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2008/12/24

> Elkarrizketa: Antonio María Rouco varela > "LA FAMILIA HACE SOPORTABLES LAS TENSIONES DE LA CRISIS Y DEL PARO"

  • Monseñor Rouco Varela: «La familia hace soportables las tensiones de la crisis y del paro»
  • Antonio María Rouco Varela recibe a ABC a pocos días de la celebración de la Misa de la Familia en la Plaza de Colón de Madrid. Espera que acudan al menos un millón de personas en un acto de testimonio y afirmación de la familia y el matrimonio
  • ABC, 2008-12-24 # M. Asenjo / L. Daniele • Madrid
«Esperamos una gran participación, aunque lo que buscamos es una acción donde lo cualitativo, no lo cuantitativo, sea decisivo», afirma el cardenal arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco Varela, acerca de las expectativas que ha despertado la misa que se celebrará en la Plaza de Colón de Madrid el próximo domingo, festividad de la Sagrada Familia, bajo el lema «La familia, gracia de Dios».

Monseñor Rouco Varela resta importancia a la polémica que, en algunos ambientes, suscitó el acto en defensa de la familia cristiana celebrado hace un año en el mismo lugar y al que, según sus datos, acudieron «no menos de un millón de personas». Desde determinados sectores se calificó la celebración, «entonces no hubo misa», como una protesta con tintes políticos. Sobre el acto del domingo asegura que «tampoco tiene ese tinte, ni en un porcentaje mínimo». Resalta también que puede haber quien tenga la misión de otorgarle ese calificativo, pero «no queremos hacer un acto político», ya que «la Eucaristía es una expresión de lo más específico y propio de la vida de la Iglesia».

—¿A qué atribuye usted el afán de darle un matiz político a un acto como éste?
—Ocurre que, a veces, ser cristiano, vivirlo, testimoniarlo y celebrarlo suscita interrogantes, anima a las respuestas más allá de la vida personal y de los círculos privados de las personas y de la sociedad. Invita a una respuesta en todo el ámbito de la vida pública, que no se reduce a lo político ni mucho menos.

—Pero, parece que algunos no lo entienden así...
—La tradición jurídica española y occidental, sobre todo en la Europa latina, tiende a identificar el ámbito del Estado con el de lo público, como si el Estado fuera el monopolizador de lo público. Esta es una visión reducida de la realidad, porque lo público es mucho más que lo que comprende la acción del Estado.

—¿Cómo se concreta esto?
—En la Iglesia hay un principio de subsidiariedad que se intentó aplicar en la Europa de la posguerra y que ha marcado el perfil del Estado democrático de derecho en la segunda mitad el siglo XX. Lo que no puede hacer la sociedad debe hacerlo el Estado, no al contrario. En ese sentido, la doctrina social de la Iglesia se aleja tanto de un liberalismo sin límites como de la estatalización de la vida social.

—Hablemos del acto en sí mismo, ¿por qué lo promueven?
—La celebración tiene que ver con el testimonio de lo que Juan Pablo II llamaba el evangelio de la familia y con el testimonio que de una manera muy visible harán muchas familias católicas y cristianas, y algunas que no lo son, pero que sienten lo mismo que nosotros, de ese gran evangelio de la familia. Precisamente, en el día de la Sagrada Familia, cuando el Evangelio habla de una familia singular en la que nace el Salvador del hombre, y a través de la cual se salva el hombre.

—La familia es una preocupación de la Iglesia y, por tanto, de usted. ¿Se ha avanzado en su consideración y reconocimiento?
—La familia es una preocupación muy íntima de la Iglesia y de su magisterio en toda la historia moderna de Europa y, por supuesto, de España. La familia sufre hoy como pocas instituciones básicas para la vida del hombre y de la sociedad el impacto de la secularización. Sin una referencia constitutiva a Dios, el matrimonio, unión fiel y estable del varón y de la mujer en el amor mutuo, abierto a la vida, difícilmente puede sostenerse en sí mismo y como base y núcleo esencial de la familia.

—Si eso falla, ¿qué ocurre?
—Si eso falla, corren peligro de desmoronarse bienes fundamentales para la persona: el valor de la apertura a la vida, el sentimiento de humanidad, de afecto, de ternura. La familia es el lugar original de la ternura. Cuando se resquebraja sufre el hombre, sufre la sociedad. Entonces, las sociedades se hacen más duras. Predomina en su funcionamiento el deseo de alcanzar poder, riqueza, fama… a costa del amor desinteresado y gratuito. Sacrificarse por amor resulta un concepto extraño, cuando no absurdo.

—¿Estamos ya en esa situación?
—El ideal de la vida como una apuesta por el poder humano ha ganado mucho terreno social y, no en último lugar, entre los jóvenes. Una sociedad en la que prima la voluntad del poder frente al amor y la ternura se vuelve inhóspita… en definitiva: ¡dura!

—¿Cómo afecta la crisis económica a la familia?
—La crisis perjudica a la familia. Pero en una visión cristiana de la vida, se sabe que las desgracias pueden convertirse en una gracia de Dios, pasando por la Cruz. Sin embargo, a la hora de fijar valoraciones pastorales de la realidad, no podemos hacer de la necesidad de la Cruz una especie de justificante de problemas que nacen del pecado y de los fallos del hombre. Y la realidad del actual momento económico pesa de forma especialmente gravosa sobre los jóvenes. Muchos, por ejemplo, son los que han iniciado su vida matrimonial adquiriendo su vivienda y se encuentran agobiados por las hipotecas y, no raras veces, en peligro de perder su puesto de trabajo.

—El paro perturba la vida familiar, ¿tiene alguna dimensión enriquecedora?
—Ante el paro, elemento extraordinariamente perturbador de la vida familiar, y ante la crisis globalizada que vivimos, la familia suele responder como un elemento que alivia esas tensiones y las reduce a términos soportables. El amor del que vive la familia se convierte en solidaridad.

—Ese valor de la familia como refugio para la crisis no lo poseen los inmigrantes...
—El impacto de la crisis en ellos es mucho más grave y doloroso que entre los españoles, al carecer de amigos o familiares con los que compartir su situación. Es uno de los problemas con los que nos estamos encontrando con mucha frecuenta en la acción caritativa de la Iglesia.

—¿Cuál es el papel de la Iglesia ante esta situación?
—Un papel elemental y prioritario que consiste, en primer lugar, en ayudar todo lo que pueda en las situaciones más perentorias, relacionadas con la subsistencia, la vivienda y hasta con la búsqueda de empleo. Y tiene, luego, ese otro papel de llamar la atención sobre las causas éticas y morales de la crisis. En el fondo son las que hay que superar y eliminar si se quiere resolver de verdad el problema a medio y largo plazo.

—¿Dónde están esas causas?
—Muchos analistas, entre ellos figuras muy conocidas de la economía mundial, hablan de que esta crisis está producida no tanto por fallos estructurales, técnicos o económico-financieros y jurídicos cuanto por los fallos de conciencia moral de las personas que son sus actores.

—¿Debe lanzar la Iglesia una especial llamada de atención a las conciencias de los católicos?
—Ciertamente. Quiero advertir que el mensaje de fin de año del Papa para la inminente Jornada Mundial de la Paz tiene como trasfondo la crisis económica que vive el mundo. La doctrina social de la Iglesia se ha mostrado siempre muy sensible y muy concreta en relación con los problemas del día a día de las personas y de las familias, señalando las causas que los generan y los caminos éticos para resolverlos. Los obispos españoles lo venimos haciendo así desde que existe la Conferencia Episcopal Española y años antes del Concilio Vaticano II. Estoy seguro además que el Mensaje de Benedicto XVI va a servirnos mucho para nuestra labor de formación de las conciencias en la actual crisis económica.

—La crisis económica es coyuntural, pero usted habla de otras dificultades para la familia.
—Sin duda. Las crisis económicas generan dificultades muy onerosas para las familias porque afectan a sus necesidades primarias. Pero también las dañan gravemente las crisis culturales y morales. La difusión de una mentalidad social según la cual el matrimonio y la familia son realidades a disposición del poder humano que pude configurarlos como convenga, no advirtiendo que se sustentan de un núcleo de verdad que ha de ser respetado, promovido y desarrollado por todos, hace muy costoso el vivir fielmente matrimonio y familia como la íntima comunidad de vida, fundada en el amor fiel y fecundo del marido y de la mujer.

—¿Cómo se plasma en la realidad?
—El conjunto combinado de estos factores críticos actúa, sobre todo, en contra de la estabilidad del matrimonio. El apoyo que le ofrecen a la institución matrimonial en este sentido las actuales legislaciones europeas —y, muy señaladamente, la española— ha quedado reducido, poco menos que a la mínima expresión.

—¿Con qué consecuencias?
—Si sólo con tres meses de existencia del vínculo matrimonial y por el deseo de una de las partes puede producirse el divorcio es obvio que el mantenimiento de la fidelidad matrimonial entre el esposo y la esposa queda prácticamente desamparado civilmente.

—¿Y con respecto a los hijos?
—En una sociedad de inestabilidad creciente en los matrimonios, ni se facilita en nada que puedan nacer los niños ni es fácil que puedan ser respetados en la práctica suficientemente los derechos que les han reconocido las Naciones Unidas. El Papa, en el citado Mensaje del próximo Año Nuevo, con motivo de la Jornada Mundial de la Paz, advierte de que 500 millones de niños, la mitad de los pobres que hay en el mundo, viven en una situación de extrema necesidad.

—¿Podemos decir que existe en España una cultura antifamilia?
—Crece en medios culturales y sociales más diversos la opinión de que la familia y el matrimonio son realidades manipulables ilimitadamente. Basta mencionar la llamada «Teoría del género».

—¿De qué forma se manifiestan esas amenazas hacia la familia que usted describe?
—En el terreno de las ideas y de los hábitos humanos y morales de las personas. Si se cree que se puede llamar familia a cualquier tipo de unión, sin tener en cuenta para nada la dimensión sexual de las personas o la relación entre el vínculo matrimonial y la apertura a la vida y entre la procreación y la educación de los hijos, los jóvenes tienen muy difícil poder vivir su vocación matrimonial íntegramente.

—¿Tiene fácil arraigo esa cultura en la familia?
—Si esa experiencia honda del hombre traducida y reflejada en la familia está respaldada por una tradición cristiana de más de un milenio, es evidente que a una cultura que se aparta de esa visión de la persona humana e, incluso, si es hostil a ella, no le resultará nada fácil triunfar.

—¿A quién beneficia el debilitamiento de la familia?
—A nadie. No sólo desde el punto de vista del plan de Dios sobre el hombre, sino también desde una perspectiva puramente humana. El hombre, a veces, no cae en la cuenta de que sin la familia la humanidad se queda sin fundamento: sin la vida y la esperanza que necesita para subsistir. El fenómeno del debilitamiento de la institución familiar tiene, por tanto, raíces mucho más profundas que las meramente económicas y sociales. No es explicable sin fallos morales y espirituales muy graves.

—¿Tiene que ver algo la acción de los gobiernos?
—Los fallos humanos —los pecados del hombre— dicen siempre una relación directa con el comportamiento de la persona. Las circunstancias sociales, «las estructuras», pueden desarrollar una doble función: de ayuda para evitarlos y/o superarlos o, también, de impedimento y dificultad para su superación. Una buena legislación ayuda a evitar fallos del hombre, una mala contribuye a que sean mayores.

—¿Y en España?
—En España, si se compara la legislación vigente sobre el matrimonio y la familia con la doctrina social de la Iglesia se puede constatar fácilmente que las distancias son muy graves.

—Las nuevas generaciones, ¿cómo afrontan esta situación?
—Es difícil saberlo con exactitud porque las estadísticas disponibles son valiosas, pero muy discutibles. En cualquier caso, nuestra experiencia personal nos dice que son muchos jóvenes los que quieren vivir a fondo su vocación matrimonial y su compromiso de entrega responsable al bien de sus prójimos en la vida social, política o económica. La realidad de nuestros jóvenes consagrados a Dios resulta cada vez más alentadora. No es verdad esa visión estereotipada de una juventud sin fe y sin ideales cristianos de vida.

2008/12/20

> Iritzia: Pedro Trevijano > ALERTA A LOS PADRES

  • Alerta a los padres
  • El firmante de la tribuna compara la diferencia de criterio sobre dos folletos publicados en torno a la protección contra la enfermedad del Sida.
  • La Rioja, 2008-12-20 # Pedro Trevijano • Sacerdote
La educación sexual de los adolescentes ha sido desde hace mucho una de mis grandes preocupaciones. Estos días han caído en mis manos dos opúsculos que intentan proteger a nuestros chicos del Sida y demás enfermedades venéreas. Uno de ellos ha provocado un escándalo a nivel nacional, el otro, que yo sepa, se ha considerado normal y nadie se ha rasgado las vestiduras.

El folleto malo, el escandaloso, viene firmado por cinco médicos del servicio de enfermedades infecciosas del Hospital Carlos III de Madrid, uno de ellos el riojano Pablo Labarga. El consejero de Salud de la Comunidad de Madrid se ha apresurado a anunciar que el folleto no cuenta con subvención oficial y que se desmarcan de él, pues sólo recoge las opiniones privadas de esos cinco médicos, aclaración innecesaria puesto que no lleva el logotipo de la Comunidad. Por si acaso, la gerencia del hospital ha prohibido su difusión.

Los cinco médicos abordan en 85 preguntas y respuestas los interrogantes más corrientes sobre el Sida. Desde el punto de vista técnico dicen es lo que cualquier médico que sabe respondería. Pero el problema está en la mentalidad que hay detrás. Los cinco defienden el método ABC, es decir abstinencia, fidelidad (be faithful en inglés, de donde la B), condón, y además por ese orden. Sostienen que el condón es de eficacia limitada, pues tiene fallos, que la vida sexual no es sólo genitalidad y que nuestra sexualidad es un aspecto de nuestra vida que es mucho más que un puro juego. Estas opiniones tan disparatadas la sostienen también ignorantes como Jean Bernard, primer Presidente del Comité de Bioética francés, agnóstico, científico de primera categoría, nombrado por Mitterand, que afirma: «Castidad, fidelidad o preservativo, decía recientemente un teólogo. Esta fórmula me parece muy razonable». La misma opinión tienen 140 técnicos en Sida de 36 países, opinión publicada en febrero del 2004 en The Lancet, una de las revistas médicas inglesas de más prestigio, tal vez la que más.

El segundo opúsculo ha sido ampliamente difundido en varios de nuestros institutos y es, por supuesto, políticamente correcto. Lleva consigo los logotipos del Consejo de la Juventud de España y del Ministerio de Sanidad y Consumo, que es quien lo subvenciona. Habla de las diversas enfermedades venéreas y muy en especial del Sida y de sus vías de transmisión. No ha provocado ningún escándalo y su propio título «Condonéate. Placer sin riesgos», nos indica su línea. Como no se les ocurre que los chavales son capaces de libertad y pueden llegar a dominar sus instintos, ni siquiera mencionan la abstinencia y la fidelidad, es decir el A y el B del ABC. Simplemente nos hablan del preservativo masculino y femenino y de cómo hay que usarlos, sin hablarnos de su porcentaje de fallos y que aún con condón siguen siendo posibles el embarazo y la enfermedad venérea.

Señores padres, esto y la ideología de género, que entre otras cosas supone decirles a los chicos que pueden ser chicas y viceversa, es lo que se está enseñando a vuestros hijos de catorce y quince años, y puede que antes. Haced el favor de reaccionar y no permitáis que se destroce la vida de vuestros hijos. Que sea un motivo de escándalo enseñar a los adolescentes que pueden ser abstinentes y fieles, y que nos quedemos tan anchos cuando lo que se les inculca es que lo que deben hacer es realizar el acto sexual, eso sí, usando el condón, supongo que muchos padres comparten mi opinión, que eso sí es absurdo y malvado, porque es enseñarles a ser promiscuos. Menos mal que muchos adolescentes y jóvenes están menos podridos que tantos adultos y logran vivir en continencia y castidad, que no es otra cosa sino poner su sexualidad y su vida al servicio del amor.

Se quiere acomodar la ciencia a lo políticamente correcto y a la ideología, y no al revés. Por lo menos es lo que está sucediendo aquí.

2008/11/22

> Iritzia: Pedro Ugarte > LA RIFA Y LA TETA

  • La rifa y la teta
  • La realidad está llena de operaciones de aumento de pecho, y también de rifas, bingos y sorteos
  • El País, 2008-11-22 # Pedro Ugarte
Los hechos son los siguientes: la discoteca valenciana organiza una fiesta donde se rifa una operación de aumento de pecho. La empresa queda a cargo de "un prestigioso cirujano" y se valora en 4.500 euros. No obstante, si la agraciada opina que Dios ya ha sido generoso con ella, puede canjear su premio por una fotodepilación.

Una mujer puede sentirse tan ajena a estas zozobras como un hombre a las que afectan al alargamiento de pene, pero no podemos descartar que algunas personas hagan de estos dilemas el centro de su sistema filosófico y moral. Pues bien, de pronto, y como si no tuvieran otra cosa que hacer, el Ayuntamiento de Valencia, la Generalitat y el Ministerio de Sanidad anuncian sanciones contra los animosos promotores del sorteo. Pero la amenaza de propinar un palo burocrático no surge de ningún interés objetivo: la amenaza es ideológica. La amenaza, en fin, es un ejercicio de policía política, control social e intromisión en la vida privada.

¿Qué razón asiste a esos tipos para imponer a nadie su universo moral? Asombra que en este país, paladín del laicismo, la laicidad, la laicización, la laicitud y la laicolatría; en este país que exige de la autoridad una completa neutralidad frente a todas doctrinas, los detentadores del poder no se sientan aludidos cuando se trata de las suyas. La hipocresía que subyace a este fenómeno denuncia la vocación totalitaria del feminismo institucionalizado, que impone su escala de valores y condena la más tímida operación desviacionista. No tolera ningún modelo de conducta que afee su paisaje moral.

Es un debate parecido al que suscita la prostitución, una de las bestias negras de esa ideología. No era ayer cuando dejó de ser delito, en algunos lugares, la práctica de la homosexualidad, aún en el ámbito privado, y ahora nuevos doctrinarios deciden que el intercambio de sexo por dinero es condenable. Quizás deberían aprender que existe alguna diferencia entre eso que a ellos no les gusta y eso que deberían tolerar.

Hace unos años una congregación de monjas o un impetuoso párroco habrían denunciado la inmoralidad de esa rifa mamaria. Y los mismos que hoy prohíben la tómbola habrían respondido, muy airados, que esa gente no tiene derecho a imponer su moral a los demás. Pero algunos compartimos el principio de que nadie tiene derecho a imponer su moral a los demás; y lo hacemos hasta el punto de no bajar la voz frente a esa grotesca dictadura de seres tronantes que atiborran su discurso de tecnicismos psicologistas e imponen penitencias psicosexuales, obligan a los leguleyos a perpetrar aberraciones gramaticales y exigen a la ciudadanía una diaria, sórdida y asfixiante introspección en busca de algo sucio.

La policía política que se está construyendo desde el poder debería asumir este principio elemental: lo que hagan personas mayores de edad, no incapacitadas judicialmente, en un ámbito privado, en uso de su libertad, sin daño de tercero y sin ejercicio coactivo no les debe importar una higa ni a los burócratas que detentan el poder ni a los grupos de presión a los que aquellos tan servilmente obedecen. Que dejen a la gente en paz cuando no hace daño a nadie.

La realidad está llena de operaciones de aumento de pecho. La realidad también está llena de rifas, bingos y sorteos. ¿Qué hay de malo en combinar ambos conceptos? Quieres un implante de teta y te toca en la rifa. Pues eso, en plena crisis económica, más que un expediente sancionador debería inspirar toda clase de parabienes. Y, de haber sido socialdemócrata, hasta pediría ayudas públicas para tan imaginativos empresarios.

2008/08/10

> Iritzia: Ramón PI > UNA ENCICLICA PROFETICA

  • Una encíclica profética
  • Pablo VI hizo pronósticos en la 'Humanae Vitae' que se han cumplido con exactitud
  • Gaceta, 2008-08-10 # Ramón Pi


Se cumplen estos días 40 años de la publicación de la encíclica Humanae Vitae, probablemente (junto a la Populorum Progressio) la más conocida y la más contestada de su pontificado. Con el valor que da la sabia combinación de la razón, el conocimiento y la prudencia, cualidades todas ellas iluminadas por la fe, Pablo VI se enfrentó a lo que empezaba a ser el nuevo dogma, fruto de la posibilidad técnica, gracias a los anticonceptivos orales (la píldora por antonomasia), de producir la mayor revolución moral de los últimos siglos, derivada de la separación del sexo y la procreación.

A partir de este hecho, el movimiento feminista, que en su origen pretendía la equiparación social y política de las mujeres a los varones, ha derivado en una teoría llamada de género, según la cual cada individuo es libre de escoger sus preferencias sexuales, y esta decisión es la que prevalece sobre lo que ya se consideran limitaciones biológicas. Así, ya no hay dos sexos, sino cinco géneros: masculino homosexual, masculino heterosexual, femenino homosexual, femenino heterosexual, y bisexual. Y hay quien quiere añadir dos más, el transexual y el travestido. Ésta es la conclusión derivada de la desvinculación del sexo y la reproducción: si este nexo no existe, ¿qué argumentos políticos, legislativos, sociales y morales tienen peso suficiente para oponerse a cualquier “orientación sexual”?, como ahora se dice.


Pero las consecuencias no acaban ahí: los embarazos no expresamente deseados (o no aceptados en cualquier momento de la gravidez) legitiman la legalización del aborto. La familia pierde su estructura, y cualquier coyunda queda equiparadas bajo el mismo rótulo pervertido de familia. El instituto jurídico del matrimonio civil queda pulverizado: matrimonio ya es cualquier cosa. Al extenderse la noción de igualdad a cualquier situación, pasando por encima de la biología y la fisiología, deja de haber obstáculos para pretender una igualdad quimérica en todos los órdenes imaginables. Y cuando se comprueba que todo esto no produce más que dolor, muerte, inadaptación social y montañas de carne de psiquiatra, los esfuerzos de los gobernantes se dirigen a los efectos, porque las causas ya se han convertido en dogma intangible.


Pablo VI comprendió eso con visión profética, y en la Humanae Vitae hizo pronósticos que se han cumplido con exactitud: la progresiva de los estándares morales en la sociedad; el aumento de la infidelidad; la disminución del respeto de los varones hacia las mujeres, y el uso coactivo de las tecnologías antinatalistas por los Gobiernos. ¿Puede alguien con mínima honradez intelectual negar estas realidades?, ¿puede regatearse a la Humanae Vitae su carácter profético?

2008/03/11

> Berria: Eliza > EL CARDENAL CAÑIZARES DICE QUE VA A LUCHAR POR LA ABOLICION DEL ABORTO

  • Cañizares: "Voy a luchar por la abolición del aborto"
  • El arzobispo de Toledo critica "las leyes de género" en una entrevista al 'Corriere della Sera' y dice que España representa la vanguardia de "una revolución laicista". Dice no tener nada en contra del Gobierno y reza para que Zapatero encuentre el buen camino
  • ADN, 2008-03-11

El arzobispo de Toledo, el cardenal Antonio Cañizares, no ha tardado en expresar su particular felicitación a los socialistas por su victoria en las elecciones generales.


En una entrevista concedida al periódico italiano Corriere della Sera, Cañizares reitera dos días después de los comicios los reproches habituales de la jerarquía católica al Gobierno de Zapatero: el matrimonio homosexual, el aborto y la eutanasia "conducirán el país al desastre".


Cañizares, quien asegura no tener "nada en contra" del presidente del Gobierno y "reza para que encuentre la buena dirección", ha ido más lejos que de costumbre y advierte: "en el futuro, lucharé por la abolición del aborto, que es el peor retroceso en la historia de la humanidad".


"Una concepción falsa de la libertad"
Aunque no precisa si se refiere a la ley de igualdad o la normativa contra la violencia de género, el prelado también tiene duras palabras contra "las leyes de género". "España representa la punta más avanzada de esa revolución [laicista], con sus leyes de género, que van mucho más alla del femenismo tradicional e instauran una especie de lucha de clases entre hombres y mujeres", considera el prelado.


"El gobierno español ha preparado leyes que niegan las evidencias de la naturaleza y la razón, que delegan al Estado la formación moral de los jóvenes con el objetivo de establecer una nueva cultura basada en una concepción falsa de la libertad", continúa.


Además, Cañizares aseguró que "la izquierda" habla de ampliar los derechos, pero éstos "no se crean en el Parlamento".


Así, subrayó que la Iglesia quiere colaborar en la construcción de "una sociedad de convivencia y de paz", pero para que sea posible es necesario que no se elimine a Dios de la vida social.

2008/02/21

> Berria: Familiak > LAS CONSECUENCIAS DE LA "IDEOLOGIA DE GENERO": "DESMOROMANIENTO SOCIAL"

  • La Universidad Francisco de Vitoria analiza las consecuencias de la “Ideología de género”
  • Desmoronamiento social
  • Alfa y Omega, n. 581, 2008-02-21 # María Martínez López

«Una ciudad en ruinas»: así definía don Rafael Rubio de Urquía, catedrático de Teoría Económica de la Universidad CEU-San Pablo, los efectos de la ideología de género sobre la sociedad occidental y cristiana. Lo hacía durante la clausura de la I Jornada sobre Ideología de Género, que la Universidad Francisco de Vitoria celebró el pasado sábado. Pero la ruina «es el punto de partida para la reconstrucción»


En 1972 se presentó lo que parecía ser la prueba irrefutable de las tesis de la teoría de género: el caso de dos gemelos, uno de los cuales había perdido el pene en la circuncisión. El sexólogo John Money aconsejó a los padres que lo educaran como a una chica. Al dar a conocer el caso, Money afirmó que el chico había asumido su identidad femenina, de la misma forma que su hermano había asumido la masculina, lo que supuestamente demostraba que no hay relación entre sexo biológico y lo que se definiría como género, el rol que cada sociedad y cultura atribuye a varones y mujeres. Sin embargo, la prueba de Money resultó no ser tan irrefutable como imaginó. Otro investigador, Milton Diamond, hizo un seguimiento del caso y, en 1997, publicó que, en realidad, el niño no había logrado adaptarse al género femenino, lo que había llegado a provocarle tendencias suicidas. Al descubrir que era un chico, decidió vivir como tal y llegó a casarse con una mujer.


Esta historia, que la neuróloga doña María Gudín contó en la I Jornada sobre Ideología de Género, organizada por la Universidad Francisco de Vitoria, no es una anécdota más. Es una de las muchas manipulaciones que han logrado, como afirmó doña María Lacalle, directora de la Jornada, que la ideología de género esté presente en todos los documentos internacionales desde la Conferencia Mundial de la Mujer de Pekín (1995), y empiece a estar en los nacionales, hasta el punto de que algunos ordenamientos urbanísticos tienen en cuenta la perspectiva de género.


La pregunta que flotaba en el aire era: ¿Cómo ha sido posible que los postulados de la ideología de género, que une el feminismo radical con el homosexualismo, se impusieran como normales? Y es que de esa supuesta independencia absoluta entre sexo y rol surge la idea de la igualdad absoluta (no sólo en dignidad y derechos) entre el hombre y la mujer, y la también absoluta libertad de cada individuo de elegir entre cinco géneros (dos heterosexuales, dos homosexuales, y bisexual). Esta postura, además, encierra una contradicción, entre la supuesta arbitrariedad de lo masculino y lo femenino y, por otro lado, el carácter innato de la homosexualidad, que muchos intentan demostrar con empeño.


El padre Luis Garza, Vicario General de la Legión de Cristo, desgranó algunas de las claves de que contradicciones de este tipo pasen desapercibidas y no enturbien el éxito de esta supuesta teoría que, al no estar demostrada empíricamente, no es más que ideología: la batalla del lenguaje, que ya han ganado al imponer un término, género, que hace referencia sólo a una convención gramatical; identificar igual dignidad con identidad total entre hombre y mujer, heterosexual y homosexual; adoptar una dialéctica de opresor (hombre, heterosexual) y oprimido (mujer, homosexual); afirmar que la mujer sólo puede realizarse mediante el enfrentamiento con el hombre; e imponer la idea de que la paternidad y, sobre todo, la maternidad son un pesado fardo.


Uno de los momentos clave de la extensión de la ideología de género fue cuando la Asociación Americana de Psiquiatras sacó la homosexualidad de su manual de diagnóstico en 1973. Como relató el médico y epidemiólogo don Jokin de Irala, tras una enorme presión de los lobbys homosexuales, la cuestión se sometió a un referéndum -algo inaudito- en el que sólo votaron un 25% de los socios. Se aprobó la propuesta. Y, a pesar de que una encuesta al azar, cuatro años después, mostró que el 69% de los socios de la APA seguía creyendo que la homosexualidad es una adaptación patológica, ya se había dado el primer paso para su normalización oficial, antesala de la social, para la cual fueron contrataron los mejores especialistas de marketing de Harvard.


Los resultados no podían haber sido mejores. Quienes «quieren que la naturaleza se defina por sus deseos», como explicó la psicóloga doña Patricia Martínez, han encontrado un poderoso aliado en la concepción positivista del derecho, que «define la persona a golpe de ley o de lobby ». Sin embargo, necesitan eliminar toda referencia a la naturaleza humana en sus dos modos de ser, hombre y mujer, y a la complementariedad natural entre ellos. De ahí los ataques contra la Iglesia y la familia.


En la clausura de la Jornada, don Rafael Rubio resumió la situación al afirmar que «cosas contrarias al orden natural se han instituido como algo positivo, mientras que lo positivo se ha sacado del marco de lo normal», en una sociedad «enferma, que ha perdido el sistema inmune» para defenderse de un ataque de estas características. Pilares de la sociedad como el reconocimiento de la naturaleza humana, o la familia, se han ido desmontando hasta dejar una ciudad en ruinas. Y ni siquiera quienes se opongan van a poder escapar de esta realidad. «En esta sala -reflexionaba el padre Garza-, seguro que hay muchos homófobos ». Así se llama hoy a quienes se oponen a la normalización de las conductas homosexuales, e incluso a los ex gays, víctimas del boicot del lobby homosexual, que quiere conseguir que la APA declare no ética la terapia de reorientación sexual, aunque la pida el propio homosexual.


A pesar de todo, en la Jornada no se cayó en el derrotismo. A las propuestas del padre Garza -promoción del feminismo de la diferencia, ayuda a las personas con tendencias homosexuales, promoción del matrimonio y la familia como la base de la sociedad, solidificar una cultura basada en los auténticos valores cristianos y humanos-, se sumaron muchas otras desde el público: oración, conversión, movilización social y compromiso en el ámbito familiar y laboral de cada persona que quiera reconstruir esta metafórica ciudad.

  • La legislatura de la ideología de género
  • Alfa y Omega, n. 581, 2008-02-21 # De la intervención de doña María Lacalle, directora de la Jornada

Identidad personal: La ley 3/2007 regula el cambio de sexo y de nombre sin que sea necesario para ello ni un estudio profundo (basta un informe psicológico), ni cirugía, ni ningún tratamiento para adoptar el aspecto del sexo que se desea. En definitiva, el deseo se convierte en motivo suficiente para modificar la realidad.


Relación entre el hombre y la mujer: La ley orgánica 1/2004, de protección integral contra la violencia de género, define las relaciones entre hombre y mujer en términos de enemistad. Ha fracasado porque ignora las causas profundas de la violencia.


Acabar con el matrimonio: Se lo ha equiparado con algo completamente distinto, como la unión entre homosexuales, que otorga beneficios a una institución que no cumple ninguna función social. A la vez, con el divorcio exprés, que permite que éste sea unilateral, automático y sin causa, porque si cada uno construye sus relaciones a su medida, se han socavado sus cimientos. El matrimonio se convierte en la única situación en la que, en caso de crisis, no se pone en marcha ningún mecanismo para solventarla.


Etiquetas de padres:
Con la ley 14/2006, de Reproducción Humana Asistida, la paternidad y la maternidad no son ya realidades, sino etiquetas que el Estado distribuye o niega. Por ejemplo, el hijo de una soltera no tiene padre, mientras que una lesbiana puede aparecer como progenitora del hijo de su pareja.


Eliminar la autoridad de los padres: Una de las últimas modificaciones del Código Civil suprime la facultad de los padres para «corregir moderada y razonablemente a sus hijos». De igual forma, los Reales Decretos que desarrollan la LOE no otorgan ningún protagonismo a la autoridad de padres y profesores. También queda minada con una edad de consentimiento sexual que está en los 13 años, y con el concepto de menor maduro, que permite recibir la píldora del día después y abortar sin que lo sepan los padres.


Educación: Toda la LOE y, en especial, Educación para la ciudadanía, están diseñadas para influir en el desarrollo de las capacidades afectivas de los menores.

  • Las elecciones para la familia
  • Alfa y Omega, n. 581, 2008-02-21 # Benigno Blanco

El Presidente del Foro Español de la Familia advierte de que, en España, en estos momentos, se plantea un intenso debate entre dos modelos de familia: «El propio del humanismo cristiano, más o menos oscurecido en sus contornos y características, y el beligerante modelo de la ideología de género, sectario y antinatural». Don Benigno Blanco anima a votar en clave de familia, «y nuestras convicciones sobre ella se convertirán
en importantes para los políticos»


Al decidir cómo ejercer el derecho al voto es razonable -y exigible moralmente- que ponderemos las cosas valiosas, en primer lugar, y que la postura, trayectoria y credibilidad de los partidos políticos en los temas importantes sea determinante a la hora de optar por votar a uno u otro. Si la familia es para nosotros importante, la postura de los partidos sobre la familia debe ser uno de esos factores que prioritariamente hemos de valorar para elegir a quién votamos.


La familia, en la campaña
Tenemos la suerte de que, en esta campaña electoral, la familia va a estar presente por primera vez en la democracia española -ya lo está en la precampaña-, en parte muy importante por la intensa movilización de las familias españolas en estos últimos años en defensa de su identidad y derecho a educar en libertad. Tendremos así abundantes elementos de juicio para decidir responsablemente: lo que ha hecho cada uno de los candidatos en el pasado y lo que nos anuncian que van a hacer, tamizado uno y otro por la credibilidad que sus hechos den a sus palabras.


La postura sobre la ideología de género, el respeto al matrimonio como institución específica para la unión entre hombre y mujer, el compromiso con el derecho a la vida, la defensa de la libertad de los padres para educar a sus hijos conforme a sus convicciones y las políticas activas de apoyo a la familia y a la natalidad, son en nuestros días de imprescindible valoración por un votante responsable preocupado por la familia.


Nuestro voto importa

Es bastante probable que ningún partido político se identifique al cien por cien con todas nuestras opiniones sobre la familia y resto de temas de igual relevancia para decidir el voto. Esto es lo normal en sociedades fuertemente pluralistas como las nuestras. De ahí la necesidad de ponderar todos los factores en juego -las propuestas programáticas y su credibilidad, así como los antecedentes y la importancia relativa de cada tema-, entre los cuales no es el menor el saber que, en todo caso, de estas elecciones saldrá una mayoría parlamentaria y un Gobierno necesariamente. No estamos ante una encuesta, sino ante unas elecciones: si no votamos, alguien presidirá el Gobierno igualmente; si votamos a opciones que no alcancen representación parlamentaria, éstas no podrán influir en quien gobierna, aunque nuestro voto pueda tener otros valores de tipo testimonial o de marcar tendencias. Todos estos parámetros deben entrar en consideración, junto con los contenidos programáticos a la hora de decidir nuestro voto.


Con unas elecciones sabemos que no cambia el mundo normalmente, pero sí que las decisiones de los Parlamentos y los Gobiernos pueden ser de inmensa trascendencia para nuestra vida como familias. En estos momentos, en España hay un intenso debate entre dos modelos de familia: el propio del humanismo cristiano, más o menos oscurecido en sus contornos y características para una parte de nuestros conciudadanos y políticos, por un lado; y el beligerante modelo de la ideología de género, sectario y antinatural pero muy presente en parte de las fuerzas políticas españolas. Esta confrontación está en la campaña electoral, en los programas de los partidos y en la sociedad española y, por tanto, también en los medios de comunicación. Y debe estar presente en nuestra decisión sobre a quién votar, si la familia nos importa. No es el único factor a ponderar -hay otros temas de igual e incluso, quizá, superior relevancia-, pero es uno de los más trascendentes por la objetiva importancia de la materia.


Votar en clave de familia
Me gustaría que de la misma forma que, entre todos, hemos logrado que, en la campaña, se hable de la familia -bendita novedad de esta campaña-, también me gustaría que éste fuese el proceso electoral en que las posturas de los partidos sobre la familia fuese uno de los elementos mas relevantes en la orientación del voto de los españoles. Y que se notase que es así porque lo comentamos con amigos y conocidos, porque las encuestas lo detecten y porque se note en los medios de comunicación a través de nuestras cartas y llamadas.


Si votamos en clave de familia, la familia y nuestras convicciones sobre ella se convertirán en importantes para los políticos. Está en nuestras manos.

  • La ideología de género, en Iberoamérica
  • El epicentro está en España
  • Alfa y Omega, n. 581, 2008-02-21 # Ricardo Benjumea

Hay una acción concertada del lobby gay y feminista en Iberoamérica, que ha provocado resultados pavorosos: caída drástica de la natalidad, aumento del aborto y del número de los divorcios... Doña Lola Velarde, Presidenta de la Red Europa del Instituto de Política Familiar, alertó sobre estas cuestiones en el Congreso Internacional Mujer y varón, la totalidad del humanum, que acaba de celebrarse en Roma. No obstante, constata también un claro cambio de tendencia a favor de la vida y de la familia


El 11 de mayo de 2006, la Corte constitucional colombiana despenalizó el aborto en tres supuestos, convirtiéndolo -denuncian los críticos- en prácticamente libre. Poco después, en Argentina y Chile, se presentaron propuestas legislativas similares. Los siguientes en la lista fueron Portugal (febrero de 2007), Ciudad de México (abril) y Uruguay (noviembre). ¿Es una simple coincidencia? Doña Lola Velarde está convencida de que no. Puede citar muchas otras coincidencias similares en otras áreas que afectan al matrimonio, a la familia y al derecho a la vida. A la aprobación del llamado matrimonio homosexual en España, por ejemplo, siguió, en un período muy breve de tiempo, la aprobación de leyes de uniones de hecho, también para personas del mismo sexo, en Ciudad de México y Uruguay, y otras tantas propuestas fracasadas en otros países, como Colombia o Costa Rica. Las leyes del divorcio presentan un patrón similar. Al calor de la aprobación del debate y aprobación del divorcio exprés en España, se aprobaron reformas parecidas en Uruguay y Colombia, mientras en Chile se introdujo el divorcio.

Estos procesos han originado resultados muy llamativos. El índice de fecundidad en Iberoamérica y en el Caribe ha descendido en los últimos 35 años un 50%. En países como Cuba (1,6 hijos por mujer), no se alcanza siquiera el nivel de reemplazo generacional, lo que ocurrirá en el conjunto de la región en 2020, si se mantiene la tendencia, en claro contraste con Estados Unidos, que superará por entonces a estos países en natalidad.


Se ha extendido también, a velocidad de vértigo, el uso de anticonceptivos, y los matrimonios han caído en picado, en los últimos 10 años (la tasa de nupcialidad fue, en 2005, de 4,1 matrimonios por 1.000 habitantes, frente a los 4,8 de Europa y los 7,1 de Estados Unidos), mientras aumentaron los divorcios, al amparo de las nuevas leyes (sólo entre 1998 y 2002, la tasa de divorcios en Latinoamérica y Caribe aumentó de 1,66 a 2,07).


Según denunció doña Lola Velarde en el Congreso Internacional Mujer y varón, la totalidad del humanum, las Naciones Unidas se cuentan entre los principales responsables de la expansión de esta agenda, y en especial algunos de sus organismos, como el Fondo de Población, UNICEF o la Convención para la Eliminación de la Discriminación de la Mujer (CEDAW). «Se aprueban documentos ambiguos o se fuerza la interpretación de los textos, para hacerles decir lo que se quiere que digan», explica, y se amenaza, en caso de que no se sigan las recomendaciones, con cortar la cooperación al desarrollo. En su estrategia, estas agencias utilizan, de forma sesgada, términos como salud reproductiva (en la que pretenden incluir un supuesto derecho al aborto), y recurren interesadamente al miedo al sida o a la superpoblación. La CEDAW, sin embargo, no parece andarse ya con demasiados miramientos, y defiende últimamente el aborto sin ningún tapujo. Hace unos meses, por ejemplo, este Comité de la ONU calificó de crimen la negativa de Honduras a despenalizar el aborto.


Además de sobre la ONU y sus organismos, la señora Velarde llama la atención sobre la actuación de diversos Gobiernos europeos y de poderosas organizaciones, como la Federación Internacional de Planificación Familiar («posee la mayor red de clínicas abortistas de Estados Unidos, y posiblemente del mundo»), y de Fundaciones como la Rockefeller o la Bill & Melinda Gates.


Liderazgo español
Detrás de todas estas acciones, según la responsable de la Red Europea del IPF, hay un proyecto ideológico, en el que España ha asumido un claro liderazgo. Velarde cita esta frase del Presidente, recogida por su amigo Suso de Toro en el libro Madera de Zapatero: «Si hay algo que caracteriza a esta etapa de Gobierno es que hay un proyecto... Un proyecto de alcance en valores culturales, y por tanto ideológicos, que pueden definir la identidad social, histórica, de la España moderna por mucho tiempo».


Pero lo que ocurra en España no se quedará en nuestras fronteras. El entusiasmo en desarrollar esa agenda ideológica en nuestro país puede tener que ver, según Velarde, con el convencimiento de que, «si el proyecto cuaja en un país de profunda tradición católica, es que puede trasplantarse a cualquier otro lugar». En Iberoamérica, especialmente, se ha demostrado que no tardan en intentar aplicarse leyes contra la familia y la vida similares aprobadas ya en España.


Ahora bien, en España, pero también en muchos países de Iberoamérica y de Europa, Lola Velarde constata que «algo ha comenzado a cambiar». El despertar de la sociedad civil española durante estos años no es un caso aislado. Las asociaciones pro vida y pro familia han tomado conciencia del reto, y han sustraído a las agrupaciones feministas y pro homosexuales la exclusiva del lobby ante los Gobiernos y las organizaciones supranacionales. La agenda pro abortista y anti familia ha sufrido grandes derrotas (Nicaragua, Ecuador, Paraguay...) Pero eso no es lo principal, sino la constatación de que hay grupos de personas sensibilizados con la protección de la familia y la vida que «han comenzado a ejercer un liderazgo social, sin miedo y que transmite valores atractivos». Es algo más que una luz al final del túnel, aunque, como advierte Lola Velarde, «la única solución verdadera está en la conversión de los corazones, y sucederá cuando Dios quiera»

2008/02/06

> Iritzia: Carles Clavell > EL RELATIVISMO, UNA ENFERMEDAD SOCIALISTA

  • El relativismo, una enfermedad socialista
  • Forum Libertas, 2008-02-06 # Carles Clavell

Para el socialismo no existe la verdad.


Lo que existe es lo que opina la gente sobre los distintos temas. ¡Eso sí que le interesa! Y actúa en consecuencia.


¿Que hay un buen número de personas que opinan que dos hombres homosexuales deben poder casarse? ¡Pues nada, lo hacemos y ya está! ¿Que la verdad es que va contra natura? ¡Da igual! ¿Que no hay complementariedad de órganos genitales? ¡Vaya bobada! ¿Que la verdad es que es una guarrada porque el semen va a parar junto a los excrementos? ¡Pues vaya tontería! ¿Que así no hay hijos? ¡No importa nada!


¡Aquí lo hay que hacer se hace! ¡Así tenemos contentos a unos cuantos que serán incondicionales a la hora de votarnos!


Los médicos y los científicos dicen que desde la fecundación existe una vida nueva. Esa verdad para el socialismo no existe. Lo que para ellos existe es que hay una serie de mujeres que quieren abortar. ¡Pues nada, no se diga más! ¡Aborta tanto como quieras! ¡Y si te apetece hasta fuera de la ley! ¿Que es un asesinato como la copa un pino, porque así lo dice la ley? ¡Vaya bagatela! ¡Y además a costa de los impuestos del ciudadano, que para eso está!


La verdad es que nacemos hombre y mujer: el hombre con los cromosomas “xy”, y la mujer con los cromosomas “xx”. Pero como para el socialismo no hay verdad y hay gente a favor de la ideología de género en que hay ¡nada menos! que siete géneros: hombre, mujer, gay, lesbiana, bisexual, transexual masculino y transexual femenino. ¡Pues vamos allá! ¿Y por qué no? ¡Y que cuando haga falta lo pague el ciudadano con sus impuestos! ¡Faltaría más!


El socialismo está llevando a España a ser desde el punto de vista humano, que es el que en realidad importa, a ser una de las porquerías más grandes que hay en este mundo.


Por un lado con la cultura de la muerte –el aborto–, por otro con la promiscuidad –la ideología de género–, por un tercero con el divorcio-exprés que está llevando al fracaso, a los esposos en el matrimonio, y a sus hijos en la educación.


Está llevando a muchos españoles a ser unos individualistas y unos egoístas feroces que están dando cada vez mayores tasas de delitos y crímenes. ¡Eso sí! Votarán socialista porque les resuelve todos sus “apetitos sexuales y de comodidad”, porque el propio socialismo se ha encargado de aumentarlos.


Es un magnífico “voto cautivo” que les permite a los primeros de la lista electoral seguir disfrutando de las prebendas que les ofrece el poder. El socialismo no me convence. No se basa en la verdad. Sin que los socialistas se den cuenta nos engañan. Porque, de hecho, sin que lo pretendan, se aprovechan de lo peor de las personas en beneficio del partido.