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2008/08/05

> Berria: Indarkeria > 335 MALTRATADORES EVITARON IR A LA CARCEL EN 2007 CON TERAPIAS DE REEDUCACION

  • 335 maltratadores vascos evitaron ir a la cárcel en 2007 con terapias de reeducación
  • Las medidas alternativas, que también pueden consistir en trabajos para la comunidad, se aplican cuando las penas son inferiores a dos años
  • El Diario Vasco, 2008-08-05 # Iván Alonso · DV · Bilbao

Los maltratadores tienen una segunda oportunidad. Si la pena que les ha impuesto el juez es inferior a dos años y carecen de antecedentes penales, pueden sustituirla por un tratamiento psicológico de reeducación y rehabilitación o por un servicio a la comunidad. Es una manera de reparar el daño causado. Un total de 335 sentenciados por delitos de violencia machista se sometieron específicamente a una terapia en Euskadi durante el pasado año. Esa cifra representa el 19% de las 1.720 medidas alternativas que supervisó el Gobierno Vasco a lo largo de ese periodo y que habían comenzado a ser aplicadas por la Administración de Justicia en años anteriores.


En conjunto, 1.205 condenados por todo tipo de crímenes (1.106 hombres y 99 mujeres) eludieron la prisión en Euskadi en 2007, a condición de recibir tratamiento psicólogico. La mayoría de esas personas tenían problemas relacionadas con la adicción a las drogas. Otros mil individuos cumplieron la sentencia realizando labores de carácter social. Se trata en su mayoría de maltratadores y de automovilistas temerarios, aunque la supervisión de esas tareas recae en la Dirección de Instituciones Penitenciarias, que carece de datos oficiales.


En cambio, los maltratadores que siguen una terapia de reeducación, y son controlados por el Servicio de Asistencia a la Reinserción del Gobierno Vasco, aparecen recogidos en la Memoria de este organismo corresponidente a 2007, un documento elaborado por el Departamento de Justicia, Empleo y Seguridad Social. Por regla general, los tratamientos psicolígicos -que en el caso de los maltratadores pueden ser individuales o en grupo- suelen prolongarse durante tres años, aunque en ocasiones pueden durar hasta cinco.


Ahora bien, si el condenado vuelve a delinquir durante ese periodo, tendrá que cumplir inmediatamente la pena privativa de libertad. No obstante, la baja proporción de medidas alternativas revocadas que fueron revocadas durante el año pasado (sólo el 2,7%) induce a pensar que contribuyen efectivamente a la rehabilitación de los maltratadores.


En cualquier caso, desde que los Servicios de Asistencia a la Reinserción comenzaron a funcionar, en agosto de 2002, han desarrollado una actividad «intensa», en palabras del director de Ejecución Penal del Gobierno vasco, Xabier Etxebarria. «Las medidas paliativas para los maltratadores -explica- sólo se proponen cuando los jueces consideran que están fundamentadas y no hay peligro», puntualiza Etxebarria.


«Abusar de la cárcel»
Ciñéndose exclusivamente a las sanciones alternativas a la prisión que el Departamento de Justicia empezó a supervisar el pasado año, Vizcaya es el territorio histórico que acapara el mayor número (267). A continuación aparecen Gipuzkoa (105) y Álava (20).


La asociación Salhaketa, que defiende los derechos de los presos y presas, destaca que la reducción de las condenas y los trabajos en beneficio de la comunidad son vías positivas. A su modo de ver, se tiende a «abusar de la cárcel», cuando serían más provechosas las compensaciones económicas y los servicios de los condenados; sobre todo, en apoyo a las víctimas. «Pero con estas medidas», lamentan en Salhaketa, «muchos jueces y parte de la sociedad creen que no se está condenando».


Esa impresión se acrecienta en un momento en que las agresiones machistas parecen ir en aumento. «Una 'cadena' dura para los delitos machistas sólo aumenta el número de muertos, como estamos padeciendo», aseguran en Salhaketa.


En la asociación entienden y respetan el dolor e indignación de las víctimas de las agresiones sexistas, pero están convencidos de que «no se puede caminar hacia la cadena perpetua» y afirman que las medidas alternativas a la cárcel, «allí donde se aplican bien, con buenos recursos, reducen la violencia de género y la violencia social general».


El Observatorio Vasco de Administración de Justicia, dependiente de la Administración autonómica, explica que los trabajos en beneficio de la comunidad no pueden imponerse sin el consentimiento del penado y no pueden exceder de las ocho horas diarias.


Respecto a las terapias de rehabilitación dictadas en Euskadi, las toxicomanías están detrás de la mayor parte ellas, y suelen consistir en tratamiento de desintoxicación. Por su parte, los casos de alcoholismo acumulan 134 medidas. El objetivo de los Servicios de Asistencia a la Reinserción es, precisamente, proporcionar los recursos necesarios para aplicar las penas alternativas y vigilar que se cumplan realmente.


Un equipo de educadores, psicólogos y trabajadores sociales forman parte de esos servicios, que tienen su sede en los Palacios de Justicia de Bilbao, Barakaldo, San Sebastián y Vitoria. A mediados del año pasado, el Gobierno vasco incorporó a abogados debido a las demandas de reclusos y profesionales. Los juristas, especializados en Derecho Penal, asesoran a los presos sobre cómo solicitar las refundiciones de condenas, entre otras consultas.


Los juzgados penales son los que acaparan el grueso de las medidas alternativas a la prisión, entre otras razones por la naturaleza de los delitos de los que se ocupan. La distribución de esas medidas difiere de unos territorios históricos a otros. Así, el Juzgado de lo Penal número 7 de Bilbao dictó 1.061 resoluciones de ese tipo, seguido del Penal número 4 de San Sebastián (255). El órgano judicial de Álava con más trabajo fue la sección primera de la Audiencia provincial, con 27 casos.

2008/03/13

> Berria: Espetxeak > ARABA: GRUPOS DE APOYO A PRESOS PIDEN ALTERNATIVAS AL ENCARCELAMIENTO

  • Grupos de apoyo a presos piden alternativas al encarcelamiento
  • Cuatro organismos sociales de apoyo a las personas presas cuestionaron ayer en las Juntas Generales de Araba el modelo de ejecución penal vigente en el Estado español, y plantearon alternativas al cumplimiento de la pena en régimen cerrado. Varios grupos políticos se mostraron dispuestos a abordar las necesidades existentes para ello en Araba.
  • Gara, 2008-03-13 # Txotxe Andueza

Miguel Ángel Ruiz (Comisión Ciudadana AntiSida), Txarli Martínez de Bujanda (Pastoral Penitenciaria), Unai Agirre (Asociación de Ayuda a Presos, ADAP) y César Manzanos (Salhaketa) comparecieron ayer en la Comisión de Bienestar Social de las Juntas Generales de Araba.


Los grupos junteros preten-dían pulsar la opinión de las organizaciones sociales sobre el proyecto de construcción de una nueva cárcel en Langraiz. Pero las comparecencias dieron para más: hacer un retrato de las necesidades, mostrar la posibilidad de alternativas a la prisión, incluso para constatar el acuerdo, en líneas generales y en teoría, entre grupos junteros y asociaciones para abordar una reflexión sobre las alternativas al altísimo número de personas encarceladas.


Piden liderazgo
El portavoz de la Comisión Ciudadana AntiSida de Araba, Miguel Ángel Ruiz, subrayó la necesidad de mejorar los recursos externos a la prisión, porque «la cárcel es un problema sin so- lución». Por eso, no quisieron entrar a valorar los elementos del proyecto de nuevo centro. «Siempre es mejor lo nuevo -reconoció-, pero todos sabemos lo que cuesta. Y no es equiparable el dinero que se destina a reinserción con el que se destina a tener a una persona encerrada».


Ruiz fue contundente al asegurar que «la inserción no puede hacerse en la cárcel, debe hacerse en la comunidad», y que en el Estado español las leyes son muy duras «pero el reglamento penitenciario permite muchas salidas alternativas que no se están utilizando».


Considera la Comisión AntiSida que Araba es el territorio «con más medios para la inserción en todo el Estado, pero aún hay mucho que hacer, porque hay presos que están en situaciones muy duras», por lo que apeló a todas las instituciones para que asuman el liderazgo en la puesta en práctica de políticas de inserción porque, según dijo, «estamos convencidos de que los presos que reciben apoyo a través de los recursos intermedios tienen un nivel menor de reincidencia».


La apuesta de la Comisión Ciudadana AntiSida es «por lo externo a la prisión». Gracias a esa apuesta, en 2007 salieron 150 presos a los pisos que regentan, lo que supone el 10% de los que están en Langraiz. A pesar del reconocimiento verbal de todos los grupos junteros a esa labor, Miguel Ángel Ruiz alertó de la posible pérdida de uno de los recursos que gestionan, el piso para presos en segundo grado, que cuenta con fondos monetarios para una pervivencia máxima de seis meses.


Más imaginación

El capellán de la prisión de Langraiz, Txarli Martínez de Bujanda, en nombre de la Pastoral Penitenciaria, dio un rotundo «no» al proyecto de nueva cárcel. Martínez de Bujanda denunció el tamaño, el lugar, el modelo y, sobre todo, subrayó que «no necesitamos más cárceles, sino lugares que ayuden a insertarse a personas libres».


También considera que la ubicación elegida por Instituciones Penitenciarias agravaría los problemas de transporte que ya tienen las familias y los presos que salen con permisos, y aumentar la población pondría en peligro «lo poco bueno que tiene la cárcel actual: la actitud de la Junta de Tratamiento; el tratamiento directo de algunos funcionarios; la actitud que está empezando a mostrar el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria...». Todo ello, asegura, podría desaparecer con el aumento de los presos y de la plantilla.


Por el contrario, demandó más imaginación en la política penitenciaria, porque la cárcel «debiera ser el último recurso».


ADAP mantiene un piso de acogida para mujeres presas. En su opinión, «las cárceles grandes no sirven para nada», aunque dijo que «si se tiene que hacer» la cárcel de Langraiz, «tiene que tener un módulo para madres con sus hijos». Además, teniendo en cuenta que el 70% de las mujeres presas en Langraiz proceden de Bizkaia, planteó la necesidad de un módulo para mujeres en Basauri.


No es un centro «tipo»
César Manzanos, de Salhaketa, negó que el proyecto previsto para la cárcel de Zaballa, en Langraiz, sea, como afirma Instituciones Penitenciarias, lo que denominan centro «tipo»: «En ellos hablan de 504 celdas, en las que meten a dos personas, mientras que el proyecto para Langraiz prevé 836 celdas».


Manzanos apeló a preguntarse si es necesaria esta infraestructura en Araba, y para ello propuso la creación de un marco de reflexión, «tal vez una Ponencia, en la que la institución consulte a la red social existente y donde se estudien las necesidades de ejecución penal en este territorio».


Con esa llamada a analizar los instrumentos necesarios en Araba coincidieron la mayoría de los grupos, e incluso el PNV planteó la posibilidad de elaborar «un plan piloto» y acordarlo con Instituciones Penitenciarias. Pero las limitaciones son importantes, y una de ellas, la pelea competencial, aparece continuamente. Un problema político sin resolver que dificulta el cambio de modelo de ejecución penal, al que Manzanos unió otro: se sigue construyendo por el negocio del cemento, a pesar de que la cárcel lo rompe todo, «rompe a funcionarios, a presos, a sus familias...».

2008/01/29

> Iritzia: EHGAM - GAYTASUNA > SARCASMO EN LANGRAIZ

  • Sarcasmo en Langraiz
  • EHGAM-DOK, 2008-01-29 # EHGAM - GAYTASUNA

El consejero Javier Madrazo ha convocado un acto de homenaje a las personas que padecieron persecución, represión y cárcel durante el franquismo por su orientación sexual para el próximo 3 de Febrero en el recinto penitenciario de Nanclares, sumándose así a otros reconocimientos similares que se han celebrado, en los últimos años, en las cárceles de Huelva y Badajoz y en el que fuera campo de concentración de homosexuales de Tefía, en Fuerteventura.


Desde el activismo por la liberación sexual consideramos que este tipo de actos son imprescindibles para resarcir una deuda que la sociedad mantiene con quienes sufrieron por ser o parecer diferentes a lo que la heteronorma dicta. El recuerdo permanente de su testimonio es necesario para que la historia no vuelva a repetirse nunca más y para impulsar políticas activas para lograr que cesen la represión, la persecución, la condena y hasta la muerte que hoy mismo padecen en otros lugares gays, lesbianas y transexuales y las discriminaciones que cualquier ser humano pueda sufrir por su condición, sea sexual o de otro tipo.


Pero, dejando todo esto bien claro, queremos manifestar nuestras críticas al acto de homenaje: no parece, con la que está cayendo, que el consejero haya elegido ni el momento ni el modo ni el lugar más adecuados. No deseamos sospechar que la convocatoria responda a una cuestión meramente electoralista, a la vista de la cercana cita con las urnas, pero da que pensar: después de tres décadas, hacerlo en una fecha (coincidiendo, además, en domingo de Carnaval) apenas a un mes de unas votaciones puede levantar más de una suspicacia y devaluar la importancia del homenaje.


Además hubiera sido mucho más efectivo, y por supuesto con una mayor trascendencia mediática, haberlo hecho coincidir con cualquiera de las conmemoraciones que a lo largo del año marcan el devenir de la lucha del activismo por la liberación sexual. No le hubieran faltado fechas para elegir: desde el propio 28 de Junio, día por nuestra liberación, hasta el 17 de Mayo, día de lucha contra la homofobia, la lesbofobia y la transfobia, u otras jornadas señaladas, como el día por los Derechos Humanos, o el mismo aniversario del 11 de Enero de 1979, cuando se eliminaron de la maldita Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social los actos de homosexualidad.


Por su carga simbólica, esta última habría sido una inmejorable elección, puesto que precisamente en este homenaje se desea recordar a quienes padecieron la brutal represión en aplicación tanto de esta Ley, de 1970, como de su precedente Ley de Vagos y Maleantes, cuya reforma parcial de 1954 introdujo la consideración de la homosexualidad como peligro para la sociedad, peligro que había que controlar e internar.


Además de las sospechas electoralistas, también cabe señalar las partidistas. Al ser convocado el acto por un consejero de una opción política concreta, precisamente, todo hay que decirlo, el que controla el servicio de atención a gays, lesbianas y transexuales y el reparto de subvenciones a las diferentes asociaciones y organizaciones que trabajan en esta materia, y no por todo el Gobierno Vasco o, incluso, conjuntamente por todas las instituciones vascas le restan trascendencia pública y le dan un protagonismo inmerecido al convocante.


Las instituciones vascas, y muy especialmente el consejero Javier Madrazo, han gestionado demagógicamente cuestiones relativas a la memoria histórica. Basta recordar los cambios de criterio, tras innumerables recursos, sobre las indemnizaciones a las víctimas del franquismo, en un proceso interminable en el que muchas de las personas afectadas no han podido ni percibir las ayudas. También se ha denunciado la postura de las instituciones de Gipuzkoa, que rechazaron las demandas de las asociaciones de víctimas del franquismo, entre las que figuraba desarrollar un plan de transmisión de la memoria histórica.


Y es que aquí radica la cuestión: los poderes públicos apenas cuentan con las asociaciones y organizaciones interesadas. Lo que realmente les importa es la propaganda y figurar en la fotografía, sin entrar en el fondo de la cuestión. Si Javier Madrazo hubiera contado con la opinión de los grupos vascos que defienden los derechos de gays, lesbianas y transexuales, el acto de homenaje habría sido consensuado, contaría con todo nuestro apoyo y se habría evitado cualquier sospecha electoralista y partidista. Articular, como ya se ha realizado en otras comunidades, un órgano consultivo con partidos, sindicatos y entidades que marquen las líneas estratégicas de actuación en estos temas debería figurar en la agenda inmediata del consejero.


De todas formas, si podríamos pasar por alto el momento y el modo en que se han convocado el homenaje, tenemos que utilizar el término “sarcasmo” para calificar el hecho de que se realice en un lugar como la cárcel de Nanclares, centro que durante los últimos meses está siendo denunciado repetidamente por una situación insostenible.


Salhaketa, la asociación de ayuda a las personas presas, ha puesto los datos sobre la mesa: en tres años han muerto por causas no naturales 13 personas cumpliendo condena en Nanclares, tres de ellas ahorcadas. El 12 de Enero de 2008, seis días después de ingresar con considerables problemas de salud, falleció una interna. Apenas veinte días antes, el 23 de Diciembre de 2007, otra interna apareció ahorcada en su celda, que se sumaba a los seis suicidios que se habían producido en esta prisión desde Enero de 2005. En Marzo de 2006 el propio Ararteko había denunciado las lamentables condiciones de las instalaciones, tras una visita al centro motivada por el elevado número de suicidios.


Salhaketa también denunció que las últimas muertes han estado marcadas por el ocultamiento o retraso de la información por parte de Instituciones Penitenciarias y que en ocasiones se ha trasladado a moribundos al hospital para evitar engordar las estadísticas de fallecimientos en el interior de las prisiones. Además Salhaketa ha exigido el cierre inmediato del Departamento de Mujeres de este penal, porque atenta contra la legalidad establecida y contra el derecho a un trato digno, a la salud y a la vida de las reclusas.


Y a todo esto hay que sumar el desgarrador testimonio de cuatro presos con enfermedades en fase terminal que siguen encarcelados en Langraiz porque ni su familia ni ninguna institución les acoge en sus últimos días. Conscientes de que los meses que les quedan de vida están contados, sólo aspiran a pasar los últimos días fuera de la cárcel. “La cárcel es muy dura, pero también los rechazos que sufres hasta para buscar un sitio para morir. No me quiero morir en Nanclares", ha declarado uno de ellos. Sólo esperan salir, al menos en estos últimos días, adaptarse donde les reciban, dar un paseo o tomarse una cerveza. Terrible.


Javier Madrazo, al parecer, pretende que al asistir al acto de homenaje en Langraiz miremos hacia otro lado o que cerremos, directamente, los ojos. Allí mismo, detrás del muro donde tal vez se descubra una placa, mucha gente está sufriendo demasiado e innecesariamente. Tenemos que seguir denunciándolo. Aunque sólo sea por solidaridad.


Personas homosexuales, gays y lesbianas, transexuales y travestis a lo largo de la historia hemos compartido, y todavía compartimos en muchos lugares del mundo, los mismos maltratos, las mismas torturas, las mismas condiciones infrahumanas y las mismas celdas que esta población encarcelada. Es el mismo sistema opresor el que nos condenaba, hasta hace nada, y el que sigue condenando a toda esta gente. No es casual que la misma ley nos apartara del “ciudadano común” con idéntico castigo y, en último extremo, con idéntica rehabilitación mediante trabajo forzado a, entre otros, homosexuales, rufianes y mendigos.


Conviene recordar: el 18 de Junio de 1978 dio inicio en Bilbo la “Semana de los Marginados”, organizada conjuntamente por la COPEL (Coordinadora de Presos en Lucha) y EHGAM (Movimiento de Liberación Gay de Euskal Herria), con la exigencia de abolición de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, el indulto general y el fin de la discriminación de los homosexuales. Los actos comenzaron con la recogida de ropa con destino a los reclusos de la cárcel de Basauri e incluyeron diversas charlas en torno a la marginación social y a los presos sociales. Todo esto, pues, nos viene de lejos.


Consideramos, finalmente, que el mejor homenaje que podrían recibir hoy en día las personas perseguidas, represaliadas y encarceladas durante el franquismo por su orientación sexual sería la inmediata intervención en la cárcel de Langraiz, para humanizar y dignificar las condiciones de vida de las personas presas, cerrar el módulo de mujeres y excarcelar, al menos, a las personas enfermas en fase terminal.


Dado que no nos parece que el acto vaya a aplazarse para una mejor ocasión, esperamos que el próximo 3 de Febrero Javier Madrazo realice un gesto: que, sin mencionar estas o aquellas competencias, ofrezca a estos cuatro presos en fase terminal una residencia sin barrotes en la que puedan respirar un poco o un mucho de libertad.

2008/01/24

> Berria: Espetxeak > SALHAKETA LLEVARA A LOS TRIBUNALES A NANCLARES "POR PRESUNTA NEGLIGENCIA"

  • Salhaketa llevará a los tribunales a Nanclares "por presunta negligencia"
  • El problema de fondo reside en que el cuerpo de la joven fue incinerado y ya no se pueden buscar más pruebas.
  • Deia, 2008-01-24 # Concha Lago

La Asociación de Apoyo a Personas Presas, Salhaketa, llevará ante los tribunales el caso de la última fallecida en la prisión de Nanclares el pasado día doce de enero. Este colectivo tramitará una denuncia jurídica para que se esclarezcan los hechos que provocaron esta muerte. Salhaketa considera que la prisión podría haber incurrido en una "presunta negligencia" ya que el mismo sábado por la tarde se comunicó a la familia que la causa del fallecimiento había sido una sobredosis y el propio lunes, la Dirección rectificó y aseguró desconocer los motivos del óbito ya que "no se habían hallado en la celda ni jeringas, ni gomas, y tampoco papel de aluminio".


La abogada de la asociación, Marta Aldanondo, ha hecho un escrito para personarse en el Juzgado de lo Penal de Gasteiz que instruye el caso y tener acceso al expediente y a las diligencias previas. Salhaketa pretende también conocer los resultados de la autopsia, de los que la familia tampoco tiene ningún conocimiento. "El lunes 13 nos dijeron que nos mantendrían informados pero todavía no sabemos nada", denunciaba el martes a DEIA una cuñada de la joven fallecida.


El problema de fondo es que el cuerpo se encuentra ya incinerado y no se pueden buscar más pruebas testificales. "La familia dio su autorización para incinerar el cadáver porque la primera versión de la muerte fue que se trataba de una sobredosis. Si llegan a tener la información posterior, que desconocen los motivos de su muerte, no habrían dado el consentimiento para esa incineración", aclara César Manzanos, portavoz de Salhaketa. Además, asegura que, posteriormente la Fiscalía decidirá "si existen o no indicios de criminalidad o responsabilidad civil y hay muchas veces que es el propio Ministerio fiscal el que decide no intervenir", precisa.


información relevante En este sentido, César Manzanos, informó ayer que "se llevarán a cabo los procedimientos oportunos para tramitar una denuncia jurídica". A su juicio, "la presunta negligencia producida y las diferentes versiones sobre la muerte podrían ocultar información relevante".


La desinformación y la falta de transparencia acerca de cómo ocurrieron los hechos que desembocaron en la trágica desaparición de esta joven vizcaina, son algunas de las incógnitas que planean sobre el dramático suceso, dado que Instituciones Penitenciarias evita cualquier tipo de comentario o reacción ante los hechos que se intentan esclarecer.


El pasado lunes, Salhaketa puso de relieve la "desinformación" de la dirección de Nanclares a las familias de las presas que han fallecido en los últimos días en esta cárcel. "Es obsceno utilizar a las familias para meter las muertes bajo la alfombra", indicó Manzanos, en referencia a las dos fallecidas en apenas veinte días en este penal, los días 23 de diciembre y 12 de enero "por motivos no naturales".


Manzanos, sin embargo, no pudo ayer evitar, entonar un mea culpa por no haber tenido conocimiento previo de la situación en la que se hallaba esta joven presa "para poder haber evitado su muerte". "Nos entristece mucho que no nos hayamos enterado antes para poder haber hecho algo aunque es tremendo que la propia cárcel no intervenga en un caso como el de esta chavala que estaba tan enferma".


En ocasiones anteriores, Salhaketa ya ha denunciado "la política de ocultamiento" aplicada con algunos de los reclusos hallados muertos en su celdas. Además, también ha censurado "la nula iniciativa de actuación de las autoridades judiciales para esclarecer las circunstancias de algunas de estas muertes".


investigar de oficio Con el fin de acabar con esta situación, el representante de Salhaketa reclama al ministerio fiscal que "no se inhiba" e investigue de oficio estas muertes. "Porque en ocasiones -matiza- la intervención judicial está muy lejos de que se puedan dilucidar las responsabilidades".


La asociación también solicita "la inmediata reforma" de la legislación penal y penitenciaria "que alarga innecesariamente las condenas", así como la reducción del número de presos "hasta la capacidad óptima de cada prisión".


Este colectivo ha criticado en reiteradas ocasiones la "preocupante" situación de las mujeres en la cárcel de Araba que tienen que hacer frente cada día a numerosos problemas ya que el módulo II de mujeres se encuentra en muy malas condiciones.


La asociación criticó, asimismo, que en la prisión de Langraiz hay personas con graves enfermedades mentales. Asegura que "la cárcel no es el mejor sitio para que mejoren, menos aún si no reciben la atención médica que necesitan, como sucede en Araba".

2008/01/22

> Berria: Espetxeak > OCHO DE CADA DIEZ RECLUSAS DE LA CARCEL DE NANCLARES SUFREN GRAVES PROBLEMAS DE SALUD

  • Ocho de cada diez reclusas de la cárcel de Nanclares sufren graves problemas de salud
  • Un informe esgrime que el sida, la hepatitis y la drogodependencia son cotidianos en el penal. El 95% de las mujeres presas cumple condena por delitos relacionados con el tráfico y consumo de estupefacientes
  • Noticias de Alava, 2008-01-22 # Itxaso Estarrona · Vitoria

Hay pocas excepciones en la cárcel. Hay pocas mujeres de alto standing , pocas con títulos universitarios, y pocas que reciben visitas ordinarias. Y, sobre todo, pocas que no sufren problemas de salud. De hecho, el 80% de las reclusas tiene graves dolencias o trastornos. El sida, la tuberculosis y la hepatitis son compañeros de celda. También la drogodependencia. De hecho, el 95% de las presas cumplen condena por delitos relacionados con el tráfico o consumo de estupefacientes ilegalizados. Es la radiografía de Nanclares, penal en el que en el último mes han muerto dos presas.


Los datos de los problemas de salud en la cárcel se suceden en cascada. Dos de cada tres mujeres han sufrido depresiones; el 25% ha intentado suicidarse; más de la mitad ha perdido visión desde que ingresó en la cárcel. Es parte del diagnóstico que muestra el último informe de la Asociación de Ayuda al Preso, Salhaketa. Un documento, éste, elaborado a partir de una exhaustiva investigación financiada por el Gobierno Vasco y que, aunque se llevó a cabo hace cuatro años, muestra una realidad que lejos de mejorar, "ha empeorado progresivamente".


El informe desgrana el dolor en cifras inquietantes: dos de cada tres reclusas padecen mareos y dolores de estómago. Una de cada dos asegura haber sufrido vómitos y fiebre en los últimos meses de su estancia en Nanclares. Y una de cada cuatro soporta molestias vaginales, dificultades para orinar o diarreas. Pero de poco sirve hablar de síntomas, o patologías sin reparar en quién las padece. Y en esto, el contorno es similar en los retratos de la mayoría de reclusas que han pasado por alguna de las 60 camas del módulo de mujeres de Nanclares. Siete de cada diez están en una celda por haber traficado con drogas ilegales. Otro 25% ha cometido delitos contra la propiedad -hurtos o intentos de robo-, asociados al consumo de estupefacientes. Todo, en un contexto que, según señala Salhaketa, se sostiene en "un circuito de criminalidad controlado por hombres".


No se trata, generalmente, de mujeres provenientes de familias en la cúspide de la escala social. En el 80% de los casos, el nivel de ingresos en su hogar era menor a 900 euros al mes. Tal y como se desprende del informe, quizá ésta sea la razón de que en el 73% de los casos las ayudas familiares sean "prácticamente inexistentes". No sólo el apoyo económico; también el soporte afectivo es frágil: al contrario que en el caso de los hombres, "llama la atención la gran cantidad de mujeres que nunca reciben visitas". En este sentido, no es desdeñable que una de cada tres reclusas sea extranjera.


Ellas, por su parte, a menudo se ven abocadas a renunciar a cuidar de los suyos. La mitad de las madres con hijos menores de 14 años "se ve privada del derecho a su crianza". En estas circunstancias se talla un "enormes sentido de culpabilidad", que señala la abogada de Salhaketa, Marta Aldanondo.


Eso sí, por una u otra razón, lo cierto es que las mujeres tienen un índice de reincidencia menor que el de los hombres -el 52% solo ha ingresado en prisión una vez-, y la mitad realiza algún tipo de estudios en la cárcel. En la mayoría de los casos, se trata de cursos para obtener el graduado escolar o un título de FP, dado que el 25% de las presas no tiene estudios -de ellas, un 15% son analfabetas-, y otro 50% cuenta sólo con estudios primarios.


Cumplen condena en Nanclares, una cárcel que se fumiga cada 45 días, en la que "algunas presas duermen con una fregona metida en la taza del water de la celda -de tres por cuatro metros-, para que no salgan las ratas por la noche", según relata el portavoz de Salhaketa, César Manzanos. Hablamos, tal y como señala el sociólogo, "de una población enferma sometida a un régimen de vida donde los riesgos de infección, reinfección y contagio son mayores que en condiciones normales".

> Berria: Salaketak > ARABA: LA "MACABRA" LISTA DEL DOLOR INCLUYE A 25 PRESOS MUERTOS EN LANGRAIZ

  • La "macabra" lista del dolor incluye a 25 presos muertos
  • A los fallecidos en la cárcel hay que sumar otros 12 reclusos vascos que han perdido la vida en tres años
  • Noticias de Alava, 2008-01-22 # I.E. · Vitoria

En tres años han muerto por causas no naturales 25 presos, bien internos en la CAPV y Navarra, bien residentes de Euskadi pero encarcelados en otras prisiones. Es el "macabro balance" que sacó ayer a la luz César Manzanos, portavoz de la Asociación de Ayuda al Preso, Salhaketa. Del total de fallecidos, 13 cumplían condena en Nanclares. Once de ellos eran hombres -de hecho, esta prisión concentra 600 reclusos frente a 60 mujeres presas-, con una media de edad de 33 años y oriundos del Estado español. Seis -la mitad de los fenecidos en Álava- murieron ahorcados.


La última fecha marcada de luto fue el 12 de enero, día en el que una interna de 31 años murió apenas seis días después de ingresar en Nanclares con considerables problemas de salud: "Llegaba a tomar 18 pastillas diarias entre retrovirales, tranquilizantes y antidepresivos", señaló Manzanos. Apenas veinte días antes otra reclusa había muerto presuntamente ahorcada.


Son fallecimientos denominados "no naturales", aunque, según denunció ayer Manzanos "naturalmente que si te abandonan, te mueres". "Estas personas han perdido la vida en una institución pública que tiene el deber de garantizar el derecho a la vida", recalcó.


Asimismo, Salhaketa lamentó la actitud de la dirección de Instituciones Penitenciarias. "Es la tercera vez que nos dicen que no hacen públicos los hechos por deseo expreso de la familia; pero en esta ocasión, la propia familia nos ha llamado y ha aceptado denunciar lo sucedido", explicó el portavoz. Según destacó la asociación, las últimas muertes han estado marcadas por "el ocultamiento o retraso de la información"; asimismo, Salhaketa denunció que en alguna ocasión "se ha trasladado a moribundos al hospital para evitar engordar las estadísticas de muertos en el interior de las prisiones".

2008/01/21

> Berria: Espetxeak > SALHAKETA CRITICA A LA DIRECCION DE NANCLARES POR LA "DESINFORMACION" EN TORNO A LA MUERTE DE DOS PRESAS

  • Salhaketa critica a la Dirección de Nanclares por la "desinformación" en torno a la muerte de dos presas
  • Exige el cierre del departamento de mujeres por atentar contra la legalidad. Una de las familias acusa de "negligencia" al penal por contradecirse en las causas
  • Noticias de Gipuzkoa, 2008-01-21 # E.P. · Vitoria

La Asociación de Apoyo a Personas Presas, Salhaketa, denunció ayer la "desinformación" de la dirección de la prisión de Nanclares de Oca (Vitoria) de las familias de las presas que han fallecido en los últimos días en esta cárcel. "Es obsceno utilizar a las familias para meter las muertes bajo la alfombra", indicó este colectivo en rueda de prensa.


El representante de la asociación, César Manzanos, denunció la muerte de dos reclusas los días 23 de diciembre y 12 de enero "por motivos no naturales".


Manzanos criticó la situación del Departamento de Mujeres y solicitó la destitución de la actual Dirección de la cárcel de Nanclares porque considera que "es incapaz de garantizar la seguridad y de preservar el derecho a la salud y la vida de las personas presas". "Estas muertas no le preocupan a nadie", lamentó


Además, exigió el cierre "inmediato" del Departamento de Mujeres de la prisión de Nanclares por considerar que "atenta contra la legalidad establecida y contra el derecho a un trato digno, a la salud y a la vida de las mujeres recluidas".


"Negligencia"
"Exigimos a Instituciones Penitenciarias y al Ministerio Fiscal que investiguen estas muertes para aclarar si existen o no responsabilidades y posibles negligencias por parte de la administración", subrayó.


Respecto a la información que se traslada a los allegados, Manzanos explicó que los familiares de la última presa fallecida han denunciado la "desinformación y negligencia" por parte de la Dirección del penal, ya que en un principio se les informó de que la presa había muerto por sobredosis, y "unos días después la misma Dirección descartó esta posibilidad y reconoció que desconocían el motivo de la muerte".


De hecho, a los pocos días del funesto suceso el colectivo ya denunció "el preocupante oscurantismo" de la institución pública al no aportar aclaración alguna, no sobre la identidad de la presa, sino sobre las condiciones en las que se registró su fallecimiento.


Por ello, la asociación instó a las familias a que interpongan las denuncias pertinentes "para exigir responsabilidades por estas muertes no naturales que podrían evitarse si se cumpliera con la legalidad vigente".

2008/01/17

> Berria: Espetxeak > SEGUNDA RECLUSA MUERTA EN LA CARCEL DE NANCLARES EN APENAS 20 DIAS

  • Segunda reclusa muerta en la cárcel de Nanclares en apenas 20 días
  • El País, 2008-01-17

La muerte de una reclusa el pasado sábado en la cárcel de Nanclares de la Oca, la segunda en apenas 20 días, ha vuelto a poner los focos sobre la prisión alavesa. Instituciones Penitenciarias confirmó ayer el fallecimiento, pero no reveló ningún dato de la presa por deseo de su familia y para respetar su intimidad. En estos momentos, aún se estan investigando las causas de la muerte. El forense concluirá probablemente mañana el informe de la autopsia. El cuerpo de la mujer, quien compartía celda con otra reclusa, no presentaba signos de violencia.


Una funcionaria de la cárcel halló muerta a la presa el sábado cuando realizaba un recuento rutinario. La asociación de apoyo a presos Salhaketa sí aportó algún dato más. La fallecida rondaba los 30 años y llevaba poco tiempo en la prisión alavesa. Este colectivo de apoyo a los reclusos admitió que Instituciones Penitenciarias no haya querido ofrecer información sobre la identidad de la reclusa, pero criticó que no aporte más datos sobre las condiciones en que se ha producido su deceso.


El anterior fallecimiento se produjo el 23 de diciembre. En esa ocasión, las funcionarias encontraron a la reclusa colgada de una sábana dentro de su celda. El año pasado se registraron otras dos muertes de presos. El primero se produjo en febrero, cuando un preso falleció en el hospital de Txagorritxu poco después de haber sido trasladado allí. El segundo caso es el de un hombre de 46 años que fue hallado muerto en su celda, al parecer por causas naturales. Nanclares alberga en la actualidad a más de 600 presos varones y 60 mujeres, la mitad de los reclusos existentes en Euskadi.

> Berria: Espetxeak > MUERE LA SEGUNDA PRESA EN EL PLAZO DE VEINTE DIAS EN LANGRAIZ

  • Muere la segunda presa en el plazo de veinte días en Langraiz
  • Con veinte días de diferencia, dos mujeres encarceladas en Langraiz han aparecido muertas en sus celdas. La dirección de la prisión se niega a aportar dato alguno sobre la presa y las circunstancias de su fallecimiento, escudándose para ello en el supuesto deseo de la familia. Salhaketa reitera su petición de cierre cautelar del módulo de mujeres de la prisión arabarra.
  • Gara, 2008-01-17 # Txotxe Andueza

El sábado falleció en su celda una mujer que estaba encarcelada en la cárcel de Langraiz. Ayer, fuentes de Instituciones Penitenciarias se limitaron a confirmar este fallecimiento. Apenas añadían el dato de que fue encontrada por los funcionarios de la prisión al realizar el recuento de la tarde y que «no presentaba signos de violencia». Y poco más es lo que Salhaketa ha podido saber hasta ahora, haciendo frente al empeño de la prisión por mantener en secreto las circunstancias en las que la mujer fallecida se encontraba en prisión y todo lo que ha podido rodear a su muerte.


Al parecer, según los datos que la asociación de apoyo a las personas presas ha podido conocer hasta ahora y espera poder confirmar en las próximas fechas, se trata de una joven de entre los 29-30 años de edad, que habría estado sometida a un programa de sustitución de condena para personas drogodependientes y que recientemente había sido reingresada en la prisión.


Lo cierto es que todo ello no dejan de ser conjeturas, porque la prisión se escuda en el supuesto deseo de la familia de la joven fallecida para no dar ningún dato que pudiera ayudar a esclarecer las circunstancias de su muerte. Una reacción que se repite ya por tercera vez ante la muerte de una persona presa en esta cárcel y que empieza por ello a resultar sospechosa para Salhaketa, por lo que su presidente en Araba, César Manzanos, se preguntaba si la prisión miente o «está induciendo a las familias a que actúen así».


Esta joven es la segunda que muere en el módulo de mujeres de la prisión de Langraiz en el plazo de veinte días, ya que el pasado 26 de diciembre otra mujer apareció muerta también en su celda. A lo largo del año pasado fallecieron tres presos en Langraiz, y seis en el conjunto de cárceles vascas.


Cierre cautelar
En opinión de Salhaketa, es importante saber la razón de que la cárcel esté reaccionando de esa manera, para poder evitar la impunidad «que siempre pasa por el oscurantismo y la no investigación de la Fiscalía, lo que permite que estas muertes se queden sin castigo».


Manzanos recuerda que llevan al menos diez años pidiendo el «cierre cautelar» del módulo de mujeres de Langraiz, «porque no reúne condiciones para llevar una vida digna», como lo han señalado varios trabajos, entre otros el realizado por la Comisión de Mujer del Colegio de Abogados de Bizkaia.


Dirección
El portavoz de Salhaketa cree que hay que revisar la gestión de la nueva dirección de Langraiz. «Algo está pasando», añade, para que se estén dando tantas muertes.


Programas de «tratamiento» que son una prolongación de la cárcel

En los casos de personas drogodependientes, el Código Penal español prevé sustituir la prisión por programas de tratamiento. Pero esos programas se convierten muchas veces en mera prolongación de la cárcel, porque quienes los gestionan, asegura César Manzanos, «ejercen la misma función de control y vigilancia». Añade que la ideología educativa de la mayoría de estas organizaciones es «poco recomendable», y pone como ejemplo que identifican consumo con fracaso, reenviando a prisión a quienes recaen, con las consecuencias psicológicas que ello acarrea.


El 80% de la población presa podría entrar en esos programas, «pero no se invierte en ellos, sino en construir más prisiones».