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2008/08/14

> Artikuluak: M. Pérez · J.J. Borrás · X. Zubieta > LA ANDROGINIA

  • La androginia
  • Soitu, 2008-08-14 # M. Pérez, J. J. Borrás y X. Zubieta

"Androginia" es un término derivado del griego, ανήρ, que significa "hombre"; y "γυνή", que significa "mujer". Puede referirse a cualquiera de los dos conceptos relacionados con el género. Ya sea la mezcla de las características masculinas y femeninas o, en un sentido más simbólico, la mezcla de opuestos.


El término "androginia" apareció en una publicación por primera vez en 1552, aunque este dato se pone en duda por parte de algunos historiadores. Una persona andrógina es alguien que no responde típicamente a los roles sexuales establecidos por la sociedad. Muchas personas andróginas se identificarían en un punto medio entre lo masculino y lo femenino. Hay quienes llegan al extremo de afirmar que no tienen género, que no son ni hombres ni mujeres, sino andróginos.


La androginia consiste en tener rasgos de personalidad (características psicológicas) tradicionalmente asignados tanto a los varones como a las mujeres. La idea que subyace a la androginia en algunos sectores es la de liberarse de las restricciones de los roles tradicionales de cada género y animar a cada persona a definirse a sí misma como un ser humano.


Cuando se dice que alguien es andrógino significa que su comprensión de los roles sexuales es flexible, a diferencia de la gran mayoría. Dichos roles pueden estar directamente relacionados con determinadas actividades, con su apariencia o con su interés sexual. En este sentido, podemos decir que los tiempos han ido cambiando y hay una tendencia a flexibilizar los roles sexuales en la sociedad, por lo menos en ciertos aspectos. Es así que, por ejemplo, hay mucha ropa que puede considerarse "unisex", por su apariencia y que muchas actividades o deportes están abiertas al sexo masculino, al femenino, y a las variantes intersexuales.


En nuestra cultura se tiende a estereotipar las diferencias de género. El problema es que dichos esquemas suelen aplicarse de forma rígida, convirtiendo determinados estereotipos en algo inamovible y limitador. Algunas corrientes tratan de romper este esquema proponiendo la androginia como el ideal para cualquier persona; de forma que como ser andrógino pueda desarrollar tanto cualidades consideradas típicamente masculinas como femeninas, rompiendo el monopolio de cualidades que generalmente se asocian al hombre o a la mujer.


Conocimos, hace algunos años, en el Congreso Mundial de Sexología, en Caracas, a una persona, de sexo biológico masculino, que se definía transgenerista y se vestía y actuaba como hombre o como mujer según le apetecía: lo podías encontrar desayunando vestido de John y con un vaporoso traje de cóctel a la hora de la cena trasformado en Joan. La verdad es que resultaba un poco chocante y curioso el atrevido personaje que, según decía, no estaba dispuesto a vivir constreñido al mandato social que le imponía una rígida separación de roles.


¿Cuánto te preocupa ceñirte a los gustos y actividades tradicionalmente propias de tu sexo? ¿Hay cualidades del sexo opuesto que te gustaría tener o desarrollar? ¿Cuánto te afecta la rigidez que impone los roles de género? ¿Alguna vez has fantaseado con cambiar de género?

2008/07/16

> Iritziak: June Fernández > ¡EUFORIA DE GENERO!

  • ¡Euforia de género!
  • Puntos suspensivos, 2008-07-16 # June Fernández

La ley de Identidad de Género promovida por el Gobierno de Zapatero se presentó como una norma pionera y progresista a más no poder. Es cierto que supone un avance, puesto que permite realizar el cambio de nombre a personas que decidan no someterse a la operación genital que, en el caso de las mujeres biológicas que viven en el género masculino, es especialmente peligrosa, cara e insatisfactoria.


Sin embargo, mucho queda por lograr. Para tramitar el cambio de sexo, las personas transexuales tienen que haber pasado dos años de hormonación, haberse sometido a terapia psiquiátrica y tienen que acreditar la disforia de género, una patología psiquiátrica que consiste en sentir aversión por tu propio cuerpo. La transexualidad está incluida desde 1973 en los catálogos internacionales de enfermedades, como también lo estuvo la homosexualidad. Es decir: para que una persona pueda vivir en el género que siente como suyo, tiene que agredir su cuerpo con hormonas sintéticas, pedir permiso a la psiquiatría y reconocer que tiene una patología médica, que está enferma y trastornada. Hoy me encuentro en el periódico con que para pedir ayudas para realizar cambios de sexo, el departamento de Asuntos Sociales del Gobierno vasco (lo lleva Ezker Batua) exige acreditar disforia de género.


Muchas personas progresistas, nada sospechosas de ser homófobas, me han dicho que no entienden la transexualidad, cómo una persona puede rechazar su cuerpo y agredirlo para cambiarlo. La cuestión es que esa agresión no es voluntaria, sino impuesta por ley y por la rigidez de sexos y géneros que articula esta sociedad.


El concepto de género lo inventó un médico que realizaba reasignaciones sexuales a bebés intersexuales. Para combatir la evidencia biológica de que los cuerpos no son sólo femeninos o masculinos, el médico creó la categoría de género de manera que, desde entonces, se realizan operaciones genitales a los bebés para que se ajusten a los dos únicos géneros que admite esta sociedad. Me parece una barbaridad que se realicen castraciones a bebés que no tienen capacidad de decidir para meterles en el corsé de los géneros. Os recomiendo que veáis la película argentina XXY, sobre una adolescente hermafrodita que se cuestiona si el género femenino que le impusieron al nacer es el que siente suyo.


Frente a esa rigidez, hay muchas personas reivindicando la multiplicidad de los sexos y el respeto a la misma. La presión social puede llevar a un transexual a implantarse un pene que le puede provocar la pérdida de placer, infecciones y todo tipo de complicaciones. No le podemos culpar por ello, ya que es inevitable empaparse por los principios en los que nos han socializado. Pero hay personas que se rebelan y que nos dicen que pueden ser mujeres sin pechos y con pene; hombres con vagina, pechos y sin barba, porque así se sienten y así lo deciden. Hay quien da un paso más y se niega a entrar en la categoría de mujer o en la de hombre, definiéndose como transgénero.


¿Por qué algo tan íntimo como la identidad de género es un asunto de Estado que tiene que ser regulado? ¿Por qué, como se pregunta Beatriz Preciado en Testo Yonqui, no hay trabas para operarse la nariz pero hay que seguir un interminable protocolo médico, psiquiátrico y legal para operarse los genitales? ¿Por qué me puedo cambiar de nombre y ponerme Penélope pero no Imanol? Porque la posibilidad de que cada cuál sea libre de desarrollar su sexualidad y construir su identidad de género es todo un atentado al sistema heteropatriarcal. Imaginad que, en un mundo en el que los hombres siguen ostentando el poder, haya un acceso libre a la testosterona sintética, y cualquier mujer se pueda convertir en hombre. Por ello, el propio Preciado relata en Testo Yonqui su experiencia de toma de testosterona, no como un proceso de cambio de sexo sino como un acto de terrorismo de género por parte de una persona a la que se le ha impuesto ser mujer cuando nunca lo ha sentido, y a la que se le da como única alternativa ser hombre tras pasar por procesos médicos, psiquiátricos y legales.


Todo ésto igual os resulta muy ajeno, pero pensad por un momento en el sinfín de actos cotidianos que hacéis para ajustaros al género que os han impuesto y que ya tenéis normalizados. Por ejemplo, quitarse esos pelillos de la cara que no son propios de una mujer. ¿Cómo es que algo que tienen la inmensa mayoría de mujeres no es propio de ser mujer? Si sumamos las personas que nacieron hermafroditas; las personas transexuales y transgénero; los hombres que sienten que no encajan con el modelo hegemónico de hombre; las mujeres que se revelan ante los valores femeninos que se les imponen... ¿Seguro que es tan natural e inamovible pensar en que sólo podemos ser hombres o mujeres? Creo que estas reflexiones no son sólo interesantes para las personas transexuales, sino que resultan liberadoras para todas, para entender que tanto el género como el sexo son construcciones sociales, performatividades (como dice Judith Butler, principal referente de la teoría queer) impuestas.


El colectivo Guerrilla Travolaka es un grupo activista político que defiende estos principios de libertad personal. Ante la disforia de género, su lema es ¡euforia de género! En su web podéis ver unas magníficas fotografías que rezan otros lemas como "¿Qué tienen de masculinas mis cicatrices?". Se presentan así:

Ni homes, ni dones. Ni disfòrics, ni transtornats, ni transsexuals. Només som guerrilleres o guerrillers segons el moment. Pirates del gènere, buscadors de tresors. Som Trans-resistents, Trans-guerrilleres, Trans-ciutadanes, Travolakes, Drag-Kings i DragQueens. Dissidents de l’heteropatriarcat.


Y por si alguien sigue pensando que es necesario tener pene para ser hombre, ¿no os parece que éste de la izquierda es un hombre? Es Lazlo Ilya Pearlaman, actor y director de teatro transexual que nos deleitó en el seminario Feminismopornopunk con unas maravillosas performances en las que, tras exhibir toda su masculinidad, se desnudaba y mostraba (para sorpresa de las mentes prejuiciosas que esperábamos encontrarnos con un gran pene) orgulloso su vagina.

2008/06/17

> Iritzia: JAIME MENDIA · EHGAM > EL CEREBRO HOMOSEXUAL Y LA PIEDRA FILOSOFAL

  • El cerebro homosexual y la piedra filosofal
  • EHGAM-DOK, 2008-06-17 # Jaime Mendia · Miembro de EHGAM

Periódicamente nos asaltan, con considerable eco mediático, estudios supuestamente científicos sobre las razones que puedan explicar la homosexualidad, la transexualidad, etc. Dependiendo del área en que son “expertos” estos científicos, nos hablan de hormonas, de genes, de neurología,…Éste es el caso publicado esta semana, en el que científicos del Departamento de Neurociencias en el Instituto Karolinska, en Estocolmo, pretenden haber encontrado en la similitud entre los cerebros de “hombres homosexuales” y “mujeres heterosexuales”, así como entre “mujeres lesbianas” y “hombres heterosexuales”, la explicación que tantos años llevaban buscando.


Curiosamente, nadie dedica esfuerzo ni dinero a tratar de comprender por qué hay personas a las que les gusta más el color azul que el amarillo, por ejemplo, aunque a veces llegan hasta a combinarlos en su ropa, o por qué prefieren comer pasta a sopa, aunque un día sin problema podrían, si se da la ocasión, comer una cosa y cenar otra. ¿Por qué esa diferencia con respecto a las preferencias sexuales? Evidentemente, porque los gustos sobre colores o comidas no son factores utilizados para estructurar nuestra sociedad.


Los deseos sexuales de todas las personas, de todos y cada uno de nosotros, es múltiple y además varía continuamente. La forma en que cada uno de nosotros vive la relación con su propio cuerpo también es múltiple y variada. Sin embargo, socialmente nos empeñamos en fijar la posición de cada persona, clasificándola, de forma inamovible, como “hombre”, “mujer”, “heterosexual”, “lesbiana”,…


En vez de asumir que nuestras múltiples identidades fluyen en el tiempo, yendo de aquí para allá, haciendo que ahora deseemos a este hombre, luego a esa mujer, ahora nos sintamos un poco más masculino, luego tal vez un poco más femenino (si es que llegamos a comprender qué significa exactamente eso; aunque, bien pensado, ¿para qué preocuparnos de tonterías como esa?), en vez de sentir nuestro cuerpo y nuestro deseo libremente, fijamos una hetero-normatividad y una género-normatividad, y gastamos ingentes cantidades de dinero y tiempo de excelentes científicos en tratar de comprender por qué no todas las personas se ajustan a ese mundo que hemos creado artificialmente.


En nuestra sociedad se ha implantado una moral médico-científica que, sustituyendo a la moral mágico-religiosa, ha sustituido a los pecadores sodomitas por personas con un cerebro de tamaño diferente al que les correspondería, y que ha condenado a los trans al infierno de la psiquiatrización y la esterilización química para adaptarlos a uno de los dos únicos géneros “científicamente” válidos. Estas dos morales cumplen la misma función de control social, y por lo tanto resultan igualmente alienantes para todo ser humano.


Los conceptos de “hombre”, “mujer”, “heterosexual”, “homosexual” son creaciones sociales, culturales. Intentar buscar una explicación químico-biológica a un hecho social es como intentar encontrar la piedra filosofal que permita convertir el plomo en oro. Y las personas implicadas en este proceso nos merecen la misma credibilidad que aquellos brujos-alquimistas de la Edad Media. Es decir, ninguna en absoluto.

2008/06/07

> Berria: Trans > CUBA: EL GOBIERNO APRUEBA LAS OPERACIONES DE REASIGNACION DE SEXO

  • El Gobierno de Cuba aprueba las operaciones de cambio de sexo
  • La medida beneficiaría a cerca de 30 transexuales. Desde 1988 sólo se ha realizado una operación de este tipo en la isla
  • El País, 2008-06-07 # EFE · La Habana

El Gobierno de Raúl Castro ha aprobado mediante una resolución del Ministerio de Salud cubano las operaciones de cambio de sexo para los transexuales, según ha confirmado una fuente del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex).


La resolución ministerial, en la que venía trabajando el Cenesex, que dirige Mariela Castro, hija del presidente cubano, beneficiaría a cerca de 30 transexuales que podrían acceder, en caso de así desearlo, a una operación de cambio de sexo en la isla, donde sólo se ha practicado una cirugía de este tipo en 1988.


El pasado mes de enero, Mariela Castro aseguró que se estaba entrenando un equipo de médicos cubanos para proceder a las operaciones "tan pronto quede establecido por resolución del Ministerio de Salud Pública". La directora del Cenesex afirmó que tras la operación la persona podrá presentarse ante un tribunal municipal y solicitar el cambio de identidad.


Modificación del Código de Familia

La atención a personas transexuales en Cuba comenzó en 1979 y en 1988 se hizo la primera y hasta ahora única operación de cambio de sexo, de hombre a mujer. El Cenesex tiene pendiente de aprobación en el Parlamento un proyecto de ley para modificar el actual Código de Familia al introducir aspectos relacionados con la transexualidad y homosexualdad, pero según ha explicado Mariela Castro, el Partido Comunista ha recomendado "trabajar con la población" previamente.

2008/05/20

> Iritzia: Belén Martínez > BUSCANDO LA "VERDADERA" IDENTIDAD SEXUAL

  • Buscando la «verdadera» identidad sexual
  • Gara, 2008-05-20 # Belén Martínez · Analista social

La cultura occidental establece definiciones identitarias dogmáticas: declara proscritas a quienes no se identifican en tanto que hembras o machos, y obliga a crecer adoptando comportamientos masculinos o femeninos en función de las expectativas sociales


A comienzos de los setenta, la homosexualidad era retirada de la clasificación de desórdenes mentales de la Asociación de Psiquiatría Americana. Sin embargo, hasta 1985 no fue sacada del manual de diagnóstico y estadística de enfermedades mentales. Habría que esperar hasta 1992 para que fuera retirada de la lista de enfermedades mentales de la OMS. Hoy en día, la transexualidad es considerada como enfermedad mental, mientras que la intersexualidad se percibe como un desorden del desarrollo sexual, una anomalía sexual o malformación genital.


Hace poco más de un año se promulgaba, en el Estado español, la ley reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas. Una ley que no logra sustraerse del discurso patologizante, ya que, para llevar a cabo la rectificación registral, la persona solicitante debe acreditar que le ha sido diagnosticada «disforia de género», que la ley entiende como la discordancia «entre el sexo morfológico o género fisiológico y la identidad de género sentida o sexo psicosocial».


Nuestra cultura occidental se caracteriza por establecer definiciones identitarias dogmáticas: declara proscritas a quienes no se identifican en tanto que hembras o machos, y obliga a crecer adoptando comportamientos masculinos o femeninos en función de las expectativas sociales que se tienen sobre uno y otro sexo. Para ello, dispone de un sistema jurídico-legal que impone dos categorías sociales de sexo excluyentes y opuestas: mujer o varón. Estas identidades encerradas en sí mismas obligan, en ocasiones, a resolver la aparente contradicción entre anatomía e identidad de género (como ocurre con las personas intersexos, comúnmente conocidas como hermafroditas). En esos casos, todo un arsenal de tecnología médica -cirugía de (re)asignación sexual- y química -tratamiento hormonal-, se encarga de la producción y mantenimiento del dimorfismo sexual (macho/hembra), y de la identidad de género que se deriva de éste.


La sociedad del siglo XIX no toleraba la ambigüedad sexual de Herculine Barbin, llamada Alexina B. o Abel Barbin. A Herculine, sin embargo, lo que le dolía era su sexo «verdadero», el que le habían impuesto a la edad adulta. Antes de suicidarse, Herculine dejó sus memorias, recuperadas a finales de los setenta por Foucault.


El pasado 17 de mayo se conmemoraba el día internacional contra la lesbofobia, la transfobia, la bifobia y la homofobia. Luchar contra todo eso significa combatir un sistema de género heteronormativo restrictivo, sustentador de desigualdades y discriminaciones; jerarquías y violencias. Significa también luchar por la desmedicalización de los cuerpos y la despsiquiatrización de las identidades. Existen personas intersexos e intergéneros que no se consideran enfermas y que reivindican la politización de los cuerpos, las sexualidades y las identidades, creando nuevas formas de resistencia al poder, generadoras de subjetividades alternativas al discurso tradicional aniquilador de la diversidad.

2008/05/17

> Komunikatuak: EHGAM > DISFORIA: LA OTRA CARA DE LA HOMOFOBIA


  • DISFORIA: LA OTRA CARA DE LA HOMOFOBIA
  • EHGAM-DOK, 2008-05-17 # EHGAM

Este sábado, 17 de mayo, se celebra el “Día Internacional contra la Homofobia”, en conmemoración de tal día de 1990, cuando la OMS decidió sacar la homosexualidad de su lista de enfermedades psíquicas. Al hacerlo, se olvidó dentro la transexualidad y el resto de las sexualidades no-normativas.


Casi 20 años después, y cuando nuestras instituciones están valorando la conveniencia o no de celebrar oficialmente el evento, podemos hacer una revisión de lo que la decisión de la OMS ha supuesto para nuestra sociedad. Esta valoración la haremos desde dos puntos de vista, una desde la perspectiva de las personas que sufrieron y sufren todavía discriminación por sus diferentes opciones sexuales, y otra desde el Movimiento de Liberación Sexual y el cambio social experimentado.


Desde el punto de vista de la discriminación, tenemos que recordar que hasta el 17 de mayo de 1990 cualquier persona que sintiera algún tipo de deseo sexual hacia personas de su mismo sexo era considerada enferma mental. Así, podía encontrarse desde personas “piadosas” que sintieran que, al tratarse de enfermos, estos seres eran merecedores de comprensión y cuidados (siempre y cuando pusieran todo de su parte por controlar su “enfermedad”), hasta otras, más intransigentes, que abogaban por la reclusión, re-educación y/o eliminación física (no nos olvidemos de los campos de concentración nazis o soviéticos, ni de la ley de vagos y maleantes franquista).


Evidentemente, hoy podemos decir con alegría que en nuestro entorno los avances han sido notorios. Sin embargo, también debemos decir con tristeza que son mucho menos notorios de lo que debieran.


Existe una homosexualidad aceptada socialmente que se corresponde con aquella practicada por hombres, adultos, occidentales, bien situados económicamente, y con prácticas sexuales “clásicas”. Son, en suma, aquellas personas estereotipadas, fácilmente identificables en los Gay Pride, esos carnavales que nos estamos acostumbrando ya a ver en junio. En estos casos, podemos pensar que las relaciones homosexuales están casi normalizadas.


Por el contrario, si pensamos en adolescentes-jóvenes, en mujeres, en personas en situación económica precaria, en transexuales, en inmigrantes, y/o en practicantes de otro tipo de relaciones sexuales no normativas, como pueden ser las intergeneracionales, las de dominación/sumisión, fetichistas de todo tipo… el avance social es todavía prácticamente nulo.


Para hacernos una idea, en lo que respecta a los adolescentes podemos hacer referencia a un estudio reciente que indica que, tras los accidentes, el suicidio es su segunda causa de muerte, y que en un altísimo porcentaje de los casos lo hacen por no poder aguantar la presión homófoba/tránsfoba de su entorno. Espeluznante, ¿verdad? Esto aquí, entre nosotros; no en China ni en Irán.


Con respecto a las mujeres, una sola pregunta: ¿cuántos hombres gays puedes nombrar, y cuántas mujeres lesbianas? No hay menos lesbianas que gays, eso os lo podemos asegurar.


Sobre mujeres transexuales: hasta hace apenas nada, hasta anteayer, no eran sino frikys marginales dedicados fundamentalmente a la prostitución, y su presencia pública se limitaba a las películas de Almodóvar. Por su parte, los hombres transexuales ni siquiera han existido. Hoy, oficialmente, mujeres y hombres transexuales son personas enfermas: la naturaleza se ha “equivocado” con unos y otras, padecen lo que en psiquiatría llaman “disforia de género” y, como vivimos en una sociedad “avanzada” y “comprensiva” con estos casos, en vez de encerrarlos para siempre en un psiquiátrico les permitimos que se operen para “adecuar su cuerpo” al “género que de verdad sienten”, así como que puedan cambiar sus papeles oficiales. En el colmo de la progresía, en algunos sitios hasta podríamos llegar a permitir que todo esto no les costare un euro.


El Estado, a la hora de enfrentarse a la transexualidad, ha dictado una ley que pretende que cualquier transexual deba ser diagnosticado de “disforia de género” para poder acceder a los tratamientos necesarios para readaptar su cuerpo, y para poder cambiar el registro de su género en sus papeles oficiales. Si no está dispuesto o dispuesta a pasar por la consulta de un loquero o loquera, que la estudie, juzgue y categorice como enfermo mental, no consigue nada de nada. Esto supone una auténtica tortura.


Nos encontramos aquí ante una ley que fija una trans-normatividad, la cual impone una estricta moral médica y un sistema de géneros binómico. Nos encontramos ante una ley que crea, legalmente, una enfermedad psíquica llamada “disforia de género”. Nos encontramos, por tanto, ante una ley profundamente tránsfoba y homófoba.


Con esta ley no nos enfrentamos a la forma en que una sociedad afronta un problema cuantitativamente menor, el de la transexualidad, sino que nos enfrentamos a la resistencia de una sociedad a permitir que cada uno de sus ciudadanos construyamos la relación que queramos con nuestro propio cuerpo y con el de los demás. Esto es así porque, aunque los últimos cambios sociales han permitido que la gente se plantee que un hombre o una mujer pueda sentir deseo hacia otra persona de su mismo sexo, lo que no se le permite es que tenga dudas sobre cómo percibe el propio cuerpo y qué relación tiene con él. Es decir, a un hombre le puede gustar otro hombre, pero debe tener muy claro que es hombre. Si no, está enfermo y hay que curarle, aunque para ello haya que realizar una de las intervenciones quirúrgicas más traumáticas imaginables.


Si cambiamos el punto de vista y analizamos la situación desde la perspectiva de la lucha de liberación sexual, tenemos que comprender que la trascendencia, enorme, de la des-psiquiatrización de la homosexualidad por parte de la OMS en 1990 estriba en que por primera vez en occidente se considera la sexualidad humana al margen de su utilidad reproductora. Es decir, hasta ese momento había un uso médico y psicológicamente sano de la sexualidad, que era aquel que conducía a la reproducción, y todo lo demás era enfermedad. Se podía diferir sobre qué hacer con los enfermos, hasta qué punto se podía hacer la vista gorda con ellos y ellas o no, pero no en el hecho de que lo fueran. Fue a partir de ese momento cuando, en beneficio de las personas con deseos homosexuales, sí, pero también de absolutamente toda la sociedad, se empezó a considerar, desde el ámbito académico y legal, la sexualidad humana al margen de su capacidad reproductora. Al otorgarle a la sexualidad la función, al margen de la reproducción de la especie, de establecer las relaciones entre los ciudadanos, estructurando así la sociedad, se pueden admitir como válidas otras formas de deseo sexual. La vida, hoy, de toda la ciudadanía sería muy diferente sin esta resolución de la OMS, al menos en lo que respecta a nuestra sexualidad.


Si la lucha homo fue (y todavía es) liberalizadora para la sociedad en general, la lucha trans lo es tanto o más, ya que lo que pone en cuestión no es sólo cómo una persona puede ser libre para disfrutar de su sexualidad, sino también cómo puede serlo para construir su propio cuerpo, su propio género, su propia identidad. La lucha trans pone en duda que existan sólo dos posibles cuerpos físicos (macho y hembra), que existan sólo dos posibles géneros (masculino y femenina), que únicamente existan dos posibles identidades (hombre y mujer), y que tan sólo haya una posible relación válida entre un cuerpo físico, un género y una identidad (macho --> masculino --> hombre, hembra --> femenina -->mujer). La lucha trans pretende apoderarse del género para liberarlo, creando nuevas formas alternativas de entender y construir nuestro cuerpo, dirigiéndonos hacia una sociedad en la que sus ciudadanos no nos clasifiquemos por sexos, sino que todos y todas seamos diferentes independientemente de nuestros genitales, nuestras hormonas, nuestros labios, nuestras manos. Que la forma que adopten nuestros órganos sexuales no supongan, ni social ni psicológicamente, mayor trascendencia que la del color de nuestros ojos. La lucha trans supone, así, un paso más allá de la lucha homo por la liberación sexual de toda la sociedad.


La lucha por la des-psiquiatrización y la des-patologización de la transexualidad es la lucha de liberación social más importante que tenemos por delante en los próximos años, enfrentémonos a ella con determinación y energía. Y con las ideas muy claras: Disforia es Homofobia. (Def. Homofobia/Transfobia = Aversión a toda forma de expresión sexual y/o de género no normativa).

2008/04/01

> Elkarrizketa: Beatriz Preciado > "DEDICO MI VIDA A DINAMITAR EL BINOMIO HOMBRE/MUJER"


  • Beatriz Preciado, filósofa transgénero y pansexual
  • "Dedico mi vida a dinamitar el binomio hombre/mujer"
  • La Vanguardia, 2008-04-01 # Víctor-M. Amela


Sexoterrorista
Nos citamos sin conocernos. Al cruzarnos, no pienso que sea ella, Beatriz. Lo es. Saludos. Con un beso. Me doy cuenta ahora de que si la besé fue por pensar que era mujer (de haberla visto como hombre, le hubiese dado la mano). Charlar con Beatriz Preciado, vaya, está haciéndome pensar en estas cosas. Sus agudos ensayos y su Manifiesto contrasexual le han reportado amplio reconocimiento en Francia. Ahora nos explica en Testo yonqui (Espasa) su experiencia con la testosterona. "No busco ser un transexual legalizado por el Estado, con nuevo DNI..., sino resquebrajar el estereotipo de las identidades sexuales". Beatriz va más allá: es una insumisa, casi una terrorista del sexo.


Tengo 37 años. Nací en Burgos y vivo entre París y Barcelona. Soy filósofa y enseño Teoría del Género en la Universidad de París VIII. Vivimos juntos mi novia, una perra bulldog, un gato y yo. No quiero reproducirme. No creo en la nación ni en Dios. Mi perra se llama Pepa

¿Es usted hombre o mujer?
Esta pregunta refleja una ansiosa obsesión occidental.


¿Qué obsesión?
La de querer reducir la verdad del sexo a un binomio.


¡Es que hay hombres y hay mujeres...!

Yo dedico mi vida a dinamitar ese binomio. ¡Afirmo la multiplicidad infinita del sexo!


"Hay tantos sexos como personas", dice un amigo mío. ¿Sería eso?
Sí, me gusta. Eso de hombre y mujer son construcciones culturales. Así pues, tampoco hay homosexuales y heterosexuales.


En tal caso, ¿qué hay?

Un transgénero pansexual. En caso de que hubiera que definirse, así me definiría yo.


Pero hay vaginas y penes, hay tetas y testículos, hay estrógeno y testosterona...
Sí. ¿Y?


Que eso no es cultura, ¡es biología!

Esgrimir rasgos anatómicos (o bioquímicos) para fijar identidades sexuales ¡es cultural! Hasta 1868, por ejemplo, no hubo heterosexuales y homosexuales.


¿Ah, no?
Son términos formulados por Kertbeny. Antes había prácticas sexuales varias. Médicos y juristas parcelaron nuestra anatomía igual que los teólogos hacían con la divinidad.


¿Con qué criterios?

Visuales, en principio: el aspecto anatómico discriminaría hombres y mujeres. Y si algún cuerpo no encajaba bien como uno u otra, era un monstruo, una patología.


¿Eso está superado?

Mire a mi amigo Thomas Beatie... Él expresa que esa idea del sexo como binomio es sólo una falsilla, que "el sexo" no existe.


¿Se refiere a ese hombre embarazado?
Ese cuerpo que la vista condicionada definiría hombre de pelo en pecho... con su vistoso embarazo que definiría de mujer. ¡Es sólo mi amigo dinamitando el dichoso binomio! Thomas se siente hombre (tomó testosterona y se extirpó los pechos) pero mantuvo órganos reproductores con los que concebir un hijo por inseminación. ¡Es estupendo!


Lo cierto es que Thomas nació mujer.

Nació biomujer. Es biomujer la asignada mujer al nacer. Y es tecnomujer la que se asigna mujer a sí misma, usando técnicas para ello.


Así, Thomas es un tecnohombre...

Sí, con su transcuerpo.


Y mucha ingeniería química mediante.
¡Menos de la que usan cada día millones de mujeres en todo el planeta! La píldora - inventada para reducir la natalidad de los negros en Estados Unidos- es un cóctel químico que construye hoy a la mujer.


¡Liberó la sexualidad de la mujer!

En cierto modo… También inhibe su libido. Lo cierto es que la feminidad, desde la píldora, es una ficción. La píldora ¡finge menstruaciones! La feminidad es hoy una construcción biotecnopolítica: una suplantación hormonal de los 12 a los 50 años. La biomujer es hoy tecnomujer, es ya transexual.


¿Qué dicen las feministas de esto?
No les gusta oírme. Pero les sugiero la reflexión de que la píldora es la sustancia más vendida de toda la historia de la humanidad... y motor de la industria pornográfica. Ha permitido que el sexo genere más capital que la reproducción, ha lubricado nuestro biocapitalismo farmacopornográfico.


¿Bioca... qué?

Estamos en un capitalismo en que los fármacos generan beneficios millonarios mediante la pornografía para el ojo masculino..., que es también otra invención cultural.


¿Y qué ojo tiene usted?

Yo, al estilo drag king,expropio los códigos de la masculinidad, desde los indumentarios (corbata, traje oscuro...) hasta los bioquímicos (testosterona).


¿Toma usted testosterona?
Sí, en forma de gel. Aplicado en la piel, el testogel es absorbido e incorporado al torrente sanguíneo.


¿Con qué efectos?

Siento más fuerza física, más hambre, más libido, más excitación genital, más ganas de caminar, más músculo y menos grasa... Eso sí, tengo que eliminarme el vello. Al verme, la gente se pregunta: "¿Qué es, un tío o una tía?". ¡Generar esa pregunta me interesa!


¿También usted querrá tener hijos?
No me apetece reproducirme. En todo caso, adoptaría a un niño con síndrome de Down.


¿Qué le dicen sus padres, Beatriz?

Han llorado lo suyo... Yo, en Burgos, me hubiese muerto o me habrían encerrado: sobreviví largándome a París. He ido instruyendo a mis padres, van entendiendo cosas... Me interesa. Con mi madre mantengo charlas que enloquecerían a Almodóvar...


¿Le sorprendió la ley española de matrimonio homosexual?

España es medieval y nórdica a la vez. Pero reproduce la convención: yo preferiría abolir el modelo del matrimonio, ya obsoleto.


De niña, en el colegio, ¿a usted le gustaban los niños o las niñas?

Nunca me sentí chica, pero tampoco chico. Tuve ligues con niñas, estaban más disponibles. Me gustaban los juegos de niños, eran más divertidos. A mí, la verdad, me gustaba todo: ¡esa avidez es lo que me caracteriza! Me tildaban de "marimacho", es el precio...


Su sociedad le proponía una identidad.

La sociedad propone unos precipitados de identidad, cada individuo asume uno... y acabas pensando que eso eres tú. Y no.

¿No? Entonces..., ¿qué soy yo?
Es una pregunta ociosa y viciosa: pregúntate mejor qué procesos te han llevado a pensar "yo soy esto".

2008/03/29

> Berria: Trans > LAS PERSONAS TRANSEXUALES CELEBRAN UN AÑO DE NUEVA IDENTIDAD


Haizea Caballero, transexual, muestra su DNI en la gran vía madrileña # Dani Pozo
  • Aniversario de la ley de identidad
  • Los transexuales celebran un año de nueva identidad
  • La Ley ha permitido cambiar su nombre en el DNI a un millar de transexuales
  • Público, 2008-03-29 # D.B. · Madrid

Alrededor de mil personas han conseguido en un año cambiar su vida gracias a la Ley de Identidad. Son los transexuales que han variado en el registro civil su nombre gracias al nuevo reglamento aprobado en marzo de hace un año. Para celebrar el primer aniversario, varias asociaciones conmemoraron hoy en un bar de Madrid sus nuevas identidades. En España hay entre 3.000 y 8.000 transexuales.


Carla Antonelli es la primera mujer transexual que pidió en el Registro Civil de Madrid su cambio de identidad. Para ella fue un "regalo" para su colectivo y ya mira al futuro para exigir la cobertura sanitaria pública para las operaciones de cambio de sexo. "Si tenemos obligaciones también tenemos derechos. ¿Por qué con mi dinero se pagan las necesidades fundamentales de otras personas y no las mías?", pregunta de manera retórica. "Tendrá que llegar por sentido común", reclama.


La ley de identidad cambió los requisitos necesarios para cambiar el nombre teniendo en cuenta las reclamaciones del colectivo transexual. Necesitan una apariencia física que garantice el cambio de sexo y un certificado médico que certifique que ha habido un tratamiento para la disforia de género.


En los casos en los que el transexual no haya podido recibir un tratamiento hormonal por motivos de salud, tiene que certificar su transexualidad a través de otros aspectos médicos. En cualquier caso, no es necesaria la operación genital.


En un año de aplicación de la Ley de Identidad ha habido que lamentar más de un impedimento a su aplicación. Algunos transexuales, con su nombre cambiado en el DNI, se quedaron sin votar porque su identidad en el censo electoral no había sido actualizada. Antonelli cree que aquellos que no hayan hecho aún uso de la nueva Ley "lo harán en el futuro, en cuanto se encuentren con una situación desagradable".


En otros casos, algunos jueces han entorpecido el proceso. Según Antonelli, se han dado ejemplos en Canarias en los que algún magistrado ha preguntado por los antecedentes penales del solicitante, a pesar de que el cambio de sexo no supone un cambio de compromisos jurídicos. Ese tipo de casos denotan "falta de información del juez" para aplicar la Ley, analiza.

2008/03/28

> Iritzia: Francisco Javier Elena > ASOMBROS DE GENERO

  • Asombros de género
  • El Confidencial, 2008-03-28 # Francisco Javier Elena · Licenciado en Filología Hispánica y articulista

A propósito del género, sugiero el uso de la alternativa gráfica que he visto en algunas pintadas de la ultraizquierda más innovadora: “Autodeterminación para lxs vascxs”


La portada de Yahoo, que selecciona cada día alguna noticia curiosa, me sorprende esta mañana con el titular «¿Un hombre embarazado?». La ficción, siempre varias yardas por delante, ya tenía resuelta esta ancestral incompatibilidad, al concebir Schwarzenegger por obra de una sustancia que su personaje en la película Junior, un científico, había descubierto. En la realidad, no obstante, lo más cerca que un hombre lograba estar del embarazo, hasta ahora, consistía en dejar que la cerveza le moldeara la línea o, caso del padre concienciado y moderno, en cargar a la altura del vientre con el bebé –de modo metonímico y ex post facto, que siempre es más llevadero– en la mochila de Prénatal.


La noticia que nos ocupa es más complicada. Dice la información que «Thomas Beatie, un transexual varón casado, dará a luz a una niña el próximo verano después de varios intentos por quedar embarazado». Según la crónica, Beatie forma pareja desde hace más de diez años con su mujer, estéril por culpa de una enfermedad. De ahí que él haya asumido la misión de aportar la descendencia. A la pregunta de cómo se siente, responde: «Estoy estable y seguro de mí mismo como hombre que soy. Técnicamente me veo como un sucedáneo de mí mismo, aunque mi identidad sexual es de varón». Para un acercamiento conceptual a todo este galimatías, puede sernos útil ver de nuevo aquel capítulo de Aquí no hay quien viva en que un ex, transexual, de Mauri, le explicaba que no era una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre, sino una lesbiana atrapada en el cuerpo de un gay: un hombre lesbiana. A la inversa, puede que Beatie no fuera un hombre atrapado en el cuerpo de una mujer, sino un gay atrapado en el cuerpo de una lesbiana: una mujer gay.


En todo caso, y hablando genéricamente, el género se está convirtiendo en un género muy transitado. Intervenciones quirúrgicas que permiten la llamada reasignación de género, leyes que pretenden fomentar la igualdad de género, disposiciones que quieren acabar con la violencia de género, recomendaciones para que en la lengua se use paritariamente el género gramatical, este sí, género propiamente dicho. (A propósito, y para evitar cansinas reduplicaciones, sugiero el uso de la alternativa gráfica que he visto en algunas pintadas de la ultraizquierda más innovadora: «Autodeterminación para lxs vascxs».) Quizá en materia de ontología sexual –y en su reflejo lingüístico–, caminemos hacia un igualitarismo de lo más beneficioso para todxs, pero tampoco es descartable que se verifique la predicción de Mark Renton, protagonista de Trainspotting, quien tras entrar en una discoteca y ver el panorama, teorizó sombríamente desde un perspicaz darwinismo: «Dentro de mil años no habrá hombres ni mujeres, sólo gilipollas».

2008/03/25

> Komunikatuak: FELGTB > RECONOCIMEINTO PUBLICO A PERSONAS DESTACADAS EN EL I ANIVERSARIO DE LA LEY DE IDENTIDAD DE GENERO

  • Reconocimiento público a personas destacas en el I Aniversario de la ley de identidad de género
  • El próximo sábado se homenajeará a quienes trabajaron por esta ley histórica en la lucha por los derechos de las personas transexuales
  • FELGTB, 2008-03-25

Durante el mes de marzo, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales, FELGTB, y sus cincuenta asociaciones, han venido celebrando el aniversario de uno de los hitos más importantes dentro de la historia de la lucha por los derechos de las mujeres y los hombres transexuales: la aprobación, el día 1 de marzo, y entrada en vigor, el 17 de marzo, de la llamada ‘Ley reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas’.


Este gran avance social debe ser agradecido a numerosas personas, pero el Área de Transexualidad de la FELGTB ha querido destacar a Pilar Blanco, Directora General de Registros, y al ex coordinador del Área y relevante activista Álec Casanova. El trabajo de ambos será reconocido con la entrega de una placa.


Asimismo, no puede dejarse a un lado la labor de los partidos políticos en las Cortes Generales, imprescindibles para la aprobación de la ley. Por ello, doce parlamentarios recibirán un diploma de agradecimiento. Del Congreso se quiere reconocer el trabajo de Isaura Navarro, José Antonio Labordeta (CHA), Carmen Montón (PSOE), Jordi Jané (CIU), Emilio Olabarría (PNV) y Rosa María Bonàs (ERC). En el Senado, se destacaba la labor de Eduardo Cuenca (IU), Mª del Carmen Granado (PSOE), Joseba Zubia (PNV), Pere Macias (CIU), Ramón Aleu (Entesa) y Félix Ayala (AHI).

2008/03/24

> Berria: Ihardunaldiak > MEXICO: ANALIZAN EXPERTOS ORIENTACIONES SEXUALES E IDENTIDADES DE GENERO

  • 2º Simposio de Estudios Queer en Claustro de Sor Juana
  • Analizan expertos orientaciones sexuales e identidades de género
  • Cimac Noticias, 2008-03-24

Este domingo inició en la Ciudad de México el Segundo Simposio de Estudios Queer de la Pascua 2008, en la Universidad del Claustro de Sor Juana, ubicada en el Centro Histórico capitalino.


El tema central es Queerness y la Otredad, con el objetivo de entender las distintas formas sexo-genéricas a través del tiempo y el espacio, así como explorar los desarrollos recientes en la teoría y el método de los estudios queer, dijo el doctor Lars Ivar Owesen-Lein Borge, coordinador académico en Enkidu Magazine, organizadora del evento, informa la agencia NotieSe.


Con temas diversos que mostrarán los resultados de investigaciones con perspectiva queer realizadas en México y el mundo, el seminario concluye el próximo 29 de marzo y en el participan alrededor de 120 ponentes de universidades de todo el mundo, entre quienes destaca Line Chamberland (Institut de Recherches et d’etudes Feministes de la Universidad de Quebec en Montreal), reconocida como una de las fundadoras de los estudios queer en Canadá.


En la presentación del programa del evento, Lars Ivar Owesen-Lein Borge reconoció que si bien los estudios queer no están institucionalizados en México ni en América Latina, el tema se encuentra presente en las universidades.


Esto se debe a que todavía existe confusión respecto al significado de esa corriente teórica, implicada en un campo interdisciplinario relacionado con las orientaciones sexuales y las identidades de género, dijo.


Agregó que “los estudios queer existen en la teoría literaria, en las ciencias políticas, historia, sociología, filosofía, psicología, ética, y pueden examinar las identidades, las vidas, las historias y las percepciones. Se trata de un campo de estudios amplio, incluyente, mucho más diverso que los estudios de género o que los estudios gay, lésbicos, bisexuales o trans”.


Todas y todos, independientemente de nuestra orientación sexual, podemos ser incluidos en la categoría de diversidad sexual, en lo queer, explicó Owesen-Lein.


Según la activista transexual Hazel Gloria Davenport, las personas trans son unos de los puntos más interesantes de la teoría queer. Ella considera importante que el transgénero y la transexualidad aparezcan en estudios como los que se presentarán en el simposio porque esto visibilizará otras formas humanas de pensar y sentir.


Esa pluralidad se manifestará también a través de actividades sociales y culturales, como la obra de teatro Las Ochenta Mejores Amigas, de Juan Carlos Cuéllar, y la presentación de dos libros: Live Flesh: the male body in contemporary spanish cinema, escrito por Santiago Fouz Hernández y Alfredo Martínez Exposito; y Saudades de Sandra Lorenzano.


La entrada al simposio será gratuita y fue inaugurada hoy por Carmen Beatriz López Portillo Romano, rectora de la Universidad del Claustro de Sor Juana.


El doctor Antonio Marquet, autor del libro Que se quede el infinito sin estrellas, pronosticó que este evento será muy importante para entender y consolidar la diversidad sexual porque lo queer refrenda la postura política de cuestionar la heteronormatividad. “Lo queer es invertir y cuestionarlo todo”, afirmó.

2008/03/11

> Elkarrizketa: Mauro Cabral > "SOY UNA PERSONA ASIGNADA AL GENERO FEMENINO AL NACER Y ME IDENTIFICO COMO HOMBRE"


  • Entrevista a Mauro Cabral: "Soy una persona asignada al género femenino al nacer y me identifico como hombre"
  • Critica los protocolos médicos en los casos de intersexualidad
  • La Vanguardia, 2008-03-11 # Naila Vázquez · Barcelona

El argentino Mauro Cabral es licenciado en Historia y doctorado en Filosofía, colabora como experto en temas de intersexualidad y trasexualidad en el Programa para América Latina y el Caribe de la Comisión Internacional de Derechos Humanos para Gays y Lesbianas. Estos días ha estado en Barcelona para participar como docente en un máster de la Universitat de Barcelona y ha aprovechado la ocasión para dar algunas charlas sobre intersexualidad, desmontar mitos y dar a conocer realidades que a menudo no tienen cabida en los medios de comunicación o son vistas a modo de barraca de feria.

-¿A qué nos referimos cuando hablamos de intersexualidad y transexualidad?
-Son dos conceptos que se relacionan históricamente pero que apuntan a fenómenos diferentes. Ambos, con un tercero, homosexualidad, provienen de finales del siglo XIX, cuando empieza a pensarse sobre la conducta de ciertos individuos. Había personas consideradas invertidas: unos físicamente, su cuerpo estaba invertido y otros espiritualmente, su mente o su alma. Por lo general se pensaba que los homosexuales eran hombres atrapados en cuerpos de mujeres o mujeres atrapadas en cuerpos de hombres, en cambio, en otras personas esta inversión se reflejaba en el cuerpo.

-¿En el caso de la intersexualidad qué se creía?
-La intersexualidad históricamente ha designado a todas esas personas que tienen un cuerpo que varía respecto al promedio femenino o masculino. Antes se hablaba de hermafroditismo. Éste fue un lenguaje gonadal, es decir, la identidad sexual se basaba en si había testículos u ovarios, la genética aún no se había descubierto, tampoco la anestesia. Estas personas eran hombres o mujeres, aunque tuvieran cuerpos ambiguos, hasta que una vez muertos una autopsia veía qué tenían dentro del cuerpo. Cuando la medicina empieza a usar las biopsias se puede comprobar, en vida, que hay tejido ovárico y testicular en un mismo cuerpo. A finales del XIX principios del XX los médicos creen que existe la verdad gonadal pero esa verdad no le sirve a nadie. Si yo tengo una persona que actúa, vive y se identifica como mujer pero resulta que tiene dentro unos testículos que no descendieron y la trato como hombre estoy creando un monstruo…Así que la identidad no puede estar vinculada a algo tan material como las gónadas sino que debe responder a la identidad psicosocial. Ya en el siglo XX, la identidad migra de las gónadas a los genitales, que son la parte más social de nuestro cuerpo desde el punto de vista médico.


-¿Qué ocurre a partir de aquí?
-A mediados de los 50 se empieza a poder intervenir quirúrgicamente y se perfila, a mi modo de ver, la intersexualidad. La identidad está en los genitales y cuando estos no son adecuados se arreglan para que así sea. Al mismo tiempo, existían personas que se identificaban con el sexo opuesto aunque su cuerpo al nacer no tuviera ninguna traza de ambigüedad genital. Esas personas a principios de siglo eran designadas como travestis y en la década de los 50 se acuña el término transexual. Así pues, la diferencia básica es que una persona intersex nace con diferencias en sus gónadas o cromosomas y una persona transexual es una persona que, en un sistema de dos sexos, se identifica con el opuesto al que posee y, por lo general, intenta cambiar de sexo.

-En sus reseñas biográficas se lee activista intersex. ¿Cuáles son sus reivindicaciones?
-Lo que se reivindica, básicamente, es detener la práctica de cirugías que normalizan el cuerpo de niños y niñas intersex.

-¿En qué consisten estas cirugías de normalización?
-Son casos en los que el niño nace con un pene mucho más pequeño de lo normal o con la uretra desplazada –no en la punta del pene-, una niña que nace con un clítoris mayor de lo normal –y que puede seguir creciendo-, sin vagina o sin labios vaginales, o una persona cuyo cuerpo se masculiniza o feminiza en la adolescencia, alguien con genitales masculinos que al llegar la nueva hormonación de la adolescencia le crecen los pechos, por ejemplo. Entonces la medicina, por lo general, con las personas cuyo cuerpo no puede sustentar su masculinidad responde asignándolas al sexo femenino, modificando su cuerpo. Les construyen una vagina. En el caso de las niñas simplemente reajustan estos genitales. Estas operaciones se llevan a cabo en los primeros años de vida para evitar la experiencia traumática de la diferencia corporal.


-Al madurar, ¿puede que la identidad de género de ese niño con un micropene al que han convertido quirúrgicamente en niña no se corresponda, se sienta niño?
-Sí, pero ese no es el problema, es uno de ellos. La identidad puede coincidir o no. Supongamos que coincide, es una niña intersexual a la que operan y su identidad de género no es un problema, es una chica, pero una chica con insensibilidad genital. Yo soy una persona asignada al género femenino al nacer, alguien que nació sin los genitales internos que tiene hecha una vaginoplastia y me identifico como un hombre…A quién se le puede ocurrir hacerle una vaginoplastia a un hombre…A estas alturas, ya soy adulto, podría pensarlo, ver qué cirugías hay disponibles y realizarlas o no. Mi experiencia es haber pasado más de una vez por cirugía, sufrir años de dilataciones y pérdida de sensibilidad corporal, todo eso afecta igual te identifiques en el género que te identifiques.


-¿Qué responde la medicina a eso?
-Que aunque tiene consecuencias negativas, es el mejor tratamiento posible y que esas consecuencias negativas irán desapareciendo a medida que la técnica mejore.


-¿Es más difícil trabajar la aceptación de un cuerpo distinto que los problemas derivados de intervenir sobre ese cuerpo?
-No lo sé, no creo que ninguna sea más fácil. Uno mismo puede aceptar su diferencia, no debe ser tan difícil, pero ¿el resto de la gente está preparada para aceparlo? Uno de los mayores problemas de los activistas intersex es que resulta muy difícil decirle a los médicos que no tienen razón, ya que la respuesta de que con un cuerpo distinto lo vas a tener difícil sigue siendo cierta. Es complicado cambiar el modelo de tratamiento sin cambiar el mundo. Es difícil mantener la integridad del cuerpo, hay ambientes muy hostiles que cuando vuelves a tu casa te hacen pensar ¡me opero la semana que viene!


-Vincula un trasfondo de homofobia en el hecho de normalizar los cuerpos, ¿por qué?
-Los protocolos médicos que se aplican en el nacimiento de un niño intersex tienen un componente masculinista muy fuerte: todo el que no va a funcionar como chico debe convertirse en chica. La otra lógica que impera es que si un hombre no tiene capacidad para penetrar va a ser penetrado. No importan los cromosomas u otras variables, ser un hombre es poder funcionar como tal. Es decir, existe el temor que al no ser aceptado por el sexo opuesto se acerque al propio. Si bien es cierto que operar sobre los genitales de alguien es un tema peliagudo, por eso se hace durante la infancia donde la misma sexualidad no es un tema muy presente. Nadie haría la cirugía a un hombre adulto. De la misma forma se asegura que una mujer pueda practicar el coito el día de mañana porque físicamente podrá hacerlo aunque su sensibilidad sea nula.


-¿Cómo reciben otros colectivos su discurso, por ejemplo, la comunidad homosexual?
-En general para el colectivo homosexual son todo homosexuales –transexuales, intersexules…- nadie sabe quién es quién pero todo viene a abonar lo mal que viven los homosexuales en todas partes. El complejo fálico no ayuda al activismo intersex. Una vez un activista me decía que el problema son esos padres heterosexuales que van al médico con su niñito y este les advierte que con esos genitales ninguna mujer lo va a aceptar así que es mejor que sea una mujer. O podría terminar siendo homosexual. Pero pongamos que fueran padres más liberales que dijeran que no les importa lo que su hijo sea el día de mañana… El médico les podría decir tranquilamente ¿usted cree que algún homosexual va a quererle? De hecho, creo que a las mujeres heterosexuales les importa mucho menos. Hay gente que opera de otra forma pero en el discurso convencional la diversidad corporal queda para otro día.

-¿Y en el feminismo?
-Para las feministas el problema es que las cirugías intersex le ocurren a personas que ellas no están seguras que sean mujeres todavía, lo son a partir de la cirugía. Para las feministas no somos sus contemporáneos: por un lado somos monstruos antiguos, hermafroditas y, por otro, somos gente del futuro, de los cuales el colectivo feminista se va a poder ocupar una vez los problemas de las mujeres promedio hayan sido solucionados. Ya habrá tiempo...


-Tengo entendido que en Argentina para realizar una operación de cambio de sexo es necesario que un juez lo certifique y que hay que pasar por ella para poder modificar los documentos de identidad. ¿Algún cambio en estos últimos tiempos?
-Por lo general sigue siendo así. Hace un par de años, en el 2005, se autorizó a un hombre transexual a modificar su nombre y su género legales pero a condición de que se operara. Le dieron un plazo de seis meses para todas las cirugías. Si no te operas no lo puedes pedir y si no eres un "transexual genuino" no puedes hacerlo. La cirugía está prohibida a no ser que vayas delante de un juez y digas que siempre has querido ser un hombre o una mujer, que sufres mucho, que siempre te gustó jugar a pelota, que tienes un cuerpo que no te toca que no puedes no verte desnudo que no tienes relaciones sexuales, que eres heterosexual…


-¿Qué opina de la legislación española?
-En general me resulta repudiable el hecho de que el Estado tenga control sobre el género en el que la gente se identifica. Me resulta violento pedir permiso para modificar mis datos o mi cuerpo. En mi vida me voy a poner delante de un psiquiatra para que verifique mi masculinidad, salvo que lo hagan a todos. Es que debe haber un policía de género, ¿por qué debo certificar mi masculinidad? Se da el caso, por ejemplo, de un hombre transexual que cambió sus documentos en Chile y que el perito oficial, además de hacerle entrevistas y demás, decidió que debía comprobar que era virgen vaginal y analmente para certificar su masculinidad. Es una situación de una violencia extrema y que no prueba nada y eso lo hace el Estado con el fin de garantizar la identidad de alguien. No obstante, respeto a las personas que quieran pasar por esas exigencias del Estado, cada uno sabe la vida que quiere vivir.


-Para acabar, ¿cómo cree que tratan los medios de comunicación a las personas transexuales o intersexuales?
-Tengo una opinión muy desfavorable. Trabajan continuamente sobre historias arquetípicas para que la gente identifique al Transexual, al Intersexual. Yo a veces leo reportajes de gente muy bien intencionada que hablan con médicos, psicólogos y después con una persona intersex y ves ahí las fotos de quien habla, todos vestidos, los únicos que aparecen desnudos son los intersex. En este mundo no cualquiera está colgado de un gancho, no se expone a cualquiera, a algunos sí nos pasa. Lo más relevante es el pedazo de carne que nos hace distintos y no es eso, es tratarnos como a un pedazo de carne lo que nos hace distintos. Otra cosa particularmente obscena es que a la muerte de una persona transexual la prensa siempre debe poner el nombre legal. Nosotros realizamos informes para Naciones Unidas y no damos el nombre legal a no ser que sea imprescindible y funciona, en cambio, cualquier diario de pueblo cree que debe poner el nombre legal.

2008/03/04

> Berria: Salaketak > NICARAGUA: HOMOSEXUALES DENUNCIAN LA VIOLACION A SUS DERECHOS A ESTUDIAR

  • Homosexuales nicaragüenses denuncian la violación a sus derechos de estudiar
  • Terra, 2008-03-04

Una decena de homosexuales nicaragüenses denunciaron hoy a tres directores de colegios públicos por impedirles sus matrículas para estudiar, al no vestirse 'como hombres'.


La denuncia fue interpuesta en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh, no gubernamental) por siete de los diez homosexuales.


Los gays, ataviados de tacones altos, vestimenta femenina, vanidad y lápiz labial, llegaron a la sede del Cenidh para denunciar a los directores de colegios públicos de los municipios de Managua, Mateare y Ciudad Sandino.


En la denuncia, los homosexuales afirman que autoridades del Ministerio nicaragüense de Educación negaron el acceso a la enseñanza de 'personas que se identifican a sí mismas con una identidad diferente a las establecidas'.


Agregan que en total son 'diez compañeros y compañeras que durante el 2008 han sido rechazadas en distintos centros escolares de Nicaragua, lo que es muy preocupante pues denota la existencia de políticas institucionales al margen de lo establecido en la Constitución y las leyes de la República'.


Los homosexuales, que están aglutinados en la Asociación Movimiento Gay Lésbico Inter-Municipal (Amglim), integrado por 500 miembros, enumeraron una serie de artículos de la Constitución que protegen sus derechos, incluido a estudiar.


Uno de los denunciantes, en declaraciones a un canal local de la televisión, dijo que el director de uno de esos colegios le negó la matrícula escolar por haber llegado vestido de mujer, con cabellera larga, chapas colgadas, pintados los labios y con tacones altos, y no 'como hombre'.


'Vos naciste hombre y así tienes que venir' al colegio, le habría dicho Juan Carlos Urbina, director del colegio 'Alfonso Cortés', de Mateare, según el homosexual.


Guillermo López, asistente de la Dirección General del Ministerio de Educación, negó que sea orientación de esa institución rechazar a los homosexuales en los centros de estudio.


'No hay ninguna exclusión para las matrículas, la condición es que tenga deseos de estudiar la persona, sea varón o mujer', agregó.


El funcionario dijo que investigarán esos casos y que harán un llamado a los directores de los colegios 'para que no se establezca ninguna exclusión'.

2008/02/12

> Iritzia: Belén Martínez > UN TUPIDO VELO

  • Un tupido velo
  • Deberíamos preguntarnos las razones por las que personas indiferentes e incluso hostiles a las reivindicaciones feministas, se convierten de la noche a la mañana en partisanas proactivas de la lucha anti-velo
  • Gara, 2008-02-12 # Belén Martínez · Analista social

El Parlamento turco aprobaba el pasado sábado la autorización que permite a las mujeres acudir a las universidades del país portando el velo islámico. El Ejército turco -ese mismo que se vanagloria de masacrar a la población kurda y hace incursiones en el norte de Irak- y parte de la judicatura han mostrado su desacuerdo con la medida, ya que consideran el velo como un símbolo político del Islam.


El uso del hijab (velo) es una de las prácticas que suscita diferentes grados de controversia entre las personas de confesión musulmana, y un motivo de preocupación pública creciente en el viejo continente (obsesión, en algunos casos). En el Estado francés, la crisis del foulard de 1994 se inscribía en un contexto particular: las secuelas de la denominada primera guerra del Golfo; mientras que la ley de 15 de marzo de 2004, relativa a la prohibición de portar signos que manifiestan una pertenencia religiosa en las escuelas públicas, surge en otro contexto: el del 11-S y la guerra contra el terrorismo en Afganistán e Irak.


Desde setiembre de 2001, asistimos a una estigmatización de la población musulmana y a una demonización imparable del Islam, así como a una instrumentalización del principio de igualdad entre los sexos y a una tentativa de manipulación de las mujeres de origen árabe y/o musulmán. El Islam se ha convertido así en el caballo de Troya que supuestamente amenaza las conquistas feministas. ¿Quién ofrecerá otra flor a las mujeres de Kabul?


A la hora de abordar la cuestión del velo y analizar su propagación, deberíamos tener en cuenta cómo se forjan los mecanismos de reparación de una identidad lastimada, profundamente herida, bien por décadas de regímenes dictatoriales y de hostilidad occidental, bien por la incapacidad de gestionar la diversidad. Conozco chicas de la banlieue parisina que llevan el velo para afirmar su diferencia, y su postura individual y espiritual no se inscribe en ningún discurso teológico oscurantista. Son chicas que aspiran y luchan por un mundo más justo, con iguales oportunidades para todas y todos, y su combate no es un combate comunitarista, contrariamente a lo que se pudiera creer.


Deberíamos preguntarnos las razones por las que personas indiferentes e incluso hostiles a las reivindicaciones feministas, se convierten de la noche a la mañana en partisanas proactivas de la lucha anti-velo, invocando las raíces patriarcales de la sumisión de las mujeres a los hombres.


Dialogar sobre el velo significa, en primer lugar, dialogar con jóvenes y adultas que usan el hijab -o la bandana-, situando el debate en los diferentes parámetros y huyendo de posiciones de esencialismo cultural, que consideran lo universal portador de justicia y de igualdad como occidental, blanco y de tradición cristiana.


Prohibir lo que desaprobamos, por miedos irracionales y angustias infundadas, puede conducirnos al dogmatismo moral y a la intolerancia más extrema, sobre todo cuando somos incapaces de revisar críticamente nuestros propios valores y prácticas sexistas y racistas.

2008/02/09

> Berria: Argitalpenak > BEATRIZ PRECIADO AHONDA EN LA LLAMADA FILOSOFIA QUEER EN SU "TESTO YONQUI"

  • Beatriz Preciado ahonda en la llamada 'filosofía queer' en su 'Testo Yonqui'
  • Terra, 2008-02-09

Para hacer filosofía contemporánea es necesario partir de tu experiencia previa', opina Beatriz Preciado, profesora de Teoría de Género en la Universidad de París VIII y autora de 'Testo Yonqui', con el que ahonda en la filosofía 'queer' a través de su experiencia con el consumo de testosterona en gel.


'Cuando comencé el libro ya había empezado a administrarme testosterona en gel; se trataba de utilizar mi cuerpo como base de experimentación', confiesa la autora en una entrevista con Efe.


La muerte de Guillaume Dustan, una figura importante para las políticas homosexuales en Francia y editor de su libro anterior, 'Manifiesto contra-sexual', motivó que Beatriz Preciado decidiera hacer pública su experiencia con una obra en la que trata las prácticas transgénero y con la que pretende que nos cuestionemos 'las retóricas de género y que podamos imaginar otras sexualidades'.


Para ello se vale de la filosofía 'queer', a la que define como 'el feminismo del siglo XXI'. De acuerdo con esta teoría, que critica tanto a los modelos masculinos y femeninos como a las políticas gays y lesbianas por haberse integrado en el Estado al defender convenciones como familia e hijos, 'heterosexuales y homosexuales son ficciones normativas que producen violencia'.


Preciado va aún más lejos y su discurso, que ataca a todo lo que huela a tradicional, se enfrenta también con el feminismo, del que dice que se ha convertido 'en un movimiento blanco, burgués y de clase media'. 'El sujeto del feminismo -apunta- no debería ser la mujer, sino identificar las corrientes de género'.


'Es importante que la gente se dé cuenta que no podemos reflexionar sobre la sexualidad usando las categorías del siglo XIX', reflexiona la autora de 'Testo Yonqui' (Espasa).


Ella explica que las identidades sexuales o de género 'son construcciones culturales y políticas que empiezan a arraigarse a partir del siglo XIX'. 'Esas categorías -prosigue- convienen a un tipo de gestión política relacionada con el control del individuo'.


Ayudar a la gente a librarse de ese control es otro de los objetivos que Beatriz Preciado persigue con su libro, ya que considera que éste 'puede actuar como un proceso liberatorio y suscitar una propuesta política'.


Como profesora universitaria, la autora está en contacto constante con la juventud, a la que no ve lejos del cambio que plantea. 'Aunque parezca paradójico, mi discurso está mucho más cercano a la sociedad de lo que pudiera parecer', declara.


Sin embargo, cree que su libro, al que tacha de atípico, 'puede ser como un ovni para el Estado español', ya que lo considera 'mucho más conservador', a pesar de su legislación sobre el matrimonio homosexual.


Que 'Testo Yonqui' recuerde, por su título, a la obra de William Burroughs no es casualidad. Beatriz relata que 'estaba paseando por una librería de Londres' y vio el 'Yonqui' de Burroughs, entonces pensó que 'uno puede ser yonqui de cualquier cosa no regulada por el Estado' y que ella quería acercarse a ese concepto.

> Berria: Argitalpenak > BEATRIZ PRECIADO: "HAY QUE ABOLIR LA MENCION AL SEXO EN EL CARNET DE IDENTIDAD"

  • Preciado: ´Hay que abolir la mención al `sexo´ en el carnet de identidad´
  • Faro de Vigo, 2008-02-09 # Rafa López · Vigo

La filósofa Beatriz Preciado defendió ayer en el Club FARO una nueva concepción de la sexualidad, entendida como el efecto de un conjunto de procesos de construcción cultural. Para la pensadora, profesora de Historia y Teoría del Cuerpo y de Teorías Contemporáneas de Género en la Universidad de San Denís (París), nociones como hombre y mujer, homosexual y heterosexual, "son obsoletas", por lo que "hay que abolir la mención `sexo´ en el carnet de identidad".


Preciado (Burgos, 1970) se apoyó en los planteamientos de Michel Foucault para afirmar que homosexualidad y heterosexualidad son nociones del siglo XIX. "Antes del siglo XIX no hay identidades sexuales, hay prácticas sexuales como la sodomía y la felación". La conferenciante, que vive a caballo entre Barcelona y París, argumentó que las identidades sexuales aparecen en el discurso médico y jurídico decimonónico "buscando establecer una continuidad estricta entre sexo y reproducción, para asentar el capitalismo en la familia heterosexual como núcleo de reproducción de capital social".


Autora del "Manifiesto contra-sexual", un libro considerado el "libro rojo" de la llamada "teoría queer", Beatriz Preciado experimentó en su propio cuerpo los efectos de la testosterona, considerada por los científicos la "hormona masculina", y que se administró durante ocho meses en dosis de 50 miligramos mediante un gel. Los resultados de su experiencia, así como sus conclusiones filosóficas, los ha recogido en su última obra, "Testo yonqui". Se trata de un experimento como "autocobaya" al estilo de los que llevaron a cabo Sigmund Freud con la cocaína y Walter Benjamin con el hachís.


"Yonqui" de testosterona
Para que a una mujer le sea prescrita la testosterona debe acudir a un psiquiatra y ser declarada "disfórica" de género, así como seguir un protocolo de cambio de sexo, sometiéndose a un proceso quirúrgico. "Prefería definirme como `yonqui´, como usuaria habitual de una sustancia prohibida, a ser calificada de disfórica", comentó. Además, el término "yonqui" del título lo tomó de la obra de William Burroughs.


"Testo yonqui" es también un "libro de duelo" por Guillaume Dustan, editor francés de su primera obra, y que al igual que autores como Hervé Guibert y Denis Cooper, utilizó la escritura para experimentar con su sexualidad. Esos capítulos del libro de Beatriz Preciado constituyen un "diario" de la vida sexual de la autora. "Hay muchas páginas que calificarán de absolutamente pornográficas", advirtió.


Beatriz Preciado se define como "transgénero", algo que va más allá de la masculinidad y de la feminidad. "Nunca me he considerado como un hombre o como una mujer, me he sentido disidente -explicó-. La idea de cambiar de sexo no me seducía, no me siento cómoda en ninguno de esos dos términos, los considero ficciones políticas".


Teoría "queer"
Alumna de Jacques Derrida, Beatriz Preciado está considerada como una de las principales activistas de la teoría "queer" en Europa. Este movimiento apareció en Estados Unidos a principios de los años noventa como reacción a las políticas de identidad gays y lesbianas que abogaban por la integración de las diferencias en la cultura heterosexual dominante.


Para Preciado, "toda identidad tiene efectos normativos, y por tanto, opresivos. Hay que ser crítico con cualquier identificación identitaria". Los partidarios de la teoría "queer" toman una injuria (la palabra significa "marica", "tortillera" o "raro", en inglés) "para oponerse a políticas gay que se hacían cada vez más naturalizantes, normalizantes". Matizó que no es contraria a la aprobación del matrimonio y de la adopción homosexual, pero sí del matrimonio como institución "burguesa, machista y normativa".

2008/02/06

> Berria: Justizia > ALEMANIA: INTERSEXUAL GANA PROCESO CONTRA EL CIRUJANO QUE LA CONVIRTIO EN HOMBRE

  • Intersexual gana proceso contra cirujano que la convirtió en hombre
  • Terra, 2008-02-06

Una intersexual de 48 años ganó hoy un proceso judicial en Alemania contra un cirujano que la convirtió en hombre hace 30 años mediante de una operación.


La Audiencia Provincial de Colonia (oeste de Alemania) determinó hoy que la operación había violado los derechos de la demandante puesto que se le extirparon los órganos sexuales femeninos internos sin haberla informado suficientemente al respecto.


La demandante se llama Thomas pero lucha por ser registrada civilmente como Christiane V. y la historia de su caso empezó prácticamente con su nacimiento cuando fue identificada como un niño debido a que un clítoris extraordinariamente grande fue confundido con un pene.


Pese a que, según dice, desde su niñez se sintió como una niña, fue educada como si fuese un varón e intentó forzar la definición de su sexo a través de cócteles de hormonas.


La demandante sostiene que esos cócteles de hormonas le causaron problemas de salud y atribuye a ello los dolores en los huesos que hoy padece y el hecho de haber interrumpido prematuramente su proceso de crecimiento.


Su situación se agravó aún más cuando, a la edad de 18 años, el cirujano demandado le extirpó el útero y las trompas de falopio.


Más tarde fue sometida a otras operaciones que tenían como propósito convertir su clítoris en un pene normal, lo que no llegó a conseguirse.


El médico demandado fue condenado a pagar una indemnización de 100.000 euros.


El argumento clave del tribunal es que antes de la operación todos los implicados habían partido de la base de que Christiane V. era un hombre.


En el momento en que el cirujano encontró durante la intervención quirúrgica órganos sexuales internos femeninos y no órganos masculinos había debido interrumpir de inmediato la operación.


El médico demandado no estuvo presente durante la lectura de la sentencia y el abogado de Christiane V. parte de la base de que el demandado interpondrá un recurso contra la decisión judicial.


El único demandado es el cirujano que operó a Christiane V. en 1977, porque los casos de los médicos responsables de los errores anteriores ya han prescrito.

2008/02/04

> Berria: Argitalpenak > "IGUALES EN AMOR, IGUALES EN DESEO", UN ENSAYO QUE SE SUMERGE EN EL UNIVERSO GAY Y LESBICO


  • Un ensayo canario se sumerge en el universo gay y lésbico
  • Canarias 7, 2008-02-04 # Erika Marrero · las Palmas de Gran Canaria

Los investigadores Ángeles Mateo y Arturo Delgado acaban de editar “Iguales en amor, iguales en deseo”, un libro que se presentará próximamente en Miami y en Nueva York, que nació en el seno de un Seminario Gay y Lésbico celebrado en la ULPGC, premiado en 2007 por GAMA.


Ángeles Mateo del Pino, profesora titular de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y Arturo Delgado Cabrera, catedrático de la mencionada universidad, son los editores de “Iguales en amor, iguales en deseo. Cultura, sexualidad y disidencia”, un ensayo publicado por Advana Vieja, crisol de diversos aspectos relacionados con la identidad, el género y la sexualidad en los ámbitos de la literatura, la historia, el cine y la ópera.


La novedad de esta publicación es, por un lado, su importancia dentro de los estudios canarios, ya que se tratan temas de escasa importancia dentro de la investigación isleña actual; por otro lado, su próxima presentación en Miami y Nueva York entre febrero y marzo.


El libro recoge nueve conferencias que fueron impartidas en el año 2006 en el Seminario de Literatura Gay y Lésbica, celebrado en la ULPGC, que recibió el pasado año el premio GAMA a la difusión de cultura LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales, y Bisexuales). Participan en él varios profesores de la ULPGC, uno de la Universidad de Murcia (José Belmonte) y otro de la Universidad de Kentucky (Brian Dendle).


Cubrir un vacío
El libro nos permite leer la cultura para conocer la conciencia sexual que se desprende de cada época, los conflictos entre la realidad y el deseo, entre la moral y la ética, y entre la conciencia personal y las normas sociales. «Hemos intentado cubrir un amplio abanico de literatura hispanoamericana y europea, además del cine y la historia», señala Mateo, que ha querido destacar que «desde el punto de vista universitario, se está llenando un vacío que otros colegas de la profesión llevan trabajando desde hace tiempo por otros derroteros».


«En Canarias hay pocos libros que hagan una reflexión de los estudios culturales desde el punto de vista de la interdisciplinariedad», concluye la investigadora, no sin criticar la «pésima distribución de los libros canarios, que ni siquiera pueden conseguirse a veces en las librerías isleñas. Por ello hemos recurrido a la editorial Advana».