2008/01/15

> Iritzia: Eva Rodríguez Armario > LA LEY DEL ABORTO, UNA REFORMA NECESARIA

  • La ley del aborto: una reforma necesaria
  • El País, 2008-01-15 # Eva Rodríguez Armario · Presidenta de la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (ACAI)

Estos días "turbios" bien podrían llegar a confundirse con aquellos otros de 1985 cuando, recién aprobada la ley del aborto, los grupos más reaccionarios cuestionaban los derechos de las mujeres enjuiciando la difícil situación que supone un embarazo no deseado. Hoy podemos decir que las perspectivas "miopes" y los intereses partidarios de entonces persisten y de nuevo las mujeres son víctimas de registros políticos, acoso, difamación, actividades ilícitas... De nuevo la ambigüedad y las limitaciones de la ley del aborto permiten que los requisitos formales, los dictámenes preceptivos, sobre todo los psiquiátricos, vuelvan a ser más importantes que los auténticos motivos de las mujeres para interrumpir su gestación. En definitiva, con la actual ley, la mujer es la última en decidir sobre la interrupción de su propio embarazo.


Como una espada de Damocles, la inseguridad jurídica planea sobre las mujeres y sobre los profesionales de las clínicas acreditadas para la interrupción del embarazo, especialmente sobre los psiquiatras, cuyos dictámenes profesionales son puestos en tela de juicio por personas sin formación médica. Nuevamente tenemos que ver cómo algunas Administraciones se afanan por extender las sospechas de supuestas irregularidades sobre todos, esforzándose por encontrar alguna deficiencia administrativa o formal irrelevante que justifique acusaciones graves contra los profesionales que cubren una obligación de nuestro Sistema Nacional de Salud: la de facilitar el recurso al aborto a más de 90.000 mujeres al año.


Pese a que el PSOE lleva años abordando la legislación sobre el aborto, parece que ahora el partido en el Gobierno considera necesario volver a plantear el debate desde el principio. "Nuevamente" nos ofrecemos a colaborar, ya que quienes hemos dado un servicio excelente a miles de mujeres, no sólo sanitario y técnico, sino con calidad humana, somos una de las voces más autorizadas para ahondar en este diálogo. Para la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo cualquier reforma debería superar los obstáculos identificados durante estos más de 20 años y adecuarse a la evolución de la sociedad.


Lo que podría aunar legislación y realidad social sería una ley de plazos hasta más allá de la semana 12 de gestación, como en Suecia, donde la mujer puede abortar libremente, sin supuestos, hasta la semana 18; o como en Holanda, donde puede hacerlo hasta la semana 24. Es en Holanda precisamente donde menos abortos se registran, tal vez porque este recurso se acompaña de medidas educativas y preventivas adecuadas a su realidad social. En correspondencia con una ley de plazos, consideramos que el aborto debe ser contemplado como un derecho sexual y reproductivo básico, saliendo por tanto del Código Penal, salvo que dicha intervención sea realizada en contra de la voluntad de la mujer.


Asimismo, desde ACAI consideramos que en ningún caso procede restringir los supuestos en los que la legislación actual permite el aborto en el segundo trimestre (malformación, peligro para la salud física y psíquica de la madre), ya que ello podría dejar sin cobertura a un pequeño, pero complicado, porcentaje de casos referentes a diagnósticos tardíos, conflictos graves de orden económico-social (el llamado cuarto supuesto), usuarias de drogas, inmigrantes o menores muy jóvenes que por desconocimiento o descuido acuden a las clínicas muy tardíamente. Con relación al aborto eugenésico (malformaciones incompatibles con la vida o contrarias a la dignidad humana) consideramos necesario que en algunos casos se amplíe el plazo más allá de las 22 semanas.


No cabe duda de que una de las mayores cargas emocionales para la mujer es la exposición de su intimidad a la observación de distintos profesionales, por lo que pedimos que la nueva ley contemple la posibilidad de reducir los dictámenes médicos en el caso de malformación a un único informe, siempre que éste sea suficientemente claro. Otra de las lacras que arrastra la ley son las desigualdades autonómicas en el acceso a los servicios de interrupción del embarazo. La nueva legislación debe garantizar que sea una prestación sanitaria gratuita para todas las mujeres, independientemente de su lugar de residencia. Los más de 20 años de profesionalidad y experiencia nos permiten afirmar que un sistema de conciertos con las clínicas acreditadas puede ser una buena fórmula para lograr la universalidad de esta prestación.


Por otra parte, es obvio que en muchos casos la ambigüedad de esta ley es la que ha propiciado la objeción de conciencia de no pocos profesionales, por lo que la concreción necesaria evitaría el absentismo de muchos médicos que temen verse inmersos en unas prácticas sanitarias inseguras jurídicamente. En dicha ley debería regularse asimismo los términos en que los profesionales pueden acogerse a ese derecho legítimo. La nueva legislación debe ir acompañada además de medidas complementarias, ya que el aborto no es sino un elemento más de la salud sexual y reproductiva. Es imprescindible retomar con seriedad y rigor la educación sexual en la infancia y la adolescencia, incluyendo esta materia como asignatura curricular del sistema educativo, aplicar medidas específicas para el colectivo de inmigrantes y potenciar la creación de centros de planificación familiar que alcancen a todos los estratos de población.


Como siempre hemos afirmado, el aborto es un derecho fundamental que requiere del consenso de todos para que las mujeres puedan ejercerlo en libertad y por voluntad propia. Los profesionales sanitarios estamos dispuestos a poner al servicio de los legisladores nuestros conocimientos y experiencia. De ellos se pide voluntad política para avanzar en pro de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

> Berria: Abortoa > DE LA VEGA DICE QUE EL GOBIERNO NO TOLERARA QUE SE INTIMIDE A QUIEN ABORTE

  • De la Vega dice que el Gobierno "no tolerará" que se intimide a quien aborte
  • El País, 2008-01-15 # María R. Sahuquillo · Madrid

"No vamos a tolerar que se vulnere el derecho de las mujeres que abortan". La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, condenó ayer, en declaraciones a la cadena SER "la campaña de intimidación" que están sufriendo algunas mujeres que se han sometido a abortos. De la Vega hacía alusión a la veintena de mujeres que fueron llamadas a declarar ante un juez el pasado viernes por haber abortado en una clínica madrileña. Un capítulo más de la "caza de brujas" que las clínicas de abortos aseguran que están sufriendo. La vicepresidenta recordó, sin embargo, que el Gobierno no es partidario de cambiar la actual legislación para incluir una ley de plazos. Según las clínicas que realizan abortos, esa reforma protegería más a las mujeres.


De la Vega no especificó qué medidas se van a tomar para proteger los derechos de estas mujeres y su intimidad. "El fiscal del Estado va a estar atento y vigilante", dijo. Un portavoz de la Fiscalía General del Estado declaró ayer que su titular, Cándido Conde-Pumpido, "había dado instrucciones orales" al fiscal general de Madrid, Manuel Moix, para que "no haya diligencias indiscriminadas" y se trate a las mujeres con el "máximo respeto" porque se trata de un asunto "muy delicado", informa Emilio de Benito.


Los centros de abortos vivían ayer su primer día de trabajo después del paro de la pasada semana. El jueves se reunirán con el ministro de Sanidad, Bernat Soria, para trasladarle su preocupación por la situación vivida en los últimos meses. Soria, sin embargo, aclaró ayer que en la reunión sólo iba a tratar la "calidad de la prestación sanitaria" que ofrecen estos centros.


"Nos preocupa la seguridad jurídica y física de las mujeres y son estos temas los que trataremos el jueves con el ministro de Sanidad", aseguró ayer Luisa Torres, portavoz de la clínica madrileña Dator, una de la cincuentena que secundó el paro de la pasada semana. La Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (ACAI) declaró ayer que también tratarán con Soria una posible reforma de la ley actual del aborto, que sólo lo permite bajo tres supuestos.


Para analizar las "ventajas" que tendría una ley de plazos y las "presiones" que estos centros aseguran que están recibiendo, varios representantes de las clínicas se reúnen hoy con Izquierda Unida. Otros grupos políticos, como el Partido Popular, se manifiestan totalmente contrarios a la reforma de esta ley. La secretaria ejecutiva de Política Social y Bienestar del PP, Ana Pastor, se declaró ayer partidaria de no modificar el texto y de que se aplique éste "tal y como se recoge". Sin embargo, subrayó que "determinados aspectos" de esta ley "están fallando", informa Europa Press.

> Iritzia: Jordi Petit > EL HOLOCAUSTO

  • El Holocausto
  • 20 Minutos, 2008-01-15 # Jordi Petit

El Tribunal Constitucional (TC) nos ha sorprendido al no condenar la negación del holocausto. La noticia saltó en ocasión del recurso del propietario de la librería Europa contra la sentencia que lo condenaba por este ahora no delito. Hay que acatar al TC que defiende la libertad de expresión, pero entiendo que falsear la realidad de millones de víctimas del nazismo se acerca a justificar aquel régimen. Como decía el exdiputado romaní Sr. Heredia, Le Pen debe de estar contento. El secretario general de la Coordinadora Gai-Lesbiana, Antonio Guirado, se mostraba preocupado por el refuerzo que esto supone para la ultraderecha. El próximo congreso de los Diputados ha de enmendar el Código Penal y poner las cosas en su sitio. En la Unión Europea lo ven diferente. Toulouse acaba de poner el nombre de un homosexual deportado por los nazis a una céntrica calle. Para gays y lesbianas esta es una doble negación porque el exterminio por razón de orientación sexual no fue reconocido hasta los años setenta. Ni gitanos ni homosexuales no recibieron ninguna indemnización por parte del Estado alemán. Deplorable. La democracia debe respetar a la historia.

> Berria: Turismoa > CATALUNYA: CONFERENCIA SOBRE LA REALIDAD DEL TURISMO GAY

  • “Realidad del turismo gay”, conferencia organizada por La Escuela Universitaria de Turismo Euroaula
  • Eventplannerspain, 2008-01-15

La Escuela Universitaria de Turismo Euroaula (adscripta a la Universitat de Girona) ha organizado las primeras dos sesiones sobre el turismo gay celebradas en una Escuela Universitaria de Turismo de Barcelona. La segunda de estas sesiones tendrá lugar el 17 de enero de 2008 de las 9:30 a las 20:00 en el Sala de Actos de dicha escuela universitaria, ubicada en la calle Aragó de la Ciudad Condal.


En la primera ocasión, el Sr. Jordi Petit, presidente honorífico de la Coordinadora Gai-Lesbiana de Catalunya (CGL), habló del turismo gay desde una vertiente sociológica, exponiendo su visión sobre el tema, y relacionando muchos aspectos con su último libro publicado "Vidas del Arco Iris".


La segunda sesión contará con la participación del Sr. Carlos de Cires, quien hablará del turismo gay, pero desde un punto de vista empresarial, dado que este segmento de mercado ocupa un lugar importante dentro de las estrategias de las empresas que trabajan el sector turístico.


Sobre Carlos de Cires

El ponente es asesor y consultor de turismo LGTB y está vinculado a diversas iniciativas del turismo para lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. Ha colaborado con agencias de viajes especializadas y es actualmente responsable de turismo y alojamientos para los EuroGames Barcelona 08 y coordinador de viajes y del especial Turismo Destino ZERO, suplemento que la revista ZERO publica en los meses de junio y diciembre. Ha trabajado con diversos medios de comunicación en contenidos relacionados con el turismo LGTB y ha dado conferencias y charlas sobre este tema en diferentes foros. Asesora, entre otros organismos y asociaciones, al SITC (Saló Internacional del Turisme a Catalunya), a fin de incluir en la edición de 2008 de la feria un corner con la oferta gay y gay friendly.

> Berria: Osasuna > ESTADOS UNIDOS: UNA INFECCION RESISTENTE ES MAS COMUN ENTRE HOMOSEXUALES

  • Infección por una bacteria resistente
  • ¿Una amenaza para la comunidad gay?
  • La infección por 'Staphylococcus aureus' resistente es más común entre homosexuales
  • El Mundo, 2008-01-15 # Cristina G. Lucio · Madrid

Una nueva bacteria resistente a varios fármacos podría convertirse en una amenaza para la población homosexual. Según muestra una investigación en San Francisco (EEUU), la infección por esta causa es más común entre los varones gays sexualmente activos.


Un equipo de investigadores dirigidos por Henry Chambers, de la Universidad de California (EEUU), había observado la emergencia de un tipo específico de bacteria 'Staphylococcus aureus', denominada en este país USA 300 y muy resistente a los fármacos.


Los investigadores se dieron cuenta enseguida de que, al contrario que la mayoría de 'Staphylococcus aureus' (la causa de gran parte de las de las infecciones hospitalarias), USA300 solía afectar a personas que nunca habían sido tratadas con antibióticos ni habían estado en el hospital. Esta bacteria puede provocar trastornos como neumonía o endocarditis.


Los investigadores quisieron identificar qué factores de riesgo intervenían en la infección por esta bacteria y en qué medida ésta era común en la ciudad de San Francisco.


Para ello, analizaron los datos de pacientes de nueve hospitales de la ciudad y localizaron más de medio millar de casos de afectados en San Francisco. Después compararon los datos con los de otros dos grupos de personas. Uno de estos estaba formado por 183 personas con VIH y, el otro, por un grupo de individuos tratado en una zona alejada, Boston (en la costa este de EEUU).


Los resultados de su trabajo, que se publican en el último número de 'Annals of Internal Medicine' mostraron que los varones homosexuales sexualmente activos presentaban un riesgo de infección mayor que el del resto de participantes.


Según sus datos, las tasas de infección variaban según el área, y los casos eran mucho más comunes en zonas de la ciudad donde vivían más parejas gays. "La transmisión podría producirse a través de las relaciones sexuales", explican los autores en su estudio.


La investigación también puso de manifiesto que uno de los varones de Boston analizados, que viajaba habitualmente a San Francisco y había mantenido relaciones sexuales con hombres de la ciudad, presentaba el mismo tipo de infección identificado en la ciudad californiana. "Estos datos sugieren que la epidemia probablemente empezó en San Francisco y se ha diseminado debido a los frecuentes viajes de costa a costa [en Estados Unidos]", explican los autores en su estudio, si bien matizan que su hipótesis debe ser corroborada por nuevas investigaciones.


Consejos
Dado que el contagio de esta bacteria se produce a través del contacto con la piel, los investigadores sugieren que la causa de esta expansión entre la comunidad gay se debe a la existencia de prácticas de riesgo, aunque también reconocen que su trabajo no ha analizado exhaustivamente la relación entre la infección y determinados comportamientos.


Asimismo, sugieren que el lavado con agua y jabón podría ser el modo más eficaz de frenar la transmisión por el contacto con la piel, sobre todo después de las actividades sexuales.


Para frenar la virulencia de esta bacteria, los investigadores recomiendan, entre otras medidas, un uso limitado de los antibióticos. "El uso prudente de agentes antimicrobianos en casos sospechosos es recomendable para frenar la emergencia de una bacteria aún más resistente a los fármacos", advierten los autores en su trabajo.


Estos expertos reconocen que su estudio tiene limitaciones, como el hecho de que no se haya valorado la implicación de determinados comportamientos de riesgo en la infección y reclaman más estudios al respecto que avancen en sus hallazgos.

> Berria: Diskriminazioak > ALEMNAIA: CREAN EN BERLIN EL PRIMER ASILO GAY

  • Crean el primer asilo gay
  • Infobae, 2008-01-15

Según los ideólogos del proyecto, la demanda de este tipo de instituciones es muy importante, y opinan que aún no se han instalado más por miedo a lo que puedan pensar los ancianos heterosexuales


Un asilo para ancianos homosexuales será inaugurado esta semana en Berlín. Según los organizadores, se trata de la primera institución de este tipo en Europa, informó el sitio O'Globo.


El lugar tiene capacidad para 28 personas, y también acepta parejas gay cuyos integrantes deseen vivir juntos la vejez.


De acuerdo a la asociación de homosexuales y lesbianas Village, responsable del proyecto, el objetivo es evitar que los ancianos sean discriminados hacia el final de sus vidas.


Además, gran parte de los homosexuales no tiene hijos y, por lo tanto, precisan más apoyo cuando llegan a edades avanzadas.


El nuevo asilo para ancianos homosexuales está ubicado en el barrio de Pankow, y forma parte de una institución convencional.


Por su parte, el director de Village, Cristian Hamm, afirmó en una entrevista estar convencido de que existe una gran demanda de instituciones de este tipo.


"Muchos de los gays que hoy tienen 70 u 80 años fueron perseguidos cuando jóvenes", dijo. Él recuerda que recién en 1969 la homosexualidad dejó de ser prohibida por ley en Alemania.


"Creo que la mayoría de los asilos no tiene el coraje para ofrecer algo semejante porque tienen miedo de una posible reacción negativa por parte de los moradores del lugar", opinó el director.


Según la asociación, sólo en Berlín hay cerca de 1.300 ancianos gay viviendo en asilos.

> Berria: Bestelakoak > ANDALUCIA: EL PRIMER MATRIMONIO GAY DEL EJERCITO POSA DESNUDO EN UN CALENDARIO BENEFICO

  • El primer matrimonio gay del Ejército español posa desnudo en un calendario benéfico
  • ABC, 2008-01-15

Alberto Fernández, de 27 años, y su marido, Alberto Marchena, de 23 años, ambos soldados del Ejército del Aire destinados en la Base Aérea de Morón de la Frontera (Sevilla), son la primera pareja homosexual entre soldados que se casó de uniforme de gala en una ceremonia civil oficiada por el alcalde de la ciudad. Ahora, la pareja ha posado en un calendario benéfico en el que aparecen desnudos con el objeto de recaudar fondos para vacunas retrovirales contra el virus del SIDA.


La idea surgió, recuerda uno de ellos, un día que repartían preservativos en discotecas de Jerez. "Se nos ocurrió entonces hacer algo para recaudar fondos", explica.


Su iniciativa recibió al principio, según reconocen ambos, poco apoyo por parte de las asociaciones de gays y lesbianas, por lo que se sustentó de diversas empresas que decidieron colaborar con la idea y que junto a los chicos que accedieron a hacerse las fotos han hecho posible el calendario de 2008.


Diez meses son chicos de entre 17 y 30 años, la mayoría de ellos no habituados al mundo de la moda y la fotografía que decidieron participar de forma altruista para apoyar a Alberto y su marido en su labor por aportar a diversas ONGs como Unicef dinero para la compra de medicamentos beneficiosos para el VIH. Los dos meses restantes son dos transexuales que dan el toque femenino al anuario.


"Este calendario no es para homosexuales", destaca Alberto, quien asegura que el año que viene, quieren volver hacerlo a mayor escala, ya que, por ahora, contar con parejas heterosexuales "ha sido difícil" especialmente porque "las mujeres se prestan menos al desnudo".


El calendario Arco Iris está a la venta desde el pasado 26 de diciembre en gimnasios, librerías y discotecas de Madrid, Sevilla, Almería, Córdoba y Málaga y en el correo electrónico calendarioarcoiris@hotmail. com.


«Reivindicamos nuestros derechos»
Alberto y su marido, desde que anunciaron su boda en 2006, afirman que no han pretendido nunca convertirse en un hito, ni un símbolo de nada. Aseguran que únicamente quieren "reivindicar sus derechos".


Desde su experiencia, recordaron a los jóvenes que aún temen mostrar abiertamente su condición sexual que "nadie se come a nadie" y advirtieron, haciendo acopio de la valentía mostrada cuando contrajeron matrimonio a pesar del rechazo de sus compañeros de profesión.


"Parece que se vuelve otra vez a pensar que esto no es malo, pero tenemos que luchar de una vez por todas y que la sociedad vea que esto es normal y no una enfermedad", insiste Alberto.


Por ello, con este calendario no buscan otro objetivo que el llamar la atención sobre una enfermedad que "no es cosa de homosexuales" sino "que todo el mundo puede padecer".


Los dos militares, destinados en la Base Aérea de Morón, sevillano y madrileño respectivamente, se conocieron en 2002 en Madrid, poco después coincidieron en su destino laboral convirtiéndose en pareja y en 2006 contrajeron matrimonio en una boda civil oficiada por el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín. Actualmente residen en Sevilla y están intentado abrir una tienda de ropa en la capital hispalense.

> Iritzia: José Luis Orella Unzué > RESPETO A LOS SIGNOS Y SIMBOLOS

  • Respeto a los signos y símbolos
  • Gara, 2008-01-15 # José Luis Orella Unzué · Catedrático senior de Universidad
  • La Vanguardia, 2008-01-16 # José Luis Orella Unzué · Catedrático senior de Universidad
  • Noticias de Gipuzkoa, 2008-01-17 # José Luis Orella Unzué · Catedrático senior de Universidad
  • Noticias de Alava, 2008-02-01 # José Luis Orella Unzué · Catedrático senior de Universidad

Todos los pueblos tienen sus signos de expresión y sus símbolos de representación, su lengua, su literatura, su derecho, sus banderas, sus escudos, sus «totems», sus cantos y su folklore. Todas las civilizaciones y generaciones se distinguen por sus formas de vestir, la manera de llevar su cabello y barba y, por supuesto, por sus cánones de belleza, y su sentido de la moralidad. Todos estos signos y símbolos manifiestan ante los demás pueblos su personalidad y acotan el espacio de expresión de la propia idiosincrasia.


La práctica que ejercen los políticos es distinta según el nivel cultural y la maduración de los respectivos pueblos. Veamos dos ejemplos contrastados. En la transición desde el franquismo a la democracia, los guipuzcoanos nos encontramos con un escudo tradicional (que aún pervive en los pilones del puente de Santa Catalina donostiarra) en el que estaban representados en cada uno de los cuarteles: un rey coronado, los doce cañones que le donó a la provincia y en otro tiempo reino de Gipuzkoa la reina de Castilla Juana la loca, y los tres tejos. La marea iconoclasta y purificadora ofuscó a los políticos del momento con un talante antidemocrático y suprimieron los dos cuarteles superiores dejando reducido el escudo a un insulso campo decrépito y sin simbolismo en el que florecen los tres tejos.


Otro ejemplo contrastado. En uno de mis viajes y desde Viena estuve por primera vez en Praga antes de 1968, año en el que el eslovaco Alexander Dubãek (ver en www.wikipedia.org Alexander Dubãek) implantó una democracia plena, liberal y humana, hecho que se conoce como la Primavera de Praga (consultar de nuevo en «Wikipedia»). El bloque comunista no soportó este cambio y las tropas del Pacto de Varsovia invadieron Checoslovaquia, poniendo fin a estas reformas. La opresión retornó a Checoslovaquia y permaneció allí durante los siguientes 20 años, conocidos como época de normalización. Después de este lapso he tenido la oportunidad de volver otra vez a Praga. Pues bien, ni en los años anteriores a la Primavera de Praga ni en los posteriores denominados como la Revolución de Terciopelo, la ciudad cambió los signos y los símbolos tradicionales cristianos heredados de la historia medieval y moderna. En efecto, el comunismo durante las décadas de su dominio no manipuló ni el castillo ni la catedral. El puente de piedra Karluv, uno de los más bellos de Europa construido en 1357 durante el reinado de Carlos IV, pudo conservar las 30 estatuas barrocas de héroes y santos católicos, que fueron añadidas a principios del siglo XVIII. Ninguno de estos símbolos del cristianismo como la estatua de San Francisco Javier fue destruido. En la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria sigue estando el Niño Jesús de Praga, traído desde España a mediados del siglo XVI, que a ninguna autoridad comunista se le pasó por la cabeza arruinar.


Y ahora en la pomposa democracia española propulsora de la alianza de civilizaciones desde diciembre del 2007 ha aprobado la Ley de la Memoria Histórica que manda revisar los signos y suprimir los símbolos del franquismo. Pues bien, este resbalón antitolerante y este mandato antihistórico no se justifica en la necesaria satisfacción debida a las víctimas de la dictadura.


Ciertamente que por ahora no me molesta el Sagrado Corazón de Jesús del monte Urgull, ni las campanas de las iglesias católicas que anuncian la celebración de la santa misa, si junto a ellas pudieran los islamitas ser alertados por la voz del «almuacin» desde los minaretes cuando llama con su potente voz a la plegaria. En Suiza por ejemplo sólo existen dos mezquitas con su minarete propio, una en Zúrich (desde 1963) y otra en Ginebra (desde 1978). En Guipúzcoa existen varias mezquitas pero ninguna de ellas tiene minarete ni almuacín.


Igualmente no me molestan las tocas de las monjas, las sotanas y los hábitos de los canónigos y de los frailes, como tampoco el que la niña Shaima Saidani pueda cubrirse la cabeza con el «hiyab» aun cuando estuvo varios días castigada sin asistir a clase porque el centro le prohibía cubrirse la cabeza. ¿Por qué me va a molestar que un edificio que fue construido en el franquismo conserve la placa adornada por el yugo y las flechas y el nombre del Instituto Nacional de la Vivienda? ¿Por qué me va a molestar que a la entrada de la iglesia donde veraneo exista una placa de mármol con los nombres de los caídos por Dios y por España?


Cada época tiene sus rastros literarios, antropológicos, culturales y sociales que no deben ser suprimidos. Cada generación debe tener suficiente imaginación para realizar los suyos. ¿Tendremos, acaso, que expoliar los archivos, destruir la literatura de una época, los monumentos de una etapa del pasado y aun la memoria de que tales concretas familias colaboraron con el anterior régimen de Franco?


Los historiadores, los antropólogos y, en general, todos los hombres que vivimos en sociedad, debemos conservar los signos y símbolos de la república o del franquismo con la misma pasión que conservamos los dólmenes, las cuevas prehistóricas o los monumentos de los romanos, de los visigodos o de los árabes que en un época concreta tuvieron el poder e implantaron una cultura que ha sido asumida en la historia.

> Berria: Eliza > ITALIA: PROTESTAS EN LA UNIVERSIDAD DE ROMA CONTRA UNA VISITA DE BENEDICTO XVI


  • Protestas en la Universidad de Roma contra una visita del Papa
  • 67 profesores critican las ideas de Benedicto XVI sobre la condena a Galileo
  • El País, 2008-01-15 # Laura Lucchini · Milán

Unos 67 profesores de la principal universidad pública de Roma, La Sapienza, pidieron en una carta al rector, Fabricio Guarini, que cancele la visita del papa Benedicto XVI prevista para el próximo jueves, fecha de la inauguración del año académico. Los docentes consideran que la visita es "incongruente" con la laicidad de la investigación científica.


Entre los 67 que firmaron la carta hace algunos días, y que fue publicada ayer por la prensa italiana, se encuentran los nombres de algunos de los mayores físicos del país. Entre ellos figura Andrea Frova, autor de un libro acerca de Galileo y la Iglesia; Luciano Maiani, presidente del Comité Nacional de Investigación (CNR); Carlo Bernardini, Giorgio Parisi y Carlo Cosmelli.


En el texto de la carta, los profesores se refieren a un hecho ocurrido hace 18 años: "El 15 de marzo de 1990, todavía cardenal, en un discurso en la ciudad de Parma, Joseph Ratzinger citó a Feyerabend y dijo: 'En la época de Galileo, la Iglesia permaneció mucho más fiel a la razón que el mismo Galileo. El juicio contra Galileo fue razonable y justo'. Son palabras que, en cuanto científicos fieles a la razón (...), nos ofenden y nos humillan".


La carta ha encontrado amplio eco entre los estudiantes, que han convocado una manifestación de protesta para el jueves. Sin embargo, el rector de La Sapienza precisó que la inauguración del año académico y la visita papal serán dos actos separados y Benedicto XVI será saludado como "mensajero de paz".


La réplica de la Iglesia ante las críticas fue inmediata. A través de la radio del Vaticano, un portavoz expresó que "la comunidad científica espera con interés la visita de Benedicto XVI" y reconoció las discrepancias: "Sin embargo, no faltan algunas contestaciones e iniciativas de tono censor".


Los estudiantes de física han convocado una "semana anticlerical" para los próximos días. Los alumnos católicos, por el contrario, preparan para mañana una vigilia de rezo nocturno en la capilla de la universidad.


Por otra parte, la celebración, el domingo, de una misa en la Capilla Sextina con el Papa oficiando de espaldas a los fieles ha generado opiniones discrepantes en el seno de la propia Iglesia católica. En España, teólogos progresistas como Juan José Tamayo y Enrique Miret Magdalena creen que puede suponer un regreso al oscurantismo de la Iglesia católica. "Benedicto XVI está demostrando una negación de las reformas del Concilio Vaticano II, ubicándose en la peor tradición del Concilio de Trento", dijo Tamayo.


Otras opiniones más próximas a la jerarquía eclesiástica destacan que la citada celebración no supone ningún cambio, sino una ampliación de la liturgia. "Se subraya que toda la Iglesia, fieles y sacerdotes, orientan por igual su oración a Dios por medio de Cristo", señaló el profesor de liturgia de la Universidad de Navarra José Luis Gutiérrez.

2008/01/14

> Artikulua: Antonio Gutiérrez Dorado > LA VOZ DE LA MEMORIA


  • La voz de la memoria
  • Asociación Ex-Presos Sociales, 2008-01-14 # Antonio Gutiérrez Dorado · Vicepresidente de la Asociación Ex-Presos Sociales
  • Este texto está extraído del libro “Una discriminación universal”, editado por el profesor Javier Ugarte, que se publicará en breve plazo

La represión legal de los homosexuales durante la dictadura de Franco ha suscitado un gran interés entre los especialistas del derecho, la historia y, sobre todo, en la opinión publica, al desvelarse para ella uno de los misterios de la represión del franquismo. Esto ha sido posible gracias a los testimonios que las propias víctimas han relatado en estos últimos siete años y que ha dado origen a la «Asociación Ex-Presos Sociales». Lo que a continuación vamos a relatar no es un análisis de la represión homosexual sino la voz de las víctimas, la memoria de los mariquitas. En los años 40, los homosexuales sufrían una persecución implacable en Europa y América y aquí, en España, no tardaría en manifestarse. El caso más sonado fue el del célebre artista y cantante Miguel de Molina, que sufrió una brutal paliza a manos de unos falangistas; fue clasificado como pervertido y peligroso, así que temiendo por su integridad decidió exiliarse. Ésta fue quizá la señal que encendió la alarma en la comunidad homosexual, cuya visibilidad se reducía al mundo de la cultura, el teatro, el cabaret y núcleos marginados en las grandes ciudades del país; el resto constituía un gran sepulcro de hipocresía y armario. En Andalucía, muchos gays buscaron refugio en Gibraltar o saltaron a las ciudades africanas de Orán y Tánger. Estas urbes también recibieron una oleada del levante valenciano-catalán; la base de la pirámide de la comunidad gay pronto comprobó la crueldad y rigores que el destino les tenía preparados en la nueva España que apenas amanecía. En Algeciras, varios homosexuales fueron sometidos a escarnio publico en un acto que se repetiría a lo largo de la península y causó terror entre ellos: primero se detenía a los homosexuales que fueran adornados con prendas femeninas o maquillados; en las dependencias policiales se les rapaba y despojaba de sus ropas para ceñirles un mono; luego de hacerles beber aceite de ricino, se les subía a un carro y se les paseaba por el centro de la ciudad hasta que eran conducidos a la prisión, en la que ingresaban por orden gubernativa un periodo de un mes. En 1954, cuando el régimen se sabe protegido por las potencias vencedoras de la II Guerra Mundial, y a un paso del reconocimiento político del Vaticano y los Estados Unidos, se modifica la Ley de Vagos y Maleantes de 1933 para penalizar a los homosexuales. Esta década de los 50, de autarquía y hambre, se ceba en la población, ya que se carece de casi todo. Se desatan epidemias de sarna, piojos, tifus, polio, pero, por fin, el ingreso de España en las Naciones Unidas constituye un motivo de esperanza para el pueblo, que empieza un largo peregrinaje de emigración a Europa y América. Son muchos los homosexuales que aprovechan esta oportunidad para huir e instalarse en Francia, Bélgica, Suiza, Inglaterra y América. Los que desgraciadamente se quedaron aquí se concentraron en Madrid y Barcelona. Pero esta España de rosario y novenas, que celebró por todo lo alto el Congreso Eucarístico que tuvo lugar en Barcelona, había inoculado el odio a los homosexuales, a los que se les consideraba unos pervertidos sodomitas que ponían en peligro los valores de la patria y de la familia. Por lo tanto, una vez penalizada la homosexualidad se consideraron medidas de internamiento, tanto en prisiones como en centros de trabajos forzados; ejemplo de ello fue la colonia agrícola penitenciaria de Tefía, en Fuerteventura. Las medidas de seguridad contempladas en la reformada ley eran las siguientes: reclusión durante un período que oscilaba entre un mes y tres años; destierro de un determinado lugar o territorio durante dos años y obligación de declarar durante ese tiempo su domicilio. Inclusión en el registro especial de supuestos peligrosos de la dirección general de la policía. La mayoría de los homosexuales eran detenidos en lugares públicos como cines, parques y urinarios, porque éstos eran los únicos sitios donde podían establecer contacto; también se les detenía a consecuencia de la denuncia interpuesta por algún vecino. Este clima de inseguridad dio lugar a la figura del chantajista, un azote que sufrió buena parte de los homosexuales. Los homosexuales crearon mecanismos de protección: casi nunca se iba solo a los sitios de encuentro y todos adoptan apodos para preservar su identidad de posibles delaciones. En las prisiones se habilitan módulos para los invertidos, siendo famosos el palomar en Carabanchel, la segunda galería en la Modelo de Barcelona y los pabellones de Málaga y Valencia. El régimen penitenciario que se aplica de momento no implica aislamiento con respecto al resto de los presos, aunque su funcionamiento disciplinario era militar. La enfermería, la cocina y la asistencia moral estaban gobernadas por las Hijas de la Caridad. Las condiciones de salubridad y comidas eran penosas. En las prisiones, que en esos años estaban saturadas de presos políticos, el ingreso de los invertidos despertaba una mezcla de sentimientos que iban desde la desconfianza y el rechazo al sometimiento como esclavo sexual. Muchos homosexuales, al encontrarse lejos de sus lugares de origen, una vez que ingresaban en prisión carecían de ayuda exterior. Por esa razón, fueron víctimas de vejaciones, chantajes, violaciones, palizas, castigos, etc. Podemos afirmar que la posición del homosexual en el mundo carcelario equivalía, para unos, a basura, mientras que para otros era mercancía; así lo hemos experimentado quienes desgraciadamente que vivirlo, arrojados junto a malhechores y criminales. A mediados de los 60, un tufillo liberal otea sobre el régimen franquista a causa del turismo y las remesas de dinero provenientes de la emigración, lo que empieza a hacer mella sobre el armazón ideológico y moral de la España fascista y nacional católica. Para los homosexuales, que estábamos señalados en el centro de la diana represora, se abren ilusorios espacios emblemáticos de tolerancia: Torremolinos, Sitges, Barcelona y los dos archipiélagos. El turismo, ciertamente, fue un balón de oxígeno para la comunidad gay de aquellos momentos porque muchos gays europeos empezaron a frecuentar los lugares turísticos y a instalarse en ellos abriendo negocios. Dieron lugar a lo que conocemos como «lugares de ambiente», introdujeron el incipiente movimiento gay de liberación e informaban de las distintas despenalizaciones que empiezan a producirse en Europa, así como sobre la importancia que el movimiento gay adquiere en Norteamérica, así como su carga ideológica. Sin embargo, los integristas guardianes del régimen no tardan en reaccionar, endureciendo de modo selectivo la represión; es decir, concentrándose en los efectos perniciosos que para las buenas costumbres, la tradición y la moral producían las zonas turísticas. Para ello potenciaron la denominada «brigadilla social» de la policía y se organizaban redadas, por orden gubernativa, que arrasaban las zonas de ocio. Estos nuevos métodos policiales causaron mucho daño en la comunidad gay y fueron la causa de una gran cantidad de detenciones y encarcelamientos bajo el amparo de la Ley de Vagos y Maleantes. En junio de 1970, la Ley de Vagos y Maleantes es sustituida por la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social. La comisión de justicia que discutió la ley en junio incluyó a los homosexuales, con la pretensión de regenerarlos o curarlos; esto generó un agrio debate en las Cortes franquistas, que dio lugar a un conato de oposición e incluso a cartas de protesta de un activista gay catalán desconocido en aquellos momentos, pero que luego se revelaría como alma del frente de liberación gay catalán y español, Armand de Fluvià. La disputa giraba entre las corrientes de pensamiento psiquiátrico que planteaban una causa psíquica o de la personalidad frente a las conductas hasta ese momento consideradas inmorales o contra natura; esta irracional posición fue la que finalmente logró imponerse por lo que, a tenor de esta ley, a los homosexuales se les consideraba esencialmente enfermos; a la represión de la homosexualidad como delito le sucedió la de una represión médica. Para ello se habilitaron las prisiones de Huelva y Badajoz como centros de tratamientos para invertidos, que a la postre se convirtieron en verdaderos infiernos para quienes los habitaron. Fueron auténticos centros de experimentación y destrucción. Resultaron más tremendas que la estancia en las grandes prisiones como presos preventivos en espera de una sentencia y clasificación médico-psiquiátrica que te despachara para uno u otro de estos centros. Pero lo más amenazante de esta ley es que trasladaba la decisión de la represión directamente al ámbito familiar desde el momento en que el juez podía considerar oportuno que el homosexual se sometiera a tratamiento en vez de ser enviado a prisión, en caso de mediar una petición familiar. Este tratamiento se basaba en sesiones de terapias, fundamentalmente de dos tipos, las eméticas y las eléctricas, sin excluir la más radical, la lobotomía: una intervención quirúrgica para modificar el cerebro. Esta última técnica se practicó en clínicas privadas y en la cárcel de Carabanchel. Esta Ley fue una de las cartas de presentación de Carrero Blanco, entronizado a presidente de gobierno de una dictadura que olía a cadáver; la represión fue brutal en términos globales por lo que las zonas turísticas, que habían sido severamente rastreadas, pero no anuladas, no pudieron resistir los varios estados de excepción que tuvimos que sufrir los españoles por generosidad del delfín del Generalísimo. Fuimos, la generación de los 70, los jóvenes homosexuales del momento, quienes tuvimos que pagar el precio terrible del odio. En mi caso me abrió expediente el juez ponente de la ley, Antonio Savater, justo al año de su publicación en el BOE. En 1971 se producen, de manera coordinada, redadas en los sitios de ambiente de las grandes capitales del país y se pone en marcha un plan de limpiar España de invertidos o «maricones», y lo mejor de todo es que no se llevan a cabo como represión sino para curarlos. En las cárceles de Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga y Bilbao se van concentrando las víctimas de las redadas policiales. Comienza a funcionar una especie de plan regenerador, ideado por el cuerpo técnico de instituciones penitenciarias. Un nutrido grupo de psicólogos-criminalistas empiezan la tarea de clasificación para, una vez sentenciados, ingresar en las reconvertidas prisiones de Huelva y Badajoz en jaulas para invertidos pasivos, activos y congénitos, según la tabla de medir la homosexualidad - y su peligrosidad social— de este régimen fascista de comunión religiosa diaria. Régimen que, curiosamente, hacía causa común, en este tema, con el otro lado del muro de Berlín. Desde el momento de nuestra detención, una serie de secuencias y emociones, en muchos casos indescriptibles, nos perturban y paralizan. Normalmente, cuando nos detenían los policías nos dispensaban un trato vejatorio físico y psíquico, con notoriedad pública, para avergonzarnos y ellos recibir la aprobación de los testigos. Luego, a empujones, nos introducían en los ZETA, los coches patrulla que usaban los «grises» (así llamados por el color de su uniforme) y nos conducían hasta la jefatura superior de la policía; una vez en los calabozos se nos agrupaba en una celda mientras los policías de guardia, entre risas y bromas, trataban de ganarse nuestra confianza dándonos algunos privilegios como limpiar las letrinas, repartir el rancho y hacer la guardia de noche con ellos. La estancia en las dependencias policiales, en nuestro caso, duraba dos o tres días; para los detenidos políticos podía alargarse según las necesidades —hemos sido testigos, y en algunos casos víctimas, de torturas violaciones y humillaciones sin numero—. En las lecheras (así llamadas por ser furgonetas, en lugar de automóviles) nos trasladaban al Juzgado; a veces, por la saturación de detenidos, permanecíamos un día en sus infestos y terribles calabozos hasta que te llamaban a una especie de vistilla de sala en la que el secretario del Juzgado de Peligrosidad Social, el fiscal y la denuncia de la policía, junto a tu declaración, decidían tu destino a la cárcel en espera de juicio. Con 17 o 18 años no se es muy consciente de la secuencia que en ese momento se está viviendo; bajas de nuevo al calabozo sin saber qué va a ser de ti, pero un aguijón está a punto de herir mortalmente tu juventud. Las horas se hacen interminables esperando la decisión de la sala; el silencio espeso de los calabozos se ve interrumpido por las voces de los funcionarios, acompañados de guardias civiles. Tras golpes de cerrojos abren la puerta de la galería y varios guardias civiles toman posición, mientras un funcionario lee los nombres de los que van a prisión; metódicamente se procede a abrir las celdas y, de uno en uno, vamos saliendo mientras un guardia civil nos esposa hasta formar una cadena humana que es introducida en un furgón celular, que nos lleva hasta la cárcel. Cuando bajas del furgón y se abre el rastrillo de la prisión, el oficial de la conducción entrega al jefe de servicio de guardia las órdenes de ingreso. Entonces te nombran, te quitan las esposas, se cierra el rastrillo y el mundo se hunde a tus pies. A continuación, una vez concluidas las formalidades del ingreso te conducen a una especie de sala donde te despojas de todas tus ropas y pertenencias, te tallan, pesan, toman huellas dactilares y hacen unas fotografías. Una vez terminado este examen, los funcionarios de la cárcel te llevan a una galería que llaman de ingreso y donde conoces lo que va a ser tu hogar en adelante. Durante cinco días permaneces sin salir de la celda para nada y a cada toque de recuento tienes que estar firme a la puerta. Cualquier negligencia se arregla a golpes y patadas; los demás toques que regulan la vida de la prisión van penetrando poco a poco en tu cabeza. Los enseres que te entregan se reducen a una colchoneta rellena de soga prensada, una manta tiesa y maloliente que no abriga pero pesa como un muerto, plato y cuchara de aluminio y un vaso de plástico. Las celdas son habitáculos de 4 x 6 metros para tres, a veces cuatro personas, en las que un lavabo, un urinario y camas literas constituían el único mobiliario. Estaba absolutamente prohibido tener objetos personales que no fueran los necesarios para la higiene, tabaco o comida, comprada en el economato de la prisión. Si recibías un paquete del exterior te lo registraban; muchas cosas las confiscaban y otras desaparecían. Ninguna foto o póster, algo que rompiera la frialdad de aquella especie de nicho, podías permitirte, por temor a los castigos y paliza que eso podía producir. Los cacheos eran continuos, dependiendo del funcionario, y podían producirse en cualquier momento del día. La Modelo de Barcelona fue la prisión que más homosexuales registró en situación de preventivos. Esta prisión, en la década de los 70, habilitó un módulo especial para invertidos que estaba situado en la parte de entrada a la prisión; se trataba de un pabellón con dos secciones independientes y un patio interior, aislado del núcleo del edificio. La sección que ocupábamos nosotros tenía su entrada por el patio, mientras la otra la ocupaban presos militares. Este patio se convirtió en la sala de espera antes de trasladarnos a Huelva o Badajoz. En él transcurrían los días con las charlas y las sentencias morales de nuestros guardianes, la más laxa de las cuales era: «yo no os gasearía sino que os mandaría a una isla y allí os extermináis entre vosotros». En esta sección se ubicó la lavandería y la colchonería de la Modelo, junto a unos talleres del PPO, obra social de la Organización Sindical Española (el sindicato vertical) que organizaba cursos de capacitación profesional. Nosotros no trabajábamos porque éramos presos preventivos, así que al margen del trabajo en la lavandería y colchonería, que no ocupaba a más de seis personas, estábamos chapados en las celdas o en el patio, una vez que los presos salían de los talleres. Allí, solos y aislados del resto, éramos cobayas con las que experimentaban su metáfora de la isla. Y ciertamente se dieron muchas tensiones y peleas entre nosotros debido a este régimen de aislamiento; esto también dio lugar a que las redes clandestinas de los presos, es decir, el gobierno real de la prisión, fijaran sus ojos en nosotros, facilitando la única salida que teníamos para no volvernos locos: vender nuestros favores sexuales, dejarnos violar o que algún capo, al que deberíamos obediencia, nos adoptara. Todo esto con el peligro que suponía para nuestra seguridad y las penalizaciones a las que podíamos ser sometidos si nos descubrían. Si eso ocurría, aparte de las humillaciones y palizas que recibíamos de nuestros guardianes, se nos abría expediente disciplinario y la mayoría de las veces la sanción consistía en el internamiento en una celda de castigo. Ingresar en celda de castigo es de las experiencias más traumáticas que se pueden sufrir en la cárcel. En la Modelo de Barcelona estaba situada en la última planta de la quinta galería, donde estaban los presos por delitos de sangre y fuego. Este inhumano castigo consiste en estar todo el día encerrado en una celda desprovista de cama y lavabo y que sólo tiene una taza de water. La comida consiste en un trozo de carne de membrillo y un jarro de agua que se distribuye a la hora del toque de silencio; a la vez, te daban el colchón y una manta mientras, al toque de diana, te los retiraban. Esto sucedía cada uno de los diez o veinte días que te podían caer. No podemos dejar sin señalar en este relato la silenciada situación que vivieron los homosexuales ingresados en sanatorios psiquiátricos. La mayoría de los casos se dieron por vía judicial, a petición de la familia, pero en otros se produjo de forma voluntaria, debido a la presión social y a la influencia que como consejeros tenían los curas y religiosos. Curiosamente, la mayoría de los ingresos se efectuaron en clínicas gobernadas por religiosos, aunque también hay casos de ingreso en psiquiátricos penitenciarios; por esta vía también se puede rastrear la represión de las lesbianas. No tenemos palabras para describir los sufrimientos y anulación que sufrieron los homosexuales de ambos sexos. Los pocos testimonios que se han dado a conocer sólo son una muestra de una realidad muy extendida por desarrollarse de la mano de la familia, por lo que habrá que esperar un tiempo para que este aspecto de la represión pueda ser estudiada, aunque eso no nos impide señalar que determinadas corrientes psiquiátricas pueden convertir la Psiquiatría en una herramienta terrible de poder inquisidor. Esta situación perduró hasta 1980, año en el que la judicatura deja de aplicar a los homosexuales la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social atendiendo a la nueva realidad constitucional. También influyó la proposición no de ley presentada por el PCE y el PSOE, en 1979, para que dejara de aplicarse esta ley a los homosexuales, que hasta ese momento no se habían beneficiados de ninguna de las medidas de gracia, libertades y derechos que empezaban a disfrutar los españoles. Ciertamente, en la transición apareció con fuerza la cuestión homosexual dando lugar a una proliferación de siglas gays, unas de orientación cristianas y otras muy extremadas, que fueron la matriz del cambio que, en la sociedad, se ha producido con respecto a la homosexualidad. En aquellos años los activistas gay tuvieron que empezar militando en los partidos y sindicatos que emergían; desde esas estructuras comenzaron una labor de denuncia y reivindicación. El resultado de esa tarea fue la campaña por la abolición de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social y la amnistía para los presos homosexuales. Estos hechos dieron lugar a las primeras manifestaciones por los derechos de los gays y lesbianas y al nacimiento oficial del movimiento homosexual de los pueblos y naciones de la Península Ibérica. Desgraciadamente, para quienes padecieron persecución y fueron enviados a la cárcel supuso poco que se dejara de penalizar la homosexualidad pues, como la ley siguió vigente hasta 1995, y al no haber sido beneficiados por la amnistía, las fichas policiales y los expedientes judiciales estuvieron activos tanto en los registros de la Dirección General de la Seguridad como en los juzgados de vigilancia penitenciaria hasta el año 2000; todavía constituye un tema a zanjar. El hecho es que, a partir de los 80, la sociedad española entró en un proceso de cambio que se tradujo en una laxitud moral con respecto a las tradiciones y costumbres y la tolerancia hacia la homosexualidad y la igualdad de la mujer. Esto no justifica la represión de personas que en democracia estaban legalmente marcadas por su pasado y cuyas historias, y difícil destino posterior, no habían interesado a nadie.

> Elkarrizketa: Paolo Zanotti > "EL PROTAGONISMO DE LOS HOMOSEXUALES EN LA SOCIEDAD ES UN ARMA AMBIGUA"

  • Paolo Zanotti: "El protagonismo de los homosexuales en la sociedad es un arma ambigua"
  • Difícilmente hubiera podido Paolo Zanotti (Piamonte, 1971) escoger una maestra de ceremonias más controvertida que Zazie para abrir su ensayo "Gay. La identidad homosexual de Platón a Marlene Dietrich". En su profunda ingenuidad, el "¿Qué es un homosexual?" de la pequeña irreverente creada por Raymond Queneau, pone a prueba no solamente a un colectivo, sino también al conjunto de la sociedad de la que forma parte; así como al propio autor, que se compromete a ofrecer una respuesta a una pregunta esencial. Sin embargo, opta éste por un recorrido enciclopédico por el malditismo que históricamente ha difuminado el debate en torno a la homosexualidad, en lugar de plantear cuestiones aplicables a la realidad actual. Una apuesta por lo iconográfico y lo anecdótico que Zanotti justifica como una excelente introducción al tema para el público general.
  • Inquietud Europea, 2008-01-14 # Borja Mozo Martín

Inquietud Europea (INQUE): Considera que, a pesar de que el colectivo homosexual está perfectamente integrado en las sociedades modernas, siendo incluso protagonista en muchos ámbitos, todavía tenemos mucho de Zazie, el personaje de Raymond Queneau al que hace referencia en el primer capítulo del libro?
Paolo Zanotti: Al menos por la idea que uno se puede hacer de Italia, sí. En Italia, el protagonismo de los homosexuales en la sociedad es un arma ambigua. Se crea un cierto tipo de homosexual protagonista. En este momento tenemos en el parlamento a Vladimir Luxuria -un transexual-, que es una persona muy inteligente, pero es evidente que fue candidato de [el partido de la] Refundación Comunista porque era pintoresco. Por otro lado, los homosexuales todavía tendrán que hacer frente durante un tiempo al problema de Zazie porque se trata de una identidad bastante compleja. Hay que pensar, por ejemplo, que resulta más fácil si uno crece en una gran ciudad, y que el homosexual no nace en una familia homosexual que le transmita esa identidad, sino que debe construirla.


Inquietud Europea (INQUE): Afirma que, en ese sentido, los homosexuales ya no son tan misteriosos para la sociedad; sin embargo el libro está construido en forma de recorrido por el lado más iconográfico y mítico de la identidad homosexual.
Paolo Zanotti: El hecho de que ya no sea algo tan misterioso no quiere decir que se sepa mucho de ello. En cuanto al recorrido del libro, al empezar a trabajar en uno de los capítulos -en el que hablo de los vampiros-, descubrí que me sentía cómodo con ese sistema, que era una buena forma de organizarlo, de hacerlo variado y divertido. De todas formas, hay un cierto número de misterios que son parte integrante de la construcción de una cultura homosexual.


En concreto, centrándonos en el siglo diecinueve, ¿por qué había tantos escritores homosexuales que elegían escribir historias fantásticas? Hay dos explicaciones: una, la más evidente, es por razones de censura. Y la otra es porque, en el diecinueve, lo fantástico ofrece, como más adelante estudiaría el psicoanálisis, un lenguaje que va más allá de lo racional, una forma más profunda de hablar de uno mismo, de la mente…


Inquietud Europea (INQUE): ¿Por qué ese repaso cronológico en lugar de plantearse directamente las bases de la identidad homosexual y el conflicto que genera dentro de la sociedad?
Paolo Zanotti: La intención del editor era hacer algo contemporáneo, algo sobre la identidad homosexual hoy en día. Pero el libro es tan "enciclopédico", insiste tanto en explicar los términos tan detalladamente, porque me di cuenta de que iría dirigido al público italiano, donde están menos desarrolladas, desde el nivel universitario, las teorías gay y queer. Existe una literatura más de actualidad, más política, pero no hay un libro que cuente la historia para el gran público, un libro de referencia. Me parecía imposible escribir un libro que diera las cosas por sentadas, por eso quise hacer una pequeña enciclopedia divulgativa.


Inquietud Europea (INQUE): ¿Se sigue relacionando la homosexualidad con el fracaso social?
Paolo Zanotti: En Italia, en ciertos ambientes, seguramente se la sigue teniendo como una especie aparte. Por ejemplo, en la región del norte de Italia donde yo crecí se están empezando a comprender ciertas cosas, pero hay otras de las que directamente no se habla. Ahora que ya no se habla de un modelo de sociedad alternativa asociado al discurso feminista u homosexual y se apunta más hacia la asimilación, una de las cosas que me parecen más interesantes – y ridículas – es la retórica que usan la Iglesia y ciertos sectores de la sociedad italiana, insistiendo en que la homosexualidad es un empeño por enfrentarse al otro. Cuando la gran diferencia entre las parejas homosexuales y las heterosexuales es que las primeras son socialmente más variadas: tal clase se mezcla con tal otra, alguien de tal ciudad con alguien de otra, alguien de cierto ambiente con alguien de otro…


Inquietud Europea (INQUE): Aunque únicamente hace referencia al comportamiento de algunos homosexuales, ¿cree que en realidad el concepto camp lo que hace es perjudicar al colectivo en su totalidad, asociándolo a lo intrascendente, lo vacío, lo kitsch?
Paolo Zanotti: Si, son cuestiones muy ambiguas. El camp depende de cómo se habla de ello, porque hay que tener en cuenta que ha jugado un papel importante en la historia de la homosexualidad. Aunque el ensayo de Susan Sontag puso de moda el concepto, fue en realidad una de las primeras cosas de las que se hablaba en relación con la cultura homosexual. Tiene su origen en un periodo en que un cierto tipo de comportamiento y un modo de hablar alusivo, cifrado y algo exhibicionista tenía funciones agregadas para el grupo como mecanismo de autodefensa. Y eso puede conducir al riesgo de que se piense que, si bien hay heterosexuales de formas infinitas, homosexuales sólo los hay de una sola. Lo único cierto, como dice un escritor homosexual italiano, es que en el fondo la estética homosexual ha vencido, ¡porque la televisión italiana es camp!


Inquietud Europea (INQUE): ¿La homosexualidad como espectáculo?
Paolo Zanotti: Citaba antes el caso de Vladimir Luxuria, pero hay más. El único momento en que creo que la política italiana ha logrado salir de ahí es en el caso de Nichi Vendola, el presidente de la región de Puglia, que declaró públicamente su homosexualidad y se presentó a las elecciones. Aunque él ha contado durante la campaña que estaba en mitad de un recorrido existencial que le hizo abrazar posteriormente el catolicismo, se presentaba como un homosexual por Refundazione Comunista. En Italia eso era inimaginable, y menos en el sur, que es una zona muy fascista. El problema es que no se sabe dónde ha acabado este hombre.


Inquietud Europea (INQUE): Evita ciertos temas, como por ejemplo la relación de la homosexualidad con política y religión.
Paolo Zanotti: Quería darle al libro una orientación basada en la historia de la familia y los sistemas sociales. Aunque, en Italia, el modo en que la religión habla de la homosexualidad es un discurso político, es verdad que hablar de ello sería alejarse de la finalidad del libro. La homosexualidad ha sido siempre legislativamente muy ambigua: las primeras leyes estatales eran competencia únicamente de la iglesia. Si te fijas, especialmente en el caso de la Italia del XIX, se enfrentan ciertas tradiciones sociales con las políticas.


Y esto se hace evidente en la unificación italiana, cuando teníamos por un lado la tradición importada de Napoleón, de no criminalizar la homosexualidad, y por otro la Italia austriaca donde sí era un crimen; y luego, por otra parte, estaba el sur de Italia… ¿Qué hicieron? Lo primero, instaurarlo como crimen en toda Italia. ¡Pero eso sería una catástrofe, habría tantos condenados…! Así que se divide en dos Italia: al sur es libre y al norte punible. Pero no se podía seguir así. Finalmente se opta por la tradición italiana de ¡no hablar de ello!


Bajo el fascismo había una enorme confusión porque no existía una ley que castigara la homosexualidad, al menos una ley escrita. Es cierto que después de haber escrito el libro sí hay un capítulo que pensé podría haber añadido: uno dedicado a los escándalos homosexuales, que realmente eran escándalos políticos, sobre todo entre 1870 y 1950, que es cuando se empiezan a involucrar los medios de masas.


Inquietud Europea (INQUE): Califica a la bisexualidad de "autoengaño", de alarde en público "para hacerse los interesantes", incluso de mentira.
Paolo Zanotti: Esto es sólo para decir que, en cierto sentido, en los últimos treinta años las identidades se han vuelto más rígidas, y esto hace más difícil hablar de bisexualidad. Todavía hoy resulta imposible para un "bisexual" inscribirse en dicha categoría socialmente hablando. El problema es que la bisexualidad siempre ha sido bastante controvertida.


En Italia hay un ex periodista televisivo que se llama Alessandro Cecchi Paone que se autoproclama el último gay de Italia. Empezó diciendo que era bisexual, que "en estos momentos estoy con una mujer, pero no puedo excluir nada en el futuro". Durante un año ha hablado de ese modo y dos años después se ha convertido en uno de los grandes portavoces de los gays italianos. Ha escrito un libro con las cartas que ha recibido y ha empezado a trabajar para la primera televisión gay de Italia [Gay TV]. Y desde el punto de vista de los bisexuales, ha hecho mucho daño, porque ha utilizado esa estrategia inicial de ambigüedad para ocultar.


Creo que este caso forma parte de un movimiento general, relacionado con las políticas de occidente, que buscan siempre reforzar la identidad. Aunque los radicales cristianos de Europa tengan ese discurso tan radical, es cierto que todo tiende a hacerse más rígido.


Inquietud Europea (INQUE): ¿Sirve el libro para demostrar que la homosexualidad no es una manifestación puntual de ciertos escritores a lo largo de la historia, sino que existe una línea continua en torno a este tema?
Paolo Zanotti: Efectivamente, la literatura está tan presente en el libro porque es lo que hago para sobrevivir. Pero además creo que el elemento literario convierte al libro en algo más legible, más dinámico. Yo no soy un crítico literario, aquí simplemente utilizo la literatura y las vidas de los escritores para hacer visibles ciertas cosas. Las historias, al fin y al cabo, siempre tienen algo de la sociedad que las produce. Y la homosexualidad es algo que ha cumplido una función positiva y a la vez negativa.


El mito del homosexual-artista-maldito en cierto modo contribuía a encasillar a determinados personajes. Digamos que se les "permitía" ser homosexuales porque eran artistas malditos, o viceversa. Pero también hay aspectos positivos, porque un escritor homosexual siempre ha tendido a protestar contra ciertos cánones sociales, como una voz crítica dentro de la sociedad. Por otra parte, el homosexual de a pie estaba obligado a ser un genio maldito o nada.


En los años sesenta o setenta del siglo XX, la homosexualidad se convirtió en un modo de vida alternativo, y desde entonces los homosexuales se han aburguesado. A pesar del discurso queer sobre la identidad móvil, reinventarse… el problema es que es muy difícil vivir fuera del sistema de géneros de la sociedad en que se vive, a no ser que se sea una persona privilegiada o muy fuerte. Pero no mucha gente tiene esa posibilidad.


Inquietud Europea (INQUE: ¿Por qué aborda el lesbianismo tan tarde en el libro y lo hace en un único capítulo?

Paolo Zanotti: Quería hacer un capítulo aparte porque efectivamente me daba problemas. La mayor parte de los libros que tratan sobre la historia de la homosexualidad acaban por hablar únicamente de los hombres sin ni siquiera abordar el problema de las mujeres. Aunque el lesbianismo surge oficialmente de un movimiento de revuelta de las mujeres en el siglo XIX, es muy distinto de la homosexualidad masculina; porque dicho momento coincide con el momento en que las mujeres reclaman un papel en la sociedad.


Una de las dificultades de hacer una historia del lesbianismo es encontrar fuentes. Como decía Virginia Wolf: ¿Dónde están las mujeres en la historia de los genios de la humanidad? No me puedo imaginar a una mujer haciendo teatro en la época de Shakespeare, aunque estuviera tan bien dotada como él. Y una mujer no tenía la oportunidad, aun siendo lesbiana, de vivir su lesbianismo. Los hombres, aunque estuvieran perjurados, sí podían llevar esa doble vida aparte. Pero a pesar de las diversas prohibiciones que imponía la sociedad a las mujeres, resulta paradójico que la homosexualidad femenina esté más presente en la literatura en los siglos XVIII y XIX. ¡Eso es porque era literatura para hombres!


Inquietud Europea (INQUE): ¿Todavía existe mucha confusión entre los términos "lesbianismo" y "feminismo"?
Paolo Zanotti: Se ha llegado a identificar el lesbianismo como el enfoque práctico de la teoría feminista, y eso es un gran error. Ahora que las cosas son distintas, las lesbianas siguen siendo un movimiento un poco oscuro. En Italia es bastante difícil encontrar asociaciones culturales que se denominen lésbicas, son menos visibles.

> Iritzia: José María Ridao > LA FACCION CLERICAL

  • La facción clerical
  • El País, 2008-01-14 # José María Ridao

La ofensiva desplegada por una parte de la jerarquía eclesiástica durante esta legislatura no es una exhibición de fuerza de la Iglesia, es una expresión de la debilidad de sus promotores. Si algunos obispos ultramontanos han decidido comportarse como agitadores, repitiendo mensajes apocalípticos desde las ondas radiofónicas o las calles, es porque en su espacio propio, los púlpitos, convocan a una exigua minoría de ciudadanos, insuficiente para imponer ningún punto de vista por los procedimientos aceptados en democracia. Estos obispos no han hecho los deberes ni siquiera en el interior de la Iglesia, cuyo nombre no cesan de invocar para ocultar que sólo se representan a sí mismos. Por cada obispo español que se alista en la bandera del integrismo, otro obispo español se mantiene fiel al compromiso alcanzado en la Constitución sobre sus relaciones con el Estado.


Aunque por escaso margen, la parte de la jerarquía que está detrás de la actual campaña de agitación fue derrotada en las últimas elecciones a la presidencia de la Conferencia Episcopal. Las próximas dirán si las cosas han cambiado o no a su favor, pero, en cualquier caso, su hipotética victoria debería ser puesta en contexto. Si lograran la presidencia de la Conferencia, podrían hablar legítimamente en representación de los obispos españoles, algo que ahora no hacen si no es como usurpadores. Pero, aun así, no hablarían tampoco en representación de los católicos españoles, porque la Iglesia no tiene por costumbre, que se sepa, consultar a los fieles la elección de sus cargos ni de sus planes evangélicos y, mucho menos, políticos. Si en el primer terreno pueden hacer lo que estimen conveniente, en el segundo, no. La insolente metáfora del pastor y el rebaño tiene sus límites, y éste es uno en el que probablemente los católicos no van a ceder. Pero tampoco los no católicos, puesto que sería tanto como admitir que la voluntad política de unos ciudadanos sea secuestrada por un grupo de varones en hábito talar que se autoproclaman portavoces de quienes no les han dado mandato político alguno.


En cuanto a los mensajes apocalípticos que han lanzado durante esta legislatura, habría que interpretarlos como lo que son: una involuntaria confesión acerca del proyecto integrista que han abrazado, no un pronóstico verosímil sobre los riesgos que supuestamente corre la sociedad española o su régimen político. Con Benedicto XVI se ha instalado un ideólogo en la sede de Roma, un veterano de la Congregación para la Doctrina de la Fe, es decir, la Santa Inquisición, y eso es lo que ha animado a una parte de los obispos españoles a airear consignas como la de que el laicismo radical acaba con la democracia. Se trata de una consigna reveladora porque no pretende oponer ningún laicismo moderado al radical. Tampoco defender la democracia, al menos la que se concreta en la fórmula establecida por la Constitución de 1978. Su propósito es diferente, y consiste en propalar la idea de que el laicismo es en sí mismo una ideología radical. La realidad es exactamente la contraria: el laicismo fue el remedio que algunas monarquías europeas adoptaron durante el siglo XVII para hacer frente a las guerras de religión, provocadas por fanáticos que, como estos de hoy, defendían que el poder político debía estar al servicio de la fe. El laicismo no es, entonces, ni radical ni moderado; sencillamente, regula o no regula las relaciones entre la esfera política y la religiosa.


Al formular la consigna contra el laicismo desde un equívoco deliberado, desde un auténtico pase de trileros que pretende desacreditar el sustantivo adjuntándole un adjetivo desacreditado, el grupo de obispos que se ha erigido en facción clerical quiere colocarse en situación de esgrimir el argumento más preciado para cualquier agresor: poder presentarse como agredido. Esto es, encontrar la manera de convertir sus desmanes en respuesta a unos supuestos desmanes previos. Es así como se entiende que, de pronto, hayan decidido describir la situación en España como un onírico campo de batalla en el que un Gobierno ha partido en guerra contra la vida y la familia mediante leyes que, sin embargo, llevan décadas promulgadas. Si la cruzada emprendida hoy no se emprendió contra otros Gobiernos más afines es porque, en realidad, la vida y la familia son la coartada para alcanzar lo que de verdad les importa: que el poder político vuelva a estar al servicio de la fe. Por descontado, la coartada se activa o no según convenga.


Todo el peligro que encierra el proyecto integrista de la facción clerical lo conjura su condición de minoría, sin duda entre los católicos españoles y, por ahora, en la Conferencia Episcopal. Por eso es, en efecto, una facción. Por eso, además, sus miembros descienden de los púlpitos y actúan como agitadores.

> Berria: Familiak > RUSIA LANZA UNA CAMPAÑA PARA SUPERAR LA CRISIS DEMOGRAFICA

  • Rusia lanza una campaña para superar la crisis demográfica
  • El país ha perdido 6,6 millones de habitantes desde 1993
  • El País, 2008-01-14 # Pilar Bonet · Moscú

La exaltación de la familia. Esta es la causa a la que el presidente de Rusia Vladímir Putin y su delfín Dmitri Medvédev, ambos cristianos ortodoxos, han consagrado el año 2008 con el fin de incrementar la natalidad y mejorar la situación demográfica del país. Rusia tenía 142 millones de habitantes a principios de noviembre pasado, tras haber perdido 6,6 millones desde 1993. La mengua poblacional prosiguió en 2007 (207.600 personas menos de enero a noviembre) a un ritmo más lento que en años anteriores, según las estadísticas oficiales.


Rodeados de niños, padres, abuelos y popes ortodoxos en sotana, Putin y Medvédev, el candidato favorito a la jefatura del Estado, inauguraron el Año de la Familia en una gala en el Kremlin, a la que fueron invitadas familias de todo el país, distinguidas por su comportamiento ejemplar o por su numerosa prole. El 7 de enero, día de la Navidad ortodoxa, los rusos pudieron ver por la primera cadena de televisión cómo el presidente y su previsible sucesor contestaban -siempre en clave moral y patriótica- a las preguntas de los pequeños sobre sus aficiones y lecturas en su propia infancia.


Medvédev, padre de un hijo y primer vicejefe del Gobierno ruso, dirige el comité organizador del Año de la Familia, un programa de actividades que involucra a las autoridades centrales y regionales además de instituciones como la patronal y la unión de periodistas. El programa contempla la "propaganda de los valores familiares, la maternidad y la infancia" y el "estímulo" a los medios de comunicación para abordar el tema del "fortalecimiento de la familia". Ya hoy, muchos medios, incluida la emisora liberal El Eco de Moscú, tienen espacios dedicados a la cría de hijos. Observadores políticos temen que la campaña pueda desdibujar los límites de un estado laico en beneficio de la ideología conservadora ortodoxa.


La preocupación de Putin por la demografía no es nueva. En 2007 Rusia introdujo medidas de fomento de la natalidad como la entrega de 250.000 rublos (unos 7.900 euros condicionados a ciertos gastos) a las madres de un segundo hijo y mejoró las asignaciones por baja maternal. Los demógrafos dudan de la eficacia de las medidas, pero el aumento del bienestar permite hoy a los rusos plantearse un aumento de su prole. En 2007, por primera vez desde 1989, Moscú superó la cifra de 100.000 nacidos anuales. Sucedió el 26 diciembre y para celebrarlo Dmitri Medvédev visitó a Aliosha Grigóriev, "el bebé 100.000", que tiene dos hermanos y unos padres esperando piso desde hace ocho años.


La infancia tuvo un lugar destacado en las actividades navideñas de Putin que, en su felicitación a la iglesia ortodoxa, agradeció la atención prestada por esta institución a la familia y a los niños. El patriarca Alejo II ha aprovechado las fiestas para insistir en que las escuelas introduzcan la asignatura de formación religiosa para los niños ortodoxos y musulmanes y de ética para los ateos.


La exaltación de la infancia tomó una forma sorprendente en el caso del niño Maxim Párushkin, de 8 años, del pueblo de Borísovo (en la región de Kuzbás, en Siberia) que maneja una cosechadora con la que recogió más de 100 toneladas de trigo el año pasado. El trabajo infantil está prohibido en Rusia, pero Maxim, que asistía a la gala del Kremlin, fue elogiado por el presidente Putin. Según el diario gubernamental Rossiskaya Gazeta, Maxim recibió un premio en dinero por su "éxito laboral", recogió cereales hasta mediados de octubre (el curso escolar comienza el 1 de septiembre) y conduce un camión de pie, porque sentado no llega a los pedales. En Rusia el conducir sin carné está penado con la cárcel desde principios de año.


En la nueva política del Kremlin parecen inscribirse las nuevas recomendaciones del Ministerio de Sanidad sobre el aborto. De la lista de enfermedades que permiten a los médicos recomendar la interrupción del embarazo desaparecieron la sífilis, el sida, el retraso mental, la paranoia, los desórdenes de personalidad, el alcoholismo crónico y hasta un centenar de enfermedades en relación con la anterior lista, que data de hace 15 años, según el diario Moskovski Komsómolets. Sin embargo, el aborto sigue siendo legal en Rusia y la decisión corresponde a la mujer.

> Iritzia: Tomás Muro Ugalde > ¿QUE NOS HA PASADO?

  • ¿Qué nos ha pasado?
  • El Diario Vasco, 2008-01-14 # Tomás Muro Ugalde · Presbítero

Finalizando el año 2007 fallecían dos notables sacerdotes, que trabajaron mucho y bien en nuestra diócesis: don Pedro Jimeno y don José María Gorría. Ante todo una palabra de agradecimiento, que de bien nacidos es ser agradecidos. Don José María Gorría fue educador de centenares seminaristas en los años mediados-finales de los 50 y en la década de los 60. Don. Pedro Jimeno fue un digno rector de nuestro Seminario, que, por disposición del entonces obispo, don Lorenzo Bereciartúa, hubo de cerrar en 1965 prácticamente todo el teologado de nuestro seminario; en términos coloquiales hubo de cerrar el seminario.


Aquel cierre de 1965 supuso el momento álgido de la gran crisis de la que todavía no hemos salido. Los ríos bajaban crecidos y las aguas rápidas en el orden ideológico, socio-político, en el ámbito cultural con el mítico mayo del 68, y no menos en lo eclesiástico, teológico y pastoral. En 1965 se clausuraba el oxigenante concilio Vaticano II, comenzando su andadura, no siempre llevada por los mismos rumbos.


El tsunami era inevitable
Unas cuantas consideraciones nada más que para alguna reflexión. Por aquellos años sobrepasábamos los 500 seminaristas en nuestra diócesis que contaba con 750 sacerdotes Hoy no hay ningún seminarista y la diócesis cuenta con -aproximadamente- 315 presbíteros con una media de edad de 70 años. Podríamos hacer nuestro aquello que ya decía el profeta Daniel: En este momento no tenemos príncipes, ni profetas, ni jefes; ni holocaustos, (Dn 3,37-39).


¿Qué nos ha pasado en estos cincuenta años? Nos lamentamos con un cierto pesimismo de que no hay curas, y es verdad. Pero en la siguiente cota detectaremos que el descenso de ministerios en la diócesis es debido a que, tal vez, hay menos cristianos de los que nos creemos. Y si nos elevamos y profundizamos a un nivel superior, quizás nos demos cuenta de que somos hijos de las corrientes que nos vienen del siglo XIX y que nos han sumido en un enorme vacío existencial. Todo ello puede significar que tal vez aquel «techo cultural» cristiano que cubría el existir de nuestro pueblo, ya no es tenido como valioso (valor).


En la Europa occidental y en nuestro pueblo estamos sumidos en un hondo nihilismo, (nihil significa: nada). Algunas ideologías han ocupado el espacio y las neuronas que en otros tiempos las configuraba el evangelio. Sociológicamente nuestra cristiandad se ha ido replegando a sus cuarteles de invierno eclesiásticos (lo eclesial es, gracias a Dios, otra cuestión). Si en otro tiempo fuimos una Iglesia poderosa (¿Una Iglesia de Jesucristo puede ser poderosa?), e «íbamos a la cabeza del grupo», que dice algún salmo, hoy ciertamente, no.


Hasta aquí hemos llegado. Pero quedarnos aquí sería una triste lamentación y no precisamente de Jeremías. En todo caso sería un asunto meramente «intraeclesial».


Dejemos que las preguntas sigan su curso
Con el aparcamiento del cristianismo, ¿no habremos bajado muchos enteros en valores, incluida la vida, en todas sus perspectivas? ¿Es cierto que a menos religión y cristianismo más libertad, progreso y convivencia, por ejemplo? ¿Un pueblo es más progresista cuanto menos cree?


Si «Dios ha muerto» (Nietzsche), ¿no habrán surgido otros dioses-ídolos? El derrocamiento del Decálogo del Sinaí ¿supone que la ética y la moralidad quedan en manos de las ideologías, de los votos y de los parlamentos, etc?, ¿quién dice, quién puede y tiene que decir y decidir lo que vale la pena en la vida, cuál es el sentido del existir humano, qué es bueno y malo? ¿El concepto -realidad- de Democracia será capaz de sustituir y reemplazar sensatamente las Bienaventuranzas del Evangelio o del pensamiento cristiano?


El nihilismo que nos embarga no crea identidad, ni verdad, ni ética (la crea en una cierta línea), ni belleza. La nada lo nihiliza todo. Cabría pensar si la compleja y difícil situación que vivimos: socio-política, situaciones familiares, depresión como enfermedad de ausencia de valores, cuando no situaciones más trágicas, etc no tiene sus raíces en el hundimiento de un esquema cultural-religioso. Es momento de activar la esperanza. No se trata de añorar tiempos pasados que no van a volver ni en lo político-social, ni en lo eclesial. ¿Dónde y cómo intuir el futuro? La debilidad no es un delito, y nuestra debilidad eclesial, tampoco. Aceptemos serenamente nuestra fragilidad.


Pensemos las cosas y seamos serios. En nuestro pueblo abundamos en científicos, tecnología, pero quizás no andamos sobrados de pensamiento. Seamos serios. El ateísmo del que presumimos no es tal, sino más bien se trata de una enorme superficialidad.


¿Qué es lo que crea vida? Toda semilla tiene vida y no muere. La simiente que se nos ha transmitido: el Evangelio, es Verdad y Vida. Ahí hay vida. (Jn 6.).

> Iritzia: Begoña Iturribarria Casado > ME QUEDO CON LA IGLESIA SOLIDARIA

  • Me quedo con la Iglesia solidaria
  • El Diario Vasco, 2008-01-14 # Begoña Iturribarría Casado

La manifestación del 30 de diciembre en Madrid ha supuesto una polémica que amenaza con extenderse a lo largo de la campaña electoral. Pero el fenómeno no es nuevo y merece ser contemplado sin más apasionamiento que el de comprobar una vez más que existen diferentes sensibilidades dentro de la Iglesia (siempre las ha habido), que la alta jerarquía, o por lo menos una parte destacada de ella, ha apostado descaradamente por una opción política muy determinada, y que hay otros estamentos que están muy lejos de sintonizar esta postura. Son los que, con humildad y sin focos se acercan a los sectores más pobres de la sociedad. Esta Iglesia existe, aunque no salga en los medios de comunicación, y su esfuerzo es tan meritorio como callado. Lo otro, lo de Madrid, es espectáculo político, no acción pastoral.

> Berria: Arrazakeria > C. MADRID: LA DELEGACION DEL GOBIERNO NIEGA HABER AUTORIZADO UNA MANIFESTACION RACISTA


  • La Delegación del Gobierno en Madrid niega haber autorizado una manifestación racista
  • Democracia Nacional había convocado una marcha contra "la escoria venida de lejanas tierras", según constaba en su web, que ha sido prohibida
  • El País, 2008-01-14

La Delegación del Gobierno en Madrid ha prohibido una manifestación convocada por Democracia Nacional (DN) para el próximo domingo frente al Ministerio de Asuntos Sociales, en protesta "por el auge de la inmigración ilegal y masiva en Madrid y el consecuente aumento de la delincuencia e inseguridad registrado en las últimas fechas". En un primer momento se había informado de que la marcha contaba con permiso, pero la Delegación niega haberla autorizado. En su página web, DN llama a barrer del país "a toda esa escoria venida de lejanas tierras".


En la notificación que enviará a DN, la Delegación del Gobierno considera que existe un fraude de ley al "diferir radicalmente" el lema comunicado por DN y la nota de convocatoria realizada por este partido a los ciudadanos y difundida en su página web, según han informado fuentes de este departamento.


Mientras en el escrito remitido a la Delegación del Gobierno para pedir autorización de la manifestación DN se refiere exclusivamente al lema "Así no se puede vivir. Recuperemos Madrid. Por la seguridad ciudadana", en su web, DN se refiere a "toda esa escoria venida de lejanas tierras", advierten desde la Delegación del Gobierno.


La Delegación del Gobierno también considera que la convocatoria queda fuera de lo establecido en la ley Orgánica 9/83, de 15 de julio, por su carácter "agresivo" y por contener expresiones xenófobas y racistas que atentan a la dignidad de las personas en su convocatoria.


"Este carácter agresivo de la convocatoria permite considerar que pueden existir desórdenes públicos con daños a personas o bienes, tanto más, cuanto que en la anterior concentración de DN existieron desórdenes públicos, además de producirse la muerte de un joven y graves lesiones a otro en un vagón de metro en la estación donde se iba a producir la manifestación", concluye la notificación de la Delegación del Gobierno.


Miembros de DN aseguran que pidieron ayer autorización para la marcha a la Delegación del Gobierno y estaban a la espera de obtener "una respuesta positiva" porque se trata de "una iniciativa legítima convocada por un partido político legal".


Bajo el lema "Por la seguridad ciudadana. Recuperemos Madrid. Así no se puede vivir", Democracia Nacional pretendía protestar porque considera que la inseguridad ciudadana se ha visto multiplicada, "con robos, asesinatos, atracos de violencia extrema, que son el pan de cada día".


"Movilízate, no te quedes impasible"

El partido señala que cada vez en más barrios "la única ley que rige es la ley de los delincuentes, la gran mayoría, para colmo, venidos de fuera" y que "no sólo las calles son inseguras, sino que ni en el interior de los hogares". "Si no teníamos bastante con las bandas callejeras locales, ahora tenemos que aguantar a los Latin Kings, Ñetas, Trinitarios y a toda esa escoria venida de lejanas tierras", agrega DN.


"Movilízate, no te quedes impasible viendo como lo destruyen todo", agrega la formación en su página web que animaba a acudir a la marcha. En el cartel de la movilización, se retrata el Madrid actual, una especie de infierno negro, frente al mundo verde y tranquilo que supuestamente propugna este partido. En el lado negro, a la izquierda del cartel, aparece retratado un joven suramericano miembro de una banda latina con una pistola en la mano, un cabeza rapada que se pincha con una jeringuilla, un hombre de color y otro que simboliza el capital, todo ello bajo las siglas de PP, PSOE e IU. En contraposición, a la derecha, unos niños blancos juegan en un parque con una pelota, bajo la bandera de España y de DN.


Hace dos meses, el 11 de noviembre de 2007, el adolescente Carlos Palomino, del movimiento antifascista, murió asesinado en la estación de Metro de Legazpi por las puñaladas ocasionadas presuntamente por un joven que acudía a otra manifestación convocada en Usera por Democracia Nacional.