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2008/10/26

> Iritzia: El País > TAN CIEGO NO SERA...

  • Tan ciego no será ...
  • El País, 2008-10-26 # Editorial

Uno de los argumentos más clásicos contra el darwinismo es el problema de la 'preadaptación'. El ojo es sin duda una adaptación para ver, pero su evolución exige pasar por la décima parte de un ojo (la 'preadaptación'), y ¿para qué sirve eso? Las aves tienen plumas, pero basta echar un vistazo a una gallina para comprobar que eso no basta para volar. De hecho, sabemos que las plumas evolucionaron en los dinosaurios antes que el vuelo, por muy útiles que resultaran después para él: las plumas son una preadaptación al vuelo. Entonces, ¿por qué evolucionaron?


Los biólogos han conjeturado hasta ahora que las plumas pudieron aparecer como un aislante térmico, por la simple razón de que lo son. Pero el recién anunciado descubrimiento del dinosaurion jurásico Epidexipteryx ("alarde de plumas", literalmente), que vivió en China hace 160 millones de años, parece quitarles la razón. Y dársela en cambio a John Maynard Keynes.


Un tabloide británico publicaba las fotos de cien bellezas para que sus lectores eligieran a cinco. Pero le daban el premio al lector que hubiera votado... ¡a las cinco que ganaran! La gente, claro, aprendió enseguida a votar no por las caras que más le gustaban, sino por las que creía que más le iban a gustar a los demás. La Bolsa, vio Keynes, funciona igual, y ello la hace proclive a los juegos de espejos. Un buen ejemplo es el actual índice de confianza del consumidor (ICC), que viene a medir las creencias de la gente sobre las creencias de los demás.


La décima parte de una cola -cuatro plumas sueltas- no le servía a Epidexipteryx para volar, ni para aislarse del frío. Al pequeño dinosaurio jurásico, como a los concursantes de Keynes, no le importaba tanto para qué sirvieran esas plumas como para qué pensaran los demás que servían, sobre todo si los demás eran del sexo opuesto. Como las aves actuales, con casos tan espectaculares como el pavo real, y como la economía financiera, donde no hace falta citar casos extremos, Epidexipteryx usaba sus plumas para seducir. Charles Darwin creía que el amor es un motor de la evolución. Tan ciego no será si mueve el mundo.

2008/08/29

> Elkarrizketa: Annie Sprinkle y Elizabeth Stephens > "EL AMOR SE HA CONVERTIDO EN EL ULTIMO TABU"

  • Annie Sprinkle y Elizabeth Stephens · Artistas y teóricas del feminismo
  • "El amor se ha convertido en el último tabú"
  • El País, 2008-08-29 # June Fernández · Bilbao

De prostituta y estrella del porno a doctora en sexología y artista. Es la trayectoria vital de la estadounidense Annie Sprinkle, quien ya en los setenta, frente a las corrientes abolicionistas, apostó por reapropiarse de la pornografía para ofrecer una representación feminista de la sexualidad. Desde 2005, comparte con su pareja sentimental Elizabeth Stephens el proyecto Love Art Laboratory (www.loveartlab.org), que presentaron recientemente en San Sebastián en un seminario de Arteleku.


Pregunta. ¿Cómo surge su laboratorio?
Elizabeth Stephens. Nosotras nos enamoramos a través del arte, con el que hacíamos una crítica feminista del sexo y la pornografía.


P. Como parte del proyecto, se casan cada año [en 2007 lo hicieron legalmente], en bodas llenas de color y mensajes pacifistas.

Annie Sprinkle. En un mundo lleno de violencia, queremos celebrar y generar amor. Pero el amor se ha convertido en el último tabú; es el nuevo sexo. Se tiende a excluir el amor del porno y el sexo cachondo del amor. Cuestionamos esa división y la gente nos tacha de hippies, porque el amor hoy resulta ñoño.


P. ¿Qué reacciones suscita que una ex prostituta y actriz porno dé educación sexual?
A. S. Yo no soy sólo eso. Tengo un doctorado. Animamos a las personas a que se guíen por sus corazones y su verdad. Si quieren ser célibes, nos parece bien. Cuando yo empecé como trabajadora sexual, las abolicionistas hablaban de violencia y no les gustaba lo que yo hacía. Luego descubrí el movimiento pro-sex. Hablo de placer, pero sigo generando rechazo: hace poco en Noruega nos agredieron los nazis, la prensa y también las anti-porno. Nuestro delito fue impartir educación sexual.


P. ¿En qué situación se encuentra Estados Unidos en materia de libertad sexual?
A. S. He estado detenida por mis obras [fotos en las que una mujer le penetraba con su pierna amputada], pero eso no tiene mucho mérito en un país en que se encarcela a personas por manifestarse contra la guerra.


E. S. El abolicionismo sigue siendo la corriente dominante. Mientras tanto, el gobernador de Nueva York, ferviente abolicionista, ha sido encausado por pagar a prostitutas con fondos públicos. Obama promete derechos para los homosexuales, pero miente, porque no enfadará a los religiosos. Es imprescindible que las mujeres accedan a los ámbitos de poder.


P. El porno cumple una función pedagógica. ¿Cómo se pueden difundir representaciones más positivas del sexo?
A. S. El porno tradicional es una receta simple, repetitiva y limitadora. Muestra a personas jóvenes y bonitas, pero a mí me interesan otros modelos: personas maduras que también son bellas y de cuya sexualidad no se habla. Hay que hablar de pornografías en plural, porque existen alternativas. Internet permite el acceso masivo al porno tradicional, pero también es una puerta a esas alternativas, de las que hay que informar mediante la educación sexual.

  • Annie Sprinkle
  • (Filadelfia, 1954) está considerada la principal precursora del postporno, corriente que representa los deseos de mujeres y minorías sexuales que la industria tradicional ignora. Elizabeth Stephens dirige el departamento de Arte de la Universidad de California.

2008/07/24

> Iritzia: Colar Herrera Gómez > EL AMOR ROMANTICO, ULTIMA UTOPIA DE LA POSMODERNIDAD

  • Análisis // El amor como construcción social y dispositivo económico y de control
  • El amor romántico, última utopía de la posmodernidad
  • La autora analiza y desmonta el amor romántico de película, fábrica de sueños y de hacer dinero, dispositivo de control y utopía individual ante el desgaste de las utopías políticas y colectivas.
  • Diagonal, 2008-07-24 # Coral Herrera Gómez, es investigadora en Humanidades

A pesar de que siempre se ha considerado el amor pasional un fenómeno individual, que acontece en el interior de cada ser humano como un proceso ‘mágico’ e ‘inevitable’ que transforma la vida entera de las personas cuando caemos enamorados (del inglés falling in love), lo cierto es que se trata de una construcción social y simbólica que varía según las culturas y las épocas históricas. En la posmodernidad el amor romántico se ha erigido en una nueva utopía de carácter emocional, una vez derrumbadas las utopías colectivas de carácter ideológico y político.


El individualismo y la infantilización de la población han llevado a una despolitización y un vaciamiento del espacio social, con notables consecuencias para las democracias occidentales y para la vida de las personas. Una de ellas es la enfermedad del siglo XXI : la soledad, característica del modo de vida en las grandes urbes, donde las redes de cooperación y ayuda entre los grupos se han debilitado o han desaparecido. Ha aumentado el número de hogares monoparentales ; la gente dispone de poco tiempo de ocio para crear redes sociales en la calle, y el anonimato es el modus vivendi de la ciudad. Un caldo de cultivo para las uniones de dos en dos (a ser posible monogámicas y heterosexuales, s’il vous plaît).


La industria del amor
El amor no sólo constituye un dispositivo de control social, sino que también posee una dimensión económica de gran envergadura cuyo correlato es el auge de las industrias nupciales : inmobiliarias, agencias de viajes, agencias de contactos, Iglesia católica, hoteles, salones de boda, bufetes de abogados para tratar acuerdos pre y postmatrimoniales, gabinetes de psicólogos y en los que se trata ‘el mal de amores’, etc. El amor es, así, un mecanismo que encauza el estilo de vida consumista imperante en nuestras sociedades actuales. Del mismo modo que ya muy poca gente acude al zapatero a arreglar su calzado porque resulta más cómodo y barato tirarlo a la basura y comprar otro nuevo, el amor tiene su propia oferta y demanda, y sus productos de usar y tirar ; todos buscan a la persona ‘ideal’ con la que establecer la relación perfecta. Este mercado sentimental constituye una especie de búsqueda compulsiva del paraíso, edén emocional en el que las ansias de autorrealización y de felicidad se ven colmadas y satisfechas. El amor es, en este sentido, un nexo que se establece con otra persona y gracias al cual podemos sentir que hay alguien que nos escucha, nos apoya incondicionalmente y lucha con nosotros contra los obstáculos de la vida : el amor como una fuente de felicidad absoluta y de emociones compartidas que amortiguan la soledad a la que está condenado el ser humano ; en pareja las personas se sienten ‘al menos’ acompañadas.


Fábrica de sueños

El problema fundamental de esta cultura del amor mitificado es que no casa con la realidad, ya que las personas no somos perfectas, y las relaciones entre nosotros tampoco. La rutina, el egoísmo, la incomunicación, la convivencia y otros muchos factores interrelacionados acaban con la ‘magia’ del amor. Las grandes expectativas que ponemos en que alguien nos ‘salve’ y nos ‘colme’ la existencia por completo hacen que la gente se sienta frustrada o agobiada por la tremenda responsabilidad que depositamos en la otra persona. El amor es una potente fábrica de sueños imposibles y además es una forma moderna de trascendencia espiritual. Al enamorarnos, las hormonas placenteras que se disparan hacen que la vida cobre una intensidad inusitada. La gente al enamorarse siente las puertas del destino abiertas a multitud de posibilidades, y se sienten creativos, ilusionados ante un nuevo proyecto vital y amoroso. Bajo la máxima de que el amor todo lo puede, somos capaces de realizar grandes gestas : buscar un trabajo mejor, enfrentarnos con valentía al jefe, cambiarnos de ciudad o país, enfrentarnos a nosotros mismos (nuestros miedos, defectos, debilidades…).


En definitiva, el amor es una especie de religión posmoderna individualizada que nos convierte en protagonistas de nuestra propia novela, que nos hace sentir especiales y que logra transportarnos a una dimensión sagrada, alejada de la gris cotidianidad de nuestra vida. Nos sirve, de algún modo, como un dispositivo para escapar de la realidad, una forma de evadirnos análoga a los deportes de riesgo, las drogas y la fiesta. Enamorarnos es sentir que estamos vivos, es una forma de segregar adrenalina que, sin embargo, suele hacernos sufrir mucho cuando se acaba o nos abandonan. El amor es utópico porque su idealización es irrealizable, su intensidad no es para siempre, y además, como dijo Neruda, el amor es breve : dura más el olvido.

2008/07/16

> Iritzia: Marcelo Soto > RESPUESTA DE MARCELO SOTO

  • Respuesta de Marcelo Soto
  • EHGAM-DOK, 2008-07-16

El articulo de Javier Sáez, El amor es heterosexual, es un artículo teórico y un aviso para caminantes, polémico como muchas cosas de Javi, y la reacción que ha desencadenado es relativamente normal. Pero no entiendo esa reacción. Y todavía menos por parte de Beatriz Preciado, que en Manifiesto Contrasexual pedía que se prohibiera el matrimonio, mientras Javier y yo nos estábamos casando (o registrando de pareja de hecho, que era lo único que había entonces). Leímos el Manifiesto y no nos sentimos “afectados” ni sentimos descalificada nuestra relación. O a lo mejor sí, aunque no fuéramos tan importantes como Sprinkle o Despentes. Pero por lo menos no nos sentimos ni tan afectados ni tan descalificados. Quiero decir que Javier ha sido un compañero buenísimo durante los siete largos años que estuvimos juntos: el amado perfecto, cariñoso, sentimental, afectivo, mimoso, y que he vivido con él uno de los amores más hermosos que nadie pueda tener. Perdón, no lo “quiero decir”, es que lo digo a voces. Así dicho, con la misma palabra: amor. Me gustaría que Beatriz pensara mientras digo esto en el amor que ella tenía en aquel momento. Y ahora tener que leer que Javier, precisamente Javier, quiere ver muertas a las lesbianas simplemente porque ha habido un problema semántico, me da más que miedo. No sé a quién demonios le está hablando Virginie Despentes, pero desde luego a Javier Sáez no es: ni lo conoce ni lo ha conocido nunca ni tiene por qué conocerle. ¿Pero a quién le habla Beatriz? Vamos, que yo me estoy casando y celebrando de una forma “ritual” mi relación con Javier Sáez, y en eso momento leemos a Beatriz y su petición de prohibición inmediata de todo tipo de matrimonio, y decimos “mira lo que dice Beatriz, esto hay que pensarlo”... Y ahora me encuentro con un ataque personal de Beatriz a Javier, y además moviendo a toda su industria justo por decir más o menos lo mismo que ella… Vamos, por lo que más quieras, Beatriz: toma tierra y piensa en lo que te he dicho sobre nuestras situaciones personales. Javier vivía por y para ese tipo de relación -llámesele amor o pareja o hasta matrimonio- que ahora Beatriz Preciado defiende con una rabia inusitada, precisamente contra él, contra Javier, no contra lo que ella haya vivido o tenido, sino contra Javier. Y yo es que me parto de la risa por no llorar… Tuvimos él y yo largas conversaciones sobre esa idea de Beatriz de prohibir completamente el matrimonio, una idea ni tan cañera ni tan sorprendente ni tan original porque media teoría queer llevaba diciéndola no sé cuánto tiempo, y en su momento Javier y yo relativizamos y ahondamos y pensamos en lo que decía y nos lo aplicamos…


No tengo la menor idea de qué tipo de buenas vibraciones luminosas y buenrollistas se están montando ahora en el entorno de Beatriz, pero Javier y yo teníamos las nuestras… Y no atacamos entonces el libro de Beatriz, no escribimos para decir que quería ver muertos a todos los mujeres hombres maricas bollos casados, que es de lo que le acusa precisamente la directora de “Fóllame”. Pero a pesar de que nada de eso ocurrió, ahora, muy pocos años después, voy y me desayuno con esto que Virginie y Beatriz dejan caer, así como muy ofendidas personalmente. Yo no entiendo nada y, perdonadme, pero esto no es un juego limpio y no hay más remedio que ver intereses por todas partes. El planteamiento sobre la validez del matrimonio, sobre lo que la cultura occidental ha llamado amor prácticamente desde el siglo XII, no es que haya estado en la teoría queer de las narices, es que ha estado en cualquier reflexión literaria o artística o narrativa desde entonces hasta ahora… ¿Qué estamos? ¿Ante una nueva gurú del flower power que va cambiando su mirada según sea el movimiento ideológico que más le conviene cada año? ¿O ante la apóstol queer que de repente se tira al cuello de Javier, mientras le dice que lo quiere, a ver si así consigue hacerse todavía más apóstol o hasta pasar a mesías queer? No quiero pensar eso, no quiero que sea eso y esa no es la imagen que quiero tener de Beatriz ¿O estamos ante alguien que se ha asustado precisamente porque ha vivido hace muy poco lo terrible y lo dañino que puede llegar a ser el amor, exactamente como indica el artículo? ¿O ante alguien que, como todo el mundo, no está seguro al cien por cien de la forma en la que vivimos, sobre todo cuando la forma de vivir ya le ha jugado, como a todos nosotros, unas cuantas malas pasadas? Si al poder no le gusta lo que refleja el espejo, ¿qué suele hacer?: pues romper el espejo. Eso no es microfascismo, es fascismo directamente. Quiero explicar, quiero entender esta mala baba (¿era eso lo de baboseo?), pero las razones me van dando igual, porque todo esto me recuerda espantosamente a las reacciones contra la gente que niega la religión verdadera, o la existencia de dios, o que blasfema contra el santo nombre, o que no se acaba de creer del todo lo que se dice en la misa. El último tabú no parece ser el amor, sino pensar sobre el amor de una forma no religiosa. Y las respuestas parecen peligrosamente las del sínodo de obispos ante una blasfemia. O las de un tribunal de inquisición ante una lectura “equivocada” del libro santo. ¡Si es que lo de agradecer Testo Yonqui a Jodorowsky parece que ha acabado endeudando demasiado a Beatriz! Igual que el buenrollismo de Disney, las respuestas a El amor es heterosexual me suenan a microfascismo ¿Y por qué? ¿Qué ha pasado? ¿Que a lo mejor resulta que a la profeta le ha dejado de gustar Javier Sáez? Y perdóname por llamarte así, Beatriz, pero todo esto me suena a un rollo como de alumnos de los maestros ascendidos… De hecho lo del artículo modificado de Medeak, me da muchísima risa: cambiar de un día para otro un comentario crítico pero amable sobre el texto para convertirlo en esa sarta de malas interpretaciones y además hacerlo justo después de las cartas de las líderes… En fin, es de traca. O más bien, de hoguera: los muchos años conviviendo con verdugos me ha dado, como a muchísima gente, una capacidad muy poco heterosexual: sé reconocer una jauría en cuanto la huelo de lejos. Y esto lo es. Si la teoría queer o la ex-teoría queer, o lo que quiera que sea esto, sigue así: yo me apunto a la Cienciología o a los Niños de Dios o al Opus o a algo menos nocivo.


Y una cosa más: creo que Javier está intentando expresar simplemente en el texto la necesidad de una genealogía del amor. Pero del árbol caído todos hacen leña: tirarse sobre Javier de esta forma y en un momento como el actual, después de la durísima muerte de Paco Vidarte, justo en medio de la enfermedad por la que está pasando precisamente el hombre que Javier ama, y hacerlo además únicamente por ahondar un planteamiento teórico que lleva repitiéndose muchísimo tiempo, me parece ruin, cruel, alejadísimo del buenrollismo happy que se quiere aparentar. En estos momentos veo muchísimo más necesaria que una genealogía del amor, una genealogía de la caza de brujas.


No conozco a Virginie y me reservo la opinión sobre las razones de su carta, aunque las tengo, por supuesto. Pero Beatriz, por lo que más quieras, a ti si te conozco, y te he leído y creo que hasta te he querido: pon los pies en el suelo de una vez, toma tierra… Aunque sea con rituales.

2008/07/14

> Iritzia: B. Preciado > RESPUESTA A JAVIER SAEZ Y SU "EL AMOR ES HETEROSEXUAL"

  • Respuesta a Javier Sáez y su "El amor es heterosexual"
  • EHGAM-DOK, 2008-07-14 # B. Preciado

Make love to the earth (decían Annie y Beth mientras besaban la tierra de Donosti)


Qué decirte a todo lo que me cuentas si no es que TE QUEREMOS: políticamente, amicalmente, que te apoyo en tu lucha, que me gustaría poder estar cerca de ti si te sientes solo. Pero no me gusta el modo en que fríamente vomitas tu crítica sobre los otros y cuando toca dar la cara lo único que nos puedes decir son una lista de tristes incidentes... Quizás de lo que estés hablando sea precisamente de los afectos y su precariedad. Annie pasó por un cáncer terrible, del que pudo salir gracias a poder compartir la seguridad social de Beth al casarse con ella. No soporto que alguien que no ha trabajado en pornografía o en prostitución venga a explicarle a las trabajadoras sexuales que no pueden utilizar la palabra o la noción de amor porque ésta es heterosexual. Annie y Beth, como Massimo y Pierce, están re-inventando a través de su trabajo lo que significa amor, creando una cultura de amor disidente. Las bodas de Annie y Beth son performances colectivas, en las que participan cientos de personas, pero no como en las bodas tradicionales, sino creando una comunidad de afecto y de apoyo colectivo con la que precisamente podemos contar en momentos difíciles. Más que bodas podrían ser arquitecturas políticas en las que lo que se construye son redes y afectos. A mí la política sin AMOR no me interesa. Amor no es amor romántico. Eso yo también, Javi, sé que es un cuento de hadas. Amor es currarse los afectos allí donde más duele. Me gustaría que hubiera habido más tiempo y que hubieras podido conocer a Annie y Beth más de cerca: quizás hubieras podido casarte también con la tierra como lo hicimos nosotr*s. Yo lo que he sentido en tu texto es que nos tratabas de bobos: como si yo no supiera la crítica que Foucault y Butler pueden hacer a las estructuras normativas en torno a las que se construye la noción heterocentrada de amor. Pero no te olvides que Foucault tenía a Daniel y que Butler está casada con Wendy y tiene un hijo con ella. ¿Qué es lo que tanto te molesta? ¿Acaso desde la cultura feminista y queer no podemos transformar el amor, la pareja y la filiación como hemos transformado la masculinidad, la feminidad o el sexo? Hay que sobrevivir y nuestras vidas, tú lo sabes también como yo, son frágiles. Y ya basta de esa ecuación heterosexual= mal, es demasiado fácil. Como si nosotros no tuviéramos que aprender a relacionarnos, a amar, como si inventar nuevas formas de afección fuera tan sencillo. También he percibido en el texto una cierta forma de vigilancia: cuáles son las relaciones que merecen la etiqueta de políticas y las que no, de queer o no. Lo que yo te puedo decir, es que desde que conozco a Annie y a Beth, a Virginie, a Itziar a Maro, a Elena y Majo y tanta otra gente han llenado mi vida de amor, sí, te lo digo sin corte, porque no me da corte pronunciar esa palabra tan mal vista en nuestros grupos tan postporno, de AMOR y me gustaría seguir construyendo esos afectos.


Te mando un abrazo fuertísimo y te ofrezco desde aquí todo nuestro apoyo. Te envío el ritual de amor con la tierra que Virginie y yo compartimos el otro día con Annie y Beth:


Earth, we vow to become your lover.
With these steps,
Let us reach your love.
Through our senses we will become your lover.
Everyday we promise to breath in your fragrance.
And be opened by you.
Let us not be severed from your love.
Everyday we promise to enjoy your colors
And be surprised.
Let us not be severed from your love.
Everyday we promise to taste you
And be moved.
Let us not be severed from your love.
Everyday ears to the ground we listen, and are changed.
We promise to love you until death brings us closer together forever.
We are consecrated to you, Earth, through this dirt that we will become.

> Iritzia: Virginie Despentes > RESPUESTA A JAVIER SAEZ Y SU "EL AMOR ES HETEROSEXUAL"

  • Respuesta a Javier Sáez y su “El amor es heterosexual”
  • EHGAM-DOK, 2008-07-14 # Virginie Despentes

Is love the last taboo? (pregunta de Annie Sprinkle en Arteleku)


Lo que más me sorprende de tu carta es que hayas pasado cuatro días en Arteleku y que puedas volver pensando que lo que ha ocurrido allí ha reforzado la idea tradicional de pareja. Aunque tú no lo hayas visto, el alma de este viaje cósmico han sido las PostOP, las Go Fist, las Quimera Rosa, la Llopis, las Medeak, Lazlo y Nadege, Massimo, Pierce, la divina Diana y un largo etcétera...He buscado sexo público en muchos sitios, desde hace tiempo, pero nunca he visto perras tan calentonas y tan punks cuando se tocan, se fistean, se muerden, se frotan, se muestran y se follan en el suelo. Claramente estas perras de una raza tan nueva y sideral y los chicos con coño eran el centro de este seminario, una prueba viviente de que las cosas cambian y que aún pueden cambiar más. Que esto no te parezca suficientemente importante no me parece inocente. Lo que tú haces se llama un esfuerzo de re-escritura : en este seminario no has visto perras, ni chicos con coño follando de la manera más brutal y tierna, has visto parejas de adultas. Que tú no quieras verlo no significa no haya ocurrido algo excepcional. Que prefieras pensar que has visto parejas de adultas y adultos enamorados es tu problema.


El hecho de que esta nueva clase de activistas sexuales reúna a parejas vestidas y desnudas para hacer sexo con otras no me ha parecido sin interés. Al contrario, se trata de una reconciliación que merecíamos desde hace siglos, reconciliación de la puta y la tierna.


Por lo demás, tu carta no me ha sorprendido: en realidad, en la cultura heterosexual dominante no es difícil encontrar tíos tan generosos como tú para explicarnos lo idiotas que somos con estas tonterías del amor, del romanticismo y de la ternura. En la heterosexualidad también son corrientes esas lecciones de inteligencia superior que a mí me parecen lecciones de buena conducta y advertencias de policía. Pero tú, como no eres heterosexual, no te pareces a ellos, porque vigilas demasiado tu actitud como para caer en una trampa tan evidente.


Qué te crees, ¿que eres el primero que piensa en destruir o en criticar el amor? Prefiero pensar que bromeas. Pero, por favor, mira un poco dentro del mundo heterosexual antes de citarlo en cada frase. En el mundo heterosexual que yo conozco, amor es una palabra tonta, para las chicas idiotas. Sin embargo, tu discurso sobre la libertad, la independencia, las redes de amistad... lo encuentras en la cultura heterosexual si buscas cinco minutos. Ese es en realidad el discurso masculino heterosexual dominante sobre las chicas. Pero busca una pareja como Annie y Beth en el mundo heterosexual, busca bien, porque seguro que no encuentras nada similar. Además es posible que para algunas post-putas y las post-porno la utopía del amor sea esencial. ¿Deberíamos esconderlo? Una vez más, no voy a pedirte perdón por sobrevivir y sentirme bien.


Te diré lo que pienso: a las tías como Annie o como yo, vosotros, los tíos de culo limpio, siempre nos preferís muertas, mejor todavía si estamos solas y somos anónimas. Lo que no has pensado es que quizás la supervivencia de Annie tiene relación con su pareja, de la manera más económica y brutal. Pero eso seguramente no te concierne a ti, protegido por el Estado. Quizás no hayas pensado tampoco que mi supervivencia tiene relación directa con la presencia de Beatriz. Para mí, lo que tú vienes a criticar aquí es esto: nuestra supervivencia.


Cuando me presento en público con Beatriz, sé que nos defendemos y somos más fuertes por el simple hecho de ser dos, presentamos un modo de supervivencia emocional y económica fuera de la heterosexualidad. Y no me parece que nuestra posibilidad de amor se reduzca tan sólo a nosotras, me parece que en estos 4 días hemos querido a mucha gente. Al final, amar es siempre un esfuerzo, un riesgo vital, pero odiar es la fuerza propia del capitalismo, el impulso más fácil, caótico y natural, el más destructivo, que puede conducir al éxito o al poder, pero que nunca te llevará muy lejos en términos de subversión. Quizás la utopía del amor sea lo único que justifique hacer política, arte o escritura.


Y, como conclusión, decirte solamente que si las redes de apoyo de las que tú hablas se parecen a tu carta, simplemente no las necesitamos.

2008/07/13

> Komunikatuak: MEDEAK > Respuesta al escrito de Javier Sáez : EL AMOR ES HERTEROSEXUAL, ¿¿Y LAS BICICLETAS??

  • Respuesta al escrito de Javier Sáez: El amor es heterosexual, ¿¿y las bicicletas??
  • MEDEAK, 2008-07-13

Después de algunas reflexiones, hemos decidido modificar ciertas partes del artículo. Tenemos la sensación de haber caído en una pequeña trampa. No dejamos de pensar que la crítica al matrimonio y el amor, viene de alguien que presentó una campaña, con el sello de la Flagélate (FGLTB). No es personal, pero es que cuanto más lo pensamos, de más mala hostia nos ponemos. No nos parece mal que se colabore con la flagélate, ni incluso ser la FLGTB pero esa flagélate es la que hace campañas a favor de las lesbianas y luego nos invisibiliza en la mani. ¿Cuántas lesbianas hay en las carrozas? ¿Cuál es la erótica lésbica que podemos sacar a la calle?. ¿¿Desde dónde nos hablas??. NOSOTRAS NO ESTAMOS EN CONTRA DE QUE LA GENTE SE CASE. ¡Qué tontería es esa! Lo que no nos gusta, es que crean que con eso ya está todo. Lo de casarse, será depende, ¿no? ¿No os casariáis para conseguir papeles de residencia? ¿Ni para que tu pareja pueda disfrutar de seguro médico? ¿Para desgravar en hacienda? ¿O porqué os da la gana?”. A ver gente!! La política no se hace desde el púlpito, no hay receta, no hay dogma que valga. Hay veces, que decir solo no, es lo más cómodo. Pero hay veces que esas posturas nos hacen caer en el absurdo total. Estamos a favor de que la gente haga lo que le apetezca, el acceso al matrimonio de lesbianas y gays, es un gran logro. Nosotras somos críticas con que en nuestro contexto, en Euskal Herria, la Flagélate haya invisibilizado a los colectivos que han trabajado durante 30 años por los derechos de bollos, marikas y travestis. Además estamos hartas de constatar que en los espacios de obligada coordinación se nos trate como bitxos raros desde ópticas completamente conservadoras.


El baboseo (hágase constar que adoramos las babas) con Beto-Virgini es político. No sé si os habéis enterado pero nos han regalado dos armas (libros) políticas afiladas y dispuestas. Armas para perras, lubricadas y mojadas.


Sobre el amor, enfatizar algo que las Medeak ya dijimos en Arteleku. Más que nada porque como también hablamos de amor, y como también somos un poco ñoñas-super-orgullosas. Nosotras hablamos del amor de la manada, de nuestro colectivo y nuestras redes de lucha. El amor no es a-histórico, debe leerse en contexto siempre, en las realidades de la gente. No me refiero al amor de pareja, no al que “imita” al de un hombre con una mujer, que claro, dicho así, pues no tiene mucho sentido, porque ¿qué es eso de ser un hombre o una mujer?. Tengo colegas (que ellas no se definen como heteros, suele ser un empeño externo lésbico-gay) que tienen relaciones mucho más sanas que muchas bollera y maricas. Menos posesivas, más permisivas y muchas veces, muy transgresoras.


Decir que el amor es heterosexual, además de ser una soberana chorrada, es hacer una reducción. El amor se representa en espacios de hegemonía heteronormativa y ha sido un instrumento de domesticación muy potente. Pero eso no quiere decir que no pueda resignificarse. De hecho, una de las aportaciones de Texto Yonki
[Algo que a mi me enseñó Mari Luz Esteban “Antropología encarnada. Antropología desde una misma”], aportación al propio pensamiento de Foucault, es que el cuerpo es un núcleo de resistencia, un núcleo capaz de resignificar sus propias representaciones. No sé, pero creo que eso también lo dice Butler. Sino, ¿cómo explicamos lo que es una Drag Queen?


Sé de muchas mujeres que han sobrevivido gracias a las redes afectivas. Nuestra madre por ejemplo, una guerrera oculta, una que no da charlas, una que a luchado la hostia para salir adelante, sin hombre, ni amor heterosexual.


Otra cosa, nos ha molestado profundamente la utilización que has hecho de las mujeres asesinadas. Ostras, al loro. Las feministas llevamos mucho tiempo diciendo que eso no es amor. Justamente, creemos que uno de los problemas es que muchos hombres están educados en el analfabetismo afectivo. Otra cosa es que ellos digan que es amor y que las chantajeen para luego matarlas. Pero una de las cosas más importantes del Movimiento Feminista ha sido señalar que eso no era amor. Así que cuidadín con cómo usamos a las muertas y más cuando es para llevarse el gato al agua. Que por cierto será la primera vez que las mencionas, sin criterio y sin conocimiento, y esperamos que sea la última. Algunas lo hemos vivido en nuestras carnes y nos ha jodido un huevo lo que has dicho. Dejad de pensar que los malos tratos son cosas que están fuera de vuestra comunidad y por favor, pensaros dos veces las cosas que vais a decir.


Estoy de acuerdo en que la familia nuclear heteronormativa está fundamentada, principalmente en la violencia, y muchas veces en la inconsciente sumisión de una bajo el otro. Pero, de ahí a decir que el amor, en general, es heterosexual. Eso es como decir que follar es heterosexual, también son prácticas definidas desde una pretendida heterosexualidad.


Creo que alguien te dijo algo así como que “había que aprender de los hombres sin polla” yo añadiría que también hay que aprender de ciertas mujeres con coños. Todo esto viene a que Javier Sáez, que tenía que hablar de la relación entre el Porno y el SIDA, nos presentó su campaña de osos y SIDA, que bueno, vale! El problema fue cuando se le preguntó por el sexo entre lesbianas y la relación con el SIDA. Nuestro super experto en mujeres maltratadas no supo qué contestar, ni él, ni el genial colaborador de su guía. Esto tal vez muestre que aun siendo marika-político-queer…, una vez más el androcentrismo siga siendo la medida de todas las cosas. Volviendo al amor, sólo apuntar que para nosotras se trata de una cuestión fundamental, porque es costumbre reducir su alcance, su importancia. Muchas hablan del amor de otra manera. Uno que empieza por una misma y que puede extenderse a las demás. También hablamos de incluir la afectividad en las ciencias, el conocimiento, para que nuestra relación con el mundo no sea tan sexista, androcéntrica y destructiva. Sobre esto Evelyn Fox Keler hace una lectura muy interesante de la ciencia moderna (Bacon), sobre como se excluyó la afectividad (amor) en la constitución de las ciencias modernas, definiendo la relación entre el científico y el mundo a través del casto maridaje, desde la sumisión y la violación. El problema estriba en cómo se establece la relación, no en el amor en sí. Como diría Carol Pateman, en su Contrato sexual, el matrimonio implica un contrato, que en sí no es un contrato, ya que se define como un contrato de esclavitud. El pacto depende, de la capacidad de decisión, del contexto limitador, y la autonomía de negociación.


Por último una cosa fundamental, Bed y Annie para nosotras son como Medeak, un grupo político, dos activistas que siguen currando a los 55. También decir que, como explicaron ellas mismas, sin el seguro médico de Bed, Annie no hubiera podido acceder al tratamiento médico para su cáncer de mama. Estas activistas siguen haciendo política, hablando de porno feminista y haciéndolo desde una edad en las que el cuerpo de las mujeres ya no existe, ya no se las considera activas sexualmente, la menopausia, ese ritual hormonal de castración, niega la sexualidad a las mujeres de cierta edad. Solo te ha faltado decir, “El amor es heterosexual y femenino, una mierda de mujeres”. Las relaciones, el amor, el sexo, el cuerpo… siguen siendo los grandes temas, las políticas no termina en la piel, las palabras se tatúan, pero creemos que las cosas pueden cambiar. AUPA LOS CUERPOS INSUMISOS!!!!!

2008/07/08

> Iritzia: Javier Sáez > EL AMOR ES HETEROSEXUAL

  • El amor es heterosexual
  • Hartza.com, 2008-07-08 # Javier Sáez

All you queer is love (Sejo Carrascosa)


Hace poco participé en un encuentro feminista porno punk en Donosti, organizado por Beatriz Preciado. Muchas conferencias, performances, videos, fotos, amistades, fiestas… Quizá lo más interesante del encuentro fueron las coaliciones, redes, y amistades que se fueron tejiendo esos días, entre un montón de bollos, maricas y trans que disponíamos de un espacio de encuentro y de fiesta. Creo que la aportación política más importante que está haciendo Beatriz en estos años no está en sus estupendos libros (recomiendo Testo yonqui a todo el mundo), sino en haber creado dispositivos de encuentro y de creación que dan poder y crean alianzas entre personas que viven en los márgenes del régimen heterosexual.


Pero hubo una constante a lo largo del festival que me inquietó y que llamó mi atención. La exaltación de la pareja y del amor. Elizabeth Stephens y Annie Sprinkle empezaron contándonos sus estupendos trabajos en el terreno del post porno, pero la intervención fue derivando hacia una narrativa sobre su enamoramiento y sobre sus diversas bodas en diferentes colores “celebrando el amor”; la pareja gay Massimo y Pierce, Black Sun Productions, nos contaron cómo “se enamoraron” rodando su primer porno. Maria Llopis nos contó que “ahora tiene novio y quizá se case y tenga un hijo”. Annie Sprinkle dedicó su intervención a “esa pareja maravillosa: Beatriz y Virginie”. Parte del público se deshacía ante tanto romanticismo, ternura, felicidad y Love Power. Otra parte del público se preguntaba qué hacíamos exaltando la pareja y el matrimonio en un encuentro presuntamente feminista, punk y queer.


Todo esto me dio qué pensar. Me pregunto si la retórica del amor no es sino otro discurso y otra práctica más que hemos adoptado desde el régimen heterosexual. En todo caso, es un discurso totalmente inofensivo y domesticado, algo que no molesta en absoluto al sistema patriarcal y homófobo. Por el contrario, los bollos, las maricas e incluso los trans son mucho mejor digeridos y aceptados cuando tienen pareja (“qué chicos más sanos, ya no son promiscuos”) y sobre todo cuando proclaman “su amor” (“fíjate qué majos, se quieren; son como nosotros”). Como decía Foucault, lo que molesta al poder no son las relaciones homosexuales, sino la amistad (http://www.hartza.com/fuckault.htm ). Es decir, la posibilidad de crear redes de amigos, apoyos, afectos, solidaridades, difíciles de localizar, que escapan al control social y que van más allá del modelo binario individualista o liberal: “pareja - amor - matrimonio”.


Mi impresión es que el amor sigue siendo el último bastión que nadie se atreve a franquear, a cuestionar. Se plantea como algo universal, ahistórico, intrínsecamente bueno, humano, positivo. Pero quizá no hay un amor en singular, no hay un amor sin historia, no hay amor sin relaciones de poder, de clase y de raza, quizá se puede vivir sin amor. Quizá “el amor” es más complejo de lo que suponemos.


Para mí el amor se basa en la insolidaridad. Me vinculo a una persona, de forma individual, y abandono el resto. La pareja. Dos individuos. Fin del vínculo social. La locura temporal que supone el sentimiento amoroso nos aísla del resto, o en todo caso convierte a la pareja en la prioridad: primero salvo a mi marido, luego ya veremos. Tampoco se recuerda lo cerca que está el amor del odio: cada semana muere en el Estado español una mujer a manos de su marido: “la maté porque la amaba”. La propia Elizabeth Stephens nos mostraba en el festival una foto de un pezón sujetado por una llave inglesa, y comentaba: “Es una foto del pezón de mi ex. Ahora pienso que debería haber apretado más fuerte”. Parece que la cosa acabó mal entre ellas.


El amor no tiene un original, ni es universal, es más, a mí me parece que es una noción absolutamente heterosexual, y quizá vacía. Es un código que repetimos y asumimos inconscientemente porque es el que recibimos desde las instituciones, en el cine, la televisión, la literatura, el discurso familiar, la escuela, la religión. Nada escapa al amor como valor universal. Haz el amor, no la guerra. Viva el amor. Te amo. All you need is love. Todo lo que necesita el poder para callarte la boca es el amor. Qué bonito es el amor. Millones de canciones repiten la palabra amor. Miles de películas (heteros o gays, da igual) sobre el amor. Miles de parejas se casan cada día “por amor”. Dios es amor. Psicólogos, pedagogas, historiadores, sociólogas, profesoras, militantes, políticos, curas, sexólogas, periodistas, cineastas, escritoras, antropólogas, psicoanalistas, humanistas, parados, comunistas, fascistas: todos adoran el amor.


Del mismo modo que la identidad masculina o femenina se adquiere por un proceso performativo de repeticiones de códigos que nos preceden y nos determinan (Butler), aprendemos a sentir y a desarrollar afectos bajo el referente de “el amor”. Como si fueran las únicas gafas de que disponemos para ver el mundo, para sentir, para establecer vínculos, para vivir en sociedad. Todos monolingües, hablando el lenguaje universal del amor. Pero hay más lenguas, la política se escribe desde lo intraducible, desde lo incomunicable, desde códigos secretos que tenemos que inventarnos. Babel contra el amor. El amor nos vuelve codificables, comprensibles, integrables, normales. La subversión pasa por otro sitio: que no sepan qué idioma hablamos.


Si queremos desafiar y subvertir el orden social y sexual en que vivimos, hay que acabar con el amor. Desprenderse de esa costra babosa, almibarada y ñoña donde perecemos como moscas en la miel.


Como decía Audre Lorde: “No podemos destruir la casa del amo con las herramientas del amo”.


El amor es la herramienta del amo. Estaba escrito, pero no lo veíamos: AMOr.

2008/06/08

> Berria: Bikoteak > HOLANDA UNA PAREJA CELEBRA SUS "BODAS DE ROBLE" TRAS 80 AÑOS DE MATRIMONIO

  • Una pareja celebra en Holanda sus 'Bodas de Roble' tras 80 años de matrimonio
  • Son el tercer matrimonio en el mundo que alcanza semejante récord, después de una pareja británica y otra taiwanesa
  • EFE , 2008-06-08

Pieter Ably y su esposa, Henriette Jeanne Ably-Tritsch, son dos ancianos de 103 y 102 años que están a punto de convertirse en la primera pareja en Holanda que celebra sus "Bodas de Roble", o lo que es lo mismo, ocho décadas de matrimonio. Según publica hoy el diario "De Volkskrant", la pareja celebrará ese jubileo el próximo 23 de junio, convirtiéndose en el tercer matrimonio en el mundo que alcanza semejante récord, después de una pareja británica y otra taiwanesa. Pieter Ably y su esposa, que nació en París, se conocieron en los años 20 en Francia, donde el holandés había viajado por motivos de negocios. Tras casarse el 23 de junio de 1928, se establecieron en la ciudad holandesa de Utrecht (centro del país), pero desde 2005 viven en una residencia de ancianos en Amstelveen (cerca de Amsterdam). Tuvieron hija, Henriette, que a sus 77 años explicó al citado rotativo que por desgracia sus padres no se percatarán demasiado del motivo de la fiesta que celebrarán el próximo 23 de junio, ya que ambos sufren demencia senil.

2008/02/29

> Berria: Harremanak > "POR LOS BUENOS TRATOS", UN COLECTIVO QUE QUIERE MEJORAR LA RELACION DE PAREJA


  • «Por los buenos tratos», un colectivo que quiere mejorar la relación de pareja
  • «La unión con otra u otras personas nos puede aportar, pero no nos funde en un solo ser». De esta forma fue presentado ayer en Iruñea el colectivo «Por los buenos tratos», que aspira a mejorar la relación de pareja con estrategias de resolución de conflictos no violentas.
  • Gara, 2008-02-29 # Iñaki Vigor

Varias decenas de jóvenes acudieron ayer en Iruñea a la presentación de «Por los buenos tratos», un colectivo que es también una campaña «sin fecha de caducidad», ya que «vivir amores de calidad depende en buena medida de cada una y uno de nosotros». Así lo explicaron Arkaitz Mendoza, Idoia Merino, Ainhoa Saiz y Rut Iturbide en nombre de todas las personas que han impulsado esta singular iniciativa.


La presentación del colectivo se llevó a cabo bajo un lema («Relaciones en igualdad, amores de calidad»), y junto a un cartel con el texto «17 flores y mil amores», en recuerdo de las 17 mujeres que han muerto en el Estado español a consecuencia de la violencia machista en lo que llevamos de año.


«Esta iniciativa quiere hacer frente a los malos tratos poniendo el acento en lo positivo, en los buenos tratos entre las personas y particularmente en las parejas», explicó Arkaitz Mendoza, al tiempo que subrayó la importancia de la educación como «medio para modificar conductas individuales y mentalidades sociales que alimentan esos malos tratos». Este colelctivo quiere llevar de forma especial su mensaje a «aquellos chicos y chicas que, aunque no ejerzan maltrato, tampoco se tratan bien».


Relaciones de calidad
Por su parte, Ainhoa Saiz explicó que esta campaña quiere contribuir a «consolidar valores esenciales sobre los que deben asentarse las relaciones interpersonales, particularmente las de pareja, para que sean relaciones de calidad».


«Tenemos que concienciarnos -dijo- de la importancia de aprender estrategias de resolución de conflictos de forma no violenta y revisar nuestras actitudes y valores a la hora de afrontar nuestros propios conflictos y los de los demás».


Este colectivo, que está dinamizado por voluntariado joven, considera «muy valioso» trabajar con personas de diferentes culturas, por lo que ve «imprescindible» la participación de personas provenientes de otros países». Por otro lado, constata que muchos de los casos de maltrato se gestan desde el noviazgo y que «la violencia que comienza antes de iniciarse la convivencia tiende a agravarse posteriormente».


«Somos naranjas enteras, no medias naranjas»
Durante la presentación de esta iniciativa se distribuyeron pins con la imagen de dos naranjas y el texto «2 mejor que 1/2», y sus impulsores aportaron la siguiente explicación: «La búsqueda de la felicidad en un amor de `medias naranjas' limita y funde en uno a ambos miembros de la pareja, generando muchas veces frustración. Por eso hemos elegido el dibujo de dos naranjas como imagen representativa del colectivo, como figura rompedora frente a las medias naranjas que nos venden en otros contextos».


Los jóvenes que han impulsado esta iniciativa también defienden la «libertad para prescindir de los roles impuestos por haber nacido hombre o mujer». A este respecto, indicaron que «asuntos tan vitales como la opción sexual gay y lésbica, o el reconocimiento de las personas transexuales, han contribuido a una mentalidad y unas relaciones más plurales y libres». En los cuatro meses que llevan realizando talleres educativos, han tenido contacto directo con 180 jóvenes de entre 13 y 23 años en diversos centros educativos, y en ellos han abordado cuestiones como amor, celos, herencia romántica, igualdad, resolución de conflictos, sexualidad y violencia de género.

2008/02/14

> Berria: Bestelakoak > TAILANDIA: NADA DE SEXO EN SAN VALENTIN, CHICOS

  • Nada de sexo en San Valentín, chicos
  • La policía de Bangkok vigilará hoy parques y moteles para evitar que los adolescentes mantengan relaciones
  • El País, 2008-02-14 # Reuters · Bangkok / El País · Madrid

Alarmados por unas recientes encuestas que señalan que uno de cada cuatro adolescentes tailandeses celebrarán hoy San Valentín manteniendo relaciones sexuales, la policía ha decidido organizar un dispositivo para evitarlo. Los moteles, centros comerciales y parques de la capital, Bangkok, serán vigilados a conciencia dentro de una campaña para "asegurar el buen comportamiento" en el Día de los Enamorados.


Todos los menores de edad que estén planeando servirse de los parques públicos de Bangkok para sus encuentros, lo tendrán un poco más difícil, porque las autoridades tienen intención de apagar todas las luces como medida disuasoria. Al mismo tiempo, se ha instado a los padres a que se aseguren de que sus hijos vuelven pronto a casa.


La policía y los que ya se conocen como los "inspectores de estudiantes?, pertenecientes al Ministerio de Educación, supervisarán además los restaurantes, considerados ?puntos de arranque de las relaciones sexuales que luego se mantienen en moteles y parques?, según un portavoz de la policía, Suporn Pansuea.


Las autoridades tailandesas reaccionan así ante una encuesta universitaria publicada recientemente en la que se asegura que el 27% de los 2.400 adolescentes de la capital podría tener sexo hoy. A pesar de que la capital de Tailandia es uno de los centros neurálgicos de comercio de sexo en todo el mundo, pesa en la moral del país la parte de la población budista, muy conservadora.


Un San Valentín complicado

Este año, la celebración del Día de los Enamorados en Tailandia se ha visto afectada por la débil economía tras dos años de disputas políticas, el golpe de Estado en 2006 y el luto nacional por la muerte en enero de la hermana del Rey Bhumibol Adulyadej. De hecho, los vendedores de rosas ya han notado los efectos de la bajada de ingresos en un descenso de las ventas este año. ?No creo que consigamos grandes ventas en San Valentín?, señaló un florista de Bangkok al medio local Thai-language Daily News.


El denominado "distrito del amor", un centro donde las parejas más supersticiosas contraen matrimonio por San Valentín, estará hoy abierto, pero todo apunta a que se celebrarán pocas ceremonias.

> Erreportajea: Amodioak > DIA DE SAN VALENTIN: DIAS DE AMORES

  • Día de San Valentín: Días de amores
  • El Diario Vasco, 2008-02-14 # Isabel Ibáñez

El pobre Hilario Camacho, descanse en paz, tenía canciones preciosas: «Tristeza de amor, / un juego cruel, / jugando a ganar / has vuelto a perder...». Sabía él que en las cosas del querer lo importante es participar. Hoy es San Valentín y la humanidad se divide no en dos, sino en tres: los que compran flores, los que sonríen cuando ven a los primeros y los que farfullan entre dientes algo sobre el corte inglés. Pero este reportaje va de eso, con permiso de los que jugaron sin suerte, de los que perdieron su premio y dejaron el vicio, y de los que siguen apostando. Tres parejas que no se emocionan demasiado con el santo enseñan las reglas. La música ayuda, en serio.


Consuelo y José. 82 y 87 años. Casados tras enviudar: «Hasta que la muerte nos separe»


En el bar 'Oh la lá' de Barakaldo hay un matrimonio que cada día celebra su unión como si fuera el último y no hay mayor verdad que ésta. Expertos en el arte del amor son Consuelo Cueto, 82 años, y José Ostiz, 87, dos viudos que se casaron hace 14 años. Ella, picando de su pan verde para hacer la digestión, pide un zurito sin alcohol, y él, bocatita de jamón y un Rueda. Ésa es su fiesta particular, así de sencilla puede ser la felicidad. Primera lección.


Asturiana y niña de la guerra, Consuelo vivió medio siglo en Rusia. Haciendo acrobacias en el instituto conoció a Yuri, se casó con él, tuvo un hijo, tres décadas después quedó viuda y en 1991 se vino al País Vasco. Él, de Barakaldo de siempre, perdió a su mujer Piedad en 1993. Meses después, viajó con el Imserso a Benidorm y... Así lo cuenta Consuelo: «Flechazo. Es un hombre buenísimo. ¡Si aún no estábamos casados y puso la cartilla a mi nombre -sólo viudas y jubilados conocen la importancia de la dichosa 'cartilla'-. Yo tenía tres o cuatro que me tiraban los tejos, alguno incluso me enseñó que tenía 30 millones, pero a mí el que me gustaba era éste. Nos intercambiamos los teléfonos, pero él debió perder el mío -le dice mirándolo con ojos de niña-, así que fui yo quien llamé. Se puso muy contento». Y así se acuerda él: «Se quedó con el más pobre. A mí me gustó porque tenía mucha labia y porque pensé que al ser pequeña podría dominarla, pero ¡ay! cualquiera domina a ésta (¡increíble! la octogenaria Consuelo aún es capaz de hacer el spagat en el suelo de la cocina, y a ello se entrega mientras habla su marido). Cuando me enteré de que hacía cosas como ésa me dio miedo, pensé que me rompería una costilla. Yo me contento con poder recorrer cada día 40 veces el pasillo, la mitad de puntillas, la mitad de talón».


Ella le canta canciones en ruso. Le dice 'mílinki' (cariño), y el le contesta «'pa' tu tía. Por si acaso». Ríen. Segunda lección: La clave de lo suyo es mezclar optimismo, buen humor y amistad, sin olvidar el sexo. «Ella vivía en Rentería y me acerqué hasta allí... aquella noche resolvimos bien. Primera cita, aprobado. Hoy estamos con la pitopausia, pero entonces...» «Ja, ja, ja, calla, calla -salta ella-». «Mírala, si lo mismo me fríe una camisa que me plancha un huevo». Claro que lo más importante, señalan, es tener una ideología parecida, así se discute mucho menos. Ambos son rojos convencidos, pertenecen al Partido Comunista desde hace más de 60 años: «Es lo principal, una visión similar, porque como yo hablo tanto de Rusia cualquiera me aguanta».


También hubo petición de casamiento. Él le dijo 'oye, ¿nos casamos?' y ella le contestó 'vale'. «Y así hasta que la muerte nos separe», dice él. No sería la primera vez que pasaran por ese trance. Pero de eso hace ya mucho, aunque la foto de la primera boda de José siga colgada en el salón, recordatorio en blanco y negro de una vida anterior. «A mí no me molesta nada», dice ella. Brindan con vino dulce de Oporto, se miran y mientras les sacan la foto, se dicen cosas como éstas: «Hoy es San Valentín, y como tú estás enamorada de mí y yo de ti, brindemos pues. Dime cuánto me quieres». «Te quieeero», contesta ella. «Pues yo a ti un mogollón, como dicen los jóvenes». Sin vergüenza. Tercera lección.


Cuando José se trajo a casa a Consuelo, «había tres viudas en el bloque y alguna se enfadó con ella», cuenta él. «Conmigo dejó el chiquiteo y el tabaco», añade ella. «La unión ha de ser para toda la vida opinan. «Hay quien cree que porque el sexo se acaba, se acaba todo, pero por la noche, cuando después de ver la tele me voy a la cama y ella me da un besito y nos decimos hasta mañana, eso es... maravilloso». Así desvela José la cuarta lección. El amor y los cosquilleos de aquellas primeras quedadas suyas siguen intactos a estas alturas, juran. «Seguimos enamorados, nunca reñimos».


Les gusta Víctor Manuel -«ése era de los nuestros»-, aunque ella le recuerda que cuando le conoció su cantinela favorita era: «Si tú me dices veeen, lo dejo tooodo...». José sale con un chiste: «Les dice Jaimito a sus amigos, 'mirad cómo imita mi abuela al lobo. Abuela, ¿cuánto tiempo hace que no...? Uuuuhh'. ja ja ja». Va a ser verdad eso de que la risa te mantiene joven. Quinta y última: en Rusia no celebran este día, pero en la casa de Consuelo y José, que está llena de matrioskas y es un cuarto sin ascensor, siempre es San Valentín.


Daniela e Ignacio. 25 y 29 años. Amores de Nicaragua:«Se ha currado que le vuelva a querer»


Así canta el fabuloso Vicentico, desde Argentina, su 'Culpable': «Dejarte no fue fácil / para que hoy vuelvas a mí / con cara de inocente / y esa voz de yo no fui / mirá que adentro mío hay un deseo de venganza / de hacer pagar tus culpas y dejarte sin fianza...».


¿Por qué los amores en Latinomerica tienen siempre tanto de trágico? ¿Por qué todo parece una novela de García Márquez? En Managua (Nicaragua) vivían, uno enfrente del otro, Daniela e Ignacio. Ella 13 años, él 17. A ella le gustaba él -«era alto y flaquito»-, pero él la veía como una niña -«es que lo era». Daniela insistió y en unos meses empezaron a salir. Ignacio la visitaba cada tarde de siete a nueve, como manda la tradición, y si ella apagaba la luz del garaje, siempre aparecía su padre para encenderla. Hasta que un día no fue lo suficientemente rápido. Al enterarse de que habían tenido su primera relación, les obligaron a casarse. Ni siquiera estaba embarazada.


«Yo tenía 14 años -cuenta la chica. Nos queríamos mucho, pero no veíamos lo del matrimonio, era tan pronto...». El mismo día, el padre de Ignacio lo fue a buscar para cruzar el río San Juan, esa maravillosa frontera natural entre su país y Costa Rica, para escapar al destino. «Pero ya estábamos firmando los papeles. Fue una boda triste». Poco después, Daniela quedó encinta y aquella niña tuvo otra niña, de nombre Igdanny, la mezcla de los de sus padres. La pareja se resintió. Ella vio la oportunidad de venir a España a estudiar hostelería y dejó a la niña a cargo de su madre. Y se quedó. Hablaba con su marido por teléfono, por e-mail, la distancia parecía estar haciéndoles bien, y hablaron de la posibilidad de que él se viniera y, aunque no quería, finalmente aceptó. «Ya había comprado el pasaje cuando, de casualidad, me enteré de que tenía un 'tentempié, una 'batida de pata'. Salía con otra. Lo anulé todo. Estuve muy mal, sobre todo porque estaba lejos de mi niña».


A pesar de todo, Ignacio se vino a Bilbao con Daniela, a la espera de poder traer a su hija. Dice él: Fue como volver a empezar, como si fuéramos novios otra vez, la relación volvió a nacer». ¿Y los cuernos, Daniela? «Yo valoro la fidelidad y él también. Hubo un tiempo de reproches, cada vez que me enfadaba lo sacaba a relucir». Si ya lo dice Vicentico: «Pensar que ya no puedo ni adorarte como antes/ porque estoy ocupado en culparte...».


Han pasado años de eso, al poco se trajeron a Igdanny, que ya tiene 9 años, y ahora incluso trabajan juntos en el bar Koky de Hurtado Amezaga, en el centro de Bilbao. «Estamos muy bien ahora. Él se ha currado mucho la relación, ha sido muy cariñoso y delicado. Lo ha dado todo. Así sí se puede perdonar». ¿Y olvidar, Daniela? «También». Y aunque Ignacio cree que lo de San Valentín es un «invento capitalista», en el fondo piensa que no está mal tener un día para celebrar su amor de novela con final feliz . Es más, en su país, las celebraciones llegan a durar cuatro días. Sin llegar a tanto, esta noche durante la cena le entregará su regalo.


Mónica y Montse, 35 y 32 años. Se casan en octubre: «Vamos a romper el armario a patadas»


Desde Nicaragua a La Ribera, un pueblo de 600 habitantes junto a Ponferrada. Allí nacieron Mónica Ramos y Montse González, aunque hoy vivan cerca de San Sebastián, en Usurbil. Son primas «segundas o terceras» -«nuestros bisabuelos eran hermanos»-, así que quién podía imaginar que cuando su familia las instaba a estar juntas alimentaba un amor que después podría resultar incómodo. Tenían 21 y 18 años cuando la muerte en accidente de un amigo común echó a una en brazos de la otra.


Mónica: «Yo siempre he sido lesbiana, lo sé desde niña, pero Montse, tú no, así que no sospechaba que pudiera gustarle».


Montse: «Te lanzaba indirectas, pero no te dabas cuenta. Hasta que te escribí aquella especie de poesía. ¿Te acuerdas? Yo soy bisexual, siempre pensé que me enamoraría de una persona, fuera hombre o mujer. Me encantaban tus ojos, luego miraba tu boca y ya me perdía, así que volvía a tu mirada...».


Mónica: «Si me pinchan cuando leí aquella carta no sale sangre. Así que el 4 de junio, en la fiesta del Corpus Christi, nos emborrachamos y te llevé a mi coche».


Allí desgastaron la cinta de Bryan Adams, la que tenía la canción del verano del 69. Han pasado 14 años y siguen juntas. Y muy contentas, a la vista de la cantidad de cucamonas que se regalan. El 4 de junio es, por tanto, su día de celebración, no necesitan 'sanvalentines'. Pero están a punto de tener otro fecha señalada: el 4 de octubre se casarán en el Ayuntamiento de Ponferrada. Ya han estado mirando anillos. Y eso que Montse era «antimatrimonio». A Mónica simplemente le daba igual.


Montse: «Cambié de idea cuando sentí rechazo hacia ti en mi entorno, y pensé que si me casaba sería un acto de rebeldía».


Mónica: «No lo creía cuando me lo dijiste. Esto va a ser romper con todo, vamos a reventar el armario a patadas».


Las familias con parejas homosexuales en su seno suelen dar las cosas por hechas para no abordar el tema, es un mundo de sobreentendidos. Así que después de 14 años y aunque en la casa de tres habitaciones de Mónica y Montse sólo hay una cama -«no es por falta de espacio»-, esta boda va a causar conmoción. Montse todavía no se lo ha dicho en persona a su madre, Paula, pero sabe que no le gustará. Deberá ir, mirarle a sus jos castaños y esperar su reacción.


Mónica: «Se lo dijo mi madre a la tuya y se llevó un disgusto».


Montse: «Quiero que venga a la boda, pero respetaré su decisión».


Pase lo que pase se jurarán fidelidad en otoño. Eso no quiere decir que, de vez en cuando, no pellizquen los celos. Mónica seguirá aborreciendo cuando a Montse le 'entran' los tíos y ésta mirará raro si alguna pretende algo con su chica. Pero así es la vida. Lo sabe Aute: «Y aunque enamorarme de ti me lo tengas prohibido, quiero bailar un 'slow' with you tonight, my love».

2008/01/05

> Iritzia: Vicente Verdú > LA NUEVA FUNCION DE AMAR

  • La nueva función de amar
  • El País, 2008-01-05 # Vicente Verdú
Todo nos indica que si la familia, la paternidad, las relaciones sexuales, la amistad, el matrimonio, el abrazo y la fraternidad no son ya lo que eran, el amor en general ha tenido que cambiar su naturaleza. Porque ¿cómo no vislumbrar los giros en el amor romántico que imperó en la literatura, el ideal social y las artes hace apenas un siglo? ¿Cómo no percibir alteración en el sagrado amor a los padres, a los abuelos, a la patria o a la misma paella?

Poco a poco el basamento amoroso que procuraba cimiento a la institución familiar y legitimaba -en realidad o en convención- su permanencia se manifiesta un pilar tan vacilante como endeble. El vínculo paterno filial que cruzaba la sociedad como tirantes de hierro, resistente a casi cualquier percance, ha venido adelgazándose y hasta disipándose.

Los hijos dejan pronto de contemplar a los padres como gigantescas esculturas de autoridad y, cumplida ya la fase del falso compañerismo, el hogar desemboca en una cohabitación tan pasajera como portátil, cambiable, moldeable y promiscua. La nitidez del orden jerárquico, el perfil de la subordinación, el débito amoroso y sus concomitancias son hoy apagados vestigios en una desintegración general del vínculo. De todo vínculo, al menos, que evoque la ferramenta, la pesantez y el pecado mortal.

Los hermanos siguen siendo hermanos pero ¿dónde empieza y acaba esta coloreada fratría donde se alistan hijos de otro padre o madre ajena, varios bebés chinos y adolescentes del Paraguay? El mismo aire del planeta globalizado se filtra en el recinto familiar y su núcleo duro se disuelve en la ondulada mixtificación sin pureza ni predeterminación alguna.

Amamos a más individuos que nunca antes en la historia de la Humanidad puesto que a los multiplicados seres humanos se han incorporado además los bosques, los animales domésticos y los plantígrados, el patrimonio histórico y hasta el clima pero, a la vez, ese corazón inflado ha perdido la inflamación.

Amamos de un modo tan general que sin pensarlo el amor se ha convertido en una típica frase hecha. ¿No amamos siquiera con pasión inflamada a la pareja? La amamos, en efecto, en tanto que el servicio intercambiado a través del fuego amoroso nos procura un balance positivo, un bienestar general, un superávit de productividad y de gozo, pero ni un paso más.

Cada amor se comporta a la manera de un caro artefacto de altísimas prestaciones y del que esperamos que "funcione" en proporción a la singular expectativa depositada en él. Su tiempo feliz se relaciona así directamente con su funcionalidad y utilidad precisa en cada periodo concreto. La misma obsolescencia que recae sobre la vida operativa en otros ámbitos penetra en la dinámica de cada clase de amor: desde la amistad al enamoramiento, desde la adhesión religiosa a la pasión pagana.

La debilidad de los lazos y su sustitución frecuente se corresponde con la pérdida de la fe en lo perdurable y la falta de disposición para el martirio, la espera indefinida o la resignación incondicional. El amor se hace volátil en una doble acepción: vuela con mayor velocidad de un punto a otro y pesa menos en cuanto composición en sí debido, en suma, a su importante cambio de naturaleza.

De ser sustancia sagrada y de valor absoluto el amor pasa a sustancia movible y relativa. Vale no tanto en cuanto sentimiento trascendente de por sí sino en cuanto contingencia que propicia una asociación mejor. En esta deriva, el amor pierde peso y gana funcionalidad. Amamos o rezamos, nos asociamos o nos aventuramos, con el proyecto de un resultado mejor y a plazo limitado. Todo lo que no admite ningún fin -tan propio de la ideología romántica- no se corresponde con el presente y todo aquello que conlleva atadura se opone a la vigencia democrática. No imprecamos, no veneramos, no idolatramos, no nos entregamos en brazos de una entidad igual o superior, inducidos, como estamos preservarnos como dueños completos de nosotros mismos. ¿Dueños completos de nosotros mismos? ¿Es concebible un deseo más opuesto a lo que fuera aquella vertiginosa y delirante voluntad de amar?