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2008/07/24

> Erreportajea: Pornografia > FEMINISMOPORNOPUNK: PORNO FUERA DE LA NORMA

  • Feminismopornopunk : explorar representaciones alternativas del sexo
  • Porno fuera de la norma
  • Diagonal, 2008-07-24 # June Fernández

Cuatro días viendo y haciendo porno, en los que las tetas de silicona brillaron por su ausencia y las pollas descomunales fueron suplantadas por una amplia gama de dildos. Nada de rubias oxigenadas y sobreactuadas para gozo de la masculinidad hegemónica. Por una vez, los cuerpos que el sistema considera desviados y los deseos que trasgreden la norma fueron protagonistas.


El escenario fue Feminismopornopunk, un seminario dirigido por el filósofo queer Beatriz Preciado, que reunió del 2 al 6 de julio en el centro cultural Arteleku (Donostia) a un sinfín de colectivos punk, LGTB, sadomaso (SM), queer, artistas, feministas y personas ávidas de representaciones del sexo alternativas, libres y diversas.


No faltaron pioneras como la ex estrella del porno y ahora artista y sexóloga Annie Sprinkle y el fotógrafo transgénero Del LaGrace Volcano. El seminario ha permitido “apropiarnos de las representaciones de nuestros cuerpos y generar un discurso que nos satisfaga, no medido por las reglas estándar”, resume Medeak, colectivo trans-bollo-feminista donostiarra. El público fue espectador de performances impactantes, como la de la pornoterrorista Diana Junyet, que recitó poesías salvajes desnuda y manchada de sangre ; el actor transexual Lazlo Ilya Pearlman (acompañado por la performer Nadège Piton), una prueba irrefutable de lo masculino que puede ser un hombre con vagina, y el colectivo Orgía, que dibujan flores hipersexuadas y desviadas en respuesta a la feminidad casta y delicada. Pero las asistentes pudieron ser también estrellas por un día, gracias a los talleres organizados por Post-op (en los que se fotografiaron practicando SM), María Llopis (ex Girlswholikeporno) y la artista Shu Lea Cheang.


Preciado abrió el seminario disertando sobre la construcción de la mirada pornográfica y las contradicciones que entraña el porno tradicional. Después, la directora y crítica de porno Tristan Taormino recorrió las últimas tendencias posporno en EE UU. Su apuesta de utilizar los recursos de la industria tradicional abrió la discusión sobre si conviene entrar en el circuito o permanecer en los márgenes. ¿Y cómo trascender las minorías y llegar al público masivo con representaciones no normativas ? Para Annie Sprinkle, “el posporno es vanguardia”. “No me importa que todavía no lleguemos a todo el mundo si generamos ideas nuevas”, declaró a DIAGONAL.


Las presentaciones de proyectos suscitaron diversos debates. La crítica a la uniformidad de los cuerpos de las actrices y actores porno se transformó en autocrítica : ¿representa el posporno a etnias diferentes, discapacitadas, seropositivas o ancianas ? Se habló de la censura que ha sufrido la pareja gay Black Sun Productions por utilizar fluidos corporales ; Alex Brahim por comisariar obras pintadas con sangre de una seropositiva ; Llopis por narrar cómo violó a un hombre… La presentación de Javier Sáez de las campañas de prevención del sida dirigidas a la comunidad de los osos provocó otro interrogante : ¿Cómo es que se sabe tan poco sobre el contagio entre mujeres ? Porque las relaciones lésbicas son invisibles también a la hora de diseñar políticas de prevención, centradas en la genitalidad masculina, contestó Preciado.


Las ponencias de Del LaGrace Volcano y la periodista feminista Itziar Ziga introdujeron un enfoque novedoso sobre la feminidad, ligada erróneamente a la opresión patriarcal. Ziga, quien prepara un libro de entrevistas a mujeres que representan una feminidad insurgente y extrema, ensalzó la figura de la perra calientapollas : la mujer deseable para el heteropatriarcado pero que no se somete a él. “Nos dejó boquiabiertas. Es genial apropiarse de la feminidad como arma”, opina Medeak.


Sprinkle y su pareja, la artista Beth Stephens, deleitaron al público con una retrospectiva de sus trabajos por separado y con la presentación de su proyecto conjunto. En Love Art Laboratory, ambas exploran los conceptos de sexo, pornografía, amor y arte. “En un mundo lleno de violencia, queremos celebrar y generar amor. Pero se tiende a excluir el amor del porno y el sexo cachondo del amor. El amor es el último tabú, el nuevo sexo. Nosotras cuestionamos esa división”, explica Sprinkle. Conmocionaron las obras realizadas durante su operación de cáncer de pecho. “Estás muriéndote, pero si lo eliges puedes convertirlo en sexo y arte”, detalla Stephens. Reflexionaron además sobre otro tabú: el sexo a partir de los 40 años.

  • Entrevista con Beatriz Preciado, filósofo
  • “La pornografía es una noción política”

El filósofo y activista queer Beatriz Preciado, autor del ‘Manifiesto contra-sexual’, ha dirigido diversos proyectos sobre la representación del sexo. Según Preciado, vivimos en un nuevo régimen, el capitalismo farmacopornográfico.


En su último libro, Testo yonqui (Espasa Calpe, 2008), describe un nuevo capitalismo farmacopornográfico, a la vez que relata su experimentación con la testosterona. Su próximo trabajo será una relectura filosófica de la historia de la pornografía, “un prisma extraordinario para entender la construcción del cuerpo, del placer y de la identidad sexual”.


DIAGONAL : ¿Qué querías abordar con el cocktail de conceptos Feminismopornopunk ?
BEATRIZ PRECIADO : Me interesaba hacer resonar el punk y el porno contra la noción de feminismo, que por una mezcla de desinformación y garrulismo machista, se piensa a menudo como una teoría política antipornográfica, asexual y gazmoña. El feminismo postporno y el movimiento punk comparten un cierto gusto por el feísmo, una estética barata y anticonsumista, y la conciencia de que buena parte de la batalla política se libra en el cuerpo. Son dos de los movimientos más radicales y lúcidos de la segunda mitad del siglo XX. Quería generar redes de intercambio entre las nuevas generaciones y los activistas internacionales creadores del movimiento. El reto era abrir un diálogo desde la pluralidad, la contaminación entre gays, lesbianas y trans ; drag kings y superféminas ; lo global y lo local...


D. : ¿Qué ha aportado al movimiento este seminario ?

B.P. : Estamos asistiendo al comienzo de una microrrevolución en la representación de las sexualidades minoritarias y en la producción de pornografías subalternas. Se está creando una masa crítica porno : la conciencia de que construimos algo colectivamente. Para mí el elemento más transgresor ha sido la alquimia entre discurso crítico y prácticas de producción de placer, la transversalidad de prácticas y de identidades. Los talleres de sexo fueron especialmente creativos, por la implicación colectiva y la puesta en práctica de nuevos modos de habitar el espacio público, de hacer, mirar, gozar.


D. : ¿Cómo opera el capitalismo farmacopornográfico ?
B.P. : Es un nuevo régimen de control del cuerpo y de producción de la subjetividad que emerge tras la Segunda Guerra Mundial, con la comercialización de nuevos materiales sintéticos y sustancias como la silicona y la píldora, y la transformación de la pornografía en cultura de masas. Este capitalismo caliente difiere radicalmente del puritano del siglo XIX : saca beneficio de nuestro carácter de politoxicómanos y masturbadores compulsivos. La pornografía se desarrolla desde su nacimiento dedicada únicamente a la producción de placer masculino heterosexual. Ahora el vídeo doméstico y la ciberpornografía producen una nueva revolución político-visual. Las mujeres heterosexuales acceden a la imagen pornográfica como consumidoras.


D. : ¿Qué es el postporno ?

B.P. : Es el efecto del devenir sujeto de aquellos cuerpos y subjetividades que hasta ahora sólo habían podido ser objetos abyectos de la representación pornográfica. A finales de los ‘80, en plena crisis del sida, las mujeres y las minorías se reapropian del dispositivo pornográfico y reclaman otras representaciones y otros placeres que cuestionan la mirada del gran eyaculador blanco heterosexual. El movimiento postporno nos enseña que la pornografía es una noción esencialmente política : no existe sin leyes y técnicas que definan los límites de lo públicamente visible, restrinjan su distribución y recepción, y regulen la mirada. Estas leyes y técnicas privilegian el placer masculino heterosexual y normalizan los modos de hacer sexo. El movimiento postporno propone una ampliación de la esfera pública pornográfica que permita miradas críticas y disidentes.


D : ¿Es necesariamente LGTB ?

B.P. : En absoluto. Cuestiona las dicotomías tradicionales, por lo que es crítico también con la representación normativa de las sexualidades lesbianas, gays o trans. Este trabajo crítico es más intenso en el movimiento queer, debido al trabajo asociativo y de lucha política, pero afecta también a la heterosexualidad : no hay más que ver el trabajo de directoras como Erika Lust, Sandra Uve o María Llopis. Shar Rednour o Tristan Taormino enseñan a las mujeres heterosexales en sus películas a penetrar analmente a sus amantes masculinos, rompiendo una de las normas fundacionales de la heterosexualidad : la impenetrabilidad de los hombres.


D. : ¿No se queda en la élite o en las minorías ?

B.P. : No es elitista sino fundamente corporal y político. Se trata de un espacio de experimentación y de crítica en el que inventar nuevos imaginarios y crear representaciones que cuestionen el modo habitual de mirar y de sentir. Debemos dejar de considerar al consumidor de pornografía como si fuera un ojo siempre estúpido y acrítico. Ahora existe un masturbador informado que sabe dónde buscar representaciones alternativas a la pornografía tradicional.

> Iritzia: Colar Herrera Gómez > EL AMOR ROMANTICO, ULTIMA UTOPIA DE LA POSMODERNIDAD

  • Análisis // El amor como construcción social y dispositivo económico y de control
  • El amor romántico, última utopía de la posmodernidad
  • La autora analiza y desmonta el amor romántico de película, fábrica de sueños y de hacer dinero, dispositivo de control y utopía individual ante el desgaste de las utopías políticas y colectivas.
  • Diagonal, 2008-07-24 # Coral Herrera Gómez, es investigadora en Humanidades

A pesar de que siempre se ha considerado el amor pasional un fenómeno individual, que acontece en el interior de cada ser humano como un proceso ‘mágico’ e ‘inevitable’ que transforma la vida entera de las personas cuando caemos enamorados (del inglés falling in love), lo cierto es que se trata de una construcción social y simbólica que varía según las culturas y las épocas históricas. En la posmodernidad el amor romántico se ha erigido en una nueva utopía de carácter emocional, una vez derrumbadas las utopías colectivas de carácter ideológico y político.


El individualismo y la infantilización de la población han llevado a una despolitización y un vaciamiento del espacio social, con notables consecuencias para las democracias occidentales y para la vida de las personas. Una de ellas es la enfermedad del siglo XXI : la soledad, característica del modo de vida en las grandes urbes, donde las redes de cooperación y ayuda entre los grupos se han debilitado o han desaparecido. Ha aumentado el número de hogares monoparentales ; la gente dispone de poco tiempo de ocio para crear redes sociales en la calle, y el anonimato es el modus vivendi de la ciudad. Un caldo de cultivo para las uniones de dos en dos (a ser posible monogámicas y heterosexuales, s’il vous plaît).


La industria del amor
El amor no sólo constituye un dispositivo de control social, sino que también posee una dimensión económica de gran envergadura cuyo correlato es el auge de las industrias nupciales : inmobiliarias, agencias de viajes, agencias de contactos, Iglesia católica, hoteles, salones de boda, bufetes de abogados para tratar acuerdos pre y postmatrimoniales, gabinetes de psicólogos y en los que se trata ‘el mal de amores’, etc. El amor es, así, un mecanismo que encauza el estilo de vida consumista imperante en nuestras sociedades actuales. Del mismo modo que ya muy poca gente acude al zapatero a arreglar su calzado porque resulta más cómodo y barato tirarlo a la basura y comprar otro nuevo, el amor tiene su propia oferta y demanda, y sus productos de usar y tirar ; todos buscan a la persona ‘ideal’ con la que establecer la relación perfecta. Este mercado sentimental constituye una especie de búsqueda compulsiva del paraíso, edén emocional en el que las ansias de autorrealización y de felicidad se ven colmadas y satisfechas. El amor es, en este sentido, un nexo que se establece con otra persona y gracias al cual podemos sentir que hay alguien que nos escucha, nos apoya incondicionalmente y lucha con nosotros contra los obstáculos de la vida : el amor como una fuente de felicidad absoluta y de emociones compartidas que amortiguan la soledad a la que está condenado el ser humano ; en pareja las personas se sienten ‘al menos’ acompañadas.


Fábrica de sueños

El problema fundamental de esta cultura del amor mitificado es que no casa con la realidad, ya que las personas no somos perfectas, y las relaciones entre nosotros tampoco. La rutina, el egoísmo, la incomunicación, la convivencia y otros muchos factores interrelacionados acaban con la ‘magia’ del amor. Las grandes expectativas que ponemos en que alguien nos ‘salve’ y nos ‘colme’ la existencia por completo hacen que la gente se sienta frustrada o agobiada por la tremenda responsabilidad que depositamos en la otra persona. El amor es una potente fábrica de sueños imposibles y además es una forma moderna de trascendencia espiritual. Al enamorarnos, las hormonas placenteras que se disparan hacen que la vida cobre una intensidad inusitada. La gente al enamorarse siente las puertas del destino abiertas a multitud de posibilidades, y se sienten creativos, ilusionados ante un nuevo proyecto vital y amoroso. Bajo la máxima de que el amor todo lo puede, somos capaces de realizar grandes gestas : buscar un trabajo mejor, enfrentarnos con valentía al jefe, cambiarnos de ciudad o país, enfrentarnos a nosotros mismos (nuestros miedos, defectos, debilidades…).


En definitiva, el amor es una especie de religión posmoderna individualizada que nos convierte en protagonistas de nuestra propia novela, que nos hace sentir especiales y que logra transportarnos a una dimensión sagrada, alejada de la gris cotidianidad de nuestra vida. Nos sirve, de algún modo, como un dispositivo para escapar de la realidad, una forma de evadirnos análoga a los deportes de riesgo, las drogas y la fiesta. Enamorarnos es sentir que estamos vivos, es una forma de segregar adrenalina que, sin embargo, suele hacernos sufrir mucho cuando se acaba o nos abandonan. El amor es utópico porque su idealización es irrealizable, su intensidad no es para siempre, y además, como dijo Neruda, el amor es breve : dura más el olvido.

2008/06/26

> Berria: Sasizientzia > CONSERVAR LA (BIO)DIVERSIDAD SEXUAL

  • Conservar la (bio)diversidad sexual
  • En un contexto de derechización en Europa, reaparecen discursos científicos que refuerzan una visión homofóbica, sexista y racista de la identidad y la diversidad sexual.
  • Diagonal, 2008-06-26 # Laura Corcuera
El 17 de junio, los medios abrían sus secciones de Ciencia y Sociedad con el siguiente titular: Un estudio revela que el cerebro homosexual es distinto del heterosexual. La noticia se refería a un trabajo que el Instituto Karolinska de Estocolmo había realizado a partir de resonancias magnéticas y escáneres de tomografías en cerebros de 90 personas.

Los neurobiólogos, en su obsesión por determinar qué estructuras del cerebro intervienen cuando decidimos actuar de un modo u otro, han llegado a generar, junto a los genetistas, una nueva moda enfocada a una especie de búsqueda del gen perdido (del tabaquismo, de la agresividad, de la homosexualidad...). El genetista de la UB Carles Lalueza afirma que “el determinismo biológico es falso, no somos máquinas programadas por nuestros genes”. Para Óscar Vilarroya, director de la Cátedra del Cerebro Social en la UAB, “gestionamos las emociones y realizamos un aprendizaje de forma inconsciente, desde pequeños”.

En el siglo XIX, las teorías de la biología evolucionista y de la psiquiatría son racistas, sexistas y homófobas, pero no se cuestionan. No es casual la relación entre el orden económico imperialista impuesto por las potencias económicas occidentales y la estructura conceptual que los científicos construyen en esa época. La ciencia del hombre blanco acuñó términos como ‘desviado’ o ‘invertido’, en especial para las mujeres (no dueñas de su sexo), a las que también aplicó diagnósticos como ‘anomalías cerebrales’, ‘degeneración hereditaria’ o ‘trauma’.

Hace 30 años, la Ley de Peligrosidad Social perseguía a los gays españoles, mientras se encerraba a cientos de lesbianas en psiquiátricos. Una persecución diferenciada que tuvo sus consecuencias (las primeras Jornadas de Lesbianas sobre sexualidad del Estado se celebraron en Madrid en el ‘83). La razón tecnocientífica no permite mirar atrás, pero fue hace muy poco tiempo, el 17 de mayo de 1990, cuando la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud (OMS) suprimió la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales. Aunque la ‘disforia’ sigue presente en los textos actuales.

Asumida la confirmación científica de que no existe una orientación sexual, un género, una clase o una raza que sean las “correctas por naturaleza”, la homofobia, lesbofobia o transfobia siguen manifestándose tanto en la perspectiva legalista como social, cotidiana e interiorizada.

Derechización europea
Con la complicidad del conservadurismo eclesiástico, la derecha política europea vuelve a utilizar los mecanismos del ‘pánico moral’ para hacer retroceder los derechos sociales, entre ellos, los sexuales y de identidad de género. Jeffrey Weeks, profesor de Sociología en la Universidad South Bank de Londres, lo explica así: “La definición de una amenaza en un momento particular (un “alboroto de la juventud”, un “escándalo sexual”, un “desmantelamiento de los valores”’…) produce una escalada en espiral de la amenaza percibida que conduce a posiciones autoritarias, a la creación de barricadas morales y al surgimiento de una solución imaginaria a través de leyes más duras y del aislamiento moral”. El nuevo clima social y las sanciones legales que los países europeos practican (por activa o por pasiva) en asuntos de sexualidad e identidad de género son grandes trabas para una revolución no terminada.

2008/05/01

> Berria: Feminismoak > FEMINISTALDIA: LLEGA LA "TERCERA OLA" DEL MOVIMIENTO FEMINISTA

  • Euskadi : Portugalete acoge las IV Jornadas Feministas de Euskal Herria
  • Llega la ‘tercera ola’ del movimiento feminista
  • Diagonal, 2008-05-01 (n. 77) # June Fernández · Bilbao

El 12 y 13 de abril, cerca de 1.500 mujeres se reunieron en Portugalete (Vizcaya) para debatir sobre participación política, violencia y cuerpo. Hacía 14 años que el movimiento feminista vasco no confluía en un encuentro de tal magnitud.


“Subidón” es la palabra con la que la mayoría de participantes en las IV Jornadas Feministas de Euskal Herria definieron la experiencia de un fin de semana lleno de debates, talleres y diversión. Cerca de 1.500 mujeres se reunieron en Portugalete, 14 años después del último encuentro.


Las jornadas, organizadas por asociaciones de corrientes diversas como Bilgune Feminista, Lanbroa y la Asamblea de Mujeres de Bizkaia (AMB), han servido para cohesionar al movimiento y atraer a las nuevas generaciones. “La fuerza de las jóvenes ha unificado mucho. Llevamos años diciendo que hay un conflicto generacional. Por fin podemos decir que llega la tercera ola”, opina Josebe Iturrioz, del colectivo lesbianista Medeak. Las jornadas fueron testigo de la aparición de nuevos lenguajes.


Las propias Medeak trascienden el discurso teórico proponiendo talleres de Drag King (travestirse de hombres) para desmontar y parodiar los roles de género. Pese a que temían la reacción de las más clásicas, sus actividades fueron de las más aplaudidas. Otros ejemplos fueron una ponencia sobre ciberfeminismo, un taller para crear una blogosfera feminista y una charla sobre el programa Rolling Rolak de las artistas Pripublikarrak, quienes, como Medeak, proponen a través de la fotografía “un panorama de roles rodando, saltando, retorciéndose”.


Las actividades se estructuraron en torno a tres ejes. En el primero, sobre la participación política de las feministas, se hizo balance de la presencia del feminismo en las instituciones. Las ponentes coincidieron en que el movimiento debe ser un interlocutor de referencia al elaborar políticas de igualdad. Alertaron, no obstante, del peligro de que el feminismo institucional y la igualdad formal desmovilicen a las mujeres. En este eje se enmarca uno de los temas que más interés concitó : qué puede aportar el feminismo a la resolución del conflicto vasco. Como novedad, se reflexionó sobre la participación de las inmigrantes en el feminismo y las alianzas con los hombres por la igualdad. El segundo eje se centró en la violencia sexista, para recordar su carácter estructural. Las asistentes reivindicaron un concepto global que no olvide las agresiones sexuales, las homófobas y la violencia de baja intensidad. Por último, dentro del tercer eje, sobre cuerpo y sexualidad, las feministas consiguieron debatir uno de los temas que más las divide : la prostitución. Superando el binomio abolición-regularización, el colectivo Mass-Medeak introdujo nuevas perspectivas : por ejemplo, que el 90% de las prostitutas sean inmigrantes sin papeles indica que urge cambiar las políticas migratorias. Talleres sobre la visibilidad de las lesbianas o sobre la menstruación completaron el bloque. No faltaron batukada, payasas, performances, fiestas, un taller de bricolaje sexual… “Ha sido una inyección de energía, una muestra de la fuerza y de la valía de las mujeres. La alegría y el carácter festivo que impregnó el encuentro no tuvo nada que ver con la amargura a la que los intereses patriarcales nos siguen ligando”, destacó una joven asistente. La payasa Virginia Imaz, cuyo monólogo puso el broche de oro a las jornadas, lo condensó a la perfección : “Si algo hemos aprendido en estos 14 años es que la revolución o será divertida o no será”.

  • Marta Brancas, del comité organizador de las Jornadas
  • “Rejuvenecer el movimiento”

Diagonal : ¿Qué han supuesto estas jornadas?
Marta Brancas : Hemos unido fuerzas para futuras campañas y rejuvenecido el movimiento. Han venido más de 400 jóvenes que, pese a haber nacido en esta supuesta democracia igualitaria, ven que hay problemas. Su presencia ha permitido utilizar nuevos lenguajes y tecnologías, necesarias para fortalecernos y compensar los costes que tiene ser independientes.


D. : ¿Sigue habiendo una confrontación inevitable entre las distintas corrientes feministas ?

M.B. : Este año la lucha conjunta por el aborto ha permitido superar el cisma entre abolicionistas y regulacionistas. Incluso el debate sobre la prostitución se ha retomado con nuevos puntos de vista que superan esa dicotomía.


D. : ¿Hablar del conflicto vasco no fractura ?

M.B. : Queremos transformar el silencio de las mujeres en contenido político pacifista.

> Berria: Topaketak > DISENSION Y CRITICA EN LOS ENCUENTROS ESTATALES LGTB

  • Disensión y crítica en los encuentros estatales LGTB
  • Rechazadas las propuestas críticas con el gobierno. Los autores, activistas de Acera del Frente (Bloque Alternativo de Liberación Sexual), comprueban las crecientes diferencias y distancias entre grupos ‘críticos’ y ‘oficialistas’.
  • Diagonal, n. 77, 2008-05-01 # Ismael Galve-Roperh / David Molina
Los XX Encuentros Estatales de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (LGTB) tuvieron lugar en Gandía y contaron con una presencia mayoritaria de colectivos de la oficialista Federación Estatal (FELGTB), la ausencia de la mayoría de colectivos independientes (mayoritarios en Catalunya, Galiza y Euskal Herria) y una presencia crítica y minoritaria de algunos de ellos como Towanda, Stonewall o Acera del Frente (todos ellos pertenecientes al Bloque Alternativo por la Liberación Sexual).

Hace años que las personas LGTB son consideradas como una nueva área de mercado e imagen social. Las manifestaciones del Orgullo LGTB son las únicas en las que se hace exhibición de publicidad de empresas que participan de la misma. Y numerosas organizaciones empresariales colaboran con algunos grupos LGTB en condiciones no reguladas por un código ético como ocurre con otras ONG. Por eso, presentamos a votación el texto de un código ético. Tras un agrio debate en el que se llegó a calificar como indispensable la colaboración de los empresarios en la manifestación del Orgullo, la propuesta fue votada y rechazada. Igualmente, fue rechazada la ponencia que pedía el cumplimiento del Protocolo para la prevención de la tortura por parte del Gobierno español. Todas las votaciones se realizaron a mano alzada y fueron fotografiadas por parte de personas pertenecientes a la dirección de la FELGTB.

Ante las constantes campañas agresivas de la jerarquía católica, en los encuentros se instó a demandar un Estado laico. El grupo LGTB del PSOE intervino públicamente pidiendo el voto en contra de la propuesta, al negarnos los grupos críticos que la presentábamos a borrar del texto las alusiones a que la financiación pública de la Iglesia ha aumentado más con la llegada del PSOE al Gobierno en 2004. Otro de los puntos que más separaron a los grupos críticos y oficialistas es el de los derechos de las personas transexuales. Mientras que desde la FELGTB se apoyaron las iniciativas gubernamentales como la Ley de Identidad de Género y la necesidad de conseguir la inclusión de la atención sanitaria autonomía por autonomía, los grupos críticos recordamos que esta ley, al hacer obligatorio el Certificado de Disforia de Género, considera patológica la transexualidad y que el Gobierno elude garantizar los derechos sanitarios al no incluirlos en el Catálogo General de la Seguridad Social, gesto que evitaría que no sean reconocidos por muchas autonomías.

En pleno 2008, tener que debatir sobre si la transexualidad es o no una patología debería ser una cuestión superada. Nos apena tener que escuchar de responsables LGTB que la transexualidad no es una enfermedad, pero sí una patología con la que se puede convivir “como con una miopía”. Actualmente los movimientos LGTB+ tenemos la disyuntiva de elegir entre posiciones autocomplacientes que rebajan los niveles de lucha hasta el punto de no incomodar al Gobierno “que tanto ha hecho por nosotras” y al empresariado ‘rosa’, o por el contrario elegir la independencia de poderes políticos y económicos trabajando de la mano de los movimientos sociales.

2008/03/06

> Elkarrizketa: Virginie Despentes > "LA ESCRITURA NO ES LIBERADORA Y MENOS AUN TERAPEUTICA"


  • Entrevista con Virginie Despentes, escritora
  • “La escritura no es liberadora y menos aún terapéutica”
  • Diagonal, n. 73, 2008-03-06 # Henri Berlin y Susana Arbizu

¿Por qué resulta tan controvertida Virginie Despentes? Quizás porque sus personajes femeninos encarnan sin complejos atributos ¿masculinos?, porque sus ensayos no temen meterse en aguas pantanosas, o simplemente, porque no le da la gana encajar en el papel de chica mona y simpática. Hablamos con una de las escritoras más macarras y lúcidas de la escena literaria.


En Teoría King Kong (Melusina, 2007), seguramente uno de los ensayos feministas más frescos y novedosos de los últimos años, Virginie Despentes parte de su experiencia personal para cuestionar las bases del feminismo burgués y bienpensante, la construcción social de los géneros o la emancipación masculina. En esta entrevista, la escritora francesa vuelve sobre la condición actual de la mujer, su peculiar relación con la escritura y el contexto en el que surgió este libro.

DIAGONAL: ¿Qué aspectos de la condición femenina actual y del discurso feminista te han llevado a escribir Teoría King Kong?
VIRGINIE DESPENTES: Este libro, para empezar, lo he escrito en Francia, donde hay un problema con la traducción de los libros feministas americanos publicados en los ‘90. La decisión de escribir Teoría King Kong en mi país de origen es ante todo una invitación a leer lo que se ha escrito, pero que está todavía sin traducir: me refiero a los libros de Sprinkle, Paglia, Carole Queen, Pheterson, etc. Pero el deseo de escribir este libro surge de también de la historia de la película Fóllame (2000) y de las entrevistas que nos hicieron después de su estreno y en las que hubo que ‘teorizar’ mucho acerca de la violación, la pornografía, la violencia femenina, etc.


D.: ¿En qué ámbitos la revolución feminista no ha llegado lo suficientemente lejos? ¿Hasta qué punto crees que se puede hablar incluso de un retroceso?
V.D.: Los modos de contracepción masculina y la legalización del aborto gratuito y anónimo son dos temas, respecto a la heterosexualidad, en los que hubiera sido importante trabajar más activamente. Hoy, cuando veo las películas del box office tengo la impresión de que a las mujeres se les trata con mucho sadismo, se les ve demasiado a menudo con la cara ensangrentada arrastrándose por el suelo. Me gustaría ver a más hombres jóvenes en braguitas, corriendo y llorando por el bosque y perseguidos por mujeres maníacas con enormes motosierras. Creo que el bloqueo es evidente en todos los ámbitos: cuando una mujer se presenta a la presidencia y se la juzga como mujer; cuando ves que las mujeres están infrarrepresentadas a la hora de ocupar puestos de prestigio; cuando no se enseña a las niñas a defenderse físicamente en la escuela y además no se les da ninguna educación sobre la violación, ni sobre el después de la violación…


D.: En tu libro reivindicas la condición de “proletaria de la feminidad”. ¿Te parece que los límites y tabúes del feminismo liberal –prostitución, pornografía, etc.– tienen que ver con el tipo de mujer al que se dirige el feminismo dominante?
V.D.: Yo no veo que haya realmente un ‘feminismo dominante’. Por eso, aunque el discurso de algunas feministas liberales o de la vieja escuela me canse, me siento pese a todo cercana a ellas, si me posiciono respecto a un poder que, efectivamente, es dominante. Yo no tengo ningún problema con el discurso anti-porno, por ejemplo. Creo que alguien debe asumirlo. Y mi papel es el de asumir el opuesto. Pero para que yo pueda plantear un discurso ‘pro-pornografía’, es necesario que antes se haya hecho la crítica de la pornografía. Y no creo que el discurso anti-pornografía del feminismo liberal tenga suficiente eco. Lo único que realmente se escucha, desde mi punto de vista, es el discurso religioso. Ahora bien, sí que me parece importante precisar de dónde vengo, es decir: ni de las clases acomodadas ni de la universidad, porque en general las mujeres que toman la palabra feminista son mujeres que proceden de un medio social particular, la alta burguesía, y que tienen una formación escolar específica, la universidad. Estaría bien que ellas se molestaran, también, en precisar desde dónde toman la palabra.


D.: A pesar de tu virulencia respecto a las diferentes manifestaciones del machismo masculino, concluyes Teoría King Kong con estas palabras: “El feminismo es una aventura colectiva para las mujeres, pero también para los hombres y para todos los demás”. ¿Cabe una redefinición del sujeto político del feminismo –que ya no se limite a la mujer– relacionada con el cuestionamiento de la norma heterosexual y los roles asignados a cada sexo?

V.D.: Lo que está claro es que si hubiera nacido hombre yo no estaría contento. Sorprende ver la cantidad de hombres que dan la impresión de vivir aferrados de ese modo a su argolla de masculinidad. Se trata en todo caso de una amputación emocional brutal, constante y de lo más exigente. Creo que asistimos en directo al hundimiento de la ‘norma heterosexual’, y que sería urgente acompañarlo de discursos innovadores sobre la masculinidad. Si nos imaginamos que las cosas van a seguir veinte años más, tal y como están, creo que asistiremos a una verdadera explosión de los géneros y de las convenciones culturales y políticas que nos constriñen desde hace siglos.


D.: En ese sentido, la cuestión de la liberación de los deseos y de la sexualidad, ¿te parece determinante en esta marcha hacia la emancipación? En tu libro, por ejemplo, asimilas la censura de la producción pornográfica a un mecanismo de control de los deseos.
V.D.: Pienso que el control de la pornografía, a lo que apunta en principio es a controlar la sexualidad masculina. La cuestión en el caso de la sexualidad femenina ni siquiera se plantea: ha sido reprimida con demasiada eficacia. Cuando hicimos la película, nos preguntaron muy seriamente, y en repetidas ocasiones, por qué queríamos “confiscar” la sexualidad de los hombres. Como rodábamos imágenes con un contenido sexual explícito, estábamos “confiscando”. Si te paras un momento a pensarlo, es impresionante ver hasta qué punto la represión de la homosexualidad masculina se halla en el centro mismo de todos los conflictos en torno al sexo y a su representación. Creo que es un tabú central. A los hombres, en principio, no les apetece realmente follar con mujeres. Sobre todo tienen ganas de juntarse entre ellos y de hacer toda una serie de cosas, juntos. Hay que cogerlos desde la cuna, vigilarlos sin parar y machacarlos sin cesar con propaganda hetero, para que se resignen a copular con mujeres.


D.: Aunque puntuado de pasajes púdicos, relacionados con la fuerza de los episodios autobiográficos revelados, el tono corrosivo y acerado de Teoría King Kong no deja de recordar por momentos el estilo declamatorio de una rapera. ¿En que medida la escritura es para ti liberadora?

V.D.: No, la escritura no es liberadora y menos aún terapéutica. Pero funciona como si pusieras las cosas en orden y les dieras forma, es decir, como una lucha contra el caos. El hecho de escribir sobre la violación, por ejemplo, no me parece que sea nada terapéutico o algo que pueda aliviar. Al contrario, es realmente como abrirse las tripas. Hay una mística en todo ello, creo que ha habido libros de otros que me han ayudado mucho. Por eso creo que los míos pueden acompañar a los demás.


Es ciertamente lo mismo que creer en Dios: debe haber una recompensa, pero no la tendremos en este mundo. Sin embargo, el hecho de creer en ello ya es una fuerza en sí misma.

2008/02/07

> Berria: Politika > GENERO E IGUALDAD: LEYES PIONERAS, PERO LIMITADAS

  • Género e igualdad: balance agridulce de las iniciativas legislativas
  • Leyes pioneras, pero limitadas
  • Diagonal, n. 71, 2008-02-07 # Joana García Grenzner

Las políticas de acción positiva del PSOE han abordado demandas históricas de igualdad entre mujeres y hombres, y de equiparación de derechos de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales. Sin embargo, diferentes organizaciones señalan sus límites.


La Ley Integral
contra la Violencia de Género, primera de la legislatura, ha permitido que más de 90.000 mujeres hayan obtenido órdenes de protección. Pero para Amnistía Internacional imponer la denuncia u orden de protección como requisito para acogerse a la ley discrimina a las inmigrantes irregulares, que además tampoco acceden a las ayudas económicas. El colectivo Las Otras Feministas también critica esta obligatoriedad y propone apostar por reforzar la prevención.


Respecto a la Ley de Igualdad, Altamira Gonzalo, presidenta de la asociación Mujeres Juristas Themis, valora “el compromiso de las Administraciones al introducir la transversalidad del principio de igualdad en todas sus políticas”, con medidas como “excedencias para cuidar de familiares dependientes o descendientes, conservando el puesto de trabajo”.


Directrices no vinculantes
Gonzalo aplaude “la representación equilibrada de mujeres y hombres en los consejos de administración de las empresas con participación estatal”. Lo que no pasa en las privadas, ya que, como en otras áreas, “el principio de representación equilibrada en puestos directivos no es vinculante, sino una recomendación”. En cuanto al permiso de paternidad, en Themis están “insatisfechas por su corta duración, aunque está previsto que se amplíe”, tal y como pide la Plataforma por un Permiso de Paternidad Intransferible. A juicio de la experta en cuidados Amaia Pérez, “la ley responde a una noción de igualdad centrada en el mercado laboral y la política formal y basada en una perspectiva liberal”.


En cuanto a la Ley de Dependencia, Pérez cree que “enfatiza la atención a la dependencia con el trabajo mal pagado de las mujeres frente a la promoción de la autonomía. Además, la creación del cuarto pilar del Estado de bienestar que comporta la ley se basa en un sistema privatizado”. Según Raquel Platero, investigadora en políticas de igualdad y género, “los partidos han adaptado las demandas del movimiento feminista y por la diversidad sexual a sus propios marcos interpretativos”.


La brecha entre posturas prorregulación de la prostitución y abolicionistas en el movimiento feminista se visibilizó en el Parlamento, cuya Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer rechazó regular la prostitución. Colectivos de prostitutas y Las Otras Feministas criticaron la medida. En cuanto a la Ley del Aborto, el PSOE ha incumplido su promesa electoral de reformarla. Themis está asesorando gratuitamente a las mujeres citadas judicialmente por haber abortado y considera que “una ley de plazos acabaría con la inseguridad jurídica”.


Respecto a la Ley de Matrimonio Homosexual, otra de las grandes reformas legislativas, el Front d’Alliberament Gai de Catalunya la valora como un resultado de la lucha de gays y lesbianas, pero alerta de que “el matrimonio consagra un modelo conservador de relaciones” y apuesta por su abolición como “concreción radical de los derechos individuales”. En ello coincide el Grup de Lesbianes Feministes de Barcelona, que aboga porque “los derechos no dependan de tener pareja”. Respecto a Ley de Identidad de Género, que permite cambiar de género en el DNI sin operarse, su entrada en vigor incorporó una enmienda a la Ley de Reproducción Asistida que logró el reconocimiento como madres de las lesbianas casadas que tengan descendencia por inseminación artificial. Sin embargo, diferentes grupos censuran que la ley imponga para el cambio un certificado de disforia de género y hormonarse durante dos años. Por su parte, la Plataforma por los Derechos Sanitarios Trans critica que no se garantice la sanidad de proximidad.