Mostrando entradas con la etiqueta Sejo Carrascosa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sejo Carrascosa. Mostrar todas las entradas

2008/07/02

> Iritzia: Sejo Carrascosa > EL ORGULLO DE VITORIA-GASTEIZ

  • El Orgullo de Vitoria-Gasteiz
  • EHGAM-DOK, 2008-07-02 # Sejo Carrascosa

Se celebró, y creo que han sido ya 14, la manifestación del Orgullo el 28 de Junio.


Es de resaltar cómo han cambiado los contenidos, los actos y las personas participantes durante este, no muy largo periodo de tiempo.


Si al principio éramos cuatro bollos y maricas, y el cuatro es literal, apoyadas por la Asamblea de Mujeres de Alava y algún, no todos, partido y sindicatos de izquierdas, se fue consiguiendo, poco a poco una mayor visibilidad de las personas situadas fuera de la norma heteropatriarcal. El número de personas participantes no ha aumentado mucho, más bien poco o nada, sí ha habido una gran producción de discursos y posicionamientos, muchas veces bastante beligerantes entre ellos, para encontrarnos en la actualidad con diferentes posturas ideológicas.


Por eso nos vamos a servir de los diferentes actos que ese día hubo para hacer un ligero recorrido que intente dibujar esa cartografía compleja, sobre todos a ojos de los adscritos a la norma heterosexual, especie ésta que se caracteriza, entre otras cosas, por la falta de comprensión y empatía con cualquier otro grupo de personas.


Pasando por alto los actos que realiza la asociación que gestiona la oficina municipal del ayuntamiento para gays, lesbianas y entorno, que como siempre, y sin ningún problema de medios, se dedicaron a traer alguna exposición y una charla sin mayor interés, de las que circulan ciudad por ciudad, movidas por la macro federación GLBT del estado, así como la consabida obra de teatro llena de tópicos tan vulgares como los gags de “escenas de matrimonio” de Tele5. En fin más de lo mismo, como todos años, a pesar de los medios con que cuentan, nunca nos sorprenderán con algún discurso crítico, más bien al contrario parece ser que todos los esfuerzos se encaminan a una integración nada cuestionante y al asimilacionismo más casposo.


Desde las instituciones, qué se va a esperar. La consabida declaración institucional del ayuntamiento de todos los años, y que muy extrañamente firman todos los grupos políticos del consistorio, y digo extrañamente porque no es de recibo que partidos con políticas tan diferentes se pongan de acuerdo en temas como éste; no pasa lo mismo cuando se trata de leyes o de políticas preactivas, como cuando se votó la ley del matrimonio entre personas del mismo sexo. Puede que esto nos dé algún dato de la calidad y de las intenciones de tal declaración.


También desde el campo institucional, y como el año pasado, se realizó una fiesta en los Jardines de Fallerina, organizada por el centro cultural Montehermoso de titularidad municipal. Hay que reconocer que el espacio es ideal: un bonito jardín, con una gran carpa; un excelente equipo de música y lo más atractivo la cerveza, que no los refrescos, ni el agua, que era gratis. Pues bien, la ausencia total y absoluta de contenido hizo de la fiesta otra más a las que la dirección del centro tiene acostumbrada a una parte de la ciudadanía, no era difícil encontrarte, aparte de alguna boda hetero, a gente que no sabía el motivo de la fiesta y además ni les interesaba. Ni una bandera, ni una palabra. Era fácil imaginarse en cualquier discoteca de Ibiza en verano, con sus 4 drags y un travestí contando chistes de mariquitas al más puro estilo Arevalo. Menos mal que alguna intervención espontánea y popular sirvió de pequeño quiebre epistemológico. No se puede esperar más de estos espacios muertos que son los museos y centros culturales, alejados de la realidad que les rodea y expertos en camuflar cualquier propuesta crítica en vacuas exposiciones para su público endogámico.



Siguiendo el recorrido institucional, vemos que la Diputación ha decidido por primera vez participar en el 28J, pero asistimos con sorpresa a la vista de un cartel con los escudos forales en el que aparece un venerable anciano con un bebé, y no precisamente para reivindicar las relaciones afectivosexuales intergeneracionales, sino que tras una frase altamente ambigua parece hablarse de un orgullo generalizado, un cartel en el que la palabra lesbiana, gay, transexual, o cualquier otra que pudiera situar la jornada brilla por su ausencia, solucionándose con la maldita coletilla GLBT. Esperemos no estemos asistiendo a otra campaña de invisibilidad o de difumine de nuestras realidades desde las instituciones, que debían dedicarse no sólo a nombrarnos sino a promocionar nuestras realidades.



Este año hemos visto, novedosa, una iniciativa de un nuevo grupo, el grupo de hombres por la igualdad alavés. Si el término igualdad es de por sí, para mucha gente, motivo de alarma o cuando menos cierto sarpullido alérgico, esta vez el temor tomó forma al ver que el lema: “Hay que ser muy hombre para ser Gay”. Lo que hay que ser es muy ignorante, e incluso siendo conscientes de la diletancia heterosexual en tantos temas, para obviar el discurso sobre el género y sexo que se ha producido no solo en los últimos años, sino desde el inicio de los movimientos de liberación sexual hace más de un siglo. Seguir anclados en binarios para el género y el sexo no deja de ser una forma de colocarse en la puerta grande de la integración, al lado de las medicalizaciones biologicistas, es también una forma de ocultamiento de todos los procesos y debates que se han generado en el mismo seno de la comunidad transmaribollo. Carteles como los de la Dipu o del grupo de hombres, no pueden nacer más que de la impericia o de la mala fe, y si es por lo primero habría que indicarles mejor asesoría para los próximos años, o mejor que no hagan nada.


Nada de esto tuvo que ver con las dinámicas de la manifestación y la posterior comida y actuaciones que se celebraron en el gaztetxe. Perfomances, disfraces y consignas pusieron en primer plano las realidades de unos cuerpos insumisos cuyas únicas ataduras son al placer y al deseo. Todo esto desde los márgenes y en completa autogestión, todo esto por el trabajo y la lucha de un puñado de bolleras entusiastas e irreductibles. No nos podemos quejar, contamos con las bolleras, que son y serán el principal motivo de orgullo en Vitoria- Gasteiz.

2008/06/26

> Iritzia: Sejo Carrascaso > DEL ORGULLO TRANSMARIBOLLO A LA MISERIA GLTB


  • DEL ORGULLO TRANSMARIBOLLO A LA MISERIA GLTB
  • EHGAM-DOK, 2008-06-26 # Sejo Carrascosa · Sidávala

Otra vez otro 28 J, que ya nadie llama, como antaño, día de la liberación homosexual, sino del Orgullo GLTB, o más reducido día del Orgullo, pero que debido a las reducciones semánticas, nada ajenas a los media y a los círculos de poder que los manejan, pronto será determinado como Pride, sin más. Parece ser que se conmemora una fiesta más cercana a una celebración del consumo rosa, del ocio insolidario, a una feria de muestras donde la reivindicación y la protesta no ha lugar u ocupa un espacio oscuro y ocultado.


No se puede negar que las leyes de la igualdad aprobadas en Madrid, han sido un acicate para la visibilidad y, sobre todo, para evitar situaciones de desigualdad que generaban un sufrimiento injusto e innecesario. Pero no por eso es admisible la docilidad obediente en la que se encuentra el movimiento GLTB, por decirlo de alguna manera, ya que hay gente que prefiere llamarlo meneillo o ligero temblor. Tampoco es de recibo, que porque las algaradas homófobas que desde los sectores más casposos y retrógrados, no cesen sino que aumenten, la ausencia de autocrítica, se haya convertido en un gran déficit en el seno de los colectivos. Menos, cuanto que, esas voces vienen desde lo mismos sectores de ese gran espacio que ocuparía la disidencia a la norma heteropatriarcal.


Se puede ignorar que desde los poderes públicos, los medios de comunicación (prensa, radio, televisión) y alguna que otra asociación también, se está haciendo lo imposible para convencernos que ya está todo alcanzado en este Estado, que ya no hay que luchar por nada más, y sólo nos queda disfrutar de unos escasos derechos que pretendidamente nos tienen que satisfacer en toda dimensión.
Las marchas del orgullo, que se celebran este 28 J en las grandes capitales han perdido todo su carácter reivindicativo. Y esto no significa que la reivindicación pueda ser ajena a la fiesta, que por algo serán las persecuciones, que desde la Iglesia Católica, se han realizado en contra de cualquier manifestación del júbilo popular.


Las carrozas de la marcha del Orgullo expanden a los media cuerpos hermosos y variados, plumas, lentejuelas, locazas,(cada vez menos), machorras (cada vez mas), chulazos y drags. Pero no se ven, (¿Quién y desde donde los oculta?) Los cuerpos que viven con el VIH, los cuerpos llamados (¿Desde que cualidad?) discapacitados, los intersexuales (¿Pero entonces qué es, qué es? ¿Chico o chica?), los cuerpos inmigrantes, los precarios, los de las criaturas que sufren bulling ante el silencio de la familia y el profesorado. Faltan esos cuerpos que siguen siendo problema para el sistema, para la norma y el capital.


No se ve, no se aprecia, la rabia acumulada por tanto derecho conculcado, la repulsa a tantas agresiones homófobas, el cuestionamiento de las políticas de salud pública, que muchas veces, exterminadoras. Como se van a apreciar las pobres y cutres pancartas, spray y trapo, si se ven silenciadas por los logotipos en las carrozas de las grandes marcas que anteponen una identidad consumista, rosa y que reduce nuestra dignidad a nuestra capacidad de gasto.


No se comprenden los mensajes optimistas, compartidos por los lideres GLT (¿Para cuándo las lideresas?) y los políticos y si se echan de menos discursos y acciones que sigan poniendo sobre la mesa las diferentes formas de homofobia y opresión, y las formas de hacerlas frente.


Hay que romper con el modelo de uniformador del gay blanco que sólo es aceptado por su capacidad adquisitiva, hay que hacer ver otras realidades. Transexuales a los que se quiere patologizar, bolleras ajenas a los modelos de belleza heterosexuales, maricones viejos y niños, lesbianas sadomasoquistas, locazas pasivas, camioneras con bigote…Dejemos claro que no todas pertenecemos a esa minoría de gays y lesbianas domesticadas que se conforma con un consumo rosa.


Perder el sentido crítico, dejar de problematizar las relaciones, el cuerpo, los sexos, géneros y sexualidades en aras de una integración y de un reconocimiento, es perder el caudal de subversión de un movimiento que nació desde la protesta y que debe seguir cuestionando, un modelo social injusto y segregador.


No perdamos el espíritu de Stonewall, reivindiquemos la lucha a cara de perro*, si dejamos que se nos convierta en un mero nicho del consumo, si aceptamos la asimilación con un silencio subvencionado, que triste huida nos espera.


*Etica Marica. Paco Vidarte. Madrid 2005

2008/05/26

> Iritzia: Sejo Carrascosa > AQUI NO HAY K(I)EN FOLLE(T)

  • Aquí no hay K(i)en Folle(t)
  • Gara, 2008-05-26 # Sejo Carrascosa · Comisión Antisida de Araba (Sidalava)

Te acuerdas que a esos bares antes se les llamaba bares de pijos, luego fueron modernos, de diseño y ahora «gay- friendly»... Fíjate, que con ese nombre se convierten en sujetos de transformación social. ¡Quien nos lo iba a decir!


Hola amiga. Me he decidido a escribirte tras leer un artículo en un suplemento de viajes sobre la campaña realizada por el Ayuntamiento de Gasteiz para convertir la ciudad en destino turístico para el público homosexual. En él no solo abundan incorrecciones y fantasías, sino que se vislumbra el gran desconocimiento que tienen nuestros próceres municipales de la realidad GLT de la ciudad y también qué tipo de homosexualidad les parece ideal para nuestra ciudad.


Ya sabes que ésta es una ciudad pequeña pero amable, con tradición eclesial y militar, con ese toque tosco y provinciano que la hace «tolerante» porque se permite ignorar las novedades tildándolas de ajenas. Te habrás quedado alucinada al ver que el Ayuntamiento la quiere vender como un destino gay-friendly, y te habrás preguntado si han dispuesto alguna medida para ello. Pues no, querida, no. Seguimos sin una oficina antidiscriminatoria o un observatorio de la homofobia, donde la comunidad GLT pudiera denunciar los actos que conculcan su derechos. Además serviría para tener algún indicador sobre homofobia y no valoraciones personales sobre si se ven, o no, parejas del mismo sexo de la mano por las calles de Gasteiz, cosa que a todas luces no parece un buen barómetro.


Tampoco vemos intención de crear una concejalía de igualdad, incluidas políticas para el colectivo GLT. Algo coherente, si tenemos en cuenta que en la corporación sólo alguno de sus miembros aparece fuera de la norma heterosexual. Por supuesto siempre será un hombre; ya sabes que las lesbianas no existimos en la calle y mucho menos en política, aunque sea en la municipal (más cercana, dicen). Y qué decir de la creación de un programa para formar a los trabajadores y trabajadoras municipales; con especial hincapié en la Policía Municipal, donde el concepto de seguridad y autoridad esta íntimamente ligado a los valores patriarcales y machistas.


No vemos campañas que fomenten la visibilidad de gays, lesbianas y transexuales, ni su inclusión de forma normalizada en las campañas institucionales (como los anuncios del transporte público en los que aparecen parejas heterosexuales, por ejemplo). Todavía no nos hemos planteado que sea Mary Poppins la que baje en vez de Zeledon.


No sabemos cómo se va a lograr la normalización en materia de libertad sexual sin promover una cultura de valores no discriminatoria y respetuosa con la orientación sexual de cada una, al margen de nuestro poder adquisitivo y capacidad de consumo; es más, no estaría de más intentar comprender cómo la precariedad se encarna en los sectores más desfavorecidos de la sociedad. También, se podría hacer mucho en el tema de nuestra salud, aunque ya sepamos que el VIH/SIDA no afecta sólo a determinados colectivos.


Tampoco hablaremos de las migajas que dan a las asociaciones GLT, que aunque a veces pequen de poco rigor y evaluación, no tienen ni punto de comparación con el monto que pillan las estructuras dependientes de la secta vaticanista, incumpliendo sus propias leyes en las que dicen no subvencionar a entidades que discriminen a las mujeres. Claro que igual piensan, dentro de algunas teorías queer, que es el uso de faldas el que determina el género y por eso no dudan de participar en manifestaciones y procesiones en nombre de la tradición. Esa estructura se ha caracterizado por su homofobia y misoginia, y no duda en propagar el odio contra los grupos que luchan por profundizar en la igualdad y en la democracia.


Pero volvamos al tríptico. Como bien sabes aquí los bares GLT se pueden contar con los dedos de una mano y no viven su mejor momento. En Gasteiz, como en otros sitios, las personas GLT participamos de ese exilio a las grandes ciudades en busca de una comunidad algo más interesante, bien por su cantidad o por su calidad. Curioso fenómeno este de la migración a la que nos vemos forzadas desde un sentimiento de supervivencia, que no parece interesar ni a la sociología ni a «nuestros» políticos. Bien, pues alguno de esos bares está mal colocado en el mapa que se supone rige las visitas GLT a Gasteiz. Además, ¿se habrán asegurado nuestros responsables (sic) municipales de las condiciones laborales de los establecimientos que publicitan? ¿Y del servicio que dan? No hablaremos de los precios y servicios, eso sería entrar en cuestiones como el anticapitalismo, cosa que parece no haber lugar en las instituciones regidas por «socialistas».


Parece ser que el «gay-blanco-occidental-clasemedia» es uno de los objetivos del personal técnico encargado de expender el atractivo turístico de nuestra ciudad, y creen que esta es la forma de acabar con las desigualdades y el sufrimiento de un sector; o lo que es peor, que se puede obviar el sufrimiento y la desigualdad en aras de un desarrollo económico. Muchas creemos que no. Que se puede conseguir que nuestra ciudad sea atractiva no sólo por dejarte los euros sin que te partan la cara.


En fin, ven cuando quieras y haz caso omiso a la información institucional; ya sabes que siempre hemos utilizado nuestra información para movernos por los sitios sin peligro, y siempre hemos sido conscientes de que con más pelas menos agresiones (perdón, esto también es anticapitalista y va de clases sociales. ¡Que antigua soy y que mal gusto tengo!). Lo pasaremos bien, como siempre; iremos a lugares donde no haya que pedir un crédito para comer un pintxo y un vino, iremos a los bares GLT y a otros que nos interesen, que no necesariamente serán gay-friendly (te acuerdas que a esos bares antes se les llamaba bares de pijos sin más, luego fueron modernos, después de diseño y ahora gay-friendly... Fíjate, que con ese nombre ya se convierten en sujetos de transformación liberadora social. ¡Quien nos lo iba a decir!)


Si te quedas algún día más podemos ir a Bilbo donde hay cancaneo de verdad, porque aquí, por mucho atractivo de cara a la galería que haya, sabemos que no hay K(i)en Folle(t). Te esperan tus amigas, musu handi bat.

  • Texto integro en euskara en EHGAM-DOK EUSKARAZ > ESTEKA
  • y castellano en EHGAM-DOK > ENLACE

2008/05/21

> Iritzia: Sejo Carrascosa > EZ GAUDE SALGAY. AQUI NO HAY K(I)EN FOLLE(T)

  • Ez gaude salgay
  • Aquí no hay K(i)en Folle(t)
  • EHGAM-DOK, 2008-05-21 # Sejo Carrascosa

Querida amiga.


Me he sentido impelida a escribirte tras leer el artículo, que en el suplemento de viajes, sacaba el periódico del grupo Vocento El Correo, sobre el tríptico y la campaña realizados por el ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz para ofertar diferentes atractivos de la ciudad con el objeto de convertirla en destino turístico para el público homosexual.


En él no solo abundan incorrecciones y fantasías, sino que se puede vislumbrar el gran desconocimiento que tienen nuestros próceres municipales de la realidad GLT de la ciudad que gobiernan y, lo que es más, qué tipo de homosexualidad es la que les parece ideal para esta su/nuestra ciudad.


Ya nos has hecho alguna visita y has podido comprobar por ti misma que ésta es una ciudad pequeña pero amable, con tradición eclesial y militar, con ese toque tosco y provinciano que la hace “tolerante” porque como tal, provinciana ella, se permite ignorar las novedades, tildándolas de ajenas. Tú misma te habrás quedado alucinada al ver que el ayuntamiento la quiere vender como un destino “gay friendly”, incluso te habrás preguntado si el mismo ayuntamiento ha dispuesto una batería de medidas para acercarse a ese objetivo. Pues no, querida, no. Asistes, como nosotras, a otra de las cortinas de humo a las que nos tiene acostumbradas la casta política.


No, querida amiga, no; seguimos sin una oficina antidiscriminatoria o de un observatorio de la homofobia, donde la comunidad GLT, y aquí entran también las personas que sufren diferentes formas de Bulling en su infancia, pudiera denunciar los actos que conculcan su derechos, esto además serviría para que así se tuviera algún indicador sobre la homofobia en la ciudad y no valoraciones totalmente personales, sobre si se ven, o no, parejas del mismo sexo de la mano por las calles principales de nuestra ciudad, cosa que a todas luces no nos parece sea el barómetro de la homofobia de la urbe.


Tampoco parece que haya mucha intención de crear una concejalía de igualdad donde deben estar incluidas, además de políticas hacia otros grupos sociales discriminados, las políticas de igualdad hacia el colectivo GLT. Algo coherente, si tenemos en cuenta que en la corporación solo alguno de sus miembros aparece “coram populo” fuera de la norma heterosexual, y por supuesto siempre será un hombre; tú ya sabes que las lesbianas no existimos ni en la calle, ni, por mucha ley de igualdad y mucha directriz de paridad que haya, mucho menos en la política, aunque sea en la municipal y, dicen como tal, más cercana.


Y qué decir de la creación de un programa para formar a los trabajadores y trabajadoras de los distintos servicios municipales, con especial hincapié en la policía municipal, donde todas sabemos que el concepto de seguridad y autoridad esta íntimamente ligado a los valores patriarcales y machista con sus consabidos resultados, sobre la realidad, singularidades y necesidades de la población GLT.


No vemos, por ninguna parte campañas que fomenten la visibilidad de gays, lesbianas y transexuales a través de campañas específicas, con su inclusión de forma normalizada en las campañas institucionales (al igual que en anuncios de transporte público aparecen parejas heterosexuales, pueden aparecer también parejas homosexuales, por citar un ejemplo. Todavía no nos hemos planteado que sea Mary Poppins la que baje en vez de Zeledon).


Ni creemos que esté garantizado nuestro acceso en condiciones de igualdad a los distintos servicios y programas, respetando y reconociendo nuestro propio estilo de vida.


Ni sabemos cómo se va a lograr la normalización y aceptación en materia de libertad sexual, sin promover una cultura de valores no discriminatoria y respetuosa con la orientación sexual de cada una de nosotras, por supuesto que ajenamente a nuestro poder adquisitivo y nuestra capacidad de consumo; es más, no estaría de más intentar comprender cómo la precariedad se encarna en los sectores más desfavorecidos de la sociedad y cómo combatirla, y cómo nosotras podemos ser, y somos, uno de esos sectores.


También, como hemos hablado otras veces, se podría hacer mucho en el tema de nuestra salud, porque aunque sepamos que el VIH/SIDA no afecta sólo a determinados colectivos, y que esto nos ha permitido superar la estigmatización que inicialmente sufrimos por nuestra realidad homosexual y transexual, al contrario, en muchas ocasiones ha generado un vacío en cuanto a servicios y campañas dirigidas a esta dolorosa realidad, sin atender a las personas seropositivas con situación de dependencia, garantizando el pleno respeto a su estilo de vida. Sin fomentar el uso y distribución generalizada de preservativos. Promoviendo campañas específicas para la prevención del VIH/SIDA y otras ITS en la población gay, lésbica y transexual. Población, esta última, mucho más invisibilizada que las lesbianas, si cabe, a la que habría que incluir en los servicios municipales de salud con los tratamientos específicos que necesiten durante el proceso de cambio de género.


Tampoco hablaremos de las migajas que dan a las asociaciones GLT, que aunque muchas veces pequen de poco rigor y menor evaluación, no tienen ni punto de comparación con el monto que pillan todas las estructuras dependientes de la secta vaticanista, incumpliendo sus propias leyes en las que dicen no subvencionar a entidades en las que se discrimine a las mujeres. Claro que igual, piensan, y dentro de las últimas teorías “queer”, que es el uso de faldas el que determina el género y por eso no dudan de participar en múltiples manifestaciones y procesiones justificando, y en nombre de la tradición (cada vez que oigo esta palabra me viene a la cabeza el Alarde como una pesadilla), una estructura que se ha caracterizado por su homofobia y misoginia, y que no duda en propagar el odio contra los grupos que luchan por profundizar en la igualdad y en la democracia, mientras siguen llenando sus arcas lavando el cerebro de la infancia con miedos, sufrimiento y frustraciones, desde sus colegios concertados.


Cabría esperar algún golpe de efecto como la gallardía del ayuntamiento de Ámsterdam al dedicar unas horas al día de un espacio en un céntrico parque para el esparcimiento y recreo de la población GLT. Pero ni eso. Al contrario, mientras la población heterosexual puede hacer ostentación de su deseo en cualquier sitio, los pocos espacios que se dedican a estos menesteres en nuestra ciudad se han visto sistemáticamente mutilados, cuando no negados o perseguidos en aras de esa, ética sin ningún rigor, llamada moral publica o de las manidas buenas costumbres.


Pero volvamos al tríptico y la campaña realizada por este “nuestro” ayuntamiento. Como tu bien sabes los bares GLT de nuestra ciudad se pueden contar con menos de los dedos de una mano y que no viven su mejor momento, que aquí en Vitoria-Gasteiz, como en otras pequeñas ciudades, las personas GLT participamos de ese exilio a las grandes ciudades donde intentamos encontrar una comunidad algo más interesante, bien por su cantidad o por su calidad, y que este tipo de desplazamientos no es único en nuestras latitudes, sino que es propio de los países occidentales y de sus grandes ciudades, donde se constituyen relaciones comunitarias basadas en nuestros deseos, resistencias y modos de vida. Curioso fenómeno, este de la migración a la que nos vemos forzadas desde un primer sentimiento de supervivencia, que no parece interesar ni a la sociología ni a estos “nuestros” políticos. Bien, pues alguno de estos bares están colocados mal en el mapa en el que se supone tienen que regirse las visitas GLT a nuestra ciudad. Volvamos, insisto, a las intenciones que subyacen en iniciativas como ésta; y es que el verdadero mensaje de esta campaña es el modelo e imagen que quieren potenciar de nuestras realidades, de nuestros cuerpos y de nuestros deseos.


Parece ser que el gayblancooccidentalclasemedia es uno de los objetivos del personal técnico encargado de expender el atractivo turístico de nuestra ciudad, y que los responsables municipales, en ausencia de otros datos, creen que ésta es la forma de acabar con las desigualdades y el sufrimiento de un sector de la población; o lo que es peor, se puede obviar tanto el sufrimiento como la desigualdad, en aras, por supuesto y únicamente, de un desarrollo económico. Muchas creemos que no. Que se puede conseguir que nuestra ciudad sea atractiva por miles de cosas, y no solo por dejarte los euros sin que te partan la cara. Estaría bueno.


Y por cierto, y hablando de economía. ¿Se habrán asegurado nuestros “responsables” (sic) municipales de las condiciones laborales del personal trabajador de los establecimientos que publicitan?. Y, ¿del servicio que dan? ¿Te acuerdas de aquella discoteca en la que el agua del servicio estaba cortada para que tuviéramos que pagarla en la barra? Y no hablaremos de los precios de las consumiciones y servicios, eso sería entrar en cuestiones como el anticapitalismo cosa que parece no haber lugar en las instituciones regidas por “socialistas”.


En fin, ven cuando quieras, haciendo caso omiso a las informaciones institucionales, ya sabes que, desde siempre, hemos utilizado la información, la nuestra, para poder movernos por los sitios sin peligro, y siempre hemos sido conscientes de que con más pelas menos agresiones (Perdón, esto también es anticapitalista y tiene que ver con clases sociales. Que antigua soy y que mal gusto tengo). Lo pasaremos bien, como siempre, iremos a lugares donde no haya que pedir un crédito para comernos un pintxo y un vino, iremos a los bares GLT y a otros que nos interesen, que no necesariamente serán Gayfriendly (Te acuerdas que a estos bares antes se los llamaba bares de pijos sin más, luego fueron modernos, después de diseño y ahora “Gay friendly”… (Fíjate, que con ese nombre ya se convierten en sujetos de transformación liberadora social… Quién nos lo iba a decir)


Si te quedas algún día más podemos ir a Bilbao donde hay cancaneo de verdad, porque aquí, por mucho atractivo, de cara a la galería, que haya, sabemos que no hay K(i)en Folle(t)


Te esperan tus amigas.
Musu handi bat

2008/05/17

> Iritzia: Sejo Carrascosa > SIDAFOBIA, OTRA CARA MAS PARA LA HOMOFOBIA


  • Sidafobia, otra cara más para la homofobia
  • Eutsi, 2008-05-17 # Sejo Carrascosa

Hoy 17 de mayo, Día internacional de lucha contra la homofobia y la transfobia, iniciativas reaccionarias y homófobas como la impulsada por Alianza Nacional confirman el largo camino que aún queda por andar en esta lucha contra la ignorancia, los fascismos de todo pelo y el miedo a lo diferente, al otro, que, desgraciadamente, siguen produciendo manifestaciones de odio y desprecio dignas del oscurantismo más rancio y trasnochado de nuestros tiempos. A continuación, publicamos un artículo de Sejo Carrascosa acerca de la sidafobia, nueva cara de la homofobia y de la pasividad institucional frente al desarrollo de una pandemia que sigue en auge. La imagen que reproducimos en portada (y a mayor tamaño en leer más) constituye el contracartel elaborado por Maribollotrans Cabreadas como respuesta a la homofobia de Alianza Nacional en su llamamiento a la concentración de hoy.


Cuando el 17 de mayo de 1990 la OMS decidió quitar la homosexualidad de la lista de enfermedades, la pandemia del Sida llevaba una década llenando los cementerios de hombres homosexuales. Tras diecisiete años el panorama, lamentablemente, no puede ser muy alentador. Si bien el VIH, en los países occidentales, ha dejado ser un motivo de una muerte segura por los tratamientos antiretrovirales que se disponen en la actualidad, los datos sobre la transmisión del VIH en hombres que tienen sexo con hombres siguen creciendo.


Según los pocos estudios fiables que se han realizado sobre este tema, se puede hablar con bastante rigor de que un 15% de la población homosexual vive con el VIH y que este porcentaje llega al 25% en grandes ciudades como Madrid o Barcelona; más claro: en las grandes ciudades y en los locales de ambiente o donde se practica sexo entre hombres podemos decir aproximadamente que uno de cinco gays son seropositivos al VIH y, si tenemos en cuenta la dificultad a declarar las practicas sexuales entre hombres por la homofobia existente, este porcentaje sería sensiblemente más alto. Estas tasas son comparables a las de África, donde todo el mundo sabe lo que representa y desgraciadamente representará, la pandemia del VIH-SIDA.


Y no parece que las administraciones se preocupen un ápice por ello, ya que los datos en la CAPV no son más halagüeños: de los 124 hombres infectados el año pasado el 54% lo era por mantener relaciones con otros hombres. Tras estos datos desoladores solo cabe plantearse qué actitud tienen las administraciones para luchar contra la transmisión del VIH en los hombres que tienen relaciones sexuales entre ellos.


Desde hace poco tiempo, el Plan Vasco contra el SIDA ha puesto en marcha un grupo de trabajo sobre VIH e infecciones de transmisión sexual, en el colectivo de hombres que tiene relaciones sexuales con hombres, somos muchas las personas que esperamos que la implementación de las acciones que desde este grupo de trabajo salgan, cuenten con la voluntad política suficiente para lograr plantar cara a un problema que en un futuro no muy lejano puede llegar a ser catastrófico. Y cuando hablamos de voluntad política, no hablamos de deseos, ganas y aficiones, hablamos de los recursos, sobre todo los económicos, y de cómo se van a emplear; hablamos de cómo se entiende la prevención en hombres que tienen sexo con hombres, en cómo va a implicar a los propios interesados y también, de los diseños de las acciones a realizar: de su puesta en práctica y de su evaluación; hablamos pues de trabajo político, no de votos, ni sondeos de opinión.


Pero no podemos obviar de la responsabilidad a todas las administraciones, por que es imperdonable desconocer el hecho político de que si el VIH es, sin duda alguna, un problema de salud pública, la peculiaridad de sus formas de transmisión, hacen que, para su abordaje, sea necesaria la acción y colaboración de todos los estamentos sociales, desde los ayuntamientos a los colegios profesionales, desde los sindicatos a las asociaciones de madres y padres de alumnos, desde las diputaciones a las sociedades deportivas y gastronómicas.


Pero también hay que exigir al colectivo gay en su extensión, a las asociaciones GLT, para que, desde la cercanía, trabajen los aspectos de salud sexual que nos son negados y ocultados, conculcando nuestros más elementales derechos: a la vida y a la salud, para que luchen contra esa forma de homofobia que es el estigma y la discriminación que causa vivir con el VIH; y al empresariado, que se lucra a costa del colectivo gay, para que se involucren en las acciones de prevención, como pasa en los países vecinos que en todos los lugares donde se producen relaciones sexuales hay material informativo, condones y lubricante, financiados por los mismos propietarios; sin embargo aquí nos vemos reducidos a carne homosexual (aunque sea por deseo y afición) para exprimir euros.


Tenemos que hablar de Sidafobia, como otra de las caras en las que se vertebra la homofobia. Como la del silencio que invisibiliza a las lesbianas, como la del bulling que atemoriza a las criaturas en el colegio, la de la incomprensión y desprecio que humilla a las personas transexuales, la de la tortura con la que se mutila a quien nace intersexual.


El VIH en los países ricos, no es una enfermedad mortal de necesidad, pero su encarnación en el cuerpo homosexual sigue nutriéndose de los mecanismos mas segregadores de la sociedad, por eso parar el SIDA es luchar contra la homofobia, caras todas de un desprecio que produce sufrimiento.


Y si alguien le queda duda, sobre esa multitud de caras con las que la homofobia se encubre no se le puede dejar de incitar a ver la estupenda exposición realizada por EHGAM. Un claro ejemplo de por donde deberían trabajar las administraciones.
http://lascarasdelahomofobia.blogspot.com/

> Berria: Maiatzak 17 > SIDALAVA PIDE A LAS INSTITUCIONES IMPLICACION Y RECURSOS PARA FRENAR EL VIH

  • El 54% de los hombres infectados el año pasado por VIH era homosexual
  • La Comisión Antisida pide a las instituciones implicación y recursos para frenar esta lacra. Sejo Carrascosa ubica a la 'Sidafobia' como otra más de "las caras en las que se vertebra la homofobia"
  • Noticias de Alava, 2008-05-17 # C.M. Orduña · Vitoria

La infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) ha dejado de ser con el tiempo un sinónimo de muerte segura, sobre todo en los países occidentales, gracias a los tratamientos antirretrovirales de los que se disponen en la actualidad. No obstante, la Comisión Antisida de Álava quiso alertar ayer con motivo del día internacional contra la homofobia y la transfobia que hoy se celebra de que el panorama "no es muy alentador" en lo que en este ámbito concierne al colectivo homosexual.


Según los pocos estudios "fiables" de los que se disponen, se puede hablar de que un 15% de la población homosexual vive con el VIH, agente infeccioso determinante del SIDA, un porcentaje que llega hasta el 25% en grandes ciudades como Madrid y Barcelona. La Comisión Antisida, de hecho, remarca que los "nada halagüeños" y "desoladores" datos de los que se disponen en la CAV apuntan que el 54% de los 124 hombres infectados el año pasado fue por mantener relaciones con otros hombres.


Sejo Carrascosa, autor de un interesante artículo titulado “Sidafobia, otra cara más de la Homofobia”, pone en entredicho a tenor de estos datos la verdadera "actitud" de las administraciones públicas para poner freno a esta lacra. "No parece que se preocupen un ápice", sentencia.


En este sentido, Carrascosa confía en que la implementación de las acciones que resulten del grupo de trabajo puesto en marcha desde el Plan Vasco contra el Sida "cuenten con la voluntad política suficiente para lograr plantar cara a un problema que en un futuro no muy lejano puede llegar a ser catastrófico". Lejos de deseos, ganas y aficiones, Carrascosa exige "recursos", sobre todo económicos, para luchar a favor de la prevención.


"No podemos obviar la responsabilidad de las administraciones, porque el VIH es, sin duda alguna, un problema de salud publica para cuyo abordaje es necesaria la acción y colaboración de todos los estamentos sociales, desde los ayuntamientos, a los colegios profesionales, desde los sindicatos a las asociaciones de padres de alumnos, desde las diputaciones a las sociedades deportivas y gastronómicas", enumera.


Salud sexual
La Comisión Antisida también reclama al colectivo gay en su extensión que, "desde la cercanía, trabaje los aspectos de salud sexual que nos son negados y ocultados, conculcando nuestros más elementales derechos".


En consecuencia, Carrascosa ubica a la Sidafobia "como otra de las caras en las que la homofobia se vertebra". La misma que "invisibiliza a las lesbianas, como la del bulling que atemoriza a las criaturas en el colegio, la de la incomprensión y desprecio que humilla a las personas transexuales, la de la tortura a quien se mutila a quien nace intersexual."


  • El día contra la homofobia rememora hoy la supresión de la homosexualidad como enfermedad mental
  • Noticias de Alava, 2008-05-17 # C.M.O.

Hoy se cumplen 18 años desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) suprimiese la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales, una simbólica efeméride que sirve para celebrar a escala internacional el día contra la homofobia y la transfobia. No en vano, con este hecho se logró acabar con casi un siglo de estigmatizante homofobia médica utilizada para disfrazar la sistemática discriminación social contra las personas homosexuales. "Esta decisión de la OMS constituye un símbolo muy importante en la lucha por el reconocimiento de la dignidad de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, e inicia un camino que todavía no ha terminado", explican desde el grupo de hombres por la igualdad de Álava (GHIA), que se ha adherido a la celebración de esta efeméride.


No en vano, el colectivo LGTB vive amenazado por la pena de muerte en varios países e incluso en nuestra sociedad, que parece tan avanzada, las agresiones homófobas y transfóbicas son una realidad cotidiana.


Aunque en la capital alavesa no está prevista la celebración de actos públicos con motivo de esta fecha, varias localidades celebrarán varias marchas reivindicativas.

2008/02/19

> In memorian: Sejo Carrascosa > PACO VIDARTE

  • Paco Vidarte
  • Revista Cultural de la Librería Berkana, n. 20, 2008-02-19 # Sejo Carrascosa

Si no llueve parece ser seguro que tendremos sequía. Y la sequía no es el ir menos a la piscina en verano, ni es dejar de ir al club a practicar golf, es ver los campos yermos y amarillos, es notar como las vísceras se nos van momificando y es desear, por la noche y sin esperanza, que nuestros cuerpos dejen de marchitarse para verse saciados de fluidos, semen, flujo, saliva, sudor, de esa primaria materia que nos da la vida y sus posibilidades.


Paco Vidarte era un marica de los que te humedecían, y no solo en el aspecto sexual, era de los que suponían un jarro de agua fresca en los tediosos calores en los que movimiento GLT suele estar instalado. Sabía muy bien, como un surtidor, cortar el discurso o la discusión para situarte en otros espacios y tiempos en los que emplazarte, sabía como nadie usar la crítica para recolocarnos en situaciones donde los dispositivos fueran de creación, de subversión.


Su forma de cuestionar incomodaba a mucha gente, sobre todo a la gente a la que su comodidad le suponía una poltrona desde donde se podía vivir mucho mas fácilmente, hablando de las dificultades que tenía otra gente para vivir. Lo cuestionaba todo, lo criticaba todo, pero no con esa forma de hipercriticismo que deviene en pasividad; para él, la vida de los maricones, de las bollos, de las personas trans, era un proyecto de transformación continuo de la sociedad, que no cabía en recetas cotidianas. Sabía que las palabras contaminaban hasta el extremo del retortijón y la náusea, y que estos síntomas servían para situarnos en un estado de alerta ante cualquier pulsión de muerte como la integración.


Pero el activismo para Paco no era esa labor de entrega incondicional, no era la chapa tediosa y religiosa, ni siquiera el comunicado o la pancarta, aunque no se le cayeran los anillos por enviar a los medios más de uno o por vociferar improperios en la calle con una peluca bajo un rótulo cuestionante de las mentes bien pensantes. Para Paco, un cuarto oscuro era una barricada desde la que resistir creando y gozando a los zarpazos de un sistema empeñado en controlar nuestros placeres; Paco buscaba en ese pasadizo secreto, que dicen existe en todos los cuartos oscuros comunicándolos entre sí, las alianzas que necesitaba el movimiento gay para engrasar la oxidada y mediocre maquinaria de la llamada comunidad GLT. Paco, aun estando mayor para hablar de carrozas, sospechaba de los paralelismos que se daban entre los obispos ultraespañolados ennegreciendo una tarde en la Castellana y el de las musculocas y dragqueens abofeteando con marcas comerciales en neón la noche de la Gran Vía. Paco perjuraba de que no se promocionaba mas el fist fucking porque bajarían las transmisiones del VIH; Paco sabía que a los espectros no les arreglaba gran cosa poder casarse, sino el poder seguir siendo dueños de la noche sin el acecho del SIDA.


¿Que haremos ante la sequía que se nos avecina? Nos quedan sus textos, y nos queda la esperanza de que hayan servido, sirvan y servirán para empapar el tantas veces baldío terreno académico, activista, en el que está la comunidad GLT ibérica. A muchas otras, además y por suerte, nos quedan muchas más cosas: las que compartimos con él. Que las sepamos aprovechar.