2008/05/12

> Berria: Zinema > PASOLINI SE REENCUENTRA CON SU "LUGAR EN EL CINE"

  • Pasolini se reencuentra con su 'lugar en el cine'
  • Un documental homenajea al malogrado director italiano con testimonios de Erice y Angelolpoulos, entre otros
  • El País, 2008-05-12 # EFE · Valencia

Los directores Víctor Erice y Theo Angelopoulos homenajean en el largometraje "Un lugar en el cine" el legado trasgresor de Pier Paolo Pasolini, un adelantado a su tiempo que según ha relatado su actor fetiche, Ninetto Davoli, fue tratado "como un loco" por su visión violenta de la época que vivió. El documental es el debut cinematográfico de Alberto Morais, un vallisoletano afincado en Valencia que ha elegido esta ciudad para presentarlo en compañía de Davoli, quien en la película pone voz a quien fuera su descubridor y le dirigiera en filmes como El evangelio según San Mateo, Pajaritos y pajarracos, Teorema o Las mil y una noches.


Un lugar en el cine, que el próximo viernes se estrena en Madrid, Barcelona y Valencia tras recorrer varios festivales nacionales y extranjeros, recoge testimonios de Erice, Angelopoulos, Davoli, Tonino Guerra, vecinos de su localidad natal y extras que participaron en El espíritu de la colmena y Alejandro Magno (dirigidas por los dos primeros) como un homenaje global a Pasolini.


A través de imágenes de una gran belleza formal, el largometraje fija tres localizaciones para que sus actores ocasionales hablen del poder del cine, sobre todo el neorrealista: Italia, España y Grecia. Así, la capital romana sirve para enmarcar el influjo "fundacional", como relata Erice, de la Roma, città aperta de Rossellini en la ulterior obra de Pasolini, mientras Casarsa, no lejos de Trieste, en el noreste de Italia, protagoniza el relato (musical, futbolístico e incipiente marxista) de sus años infantiles y juveniles, y Ostia, junto al Mar Tirreno, la playa donde murió asesinado en 1975, luce como el "lugar del fin del mundo" que simboliza la necesidad el cambio social que anhelaba.


Por su parte, en Hoyuelos (Segovia) se revive El espíritu de la colmena con el recuerdo de sus escasos vecinos mientras Erice, desde la estación, analiza el estado de la industria cinematráfica y la "censura económica" que sufre, rememora la importancia del neorrealismo como "aventura sin certidumbres" y valora la disidencia y la "extraordinaria anticipación" de Pasolini. En Dotsikó, una zona montañosa del norte de Grecia, Morais reúne a sus también testimoniales habitantes para que recuerden el rodaje de Alejandro Magno, cuyo director reivindica el "lenguaje oculto" del cine como medio de resistencia y valora el papel del Mediterráneo como civilización común para griegos, italianos y españoles.


Con su ópera prima, Morais ha intentado "buscar cierta actitud moral ante el cine y la vida" desde el neorrealismo, y se enorgullece de haber conseguido que Erice y Angelopoulos participen en ella como "obligación" ética para trasladar al presente el legado de sus respectivas generaciones cinematográficas. "Sería muy difícil exhibir hoy en día las películas de Pasolini", reconoce Morais, quien lamenta las dificultades actuales de la distribución comercial de las películas y reivindica la "dialéctica histórica" que ha intentado plasmar en este homenaje al séptimo arte realizado hasta los años 70. Davoli, por su parte, califica de "emocionante" el haber participado en un proyecto que gira en torno a una persona que fue "tan importante" para él y con quien pasó unos años "maravillosos".


"La idea del film es potente, bella", señala el actor de Las brujas, Edipo rey o El Decamerón para reclamar la vigencia de su discurso cinematográfico, "trasgresor y violento" porque percibía los peligros que corría la nueva sociedad de consumo en los años 60. "Presentaba su visión del mundo y la gente no quería asumirla; lo trataron como a un loco", lamenta Davoli para reconocer que el impacto de su muerte consiguió eclipsar durante muchos años el peso profético de su lenguaje poético y visual, el que ahora intenta recuperar Morais con Un lugar en el cine.

> Berria: Justizia > PIDEN UNA MULTA PARA UN ARTICULISTA ACUSADO DE BLASFEMAR CONTRA LA VIRGEN

  • Piden una multa para un articulista acusado de blasfemar contra la Virgen
  • La multa ascendería a 3.600 euros. El Ministerio Público considera que el artículo constituye un delito contra los sentimientos religiosos.
  • 20 Minutos, 2008-05-12 # Agencias

La Fiscalía de Guipúzcoa pide una multa de 3.600 euros para un articulista acusado de verter diferentes blasfemias contra la Virgen en un escrito periodístico publicado el 8 de diciembre de 2006, día de la Inmaculada Concepción, en un diario de Euskadi.


Según el escrito de acusación del Ministerio Público, en el artículo, titulado Me cago en la virgen, el acusado aseguraba: "tomo también en mis manos, como si de papel higiénico se tratara, el calendario hispano cristiano y acaricio mi esfínter con él, después de haberme cagado en la virgen".


"Pero no confundamos mala educación con necesidades fisiológicas -continuaba el artículo-, tales como la de cagarse en la virgen, sea o no lo defecado una inmaculada concepción". La Fiscalía recuerda que el artículo periodístico menciona además en otras nueve ocasiones la expresión "me cago en la virgen".


Para el Ministerio Público, estos hechos constituyen un delito contra los sentimientos religiosos, ya que el acusado era "consciente de que lo escrito podía ofender los dogmas, ritos y creencias" de quienes "profesen la religión católica", por lo que reclama una sanción de 3.600 euros para el acusado.

> Berria: Homofobia > UN COLECTIVO HOMOSEXUAL DEL PAIS VASCO SEÑALA A PERSONALIDADES DE LA POLITICA, LA SOCIEDAD Y LA CULTURA COMO HOMOFOBAS

  • Un colectivo homosexual del País Vasco señala a personalidades de la política, la sociedad y la cultura como “homófobas”
  • Diario Liberal, 2008-05-12

EHGAM, uno colectivo de homosexuales, lesbianas y transexuales del País Vasco, muy cercano a la extrema izquierda, ha organizado una exposición fotográfica en la donostiarra casa de cultura de Lugaritz –propiedad del Ayuntamiento de San Sebastián- bajo el sugestivo título de “Las caras de la homofobia”.


En ella, se presentan un total de 101 fotografías, correspondientes a diversas personalidades del mundo de la política, cultura, sociedad y religión que, según este colectivo, pretende ser “una breve historia sobre la homofobia, la lesbofobia y la transfobia y, como no podría ser de otra forma, del machismo y del heterosexismo que tan íntimamente están ligados a aquellas. Se trata únicamente de presentar algunos casos que no son sino diferentes caras de un mismo fenómeno.”


Así, aparecen asociados genocidas –como Hitler, Molotov, Robert Mugabe o Fidel Castro- con personalidades relevantes de la vida española contemporánea: el presidente José María Aznar y, su mujer, Ana Botella; los líderes populares Mariano Rajoy, Montserrat Nebrera o Ángel Acebes, entre otros; el Premio Nobel de Literatura, Camilo José Cela; el Santo Padre, Benedicto XVI; la escritora y analista política, Pilar Urbano; el ejército de los Estados Unidos u organizaciones como el Foro Español de la Familia.


Por si no fuera poco, en el marco de esta exposición, el colectivo homosexual recomienda el visionado de películas con títulos tan sugestivos como “Another gay movie”, cuyo argumento relata como “cuatro jóvenes gays descubren en la fiesta de graduación del instituto que todos sus compañeros heteros ya han probado las delicias del sexo, decidirán hacer un pacto para perder la virginidad antes de acceder a la universidad. Sin embargo, ante esta dura tarea, recurrirán a su amiga lesbiana Muffler, que tiene loquitas a todas las chicas del barrio.”


Diario Liberal se ha dirigido a diversos responsables del departamento de cultura del Ayuntamiento presidido por Odón Elorza que han evitado realizar declaración alguna sobre el contenido de la exposición.


Cartel de la exposición: http://img527.imageshack.us/img527/8027/20080507lugaritzjw6.jpg
Página web: http://lascarasdelahomofobia.blogspot.com/

2008/05/11

> Iritzia: Thais Morales > ¿INVISIBLE? NO, GRACIAS

  • ¿Invisible? No, gracias
  • Grup d’Amics GLTB, 2008-05-11 # Thais Morales · Periodista y escritora
Cristina Peri Rossi, hace un tiempo, me comentó que una chica joven le dijo que era importante que existiesen figuras como ella porque las referencias de las lesbianas eran Safo, la Navratilova y punto. “Hay muchas más”, me dijo Cristina, pero “se ha hablado poco de eso. El lesbianismo ha estado muy oculto siempre”. Esa misma tarde en un programa que presentaba Boris Izaguirre, el conocido escritor dijo que las lesbianas han sido siempre transparentes.


Transparentes o invisibles, las lesbianas protagonizamos uno de los enigmas del universo: nadie nos ve y, por lo tanto, muchos no saben que existimos. Acaso, digo yo, nos consideran una leyenda urbana. A mí se me ocurren varias causas que explican nuestra invisibilidad, aparte del hecho de ser mujer, condición que ya, de entrada, difumina nuestros contornos existenciales.


Tradicionalmente, las leyes, la teología y la literatura han ignorado las relaciones entre mujeres. Y, especialmente, la posibilidad de que las mujeres pudieran tener sexo sin un hombre. Algunos legisladores consideraban el sexo entre mujeres como algo tan detestable y horrible, que como un experto del siglo XV dijo: “No debería mencionarse ni escribirse”. Otro jurista del siglo XVI aconsejó a las autoridades de Ginebra que no leyeran en voz alta, como era costumbre en los casos de ejecuciones públicas, la descripción del crimen en un caso de relaciones entre mujeres. Temían que si se hablaba del tema, las mujeres, por sus débiles naturalezas, podrían verse tentadas a este tipo de relaciones.


La reina Victoria de Inglaterra, sabia y puritana, se negó a reconocer el lesbianismo de manera que a la ventaja de no estar prohibido, había que añadir, por otro lado, la clara desventaja de no existir. En cambio, la homosexualidad masculina sí que fue prohibida porque, al menos y dentro de la barbarie, al menos ellos, los hombres, a cambio del castigo, sí tenían identidad.


Hay más casos en que los legisladores han preferido no incluir el lesbianismo en sus códigos por miedo a que al castigarlo y reconocer su existencia pudiera contagiarse o incitar a la imitación por parte de otras mujeres.


Las amistades románticas del siglo XIX, que inspiraron entre otras obras el libro “Las bostonianas”, de Henry James, cubrieron también con un velo de permisividad las relaciones entre lesbianas, que pudieron vivir sus historias de amor sin problemas. En este caso la invisibilidad se convertía en la mejor defensa. Dos mujeres juntas no eran sospechosas a los ojos de la sociedad. Resultaba impensable que su relación pudiese ir más allá de una mera amistad. Y, además, se consideraba que antes de casarse, aquel tipo de relaciones entre mujeres podía ayudarlas a madurar y resultar beneficiosa para el futuro marido. El que no ve es porque no quiere.


Pero, ojo, no hay que confundir invisibilidad con no existencia. Una lesbiana que no está fuera del armario es invisible, es cierto, pero sigue siendo lesbiana.


Otro factor que influye en la invisibilidad del lesbianismo es un fenómeno tan constatable como injusto: que las mujeres nunca hemos tenido las mismas posibilidades de reunirnos en lugares públicos que los hombres. El resultado es que muchas mujeres a lo largo de la historia recurrieron a la transformación, asumiendo la identidad de hombres, no por una cuestión estética, sino para para poder ser libres, montar negocios, comprarse un piso, trabajar, viajar… Así que en este caso tenemos una invisibilidad que, más que invisibilidad, es transformación. Ahí está la cantante Gladys Bentley o Catharine Margaretha Linck, una alemana del siglo XVI, que haciéndose pasar por hombre, sirvió en el ejército y se casó con una mujer que, después de una pelea, le confesó a su madre que Linck no era lo que parecía. La madre llevó a juicio a Linck y ésta fue ejecutada en 1721. Otros casos, como el de Cristina de Suecia –inmortalizada en el cine por Greta Garbo– no tuvieron tantos problemas.


Los hombres heterosexuales y los gays están acostumbrados a moverse en la esfera pública, de manera que siempre lo han tenido más fácil para ser visibles. La mujer, tradicionalmente, ha estado confinada a la esfera privada y por eso vamos dos pasos, o más, por detrás de los gays.


Por otro lado, ¿quién escribe la historia?


La respuesta es fácil: los hombres, revestidos por el halo de los ganadores. Eso implica que hay muchos mundos que han quedado en esa otra cara de la historia, que es como la cara oculta de la luna. Entre esos mundos está el de las lesbianas. Pero, os lo juro, basta excavar un poco, hacer arqueología lésbica, para encontrar a mujeres lesbianas en todas las épocas de la historia: Safo, en le Grecia clásica; Natalie Barney y su corte de lesbianas intelectuales en el París de los años 20 y, más recientemente y próxima, la Duquesa Roja en nuestro país, son sólo algunos de los casos que demuestran que a pesar de que no seamos visibles, no sólo somos lesbianas, sino que, además, existimos.


Y, a veces, hasta se nos percibe.

> Iritzia: Arturo Pérez-Reverte > HOMBRES COMO LOS DE ANTES

  • Hombres como los de antes
  • XLSemanal, 2008-05-11, n. 1072 # Arturo Pérez-Reverte

No siempre quienes frecuentan el bar de Lola son tíos. A veces se cuela alguna torda canónica, segura y brava, de las que entran taconeando –o no– con la cabeza alta; y cuando un desconocido les dice hola, nena, sugieren que llame nena a la madre que lo parió. Hace un par de semanas entró María: cuarenta largos y una mirada de esas que cortan la leche del café que te llevas a la boca, o deshacen en el vaso la espuma de tu cerveza. «¿Y qué hay de los pavos?», me soltó a bocajarro. «¿Qué hay de esos tiñalpas ordinarios marcando paquete y tableta de chocolate que parecen salidos de un casting de Operación Triunfo, o de esos blanditos descafeinados y pichafrías que pegan el gatillazo y se pasan la noche llorándote en el hombro y llamándote mamá?»


Eso fue, exactamente, lo que me preguntó María apenas se acodó en la barra, a mi lado. Y como me pilló sin argumentos –estaba distraído mirándole el escote a Lola, que fregaba vasos tras el mostrador– me agarró de un brazo, llevándome a la ventana. «Observa, Reverte», dijo señalando a un cacho de carne de hamburguesería que pasaba vestido con chanclas y camiseta andrajo de marca, zapatillas fosforito, los pantalones cortos caídos sobre las patas peludas, rotos y con la bragueta abierta y el elástico de los kalviklein asomándole bajo los tocinos tatuados. Luego señaló a otro que pasaba con una mano en un pezón de su novia y el móvil en la otra. «Fíjate», dijo. «Fulano indudablemente buenorro, cuerpazo sin deformaciones de bocatería; pero ha decidido ponerse pijoguapo de diseño y te partes, colega. Y no te pierdas el meneíto leve del culo, aprendido de la tele. Antes imitaban a Humphrey Bogart y ahora imitan a Bustamante. ¿Cómo lo ves? Te apuesto lo que quieras a que si la novia tropieza, o lo que sea, lo oímos cagarse en la hostia y decirle a la churri: joder, tía, ¿vas ciega o qué? Casi me tiras el Nokia.»


Volvemos a la barra, María enciende un cigarrillo y me mira de soslayo, guasona, mientras pide una caña para mí y un vermut para ella –«Con aceitunas, por favor»–. Luego me echa despacio el humo en la cara y pregunta, para emparejar con Ava Gardner y compañía, dónde están ahora aquellos pavos con registros que iban de Clark Gable a Marlon Brando. Aquel blanco y negro, o technicolor, donde lo más ligero que una se echaba al cuerpo era el toque ligeramente suave y miope del James Dean de Gigante. Porque daba igual que en la vida real –el cine era el cine, etcétera– alguno tocara al mismo tiempo saxofón y trompeta; el rastro que dejaban era lo importante: Rock Hudson siempre correcto, servicial y enamorado. El torso de Charlton Heston en El planeta de los simios. Los ojos de Montgomery Clift en aquella estación de Roma, donde estaba para comérselo. O, pasando a palabras mayores, Burt Lancaster revolcándose en la playa con Lana Turner, Cary Grant en el pasillo del hotel con Grace Kelly, Gary Cooper a cualquier edad y en donde fuera o fuese, y algún otro capaz de descolocar a una hembra como Dios manda y hacerle perder los papeles y la vergüenza: Robert Mitchum en El cielo lo sabe, por ejemplo. «¿Ubi sunt, Reverte?».


Y no me vengas, añade María mordisqueando una aceituna, con que eran cosa del cine. También en la vida real resultaban diferentes. «Esos hombres que antes se habrían tirado por la ventana que ir sin chaqueta y mostrar cercos de sudor, ¿los imaginas saliendo a la calle en chanclas o chándal, con gorra de béisbol en vez de sombrero que poder quitarse ante las señoras?... Añoro esos cuerpos gloriosos de camisa blanca y olor a limpio, o a lo que un hombre deba oler cuando, por razones que no detallo, no lo está. No era casual, tampoco, que en las fotos familiares nuestros padres fueran clavados a Gregory Peck, o que hasta el más humilde trabajador pareciese cien veces más hombre que cualquiera de los mingaflojas que hoy arrasan entre las tontas de la pepitilla que se licúan con Bruce Willis, con Gran Hermano o con tanta mariconada. ¿Qué iba a hacer hoy Sophia Loren con uno de estos gualtrapas? Hasta los niños de antes, acuérdate, procuraban caminar con desenvoltura, espalda recta y aire adulto, para dejar claro que sólo los pantalones cortos les impedían ser señores y llevarnos de calle a las niñas. Hablo de hombres de verdad: masculinos, educados, correctos en el vestir, silenciosos cuando la prudencia o la situación lo requerían; torpes, tímidos a veces, pero fiables como rocas, o pareciéndolo. Aunque te miraran el culo. Hombres con reputación de tales, que te hacían temblar las piernas con una mirada o una sonrisa. Señores a los que, como tú sueles decir, era posible llamar de ese modo sin tener que aguantarse las carcajadas; a diferencia de ahora, que en los rótulos de las puertas de los servicios llaman caballero a cualquiera.»

2008/05/10

> Dokumentua: Alba Payás Puigarnau > ANTES MUERTO QUE GAY


  • Antes muerto que gay
  • El País, Salud, 2008-05-10 # Alba Payás Puigarnau · Psicoterapeuta responsable del Servicio de Apoyo al Duelo · Girona

Después de los accidentes de tránsito, el suicidio es la segunda causa de muerte entre los jóvenes y adolescentes españoles. Y entre los chicos se producen muchos más suicidios que entre las chicas. ¿Por qué? Diferentes estudios realizados en Europa alertan de que muchos de estos suicidios se producen en jóvenes homosexuales que viven su orientación sexual de modo tan extremadamente conflictivo por la presión del ambiente, que acaban quitándose la vida.


María, Susana y Francisco son miembros de un grupo de apoyo al duelo. Los tres tienen algo en común: son padres cuyos hijos adolescentes o adultos jóvenes varones cometieron suicido por razones inexplicables. Agustín se precipitó desde un edificio cuando sólo tenía 15 años. Jesús subió al desván durante una cena familiar y se disparó con la escopeta de su padre; tenía 18 años. Marc, de 21, se cortó las venas una tarde mientras sus padres habían salido a pasear al perro. No hay razón que explique estas muertes. Los padres se preguntan una y otra vez ¿por qué? No dejaron notas y no parecían tener problemas. Antes que ellos, otros habían muerto en las mismas circunstancias. De hecho, más de la mitad de los casos de suicidio atendidos en el grupo de apoyo responde a estas mismas características. Se trata de suicidios aparentemente inexplicables. Pero estos chicos se suicidaron por alguna razón y es necesario explorar las posibles causas para tratar de prevenirlas. Hoy hay evidencia de que más de la mitad de los suicidios entre la población de adolescentes varones es atribuible a la discriminación por orientación sexual.


En el año 2006, 2.504 hombres se quitaron la vida en España, tres veces más que las mujeres. El suicidio es la segunda causa de muerte, después de los accidentes de tránsito, para los varones de entre 15 y 35 años. Si se tiene en cuenta que entre el 5% y el 7% de los accidentes de tránsito se atribuyen también a suicidios encubiertos y que hay muertes que quedan ocultas en otras causas, es posible que el suicidio sea la primera causa de muerte en los hombres entre 15 y 35 años.


Alertados por estadísticas similares, en Francia se acaba de publicar un estudio epidemiológico sobre una muestra de 933 hombres de entre 16 y 39 años. El informe ha sido elaborado por investigadores independientes bajo la supervisión del Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica (INSERM) y sus conclusiones son contundentes: la posibilidad de que un hombre gay o bisexual intente terminar con su vida es 13 veces mayor que para el resto de la población de su misma edad y condición social. El informe revela, asimismo, que uno de cada tres individuos que comete intento de suicidio es homosexual o bisexual.


"La tendencia al suicidio en este sector de la población no está vinculada a factores geográficos, socio-profesionales o al hecho de vivir solos o en familia, sino a factores del entorno social, como la homofobia, que origina una merma de la estima personal", afirma Marc Shelly, del Hospital Fernad-Vidal de París y uno de los autores del informe. "Si extrapolamos los resultados, podemos considerar que la mitad de los jóvenes suicidas son homosexuales o cuestionan su orientación sexual".


Otros estudios realizados paralelamente por investigadores en Inglaterra, Estados Unidos, Irlanda, Dinamarca y Australia en colectivos de homosexuales jóvenes coinciden en señalar el importante numero de intentos suicidas asociados a esta causa. Los datos indican que hay alrededor del 25% más de intentos de suicidio en la población gay que en la de sus equivalentes heterosexuales.


Los portavoces de asociaciones de gays y lesbianas de toda Europa alertan de la situación: "Tenemos que sensibilizar a la comunidad ante una realidad que las familias, educadores y profesionales responsables de acompañar a estos jóvenes continúan ignorando. Los adolescentes con orientación homosexual son el primer grupo de víctimas de abusos y agresiones en las escuelas. Muy a menudo sufren también el rechazo dentro de las propias familias. Las instituciones públicas deben dejar de negar esta realidad. Informes publicados en diferentes países europeos confirman lo que estamos viviendo también en España", declara Antonio Guirado, secretario general de la Coordinadora Gay-Lesbiana de Cataluña.


Pero, ¿cómo un joven puede llegar a creer que es mejor el suicidio que ser gay? Cuando los chavales descargan su agresividad en la escuela contra alguno de sus compañeros, utilizan la palabra "marica" acompañada de algún golpe. Al llegar a secundaria uno tiene claro que si eres gay eres marica, y eso significa que eres diferente o anormal y por tanto vas a ser alguien a quien van a humillar o golpear. Y, aunque la mayoría de los chicos gay aprenden a esconderse o pasar, el coste de negar su propia condición tiene un precio muy alto: empiezan a odiarse a sí mismos.


Alusiones despectivas
Carles, un chaval salido de un instituto de bachillerato de Hospitalet lo describe así: "Era el delegado de la clase y en todo mi entorno se asumía siempre que era heterosexual. Después de dejar el instituto tuve que confrontar mi sexualidad: pero si has vivido tantos años en la escuela oyendo constantes alusiones despectivas y degradantes sobre los homosexuales, construyes una máscara, una especie de parodia a tu alrededor y acabas odiándote a ti mismo. Llegué a considerar el suicidio. Ahora estoy en terapia y me siento mucho mejor".


Un artículo publicado por Sell y Becker en 2001 en el “American Journal of Public Health” sobre un estudio realizado en Oregón revela que los jóvenes que pertenecen a minorías de orientación sexual son susceptibles de ser víctimas de violencia y acoso en la escuela, presentan un mayor índice de abuso de sustancias como el alcohol y drogas, además de comportamientos sexuales más tempranos, trastornos de alimentación y mayor riesgo de suicidio. Eso significa que los trastornos mentales y conductuales asociados a la homosexualidad son una consecuencia del rechazo social. El adolescente debe realizar en estos casos un esfuerzo de adaptación al medio que conlleva la negación de su propia condición y esta disociación de uno mismo es lo que puede llevar a la depresión y a la idea de suicidio.


"No puedo contarle a nadie que no soy normal. Sería tan humillante... Mis amigos me odiarían. Quizás incluso me pegarían. ¿Y mi familia? Les he oído tantas veces hablar de cómo odian a los homosexuales, incluso de que Dios odia a los gais también. 'Los gais son mala gente y Dios manda a la mala gente al infierno'. Me da mucho miedo cuando hablan así porque están hablando de mí".


Éste es un extracto del diario que dejó Bobby Griffin, un chico norteamericano, antes de suicidarse. Tenía 15 años cuando se dio cuenta de que era gay y eso le llevó a un conflicto sin solución: su familia y su religión le habían educado en la creencia de que su orientación sexual era un pecado.


Lidia y su marido son miembros activos de la parroquia de una ciudad del cinturón industrial de Barcelona. Su hijo Lucas es gay y tuvo suerte porque ellos aceptaron su condición de homosexual. "Ha sido muy duro para nosotros. Aún no lo hemos compartido dentro de nuestra comunidad y de nuestra familia extensa. A veces, en nuestro grupo religioso oímos comentarios que se refieren a los homosexuales como tarados o pervertidos, y es duro estar ahí escuchando. Tenemos que llevarlo en silencio".


Un padre de familia, religioso, y con un hijo gay cuenta: "Nunca olvidaré el día en que hablando de nuestros hijos con un amigo, que pertenece a una comunidad católica, me dijo: 'seré feliz con cualquier cosa que hagan mis hijos, mientras no tenga a ninguno gay. Creo que antes preferiría verlo muerto'. Me quedé en silencio. Supongo que él pensó que su comentario era inocuo, pero yo me sentí muy herido, y me pregunté cómo sería para un hijo suyo gay la experiencia de oír a su padre decir estas palabras".


Valores tradicionales
Especialmente en riesgo están los chavales que pertenecen a familias muy conservadoras. Juan pertenece a una familia muy estricta y con valores tradicionales: "Me he criado en un ambiente que considera a los homosexuales enfermos y desviados. Viví toda mi infancia y mi adolescencia aterrorizado con la idea de que pudieran descubrir estos sentimientos malos dentro de mí. Tantas veces había oído a mi padre decir que preferiría tener a un hijo muerto antes que gay...".


"Entre los 12 y los 14 años", cuenta Jordi, hijo también de una familia católica practicante, "rezaba cada noche a Dios que me hiciera normal o me matara. Escribí varias notas de suicidio a mis amigos. Si moría quería que supieran que era gay pero nunca mientras estuviera vivo, seria demasiado humillante. Planeé cómo matarme varias veces. Conseguí irme a vivir a Barcelona fuera de este tipo de entorno y ahí empecé a encontrar otros chicos como yo. Eso me ayudó a empezar a sentirme bien conmigo mismo por primera vez en mi vida".


Simón no tuvo tanta suerte: cristiano y gay, incapaz de reconciliar sus creencias religiosas y su homosexualidad, se suicidó en su coche. Tenía 24 años. Sobre su vida y su muerte se ha basado la película "Antes muerto que gay". Lo duro de la historia de Simón es la evidencia de cómo las creencias religiosas justifican el perjuicio social que conduce al suicidio de estos chicos. "La ideología antes muerto que gay mata", dijo Harvey Milk poco antes de su muerte. Él mismo predijo que sería asesinado por su activismo gay. "Es muy simple", vaticinó, "esta sociedad quiere ver a la comunidad homosexual muerta. Nos matan directa o indirectamente: uno de los métodos más efectivos y celebrados es el suicidio".


De muchos adolescentes que se quitan la vida, nadie sabe que son gais o lesbianas, excepto ellos mismos y ésa es una dificultad a la hora de cuantificar el alcance del problema. Otra razón es que en aquellos casos en que los padres lo saben, esta información sobre la inclinación sexual con frecuencia se esconde.


Juana es una de las madres afectadas: "Mi hijo se suicidó hace cuatro años, tenía sólo 17 años. Nadie de nosotros comprendimos el porqué en ese momento, aunque ya presentaba algún signo de depresión. Para mí fue un choque. Al arreglar sus cosas hace tres años comprendí su secreto. Creo que mi hijo era homosexual. Encontré revistas eróticas masculinas debajo de su cama y algunas cartas bastante clarificadoras. Ahora comprendo el dolor que le obsesionaba". Juana termina con estas tristes palabras, las mismas que repiten tantos padres y madres de chicos gais que cometieron suicidio: "Si lo hubiéramos sabido... ¿Por qué no fuimos capaces de mostrarle a nuestro hijo que nos habría dado igual, que le habríamos querido fuera lo que fuera?". Pero la realidad es que la mayoría de los padres educan a sus hijos con la presuposición de que son heterosexuales.


El papel de la familia
Por eso es tan importante la familia, como dice Esther Nolla, responsable de la Asociación de Padres y Madres de Gays y Lesbianas de Barcelona: "Luchamos por los mismos derechos que los heterosexuales precisamente porque creemos en la familia. Ahora parece que la gente lo tiene aceptado, porque todo el mundo tiene un amigo o conocido gay, pero eso no es suficiente. Hay que hacer mucho más trabajo sobre valores y prejuicios. La familia ha de arropar a estos adolescentes chicos y chicas, apoyarles en su búsqueda de identidad sexual y promover una normalización para que puedan después mostrarse socialmente con orgullo y dignidad. Sin el apoyo de la familia esto no es posible".


La familia es el lugar donde se transmiten los valores, y también los perjuicios basados en la ignorancia. Los rituales homofóbicos en las familias empiezan cuando se dan por supuesto los estereotipos de género, por eso Ester Nolla defiende una educación que no dé por supuesta la heterosexualidad. A los dos años Tomás se paseaba por la casa con los zapatos de su madre. Su hermano Álex también los probó pero él no le vio la gracia. A los cinco años Álex jugaba con pistolas mientras Tomás encontraba más interesantes las barbies de su hermana mayor. A los seis años, Tomás insistía en ponerse las faldas de su hermana y mientras su hermano Alex decidía a los siete disfrazarse de monstruo por Carnaval, él sugería un vestido de princesa. "No puedes ser princesa" le dice Álex, "los otros niños se reirán de ti". Tomás se queda sorprendido: "Bueno, entonces seré Batman", dice.


La de Tomás es claramente una conducta de "no conformidad de género en niños o NCG", que describe a aquellos que de forma consistente exhiben rasgos e intereses claramente femeninos y evitan las conductas más típicas de los chicos, como juegos agresivos. Lo que hace el caso de Álex y Tomás interesante es que no solamente son hermanos sino que son gemelos, lo cual pone en cuestión las teorías dominantes sobre qué es lo que hace a las personas gay: la naturaleza o el ambiente, los genes o las conductas aprendidas. Álex y Tomás no sólo comparten genes, sino que además han sido educados de la misma manera y han vivido toda su infancia en idénticos ambientes, a pesar de lo cual, antes de los dos años los rasgos femeninos de Tomás eran ya evidentes.


En lo que todas las teorías coinciden hoy sobre el origen de la homosexualidad es en que esta tendencia, al menos en los hombres, aparece desde el mismo momento del nacimiento. Pero ¿qué es lo que hace a la gente gay? Muchos investigadores coinciden con activistas de la causa en que dilucidar las causas determinantes de la orientación sexual podría contribuir a protegerles frente a la discriminación y facilitaría la aceptación social de la homosexualidad. A medida que las teorías del origen biológicas se han ido haciendo más consistentes, la aceptación y la tolerancia también han ido en aumento.


Causas biológicas
La teoría dominante durante todo el siglo XX es que la homosexualidad estaba relacionada con la educación en la familia. Freud, propuso que madres sobreprotectoras y padres distantes contribuían a hacer que un chico fuera gay. Hoy sabemos que lo que Freíd describió es probable que sea más un efecto que una causa. Posiblemente un padre confrontado con un hijo con rasgos femeninos se distancie o muestre rasgos hostiles hacia él, haciendo que la madre se convierta en una figura más cercana y protectora. Es posible que el niño gay, desde sus rasgos más femeninos, se acerque más a la figura materna donde sabe que su sensibilidad será aceptada y acogida.


No fue hasta el año 1973 cuando la homosexualidad dejó de considerarse un trastorno mental con diagnóstico propio, según la Asociación Psiquiatrita Americana. "El éxito más importante de la medicina del siglo XX", ironizó William Faulkner, "porque millones de personas en todo el mundo se curaron en un día".


El foco científico sobre la orientación sexual se ha movido desde entonces hacia causas biológicas. El Instituto Nacional de la Salud en Estados Unidos está realizando desde 2005 un estudio genético a gran escala financiado por el Gobierno que intenta esclarecer el origen de la orientación sexual. El estudio, realizado por la Universidad de Chicago, ha recibido 2,5 millones de dólares. La muestra está constituida por 1.000 parejas de hermanos gais, y el objetivo del estudio es aclarar el papel de los genes en la orientación sexual.


Sin embargo, muchos comparten la idea de Antonio Guirado, de que lo que importa no es el origen de la homosexualidad, "sino derribar las barreras del apartheid social y legal en el que históricamente se nos ha recluido". La labor de quienes están trabajando con estos colectivos vulnerables y también de sus familias se centra en que se acepte la "normalidad" de ser gay o lesbiana, lo cual incluye que las familias puedan aceptar que no han cometido ningún error, que no son culpables de nada y que no hay ninguna enfermedad ni tara en sus hijos. Y comprendan que, en gran medida, está en sus manos que sus hijos homosexuales crezcan con absoluta normalidad y estabilidad.


La experiencia demuestra que aquellos homosexuales adolescentes y jóvenes que reciben la comprensión, el apoyo y el respeto de sus familias y el entorno social y escolar ahuyentan el fantasma del suicidio y se desarrollan como adultos emocionalmente equilibrados con la seguridad de que su dignidad como seres humanos libres e iguales será respetada y podrán vivir con plenitud su orientación afectiva.

> Ititzia: José Manuel L. de Guevara > SOBRE EL TRATO A LA SEÑORA MUÑIZ

  • Sobre el trato a la señora Muñiz
  • El Diario vasco, 2008-05-10 # Dr. José Manuel L. de Guevara · Director Médico del Hospital Donostia

Tras leer atentamente el contenido de la carta remitida por la señora Andrea Muñiz, bajo el título «Una carencia en Osakidetza», me veo en la necesidad de realizar algunas puntualizaciones: Como ella afirma, fue atendida el pasado día 2 de mayo en el hospital de día quirúrgico de nuestro centro para realizarse una intervención que se realiza sin ingreso. En su carta muestra su sorpresa por el hecho de haber sido ingresada «en el ala de hombres». Y es aquí donde debo realizar la primera puntualización: en nuestros hospitales de día no hay zonas establecidas «para hombres» o «para mujeres». La asignación de espacios se realiza con arreglo a criterios clínicos e intentando respetar la intimidad de las personas, independientemente de circunstancias particulares.


Continúa la señora Muñiz afirmando que el personal le negó la asistencia del «endocrino de guardia». Aquí también es preciso realizar una puntualización: el acto quirúrgico y la evolución postoperatoria fueron normales, y en ningún momento fue precisa la concurrencia de ningún especialista ajeno a la previsión inicial realizada para la intervención quirúrgica. De acuerdo con el criterio de los dos especialistas que le atendieron, no era necesario solicitar una consulta con ningún endocrinólogo, como no fue necesaria otra consulta con ningún otro especialista.


Seguidamente afirma que «en ningún momento el personal sanitario conocía mi historial»... No puedo compartir dicha información: su historia clínica recoge de forma adecuada la información relevante relacionada con el proceso clínico por el que estaba siendo atendida.


Tampoco puedo compartir sus afirmaciones en el sentido de que se sintió «totalmente abandonada a nivel sanitario, y maltratada como persona». Fue atendida desde el punto de vista sanitario con arreglo a los criterios clínicos habituales y no tengo duda de que la atención personal que recibió no es justa calificarla como maltrato.


Finaliza la señora Muñiz su carta enfatizando la «gran necesidad que tiene la CAV de poseer en Osakidetza una Unidad Interdisciplinar de Género. Sin entrar en valoraciones con relación a las necesidades de la CAV, considero que ese tipo de decisiones debería venir determinada por razones muy diferentes de las que se argumentan en los contenidos de la primera parte de la carta de la señora Muñiz.

> Iritzia: Carlos Martínez Gorriarán > LA NUEVA INQUISION GAY

  • La nueva Inquisición gay
  • UPyD, 2008-05-10 # Carlos Martínez Gorriarán

Existió una vez una institución religiosa para la persecución de la libertad de conciencia llamada Santa Inquisición. En España no nos libramos de ella casi hasta la muerte de Fernando VII. Estudiar su funcionamiento es sumamente útil hoy en día, porque la Inquisición representa la antítesis del Estado de derecho. No sólo por lo que perseguía, sino por sus métodos. En efecto, los acusados por la Inquisición eran detenidos y arrastrados a sus calabozos, donde permanecían confinados para ser interrogados y, en su caso, juzgados. Las denuncias eran anónimas y la tortura, usual. No había fecha alguna para el juicio, que era secreto, y además los reos no sabían de qué se les acusaba hasta que eran llevados ante el tribunal. Sus bienes eran confiscados para sufragar los gastos del proceso que, como era de temer, a menudo duraban tanto como duraban los bienes del desdichado. Tras el juicio, la ejecución de la sentencia, si era sangrienta, se encomendaba al “brazo secular”, ya que la Santa Inquisición, al formar parte de la Iglesia Católica, no podía derramar sangre.


Los delitos perseguidos por la Inquisición eran muy amplios, pero todos relacionados con la idea de orden religioso y derecho natural de la antigua Iglesia Católica. Así, eran perseguidas las herejías, las conductas religiosas desviadas, la apostasía y los ataques a la Iglesia, pero también asuntos que hoy consideramos pertenecientes a la esfera privada, como la lectura de libros prohibidos o conductas sexuales condenadas, entre ellas la sodomía, el nombre dado a la homosexualidad. El pecado nefando era particularmente odiado y perseguido, y muchos homosexuales, o acusados de serlo, pagaron con la vida ese odio irracional y monstruoso.


Las cosas han cambiado, y no por fortuna, sino por la incesante lucha por la libertad de unos pocos. Al menos en España, la homosexualidad goza de todas las bendiciones legales, incluyendo el matrimonio entre personas del mismo sexo. Aunque hay quienes ponen reparos a esta denominación, sólo los energúmenos y fundamentalistas religiosos consideran la homosexualidad un vicio o una lacra. Pero los progresos de la libertad se estancan a veces en arenas movedizas de confusión y oportunismo. Por ejemplo, el de algunos colectivos o entidades gays que se arrogan, porque sí, la representación de todos los homosexuales, y acusan de homofobia y fascismo a quienes cometen la temeridad de oponerse a sus dicterios, o tienen la mala suerte de no reírse a carcajadas de todas sus ocurrencias. Le pasa a la revista Zero, autoerigida en una especie de arrogante Chueca Times que fulmina desde su lujoso papel couché a quienes hayan osado criticar algunos de sus excesos. Nos pasó a UPyD por apoyar al 100% a Paco Pimentel cuando publicó en nuestra web una razonada y archirazonable crítica a una ilustración a toda página de ese “Chueca Times”, en la que dos atletas sexuales masculinos, uno con pistola y otro con tricornio de guardia civil, simulaban una felación a punta de pistola. Zero nos amenazó con los tribunales si no publicábamos una rectificación del artículo de Paco Pimentel. Naturalmente, nos negamos y les dijimos que nos denunciaran. Naturalmente también, no se atrevieron porque no había agresión alguna, ni a ellos ni a la homosexualidad. La agresión venía más bien de Zero.


Pero las cosas no han quedado ahí. Como una nueva Inquisición, Zero lanza anatemas de homofobia a toda UPyD -donde trabajan, por cierto, muchísimos gays- por no reírles sus cuchufletas y apoyar la libertad de expresión, que por lo visto debe arriar banderas y retirarse -con el rabo entre las piernas, nunca mejor dicho- si se trata de la revista Zero. Por eso, en su número 107, Zero incluye a UPyD entre la nueva extrema derecha, en un lujoso y colorido reportaje a todo couché; publica una especie de comentario editorial injurioso sin firma (como no, de un “¡defensor del lector!”) contra nosotros; y encomienda a uno de sus columnistas prestigiosos echar un poco más de mierda al ventilador. Y todo por no reírles la felación a punta de pistola, divertidíííííísima, diviiiiiiiiiiiiina. Esto es Zero: el portacoz de una nueva Inquisición Gay dispuesta a imponer su dictadura sobre las conciencias ajenas a golpe de difamación y anatema de homofobia.


Lo que más aburre es que ni siquiera son originales. Como tantos otros que quieren convertir el derecho en privilegio abusivo, Zero recuerda a esos sionistas histéricos que consideran a todo el mundo, menos a ellos, culpables del Holocausto nazi, y que tachan de antisemita cualquier crítica a los abusos y brutalidades del Estado de Israel en los territorios ocupados. Pues con nosotros lo tienen claro. Venimos de una escuela mucho más dura: de un sitio donde te juegas literalmente la vida por enfrentarte a otra Inquisición, esta con “k”, la euskal Inkisizioa de ETA. No es petulancia, es simplemente verdad. Por eso, algunos encontramos que la broma de la felación impuesta a un tricornio a punta de pistola no tiene maldita la gracia. En fin, no queremos bronca con Zero ni con nadie, pero si se empeñan van a tenerla. Perseguir a alguien por su condición gay es infame, pero también puede serlo ahora perseguir a cualquiera acusándole de homofobia si no le ríes los chistes. Ya lo saben.

2008/05/09

> Berria: Indarkeria > LIBERADA EN BARCELONA UNA DEFICIENTE CHECA FORZADA A PROSTITUIRSE

  • Liberada en Barcelona una deficiente forzada a prostituirse
  • La mujer, raptada en 2003 en Praga, no quiere volver junto a su madre
  • El País, 2008-05-09 # Jesús García · Barcelona

La policía ha liberado a N. V., una mujer checa de 28 años, del infierno en el que estaba viviendo. La joven, que sufre una fuerte disminución psíquica, fue raptada hace cinco años en su ciudad natal, Praga. Los dos secuestradores la trasladaron a Barcelona para sacar provecho económico de su explotación sexual. Hace unos días, el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) los detuvo por proxenetismo, tráfico de mujeres y detención ilegal. La víctima se encuentra en un centro de acogida y ha declarado que no desea volver a su país junto a su madre, explicaron fuentes de la investigación.


N. V. ejercía la prostitución forzada entre 10 y 12 horas diarias en un meublé del barrio del Raval, en el centro de la ciudad. Cada día atendía a una media de 15 clientes y cobraba 10 euros por cada servicio. Todo el dinero quedaba en manos de sus captores, que apenas la dejaban salir a la calle.


Durante los cinco años que ha durado el cautiverio, los secuestradores no tuvieron piedad con la joven. Así, era obligada a acudir al meublé de Sant Ramon -una de las calles donde se concentra la prostitución en Barcelona- todos los días del año. Incluso cuando estaba enferma, según fuentes del caso.


El escaso tiempo que no estaba prostituyéndose lo pasaba oculta en un piso en compañía de uno de sus captores, una mujer checa de 60 años. La señora era la encargada de vigilarla y también de sacarla a pasear. Eso sí, las salidas no duraban más de media hora al día. Mientras la víctima permanecía en un estado de semiesclavitud, el otro presunto captor -un hombre eslovaco de 37 años- disfrutaba de un alto tren de vida.


N. V. permanece ahora en un centro de acogida de la Generalitat, a la espera de que el médico forense determine el grado de discapacidad que sufre. Las pruebas también fijarán las secuelas de los abusos que ha padecido todo este tiempo. La joven ya ha declarado ante la policía que no pretende regresar a la República Checa, con el argumento de que su propia madre le había obligado a ejercer la prostitución en aquel país. La madre denunció su desaparición hace dos años, aunque la policía aún no sabe si la joven fue secuestrada por la fuerza o dio su consentimiento. Las informaciones de la policía checa llevaron al CNP a localizar a los detenidos y a liberar a la chica.

> Berria: Indarkeria > EXTREMADURA: DENUNCIA A SU MARIDO POR AGRESIONES EN MERIDA

  • Denuncia a su marido por agresiones
  • Ambiente G, 2008-05-09
El pasado dos de mayo, un vecino de Mérida se convirtió en el primer gay que ha denunciado a su marido por agresión, logrando una orden de alejamiento.

La pareja estaba en trámites de separación, y la denuncia vino provocada por una agresión en la que la víctima fue golpeada, dejándole un brazo en cabestrillo.

Tras la denuncia, un juzgado de Mérida ha obligado al agresor a no acercarse a menos de 200 metros del que todavía es su marido.

Aunque este es el primer caso de violencia en el que un juez dicta alejamiento de la víctima, la violencia y el maltrato entre parejas del mismo sexo también existe, aunque apenas se vea. De hecho, en Ambiente G ya hemos hablado alguna vez del tema.

Según la revista norteamericana Advocate, se cree que en torno al 32% de las uniones entre personas del mismo sexo sufren malos tratos.

Y según los colectivos LGBT, la causa de la escasez de denuncias en este sentido viene provocado por el miedo que todavía impera en muchos ámbitos a “salir del armario” y a la homofobia que todavía se vive en muchos círculos sociales.

Desde los colectivos LGBT, y para evitar que casos como este pasen desapercibidos por el conjunto de la sociedad, han pedido que la violencia de género se denomine violencia de pareja.

Además, desde la FELGBT, han denunciado que la ley contra la violencia de género no ampara a los gays que son víctimas de las agresiones de sus parejas.

> Berria: Indarkeria > C. MADRID: LOS POLICIAS CORRUPTOS DE COSLADA LLEVAN TATUADO "BLOQUE", EL NOMBRE DE LA BANDA

  • Los policías corruptos de Coslada llevan tatuado el nombre de la banda "Bloque"
  • Son jóvenes, recién salidos de la academia y muy fieles al jefe. Trabajan sobre todo de noche y son dados a las palizas por encargo. Solían irse de viaje juntos a la playa o a las motos de Jerez.
  • 20 Minutos, 2008-05-09

Altos, jóvenes, con un cuerpo moldeado por muchas horas de gimnasio y fieles, muy fieles a su jefe. Así son los policías de Coslada detenidos bajo la acusación de extorsión a empresarios, cobro por dar protección a prostitutas y tráfico de drogas. Están tan unidos que se autodenominan la banda de 'El bloque' y algunos incluso llevan tatuado ese nombre en su cuerpo, según cuenta hoy La Razón.


'El Bloque' se llama así porque se sienten los más próximos al jefe. Son los más jóvenes de una plantilla envejecida a los que Ginés Jiménez, el oficial jefe, ha adoptado como sus chicos. "Son sus ojitos derechos", como explican sus compañeros, y por eso les encomienda siempre los mejores turnos y labores.


Van juntos de copas, a la playa, a Jerez
La veintena de agentes detenidos ahora suelen trabajar en el turno de noche y participan conjuntamente en la extorsión a propietarios de bares y discotecas. Tienen conexión con bandas delictivas relacionadas con la prostitución y dan palizas por encargo.


Cuando no están trabajando salen juntos por Coslada, pero también organizaban viajes de fin de semana a la playa e incluso fueron a ver el campeonato de motos de Jerez.


Sus compañeros los miran mal, y los policías nacionales que trabajaban en Coslada tampoco les tienen simpatía y saben de sus malos modos. Ha sido precisamente una brigada de la Policía Nacional, la judicial, la que les ha atado en corto, con la detención de esta mafia. A la intervención policial, que aún continúa abierta, se la conoce como Operación Bloque.

> Berria: Indarkeria > C. MADRID: UN GUARDIA CIVIL QUE ABUSO DE SUS DOS HIJAS RECUPERARA LA PATRIA POTESTAD

  • Un hombre que abusó de sus dos hijas recuperará la patria potestad
  • La mayor se quitó la vida arrojándose al metro. La sentencia permitirá al condenado estar con la pequeña, de 10 años, cuando cumpla 18 meses de cárcel
  • El País, 2008-05-09 # Mónica C. Belaza · Madrid

Patricia se suicidó el 8 de febrero de 2004. Se arrojó a las vías del metro en la estación de Tribunal (Madrid). Tenía 17 años. Meses antes había desvelado ante sus familiares lo que le había ocurrido desde los 10 años hasta los 15. Su padrastro, José María Cenamora, guardia civil, había abusado de ella; la tocó contra su voluntad y se metió en su cama muchas noches durante años. Patricia tenía una hermana que ha cumplido ahora 10 años, hija biológica de Cenamora, que tampoco se libró de los abusos. Un día la escucharon decir que quería que volviera papá "para jugar al juego de la perlita y el pene". Cenamora ha sido condenado a tres años de prisión por abuso sexual continuado a Patricia y a 18 meses por un delito de abuso a la pequeña. En total, cuatro años y medio.


La sentencia, dictada por el Juzgado de lo Penal número 3 de Móstoles, determina que no tendrá la patria potestad de la niña durante los 18 meses que dure la condena. Pero, una vez cumplidos, si la resolución -que no es firme y que la madre piensa recurrir- queda en los mismos términos, la pequeña quedará a cargo tanto de la madre como del padre abusador. La abogada de la familia había pedido la privación de la patria potestad durante seis años, el máximo que permite el código penal en estos casos. También se podría haber impuesto una pena de alejamiento de la menor superior al periodo de cárcel.


Patricia decidió hablar y contar lo que le ocurría porque temía que a sus hermanos les pasara "lo mismo", según relató en su declaración ante el juez antes de su fallecimiento. Dijo que lo ocurrido "la comía por dentro". Así que un día que estaba con varios familiares que le preguntaban por qué estaba "rara", explotó: "Cuéntales tú porqué estoy así, cuéntales cómo me metes mano y me sobas, diles cuando te metes en mi cama, baboso", espetó a su padrastro delante de su madre y tíos. Después, dirigiéndose a su madre, continuó, llorosa. "Cuando tú no estás, mamá, se mete en mi cama y me mete mano. Me soba, me soba... no puedo más, sólo veo imágenes de lo que me hizo".


La madre y los tíos aseguraron al juez que Cenamora reconoció en ese momento "que lo que decía la niña era verdad" y que pidió perdón y ayuda. Durante el procedimiento, el acusado admitió haber tocado en dos ocasiones a Patricia. Y el informe pericial habla de un diagnóstico de "pedofilia limitada al incesto plenamente compatible con sentimientos de arrepentimiento".


Dos meses después de la confesión de Patricia, mientras veía la tele con su madre, la pequeña habló del "juego de la perlita y el pene". La niña tenía entonces cinco años, y le explicó en qué consistía: "Hay que cerrar los ojos y la chica le toca el pene al chico y el chico le toca la perlita a la chica". Después, a lo largo del procedimiento penal, la niña se ha negado a volver a hablar de este episodio. De hecho, los psicólogos constataron "tal nivel de estrés" cuando le planteaban la cuestión que aconsejaron que no se la explorara más. Para condenar a Cenamora por este delito, ante la falta de testimonio de la niña, la magistrada valoró a la madre como testigo directo y suficiente.


Ahora los padres están separados. La madre vive con la niña y con otro hijo del guardia civil. La mujer teme el momento de su salida de la cárcel, cuando recupere la patria potestad de la pequeña, facultad que se puede definir como el poder global que la ley otorga a los padres sobre los hijos y que les obliga a velar por ellos, tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y formarlos.


La sentencia también obliga a Cenamora a indemnizar con 30.000 euros por el daño moral causado a Patricia y con 6.000 por los daños provocados a la pequeña. La cantidad que debe a la fallecida se entregará a la madre.

  • Rosa · Madre de las niñas y ex esposa del condenado
  • "Sus víctimas estaremos condenadas para siempre"
  • El País, 2008-05-09 # Javier S. del Moral · Madrid

Desde hace casi cinco años, una pesadilla pasea por la mente de Rosa. En ella, su ex marido llama a su puerta para llevarse a sus dos hijos. Él es José María Cenamora, el guardia civil condenado a cuatro años y medio de cárcel por abusar sexualmente de su hija y de su hijastra, Patricia, quien acabó suicidándose.


Ahora, esa pesadilla está un poco más cerca de convertirse en realidad, ya que, una vez que el condenado cumpla un año y medio de cárcel, podrá recuperar la patria potestad sobre sus hijos. "Es una escena que me aterra", explicó ayer a EL PAÍS. Después de tantos años de lucha, se siente incapaz de entender cómo un juez que condena a una persona por abusar de su hija permite que el condenado y su víctima sigan viéndose una vez cumplida la pena. "Me gustaría saber qué pensaría ese juez si fueran sus hijos los que sufriesen abusos" se pregunta. "El agresor estará en la cárcel cuatro años. Nosotras, sus víctimas, estaremos condenadas para siempre", afirma.


Rosa y su abogada, Victoria Blanco, están decididas a recurrir la sentencia del Juzgado de Móstoles. Y no sólo para evitar que el guardia civil recupere la patria potestad sino también para incrementar su condena al máximo posible: seis años de cárcel. Pero su lucha no quedará ahí. Su objetivo final es que las autoridades tomen conciencia del problema. "Es necesario que se endurezcan las penas pero, sobre todo, que se vigile a las personas que cometen este tipo de delitos, porque pueden volver a hacerlo y entonces es cuando todos nos llevamos las manos a la cabeza", explica con determinación.


Una vez que cumpla su pena, Cenamora volverá a la Guardia Civil. "Así funciona este país, en el que una persona que comete este tipo de delitos puede después ser responsable de nuestra seguridad", se lamenta Rosa.


Tras la aparente dureza de sus declaraciones se esconde una persona "destrozada". En los últimos cinco años ha visto cómo una de sus hijas de 17 años acusaba a su ex marido de abusar de ella y meses más tarde se lanzaba al metro. Ha escuchado cómo su otra hija de 10 años le revelaba el "juego secreto" de su padre. Ha visto cómo su vida familiar se contaminaba hasta el tuétano. "No me queda más remedio que confiar en la justicia y seguir luchando, porque no podemos tomarnos la justicia por nuestra mano". A eso se aferra.

> Erreportajea: Erlijioak > LAS OTRAS RELIGIONES PIDEN PASO

  • Las otras religiones piden paso
  • Musulmanes, protestantes o budistas captan nuevos conversos y rompen el monopolio católico en España. El Gobierno promete ahora atender mejor sus derechos
  • En 2006 se oficiaron 313.262 bautismos, 5.000 menos que cuatro años antes. Los budistas son la última confesión con título oficial de "notorio arraigo". España es el cuarto país de la UE en número de musulmanes. La mayoría de los derechos no se han desarrollado 15 años después
  • El País, 2008-05-09 # Juan G. Bedoya

El monopolio del catolicismo se ha roto en España. Otras confesiones empiezan a alcanzar cifras que ya no son marginales: un millón y medio de musulmanes (el cuarto país de la UE); 1,4 millones de protestantes, y cientos de miles de budistas, judíos, mormones, testigos de Jehová y de otras muchas creencias. La vicepresidenta el Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anunció anteayer la reforma de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa, de 1980, para atender mejor a los derechos de estas confesiones y amortiguar la discriminación que sufren con respecto a la Iglesia católica en materias como financiación, enseñanza religiosa en las escuelas o protección jurídica de sus lugares de culto.


Al pastor protestante Juan Antonio Monroy le pusieron una pistola en la frente por negarse a hincar sus rodillas en el suelo durante la misa de jura de bandera como forzado militar del Ejército franquista. "Te arrodillas, Monroy, o te mato", le gritaba un capitán. El soldado Monroy no se arrodilló. Cuando la libertad se asentó en España, Monroy presidió la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (Ferede). Había nacido en Marruecos, en 1929, de padre francés y madre española, y se convirtió al protestantismo en 1951.


Decenas de miles de bautizados católicos han seguido el camino de Monroy desde la muerte del dictador. Antes había sido imposible, hasta el Concilio Vaticano II (1962-1965). La Conferencia de Metropolitanos, que es como se llamaba entonces la Conferencia Episcopal, emitió en 1948 una pastoral de protesta por la "relajación" del régimen ante "el proselitismo protestante". "Error de la libertad de cultos", titulaba la pastoral, enviada al caudillo Franco. Le recordaban que era su principal deber "el vigilar por la pureza de la fe", y que "la tolerancia de cultos no es una cuestión meramente política, sino dogmática y de derecho público".


La Iglesia católica ya no es la oficial del Estado, pero sigue siendo hegemónica. En 2006 sacramentó con el bautismo a 313.262 personas, la inmensa mayoría niños de menos de un año. Fueron 5.000 menos que en 2002, pero las estadísticas indican que más del 95% de los nacidos aún pasan por la pila bautismal de sus iglesias.


No todo bautizado puede contabilizarse como católico. La mayoría de los ateos recibieron el sacramento, y muchos dirigentes de las religiones de notorio arraigo (protestantes, musulmanes, judíos, mormones, budistas y testigos de Jehová) son conversos de la Iglesia romana.


Es el caso de José María Baena, Mariano Blázquez o Pedro Tarquis, dirigentes protestantes. Sus conversiones no se produjeron por rechazo. Blázquez estudió con los salesianos y era de misa diaria, hasta que un día perdió la fe. Baena flirteaba con la cultura hippy. Otro día, el primero a los 15 años, el segundo a los 19, y Tarquis a los 23, conocen a jóvenes protestantes que les retan a buscar otros caminos. Y se convierten. Encuentran en los evangélicos "cercanía, sin el ahogo de jerarquías". Otros son protestantes por tradición familiar. Es el caso de Daniel Rodríguez Ramos, desde febrero pasado presidente de la Ferede, evangélico de quinta generación.


En España hay 2.600 congregaciones evangélicas, de las que 2.110 están en la federación que impulsó el valeroso soldado Monroy. Eso suma 1,4 millones de protestantes. Unos 800.000 son extranjeros comunitarios (jubilados alemanes o nórdicos, y trabajadores de multinacionales), o de Latinoamérica.


Lo mismo ocurre con los musulmanes. España es el cuarto país de la UE en número de fieles de esta confesión, con un millón y medio (500.000 hace sólo 10 años). La mayoría procede de la inmigración, sin olvidar las poblaciones de Ceuta y Melilla y la generación de los nacidos en España. Existe un importante número de conversos, unos 50.000, entre otros los dirigentes Mansur Escudero, Abdennur Prado y Yusuf Fernández, bautizados católicos como Francisco, Ignacio y José, respectivamente.


La conversión de Escudero fue política. "Cada converso tendrá un motivo, o varios, en su camino hacia el islam", señala. El suyo es "muy generacional". Había estudiado con los jesuitas, interno, y era de familia de comunión diaria. Un día empezó a disgustarle la Iglesia católica. "Por su relación con la dictadura y con la peor cara del poder, y por la irracionalidad de sus doctrinas".


El Ministerio de Justicia tiene registradas 539 entidades islámicas. 220 están integradas en la Unión de Comunidades Islámicas (UCIDE), que preside el imán Riay Tatary. Junto con la Federación de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI), forma la Comisión Islámica (CIE), el órgano de interlocución con el Estado. Al margen de la CIE se han creado nuevas federaciones, como la Federación de Musulmanes de España (FEME) o la Federación Islámica de las Islas Baleares.


Como los protestantes y los judíos, la CIE tiene un llamado Acuerdo de Cooperación con el Estado desde 1992, que les reconoce una serie de derechos: protección jurídica de sus lugares de culto (iglesias, mezquitas o sinagogas); estatuto de los dirigentes religiosos (pastores, imanes o rabinos); asistencia a sus fieles en ejército, cárceles u hospitales; atribución de efectos civiles al matrimonio celebrado según sus ritos; enseñanza religiosa en las escuelas; beneficios fiscales; conmemoración de festividades; regulación de enterramientos y cementerios; sello de garantía de alimentos propios y su disponibilidad en los centros públicos, o participación en las comisiones encargadas de velar por la libertad religiosa. Quince años después, la mayoría de estos derechos no han sido desarrollados.


La actitud más crítica ante esos incumplimientos la tiene la Federación de Comunidades Judías. Esta confesión tiene en España 25 sinagogas y 10 rabinos. No hay censo de judíos españoles. Se calcula que suman entre 40.000 y 45.000, repartidos en 14 comunidades. Su máximo dirigente es Jacobo Israel Garzón.


Las tragedias de esta confesión en el pasado les hace precavidos. Es más, sus críticas a las autoridades se refieren a que "en numerosos actos públicos, y en ocasiones en la prensa, hay escritos, insignias y pancartas antijudías, sin que el Estado actúe de conformidad con la legislación vigente".


La comunidad judía "sufre el acoso de las violencias neonazi e islamista, y ha de consumir, en demérito de otras necesidades, gran parte de sus recursos en vigilancia y seguridad, que deberían estar garantizadas en un Estado de derecho", denuncian.


Tampoco ha sido un camino de rosas el reconocimiento de los Testigos de Jehová, por la tendencia de los españoles a considerar secta todo lo que no sea catolicismo romano. Los testigos ganaron la dignidad de iglesia de "notorio arraigo" en el Ministerio de Justicia hace apenas dos años. Suman 105.000 fieles, repartidos en 1.420 comunidades locales.


Disponen de 820 locales de culto, atendidos por 5.500 responsables, cualificados por sus años y experiencia para una labor pastoral. El término bíblico por el que se los conoce es ancianos, del griego presbíteros. Al frente de los testigos hay una junta administrativa de siete miembros. Su presidente es Alberto López Mayos.


También nuevos en el reconocimiento oficial de la categoría de confesión de "notorio arraigo" son los mormones, que es como se conoce a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El primer miembro español de esta iglesia fue Melitón Trejo, originario de Extremadura (1870). Trejo emigró a Utah (EE UU), donde ayudó en la primera traducción al español del Libro de Mormón: otro Testamento de Jesucristo.


Las posteriores conversiones de españoles ocurrieron en 1966, relacionadas con dos congregaciones norteamericanas que se reunían en sus servicios religiosos dominicales. La Ley para la Libertad Religiosa en España de 1967 (impuesta por Roma a los obispos tras el Vaticano II, y por éstos al general Franco, muy a regañadientes) dio paso a la organización de la llamada Rama de Madrid en febrero de 1968, con 40 personas, muchas de ellas esposas de militares estadounidenses.


Su legalización oficial se formalizó en octubre de 1968. Hoy suman 42.000 fieles, repartidos en 140 congregaciones. Su templo principal está en Madrid. Se construyó hace 10 años.


Los últimos en ser reconocidos por su "notorio arraigo", en el otoño pasado, son los budistas. Pese a su implantación centenaria en España y su fama mundial, la decisión en el seno de la comisión correspondiente del Ministerio de Justicia fue agitada. Y muy ajustada: nueve votos a favor, siete en contra y siete abstenciones.


Los primeros contactos de españoles con el budismo los tuvieron los misioneros jesuitas en Japón y China en el siglo XVI. De esa época son los informes emitidos por san Francisco Javier y, posteriormente, por el superior de la misión en Japón, Cosme de Torres. Califican al budismo de "religión predominante", y destacan sus características, como las largas meditaciones a que se sometían los monjes zen y lo difícil que resultaba "refutar sus argumentaciones".


En España, el primer centro de estudios se abre en 1977 en Barcelona, y pertenece a la orden Kargyupa del Budismo Tibetano, promovido por los maestros Akon Rimpoche y Kalu Rimpoche. En el año 1978 llega a Ibiza el lama Thubten Yeshe, maestro de gran carisma, que entusiasma a personas que nunca habían oído hablar de budismo. Enseguida empiezan a surgir centros de estudios de todas las tradiciones: Zen, Theravada, Escuelas tibetanas, Orden Budista Occidental, etcétera, y en numerosas ciudades de España: Ibiza, Alicante, Barcelona, Madrid, Valencia, Granada y otras. Existen también lugares de reunión y templos de los emigrantes chinos y japoneses que no se mezclan, por el momento, con los practicantes españoles.


Desde el año 1991 funciona la Federación de Comunidades Budistas de España. La preside Miguel Ángel Rodríguez Terno, de Zaragoza, y está formada por entidades registradas cada una de ellas de forma independiente como comunidades religiosas de todas las escuelas. Su carácter es administrativo: para representar ante la Administración a los grupos que deseen adherirse y reúnan los requisitos.


Budismo es una expresión acuñada en Occidente, como si el ismo fuese un algo a lo que es preciso adherirse. La realidad es que desde la antigüedad se le conoce como el Dharma de Buda, que significa el Camino o el Sendero que él enseñó. A las personas que siguen sus pasos se les denomina "estudiantes de dharma" o, simplemente, "estudiantes". Y los lugares de reunión se llaman "centros de estudio".


Es difícil cifrar cuántos budistas hay en España, tal vez unos 40.000, registrados en los centros de estudio. Si se cuenta los apuntados para recibir información sobre retiros, conferencias, enseñanzas o acontecimientos especiales, llegan a los 300.000.


La mayoría son españoles y proceden de la religión católica. Es el caso de Antonio Mínguez, que presidió la federación budista 14 años. La suya "no fue una conversión súbita, tipo 'he descubierto la verdad', sino de poco a poco". Buscaba respuestas y lo positivo de la vida, que no encontró en la Iglesia católica.


Fue también el caso de Amparo Ruiz, budista desde los 34 años. Buscaba pensamientos sin fisuras, que no remitieran a una fe en su definición católica (creer lo que no vimos). Hoy está en el centro budista de Canillas (Madrid) conocido como Thubten Dhargye Ling. Lo fundó en 2003 el lama Guese Tsering Palden.


Entre los conversos al budismo abundan profesionales liberales y, sobre todo, jóvenes estudiantes. Se alejan de la religión católica, en la que crecieron, "por el carácter rígido, jerárquico y solemne" de esta confesión.


No acaba aquí el capítulo de confesiones que crecen. Es el caso de los cienciólogos, reconocidos por mandato de los tribunales en 2007. Su líder, Iván Arjona, acaba de cumplir 27 años. O también los seguidores del coreano Sung Myung Moon y su Iglesia de Unificación. Destacan también las más tradicionales: los sijs, el hinduismo, los seguidores de Confucio, la sufriente Comunidad Baha'í, los Hare Krishna, la organización Brahma Kumaris, más otro centenar de organizaciones no registradas oficialmente.


Confesionalidad encubierta
Las confesiones con acuerdo de cooperación con el Estado y otras reconocidas oficialmente como “de notorio arraigo” recitan una letanía de quejas por lo que llaman “confesionalidad encubierta” (católica) de los sucesivos Gobiernos, sin excepción. Un ejemplo: existen 500 mezquitas registradas. La mayoría funciona en locales o garajes. Sólo siete son de nueva planta (dos en Madrid, dos en Marbella, una en Valencia, Fuengirola y Granada) por la dificultad para conseguir terreno y licencias municipales, o por las oposiciones vecinales. “Esas dificultades suponen una vulneración de la libertad religiosa”, reprocha Abdennur Prado.También hay una identificación de las instituciones con la Iglesia católica cuando se nombra a la Virgen de El Escorial alcalde mayor del municipio, o designando a la imagen de la Virgen de Peñaroya-Pueblo Nuevo generala del Ejército. Los funerales por las víctimas del atentado del 11 de marzo de 2004 en Madrid se celebraron por el rito católico en la catedral de la Almudena pese a que muchos de los fallecidos eran de otras religiones. Y el Gobierno actual juró su cargo ante un crucifijo, sin excepción.Para colmo de confesionalidad, abundan los ayuntamientos que precintan y clausuran mezquitas o sinagogas aplicándoles disposiciones de actividades molestas, insalubres o peligrosas, como a las peores discotecas, pese a ser lugares de culto. Pero el mayor signo de confesionalidad del Estado español, a la luz del día, tiene que ver con los dineros. “Con razón dice el vulgo que el dinero es muy católico”, ironiza un dirigente protestante.El Gobierno socialista ha presupuestado este año apenas 4,5 millones de euros para las seis religiones de notorio arraigo (las demás no tienen derecho a nada), pero con la condición de que no los destinen ni a culto ni al pago de imanes o pastores. En cambio, la Iglesia católica recibe 153,1 millones en 2008 para sueldos de sacerdotes (unos 20.000) y obispos (79). Y otros 4.500 millones para financiar a sus docentes de religión o las actividades de sus instituciones educativas, hospitalarias o de caridad.La Iglesia católica es, además, la única que tiene derecho a una asignación del Estado a través de IRPF (ahora el 0,7% de la cuota del declarante católico, un 34% más que hace un año). Eso no quiere decir que el católico financie a su confesión añadiendo ese porcentaje al 100% de sus impuestos, sino que es Hacienda quien detrae esa cantidad de los ingresos estatales.

> Berria: Indarkeria > GALICIA: EL VIOLADOR QUE EMBARAZO A UNA NIÑA DE 10 AÑOS, EN EL BANQUILLO

  • El violador que embarazó a una niña, en el banquillo
  • El País, 2008-05-09 # Cristina Huete · Ourense

En la Semana Santa de 2005 la pequeña C., de 10 años, sintió un fuerte dolor de estómago. Tumbada en la camilla de urgencias de un hospital de Ourense, el mundo dio un vuelco para su madre, Laura R. M.: su pequeña estaba embarazada de cinco meses. Julián Andrés López, el marido de la canguro que cuidaba de la niña, presuntamente la había violado primero y amenazado después con matar a su madre si contaba algo. En el juzgado de instrucción, el acusado reconoció haber mantenido relaciones con la menor, pero declaró que habían sido consentidas.


C. tiene ahora 13 años y un bebé de dos que, cuando la miró a los ojos y balbuceó "mamá" por primera vez, la hizo salir corriendo. "Yo no soy mamá, mamá es ella", le indicó secamente la niña señalando a su progenitora. "En realidad es como si fueran hermanas, ahora tengo dos hijas", comenta Laura. López comparecerá la próxima semana ante la Audiencia orensana acusado de dos delitos de agresión sexual, uno en grado de tentativa. Fiscalía y acusación particular piden 25 años de cárcel y 400.000 euros de indemnización. "Como no hay cadena perpetua, espero que lo castren", apostilla Laura.


Un compatriota
A la madre de la víctima, inmigrante colombiana, le duele que haya sido un compatriota el que le "atravesó la vida". Contrató a su pareja como canguro porque otra colombiana se la recomendó. Ahora intenta imputarla. "No sólo ocultó la violación, sino que incluso intentó llevarse a mi niña con ellos unos días a Colombia para hacerla abortar allí o para decirme después que vete tú a saber qué", acusa. Laura también se planteó el aborto. Desistió cuando le advirtieron de que corría peligro la vida de la madre.


Por otra parte, el juez valorará hoy los indicios que llevaron a la Guardia Civil a detener a un vecino de O Grove (Pontevedra) acusado de abusar de su hija, de 12 años, informa Elisa Lois. La evaluación médica de la menor ha facilitado las pruebas determinantes para el arresto.


Fue la propia niña la que comentó a su madre lo que estaba ocurriendo. La Guardia Civil montó un dispositivo para localizar al presunto agresor, un hombre vinculado al mar, que fue detenido horas después. El departamento municipal de Asuntos Sociales se ha hecho cargo de la pequeña.

> Berria: Indarkeria > AUSTRIA: EL MONSTRUO DE AMSTETTEN SE JUSTIFICA: "ERA UNA ADICCION"

  • El 'monstruo de Amstetten' se justifica: "Era una adicción"
  • Fritzl atribuye el encierro de su hija a la educación nazi
  • El País, 2008-05-09 # Juan Gómez · Berlín

El monstruo de Amstetten busca ahora la comprensión pública. En unas declaraciones que ha filtrado su abogado, Rudolf Meyer, Fritzl cuenta con bastante detalle la noche de 1985, en la que, según él, violó a su hija por primera vez, y dice que estos abusos pronto serían "como una adicción". Y que no usaba preservativos porque "en realidad quería hijos de Elisabeth". Fritzl también enfatiza que él no es "hombre que abuse de niños" y, por eso, rechaza la acusación de su hija sobre el abuso infantil al que la sometió desde los 11 años. Según el hombre, no hubo violaciones hasta que la chica estuvo encerrada. Los abusos empezaron "después, mucho después, cuando estaba abajo" en el sótano, insistió para desmarcarse del delito de abusar de una menor.


Sin embargo, reconoce Fritzl que, "visto desde fuera", hasta a él mismo los hechos también le parecerían obra de "una bestia o un monstruo", y admite: "Siempre supe que debía de estar loco".


El protocolo del crimen que tiene estupefacto a medio mundo, se gestó "dos o tres años antes" de que encerrara a su hija. "Sería 1981 o 1982 cuando empecé a transformar mi sótano en una celda", porque Elisabeth "no se atenía a ninguna norma desde que entró en la pubertad, se pasaba noches enteras en los bares, bebía alcohol y fumaba".


De nuevo con su nueva línea de justificar lo que hizo, Fritzl afirmó que las "malas compañías" de Elisabeth le llevaron a separarla del "mundo exterior" durante 24 años en los que permaneció encerrada en un sótano donde concibió siete hijos fruto de las violaciones.


Los detalles de su martirio los conoce a estas alturas medio mundo. La macabra crónica se para en diversos detalles cotidianos de la mazmorra y sus habitantes.


El que (en palabras del psiquiatra Max Friedrich) fue durante 24 años "Lucifer de su infierno particular", expone sus principios en la conversación publicada ayer.


Exalta Fritzl "la importancia de la buena educación y la decencia", propia, según dice, de su "vieja generación", educada en "la época nazi, cuando el adiestramiento y la severidad eran muy importantes". No queda claro si se enorgullece de ello o más bien culpa a los nazis de su crimen.


El abogado afirma que no recibió "ni un solo groschen [antiguo centavo austriaco]" por entregar la transcripción de sus conversaciones. La intranquilidad del letrado era bien audible a través de su móvil, al que tardó largo rato en contestar. Con una confusa explicación, zanjó la conversación sin aclarar qué le llevó a publicar parte de sus entrevistas con Fritzl.

> Iritzia: El País > LAICIDAD EQUIVOCADA

  • Laicidad equívoca
  • Reformar la Ley de Libertad Religiosa no exime de revisar los acuerdos con la Santa Sede
  • El País, 2008-05-09

La vicepresidenta Fernández de la Vega presentó anteayer en el Congreso las prioridades del nuevo Ejecutivo para la legislatura que comienza, entre las que destacó "avanzar en la condición de laicidad que la Constitución otorga a nuestro Estado". Fernández de la Vega concretó en parte este objetivo al anunciar una reforma de la Ley de Libertad Religiosa. El Gobierno ha corregido, así, el programa que el Partido Socialista presentó en las últimas elecciones, del que retiró a última hora el compromiso de reformar esta norma, vigente desde 1980.


Es una buena noticia que, tras los vaivenes de la legislatura anterior, el Gobierno haya decidido desarrollar el mandato constitucional sobre las relaciones entre la Iglesia y el Estado. Pero sorprende que el camino escogido sea la reforma de la Ley de Libertad Religiosa y no, por el contrario, la revisión de los acuerdos con la Santa Sede de 1979. Aunque el Ejecutivo tendrá que especificar en su momento los aspectos que se propone reformar, los problemas surgidos desde que la ley entró en vigor no derivan tanto de su articulado como de la aplicación que han hecho los sucesivos Gobiernos, siempre favorable a la Iglesia católica, hasta consolidarla en una situación de privilegio frente a las demás confesiones.


A pesar de que la ley exige inscribir las iglesias o las comunidades en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia, la jerarquía católica no ha cumplimentado este requisito, en abierto desafío al Estado. Su presencia en establecimientos públicos militares, hospitalarios, asistenciales o penitenciarios es prácticamente general, mientras que es nula o escasa la de otras confesiones. El sistema de conciertos le ha permitido, por otro lado, controlar un importante porcentaje del sistema educativo. Y las diferencias en materia de financiación van desde los 4.000 millones de euros que recibe la Iglesia católica a los cinco que reciben los otros credos. El acuerdo por el que se rigen éstos data de 1992 y, a diferencia del que regula las relaciones con la Iglesia católica, no hay dudas sobre su constitucionalidad. Las confesiones minoritarias han expresado reiteradas quejas sobre los incumplimientos de los acuerdos de 1992 por parte del Estado.


Al manifestar su intención de reformar la ley pero omitir cualquier mención a los acuerdos de 1979, que han sido hasta ahora el principal obstáculo a la separación entre la religión y el Estado establecida por la Constitución, el Gobierno transmite una impresión equívoca. No se sabe a ciencia cierta si lo que pretende es reconsiderar la situación de privilegio de la Iglesia católica o, por el contrario, generalizar algunos de sus extremos al resto de las confesiones, por ejemplo, aumentando la financiación o concediéndoles más espacio en la educación.


Hasta que el Gobierno se pronuncie sobre el futuro de los acuerdos con la Santa Sede, no se podrá conocer lo lejos que se propone llegar en esta materia.

> Iritzia: Soledad Gallego-Díaz > POLITICA DE INMIGRACION: EL TOQUE DE LA IZQUIERDA

  • Cambios en la política de inmigración
  • El toque de la izquierda
  • El País, 2008-05-09 # Soledad Gallego-Díaz

La mejor manera de que no exista racismo es echar a los negros. Ése ha sido, en bruto, uno de los argumentos más utilizados por la derecha europea para alejar los miedos de su electorado. Hace ya años que la derecha descubrió que podía aplicar ese principio a la inmigración en general, especialmente en cuanto se empiezan a sentir los efectos de una crisis económica y comienza a aumentar el paro entre los nacionales, que son, precisamente, quienes ejercen el derecho a voto. La novedad ahora es que la izquierda, muerta de miedo ante el indudable efecto que todo lo relacionado con la inmigración tiene en su propio electorado, ha empezado a descubrir el mismo guión. Eso sí, con un toque muy suyo: en el fondo se trata de expulsarlos por estrictas razones humanitarias.


Sinceramente, lo peor de la Directiva sobre el Retorno de inmigrantes que ha pretendido aprobar esta semana la Comisión Europea, con el apoyo del Gobierno socialista español, es la desvergüenza de pretender presentarla como un avance en defensa de los derechos de los inmigrantes irregulares. Para evitar que Gobiernos energúmenos mantengan detenidos a inmigrantes irregulares por tiempo indefinido se pretende que todos nos convirtamos en energúmenos que los tienen detenidos 18 meses sin decisión judicial previa y con un control que se ejerce a posteriori, nada menos que "tan pronto como sea posible". (En el caso español, ahora, la orden de detención la tiene que firmar un juez, que la revisa periódicamente. Imagínense lo que puede pasar si se detiene a los inmigrantes sin permiso de trabajo por decisión administrativa y luego se espera a que el juez de turno encuentre un momento libre).


El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, probablemente ejerciendo su conocido sentido del humor, aseguró que se trata de una directiva destinada a que la apliquen Suecia, Holanda, Reino Unido y Dinamarca, entre otros países en los que no existe límite de detención y en los que, gracias a nuestro empeño democrático, la situación de los irregulares mejoraría muy notablemente. En nuestro caso, dijo, la directiva no haría falta porque somos más garantistas y nuestros irregulares están mucho mejor protegidos. Eso sí, el Gobierno va a aumentar el periodo de detención, porque los 40 días actuales no son suficientes para completar los trámites de expulsión, aunque seguramente no llegaremos a los seis meses que fija la directiva ni, desde luego, a los 18 meses de máximo.


La lectura del programa electoral del PSOE, elaborado mientras se discutía, y defendía, en Bruselas la dichosa directiva, le deja a uno, sin embargo, un cierto mal cuerpo. Dice así: "Proceder a una modificación del actual periodo de 40 días de detención de los inmigrantes irregulares en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) ampliándolo a un periodo homologable con el resto de los Estados miembros de la UE y que permita el tiempo necesario para llevar a cabo los trámites de identificación y repatriación" (el subrayado es mío).


El autoproclamado afán protector y democrático del Gobierno español no es compartido afortunadamente por todos los socialistas en Europa. Los franceses (un país en el que Sarkozy todavía no ha conseguido modificar el periodo máximo de detención, que es de 32 días, el menor de la UE) están muy en contra. También los socialistas italianos. Su portavoz en el Parlamento Europeo, Claudio Fava, parece que no ha entendido una palabra de las buenas intenciones españolas. Él considera que la directiva es más bien "una degradación jurídica que trata a los inmigrantes como subespecie humana".


La derecha europea tampoco comparte unánimemente esa directiva. Es cierto que algunos quieren endurecerla aún más, pero también que hay eurodiputados de esos grupos que se echan las manos a la cabeza. Y por lo menos hay que reconocer que el portavoz del PP Europeo, el alemán Manfred Webber, tiene el buen gusto de no disfrazar las cosas: "Los centros de internamiento son instrumentos para presionar psicológicamente a los detenidos". La idea es muy simple: "O te vas o te meto en la cárcel". Nada menos que 18 meses.


Lo que tiene que quedar claro es que la Directiva 2008 disminuye las garantías jurídicas contempladas en la de 2005. En concreto resulta gravemente restrictivo el artículo 7, párrafo tres: "Los Estados miembros podrán adoptar una decisión administrativa, resolución judicial o acto independientes por los que se ordene la expulsión". Si tener en Europa una política común de inmigración supone tener que aceptar la equiparación de una orden judicial y de una decisión administrativa, sería francamente mucho mejor para la salud del sistema democrático renunciar a esa política conjunta. Siempre será mejor soportar una sociedad cínica que unas leyes que legalizan y amparan ese cinismo. Y si el Gobierno español sufre por no ver avanzar los derechos democráticos de los inmigrantes irregulares, no tiene más que empezar por casa y revisar las lamentables condiciones de nuestros propios Centros de Internamiento de Extranjeros. Que casualmente han sido denunciados por jueces y no por decisiones administrativas.