con los mecanismos sanitarios de intervención quirúrgica para poder hacer frente a la demanda de las mujeres que quieran revertir los efectos de la mutilación practicada, así como mecanismos de apoyo psicológico, familiar y comunitario», apunta el citado artículo. Añade, asimismo, que «en los casos de menores, y cuando haya riesgo para su salud, los profesionales deben poder contar con los mecanismos que les posibiliten la práctica de la intervención quirúrgica».


El departamento catalán de Salud avanzó ayer que ya hay centros en la red sanitaria pública «capacitados» para realizar estas intervenciones y citó a dos de los grandes hopitales de referencia catalanes: el Hospital del Valle de Hebron y el Hospital Clínic, ambos en Barcelona.


Recordó también que en el sistema sanitario público se llevan a cabo ya reconstrucciones vaginales muy complejas. La consejera de Salud, Marina Geli, avanzó que pese a que hay varios centros preparados para practicar reconstrucciones de clítoris, «aún no se ha decidido en qué hospitales de la red pública se llevarán a cabo» cuando se apruebe la normativa. Este tipo de intervenciones sólo están indicadas para mujeres adultas que han sufrido una mutilación parcial, lo que hace posible que la cirugía recupere la parte del clítoris. En un 60% de los casos las pacientes recuperan sensibilidad.


Por su parte, Geli recordó también que esta medida de atención quirúrgica a las víctimas que lo soliciten, irá acompañada de una campaña destinada a prevenir este tipo de mutilaciones. En este sentido, explicó que la Generalitat ultima la elaboración de una guía de orientación a la red sanitaria para detectar y prevenir ablaciones. «El objetivo es que este tipo de prácticas se erradiquen», apuntó la consellera.


Muy poca demanda Fuentes de la conselleria de Salud indicaron que, aunque muchos centros están actualmente capacitados para practicar estas intervenciones, «por el momento, no hay demanda». La única petición de este tipo de cirugía se produjo hace unos meses en el Hospital Valle de Hebron de Barcelona, aunque «finalmente no se produjo».


Fuentes próximas al centro explicaron ayer a este diario que «los padres solicitaron la intervención pero luego se echaron atrás». Respecto a este mismo caso, la consejera Geli precisó ayer que la reconstrucción no se realizó porque «no estaba indicada» y no porque la Generalitat se negara.


La Generalitat pretende que con esta nueva normativa, las mujeres adultas inmigrantes que han sido sometidas a estos procesos en su infancia y ahora «estén ya perfectamente integradas en nuestra sociedad, tengan la oportunidad de rehacer sus vidas». «Nuestro mayor interés es intentar prevenir la ablación infantil porque es una mutilación que no tiene ningún interés cultural», concluyó la consejera.

2008/02/10

> Berria: Hauteskundeak > RAJOY DICE QUE LA INMIGRACION DEBE SER ORDENADA Y LEGAL

  • Rajoy dice que la inmigración tiene que ser "ordenada y legal"
  • El líder del PP insiste en que la mutilación genital, la poligamia y el matrimonio de conveniencia no forman parte de las costumbres españolas. El presidente popular arremete contra los artistas que apoyan a Zapatero por querer vivir del canon digital
  • El País, 2008-02-10

El candidato a presidente del Gobierno por el PP, Mariano Rajoy, ha dedicado buena parte de su intervención de hoy en un acto de campaña en Don Benito (Badajoz) a su propuesta de inmigración. Rajoy ha insistido en la necesidad de que los inmigrantes aprendan las costumbres españolas para integrarse en el país. "Aquí no estamos a favor de la mutilación genital, la poligamia ni el matrimonio de conveniencia", ha declarado.


Rajoy ha comenzado diciendo que es de una tierra de la que muchos han emigrado. "Todos los gallegos tenemos algún familiar viviendo en el extranjero", ha dicho, añadiendo que todos "se han ido a ganarse la vida dignamente". Por esto, el líder popular ha dicho que "todo el que quiera ganarse la vida dignamente merece una oportunidad", pero que tiene que ser "ordenada y legal". El número uno por Madrid ha arremetido contra los socialistas por decir que en España cabe todo el que quiera venir, porque "llega un momento que no cabemos" y que, en cualquier caso, "la convivencia tiene que ser ordenada".


Contra el canon

Rajoy ha arremetido también en su intervención contra los artistas que ayer presentaron una plataforma de apoyo a Zapatero por querer vivir del canon digital y no de su trabajo. "Lo que quieren", ha declarado, "es que les garanticen sus privilegios a costa del dinero que tienen que pagar todos los españoles". Él, sin embargo, ha dicho estar con los artistas "que tienen que hacer mucho arte para poder llegar a final de mes, los que se levantan a las siete de la mañana para dar de comer a sus hijos".

2008/01/23

> Berria: Erauzketa > CATALUNYA: UN JUEZ PROHIBE A UNA MENOR SALIR DEL PAIS PARA EVITAR QUE SE LE PRACTIQUE LA ABLACION EN GAMBIA

  • Un juez prohíbe que una menor salga del país para evitar que se le practique la ablación en Gambia
  • El magistrado ha acordado que se retenga el permiso de residencia. Prohíbe que se le tramite el pasaporte para que no pueda viajar al extranjero
  • El Diario Vasco, 2008-01-23 # EFE · Barcelona

Un juez de la localidad leridana de Cervera ha retenido el permiso de residencia de una menor, de siete años, y le ha impedido salir de España, ante el temor de que sus padres la lleven a Gambia para practicarle la ablación.


Según informó ayer el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), el titular del juzgado de instrucción número 1 de Cervera ha adoptado estas medidas cautelares tras tomar el pasado sábado declaración a los padres de la niña.


El caso llegó al juzgado a través de una denuncia de los Mossos d'Esquadra, que se hicieron cargo del caso a raíz de un aviso de unos vecinos que alertaron del riesgo de que la familia se desplazara durante un prolongado espacio de tiempo a Gambia.


Ante las sospechas de que la menor también podría ir a Gambia para someterse a una ablación, el juez tomó declaración a los padres y ha decidido varias medidas cautelares que únicamente afectan a la niña, como son retener su permiso de residencia, acordar la prohibición para que salga del territorio español y prohibir la expedición de un pasaporte para que pueda viajar al extranjero


Esta no es la primera vez que un juzgado ha prohibido a menores salir del país para evitar que sean sometidas a la ablación, una práctica ancestral que en un 85% de los casos condena a las mujeres a una frigidez total y que se sigue practicando de manera clandestina en muchos países africanos.


El Juzgado de Instrucción número 4 de Mataró dictó recientemente un auto en relación a la retirada de la custodia a unos padres de sus dos hijas para evitar una posible ablación en el que mantenía la guardia de las menores gambianas por parte de la Generalitat y la retirada del pasaporte de los padres. En el auto, la juez expuso que pese a que las menores podían vivir con los padres en el domicilio familiar, la atribución de la custodia de las niñas correspondía a la Generalitat.

2008/01/05

> Elkarrizketak: Khady Koita > "TODO NUESTRO SUFRIMIENTO ES PARA EL PLACER DEL HOMBRE"

  • Khady Koita: "Todo nuestro sufrimiento es para el placer del hombre"
  • El País, 2008-01-05 # Andrea Rizzi
Khady Koita tenía siete años cuando su familia decidió que había llegado el momento. Se acercaron a ella y se lo comunicaron. "Hoy, niña, vamos a purificarte, para que puedas acceder a la oración", dijeron. La niña no entendió enseguida el significado de la frase, que podría haberse pronunciado así: "Hoy, niña, vamos a mutilarte, vamos a extirparte el clítoris con una cuchilla". Eso por lo menos es lo que hicieron, a Khady y otras niñas de su entorno, ese día, en Senegal. Era 1967, y nadie lo impidió.

Dos décadas después, la escena se repitió, una vez más, en el corazón de la moderna y civilizada Europa. En París, tres niñas sufren el ritual de purificación. Son las tres primeras hijas de Khady. "No supe evitarlo y es el más grande remordimiento de mi vida", dice Khady en el madrileño Café Gijón.

La historia que así empieza, la vida de Khady Koita, es un camino que da vértigo a cada esquina. Por el dolor y la violencia, desde luego. Pero más aún por la tremenda fuerza y capacidad de superación de su protagonista. El tono del relato de Khady es firme y sereno. Quizá porque ha logrado que esos dramas no fueran sólo el fin de algo, sino también el comienzo de algo. Hoy, esta mujer de 47 años es presidenta de la Red Europea de Lucha contra la mutilación genital femenina.

"Yo tenía 13 años cuando me casaron con un hombre que apenas conocía. Éste me llevó a París. Tuve mi primer hijo con 17". Siguieron otros cuatro, prácticamente uno al año, entre vejaciones, palizas, humillaciones. "Mutilaron a mis hijas sin que yo lo supiera. Pero da igual: imaginaba que pasaría antes o después, y no supe evitarlo", dice Khady, que demuestra menos años de los que tiene, y mucha elegancia. El tipo de elegancia que no tiene nada a que ver con la indumentaria.

Todavía era muy joven, pero no tardaría mucho en reunir la fuerza necesaria para rebelarse a su marido, y a la oscura tradición que golpea a millones de mujeres africanas. Algo inimaginable en su entorno.

"Empecé a frecuentar un círculo de mujeres africanas en París. Ellas fueron las primeras en hacerme entender que yo era un ser inteligente. Que podía ayudar a otras mujeres. Intenté cultivarme, salir del agujero, pese a las trabas de mi marido. Encontré un trabajo. Poco a poco empecé a entender que esa tradición no es otra cosa que una inaceptable violencia hacia las mujeres. Que la religión no exige ninguna mutilación. Que es sólo una manera que los hombres tienen de controlar la sexualidad de las mujeres, de mantenerlas humilladas y bajo su control. Aunque mis hijas hubiesen ya sufrido eso, había muchas en mi entorno y en todo el mundo por las que todavía era posible hacer algo", explica. Así empieza una militancia por la que, entre otros, el Consejo General de la Abogacía Española le ha entregado un galardón como defensora de los derechos humanos.

"Todo nuestro sufrimiento es a causa del hombre, para el placer del hombre. Yo no he sido creada así. Insisto, no es la religión la que exige que se nos haga esto. La mutilación no está en los textos sacros. La ignorancia hace que muchos lo consideren un ritual sacro. Pero ni es un ritual, ni es sacro...", argumenta Khady, que intenta informar, a través de conferencias, cursos, asociaciones y hasta yendo puerta a puerta.

Su cuarta hija es una joven mujer con clítoris. Esta vez, Khady lo consiguió.