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2008/11/09

> Erreportajea: Osasuna > GIPUZKOA: LA LABOR DE CONCIENCIACION NO LOGRA FRENAR EL ALZA DE CASOS DE GONORREA Y SIFILIS

  • La labor de concienciación no logra frenar el alza de casos de gonorrea y sífilis en Gipuzkoa
  • Los expertos achacan el aumento de ETS al abandono de prácticas de sexo seguro. El repunte de enfermedades de transmisión sexual predice un crecimiento de afectados por VIH
  • El Diario Vasco, 2008-11-09 # Juanma Velasco · DV · San Sebastián
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Tras décadas en los que determinadas enfermedades de transmisión sexual (ETS) habían quedado casi en el olvido, años en los que los casos se recogían en las consultas «de forma anecdótica» están de regreso. Nombres como gonorrea, sífilis, clamydia vuelven a cobrar protagonismo en las consultas de Gipuzkoa. Su incidencia mantiene en los últimos años una tendencia al alza, envuelta en una misteriosa inmunidad a las campañas y la labor de concienciación que realiza la Administración y diversos colectivos para prevenirlas.


Los datos de la consulta de enfermedades de transmisión sexual de Donostia -única en Gipuzkoa- quizás sean sólo «la punta del iceberg» -mucha de estas patologías se atienden en dermatología, ginecología, urgencias...- pero marcan «una tendencia» clara al aumento.


En la de Donostia, se ha pasado de dos casos de sífilis reciente en 2003 a 12 en 2007 y de cinco de gonorrea en 2003 a 10 en 2007. De momento, no hay freno. «La tendencia sigue al alza también durante este año», afirman los responsables de la consulta de Donostia. En el conjunto de las tres consultas de ETS de Euskadi, los casos de sífilis se han multiplicado por 16 y los de gonorrea casi se han triplicado en los últimos años.


«Es un fenómeno europeo. Primero se empezó a describir en grupos sobre todo de homosexuales en Amsterdam, Londres y en París. Luego vino Berlín, Madrid, Barcelona y finalmente ha llegado aquí», aseguran desde la consulta de ETS.


Las razones de esa tendencia al alza se encuentran en el abandono de las prácticas de sexo seguro. «Se ha vencido el miedo al embarazo, que obligaba a tomar precauciones, y probablemente también se ha bajado la guardia con el VIH, al pensar que tiene tratamiento», recuerdan los expertos.


Repunte de VIH
Precisamente, el aumento de casos de gonorrea y sífilis coincide con un repunte en los casos de sida, tras años a la baja. Según los datos aportados por el coordinador del Plan de Prevención del Sida en el País Vasco, Daniel Zulaika, en Gipuzkoa se pasó de 32 casos en 2004 a 42 el año pasado. Para colmo, los expertos coinciden en que la proliferación de casos de enfermedades sexuales predicen un aumento de infecciones de VIH.


De hecho, en la actualidad, las consultas de ETS se encuentran a menudo con cuadros de pacientes con VIH asociada a otra infección. En Gipuzkoa, casi la mitad de los casos de sífilis reciente detectados en los últimos cinco años coincidieron con VIH. El riesgo aumenta de dos a cinco veces en «presencia de lesiones sifilíticas».


Las enfermedades de transmisión sexual no entienden de sexo y afectan «por igual, aunque con distintos síntomas, a hombres y mujeres». No obstante, las nuevas transmisiones de ETS están afectando especialmente a hombres homosexuales. Representan al 77% de los casos de sífilis detectados en Gipuzkoa. «Es un grupo de riesgo, no por la práctica homosexual, sino por la relajación en las medidas preventivas que llevan. Probablemente la gente joven no tiene miedo a la infección, incluido al VIH, por lo que hay una mala percepción del riesgo real. Además, la gente de más de 40 años parece que ha llegado un poco a saturarse de mantener precauciones», dicen en la consulta de ETS.


Campañas directas
Precisamente, en los últimos tiempos se han puesto en marcha campañas de sensibilización hacia prácticas de sexo seguro -uso de preservativo- en ambientes gays y en el mundo de la prostitución. En este campo, desde la consulta de ETS de Donostia quieren destacar el trabajo de las comisiones antisida, de las ONGs que se combaten al VIH en Gipuzkoa, de los colectivos de gays y lesbianas... «La información que puede ser útil y que dará resultado a la larga es la que, a través de las ONGs, está dirigida a colectivos con riesgo, que acuden a locales de ambiente gay». A pesar de todo, las nuevas infecciones siguen al alza. El consejero de Sanidad, Gabriel Inclán, ya lo dijo en junio: «Lo paradójico de esta situación es que se está produciendo en un entorno como el nuestro en el que no han faltado iniciativas desde múltiples sectores para prevenirla».


En la consulta de ETS inciden en este punto. «Aquí se han hecho campañas sanitarias para prevenir el VIH, ahora se presta atención al resto de ETS pero parece que la gente ha bajado la guardia igual que en sitios como Madrid en los que apenas se ha hecho nada en este campo. Probablemente, lo que se ha hecho en el último tiempo dirigido a grupos muy concretos sirva de más resultados».


A los esfuerzos realizados este mes se sumará una nueva continuación de la campaña de Osakidetza para intentar «poner freno» a alza de estas enfermedades.


  • Miguel von Wichmann, médico de la consulta de ETS de Donostia
  • «Cualquiera puede estar en riesgo y lo prudente es mirarse»
  • La consulta de ETS de Donostia estudia ampliar su horario para atender la demanda
  • El Diario Vasco, 2008-11-09 # JM. V.

La consulta de Enfermedades de Transmisión Sexual en Donostia cumple seis años de vida en diciembre. Allí acude gente «de todo tipo» siempre de forma confidencial. No hace falta «ni tarjeta sanitaria, ni papeles en regla, ni DNI». Miguel Ángel Von Wichmann, médico de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Donostia, coordina junto a Xabier Camino este servicio de atención en el que prima «el anonimato y la discreción».


- ¿A la gente le sigue costando consultar un problema genital?

- Sí, por pudor. Lógicamente, desnudarse y contar aspectos de la vida íntima supone una barrera, pero en la consulta el trato es totalmente confidencial. Es difícil generalizar, pero probablemente les cueste más a los hombres. Si una mujer sospecha que tiene algo, tiene clara las prioridades.


- Hay quien todavía opta por pedir en la farmacia un remedio contra ese picor en lugar de ir al médico...
- Ocurre y puede ser sólo una dermatitis. Pero es una mala práctica porque hay quien puede tener una ETS que no se le ha diagnosticado, como es el caso de la sífilis. La úlcera puede desaparecer, pero la infección puede quedar dormida durante años y a la larga dar problemas cerebrales, vasculares, de corazón... Además, tiene repercusión porque todas estas infecciones son transmisibles y, si sigue teniendo relaciones sexuales, va a transmitirlas.


- En la consulta, los usuarios confiesan prácticas sexuales de riesgo, infidelidades... ¿Se aprecia sentimiento de culpabilidad?

- Nosotros no entramos en eso. No somos jueces de nadie. Una de las cosas importantes en este tipo de consultas es no sentirte juzgado. Se da una valoración sanitaria con confidencialidad. Hay gente que viene con la pareja y muchas de las repercusiones de esas infracciones se hablan posteriormente en pareja.


- ¿Conviene acudir en pareja?
- Depende de cada uno. Lógicamente, si se tiene una infección y la pareja puede haber corrido riesgo, lo lógico es informarle y que se mire también.


- ¿Qué perfil de gente acude a la consulta?

- De todas las edades. Desde 16 a 70 años. Las relaciones sexuales entre gente de la tercera edad existen y por lo tanto hay riesgos. Cualquiera puede estar en riesgo y lo imprudente es no mirarse.


- La consulta lleva seis años abierta.
- Al principio venía muy poca gente, a través de ONGs, también derivada de urgencias del hospital o de alguna otra consulta. Poco a poco ha ido aumentando la consulta y estamos barajando ampliar el horario. Lo que aquí tratamos es la punta del iceberg. Más que nada, nuestra consulta refleja una tendencia al aumento de los casos de ETS, que también se ve en Vizcaya y Álava.

  • CONSULTA DE ETS
  • Lugar: Avenida de Navarra, 4, bajo, en el barrio donostiarra de Gros.
  • Horario: Martes y jueves de 10 a 13.30 horas. Para pruebas del sida, a diario antes de las 9.30 horas.
  • Cita: Es necesario pedir cita previa en el 943 006464

2008/06/22

> Erreportajea: Gazteak > LAS CAMPAÑAS NO LLEGAN A LOS JOVENES

  • El fracaso de la prevención en los adolescentes
  • Las campañas no llegan a los jóvenes
  • La generación más formada mantiene conductas de riesgo y actitudes intolerantes. Los mensajes institucionales chocan con los prejuicios y los hábitos arraigados
  • "Las chicas no están tomando en libertad decisiones sobre los anticonceptivos"
  • "Maricón sigue siendo el insulto más empleado en los institutos"
  • El País, 2008-06-22 # June Fernández · Bilbao
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La actual generación es la más informada de la historia. Los medios de comunicación e Internet, así como la mayor oferta de talleres de educación sexual o vial, entre otros, bombardean a diario a los jóvenes con mensajes de prevención y sensibilización. Sin embargo, los diversos estudios revelan que esa información no se traduce en un descenso de las conductas de riesgo y de las actitudes intolerantes.


Los jóvenes echan en falta campañas que lleguen a su entorno más inmediato y que les impacten para convencerles del peligro real de sus hábitos. Los expertos y los organismo sociales critican la brecha existente entre los mensajes políticamente correctos y los comportamientos que los adolescentes se encuentran en la vida real como modelo. Medidas coercitivas como la ordenanza aprobada recientemente por el Ayuntamiento de Barakaldo contra el botellón plasman el fracaso de las acciones de sensibilización.


El abuso de drogas y alcohol es uno de los aspectos que más alarma a la ciudadanía, bombardeada por imágenes de macro-botellones o noticias sobre nuevas drogas de diseño. Pese a conocer los efectos de cada sustancia, uno de cada cuatro jóvenes abusa del alcohol y consume cannabis. El sociólogo Imanol Zubero lo explica señalando a una sociedad que "mitifica el riesgo y lo convierte en objeto de consumo". "Hemos pasado de la cultura de la libreta de ahorros a la de la tarjeta de crédito. Al consumir, nadie hace el cálculo entre lo que gana en el presente y lo que pierde en el futuro. Los jóvenes experimentan hasta que se queman, pero las consecuencias sólo llegan a largo plazo", sostiene. El Gobierno se ha convertido en "un gran moralizante", añade. "Pero recibimos estímulos contradictorios, como la idea de que quien no arriesga no gana".


Los jóvenes ya no se queman respecto al sida. La cronificación de la enfermedad gracias a los tratamientos antirretrovirales ha desencadenado un relajo en el uso de anticonceptivos, señala el director del Plan Vasco contra el Sida, Daniel Zulaika. "Los adolescentes no conocieron la época negra, y la muerte es el principal motor de cambio", apunta. A esa causa añade que hoy se valora más la iniciación en el sexo. La consecuencia ha sido un rebrote de enfermedades venéreas como la sífilis y la gorronea. "Se da la paradoja de que la generación más informada lleva mayores comportamientos de riesgo", concluye.


Esa tendencia está estrechamente ligada a otro dato alarmante: el incremento sostenido de adolescentes que abortan. Izaskun Moyua, directora de Emakunde, lo relaciona con la prevalencia de relaciones desiguales entre mujeres y hombres que reproducen los adolescentes. "Tenemos que preguntarnos cómo negocian sus relaciones y adecuar las campañas a la situación. Sigue habiendo quien impone y quien asume, y las chicas no están tomando en libertad decisiones como las relacionadas con los anticonceptivos. Si no se tiene en cuenta, las campañas no tendrán efecto", sentencia.


Estudios recientes revelan que un alto número de jóvenes cree que ser ama de casa es la opción más deseable para una mujer. Un tercio de las denuncias por violencia machista las interponen menores de 30 años. Ritxar Bacete, experto en masculinidad e igualdad, cree que las actitudes machistas son la suma de tres factores: "A los chicos se les ha educado en el sí a todo y no se les ha preparado para la frustración. Si sumas las desigualdades sociales de género y el uso de la violencia por parte de los hombres para resolver conflictos, es una bomba". Además, señala la "doble moral" entre discurso social y las prácticas de los padres. "¿Conocemos alguna familia igualitaria?", se pregunta. Los datos lo confirman: en casi la mitad de los hogares con adolescentes, todo o casi todo el peso del trabajo doméstico recae sobre las mujeres.


Se espera de los jóvenes que sean progresistas y ellos mismos se definen mayoritariamente de izquierdas, pero los estudios sobre actitudes rebelan que la homofobia y la xenofobia siguen muy arraigados entre ellos. Esas actitudes explican un alto porcentaje de casos de acoso escolar, como recuerdan tanto la asociación de gays y lesbianas EHGAM como la oficina del Gobierno, Berdindu. "Maricón sigue siendo el insulto más empleado en los institutos", recuerda su director, Víctor Santamaría.


SOS Racismo-Bizkaia ha atendido este curso cinco quejas de comportamientos racistas por parte de los adolescentes en los institutos. Kepa Otero, miembro de su Comisión Pedagógica, lo atribuye a la necesidad en la etapa adolescente de "reafirmarse como grupo". "Se identifican las características propias como negación a la de otros grupos, lo que les hace permeables al racismo y la xenofobia", señala. Pero, además, considera clave el aumento de manifestaciones xenófobas en la sociedad: "Los y las adolescentes son un reflejo de ese magma social". En la misma línea, Zubero pide a las instituciones "coherencia", "porque entre dos mensajes contradictorios, prevalece el más arraigado en la sociedad, que es siempre el más tradicional".


  • Los datos de las conductas de riesgo
  • Alcohol y drogas: El 27,7% de los jóvenes de entre 15 y 34 consume alcohol con exceso. El 25,9% consume cannabis y un 11,6% ha tomado alguna otra droga ilegal distinta en el último año. Los tres datos se duplican en los jóvenes que practican habitualmente el botellón, que representan el 20% del total del colectivo.
  • Tráfico: La cifra de jóvenes entre 14 y 24 años muertos o heridos graves en accidentes de tráfico en Euskadi baja cada año. En el 2000 murieron 41 y 267 resultaron heridos graves, frente a los 10 y 90 respectivamente en 2007. Sin embargo, el 39,1% de los jóvenes reconoce haber viajado alguna vez con un conductor que había bebido.
  • Sexo seguro: Los casos de sífilis se han multiplicado por 16 en Euskadi en los últimos cinco años. Los abortos voluntarios en menores de 19 años sube desde 1994 (134 frente a los 248 en 2005)
  • Violencia machista: El 42% de las denuncias por malos tratos y el 74,6% por agresión sexual en Euskadi corresponden a mujeres menores de 32 años.
  • Homofobia: Se estima que el 73% de los adolescentes homosexuales y transexuales vascos han sido insultados por su orientación sexual y el 32% físicamente agredidos.
  • Racismo: Entre 2000 y 2004 se multiplicó el porcentaje de jóvenes que consideran que en Euskadi hay demasiados inmigrantes.
  • Los adolescentes piden ideas más claras e impactantes
  • "Los padres prohíben pero no predican con el ejemplo". Jóvenes y expertos analizan porqué fracasan las campañas
  • El País, 2008-06-22 # J.F. · Bilbao

Se sienten reflejo de la sociedad del momento: ni mejores ni peores que los adultos. Afirman no enterarse de la mayor parte de las campañas. Las quieren más lúdicas, pero también impactantes, para percibir el riesgo real de sus conductas. Son algunas de las valoraciones que comparten Maite Paz, Marta Otero, Iván, Janire y Ane, adolescentes de entre 15 y 19 años.


Están de acuerdo con que mantienen conductas de riesgo, a pesar de tener más información que nunca. Ane, de 15 años, cree que la preocupación por el qué dirán determina esa pauta. "Actúan según lo que hagan sus amigos. No piensan en el riesgo". Maite apela a los mensajes incoherentes que les transmiten los padres: "Prohíben pero no predican con el ejemplo. Las campañas pueden tener cierto impacto, pero lo principal es lo que te inculcan en casa".


Entienden que la influencia de las campañas no es inmediata y creen que las experiencias directas -como conocer algún caso dramático- son más determinantes en su conducta. "Los mensajes son buenos, pero hay un paso hasta concienciarse. Pensamos que lo que muestran no nos va a pasar", opina Janire, de 18 años. Así, todos coinciden en que la clave de una buena campaña es que sea "chocante, que refleje lo que te puede pasar". "Tienen que enseñar la verdad. Ya vale de endulzar", concluye Marta.


Un anuncio impactante no pasará inmediatamente al olvido, como pasa con la mayoría. "Está claro que hace falta una mayor difusión en los ambientes en los que nos movemos", recalca Iván. Apenas se quedan con los anuncios de televisión de la Dirección General de Tráfico, y a ellos atribuyen en parte el descenso de accidentes que también perciben en su entorno. "Cada vez se hace más eso de turnarse para no beber y llevar el coche, aunque si los demás beben pueden distraer al conductor", opina Janire. Beben y toman drogas para "evadirse", y creen que la idea de "yo controlo", más frecuente en los chicos, es la que lleva a ser irresponsables al volante, coinciden.


En cuanto al sexo, apelan al "calentón y la emoción del momento" para justificar la falta de precauciones, pero también conocen casos de chicos que presionan a sus novias para no utilizar preservativo. Menos Ane, la más joven, todos coinciden en que los chicos siguen siendo machistas. "Siguen considerando a las mujeres de su propiedad", opina Marta. Atribuyen las altas cifras de violencia machista entre ellos a que las jóvenes denuncian más.


En la adolescencia cuesta afirmar la individualidad. "Es difícil no formar parte de algo. Y, como no hay apenas buenos ejemplos, la gente se sigue adhiriendo a malos hábitos como beber", critica Maite. Ella, abstemia, no ha sentido presiones para hacerlo, pero admite que sale cada vez menos porque se siente diferente a sus amigas. Ane también se reafirma en sus buenos hábitos: "Si me miran raro, me da igual. No quiero precipitarme".


Marta recuerda que quien no bebe "resulta extraño y queda excluido" y que lo mismo pasa con las parejas: "Si con 17 años no tienes novio te sientes fea, así que en parte te obligas a tenerlo", señala. En su caso, recuerda que con 14 o 15 años hizo muchas cosas para sentirse integrada, pero cree que a medida que pasan los años es más fácil ser una misma. "Si son tus amigos, te respetarán hagas lo que hagas", apostilla Janire.


La necesidad de reafirmarse explica también la homofobia. "Es la edad de hacerse los machitos", recalca Marta. Maite matiza que esa actitud es también reflejo de la población adulta, "pero la gente mayor es más políticamente correcta; no dicen tan claro lo que piensan".


Marisa Expósito, investigadora especializada en mercadotecnia social, coincide en criticar que las campañas no son continuadas en el tiempo y utilizan soportes, como la prensa escrita, que no llegan a los adolescentes. Lamenta además que no se evalúe si logran cambiar actitudes. Los mensajes "son demasiado generalistas: no se puede comparar beber con tomar cocaína". Otros ponen a la defensiva. "Si les llamas borregos, se reafirman en que beben porque les gusta".


Ritxar Bacete, experto en igualdad, propone introducir la perspectiva de género. "La mayoría de muertos en carretera son chicos. Hay que explicar que la masculinidad tradicional es un factor de riesgo", abunda. Los expertos llaman también a trabajar en ámbitos informales y utilizar nuevas técnicas. Daniel Zulaika recalca el éxito de los juegos de rol para escenificar cómo se negocia el uso del preservativo. Julen Zabala, de EHGAM, llama a formar a profesores y padres, y a reforzar "a los jóvenes que se sienten diferentes". Además, valora la visibilización que aportan los personajes gays en las series adolescentes. Kepa Otero reclama por último programas de intervención educativa "clara y militantemente antirracistas".


  • Las campañas
  • Sanidad. Este mes ha presentado una campaña de prevención de enfermedades venéreas dirigida sobre todo a jóvenes y homosexuales. El Plan Vasco contra el Sida suele repartir preservativos en fiestas. La píldora postcoital se empezará a dispensar gratis con un condón de regalo.
  • Emakunde. Tu mando es virtual, yo soy real, fue el lema empleado en noviembre para concienciar que las relaciones desiguales pueden ser la antesala de malos tratos.
  • Berdindu. En el Día del Orgullo Gay del 2007, unos anuncios presentaban a Izaskun y a Alberto, un chico y una chica "de lo más normal... Iguales en derechos", que tenían novio o novia de su mismo sexo.

  • Entrevista: Carmen Vicioso · Directora de Bienestar Social
  • “Hay que meter los mensajes en el ambiente de los jóvenes”
  • El País, 2008-06-22 # J.F. · Bilbao

Carmen Vicioso apuesta por campañas personalizadas en ambientes juveniles frente a la publicidad en los medios de comunicación masivos.


Pregunta. ¿Es la generación de jóvenes actual más o menos responsable?

Respuesta. En los años noventa hubo un pico en el consumo de sustancias por la crisis del sistema tradicional, que supuso una pérdida de referencias y de límites. Ahora nos vamos reorganizando. Soy optimista.


P. ¿Las campañas pueden cambiar las conductas nocivas?
R. Las cambia la sociedad, el modelo educativo y las leyes. La campaña es la señal de alarma: refleja la realidad, recuerda el contenido de las leyes o los efectos de las sustancias. La percepción de riesgo va en aumento por la implicación de los distintos agentes sociales y porque los jóvenes también cambian su sistema de valores. Ya no fuman para sentirse adultos y aceptados.


P. ¿Cuál es la clave para una campaña atractiva?

R. Llénate de emociones se mete en las txosnas, escenario típico del consumo desmedido. Difícilmente pasará desapercibida. Frente a la sobreinformación en los medios, hay que entrar en su ambiente y de forma personalizada. También son efectivas las acciones por sms o Messenger; utilizar su lenguaje.


P. ¿Cuál es el principal obstáculo para concienciarlos?
R. La tolerancia social. El alcohol no se ve como una droga y los intereses económicos impiden aprobar la ley. Alcohol a menores ni gota está dirigido también al padre que trivializa sobre su consumo y luego castiga el de los jóvenes. Esa aceptación social es importante, porque el qué dirán influye mucho en sus hábitos. Ya queda mal fumar en según qué ámbitos. Estamos trabajando para que la imagen del borracho no guste a jóvenes que valoran el bienestar y la estética. También intentamos que no inciten al consumo a otros menores. Si los adolescentes piden que sus padres prediquen con el ejemplo, también deben predicar ellos. Por otro lado, ideas como “yo controlo” o “a mí no me va a pasar” son típicos de la adolescencia.


P. ¿Los casos de acoso escolar o vandalismo muestran una juventud más cruel que nunca?

R. Son reflejo de la sociedad posmoderna, marcada por el individualismo, una menor identidad colectiva, pensar en el placer inmediato y en salvarse uno mismo… Por la ruptura de lazos sociales, la gente está sola y perdida emocionalmente. Un alto grado de aislamiento y desesperación desencadena violencia. Los medios de comunicación no se la inventan, pero por morbo no la contrarrestan con noticias positivas.

  • Análisis: Concienciar, más que informar
  • El País, 2008-06-22 # Ana Irene del Valle y Elisa Usategui · Profesoras de Sociología de la UPV-EHU

Se dice, con razón, de los adolescentes y jóvenes de nuestro tiempo que disfrutan de unos niveles de bienestar y de oportunidad que nunca tuvieron generaciones precedentes. Disponen progresivamente de más posibilidades de elegir y, con ello, de afirmar su autonomía y mejorar sus trayectorias vitales. Ahora bien, vivir en un mundo que anima a diseñar la propia vida entraña dificultades y riesgos. Para reducirlos proliferan las acciones y campañas de prevención de índole diversa, pero con éxito limitado a tenor de la tozuda y fría realidad de las cifras. ¿Por qué las campañas no son tan eficientes como desearíamos? ¿Cómo es que toda esta descarga de mensajes preventivos no logra mayor eco en su comportamiento?


Las claves para comprender por qué resulta más fácil y eficaz convencer a un joven para consumir un producto de moda que para reducir o eliminar las consecuencias negativas de una determinada acción -por ejemplo, no usar preservativo en las relaciones sexuales-, no se hallan tanto en el ámbito de la comunicación como en el modelo de sociedad que sostenemos.


Estamos inmersos en una dinámica de bombardeo constante de mensajes que impelen a ser jóvenes, guapos, delgados, triunfadores, agresivos y valientes, capaces de superar cualquier obstáculo y amantes del riesgo y de la aventura. Incluso no serlo tiene también su remedio: los medios de comunicación nos informarán de forma machacona a qué cirujano plástico acudir, qué sustancia tomar. Las contradicciones que conlleva esta sociedad adictiva hacen que la labor preventiva de las campañas tenga como obstáculo lo que la propia sociedad nos propone como deseable. Campañas contra las drogas, el sida u otras enfermedades de transmisión sexual, la conducción temeraria, la violencia de género, el bullying y otras, se producen en paralelo al fomento de modelos de ocio y consumo que propugnan lo contrario.


En este escenario, los adultos esperan que los jóvenes adquieran la capacidad de administrar su capacidad de elegir, es decir, que sepan elegir, qué elegir y con qué consecuencias. Y ello comporta el desarrollo de una adecuada percepción del riesgo. Ahora bien, ésta es una labor difícil en el contexto de esta sociedad tremendamente adictiva, en la que, como apunta Bauman, incluso el deseo -que para cultivarse necesita de cierto grado de posposición de la satisfacción inmediata- ha sido sustituido por las ganas, sinónimo de satisfacción instantánea. No sucumbir a ella supone un esfuerzo que en el territorio juvenil no sólo conlleva reducir el placer inmediato, sino también remar en contra de los ritos, hábitos y rutinas de la tribu, en un momento de la vida en que se está en plena construcción de la identidad. Estar informado ayuda a tomar decisiones, pero si por las circunstancias del momento no se percibe el riesgo, no podemos esperar que se desarrolle un comportamiento preventivo. Las campañas informan, pero no forman. Esa es una labor que requiere un contexto relacional en el que los jóvenes tengan oportunidad de reflexionar e interiorizar críticamente los mensajes, de discutir las imágenes asociadas al hecho de adoptar o no comportamientos de riesgo, de cuestionar sus prejuicios y estereotipos, y de elaborar principios que afiancen su autoestima, autonomía y responsabilidad.


Pero esto también tiene su escollo en una sociedad de individuos cada vez más dados a delegar responsabilidades y compromisos y tremendamente debilitada en sus instancias socializadoras. La mirada a territorios formativos como la familia y la escuela revela desconcierto, desencuentro y división educativa. Esta falta de sintonía deja un espacio abierto, indefinido y arbitrario que favorece la influencia alienante de la sociedad adictiva y que difícilmente contribuye a la construcción de sujetos críticos. Desearíamos que la conciencia colectiva transformada en altavoz mediático y representada en el Estado convenciera a jóvenes y adolescentes de lo que deben hacer, evitando así abordar la difícil tarea de poner límites, interpelar y proporcionar referentes formativos. Pero, afortunadamente, no es así. Muy al contrario, el limitado alcance de las campañas preventivas prueba la urgente necesidad de fortalecer la acción educativa vinculando instancias sociales, consensuando valores, conciliando intereses, derechos y deberes de índole privado y público, cultivando un sentido de la responsabilidad individual y social que forme y ayude a los jóvenes a adoptar conductas que aumenten sus posibilidades vitales, a ser sujetos que se definen en términos de conciencia y de proyecto.