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2008/11/26

> Berria: Trans > ITALIA: LOS COMUNISTAS OFRECEN UN PUESTO POLITICO A LA TRANSEXUAL VLADIMIR LUXURIA

  • Los comunistas ofrecen un puesto en sus listas a una transexual mediática
  • La ex parlamentaria italiana Luxuria alcanza la fama tras ganar la «Isla de los famosos»
  • La Razón, 2008-11-26 # Darío Menor · Roma

Los comunistas italianos han encontrado un nuevo líder mesiánico. Tiene profundidad intelectual y simpatía, es ocurrente y se ha convertido en estrella de la televisión con su victoria esta semana en el programa «La isla de los famosos». Nació como Vladimiro Guadagno pero hace tiempo que renunció a la «o» final de su nombre y a su apellido para presentarse como Vladimir Luxuria, el transexual más famoso de Italia por su militancia política a favor de los gays y lesbianas. Su lucha entre plumas de «drag queen» y días del Orgullo Gay le llevó incluso al Parlamento italiano, donde ocupó un escaño por el partido Refundación Comunista en la pasada legislatura. Derrotada la izquierda en las pasadas elecciones, que dejaron a su partido fuera del Parlamento, Luxuria aceptó la invitación para participar en «La isla de los famosos». Pocos creían que fuera a soportar el contraste entre las amplias comodidades del Congreso de los Diputados a las penurias varias de la isla de Honduras, pero ella aguantó las privaciones y hasta los comentarios homófobos de algunos contrincantes para hacerse con la victoria con un 56% de los votos. Atraído por el olor del éxito y por los más de 9 millones de espectadores que registró el programa televisivo, el líder de Refundación Comunista, Paolo Ferrero, se ha apresurado a ofrecerle a Luxuria un puesto en las listas para las elecciones europeas. De momento no ha tenido éxito. «Le agradezco la invitación, pero el Parlamento europeo no está en mis planes para el futuro», ha explicado la nueva estrella televisiva. Pese a su negativa, Luxuria se ha convertido en la líder espiritual de la extrema izquierda italiana. El diario comunista «Liberazione» le ha dedicado una amplísima cobertura y las bases de Refundación Comunista están estos días exultantes por su victoria en «La isla de los famosos». Luxuria no quiere volver hoy a la política porque, según dice, «los italianos, al votarla, han demostrado que están por delante de los políticos. Desgraciadamente en Roma algunos piensan que dos gays que se quieren no pueden ser una pareja normal reconocida por el Estado». En una decisión que aumenta aún más su leyenda, Luxuria ha dicho que donará a Unicef la mitad de los 200.000 euros del premio por vencer en el programa. «Sé que no tendré hijos y así ayudaré a los niños que han nacido sin suerte».


La Liga Norte: «Es una emisión asquerosa»
A la Liga Norte no le ha gustado nada la victoria de Vladimir Luxuria en «La isla de los famosos». Radio Padania Libera, la emisora del partido de Umberto Bossi, tachó el programa de «emisión asquerosa» que «transmite mensajes subliminales a los jóvenes» y les induce a una «transgresión insana». Según los comentaristas radiofónicos, la presencia en las pantallas de un hombre que se siente y se comporta como una mujer es «negativo para la educación» de los niños que a esas horas ven la programación televisiva.

> Berria: Eliza > EL VATICANO DICE QUE GRAMSCI ABRAZO LA FE ANTES DE MORIR

  • El Vaticano dice que Gramsci abrazó la fe antes de morir
  • El País, 2008-11-26 # Miguel Mora · Roma

Sobre el acercamiento de Antonio Gramsci (1891-1937) al catolicismo se ha hablado siempre a media voz, sin confirmación oficial de ningún tipo. Hoy, el arzobispo Luigi de Magistris, ex responsable del Tribunal vaticano de la Penitenciaría Apostólica (el dicasterio que trata de indulgencias, perdones, absoluciones y controversias internas) ha revelado que el fundador del Partido Comunista Italiano (1921) y del periódico L'Unità (1924), de origen sardo como él, vio la luz y abrazó la fe cristiana antes de morir. La noticia ha revolucionado las webs italianas, que abren sus ediciones con la "clamorosa revelación" de la conversión del político, filósofo, periodista y pensador marxista.


Según el relato del arzobispo De Magistris, en la habitación de la clínica romana donde murió Gramsci en 1937, éste tenía una estampita de Santa Teresa del Niño Jesús, y las monjas que le atendían solían acercar una imagen del Niño Jesús a los enfermos para que éstos la besaran. Al ver que las monjas no se la llevaban a él, según De Magistris, Gramsci protestó: "¿Por qué no me la habéis traído?". "Entonces le acercaron una imagen del Niño Jesús y Gramsci la besó", ha afirmado De Magistris, subrayando: "Gramsci murió con los Sacramentos y regresó a la fe de su infancia. La misericordia de Dios nos persigue santamente".


Devoto de Santa Teresa
De Magistris ha revelado la exclusiva secreta desde hace 71 años durante la presentación del nuevo Catálogo de santos y estampitas, en Radio Vaticana. En su opinión, "el mundo de la hoz y el martillo prefirió silenciar los hechos", pero Gramsci, a quien calificó como su "gran paisano", "había conservado desde niño la imagen de Santa Teresa que se veneraba en casa de su madre".


Encarcelado por un tribunal fascista en 1927, Gramsci vivió los dos últimos años de vida en la clínica Quisisana de Roma, donde ingresó en gravísimo estado, aquejado de arteriosclerosis, hipertensión y gota. Murió el 27 abril de 1937, a los 46 años, por una hemorragia cerebral. Incinerado, sus restos fueron inhumados en el cementerio del Verano, y tras la liberación de Italia, fueron trasladados por su familia al cementerio civil de Roma.


Giuseppe Vacca, filósofo, ex parlamentario comunista y presidente de la Fundación Gramsci, afirmó al diario La Repubblica que no hay rastro de la conversión ni en los documentos conocidos ni en cartas de esos días aún inéditas.

2008/02/17

> Berria: Oroitzapena > ALMODOVAR RODARA LA VIDA DE MARCOS ANA

  • Almodóvar rodará la vida de Marcos Ana
  • El director manchego adquiere los derechos de la biografía del poeta comunista
  • El País, 2008-02-17 # Joseba Elola · Madrid

Hace algo más de cuatro meses, el domingo 30 de septiembre, Pedro Almodóvar se enamoró de una historia. Fue un fogonazo que le asaltó al leer las páginas de este periódico.


Aparecía publicado en el suplemento Domingo un avance de las memorias de Marcos Ana, poeta que se convirtió en voz de los presos de la era franquista. Relataba su salida de prisión tras 23 años entre rejas: la luz cegadora, los mareos al circular en coche, el incómodo reencuentro con la libertad y el vértigo ante su primera experiencia amorosa, a los 41 años. Ese hombre temeroso que nunca había estado con una mujer, sus titubeos, esa prostituta que se enternece con su historia y no quiere cobrarle, ese paseo de madrugada por la Gran Vía y esa noche inolvidable se convirtieron rápidamente en celuloide en la cabeza del cineasta manchego. Al día siguiente, el mismo lunes por la mañana, Almodóvar pedía que le enviaran el libro. A los cuatro días decidía que quería conocer a Ana y hacer la película. La semana pasada cerró el acuerdo para hacerse con los derechos.


Subiendo las escaleras camino de su piso, Marcos Ana se queja de la rodilla, pero sube como un tiro: "No tengo tiempo para estar enfermo, por eso estoy así a los 88 años", dice. Desde luego, aparenta 65. Una foto del Che Guevara preside su librería. Con un puñado de cuadernos de poemas entre las manos, cuenta que su relación con el director manchego puede ser el inicio de una gran amistad, "como en el final de Casablanca". Ana -nacido Fernando Macarro Castillo, adoptó los nombres de su padre y su madre para firmar- ingresó en prisión a los 19 años y sobrevivió a abominables torturas y a dos condenas de muerte. En el año 1954, encerrado en una celda de castigo, empezó a escribir poemas apoyándose del revés del plato que le daban para comer. A la luz de un minúsculo candil, hecho con un tintero, alcohol y mecha, compuso versos que pronto trascendieron los muros de prisión y empezaron a ser publicados por comités de solidaridad en el exilio. Los compañeros presos que salían en libertad los memorizaban para poder dictarlos a su salida. Se convirtió así en una voz intramuros de la España perseguida.


Escribir sus memorias era una de sus asignaturas pendientes. Ya en una madrugada de 1963, apenas dos años después de salir de prisión, su amigo Pablo Neruda le abroncó tras una larga noche en que Ana le contó su vida: "¡Somos unos insensatos, las palabras se las lleva el viento, si hubiéramos tenido un magnetofón ya tenías escrito el libro!", exclamó el poeta chileno. Ana, humilde hasta decir basta, nunca osó negociar la publicación de sus poemas: "La poesía era un arma más para luchar por las libertades, no sé si mis versos son buenos o malos, sólo sé que fueron necesarios", dice con la lucidez de un hombre que sigue viviendo a contrarreloj, ganándole tiempo al tiempo, intentando recortar el efecto de 23 años entre rejas. Hace tres años, las presiones de sus amigos le llevaron a ponerse a escribir por fin sus memorias, Decidme cómo es un árbol (Editorial Umbriel-Tabla Rasa), el material en el que se basará Almodóvar, que hará dos películas antes de ésta (en mayo empieza a rodar Los abrazos rotos).


Gran amigo de Rafael Alberti, Ana es un comunista convencido: "Lo único que puede compensarme a mí es el triunfo de mis ideales", dice con voz cadenciosa, profundo. "Solidaridad es hoy la palabra más hermosa y más necesaria. Este mundo es muy injusto y eso tiene que explotar. Muchos jóvenes saben que otro mundo es posible".

2008/01/25

> Erreportajea: Politika > PERSECUCION DEL COMUNISMO: EL NUEVO IMPULSO ILEGALIZADOR RECORRE EL VIEJO CONTINENTE

  • Persecución del comunismo
  • El impulso ilegalizador recorre el viejo continente
  • Europa recurre a viejos fantasmas para justificar una nueva caza de brujas anticomunista con la que intenta frenar la influencia de las ideas de Marx, Engels y Lenin así como la resistencia de estos movimientos ante sus políticas neoliberales antisociales.
  • Gara, 2008-01-25 # Mirari Isasi

La caída de los regímenes comunistas del bloque soviético avivó en el Viejo Continente una nueva ola anticomunista que ha reactivado la caza de brujas, sobre todo en los países del Este europeo, en forma de ilegalizaciones, presentación de currículos certificando no haber tenido relación con aquellos sistemas y distintas iniciativas destinadas a limitar la influencia de las organizaciones comunistas en la sociedad. Es el caso de algunos países que han ingresado recientemente en la Unión Europea, como Polonia, República Checa, Rumanía, Hungría y las repúblicas bálticas de Letonia, Estonia y Lituania.


Una de las últimas actuaciones de esta ofensiva anticomunista fue el proceso iniciado en 2005 en la República Checa que acabó, en octubre de 2006, con la ilegalización del KSM, las juventudes del Partido Comunista de Bohemia y Moravia. Pero no se trata de un hecho aislado, sino de una persecución que busca ser trasladada al conjunto de países en el ámbito europeo, donde ya existen precedentes de ilegalización de organizaciones revolucionarias, que luchan por la liberación nacional o que simplemente confrontan abiertamente con el sistema.


Y en esa ofensiva represiva se enmarcan las resoluciones de marcado carácter anticomunista aprobadas en mayo de 2005 por el Parlamento Europeo y en enero de 2006 en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, que integra a 46 estados del continente.


La resolución que sacó adelante el Consejo de Europa condena «con vigor las violaciones masivas de los derechos humanos cometidas por los regímenes comunistas totalitarios» que imperaron en Europa y otros lugares del mundo y que «sin excepción» se caracterizaron por «la violación masiva de los derechos humanos». Equiparó a aquellos con el nazismo al señalar que tras su caída sus «crímenes» no fueron sometidos a una investigación internacional ni sus responsables fueron llevados ante la justicia internacional como ocurrió como en el caso del nacionalsocialismo y consideró que, por este motivo, la opinión pública es «muy poco consciente de los crímenes cometidos» por los regímenes comunistas.


Su Asamblea Parlamentaria declaró que esas «violaciones» incluyen «los asesinatos y ejecuciones, ya fueran individuales o colectivas, las muertes en campos de concentración, la muerte por hambre, las deportaciones, la tortura, el trabajo forzado y otras formas de terror físico colectivo», y recogía que la antigua Unión Soviética supera a otros pueblos en número de víctimas.


Además, este órgano paneuropeo, que, tal y como dijo el compositor y comunista griego Mikis Theodorakis, nunca cuestiona los innumerables crímenes de su gran hermano EEUU, invitó a todos los partidos comunistas de sus estados miembros que aún no lo hubieran hecho a «reexaminar la historia del comunismo y su propio pasado».


Theodorakis, que encabezó una iniciativa contra este intento de criminalización de los comunistas «comparando a los héroes con criminales», aseguró no tener más que una palabra para dirigir a esas «señorías: ¡Vergüenza!».


En la República Checa, después de un año de proceso, el Gobierno conservador ilegalizó a las juventudes del Partido Comunista, cuya presencia social y electoral es considerable, alegando que su defensa de la abolición de la propiedad privada atentaba contra el Estado de Derecho. Algunos parlamen- tarios de derechas reclamaron también la ilegalización del Partido Comunista e, incluso, la criminalización de la pertenencia a estas organizaciones y la exhibición de símbolos comunistas.


Sin embargo, el enorme movimiento de solidaridad que provocó la ilegalización del KSM tanto dentro de la República Checa como en el resto de Europa, ha evitado, por el momento, que las autoridades vayan más allá. Y, mientras, las juventudes comunistas checas hacen frente a su situación continuando con su lucha y su actividad, tal y afirma el presidente del KSM, Milan Krajca, a pesar del bloqueo de su página web, del control policial y de las provocaciones de la Policía secreta. Desde hace año y medio esperan una resolución favorable de los tribunales que deje sin efecto la decisión del Ministerio de Interior.


De hecho, en estos momentos el KSM se encuentra inmerso en la organización de un movimiento amplio contra la posibilidad de construcción de una base militar de Estados Unidos como parte de su escudo de defensa antimisiles que, ahora mismo, asegura Krajca, es la principal preocupación de la ciudadanía.


En situación complicada se encuentra también el Partido Comunista de los Trabajadores Húngaros, cuya dirección -siete miembros- ha sido condenada a dos años de prisión por «injurias», por haber calificado de política una intervención judicial previa en los asuntos del partido que anuló las decisiones adoptadas en el congreso de 2005


En el caso de las repúblicas bálticas, los partidos comunistas están prohibidos desde hace tiempo, pero en Estonia fueron más allá al aprobar su Parlamento, en enero de 2007, una ley que prohibía el uso de símbolos comunistas salvo para, en palabras de su ministro de Justicia, Rein Lang, «su uso en investigaciones o representaciones teatrales». En este país, en abril, el Gobierno ordenó retirar un monumento dedicado a los soldados del Ejército Rojo que murieron en la Segunda Guerra Mundial al combatir contra la ocupación alemana en 1944.


En varios estados del Este europeo, los funcionarios están obligados a demostrar que no colaboraron con los servicios de inteligencia de los regímenes comunistas. El caso más extremo es el del Polonia, tras la llegada al poder de los hermanos Kazcynsky. Allí, hubo voces que incluso reclamaron que la medida incluyera también la pertenencia al partido comunista.

  • «Existe una conexión europea en esta nueva ola anticomunista»
  • Milan Krajca preside el KSM (Komunisticky Svaz Mladeze), la Unión de Jóvenes Comunistas de la República Checa, una organización ilegalizada en octubre de 2006 en el marco de la ola anticomunista que recorre Europa.
  • Gara, 2008-01-25 # M.I.

Milan Krajca no duda al afirmar que el objetivo de la ilegalización, que esconde «razones políticas» y supone «un nuevo recorte de los derechos y libertades democráticas y ayuda a las tendencias anticomunistas y antidemocráticas», es el Partido Comunista de Bohemia y Moravia (KSCM), tercera fuerza política, pero lo considera una amenaza para todas las formaciones progresistas y de izquierda.


¿Cuándo se produjo la ilegalización del KSM y bajo qué argumentos?

Las juventudes comunistas de la República Checa recibimos el 12 de octubre de 2006 una carta del Ministerio de Interior en la que nos informaba de nuestra ilegalizacion. La razón oficial es que nuestro programa político recoge que luchamos por el socialismo y por el cambio de la propiedad de los medios de producción de privados a públicos. Esa es la razón oficial.


Pero también se adujo el carácter político de la organización.
El primer argumento que emplearon era una cuestión técnica, que somos un partido político y no estamos registrados como tal, una razón que tendría que haber supuesto también la ilegalización de todas las organizaciones juveniles de los distintos partidos políticos. Luego cambiaron de argumento. Interior dijo que teníamos que ser ilegalizados porque distribuíamos textos de Marx, Engels y Lenin, pero también lo modificaron. Y finalmente arguyeron sólo el tema de la propiedad pública. El Ministerio de Interior dijo que esa cuestión iba en contra de la ley, pero no hay ninguna ley que diga lo contrario.


¿No lo tenían claro?

Ese cambio en la argumentación demuestra que no es una razón real, sino que tenían que buscar una excusa. Creemos que la razón es que somos la juventud del Partido Comunista de Bohemia y Moravia (KSCM) y lo que buscan es ilegalizar el Partido Comunista de Bohemia y Moravia (KSCM).


¿Por qué?

El Partido Comunista en la República Checa tiene un peso muy grande. Es la tercera fuerza en el Parlamento, con el 15% de los votos, y lo que quieren es atacar al Partido Comunista, principal fuerza de la oposición.


¿Por qué no lo hacen directamente?

Es una campaña permanente contra el Partido Comunista. Se han realizado diferentes propuestas de ley para ilegalizarlo, una de las cuales está ahora en el Parlamento. No se ha llevado a cabo hasta ahora porque la respuesta del pueblo checo e internacional a la ilegalización del KSM, no les deja actuar con tanta rapidez.


¿Tiene alguna relación la ilegalización del KSM con la resolución anticomunista del Consejo de Europa de enero de 2006?

Sí. Es una tendencia de toda la Unión Europea, que se demuestra en distintas declaraciones de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa y en diferentes resoluciones anticomunistas del Parlamento Europeo. Existe una conexión europea en esta nueva ola anticomunista. Creemos que se quiere criminalizar a los partidos comunistas porque están en primera línea contra las agresiones neoliberales de la Unión Europea. En muchos países del Este europeo hay campañas anticomunistas; en Hungría, donde el Partido Comunista de los Trabajadores Húngaros se enfrenta a los tribunales, y en los países bálticos, los partidos comunistas están ilegalizados.


Engloba su ilegalización en una estrategia anticomunista más amplia, que se da a nivel europeo, pero en la Europa más occidental no se dan esas iniciativas contra los países comunistas. ¿Cuál puede ser la razón?

En el caso de la República Checa, la razón es que existe un movimiento comunista muy fuerte, por diferentes razones. Por la crisis política, económica y social en la que estamos inmersos, por una desilusión con respecto al capitalismo y porque todavía existe una memoria de experiencia socialista. Hay gente que piensa que los comunistas pueden dar una solución a esta situación, como principal fuerza de la oposición, y creo que ésa es la verdadera razón de la campaña anticomunista en la República Checa.


¿En qué medida esta estrategia anticomunista forma parte de un recorte general de libertades?

En la República Checa, la primera línea de esa estrategia antidemocrática es la lucha contra los comunistas, pero continúa en la lucha contra el movimiento que se opone a la base militar y también contra los sindicatos para limitar sus derechos. Creo que todas esas estrategias tienen una conexión. Por eso no luchamos sólo por la legalidad del comunismo sino por la creación de un frente por los derechos y las libertades democráticas.

2008/01/16

> Erreportajea: Oroitzapena > BUCAREST, LA ANTICOMUNITA

  • Bucarest, la anticomunista
  • Poco más que un decorado de edificios queda de la dictadura de Nicolae Ceaucescu en una ciudad que crece sin frenos
  • Público, 2008-01-16 # Guillaume Fourmont · Madrid

“No sé dónde está. No en Bucarest, sino en una zona militar, lejos de aquí”. Molesto, el taxista llama a los compañeros para orientarse, ninguno de ellos lo sabe con seguridad. Nicolae Ceaucescu, el hombre fuerte de Rumanía entre 1965 y 1989, no está, sin embargo, enterrado lejos del centro de la capital rumana, yace en el pequeño cementerio civil de Ghincea, donde no hace falta permiso para visitar la tumba del dictador.


Recordar aquella época de extrema pobreza y de aislamiento de Occidente de la Rumanía comunista no es la prioridad de los rumanos. El centro de Bucarest es un bullicio que ni termina de noche: carteles de grandes marcas de ropa visten los edificios y hay más coches de lujo que en cualquier otra capital europea.


Bucarest es una ciudad fea. Sí, fea. En los años 30, era conocida como la Pequeña París por sus edificios y su importante actividad cultural. Algo queda de aquella época entre el Ateneo y el Círculo Militar, viejos pasajes esconden librerías y bares. Fea por el decorado comunista que queda de un régimen que marcó más de 40 años de la historia del país. Ceaucescu mandó destruir edificios e iglesias del centro histórico, una quinta parte de la ciudad. Queda la calle Lipscani, sus pequeños comercios y artesanos, y el busto de Vlad Tepes, quien inspiró a Drácula.


Desde entonces, Bucarest vive bajo la sombra de la Casa Poporului, la Casa del Pueblo en rumano, el edificio más grande del mundo tras el Pentágono. Domina lo que el Conducator, como era conocido Ceaucescu, llamó el Centro Cívico, serie de modernos edificios hoy casi abandonados. Nadie vive o trabaja en ellos.


Rumanía tiene un crecimiento de 7%, la mayor tasa de Europa Central y del Este. Con la Casa Poporuliu a la espalda, en la plaza Unirii, corazón de la capital, hay cada vez más cafés y restaurantes que presumen de tener precios parecidos a los de París o Madrid.


Y se descubren los secretos de una ciudad donde las noches son más animadas de lo que parece. Detrás de una vieja puerta del Teatro Nacional, un ascensor de servicio lleva al Laptaria Enache, en la cuarta planta. Un largo pasillo decorado de dibujos del movimiento Dadá, un bar de cervezas y un escenario. En verano, los músicos ocupan la azotea del Teatro Nacional.


Vista sobre la plaza de la Universidad, el kilómetro 0 de Bucarest. La presencia de niños durmiendo en las aceras o esnifando pegamento recuerda que, con un salario medio de 300 euros al mes, Rumanía también es el país más pobre de la Unión Europea. A tan sólo dos estaciones de metro de la plaza Unirii, Zambrantuliu es uno de los barrios más desfavorecidos de la capital. Las casas son bajas, de madera y barro, cuando no de hormigón a punto de derrumbarse. Tener luz y agua es cuestión de buscarse la vida.


Poco más que el decorado de los grises bloques de viviendas queda de la época comunista en un Bucarest –su nombre viene de la palabra alegre en rumano–, que crece sin frenos, reflejo del dinamismo económico del país. La sede del Partido Comunista sigue en pie, con los impactos de balas de la Revolución de 1989, y la Casa Poporului se puede visitar. En el cementerio de Ghincea, una cruz de piedra y una placa indican la tumba del dictador. Acuden los nostálgicos. Pocos saben que el Museo del Campesino Rumano alberga una exposición sobre la época comunista. La muestra, en el sotano, no tiene ni una foto de Ceaucescu. Su título: Ciuma. La peste, en rumano.

> Elkarrizketa: Julia Franck > "EL MURO YA NO DESEMPEÑA NINGUN PAPEL EN BERLIN"

  • "El muro ya no juega ningún papel"
  • Julia Franck, ganadora del premio al mejor libro en alemán en 2007, acaba de publicar en España ‘Zona de tránsito'
  • Público, 2008-01-16 # Paula Corroto · Madrid

Berlín se ha convertido en los últimos años en una ciudad cosmopolita y ultramoderna. Incluso, se juguetea con la época de la Alemania comunista, ya que los productos de aquellos años aparecen en tiendas y museos. Los alemanes lo llaman ostalgie, cruce de palabras entre este y nostalgia. Pero no siempre hubo una situación tan complaciente. Julia Franck, que ha conseguido el Buchpreis con Die Mittagsfrau (una novela sobre la II Guerra Mundial), pertenece a esa última generación que creció con el muro. Nació en la parte oriental de Berlín, pero a los ocho años se mudó con su familia a la zona occidental. Pasó por un campo de refugiados (sí, entonces existían y sometían a todo tipo de interrogatorios a los alemanes que querían pasar a la parte capitalista) y aquello se le quedó tan grabado que decidió contarlo en Zona de tránsito (Tusquets). Una novela seca, enrabietada y desaliñada, pero que no es ningún ajuste de cuentas. Es sólo una muestra de la capacidad de observación de una excelente escritora.


Usted también vivió en una zona de tránsito. ¿Quería usted escribir esta historia desde hacía tiempo?
Sí, la idea me rondaba desde más o menos los 19 años. Me di cuenta de que el desconocimiento y las reservas entre los alemanes del Este y el Oeste eran mucho más sutiles de lo que se podían incluso asimilar antes de la caída del muro. El muro diferenció mucho más el desarrollo cultural de los alemanes que el político.


Cuando uno escribe una historia que, de alguna manera, le pertenece, ¿lo hace desde el resentimiento o desde la nostalgia?
En mi caso, desde ninguno de esos sentimientos. Mi novela no describe a la RDA como un lugar ideal, sino que muestra las diferencias entre ambas experiencias, la de sentirte extraño en la que supuestamente es tu propia cultura, y además ser observado y visto por los otros como un extraño. Por otro lado, también aparecen escenas en la que las reivindicaciones de los alemanes, igual si son del este o del oeste, son las mismas. Esto es, la reivindicación de la libertad y el bienestar.


Los personajes del libro son personas extrañas porque están en medio de la nada. ¿Por qué parecemos raros si no somos coherentes, si no nos definimos?
En el libro, hay un personaje que le dice a otro: "¿No somos todos unos traidores?". Desde luego, en una estructura dictatorial como fue la RDA, es muy difícil definirse como bueno o malo, de izquierdas o derechas, socialista o fascista. Hoy, años después de la caída del muro, ha vuelto la discusión con el libro de Florian, el hijo de Robert Havemann, sobre si tanto a Havemann como a Biermann hay que considerarles héroes (ambos fueron disidentes del régimen socialista) o enemigos de un país. Esto no es fácil de decidir. Yo pienso que aquí no hay sólo una única verdad.


Su libro y la película ‘La vida de los otros' muestran que todos somos una mezcla. En la novela, la comunista Nelly Senf llega a tener relaciones sexuales con el agente de la CIA John Bird.
Sí, es que a menudo simplemente somos víctimas o verdugos, y prácticamente nadie pretende reivindicar para sí uno de esos roles. Comprender es una cosa, pero ¿se pueden aceptar las decisiones de una persona a la hora de huir, en una declaración o de colaborar con los viejos o nuevos servicios secretos solamente porque las
entendemos?


¿Cómo recuerda usted la época del muro? ¿Qué ha significado para su generación?
El muro forma parte por completo de mi vida, ya que yo nací en el Este, pero, gracias a un viaje de mi madre, la segunda parte de mi infancia, desde finales de los 70, la pasé en el Oeste. Nunca he estado claramente a un lado u otro del muro. Soy un híbrido. Por un lado, el muro es concretamente una obra de construcción; por otro, es un gran peso para la generación que vivió la mayor parte de su vida con él. Para los que ahora son jóvenes o adolescentes, el muro ya no representa ningún papel, pero sí lo hizo para las generaciones anteriores. De mi generación, puedo decir poco. Pero me llama la atención que aquellos que crecieron en el Este miraban continuamente hacia el Oeste y sabían muchísimo sobre el desarrollo político y cultural del Oeste. Por el contrario, los alemanes del Oeste apenas sabían ni querían saber nada sobre la RDA.


En sus libros, las mujeres suelen ser fuertes y frías. ¿Por qué? ¿Es la única forma que tenemos para sobrevivir?
Seguramente, de niña no experimenté mucho calor. Pero las mujeres de mis novelas no me parecen frías, aunque eso puede ser relativo. No creo que Nelly lo sea, tampoco Helene (Die Mittagsfrau). De todas formas, antes no había una relación muy cariñosa entre padres e hijos. Helena puede parecer para los lectores de hoy fría y fuerte, pero no era nada atípica. Los primeros movimientos de emancipación de la mujer no llegaron de la mano del feminismo, sino que fueron necesidades surgidas de la guerra. Por ejemplo, la mujer tuvo que trabajar sin ningún permiso del hombre. Los cambios en la sociedad han provocado que veamos raro que una mujer pidiera permiso a su marido para trabajar y no nos acordemos del esfuerzo que tuvieron que hacer para liberarse de sus cadenas.


La izquierda del Oeste y la RDA

Tras ‘Die Mittagsfrau’, su próximo proyecto es una antología con las experiencias del muro. Para ello. Franck ha contactado con intelectuales de izquierdas del oeste, los cuales, según cuenta, han desestimado su propuesta. “Desde Enzensberger, pasando por Handke y Mosebach, hasta Genazino, lamentan no estar porque les faltan experiencias del muro. Pero no me lo puedo creer. Por eso, me interesa saber cómo pasó desapercibida esta obra para los intelectuales de izquierda”, afirma. Un caso muy relacionado con los comunistas franceses y Stalin.