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2008/12/27

> Berria: Eliza > LOS OBISPOS TILDAN DE "ZAFIA" LA CAMPAÑA A FAVOR DEL PRESERVATIVO

  • Los obispos tildan de 'zafia' la campaña a favor del preservativo
  • El arzobispo de Valladolid, Braulio Rodríguez pregunta "¿Por qué tenemos que soportar semejante desmesura?"
  • Público, 2008-12-27 # Jesús Bastante · Madrid
Cuando apenas restan unas horas para la misa de las familias organizada por el cardenal Rouco en la plaza de Colón, en Madrid, y pese a que oficialmente se continúa diciendo que la misma "no tendrá carácter político, sino pastoral", algunos obispos han decidido "echar el resto" y denunciar la "legislación irracional" que, sobre la familia y la moral sexual, ha elaborado el Gobierno.

Uno de los más radicales ha sido el arzobispo de Valladolid, Braulio Rodríguez, quien en su pastoral de esta semana arremete contra la "zafia campaña del Ministerio de Sanidad" sobre el uso del preservativo en las relaciones sexuales entre los más jóvenes.

Condón, «sexo inseguro»
"¿Por qué tenemos que soportar semejante desmesura?", apunta el prelado, quien se cuestiona "¿quién es el Gobierno para adoctrinar a los adolescentes, menores de edad, en áreas que competen fundamentalmente a los padres? ¿Por qué nuestros políticos no se dedican a resolver los verdaderos problemas de los ciudadanos, en vez de tratar, con su supuesta progresía, de ganar votos de jovencitos burgueses proporcionándoles sexo seguro, que es inseguro y que embrutece?

Por su parte, el secretario general de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, denunció a EP que en España "no ha habido nunca" una legislación sobre el matrimonio "tan irracional" como la actual. En su opinión, "las leyes españolas no lo reconocen [el matrimonio] y esto tiene unas consecuencias para la vida social de una trascendencia incalculable".

Aunque no acudirá a Madrid, el vicepresidente del Episcopado, Ricardo Blázquez, ha emitido un mensaje para la jornada de la Familia que él celebrará en la diócesis de Bilbao en el que insiste en que "algo no va bien" en lo referente a la familia en España.

El obispo ha deseado que la sociedad española puede aún "superar la desfiguración sustancial que significa llamar matrimonio a la unión de dos personas del mismo sexo", y ha animado a los católicos a "echar el resto y hacer todos los esfuerzos posibles para cuidar" sus familias.

2008/12/22

> Iritzia: Hispanidad > EL PSOE RETIRO DE LA NORMATIVA SOBRE MATRIMONIO LAS PALABRAS PADRE Y MADRE, ESPOSO Y ESPOSA

  • El PSOE retiró de la normativa sobre matrimonio las palabras padre y madre, esposo y esposa
  • El secretario de la Conferencia Episcopal española, obispo Martínez Camino, considera que la legislación de 2005 sobre matrimonio sitúa a España en una situación muy peculiar
  • Hispanidad, 2008-12-22
Lo dice el reelegido secretario de la Conferencia Episcopal, Monseñor Martínez Camino: la legislación socialista sobre matrimonio de 2005 es peculiar. Tanto es así que suprimió los términos “padre”, “madre”, “esposo” y “esposa”, sustituyéndolos por genéricos como “cónyuge” o “progenitor” (A o B, según depende).

La reforma del Código Civil tuvo como consecuencia el homomonio y el divorcio express, o divorcio porque sí, según la famosa frase de la vicepresidenta primera del Gobierno, Teresa Fernández de la Vega: “A nadie hay que preguntarle por qué se divorcia”, En tres meses, divorciado.

Desde entonces se han disparado las rupturas matrimoniales, aunque no los homomonios, porque, sencillamente, los homosexuales no creen en el matrimonio: sólo querían acceder a él por fastidiar.

Todo ello en vísperas de la Eucaristía (esta vez sí, Eucaristía) que se celebrará el 28 de junio, Festividad de la Sagrada Familia, en la madrileña Plaza de Colón. La misma que un año atrás provocó las iras de Zapatero quien interpretó la multitudinaria reunión como un apoyo al voto del Partido Popular, cuando lo cierto es que las críticas emitidas por los cardanes Antonio María Rouco y Garcia Gasco servían de baldón tanto al PSOE como al PP.

> Berria: Homofobia > MARTINEZ CAMINO: NO HA HABIDO NUNCA UNA LEGISLACION SOBRE MATRIMONIO TAN IRRACIONAL

  • Juan Antonio Martínez Camino: 'No ha habido nunca' una legislación sobre matrimonio 'tan irracional'
  • El Correo de Andalucía, 2008-12-22
El secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y obispo auxiliar de Madrid, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, manifestó que "no ha habido nunca" una legislación sobre matrimonio "tan irracional" como la que tiene hoy España, ya que con la última reforma del Código Civil en materia de matrimonio "se han suprimido las palabras padre y madre, y esposo y esposa".

En entrevista a Europa Press, el también portavoz del Episcopado explicó que en España "se ha suprimido el reconocimiento del matrimonio en su especificidad". "Las leyes españolas no lo reconocen y esto tiene unas consecuencias para la vida social de una trascendencia incalculable", agregó. En este sentido, reiteró que esta normativa "afecta negativamente a todas las familias", porque, en su opinión, "el futuro ser esposo y esposa de los niños no está reconocido ni protegido". "Es uno de los graves problemas que tenemos", apuntó.

Sobre la celebración eucarística del próximo domingo día 28, que ha organizado el cardenal arzobispo de Madrid, monseñor Antonio María Rouco Varela, en la madrileña plaza de Colón, Martínez Camino dijo que este año se había optado por un Misa porque el año pasado la celebración 'Por la Familia Cristiana' "resultó demasiado larga". "Se hará una celebración pausada y solemne, de manera que todo el mundo pueda participar con intensidad y entusiasmo", agregó.

Así, auguró "una presencia masiva al evento", ya que, según dijo, llegarán de fuera de Madrid decenas de miles de personas, mientras que Madrid "estará entera". Sobre la posibilidad de realizar este evento en otras ciudades en años próximos, dijo que lo importante es que el día de la Sagrada Familia adquiera "un carácter de especial celebración". "Es especialmente necesario rezar por la familia y mostrar su belleza y significado", apuntó.

Con todo, recordó que "la inmensa mayoría" de los españoles viven "en familias unidas, que viven un proyecto de amor entre hombre y mujer y quieren a sus hijos". "Es lo normal en España, e infinitamente más bella y superior a modelos alternativos". En este sentido, Camino dijo que el Día de la Sagrada Familia "tiene una relevancia pública especial", porque "la familia es la clave de la vida social".

2008/11/27

> Berria: Eliza > EL PORTAVOZ DE LOS OBISPOS DICE QUE EL CRICIFIJO ES "SIGNO DE LIBERTAD"

  • El portavoz de los obispos dice que el crucifijo es "signo de libertad"
  • Los prelados reeligen secretario general a Martínez Camino en una reñida votación
  • El País, 2008-11-27 # Juan G. Bedoya · Madrid

"El crucifijo es un signo de garantía de la libertad frente al totalitarismo". Lo dijo ayer el portavoz y secretario general de la Conferencia Epicopal Española (CEE), el jesuita Juan Antonio Martínez Camino, sobre la sentencia que ordena retirar los crucifijos en el colegio Macías Picavea de Valladolid. "Nadie debe temer lo que significa la cruz cuando está presente en la vida pública, porque es un signo de libertad y de distinción entre el Estado y la Iglesia. El que pende de la cruz es el que dijo 'dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios", argumentó Martínez Camino. Minutos antes, había sido reelegido para el cargo. Obtuvo 39 votos de los 77 que se emitieron, frente a 32 votos del sacerdote Eduardo García Parrilla, actual vicesecretario para Asuntos Generales de la CEE.


Los otros candidatos, el obispo de Huesca y Jaca, Jesús Sanz Montes, y el prelado auxiliar de Oviedo, Raúl Berzosa, recibieron dos y tres votos, respectivamente. Se emitió un voto en blanco. Martínez Camino lleva cinco años en el cargo y es uno de los obispos auxiliares del prelado de Madrid y presidente de la CEE, cardenal Antonio María Rouco. Ha sido reelegido para un mandato de otros cinco años.


La apretada votación de ayer constata la división de los obispos entre los partidarios de enfrentarse sin tapujos a las políticas del Gobierno socialista, encabezados por Rouco, y quienes preferirían reacciones más templadas ante las mismas cuestiones, representados por el obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez. Éste fue desbancado por Rouco de la presidencia de la CEE en marzo pasado en otra reñida elección.


Susceptible, quizás, a esa ajustada división de sensibilidades, el reelegido portavoz se expresó ayer con moderación sobre dos polémicas de actualidad: la retirada de crucifijos en la escuela pública y la aplicación de la llamada Ley de la Memoria Histórica. Sobre este último asunto, el portavoz episcopal sostuvo ayer que su iglesia "respeta y apoya que se busque y se honre a todos los seres queridos que libremente quieran ser buscados por sus familiares".

2008/02/01

> Berria: Hauteskundeak > MARTINEZ CAMINO AFIRMA QUE NINGUN PARTIDO CUMPLE LAS DIRECTRICES DE LA IGLESIA

  • Martínez Camino: "Ningún partido cumple las directrices de la Iglesia"
  • Telecinco, 2008-02-01 # EBP

El jueves los obispos aconsejan a los votantes católicos a la hora de decidir su voto. Juan Antonio Martínez Camino, portavoz de la Conferencia Episcopal Española ha estado en La Mirada Crítica. Se ha defendido de las acusaciones socialistas que sitúan a la Iglesia del lado del Partido Popular. Martínez Campo sostiene que ningún grupo cumple sus 20 directrices y que hay que “votar por el mal menor”.


“Los obispos no dicen a quien hay que votar. Hemos dado una serie de criterios para que quienes nos quieren escuchar tengan una idea…Estos son unos consejos sobre asuntos como el aborto o la educación”, ha insistido Martínez Camino.


El portavoz insiste: “Los obispos respetan a quines votan de otra manera. Pero tenemos la labor de recordar la ética social” Y añade que “más preocupante es, que porque la Iglesia ejerza su obligación pastoral y su derecho a expresarse, alguien diga que está fuera de la democracia” en referencia al partido socialista.


“El voto es un acto político que implica sopesar…No es una novedad que los obispos hablen de la moral del terrorismo”, comenta el portavoz de los obispos y explica que “lo que se dice en esa nota esta basado en una pastoral. No es una doctrina inventada ayer”


Ha asegurado que la Iglesia no dice que no se negocie, sino que no se puede tener como interlocutores políticos a los terroristas. “Una banda de asesinos no puede ser interlocutor político, pero una cosa es hablar y otra negociar políticamente”, ha afirmado Martínez Camino para puntualizar que ellos no han dicho que el Gobierno actual “les haya dado carta política”

Críticas para todos
Poco después de que se hiciera pública la nota de los obispos, el PSOE emitió un comunicado en el sostiene la "inmoralidad" de la Iglesia por "hacer camapaña con el terrorismo".


No obstante, el sacerdote ha ido más allá. No sólo ha respondido a los socialistas, sino también al resto de formaciones políticas que han guardado silencio. Además, ha terminado diciendo que la Iglesia no ha entrado en campaña, que se mantiene fuera.

2008/01/06

> Iritzia: Juan A. Martínez Camino > EL MATRIMONIO YA NO EXISTE LEGALMENTE

  • El Matrimonio ya no existe legalmente
  • El secretario general de la Conferencia Episcopal expone la verdadera trascendencia que, a su juicio, tienen las reformas jurídicas sobre el matrimonio, que en los últimos días han llevado a las calles a la Iglesia Católica en contra del Gobierno
  • El Mundo, 2008-01-06 # Juan A. Martínez Camino

Los promotores de la actual legislación española sobre el matrimonio pretenden hacer creer a la gente que es la más beneficiosa que existe en el mundo, puesto que -según repiten machaconamente- habría «extendido el derecho» a contraer matrimonio a quienes desean hacerlo con otra persona de su mismo sexo. Suelen añadir que de este modo las «uniones homosexuales» han sido -por fin- plenamente equiparadas al matrimonio y que se ha logrado eliminar la discriminación que siempre habrían sufrido ciertas minorías. Y todo, sin perjuicio para nadie. Son frases que pueden sonar bien, pero que enmascaran una lacerante realidad, muy distinta.


No es cierto que las uniones homosexuales hayan sido equiparadas al matrimonio. La Ley de Reforma del Código Civil en Materia de Matrimonio (13/2005) ha hecho justamente lo contrario: ha equiparado el matrimonio a las uniones de personas del mismo sexo. Y aquí, el orden de factores altera radicalmente el producto. El «matrimonio» resultante de esa operación legal ya no es la unión de un varón y de una mujer, sino la unión de cualesquiera ciudadanos. Queda así desnaturalizado por completo, en su especificidad, el contrato al que todas las legislaciones del mundo han llamado matrimonio, antes y después de Cristo. De modo que no es en absoluto exagerado decir -aunque comprendo que pueda parecerlo- que en España el matrimonio ha dejado de existir legalmente, puesto que, bajo ese nombre, el Código Civil actual entiende la unión de cualesquiera personas, con total independencia de su identidad sexual.


En otros países (poquísimos) sí se han equiparado las uniones de personas del mismo sexo al matrimonio. No es que nos parezca tampoco nada justo, pero es ciertamente otra cosa. Allí el matrimonio sigue siendo la unión de un varón y de una mujer, del esposo y de la esposa, y las leyes se han limitado a declarar que las uniones de personas del mismo sexo gozan plenamente -en algún raro caso de equiparación plena- de los mismos derechos que el matrimonio.


En cambio, la mencionada Ley de Reforma del Código Civil -aprobada, por cierto, con una escasa mayoría en el Congreso y con el voto en contra del Senado- se ha permitido evacuar el contenido específico del contrato matrimonial por un método tan simple como devastador. A saber: eliminando del título correspondiente del Código las palabras «esposo/esposa» o «marido/mujer» y sustituyéndolas por «cónyuges», un término genérico que se salta la diferencia cualitativa entre el varón y la mujer. La misma suerte corrieron las palabras «padre» y «madre», que son reemplazadas por la palabra «progenitor». Luego hubo que precisar algo más y cuantificar lo que antes eran cualidades distintas y en los registros civiles leemos «cónyuge A» y «cónyuge B», en lugar de esposo y esposa. Procedimiento ridículo y triste, pero necesario para evitar esas palabras sagradas, que se han vuelto nefandas para la ideología de género que ha copado las leyes españolas.


El matrimonio, pues, ha sido equiparado a una unión asexuada de «cónyuges» y/o de «progenitores». Naturalmente no se prohíbe que puedan ser de sexo distinto, pero no es necesario que lo sean. Con lo cual el matrimonio ha dejado de existir en su especificidad. Es como si el reglamento del fútbol dijera simplemente que es un juego de balón; así habría sido equiparado, entre otros, al baloncesto o al balonmano. No se habría prohibido, ciertamente, jugar el balón con el pie, pero tampoco se habría excluido que pudiera ser jugado con la mano por todos los jugadores y en todas las ocasiones, por lo que, sencillamente, habría dejado de existir como balompié.


La disolución del matrimonio como figura jurídica propia no es una pura sutileza conceptual. Es un gravísimo acontecimiento de carácter epocal que trae consigo consecuencias muy negativas para la vida de todos los españoles. Significa que el matrimonio no está ni reconocido ni protegido por la ley en cuanto tal. Las leyes protegen hoy todo tipo de realidades y de bienes muy concretos: desde los osos pardos hasta los quesos de La Mancha. Está muy bien. Pero, mientras tanto, se le ha retirado la protección legal a esa realidad humana tan determinante del presente y del futuro de la sociedad que es el matrimonio, el nicho ecológico de la vida humana, el ámbito fontal de la identidad de las personas, de la cultura y de la paz.


Comprendo que quien haya tenido la deferencia de leerme hasta aquí pueda pensar que es muy exagerado lo que digo o que, concediendo al menos que algo pueda haber de lo dicho, no se trata de un asunto que le pueda afectar seriamente a él o a ella. Tratemos, pues, de verificar lo que decimos con un solo ejemplo que pone de manifiesto cómo todos quedan afectados por la desprotección jurídica del matrimonio.


No hay ningún español que no se vea concernido por las realidades significadas por las palabras «padre», «madre», «esposo» o «esposa». Pues bien, estas realidades son ahora olímpicamente ignoradas por la Ley. Nadie puede pretender que la Ley proteja su cualidad de esposo o de esposa, de padre o de madre, por la sencilla razón de que esos conceptos han sido eliminados del Código Civil y han dejado de ser realidades jurídicas. Siguen siendo, naturalmente, realidades humanas de primer orden, pero ya no realidades que merezcan una protección legal. En España, llamar esposo o esposa a una persona y tenerla como tal es algo perteneciente al mundo privado, de los afectos, de los gustos o, en su caso, de la literatura, pero no un bien jurídico públicamente defendible.


Prueba de ello es el caso siguiente. Una niña de seis años viene del colegio contándole a su madre que la profesora le ha dicho que se podrá casar con su amiguita Verónica. La madre, horrorizada, trata de explicarle un poco las cosas. Al día siguiente, la niña vuelve del colegio llorando y tachando a su madre de mentirosa porque la profesora le ha explicado de nuevo que sí podrá casarse con Verónica y que su madre está anticuada y es «homófoba». ¿Podrá esta madre tratar de defender legalmente la realidad de su hija como futura esposa de su futuro esposo y exigir a la maestra que deje de tratar de borrar de la cabecita de su hija los conceptos sagrados de «esposo» y «»esposa»? No podrá, porque los promotores de la actual legislación sobre el matrimonio le han arrebatado ese derecho. En cambio, si insiste en denunciar la tropelía de la profesora, puede sucederle que alguien la denuncie a ella por «homófoba» y por educar a su hija según criterios de «discriminación por razón de género».


En resumen: la actual legislación española no reconoce ni protege al matrimonio y, por tanto, supone un retroceso histórico respecto de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, de la que este año celebramos el sexagésimo aniversario. La sociedad debe reaccionar enérgicamente ante este estado de cosas. Gracias a Dios, lo está haciendo ya.


Determinada prensa me atribuye de modo reiterado una afirmación que nunca he hecho. Dicen que he dicho que la mal llamada Ley del Matrimonio Homosexual es lo más grave que le ha acontecido a la Iglesia en sus dos mil años de Historia. No lo sé. Es difícil calibrar que sea lo más grave que le haya acontecido a la Iglesia. Lo que sí he dicho y reitero es que la Iglesia nunca se ha encontrado con una legislación sobre el matrimonio como la que ahora tenemos en España. Una legislación que no es que haya tipificado para una minoría lo que podría mal llamarse un matrimonio homosexual, sino que ha deshecho el matrimonio de todos, arrojándolo fuera de la Ley. El desafío es de grueso calibre. Hay que responder a él de manera proporcionada. Lo que está en juego no son tanto los derechos de la Iglesia, cuanto los derechos fundamentales del ser humano.